Autor: Zephirotycvm117
Ningún Anime es mío… To hell with that! =/
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Hellooooo! Aquí de Nuevo =)
Bueno, ¿qué puedo decir respecto a este capítulo? =P
¡Respuestas! ¡Muchas respuestas! :D Este capítulo se puede decir que va en paralelo a los otros dos anteriores, pero luego converge… ya verán donde y como =)
Debo decir que ha sido un poco difícil recordar algunos de los detalles que he escrito, más que nada en la parte del 'tiempo', he tratado de que todo sea coherente y acorde ^^ incluso en lo que respecta a las líneas de tiempo de todos los animes que están envueltos en todo esto.
Este definitivamente es el último capítulo de la 'saga del pasado'. Los siguientes 2 o 3 serán capítulos sin guerra, ACLARO, sin guerra… porque recuerden que con Sousuke tener algo tranquilo es prácticamente imposible hahahahaha
También creo que se deberían de dar una vuelta por mi perfil, agregué un enlace (II) donde viene una explicación acerca de Tercer Impacto, digo esto último porque desde mi punto de vista toda la trama de Eva y Tercer Impacto es un tanto diferente a lo de las explicaciones 'convencionales' al respecto… no había logrado nunca aterrizar en la trama de Eva hasta que leí lo de ese enlace, donde coincido y me gusta la forma detallada de explicar de 'V' acerca del 'cómo, porque y quien' de Tercer Impacto. Sé que más de uno se va a quedar con cara de "WTF?" conforme lea algunas cosas tanto de mi fic como de la explicación de ese enlace… =)
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"Let it out, let it out
Feel the empty space
So insecure
Find the words
And let it out
So I wither
And render myself helpless
I give in
And everything is clear
I breakdown
And let the story guide me
Turn it on
Turn it on
Let the feelings flow
Close your eyes
See the ones you used to know
Open up open up
Don't struggle to relate
Lure it out
Help the memory escape
Still this barrenness consumes me
And I feel like giving up
I drown in hesitation
My words come crashing down
And all my best creations
Burning to the ground
The thought of starting over
Leaves me paralyzed
I wither
And give myself away
Like reflections on the page
The world's what you create"
Canción: Wither
Grupo: Dream Theater
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Tokyo-3, Residencia Katsuragi/Ayanami. Presente.
"Ne Asuka… ¿sabes si los amigos de Sagara-kun tienen noticia de Shinji-kun?" Preguntó Misato con su mirada distante, tenía su codo contra la mesa y su rostro contra la cara de su mano.
"¿Por qué habría yo de saber eso?" Respondió la pelirroja sin el usual fuego en su voz y mirada.
Era martes en la mañana, apenas el viernes anterior había sido la emboscada a Shinji en el Teatro Nacional de Tokyo-3. La vigilancia de NERV sobre los pilotos no había menguado desde ese día… lo cual significaba que Kaji se encontraba con el trabajo hasta el cuello.
Misato y las dos chicas se encontraban tomando el desayuno antes de ir al trabajo y a la escuela respectivamente, había una tensión en el ambiente y hablar del paradero del joven Ikari se había convertido en una especie de tabú desde el atentado… La narración de Seras de lo que había sucedido en el tiempo que estuvo el chico en Londres las había hecho pensar muchas cosas… tanto del chico como de las 'cosas' que existen en el mundo.
"Sohryu, nosotros fuimos localizados por medio de un chip ¿no es así?" Preguntó la peli-azul cruzando su mirada con Asuka. "¿No deberían de poder localizar a Ikari-kun de la misma forma?"
Asuka dio un sorbo a su jugo mientras dirigió su mirada hacia las mascotas de los departamentos. El pequeño Rock movía su cola animadamente al tiempo que se acercaba en posición de caza a PenPen, quien se encontraba dándole la espalda al estar disfrutando de su desayuno.
"¡Wark! ¡Wark! ¡Wark!" El pingüino comenzó a graznar y agitar sus alas frenéticamente cuando el Golden Retriever le mordió la cola y comenzó a jalonearlo.
Misato miró al cachorro con recelo, mientras Asuka esbozó una sonrisa colmilluda y Rei miraba con curiosidad la escena.
"Yo hablé con Chidori al respecto…" Contestó finalmente la pelirroja. "…ya lo han intentado buscar pero dice que por alguna razón el chip de Shinji dejó de funcionar…"
"¿Cómo que dejó de funcionar/" Preguntó Misato alzando la ceja y mostrando algo de irritación por la respuesta de la chica.
Asuka encogió los hombros y dio otro sorbo su vaso de jugo… Una extraña escena se formó en el lugar cuando las tres mujeres tenían una expresión seria en sus rostros mientras un pingüino corría frenéticamente alrededor de la mesa siendo perseguido por un divertido cachorro dorado.
"Lo relacionan con los apagones del viernes…" Contestó Asuka con una expresión distante, su rostro haciendo remembranza de los eventos de ese día. "…un extraño campo magnético y más cosas" Agregó con desinterés.
"Sí…" Murmuró Misato al recordar también los eventos de ese día. "¿Habrá sido esa cosa?" Preguntó al aire la mujer, no realmente esperando una respuesta por parte de nadie, las dos chicas sabían a qué se refería Misato con 'esa cosa'.
"Hai" "No lo sé" Dijeron Rei y Asuka al unísono respectivamente. Ojos marrones y azules parpadearon y dirigieron su mirada hacia la peli-azul.
Rei intercaló su serena mirada entre las dos mujeres que la observaban expectante. "Poco antes de subir al helicóptero en Rumania ocurrió lo mismo… antes de que Ikari-kun enfrentara la tropa de vampiros" Explicó.
Misato alzó sus dos cejas en sorpresa, uno, porque no acababa de acostumbrarse a los cada vez más comunes comentarios de Rei, quien solía ser sumamente callada… y dos, aunque eso ya se lo habían platicado días atrás, realmente no dejaba de sorprenderla. "¿Qu-"
"Las presencias demoniacas se asocian con la aparición de campos electromagnéticos" Interrumpió Asuka a la mujer en tono "… y ese campo fue lo que frió el chip de Shinji" Ahora fue el turno de Asuka de ser contemplada por dos pares de ojos que la miraban de forma cuestionante. "¿Qué? Yo también me di cuenta y estuve investigando un poco" Dijo la pelirroja comenzando a ponerse a la defensiva y mirando de forma retador a las dos mujeres.
"Fuuuu…" Misato solamente dejó salir un suspiro y giró su mirada hacia un lado. PenPen y Rock ya habían salido de la cocina y por lo que escuchaba ahora se encontraban en la sala. "…eso nos deja en las mismas" Dijo la mujer con una expresión pensativa.
En ese momento Asuka se puso de pie. "Me retiro a lavarme los dientes" Dijo con la mirada hacia enfrente. "Ayanami, nos vemos en diez minutos para salir a la escuela" Agregó mirando a la peli-azul quien meramente asintió en respuesta.
Dicho eso se puso de pie y se dirigió a la sala para llevarse a Rock a su departamento, al entrar a la sala no pudo evitar sacudir la cabeza negativamente con una sonrisa divertida en su rostro. PenPen se encontraba arriba del sillón viendo la televisión tranquilamente mientras que Rock saltaba y saltaba tratando de subir, lo cual por su tamaño le era imposible. No obstante tomó al hiperactivo cachorro en brazos y salió del departamento.
"Vaya…" Murmuró Misato en la cocina, tenía una sonrisa melancólica en su rostro y al mismo tiempo se ganó una mirada cuestionante por parte de Rei. "…y yo que quería que Shinji-kun estuviera aquí el día de mañana"
Rei la miró con aun más confusión. "¿Sucede algo? Preguntó con curiosidad.
Misato solamente esbozó una sonrisa que mostraba sus dientes. "Hehehe… nada, es solo que mañana es White Day y me hubiera gustado divertirme un poco con Shinji-kun y Asuka"
"White Day…" Repitió Rei con una expresión de meditación en su rostro.
"Ya sabes…" Agregó la mujer. "…enviar cosas Asuka bajo el nombre de Shinji-kun y hacer a Asuka explotar… lo típico"
"¿Por qué haría eso?" Cuestionó Rei confundida.
Misato solo encogió los hombros y sonrió. "Diversión" Dijo antes de abrir la última lata de cerveza que había sobre la mesa y darle un largo sorbo. "Mañana deberás llevar una gran bolsa a la escuela por cierto…" Dijo dirigiéndole una mirada juguetona a la peli-azul.
Rei no podía evitar confundirse con Misato, sus frases eran tan ambiguas y con muy poco contexto que se le dificultaba comprender de qué hablaba. "Mayor, me está confundiendo…"
"Misato" Corrigió la mujer lanzándole una mirada acusatoria.
"Gomen, Misato-san"
"Estoy segura que mañana tendremos muchos chocolates aquí en la casa con los que reciban tú y Asuka…" Dijo Misato con una mirada soñadora al imaginarse en la cima de una montaña de bombones de chocolate blanco.
"¿Usted no recibirá chocolates Misato-san?" Preguntó la chica ladeando su cabeza y mirando a la mujer con curiosidad.
Un balde de agua fría imaginario cayó sobre la mujer y esta esbozó una sonrisa nerviosa. "Emm… hehehe… ¡C-claro que sí!" Dijo cruzando sus brazos sobre su orgulloso pecho y riendo de forma rara.
Rei solamente la observó por unos segundos más, analizando la reacción de la mujer, pero mejor decidió ponerse de pie. "Misato-san, me retiro, realizaré mis labores de higiene y proseguiré a acompañar a Sohryu" Dijo la peli-azul recibiendo un asentimiento como respuesta por parte de Misato.
La chica se retiró de la cocina y unos minutos después del departamento, Misato quedó sola en la cocina, el lugar envuelto por el silencio. "Mmm… últimamente ya no he estado recibiendo tantos chocolates de los chicos de NERV por alguna razón… ¿me pregunto porque será?"
En algún lado de Tokyo-3 Kaji dejó salir un estruendoso estornudo.
"¡No puedo dejar que esas dos reciban más regalos que yo!" Exclamó Misato con un brillo de determinación en sus ojos.
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Montañas aledañas de Tokyo-3. 1200 Horas. Presente.
"¡Uuuuuhhhg! ¡Uuuuuuhhgg!" El chico gruñía al tiempo que con sus dos manos elevaba el Sakabatou sobre su cabeza y la deslizaba en un rápido movimiento hacia abajo… para nuevamente repetir la secuencia de acciones.
Había decidido quitarse la playera ya que sentía un poco de calor a pesar de la templada temperatura de las montañas, en la piel de su torso, tanto en pecho y espalda, se podían notar de forma muy tenue algunas cicatrices, además se podían apreciar varios rasguños y golpes recientes en su cara y rostro. No obstante, lo que captaba la mirada era el dibujo en el pecho del chico, el tatuaje tenía una estrella de cinco puntas, la cual tenía las dos puntas base hacia arriba y una única punta hacia abajo, en cada punta había un círculo con extrañas inscripciones y una serie de círculos anidado unos dentro de otros con más símbolos… era un símbolo parecido al que poseía Sir Arthur en su pecho, la único que era realmente idéntico entre ambos eran los símbolos en el centro de la estrella de cinco puntas que tenía Shinji con los símbolos de la estrella de seis puntas en el tatuaje del ya difunto rubio.
Frente a él, a un par de metros se encontraba Hiko Seijuro sentado sobre una gran roca. "¡Vamos! ¡Todavía te restan doscientas repeticiones para terminar esto y seguir adelante!" Regañó el espadachín.
"¡Tshh!" Exclamó Shinji con una expresión alarmada. "¡Esto… es tortura… no entrenamiento!" Se quejó entre hondos respiros. "¿¡Y porque tu no estas entrenando!"
"Por si no lo sabes yo entreno en cada segundo con cada movimiento que realizo" Dijo Hiko cruzando sus brazos y con una expresión seria en su rostro. Shinji solamente giró sus ojos a un lado, no tragándose ninguna palabra del pelirrojo.
Se encontraban entrenando sobre un puente natural al costado de una cascada, Hiko lo había despertado desde temprano y el infierno para Shinji había comenzado.
/ Flashback /
El chico se restregaba los ojos al tiempo que dejaba salir un bostezo. Luego giró su mirada a los alrededores y notó como el sol iluminaba tenuemente el paisaje campirano en el que se encontraba.
"¿Qué hora es…?" Preguntó para sí mismo con voz ronca.
"Cinco y media de la mañana" Respondió Hiko, quien se encontraba lúcido e impecable a su costado, vestía sus ropajes habituales aunque esta ocasión tenía sus manos y parte del antebrazo cubiertos con vendas. Shinji dejó salir un leve quejido. "Es la hora habitual a la que te levantabas en Londres… no voy a dejar que te mal acostumbres" Agregó con voz seria.
Una gota de sudor se pintó en la frente del chico mientras agachaba la cabeza en derrota. Si bien era cierto que ya no se levantaba temprano para entrenar, todos los días en la tarde se escapaba por un rato para entrenar y ejercitarse… aunque debía admitir que el ritmo de entrenamiento no era el mismo aquí en Tokyo-3 que en Londres.
"Vamos a comenzar a calentar…" Dijo el pelirrojo, ahora se encontraba frente a Shinji a un par de metros de distancia, su cuerpo en posición de combate y su Sakabatou en sus manos frente a él. El chico estaba tan adormilado que ni siquiera notado había cuando el pelirrojo había tomado distancia. "¡Ponte en guardia!" Ordenó Hiko.
Shinji le lanzó una mirada irritada… era muy temprano para que lo anduvieran regañando y mandando, aun así dejó salir un suspiro y tomó el Sakabatou que colgaba del cinturón de su pantalón e imitó la postura de Hiko… ambos permanecieron inmóviles por unos segundos y finalmente Shinji alzó una ceja en forma cuestionante en dirección del pelirrojo.
"¿Qué estás esperando?" Cuestionó el pelirrojo. "¿Por qué no me atacas?" El chico le lanzó una mirada incrédula, a lo que Hiko dejó salir un suspiro antes de que sus ojos se estrecharan peligrosamente. "Pero si no lo haces tú, entonces…"
CLANK
¡Eso le quitó el sueño al joven Ikari! En este momento se encontraba forcejando contra Hiko Seijuro, sus espadas hicieron une estruendo metálico en el momento en el que el chico a duras penas logró bloquear el ataque del pelirrojo; este había desaparecido de frente y reapareció blandiendo su espada hacia el costado de Shinji.
"¿Q-que?" Preguntó confundido Shinji entre forcejeos... el hombre no tenía una composición física robusta, pero se podía dar cuenta de su fuerza por la forma en que lo estaba haciendo retroceder.
"Será mejor que te concentres… esto puede doler" Murmuró Hiko con voz sombría antes de retroceder para desaparecer nuevamente frente al chico.
CLANK
Shinji alcanzó a bloquear el siguiente ataque que provino de la misma dirección pero en un ángulo diferente, el Sakabatou había sido blandido en su contra de forma vertical, de arriba para abajo, y Shinji lo bloqueó poniendo su espada sobre su cabeza, una mano en la empuñadura y la otra en el reverso. "¡Tshhh!" El chico sintió inmediatamente como se hacía una cortada en su mano izquierda debido a la fuerza del ataque de Hiko y a que el filo del arma se encontraba en el reverso de la katana.
PUFF
"¡Ughh!" El chico salió disparado hacia atrás cuando la rodilla de Hiko hizo contacto directo con su tórax. Ahora Shinji forcejeaba para levantarse, esa había sido un golpe bastante fuerte… Para nada Hiko Seijuro era un humano común y corriente. "¡Eso es-"
"Levántate…" Interrumpió el pelirrojo apuntando su espada hacia el chico y con una mirada fúnebre en sus ojos, su largo cabello creaba una sombra que hacía aún más macabra la imagen.
Shinji sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo… el semblante de Hiko era totalmente diferente al del día anterior, incluso la forma de entrenamiento. El día anterior, después de agotarse al utilizar su máxima velocidad había estado entrenando puro acondicionamiento físico en su estado agotado, pero el día de hoy… ¡Lo estaba atacando de verdad!
"¡Hop!" Se puso de pie de un solo movimiento y su semblante se tornó serio… el Ikari ya no sentía sueño para nada, solamente un fuerte dolor en su tórax.
CLANK
No pasó ni una fracción de segundo antes de que se lanzara contra Hiko en un ataque frontal, blandiendo su espada horizontalmente de izquierda a derecha.
Hiko, esbozando el fantasma de una sonrisa, no perdió tiempo en forcejeos y de un poderoso blandir hizo retroceder al chico.
CLANK SCREEECH CLANK
En esta ocasión Shinji vio venir el ataque del pelirrojo a tiempo. Hiko desapareció nuevamente y reapareció blandiendo su espada a las espaldas del chico, y al ser bloqueado su ataque, deslizó la hoja de su espada contra la de Shinji, los Sakabatous dejaban salir un chillido metálico y chispas naranjas debido a la fricción. Seguido al choque de espadas Hiko dirigió un ataque al costado del chico, el cual también fue bloqueado con manos temblorosas.
"Es muy fuerte…" Pensó Shinji al tomar distancia del pelirrojo después de la última secuencia de ataques. La velocidad podía mantenerla, pero la fuerza de Hiko comparada con la suya era simplemente mucho superior. "¿Cuál es el objetivo?" Preguntó Shinji, tratando de comprender que era lo que debía lograr en el combate.
"¿Objetivo?" Cuestionó Hiko esbozando una media sonrisa colmilluda, sus ojos estrechándose y alzando una ceja. "El objetivo es para mí…" Murmuró, ganándose una mirada cuestionante por parte del chico. "…quiero que te des cuenta de cuál es tu nivel y a que me refiero con que no tienes técnica…" Agregó alzando y empuñando su mano derecha, los músculos de su brazo y antebrazo se hincharon y sus venas se remarcaron contra su piel al hincharse como si fueran a explotar. "¡Prepárate!"
CRANK CRANK CRANK CRANK CRANK
Shinji solamente dejó salir un jadeo sorprendido y sus ojos se abrieron como platos cuando vio como Hiko nuevamente desaparecía frente a él y dejando como rastro de sus veloces movimientos eran explosiones en la tierra, las cuales iban formando pequeños cráteres… pareciere que el lugar estuviera siendo bombardeado por pequeñas granadas fragmentarias.
CLASH
Hiko apareció sobre su cabeza en esta ocasión, con un feroz ataque descendiente para el cual Shinji tuvo que usar sus dos manos nuevamente para contener. "Tsh-sh-tsh-" El piloto Eva forcejeó por una facción de segundo antes de ceder y dejarse caer de espaldas para hacer que Hiko perdiera el equilibrio
El plan del adolescente no funcionó, Hiko ya se había anticipado a ello y en medio del aire cambió su estancia y flexionó su brazo hacia atrás, empuñó su mano haciendo que sus músculos y venas saltaran nuevamente y lo lanzó en dirección al rostro del chico, quien ahora se encontraba de espaldas contra el piso…
BOOOOOOOM
Shinji se levantó y alejó del pelirrojo aterrado al ver el cráter que éste había hecho en el piso, justo en el lugar donde se encontraba su cabeza… si no hubiera sido por su velocidad… "¡M-me pudiste haber matado!" Gruñó molesto.
CLANK CLANK CLANK
Su respuesta fueron tres ataques sucesivos de diversas direcciones que logro con batalla… cada blandir que bloqueaba hacía que sus manos se entumecieran poco a poco. "¡Mierda!" Pensó aterrado y respirando agitadamente, su espalda se encontraba contra el tronco de un pino.
A un par de metros frente a él Hiko lo observaba pasivamente, su expresión blanca e ilegible, pero luego cambió su estancia… flexión ligeramente sus rodillas, movió su brazo izquierdo hacia atrás y el derecho lo extendió hacia enfrente; se encontraba sujetando la empuñadura de su espada con su mano izquierda y sobre la punta de sus dedos de la mano derecha descansaba la punta del Sakabatou… luego desapareció.
CRAASH CRAAAAAAAAK CRAAAAASHHHH
Shinji nuevamente solamente pudo esquivar el ataque frontal que lanzó el hombre… lo vio venir a escasos centímetros de distancia y lo único que pudo hacer fue quitarse de en medio de la espada y el árbol, este último fue quien recibió el ataque… astillas volaron por los aires al tiempo que su tronco se partía en múltiples ángulos y finalmente el alto pino comenzaba a desplomarse al piso… las aves revoloteaban espantadas ante el estruendo de troncos y varas del pino golpear contra sus vecinos.
Aún estaba anonadado viendo como el árbol se derrumbaba que no vio venir un puño contra su cara hasta que este se encontraba a un centímetro de su rostro.
El único oponente con el que recordaba haberse sentido así de minúsculo fue con Walter, Hiko se había convertido en el segundo. Ciertamente su velocidad ya la había aprendido a controlar y a dispararla… pero nuevamente, como en aquella ocasión en que se vio forzado por Walter, tuvo un disparo de adrenalina con lo cual todo se tornó en cámara lenta… el golpe de Hiko lo esquivó girando hacia un lado justo cuando estaba un par de milímetros de golpearlo.
Hiko esbozó una sonrisa triunfal al ver al chico finalmente 'reaccionar'. No obstante no se detuvo a contemplarlo, enfundó su espada y se lanzó en un ataque frontal contra Shinji.
El adolescente ahora podía ver los movimientos de Hiko con mayor claridad, y lo vio lanzarse contra él… tenía que aprovechar el corto tiempo que podía utilizar esta velocidad y se preparó para recibir el ataque, vio claramente que el pelirrojo desenfundar su espada y blandirla horizontalmente hacia su cabeza.
CLANK
El chico sonrió confiado al detener el ataque del hombre satisfactoriamente, su velocidad traduciéndose en fuerza…. "¡Ughhhhhh!" Sus ojos se abrieron como platos y se cruzaron con la serena mirada de Hiko… la saliva voló fuera de su boca cuando ésta se abrió inocentemente al sentir un penetrante dolor que se esparcía por todo su costado…
Una fracción de segundo antes Hiko blandió su Sakabatou en contra del chico y como lo esperaba, el chico se confió al momento de bloquear su ataque… "Sou Ryu Sen" Musitó mentalmente antes de tomar la funda de su espada con su mano derecha y blandirla horizontalmente contra el costado del chico… el duelo había terminado.
"¡Aghhh! ¡Haaaa! ¡Haaaa! ¡Ughhh!" Shinji se desplomó en el piso respirando agitadamente, sus ojos cerrados y gimiendo al tiempo que apretaba su costado derecho con su mano mientras se retorcía en el piso por el dolor.
Hiko bajó el Sakabatou y lo sostuvo a su costado derecho, observando al chico de forma serena… permaneció de esa forma por unos minutos, esperando a que el chico se recuperara… observando como sus gemidos disminuían su respiración se normalizaba.
"No… tenías… que hacer… eso…" Gruñó Shinji lanzándole una mirada realmente molesta al pelirrojo todavía desde el piso, Hiko solamente encogió los hombros en respuesta y luego levantó el Sakabatou para recargarlo sobre su hombro.
"Quería demostrar el punto que te he estado diciendo desde días atrás…" Dijo con voz seria, su semblante poco a poco regresando al de siempre. "…tu velocidad no ganará todas las peleas, espero que con esto te haya quedado claro…"
Shinji asintió muy levemente al tiempo que meditaba las palabras del hombre, su mirada clavada en el Sakabatou en el piso frente a él, realmente lo había acabado sin ningún esfuerzo… luego giró su mirada hacia el campo de batalla, el cual lucía como si hubiera sido víctima de un bombardeo. "Esas técnicas…" Murmuró haciendo remembranza de los aterradoras proezas de fuerza y velocidad del pelirrojo.
"Futae No Kiwami, la técnica de doble impacto que mis ancestros fueron perfeccionando para no solamente usarse con los puños…" Dijo al tiempo que empuñaba su mano izquierda con fuerza. "…Gatotsu, una de las variaciones fue la que destruyo ese árbol…" Agregó al tiempo que extendía su espada, apuntándola en dirección del árbol caído. "…y finalmente, Sou Ryu Sen, la técnica con la que quedaste en ese estado…" Finalizó esbozando una sonrisa burlona y colmilluda en su rostro.
"Todo eso… ¿pertenece a tu estilo de combate? ¿Eso es lo que voy a aprender?" Preguntó Shinji ya recuperado del tremendo golpe que había recibido.
"Iie… solamente el Sou Ryu Sen pertenece al Hiten Mitsurugi Ryu…" Aclaró el pelirrojo. "…las otras técnicas fueron heredadas a Kenji Himura por los aliados de su padre" El adolescente asintió mesmerizado.
"Tshh…" Unos segundos después Shinji forcejeó por ponerse de pie nuevamente, sentía un dolor pulsante en su costado pero nada que lo inmovilizara. "Vaya…" Murmuró al pasear su mirada por el campo de batalla a su alrededor. "…este lugar quedó destruido"
"Tenemos muchos lugares donde entrenar, además después lo arreglaremos" Dijo Hiko dándose la vuelta y comenzando a alejarse de Shinji. "…vamos, continuemos con tu entrenamiento" Agregó sin darse la vuelta y mientras continuaba alejándose.
Shinji lo miró titubeante por unos instantes antes de tratar iniciar su paso tras el pelirrojo.
/ Fin de Flashback /
"Por cierto… tengo que volver a Tokyo-3, las cosas no quedaron en muy buen estado…" Dijo Shinji mientras continuaba blandiendo su espada de arriba abajo.
El pelirrojo lo observó en silencio por unos segundos y luego asintió levemente al tiempo que encogía los hombros y cerraba los ojos. "De acuerdo…" Murmuró abriendo los ojos y dirigiendo su mirada hacia la cascada a su costado. "…mañana iremos a Tokyo-3, esta noche empacaremos cosas y saldremos para allá mañana temprano"
"¿Empacar?" Cuestionó Shinji con curiosidad. Sus ropas ya estaban empapadas de sudor y se sentía algo cansado, el combate y las más de trescientas repeticiones comenzaban a surtir efecto.
Hiko alzó una ceja y le lanzó una mirada al chico que lo hizo desear no ser atacado por el pelirrojo. "¿Acaso crees que soy una especie de ermitaño?" Preguntó lanzándole una mirada fea. "Obviamente yo resido en Tokyo-3…"
"Oh…" Exclamó Shinji no queriendo responder a la pregunta retórica que había realizado Hiko… no sabía cuáles eran las consecuencias de decir que efectivamente él pensaba que el pelirrojo era una especie de ermitaño.
"Vete preparando mentalmente…" Agregó Hiko cruzando sus brazos y con una expresión meditabunda. "…todos los días nos veremos a las cinco y media de la mañana para entrenar"
"¿¡Que QUE! ¿¡Cinco y media!" Exclamó Shinji bajando su espada de bambú a un costado y mirando al hombre con incredulidad. "¡Eso es demasiado temprano! ¿Por qué no entrenamos en la tarde?"
FIIIZZZZ
Shinji sintió un escalofrío recorrerle la espalda cuando el hombre le lanzó una mirada fulminante, lo imaginó emanando un aura roja demoniaca. "Nos reuniremos a entrenar a las cinco de la mañana entonces… ¿alguna objeción?" Gruñó el pelirrojo.
Una gota de sudor se pintó en la frente de Shinji al tiempo que resumía su entrenamiento, un aura de derrota a su alrededor. "Iie…" Murmuró dejando salir un suspiro.
"Bien…" Dijo Hiko. "¡Pero que hambre tengo!" Exclamó el pelirrojo con un semblante diferente al de unos instantes atrás. "¿Qué opinas? ¿Cuándo termines nos vamos a comer algo? Tengo antojo de un poco de curry con una copa de sake… ¡Ahhhhh que ricoooo!"
Shinji observó a Hiko con una ceja levantada y una gota de sudor en su frente. "No cabe duda que todos los pelirrojos son unos bipolares…" Pensó.
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Algún lugar de Japón. 2300 Horas. Presente.
"Maestro, es un honor recibirlo…" Dijo Corvinus al tiempo que se hincaba sobre una rodilla y con su cabeza agachada hacía una reverencia respetuosa al hombre encapuchado y de pálida piel.
"Ikari se encuentra en el lugar del antiguo Sensei de Souichiro" Dijo el encapuchado ignorando a su subordinado. A sus espaldas se encontraba Souichiro, su semblante se notaba serio, pero se podía apreciar molestia en su mirada.
"¿Quiere que envíe una tropa vampiros?" Preguntó Corvinus alzando su mirada y con voz ansiosa.
"Iie…" Respondió su Maestro con un gruñido. "…te he dicho que dejes de depender en esos patéticos sirvientes que creas… enviarlos sería una pérdida de tiempo, no se enfrentarían a humanos comunes y corrientes"
"Maestro, solamente usted puede ser quien libere a Abaddon sin cabida a fallas…" Agregó el pelinegro, lo cual hizo que Souichiro frunciera el ceño y le lanzara una mirada asesina.
"Ahórrate tus palabras de adulación estúpida…" Murmuró el encapuchado haciendo que Corvinus se estremeciera y mejor se pusiera de pie, el pelinegro sabía que el enfurecer a su maestro era algo peligroso. "…esperaremos a que las cosas se tranquilicen un poco más, Hellsing y Vaticano se encuentran rondando en Tokyo-3, además el momento perfecto será cuando el penúltimo mensajero se haga presente…"
"¿Por qué hasta entonces Maestro?" Cuestionó intrigado Souichiro desde las espaldas del encapuchado.
"Divide y vencerás…" Respondió el encapuchado esbozando una sonrisa peligrosa que mostraba sus filosos colmillos. "Prepara a Agramon, Aldinach y Abdiel… ellos se convertirán en sirvientes de Souichiro como portador de Abaddon"
Los dos vampiros observaron a su maestro con ojos abiertos como platos. "¿Souichiro? Maestro ¿Por qué…?" Cuestionó el pelinegro.
"No es de tu incumbencia Corvinus…" Respondió con molestia, pero unos instantes después esbozó una sonrisa confiada. "Nagisa nos hizo un gran favor al sellar a sus hermanos… sin ello no hubiéramos logrado crear estos híbridos a tiempo"
"Hai… SEELE no hubiera aceptado que los mensajeros fueran destruidos antes de que los híbridos nacieran y se desarrollaran… su existencia no tendría ningún caso…" Explicó Corvinus con una media sonrisa en su rostro.
El encapuchado se giró hacia el chico a sus espaldas. "El momento se acerca Souichiro y entonces jugarás tu papel con Abaddon… y yo, una vez convertido en un Dios te devolveré lo que anhelas…" Murmuró el hombre de pálida piel. "…debes prepararte para ese momento"
"Lo estaré maestro…" Respondió el joven de blanco cabello cerrando sus ojos y haciendo una reverencia respetuosa. "…su trascendencia es mi meta también"
Luego el encapuchado devolvió su mirada hacia su otro subordinado. "Corvinus, mantenme informado de los planes de Millenium… el Mayor podría ser una pieza muy útil en mi juego" Dijo el encapuchado.
"Lo es, Maestro. Debo decir que su plan para aniquilar a Hellsing es brillante…" Respondió Corvinus con una sonrisa peligrosa en su rostro.
"Has usado bien el don que te he brindado…"
"Hai, cuya única razón de existir es que usted cumpla todos sus objetivos" Dijo el pelinegro con respeto.
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Medio año después del ataque de Bardiel.
"¿Realmente eres quien dices ser?" Preguntó Enrico Maxwell mirando con disgusto al joven frente a él. A sus espaldas se encontraba Alexander Anderson, quien escrudiñaba al chico de cabellos plateados que encaraban. Maxwell agitaba su abanico de papel para soportar el intenso calor que se sentía en la rudimentaria capilla.
Se encontraban en un pequeño pueblo a treinta kilómetros de la ciudad de Mombasa, Vaticano había recibido un informe urgente por parte del arzobispado de Kenya… un joven se proclamaba a sí mismo como un ángel.
El chico de cabellos plateados y ojos rojos esbozó una sonrisa despreocupada al tiempo que encogía los hombros.
FIIZZZZZ
Los ojos de Maxwell y Anderson se abrieron como platos… ambos reconocían sin duda ese escudo hexagonal de color naranja que se desplegó por una fracción de segundo.
"AT-Field…" Murmuró Anderson, sonriendo casi peligrosamente, su fanatismo causándole euforia.
"La firma de los Mensajeros…" Murmuró Maxwell antes de girar su rostro molesto hacia un cura que permanecía en silencio en la esquina de la pequeño y pobre habitación. "¿¡Porque su divinidad no fue enviado a Vaticano!" Preguntó colérico, haciendo que el cura se estremeciera de miedo.
"L-lo siento su excelencia…" Se disculpó titubeante. "…f-fueron ordenes d-del arzobispado que el joven pe-"
"¡Divinidad!" Interrumpió el rubio sacerdote de forma amenazante.
"¡Ah! ¡Lo siento!" Exclamó aterrado el sacerdote de dicha iglesia. "¡El arzobispado ordenó que su divinidad permaneciera en este lugar por seguridad!" Corrigió rápidamente el pobre hombre.
Anderson y Maxwell alzaron una ceja mientras mantenían su mirada en el hombre que parecía encogerse poco a poco, finalmente sacudieron su cabeza negativamente hasta de girar sus miradas hacia el joven frente a ellos.
"Su divinidad… ¿Cómo podemos referirnos hacia usted?" Cuestionó Enrico haciendo una respetuosa reverencia al chico de ojos carmesí.
"Nagisa" Respondió. "Kaworu Nagisa" Ya había transcurrido casi una semana desde que fue expulsado de la base de SEELE por el vampiro de cabello negro y había llegado a la sabana Africana.
"Nagisa-sama... Permítanos escoltarlo a nuestra sagrada ciudad de Vaticano" Ofreció Anderson haciendo una reverencia hacia Kaworu. "…ahí se encontrará sano y salvo… a XIII Sección de Vaticano lo protegerá hasta nuestro último aliento"
Kaworu alzó una ceja y observó al rubio con curiosidad. "Muchas gracias Sacerdote Anderson…" Agradeció. "…tengo información importante que brindar a Vaticano, y necesitaré de su protección… ya que hay cosas importantes que debo hacer…" Dijo eso último con un brillo perspicaz en sus ojos.
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Algún lugar de Japón. Días después.
"Corvinus, has tenido suerte…" Dijo Keel Lorenz, su brazo recargado sobre el escritorio frente a él, se encontraba en la cabecera de la gran mesa holográfica y a sus costados se encontraban los demás miembros del comité. Al final de la gran mesa, en el costado derecho se encontraba Corvinus.
El vampiro debía admitir que el mismo se encontraba nervioso de asistir a esta reunión… la creación de los híbridos no había estado funcionando, ciertamente habían logrado multiplicar la esencia del ahora desertor Kaworu, pero ninguno de sus 'clones' había logrado sobrevivir el proceso.
"Sin duda Nagisa tiene que estar involucrado con el retraso de aparición de Mensajeros…" Intervino otro de los ancianos.
"Hai, el protocolo de Gauff utilizado por la iglesia solamente los congelaría en su estado embrionario por unos meses más, pero el tiempo ya ha expirado" Aclaró otro más. Corvinus dejó salir un suspiro cansino, odiaba admitir que el consejo de ancianos tenía razón en esta ocasión.
"¿Cuánto tiempo más podrás experimentar con los embriones?" Preguntó Lorentz.
"Por lo menos año y medio más…" Respondió el vampiro forzándose a mostrar un semblante relajado y despreocupado. "…ese bastardo de Nagisa realizó un sello poderoso para congelar a sus hermanos restantes en estado embrionario… de no haber encerrado a nuestros conejillos de indias dentro de una barrera estos también se habrían congelado" Gruñó.
"Año y medio es tiempo suficiente… de no lograrlo habrá consecuencias Corvinus" Amenazó Lorenz.
El pelinegro le lanzó una mirada desafiante al anciano antes de esbozar una media sonrisa y mirar al cabecilla de SEELE de forma retadora. "Deberías cuidar tus palabras anciano… creo que olvidas que poseo demasiada información de ustedes, lo suficiente para sabotear todos sus planes…" Dijo. "¡No me subestimes!" Gruñó al final.
"Arrogante vampiro, cuida tus palabras…" Murmuró Keel con molestia. "...tú nos subestimas a nosotros si crees que no tenemos los medios para deshacernos de ti… así que cuida tus espaldas"
"Tshh… mejor me retiro, estas reuniones estúpidas nunca llevan a ningún lugar" Dijo antes de que su imagen holográfica desapareciera de la oscura habitación.
"Corvinus no es de fiar…" Dijo uno de los ancianos. "…y con la creación de esos híbridos bajo su control representa un punto de gran ventaja a su favor sobre nosotros…"
"No obstante, los EVA Series serán quien realmente controlen Tercer Impacto…" Respondió otro más "…lo único positivo de la deserción de Nagisa y sus acciones en contra de sus hermanos es que ahora tenemos más tiempo para perfeccionar los motores S2"
"Lo que no comprendo y me molesta de Corvinus… ¿Qué es lo que él desea con el Proyecto de Instrumentalización Humana?" Murmuró uno de los ancianos con una expresión pensativa en su rostro.
Hubo un silencio en la habitación por unos instantes antes de que Keel interviniera. "Como un vampiro… lo único que le espera a él al morir es el infierno…" Murmuró. "…el plan de Instrumentalización Humana en su única salida para librarse de ello"
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Un mes después.
Kaworu se encontraba frente a una de las ventanas de una de las grandes torres de Vaticano, observando a la gran multitud que se había reunido para atender la misa impartida por el Papa. Esbozó una sonrisa tranquila y murmuró. "Los lilims son seres interesantes..."
TOC TOC TOC
"Adelante" Dijo el chico al tiempo que se dirigía hacia la gran puerta de gruesa madera en el extremo contrario de su habitación.
"Con su permiso Nagisa-sama" Se excusó Anderson respetuosamente.
"Gusto en verlo Sacerdote Anderson" Saludó Kaworu animadamente. "¿Puedo ayudarle en algo?" Ofreció.
"Muchas gracias su divinidad, es muy amable" Respondió el rubio haciendo una profusa reverencia lo cual hizo que Kaworu lo observara con curiosidad. "Si me lo permite… vengo a dar un reporte de los avances de nuestra investigación acerca del consejo de SEELE y a plantearle algunas preguntas cuya respuesta nos podrían ser útiles… creemos haber encontrado algunos nexos"
Kaworu alzó las cejas y asintió con su característica sonrisa en su rostro. "Adelante, no es ninguna molestia… pero por favor tome asiento Sacerdote" Invitó el chico.
"Gracias Nagisa-sama" Agradeció Anderson antes de tomar asiento en uno de los sofás y fue seguido por Kaworu, quien tomó asiento en el sofá de lado contrario.
El departamento de Kaworu, o sus aposentos, como Anderson los llamaba, no era realmente un lugar muy grande, pero se podía apreciar el lujo al ver el inmueble y decoraciones del lugar… ciertamente Vaticano no es un lugar muy pobre.
"¿Y bien?" Dijo el chico para indicar que se encontraba listo para responder lo que el sacerdote cuestionara.
"El consejo de Vaticano se muestra deseoso en saber algo más de información de la que decidido mantener…" Explicó el rubio. "Su insistencia reside en que han topado con pared en las investigaciones respecto al Plan de Instrumentalización Humana, SEELE a pesar de ser tan poderoso es simplemente invisible… están bien protegidos, e indudablemente están infiltrados en muchos lugares… por ello nuestra insistencia de que permanezca usted en un bajo perfil…"
Kaworu esbozó su peculiar sonrisa. "Sacerdote Anderson, no se preocupe, conozco los motivos de permanecer en este lugar… no hay necesidad de dar explicaciones" Explicó cuando el rubio comenzó a perder el punto de la conversación. "¿Qué es lo que necesita Sacerdote Anderson? Aunque debo decir que ya he dicho todo lo que conozco…" Cuestionó.
El rubio pareció titubear unos momentos antes de proseguir. "Este hombre que mencionó, Corvinus…" Gruñó Anderson. "¿Cuál es su rol dentro de SEELE?"
Kaworu lo observó por unos instantes en silencio y dejó salir un suspiro, comprendía por qué el titubeo en preguntarlo… esa era una pregunta que le habían planteado ya en innumerables veces y en todas ocasiones había respondido la verdad. "No lo sé…" Respondió nuevamente, una expresión desilusionada se pintó en el rostro del rubio al tiempo que este bajaba la mirada. "…pero…" Murmuró el Ángel ganándose rápidamente una mirada expectante por parte del Padre Bayoneta. "…ese hombre tiene un gran conocimiento en magia negra, y mis hermanos estaban muriendo… no quiero ni imaginar que es lo que están intentando…" Dijo frunciendo el ceño y desviando su mirada hacia un lado.
Durante el último mes ese era un tema que había evitado, era un tabú para él… ya había sellado a sus hermanos en su estado embrionario, y deseaba que el sello plantado funcionara con todos, además sus deseos y razones de existir seguían siendo los mismos que los de sus hermano… debía volver con su padre. Pero el sellarlos también significaba una traición hacía ellos y sabía que habría consecuencias…
Es por ello que este mes desde su llegada, dejó que fuera la Iglesia quien se encargara de investigar… ya que simplemente él no podía ayudarlos en nada, o al menos todo lo que él sabía Vaticano también lo sabía desde antes de que él se los dijera.
No se había percatado, pero frente a él, el Sacerdote fruncía su seño y su rostro se tornaba furioso al tiempo que empuñaba sus manos con fuerza. "No puedo creer que la información que nos brindaron los paganos de Hellsing sea realmente de ayuda…" Gruñó.
Kaworu parpadeó confundido y dirigió su mirada hacia el Sacerdote. "¿Sucede algo?" Preguntó al ver el semblante molesto del rubio.
"Iie, es solo que nosotros habíamos topado pared con respecto a la identidad de Alexander Corvinus… esa abominación no tiene un rastro en ningún lugar, por lo que el día de ayer recurrimos a los paganos de la Iglesia Anglicana…" Dijo con molestia.
La respuesta de Anderson hizo que Kaworu alzara las cejas. "¿Qué es lo que descubrieron?" Preguntó con curiosidad.
El rubio dejó salir un suspiro cansado y comenzó a narrar los eventos que habían ocurrido el día anterior.
/Flashback/
Londres. 2130 Horas.
La oscuridad ya había envuelto la ciudad de Londres y las tumultuosas calles del centro se encontraban iluminadas por el alumbrado público. Era una noche con un clima cálido que se mantenía en lo agradable.
Enrico Maxwell se encontraba de pie contemplando una exposición de Rembrant en el British Museum, tenía un gran sobre amarillo bajo su brazo y en ese momento se encontraba custodiado por la elite del grupo Iscariote, Anderson permanecía a su lado, apreciando una de las pinturas, mientras que Yumei y Heinkel permanecían a un par de metros a sus costados, cada una sumida en sus propias apreciaciones.
"Ya es hora…" Murmuró el hombre de cabello plateado al tiempo que daba una rápida mirada a su reloj de pulsera.
"Bastardos Anglicanos…" Gruñó el rubio.
"Que falta de respeto Sacerdote Anderson…" Irrumpió fuertemente la voz de Integra en el silencioso lugar. "…aunque no me sorprender que la Iglesia Católica hable mal de las demás religiones…" Respondió esbozando una media sonrisa dirigida al sacerdote, a quien se le pintó una vena en la frente ante la respuesta de la mujer.
"¡Mald-"
"Suficiente" Intervino Maxwell alzando su mano y deteniendo al Sacerdote. "No es momento para ese tipo de trivialidades…"
Pasando al lado de Heinkel sin titubeos, Integra acortó la distancia entre ella y el dirigente de Iscariote, ambos encarándose el uno al otro con un par de metros de distancia entre ellos.
"¡Vaya artillería!" Exclamó Maxwell esbozando una media sonrisa al ver quienes custodiaban a la rubia dirigente de Hellsing. A las espaldas de la mujer se encontraban Walter, Alucard y Bernadotte.
Heinkel meramente había alzado una ceja al intercalar su mirada entre los tres guaruras de Integra… y una gota se le pintó en la frente cuando Pip le guiño el ojo de forma coqueta. Finalmente se dirigió al costado de Maxwell, pasando tranquilamente al lado de Integra y sus guaruras.
La última en llegar a la formación de protección del dirigente de la XIII Sección de Vaticano fue Yumeni, quien permaneció a las espaldas del hombre de cabellos plateados… una mano en la empuñadura de su espada.
Y ahí, en el silencioso museo, dos viejos enemigos se encararon nuevamente… de las ocho personas presentes, Anderson y Alucard parecían encontrarse en su propio universo paralelo, cada uno de ellos parecía estar listo para desenfundar armas y comenzar una batalla en cualquier instante… cada uno de ellos solamente esperaba la más pequeña incitación de combate por parte del otro.
"Imagino que has escuchado acerca del Proyecto de Instrumentalización Humana…" Dijo Maxwell yendo directamente al grano y extendiendo hacia Integra el folder que guardaba bajo su brazo.
La rubia alzó una ceja al verse tomada fuera de lugar, generalmente en Enrico Maxwell hablaba por un buen rato antes de saltar a los negocios pero en esta ocasión lo había omitido. Cierto, Alucard le había dicho algo al respecto, y desde aquel día seguían sin saber nada al respecto.
"¿Qué es esto?" Cuestionó la mujer al tiempo que abría el folder y comenzaba a hojear rápidamente las decenas de hojas que contenía.
"Respuestas…" Dijo Maxwell sonriendo plácidamente y encogiendo los hombros con indiferencia.
Integra alzó su mirada hacia el hombre. "Hay bastantes partes censuradas…" Dijo al ver algunas partes del texto cubiertas con grueso marcador negro.
"Lo que puedes leer es información suficiente para que te des cuenta de la gravedad de lo que está sucediendo…" Respondió el dirigente de Iscariote.
Integra lo observó en silencio por unos instantes. "¿Qué es lo que quieres?" Preguntó abruptamente. "No creo que de pronto Vaticano haya querido regalarnos de buena voluntad un suvenir de esta calaña…"
"Hahahahaha…" Maxwell dejó salir una carcajada al tiempo que negaba con la cabeza. "Es obvio que no…" Respondió al detenerse y esbozando una media sonrisa por un segundo antes de que si rostro se tornara totalmente serio. "Hace varios meses atrás ustedes siguieron un rastro hasta Tokyo-3..." Comenzó a explicar.
En ese momento los ojos de todos los miembros de Hellsing se clavaron en Maxwell al tiempo que contenían la respiración, temían por la seguridad de cierto joven japonés.
"…si no estoy mal informado se encontraban tras el rastro de un vampiros que desató una plaga en ese lugar…" Continuó Maxwell. "…lo que necesitamos es cualquier información relevante y/o nombres que hayan obtenido" Finalizó, en ese momento los miembros de Iscariote le dieron una mirada curiosa al grupo de Hellsing cuando los cuatro dejaron salir un suspiro aliviado. "¿Y bien?" Preguntó insistente Maxwell alzando una ceja.
Hubo un momento de largo silencio entre ambos. "De acuerdo…" Dijo Integra más para sí misma que para el hombre. "Nuestros equipos de reconocimiento descubrieron varios grupos de vampiros de origen europeo que habían comenzado a rondar en Tokyo-3…" Explicó al tiempo que hacía memoria. "…al realizar nuestras propias investigaciones descubrimos quienes estaban convirtiendo a estos sujetos…"
"¿Oh?" Murmuró Maxwell expectante y alzando una ceja con al tiempo que esbozaba una media sonrisa.
"…decidimos investigar este asunto a fondo debido a un detalle peculiar que descubrimos…" Dijo Integra, su semblante tornándose sombrío en ese momento y ganando mayor atención por parte de Iscariote. "…Alucard descubrió que eran humanos convertidos sin las… características mínimas para serlo"
"Virginidad, sexo diferente, blablablá…" Interrumpió Maxwell encogiendo los hombros "…de ahí sus nexos con Millenium, aun no me has dicho q-"
"Fuimos a Tokyo-3 buscando a quien generó esa plaga…" Interrumpió la rubia en esta ocasión al hombre. "…un vampiro de nombre Alexander Corvinus"
Los ojos de todos los miembros de Iscariote se abrieron como platos en reconocimiento de ese nombre. Kaworu les había narrado que había sido un hombre con dicho nombre quien lo había expulsado de los cuarteles de SEELE… y quien se encontraba experimentando con los hermanos del Ángel.
La reacción de sorpresa de los miembros de la sección secreta de Vaticano no pasó desapercibida por los miembros de Hellsing. "Creo que lo conoces… ¿no es así?" Cuestionó Integra estrechando sus ojos.
Maxwell parpadeó un par de veces para salir de su estado de sorpresa y recuperar su relajado semblante. "Lo hemos escuchado…" Respondió sonriente. "¿Algún otro dato importante que puedas brindarnos? ¿Sabes algo más respecto a él?" Preguntó ansioso.
Integra estudió al hombre con la mirada por unos segundos y dejó salir un suspiro cansado. "Iie… eso es todo lo que sabemos" Respondió negando una vez con un movimiento de cabeza.
"Mmhh…" Maxwell le dio una mirada decepcionada a la mujer antes de dejar salir un suspiro. "Vaya… esperaba que estuvieran mejor informados al respecto…" Dijo encogiendo los hombros. "Creo que esto será todo… fue un placer verla Sir Integra Fairbrook Wingates Hellsing…" Agregó al tiempo que hacía una reverencia en forma de despedida hacia la mujer, luego paseó su mirada sobre sus subordinados. "¿Nos vamos?" Les dijo, estos asintieron silenciosamente y caminaron tras Maxwell cuando este comenzó a dirigirse a la salida, pasando a un costado de Integra en el proceso.
Los miembros de Hellsing solamente mantuvieron su mirada al frente durante la retirada de Iscariote.
"Así que no hablarás respecto a este sujeto…" Dijo Integra cuando Maxwell pasó a su costado.
"Eres una mujer inteligente" Respondió sin girar su mirada ni detenerse. "Tú puedes hacer tus propias conclusiones…"
/Fin de Flashback/
"Eso hombre parece formar parte de las filas de Millenium…" Murmuró Anderson con su mirada clavada en el piso. "…eso complica todo"
"¿Millenium?" Cuestionó Kaworu alzando las cejas.
"Un grupo nazi que sobrevivió la segunda guerra mundial…" Aclaró el rubio. "…se especializaban en el investigación de fenómenos sobrenaturales con fines bélicos…"
"¿Cómo es que eso complica todo?" Agregó el chico de cabello plateado estrechando la mirada.
"Este hombre, Corvinus, no trabaja por su cuenta, ahora sabemos que es respaldado por Millenium, esto significa que tiene recursos para lo que sea…"
Hubo unos minutos de silencio en la habitación el cual fue interrumpido nuevamente por Anderson. "Kaworu-sama… años atrás Millenium aniquiló las tropas de Hellsing al enviar un grupo vampiros y ghouls…" Kaworu solo observó expectante al hombre, las gafas de Anderson brillaban con el reflejo de la luz y escondían sus ojos. "…ellos lograron crear vampiros artificiales, por así llamarlos, Nagisa-sama… no me sorprendería que estén intentando convertir a sus hermanos"
Kaworu bajó su mirada, realmente no les sorprendía.
"Kaworu-kun, ya no nos eres útil, con tus hermanos crearemos una nueva raza, algo más útil y poderoso…" Las palabras de Corvinus se repitieron en su mente.
"¿Qué es lo que he estado haciendo?" Pensó molesto hacia sí mismo, al tiempo que fruncía el ceño y sus manos se empuñaban con fuerza… sintió repulsión hacia sí mismo.
"Sacerdote Anderson…" Dijo girando su seria mirada hacia el rubio, quien lo observó expectante. "…no podemos permitir que SEELE juegue de esa forma con el destino de todos…" Dijo con un tono bajo y casi agresivo, cosa que llamó la atención de Anderson. "…para serle sincero, no confío en el clero de la Iglesia, hay demasiada política, dinero e intereses personales… es por ello que le pediré que sea usted quien se convierta en mis ojos y oídos…"
Los ojos de Anderson se abrieron en sorpresa y si quijada se colgó inconscientemente. "N-nagisa-sama ¡Será un honor!" Dijo poniéndose de pie para luego postrarse sobre una rodilla ante Kaworu y agachando su rostro. "¡Su confianza y fe en este humano hacen regocijar mi corazón! ¡Por mi fe y por mi vida puede estar seguro que mi misión será su misión!"
Una gota de sudor se pintó en la frente de Kaworu al tiempo que sonreía nerviosamente y agitaba sus manos frente a él. "No es para tanto Sacerdote Anderson… por favor póngase de pie"
"¡Hai!" Exclamó Anderson poniéndose de pie rápidamente, juntando sus piernas, manos a sus costados, sacando el pecho y alzando su rostro. La gota de sudor en la frente de Kaworu se hizo más grande cuando vio las cascadas dramáticas de lágrimas cayendo de los ojos de Anderson y como la nariz del rubio goteaba profusamente.
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Un día antes. Mansión de Hellsing. 2230 Horas.
"Ikari no sabe nada respecto a esto ¿no es así Alucard?" Cuestionó Integra mientras pasaba sus ojos sobre los papeles que le había brindado Maxwell un par de horas atrás.
"Iie…" Respondió el vampiro, quien se encontraba frente a la ventana con su mirada pegada en el cielo estrellado. "…el Plan de Instrumentalización Humana… hehehe" Dijo dejando una leve y ronca risa.
"¿Qué es lo gracioso Alucard?" Preguntó Integra lanzándole una mirada amenazante al vampiro.
Alucard meramente encogió los hombros y no despegó su mirada del cielo estrellado al tiempo de contestar. "Simplemente es ridículo…"
"Este plan…" Murmuró Integra devolviendo su mirada hacia los documentos sobre el escritorio frente a ella. "…destruir a la humanidad, crear un dios… o ambos…" Los ojos de la rubia se llenaron de preocupación.
"Este sujeto Corvinus… de alguna forma se encuentra interviniendo, pero no veo como crear patéticas tropas de vampiros puede ayudarle a SEELE…" Dijo Alucard girando su mirada hacia la rubia. "Hay mucho que no sabemos aún…"
Integra asintió cerrando sus ojos al tiempo que recargaba sus codos en el escritorio y con la punta de sus dedos masajeaba sus sienes.
"Al parecer NERV y los pilotos Eva juegan un papel importante en este plan…" Murmuró Walter, quien se encontraba al costado izquierdo de Integra y hasta ahora se había mantenido en silencio y escuchando el intercambio del vampiro y la rubia. "…sería prudente vigilar a NERV desde dentro"
Integra y Alucard giraron su mirada hacia el anciano y lo miraron expectantes. Walter tenía su mirada fija hacia enfrente, pegada en el fondo de la habitación. "Por alguna razón los ataques de los mensajeros se han detenido, no sabemos el que, quien o como lo hizo… también, lo que yo veo acerca de NERV y los pilotos Eva, es que no son más marionetas creadas para destruir a los mensajeros y evitar que estos interfieran en dicho plan. En lo que respecta a los mensajeros restantes, cuando éstos ataquen de nuevo, esas marionetas intervendrán… sería conveniente tener a alguien dentro de NERV y que lo observe de cerca…"
"¿Con ese 'alguien' te refieres a Ikari?" Preguntó la mujer alzando una ceja y esbozando una media sonrisa.
Walter lo meditó por unos segundos, lo cual hizo entender a la mujer y al vampiro que no se refería al joven ex-piloto. "No realmente, aunque sería una buena opción"
"¿Qué Ikari pilotee nuevamente? Interesante…" Murmuró Alucard esbozando una sonrisa colmilluda.
"Iie… Ikari abandonó ese lugar y esa responsabilidad, no podemos obligarlo a volver" Intervino Walter, sorprendiendo un poco a los otros dos presentes con su postura defensiva hacia el chico.
"No hay problema…" Dijo Integra con una mirada perspicaz en su rostro. "Walter habla con Bernadotte, indudablemente él podrá infiltrar a alguien dentro de NERV sin problemas"
"Hai" Respondió el anciano haciendo una reverencia.
"Walter" Dijo Alucard con un tono bajo de voz y ganándose la atención de Walter e Integra. "…asegúrate de entrenar bien a Ikari. Sin duda una guerra se va a desatar y él debe de estar preparado"
"No se preocupe Alucard-sama" Respondió el anciano esbozando una media sonrisa. "…usted mejor que nadie conoce la extensión de sus habilidades, yo meramente seré quien le enseñe a utilizarlas"
"Este joven Ikari… desempeñará un papel importante en esta guerra…" Dijo Alucard devolviendo su mirada hacia el cielo estrellado fuera de la ventana y esbozando una sonrisa misteriosa. "...aunque el mismo lo repudie, su destino lo llevará a combatir…"
Hubo un silencio por unos instantes el cual fue interrumpido por el anciano. "Solamente que para cumplirlo espero que Ikari no muera en este ridículo entrenamiento que le está dando Bernadotte" Dijo Walter rompiendo la seriedad de las palabras de Alucard.
Instantáneamente y al mismo tiempo Alucard, Integra y Walter dejaron salir un suspiro cansado. "…pilotear un helicóptero ¿huh?" Murmuró Alucard. "…ese mercenario está un tanto fuera de sus cabales"
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Meses después.
PUUUMM
"¡Es una herejía!" Exclamó Anderson furioso al tiempo que golpeaba la puerta de la oficina de Maxwell con su puño.
El rubio se ganó las miradas pasivas por parte de Heinkel y Maxwell, por su parte, la monja se encontraba transformada en su tímida contraparte en ese momento, y miró con ojos temblorosos y asustados al sacerdote.
"Anderson…" Dijo el hombre de cabellos plateados tratando de tranquilizar al sacerdote, pero fue interrumpido.
"¡La Iglesia no puede depender de esa abominación!" Gruñó el rubio lanzando una mirada de desaprobación a su superior. "¡Debería ser destruido en cualquier caso!"
Maxwell, quien encontraba sentado frente a su escritorio, solamente dejó salir un largo y hondo suspiro, ignoró el furioso arranque de Anderson y meramente dio un sorbo al humeante café que se encontraba en su escritorio.
"Anderson… tú sabes que no es la primera ocasión en la que él es utilizado…" Dijo tranquilamente haciendo que el rubio meramente girara su mirada hacia un lado y empuñara sus manos con fuerza.
"Lo sé pero-"
"Y también sabes que su poder es la única razón por la cual la Iglesia lo ha mantenido en nuestro plano existencial y no lo ha destruido como al resto de sus semejantes…" Continuó Maxwell interrumpiendo la réplica de Anderson.
"Es demasiado riesgoso…" Murmuró Anderson. "…debe de haber otra forma, Nagisa-sama se enc-"
"Anderson, han pasado ya más de seis meses desde que Nagisa-sama selló a sus hermanos… y en dicho tiempo tanto él como nosotros no hemos tenido progreso en nuestra investigación acerca de SEELE y sus planes…" Maxwell lanzó una mirada severa hacia el rubio. "Dime Anderson… ¿Qué es lo que propones? Estoy abierto a mejores ideas…"
Hubo un largo silencio en la habitación.
"Maxwell-sama, ¿Qué es lo que harán? Recuerde que él se ha encontrado fuera de las manos y jurisdicción de Vaticano desde hace siglos atrás…" Dijo el rubio sacerdote devolviendo su mirada cuestionante hacia su superior.
Enrico Maxwell esbozó una sonrisa maligna al tiempo que estrechaba sus ojos. "Anderson… en ocasiones llega el momento en que se deben de romper las reglas para seguir el curso de acción adecuado..." Dice en voz alta y con orgullo. "No olvides que la XIII Sección de Vaticano se formó con dicho fin… ¡Somos la Legión de Judas Iscariote!" Exclamó apuñando sus manos con fuerza y una mirada viciosa en sus ojos.
"Esto creará una guerra" Advirtió Anderson con seriedad.
"¡No importa! ¡Ya hay una guerra! ¡Pero con su poder bajo nuestro control nos desharemos de los mensajeros paganos de SEELE primero y con éste mismo aplastaremos a quien se oponga al poder de nuestra Iglesia!" Exclamó el hombre de plateado cabello al tiempo que se ponía de pie para dar más énfasis a sus palabras.
"Destruir a los mensajeros…" Murmuró Anderson no muy conforme con las palabras emocionadas de Maxwell.
Enrico alzó una ceja y le dio una mirada cuestionante a Anderson. "Ya te lo había dicho ¿no es así? Nuestra Iglesia está formada por hombres… hombres que desean sobrevivir a pesar de su fe, las paces con nuestro Padre las haremos después…"
Anderson se enfureció ante las cínicas palabras del hombre. Pero era verdad, sabía que el clero de la Iglesia estaba lleno de hombres así… así que decidió ignorarlo por el momento. "¿Entonces lo atacarán y se harán de su poder?" Cuestionó.
La perturbada expresión en el rostro de Maxwell desapareció cuando sonrió plácidamente al tiempo que se dejaba caer en la silla frente a su escritorio. "Claro que no, primero le daremos la oportunidad de que acceda por su propia voluntad, le plantearemos lo que sucede y lo dejaremos que tome una decisión…"
Anderson meditó las palabras de Enrico por un par de segundos. "¿Cuándo se hará el contacto?"
El líder de Iscariote meramente encogió los hombros con desinterés. "Tenemos alrededor de un año de tiempo para actuar, no hay ninguna prisa al respecto..." Contestó. "…pero…" Agregó a lo último con un tono de voz y una expresión seria en su rostro.
"¿Pero…?" Cuestionó el rubio, y al igual que las dos mujeres le lanzó una mirada cuestionante.
"Debido a la naturaleza de él… sería prudente que Nagisa-sama tomara cartas en este asunto e interviniera directamente" Explicó al tiempo que se reclinaba hacia enfrente, ponía sus codos sobre el escritorio y entrelazaba sus manos frente a su barbilla.
Anderson asintió levemente, en esta ocasión no podía evitar encontrarse de acuerdo con su superior…. Definitivamente necesitaban que Kaworu interviniera.
"Habla con Nagisa-sama… de todos eres el más cercano a él, estoy seguro que te escuchará… y me gustaría saber su respuesta" Explicó Maxwell manteniendo su mirada con la de Anderson, esperando alguna réplica de su parte.
"De acuerdo… lo hablaré con Nagisa-sama" Dijo Anderson al tiempo que asentía. "…pero la intervención no deberá ser realizada sin su conocimiento" Aclaró estrechando sus ojos.
"Me parece justo, a final de cuentas estamos hablando de uno de sus hermanos…" Respondió Maxwell encogiendo los hombros y esbozando una media sonrisa. Los tres sacerdotes bajo su mando asintieron con expresiones serias.
CLAP
El hombre de cabellos plateados golpeó las palmas de sus manos como despabile y en señal de que la reunión formal había terminado.
"¿Dime Anderson? ¿Cómo se encuentra Nagisa-sam? ¿Está conforme con sus aposentos?" Preguntó Enrico con curiosidad.
"Hai…" Respondió el sacerdote bayoneta. "…aunque admite que le gustaría tener mayor libertad, encuentra tedioso estar todo el tiempo ahí"
"Mmm… vaya…" Murmuró Maxwell sujetando su barbilla con una mano y alzando las cejas al poner una expresión pensativa en su rostro; permaneció así por unos segundos antes de sonreír plácidamente. "Dile que si coopera con nuestro objetivo actual, podrá salir de Vaticano…"
"Maxwell-sama… no podemos poner condiciones de ese tipo a un ser divino como él, él debería de poder hacer lo que le plazca" Murmuró Anderson frunciendo el ceño.
"Pero no puede… es por ello que recurrió a nosotros" Replicó perspicazmente el líder de Iscariote. "…será enviado a un lugar menos pintorescos pero con muchos más espacios…" Agregó.
"¿Qué es lo que tiene en mente?" Cuestionó el rubio sacerdote dándole una mirada extrañada.
"Será enviado a Londres…" Ultimó Enrico. "…claro está que eso se cumplirá si accede a apoyar a la Iglesia en hacerse con el poder de su hermano…" Una sonrisa siniestra se postró en su rostro. "… debe ayudarnos a obtener el poder de Abaddon…" Murmuró.
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Casi una hora más tarde.
"Eso es algo extremoso…" Dijo Kaworu con una seriedad mortal en su rostro.
"Lo sé su divinidad…" Respondió Anderson, quien se encontraba sentado en el sofá opuesto a Kaworu.
Hace apenas unos minutos atrás que el rubio había llegado a la residencia del joven de ojos rojos y le había comentado lo que discutió hace casi una hora atrás con Maxwell.
"Sacerdote Anderson… ¿Qué es lo que desean de mí exactamente?" Cuestionó el joven ganándose una mirada confundida por parte del rubio. "Me sorprende, ya que ustedes los lilims son seres realmente interesantes, ustedes tienen un poder increíble…" Dijo dirigiendo su perdida mirada hacia el techo.
"No logro comprenderlo Nagisa-sama" Intervino Anderson lanzando una mirada confundida al joven.
"Ustedes los Lilims lograron descifrar nuestro ancestral lenguaje y aprendieron a usarlo, incluso distorsionarlo…" Murmuró aun con la mirada perdida, una expresión seria en su rostro. "…no obstante, la distorsión de nuestro lenguaje fue lo único que prevaleció entre ustedes y con este lenguaje aberrante aprendieron a invocar y controlar el poder de mis hermanos…" El rubio asintió mientras lo miraba expectante; Kaworu cerró sus ojos por un momento antes voltear su seria mirada hacia el sacerdote frente a él.
"¿A qué se refiere Nagisa-sama?" Preguntó el rubio.
"Ustedes los llaman los Pergaminos del Mar Muerto, esa es la forma pura de nuestra lengua…" Explicó el joven. "…éstos se perdieron en el tiempo, y lo único que prevaleció fue la distorsión de nuestro lenguaje… ustedes lo conocen como magia negra" Dijo con un tono de voz bajo, casi siniestro.
Anderson escuchaba cada palabra con atención, su rostro serio y concentrado al tratar de comprender más allá de lo que el joven le decía.
"Padre Anderson… ¿sabe usted que los Evangelion son resultado del descubrimiento y descifrado de los Pergaminos del Mar Muerto?" Cuestionó el chico alzando una ceja.
"Hai… aunque solamente lo había escuchado como un rumor" Contestó el sacerdote.
"Los Evangelion son los seres más parecidos a nosotros…" Explicó al tiempo que se señalaba a sí mismo al postrar su mano sobre su pecho. "pero ahora… ¿sabe usted que son esos a los que usted llama demonios?"
"Por supuesto… son todos aquellos seres divinos en algún tiempo que se atrevieron a retar a nuestro Padre, por lo que fueron condenados y expulsados de los cielos…" Cada palabra dicha por el sacerdote estaba cargaba de seguridad y firmeza.
Kaworu esbozó una leve sonrisa y ladeó su cabeza dándole una mirada curiosa al sacerdote, luego rió levemente y se ganó una mirada confundida por parte de Anderson. "Esa es la forma Lilim de explicarlo…" Dijo aun esbozando una leve sonrisa. "…mis hermanos caídos, ellos fueron expulsados de este plano existencial debido que quisieron retar su naturaleza…" Explicó. "…nuestra naturaleza" Agregó al final.
"¿Su naturaleza?" Cuestionó el rubio con interesa al tiempo que alzaba una ceja.
Kaworu negó con la cabeza indicándole que no le diera importancia. "Es algo importante que no debe saber…" Pensó antes de continuar. "…cualquiera de mis hermanos puede entrar y salir al plano existencial al que fueron expulsados, pero a ellos, además de ser expulsados se les despojó de aquello que nos permite tal cosa…"
"Sus alas fueron despojadas ¿no es verdad?" Afirmó Anderson, obteniendo nuevamente una mirada curiosa por parte de Kaworu.
"Hai… la religión se refiere a ello como que 'fueron despojados de sus alas', la ciencia se refiere a ello como su motor S2" Aclaró con un brillo en sus ojos. "…para nosotros es meramente nuestro corazón" Kaworu esbozó una sonrisa melancólica. "Ellos fueron despojados de sus corazones, pero no se les quitó la vida, ya que el castigo era ser expulsados a ese plano existencial lleno de oscuridad…"
"El infierno…" Murmuró Anderson para sí y mirando a Kaworu de forma expectante, esperando que prosiguiera.
"De los fragmentos que habían obtenido de esos pergaminos, ustedes, la Iglesia, fue de donde aprendieron a realizar sellos como el que hicieron meses atrás…" Continuó el chico con su explicación. "… y los otros que se perdieron o fueron destruidos por ustedes mismos fue debido a su naturaleza, de ellos es de donde había surgido lo que ustedes llaman magia negra… todo tiene un mismo origen Sacerdote Anderson…"
Anderson bajó su mirada, meditando las palabras del joven… el mal que la Iglesia combatía parecía tener el mismo origen que los principios de ésta.
"¿Por qué le digo esto se ha de estar preguntando? ¿No es así Sacerdote Anderson?" Cuestionó Kaworu sonriendo levemente, a lo que Anderson asintió levemente. "Quieren que invoque y controle a mi hermano caído Abaddon…" Dijo pegando su mirada hacia el techo. "…ciertamente sé cómo traerlo a este plano, pero controlarlo, eso es algo totalmente diferente…" Dijo alzando las cejas y su rostro tornándose titubeante.
"¿A qué se refiere Nagisa-sama?" Cuestionó el rubio.
"Abaddon, es mi hermano más poderoso…" Dijo el chico con expresión seria postrada sobre su rostro. "…si la Iglesia espera que yo lo contenga dentro de mí y canalice su poder bajo su comando, debo decir que están sumamente equivocados en creer que voy a hacerlo… sumando mi situación actual, es demasiado riesgoso, él se podría apoderar de mi cuerpo y librarse del encierro con el que fue castigado…" Finalizó cruzando su mirada con la del hombre.
Hubo un largo silencio en la habitación por unos minutos, las sonido de una campanas de una de las capillas inundó la habitación… un aire tétrico se impregnó con ese sonido.
"Debo decir que me sorprende el hecho de que hayan logrado invocar, controlar, e incluso exterminar a algunos de mis hermanos caídos, ustedes los lilims son poderosos también…" Dijo el chico con una expresión pensativa en su rostro. "…aún restan varios de mis hermanos en ese mundo de oscuridad, el poder de cada uno de ellos es abrumador, y si se encontraran respaldados por Abaddon-nii-san…" Luego dirige su mirada hacia Anderson, quien lo escuchaba atentamente. "…debo aceptar que ni siquiera el poder mío ni el de mis hermanos restantes podría hacer algo contra ellos… sería el fin de todo"
"Nagisa-sama…Actualmente Abaddon se ha encontrado sellado en un cuerpo humano desde hace siglos atrás…" Preguntó el adulto. "¿Ni siquiera en esa condición podría contenerlo?"
Kaworu parpadeó en sorpresa. "¿Se encuentra sellado en un humano?"
"Hai… en un descendiente de una familia de exorcistas" Aclaró el rubio.
"Vaya… esa es una situación interesante, debo decir que desconozco cuál sería el resultado de tal cosa… aunque procediendo de esa forma ustedes los lilims confían en poder hacerlo, podría ayudar a contenerlo…" Ofreció el chico.
"Excelente…" murmuró Anderson.
"Sacerdote Anderson…" Llamó el chico con un tono de voz entre serio y amenazante. "…espero no olvide cual es mi propósito de cooperar con la Iglesia Católica, el detener el plan de SEELE es mi propósito, pero mis intenciones son las mismas que las del resto de mis hermanos…" Aclaró.
"¡Hai!" Exclamó Anderson. "¡Yo mismo me encargaré de castigar a los traidores dentro y fuera de nuestra Iglesia que se opongan a esta divina purificación!"
"¿Aun comprendiendo lo que esto implica?" Cuestionó Kaworu sorprendido ante la respuesta del hombre.
"Hai… hemos pecado y se nos ha impuesto un castigo divino por nuestro Padre… nosotros no somos nadie para tratar de detenerlo" Respondió Anderson con suma seriedad en sus palabras. "Nagisa-sama, permítame preguntar… ¿Cuándo cree que recobrará su fuerza?" Cuestionó cambiando abruptamente la conversación.
Kaworu sonrió plácidamente. "Cuando el sello sobre mis hermanos se desvanezca… y eso será cuando este pierda su fuerza o yo lo libere"
En ese momento, con un semblante mortalmente serio, Anderson se puso de pie y desenvainó una de sus bayonetas la cual extendió horizontalmente frente a él. "Nagisa-sama… ¡yo seré sus ojos, sus oídos, su espada y escudo!" Exclamó con firmeza.
"Se lo agradezco Sacerdote Anderson, de verdad lo agradezco…" Dijo el chico asintiendo levemente y esbozando su peculiar sonrisa. No obstante, su tranquilo y relajado semblante solamente duró unos cuantos momentos antes de tornarse serio nuevamente "¿Cuándo planea Vaticano tratar de hacerse del poder de Abaddon?" Agregó.
"Enrico-sama no ha tomado una decisión final al respecto…" Contestó Anderson. "…pero iniciarán el contacto con el contenedor de Abaddon pronto, tratarán de persuadirlo para que acceda y coopere con el plan de la Iglesia"
"¿Persuadirlo?" Cuestionó el chico alzando una ceja, su voz y la expresión de su rostro mostraban incredulidad. "Eso es ridículo, van a pedirle que se convierta en un mero títere… ¿creen que aceptará?" Cuestionó.
"Iie…" Respondió Anderson girando su mirada hacia un costado y centrándola en un crucifijo que colgaba en la pared. "Es por ello que Enrico-sama comenzará a preparar un plan de extracción" Explicó devolviendo su seria mirada hacia el joven de cabellos plateados frente a él.
Kaworu lo observó con seriedad por algunos instantes antes de hablar. "Los dirigentes de la Iglesia son bastante arrogantes ¿no es así?" Cuestionó con disgusto.
"Esas decisiones se encuentran fuera de mi alcance…" Respondió el rubio. "…de ser por mí no dejaría que el destino recayera en las manos y el poder de esa abominación" Respondió sin pensar sus palabras. "¡Es decir…! ¡Lo siento, no quise…!"
Kaworu lo interrumpió alzando su mano en señal de que no se preocupara y moviendo su cabeza de forma negativa. "No se preocupe Sacerdote Anderson, comprendo sus sentimientos hacia lo que ustedes llaman demonios… y siendo sincero yo tampoco dejaría que una batalla y responsabilidad de tan enorme tamaño recayera en las manos de Abaddon-nii-san…" Dijo el chico con una expresión distante en su rostro. "Por cierto, no me ha dicho… ¿Cuándo planean proceder en tomar su control?" Agregó centrando su mirada en el sacerdote.
"Por lo menos una semana antes de que el sello sobre sus hermanos sea liberado, ellos aguardan sus órdenes" Respondió el sacerdote. Hubo un largo silencio en la habitación, el joven mensajero se encontraba sumido en sus pensamientos.
"Fuuuuuu…" El chico dejó salir un hondo suspiro y se ganó una mirada expectante por parte del rubio. "Sacerdote Anderson, me gustaría situarme en la ciudad donde reside el humano que contiene a mi caído hermano mayor. Me gustaría vigilarlo más de cerca para cuando llegue ese momento… ¿cree poder hacer algo al respecto?" Cuestionó Kawor mirando expectante a Anderson con cejas alzadas.
"Si esa es su voluntad… considérelo hecho" Respondió simplemente el sacerdote haciendo una reverencia hacia el chico de ojos carmesí.
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Días después. Mansión Hellsing.
"Esos bastardos de Vaticano…" Gruñó Integra molesta.
En ese momento se encontraba la rubia dirigente de Hellsing de pie y recargada con su espalda contra el marco de una de las ventanas de su oficina. A un par de metros de ella se encontraba Sir Arthur Williams de pie con una expresión consternada en su rostro. Los dos rubios se encontraban a solas en la oficina de Integra, en ese momento se encontraba tendiendo algunos asuntos de la mansión, mientras que Shinji se encontraba entrenando con Walter, el cual últimamente se había vuelto muy complicado y duro.
"¿Qué demonios es lo que traen entre manos?" Agregó furiosa, de haber una persona frente a su mirada en ese momento ésta hubiera caído sin vida.
"Lo sé… Este sujeto Maxwell esperaba que cediera sin darme ningún detalle de que es lo que planean… perros arrogantes" Gruñó el rubio eso último con desprecio.
"Pero quererlo liberar a él… la Iglesia Católica sin duda se está quedando sin opciones y comienzan a desesperarse" Respondió la mujer.
"Hai… ¿Qué es lo que está sucediendo Integra?" Preguntó el hombre con seriedad, implorando con su mirada una respuesta.
Hubo un breve silencio mientras intercambiaban miradas, la mujer meditaba la pregunta de su amigo. Finalmente cerró los ojos, dejó salir un suspiro y asintió levemente con la cabeza.
"Déjame contarte desde el inicio, y lo que hemos descubierto hasta ahora…" Dijo al tiempo que se dirigía de vuelta a su escritorio seguida por la mirada de Arthur. "Todo inicio días antes del combate de los Evangelion en Tokyo3 con el último que ha aparecido hasta ahora…"
La cabeza de la familia Hellsing comenzó a narrar todo lo que Hellsing descubierto en los últimos meses y todas las extrañas conexiones que habían encontrado hasta ahora. Iba a ser una larga plática.
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Algún lugar de las costas de México.
"¡Haaaa! ¡Haaaa! ¡Haaaa!" Despertó abruptamente bañado en sudor, su respiración era agitada y su mirada se encontraba perdida en la oscuridad que lo rodeaba.
Poco a poco su respiración comenzó a volver a la normalidad y sus ojos comenzaron a enfocar sus alrededores mientras se acostumbraban a la baja luminosidad. Se encontraba en la alcoba de una de sus muchas residencias.
Giró su mirada hacia su costado y observó a través de la gran puerta de su balcón como entraba la luz de luna, iluminando como un farol los exteriores. También podía sentir la cálida brisa rosar su largo cabello plateado y rostro… el clima tropical de la zona era sumamente agradable.
"Creo que no podré seguir durmiendo después de eso…" Murmuró el joven al tiempo que salía de bajo las blancas sábanas y se sentaba en la orilla de la cama.
TOC TOC TOC
Hubo unos golpeteos en la puerta "¿Lord Leonard se encuentra bien?" Se escuchó una voz femenina del otro lado dela puerta.
Leonard giró su mirada hacia la puerta aun cerrada con una expresión blanca en su rostro. "Hai, no te preocupes Sabine… solamente un mal sueño" Respondió al tiempo que se ponía de pie.
"Si desea algo estoy a sus órdenes…" Respondió la mujer silenciosamente.
"Gracias" Dijo Leonard antes de dirigirse hacia la puerta en el fondo de su habitación y que daba al balcón. "No creo que puedas hacer que esos sueños desaparezcan…" Pensó con desilusión.
Su cabello y ropas de dormir revoloteaban por el cálido aire costero. A pesar de que ya se encontraban a finales de año, el clima se mantenía cálido aunque el agua del océano se encontraba bastante fría como para disfrutarse. Parte de ello se debía al desequilibrio ecológico causado por Segundo Impacto.
El balcón no era para nada pequeño, si bien, ahí podría haber otra gran habitación, en este había jacuzzi, una pequeña alberca de agua caliente, sillas para sol y demás cosas.
El whispered caminó lentamente hasta el barandal de concreto del balcón y paseó su mirada por los alrededores.
En verdad era un lugar hermoso, Leonard contempló sus aposentos desde su posición, él encontraba en el tercer piso de una mansión gigantesca… era una mansión gigantesca, era una ridiculez de la ostentosidad, el lugar estaba pintado de un blanco tan puro como las más blancas nubes, y con la iluminación de la brillante luna en el cielo la mansión parecía desplegar un resplandor místico. "Todo ese blanco… no alcanza a ocultar el rojo de toda la sangre derramada" Murmuró mientras continuaba contemplando el lugar que poseía "…y la que se seguirá derramando"
Luego giró si mirada hacia el océano, la Luna había dibujada una brillante franja blanca que parecía dividirlo a la mitad, la cual se extendía desde la orilla de la playa y se perdía en el horizonte.
Su mirada desenfocada se encontraba pegada en el océano mientras recordaba las escenas que se reprodujeron en su mente mientras dormía "Esos horribles recuerdos…" Murmuró con voz ronca, sus manos empuñándose con fuerza hasta que sus nudillos se tornaran blancos.
Imaginó que debió haber gritado durante su pesadilla y por eso Sabine había acudido rápidamente. "Cuando llegue el momento haré que todo vuelva a la normalidad…" Murmuró centrando su firme mirada en la brillante luna sobre su cabeza. "…acabaré con esta maldición"
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Algún lugar de Japón, un par de meses después.
"Debo decir que fue un cambio de eventos muy conveniente" Dijo con su acento el alemán el rubio regordete.
"Lo sé Herr-Kommanadant" Respondió Corvinus haciendo una leve reverencia respetuosa. "…lamento el desplazo en sus planes, realmente todo se salió de nuestras manos"
Se encontraba en su residencia en Japón, ya era de noche y la luz artificial de los focos iluminaba tenuemente la residencia del vampiro. Corvinus se encontraba sentado en uno de los sofás de su sala, la laptop se encontraba frente a él sobre la mesa de centro y tenía una copa de vino al costado de ésta.
En la pantalla de la laptop se podía observar la figura del Mayor, con sus blancas ropas habituales y postura, recargado sobre el escritorio frente a él con los codos y sus manos entre lazadas frente a él sobre su barbilla… realmente un era un semblante macabro, el ángulo de la iluminación ensombrecía su rostro al tiempo que hacía brillar sus lentes redondos, y a sus espaldas, el fondo parecía brillar tonalidad es carmesí que se mezclaban con la misma oscuridad.
El rubio esbozó una plácida "No hay ningún problema Corvinus, así tendremos tiempo para prepararnos mejor para el momento en el que SEELE intente realizar sus planes… tengo planeado hacer negocios con una poderosa organización que nos podría ser útil, aunque primero debo de prepararnos para ello y eso tomará tiempo…" Agregó sonriendo de oreja a oreja y mostrando los dientes.
"¿Huh?" Cuestionó el pelinegro, eso último en verdad había llamado su atención.
"Amalgam" Respondió el Mayor. "Has escuchado de ellos en los bajos mundos ¿no es cierto?"
"Hai…" Murmuró Corvinus con una expresión seria en su rostro. "¿No cree que es demasiado Herr-Kommandant?"
"Iie…" El rubio frunció el ceño, su semblante tornándose totalmente serio. "…Debemos garantizar a cualquier costa que Tercer Impacto se encuentre bajo nuestro control, por lo cual ningún poder que nos ayude será demasiado… no podemos confiarnos"
"Estoy a su disposición para cualquier cosa que necesite Herr-Kommandant, ¿quiere que intente contactar con Amalgam?" Preguntó el pelinegro.
"Hahaha…" El rubio dejó salir una corta carcajada. "…Agradezco tu amable oferta y tu disposición Corvinus… pero esto es algo que manejaré yo personalmente" Explicó.
"Como usted desee…" Respondió el vampiro haciendo una reverencia respetuosa.
"Nuestra plan prosigue con viento en popa, continua comunicándote periódicamente, cualquier eventualidad en la que requieras nuestro apoyo llama sin titubear, y nos desharemos de quien estorbe…" Dijo el Mayor esbozando una sonrisa maligna.
"Lo haré Herr-Kommandant, lo agradezco grandiosamente"
"Suerte Corvinus…" Fueron las palabras del Mayor antes de que su figura desapareciera de la pantalla y apareciera el mensaje 'Disconnected' en ésta.
"Fiuuu…" El pelinegro se dejó caer de espaldas contra el respaldo del sofá al tiempo que hacía un resoplido. "…las cosas comienzan a mejorar poco a poco" Murmuró, sonriendo con malicia. "…ya me quité al Mayor de encima por algún tiempo" Tomó una posición sentada nuevamente y estiró su mano para tomar la copa de vino de la mesa de centro. "Salud por mí..." Murmuró con una expresión ausente al tiempo que levantaba su copa y brindaba al aire. "…el no salir la noche de año rindió muy gratificantes frutos"
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Días después. Museo del Departamento de Antigüedades de Amán.
Eran ya altas horas de la madrugada en la ciudad de Amán, a esa hora la cantidad de automóviles que había en las calles de la ciudad era prácticamente nula, por lo cual el entorno era silencioso…
Uno de los guardias del museo de Departamento de Antigüedades se encontraba realizando una de sus rondas nocturnas de vigilancia. Su compañero se encontraba en el cuarto de cámaras, en este turno le había tocado a él dar la ronda.
Se detuvo momentáneamente frente a una antigua armadura que perteneció a un templario, esta se encontraba dentro de una gran vitrina de cristal
"Vaya… me pregunto cuanto valdrá esta cosa…" Murmuró observando con curiosidad la gigantesca armadura. "…me sorprender que haya podido pelear con esas cosas puestas" Agregó antes de continuar su ronda a través de los pasillos.
Al principio el caminar por los oscuros pasillo y encontrarse rodeado de tanta cantidad de estatuas antiguas, armaduras, cuadros y demás a veces, en algunas ocasiones, sentía un escalofrío recorrerle la espalda.
Ciertamente ya había habido con anterioridad intentos de robo pero nunca había pasado a mayores. El lugar contaba con una seguridad casi extremosa, además la entrada a deshoras y sin las credenciales adecuadas era casi imposible.
TAC TAC TAC TAC
Al caminar por uno de los pasillos escuchó el sonido de pisadas en una de los salones adyacentes a éste y rápidamente aluzó con su linterna a la puerta del lugar sin notar nada extraño o fuera de lugar, además el sonido se había detenido. "¿Nazim?" Preguntó al aire primero, esperando que su compañero haya abandonado su posición y haya decidido rondar también… pero no hubo respuesta.
TAC TAC TAC
Al escuchar nuevamente movimiento desde el mismo salón tomó su radio rápidamente. "¿Decidiste dar una ronda Nazim? ¿O quieres que me cague del susto?" Preguntó por la radio con una sonrisa nerviosa en su rostro.
No obstante pasaron unos segundos y la radio permaneció en silencio. "Nazim" Preguntó nuevamente por la radio, el nerviosismo comenzando a mostrar en su rostro. "Aquí Taleb, ¿me escuchas?"
TAC TAC TAC TAC
Giró su mirada nuevamente hacia el salón del que había estado escuchando sonidos desde hace unos instantes y aluzó con su linterna al tiempo que ponía el radio nuevamente en su cinturón.
Comenzó a acercarse lenta y sigilosamente al salón de exhibición de donde escuchó los ruidos, comenzó a sudar profusamente y sintió escalofríos recorrerle la espalda. "Si es ese cabrón de Nazim…" Gruñó con una mezcla de molestia y nerviosismo.
Al llegar a la entrada del salón paseó su linterna por la habitación, en el fondo de la habitación alcanzó a notar una alta figura de pie frente a uno de los exhibidores. "¿¡Qué demo-" Exclamó cortando su frase a la mitad al tiempo que enfocaba la luz de su linterna en la figura que había visto… la figura se encontraba dándole la espalda, vestía de una larga gabardina kaki y su cabeza se encontraba oculta entre las sombras. "¿Nazim?" Preguntó nervioso.
SLASH
"¡Ughh!" Sintió un fuerte desgarro en su espalda antes de desplomarse boca abajo contra el piso; podía sentir un dolor pulsante a lo largo de toda su espalda y al girar su mirada para tratar de ver a su atacante, lo último que alcanzó a ver con la tenue iluminación fue el rostro de un joven de ojos verdes.
SLASH SPLAT
Un as de color plateado a travesó a lo largo del cuello de Taleb y un instante después su cabeza se desprendió de su cuello… la sangre comenzó a fluir a borbotones y a formar un charco carmesí en el piso.
SWIFF
"Debemos salir de aquí, las autoridades llegarán pronto…" Dijo el joven después de blandir su espada japonesa de un lado a otro para limpiar los residuos de sangre del filo.
"Ellos no serán ningún problema… Souichiro" Respondió el hombre misterioso girando su mirada sobre su hombro. "Además aquí esta lo que buscábamos…" Agregó.
Souichiro no podía ver la mirada del hombre debido a que la mitad superior del rostro de este se encontraba en la oscuridad, pero no pasó por alto la macabra sonrisa en la mitad inferior de su rostro, la mitad que se encontraba iluminada tenuemente.
"Debo decir que como humano eres mucho más útil que muchos vampiros" Respondió el sujeto de gabardina. A pesar de la oscuridad, se podía saber que su mirada se encontraba fija en vitrina de cristal frente a él. "…pero bien…" Dijo al tiempo que alzaba su mano, se desplegó su alrededor un destello morado y acto seguido su mano derecha se desfiguró totalmente, su piel y sus huesos se retorcieron como si tuvieran vida propia y se formó un arma en su mano.
Ahora, el hombre de gabardina sostenía en su mano una tosca arma de color gris, una lanza granadas con un depósito para ocho cartuchos. El misterioso hombre levantó su brazo sobre su cabeza y lo blandió contra la vitrina frente a él.
CLASH CLANK CLANK CLANK
Los vidrios de la vitrina se desplomaron ruidosamente contra el piso partiéndose en miles de pedazos al tiempo que se activaba la ensordecedora alarma del lugar.
Tanto Souichiro como el hombre de gabardina permanecieron tranquilos, como si la alarma nunca hubiera comenzado a sonar. "¿Qué es eso?" Preguntó el espadachín.
"Estos…" Contestó el hombre al tiempo que estiraba su mano y tomaba con cuidado solamente algunos del total de desgastados y viejos papiros que estaban dentro de la vitrina. "…son los Pergaminos que necesito" Contestó esbozando una sonrisa diabólica.
El chico alzó una ceja y le dio una mirada cuestionante; la cual el hombre notó con el silencio del muchacho. "SEELE no se quedó con todo lo útil…" Agregó girando su mirada sobre su hombro y dirigiéndola hacia Souichiro. "…aquí está todo lo que necesito" Ordenó al tiempo que empuñaba los papiros en su mano y se desplegaba otro brillo morado antes de que estos se desvanecieron en sus manos. "Ahora salgamos de aquí"
"Hai, despejaré el camino, Maestro" Respondió Souichiro haciendo una leve reverencia hacia el misterioso hombre.
El vampiro meramente esbozó una sonrisa maligna. "El momento para convertirte llegará pronto… pero primero te necesito como humano para que hagas algo que yo no puedo" Pensó.
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Seis meses después. Algún lugar de Japón.
"Resta un mes más para su maduración…" Dijo uno de los ancianos del comité dirigiendo su mirada hacia Corvinus, quien se encontraba en el extremo de la gran mesa. "¿Serán liberados y puestos en acción inmediatamente?" Agregó.
Corvinus estaba a punto de responder cuando fue interrumpido por Keel. "Esa no es la mejor estrategia, el plan deberá seguir en marcha tal y como había sido establecido… ellos serán despertados cuando la situación lo amerite" Respondió el líder del comité.
"¿Y eso será…?" Cuestionó expectante el vampiro pelinegro al tiempo que alzaba las cejas.
"Estos híbridos permanecerán en criogenia hasta el momento que el último de los mensajeros despierte y ataque Tokyo-3…" Aclaró Keel con un tono de voz reacio, dejando en claro el curso de acción, a lo que Corvinus meramente encogió los hombros con desinterés. "…su utilidad se pondrá a prueba hasta ese entonces"
"¿Cuál es el estado de los Evas de producción en masa?" Preguntó ahora Corvinus dirigiendo una mirada suspicaz hacia el líder de los ancianos, en respuesta, se ganó una mirada recelosa por par parte de todos los miembros del comité.
"Aprovechando el tiempo ganado, se ha logrado completar el número total de unidades planeadas…" Contestó Keel, cuidando cada una de sus palabras. "…pero en lugar de producir más unidades nos encargaremos de perfeccionar sus motores S2"
"¿Ooh?" Murmuró el vampiro alzando una ceja y esbozado una media sonrisa. "Es interesante en como confían el destino de la Instrumentalización en esas marionetas basadas en Nagisa…"
"No permitiremos que tus creaciones sean el único medio para proceder con nuestro plan…" Aclaró Keel.
"Vaya… creo que ustedes tiene problemas de confianza" Dijo Corvinus con humor en su voz. "…no importa" Agregó encogiendo los hombros. "...el Plan de Instrumentalización Humana se ejecutará de una u otra manera"
"¿Por qué quieres que se ejecute?" Finalmente Keel planteó la pregunta que nadie del consejo se había atrevido a plantear. "¿Cuáles son tus motivos?"
La mirada de Corvinus se endureció ante el planteamiento, hasta este momento el comité meramente había 'aceptado' su presencia debido a la gran cantidad de información que él sabía respecto a sus planes… sabía que el momento en que lo cuestionarían llegaría, pero ya estaba preparado, ya lo había pensado.
"Es la única forma en la que puedo volver a ser humano…" Contestó con una mirada distante en sus ojos.
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Dos semanas después. Londres.
"Siento que nos hemos convertido en una especie de niñeros" Murmuró la mujer de lentes redondos y ropajes católicos.
"Es un honor el haber sido elegidos para custodiar a un ser divino, Heinkel, no lo olvides…" Respondió Anderson.
"Tshh…" La mujer giró su mirada un costado e hizo una mueca de puchero. "…pero esto no me gusta"
Los dos sacerdotes se encontraban caminando a través de las calles de Londres, el Sol comenzaba a oscurecerse y la luz naranja de este le daba un toque cálido a la sobria ciudad.
"Espero no haya sido una mala idea dejar a Yumei con Nagisa-sama…" Murmuró la mujer.
"Iie…" Respondió Anderson sin mirar hacia atrás y mientras continuaba caminando. "Yumei-san es una persona que cumplirá sus órdenes sin respingar, deberías de aprender un poco de su vocación…" Ese último comentario hizo que una vena se pintara en la frente de la mujer, pero igual, se limitó a pasar su mirada por los alrededores.
"En realidad me preocupa que se vaya a poner violenta" Pensó. "Sacerdote Anderson, pero salir a comprar estas cosas… ¿usted cree que sea sano para Nagisa-sama?" Cuestionó la mujer al tiempo que alzaba las dos bolsas de plástico que cargaba.
"No habrá ningún problema, desafortunadamente Nagisa-sama se encuentra dentro de una coraza humana… es normal que tenga este tipo de… antojos" Respondió. "Además, para un chico de su edad esto es algo totalmente normal"
"Fuuuuuu" La mujer dejó salir un suspiro en derrota y continuó caminando tras el rubio en silencio.
Después de un par de minutos llegaron a las puertas de un departamento, cada uno con un par de bolsas colgando de sus manos, no obstante se paralizaron al momento de estar a punto de abrir la puerta.
"¡Ah sí! ¡Así! ¡Esto es genial!" Escucharon la extasiada voz de Kaworu. "¡Oh sí!"
"¿Esta cómodo en esa posición?" Escucharon preguntar una suave voz femenina, lo cual hizo que ambos se congelaran al instante.
"No ese ese otro de sus 'antojos' ¿verdad?" Preguntó Heinkel sarcásticamente.
"Así estoy bien, pero deja me acomodo de otra forma…" Respondió contento Kaworu. "…Yumei-chan"
PLOP
"¿Eh?" Una gota de sudor se pintó en la frente de los aterrados sacerdotes, quienes al mismo tiempo habían dejado caer las bolsas al piso. Estaban en shock.
"¡Ohhhh siiiii!" Exclamó Kaworu voz sacando del shock a los dos sacerdotes y haciendo que abrieran la puerta abruptamente.
"¡¿Na-nagisa-sama?" "¡¿Yumei?" Exclamaron aterrorizados Anderson y Heinkel respectivamente.
"¿Huh?" Exclamaron Kaworu y Yumei al tiempo que giraban sus miradas hacia la pareja que había entrado abruptamente a la habitación.
Hubo un laaaargo silencio.
Los aterrados rostros de Anderson y Heinkel se tornaron confundidos. Kaworu y Yumei los miraban de forma cuestionaste.
"¿Sucede algo?" Preguntó Kaworu rompiendo el silencio.
"Emmm…" Fue lo único que pudieron responder los dos sacerdotes que acaban de entrar al departamento.
Ahí en la sala se encontraba Kaworu recostado boca abajo sobre uno de los sofás de la sala, y Yumei a su costado con sus manos sobre la espalda del chico.
"¿Heinkel-san?" Preguntó la mujer con ropajes de monja… pero ahora tenía puestas unas gafas redondas y su usualmente asesina mirada y expresión eran blandas e inocentes.
"¡¿Yumiko?" Cuestionaron sorprendidos Anderson y Heinkel.
"¡Ah! ¡H-h-hai!" Respondió la monja tímidamente y titubeante al tiempo que cerraba los ojos y hacía una reverencia hacia ellos.
"¿Cuándo…? ¿Qué paso…? ¿Cómo…?" Cuestionaba Heinkel al ver a la tímida mujer aun haciendo una reverencia hacia ellos.
"No lo sé… choqué accidentalmente con Yumei-san, y caímos al piso…" Explicó Kaworu haciendo memoria. "…y cuando la ayudé a ponerse de pie era como una persona totalmente diferente"
Anderson y Heinkel dejaron salir un suspiro.
"¿Sucede algo?" Preguntó el ángel confundido. "¿Por qué entraron así?"
"¡N-nada!" Exclamaron el rubio y la sacerdotisa al unísono al tiempo que agitaban sus manos frente a ellos negativamente, se habían dibujado montones de gotitas de sudor en sus rostros.
Kaworu meramente ladeó su cabeza y les dio una mirada curiosa.
"L-lo siento, m-me ofrecía a-ayudar a Nagisa-sama a relajarse…" Dijo la monja mirando con duda a los otros dos religioso. "…y le e-estaba dando un m-masaje en la espalda"
"¿Así que era eso? ¿Huh?" Preguntó sonriendo y para sí misma Heinkel, notoriamente más relajada.
"¿Qué más podría ser?"
"¡NADA!" Exclamaron Anderson y Heinkel al mismo tiempo.
Kaworu solamente les lanzó una mirada curiosa pero decidió ignorarlo.
"Nagisa-sama… aquí están los bienes que encargó" Dijo el rubio antes de acercarse a la sala y colocar el par de bolsas que cargaba sobre la mesa de centro, un momento después Heinkel, con algo de desgano, imitó la acción de Anderson.
Kaworu esbozó una sonrisa de oreja a oreja y de un rápido movimiento se levantó y comenzó a inspeccionar el contenido de las bolsas.
"Papas fritas, refresco, mini-pizza, hamburguesa…"
Conforme Kaworu sacaba el contenido de las bolsas la lista crecía y crecía… Los tres religiosos meramente observaban con una expresión neutra como el chico sacaba animadamente, casi eufóricamente, toda la comida chatarra que les había encargado.
"¡Ahora a ver películas!" Exclamó al final.
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Una semana después. Hyde Park Londres.
La ciudad se encontraba envuelta por el manto de la noche, el boscoso paisaje tenía un aspecto tétrico debido a las sombras danzantes que se formaban por el efecto de la iluminación de la menguante luna y del aire que sacudía rítmicamente los árboles.
Se pueden observar dos figuras de pie en un claro en medio del bosque, una era una alta y delgada figura de un hombre con capucha, y a sus espaldas se encontraba un joven de penetrantes ojos verdes y alborotado cabello negro… una espada japonesa colgaba de su cinturón.
"Ha llegado el momento… debemos dar varios pasos adelantes y hacernos de su poder antes de que Vaticano lo haga…" Dijo el hombre de capucha, la mitad superior de su rostro se encontraba sombreada por la capucha y la luna iluminaba la sádica sonrisa que esbozaba, la cual mostraba sus afilados colmillos. "Laura ha dejado el camino libre para ti… una vez ahí no tendrás ningún contratiempo" Agregó.
"No se hubiera molestado… ninguno de ellos hubiera sido un problema" Respondió el chico el tiempo que desenvainaba muy levemente su espada con su dedo pulgar.
El encapuchado esbozó una sonrisa macabra y asintió. "Lo sé Souichiro… pero no quiero arriesgar esta oportunidad de cualquier forma" Respondió girando su sombreado rostro sobre su hombro para mirar al chico, quien meramente asintió en respuesta.
El encapuchado nuevamente giró su rostro hacia enfrente y elevó su mirada hacia el cielo. "Ya has sido instruido en como romper el sello, como cambiarlo y como invocarlo…" Dijo con seriedad. "…solamente falta algo más"
"Aprisionarlo nuevamente…" Completó el joven espadachín.
"Exacto" Respondió el encapuchado, su macabra sonrisa nunca abandonando su pálido rostro. "Hay que preparar el sello…" Dijo al tiempo que elevaba su mano frente a sí mismo.
Souichiro miró con curiosidad y moderada sorpresa como la mano del encapuchado se distorsionaba y retorcía, como si sus huesos, carne y piel cobraran vida propia y fueran a separarse del resto de su cuerpo… una fracción de segundo después el encapuchado sujetaba una daga en sus manos, la cual enfundó con su otra mano un segundo después.
SWIFFF
El encapuchado deslizó el cuchillo contra la piel de la mano que lo enfundaba e hizo un corte limpio del cual comenzó brotar la sangre casi inmediatamente después y el líquido carmesí comenzaba a escurrir por su antebrazo, y al llegar a su codo flexionado las gotas de sangre se desplomaban sobre el césped.
"Acércate" Ordenó el encapuchado al tiempo que giraba hacia Souichiro y extendía su brazo frente a él con su ensangrentada mano abierta.
El joven japonés asintió y se dirigió hacia el encapuchado, deteniéndose a escasos centímetros frente a la mano de éste.
La siempre presente y macabra sonrisa del encapuchado desapareció y se tornó seria, al tiempo que comenzaba a murmuraba palabras en un lenguaje desconocido para el muchacho. Souichiro paseaba su mirada por los alrededores al escuchar murmullos y voces en el aire que poco a poco comenzaban a hacerse más fuertes, convirtiéndose en gritos, jadeos y aullidos.
El viento se volvió más intenso y sacudía los arboles con fiereza, generando tétricos silbidos con un eco de voces fantasmales de fondo.
"Zazas Nastadna" Fueron las últimas palabras que Souichiro escuchó antes de que el encapuchado empujara su ensangrentada mano contra su pecho.
FIIIIIIIIIIIIIIIZ
Rayos de luz roja, negra y dorada inundaron el bosque y cegaron los ojos de Souichiro, su cabello se movía hacia atrás por un poderoso torrente de aire que provenía desde su pecho, además, a pesar de que sus ojos se cerraron contras su voluntad debido a la luz podía escuchar macabras voces y carcajadas a su alrededor.
CRACK
"¡Ahhhhhhhhh! ¡Ugghhhhhhhh!" Un segundo después se escuchó y sintió el crujir de sus huesos y un dolor en su pecho… como su alguien hubiera atravesado su torso con un cuchillo y comenzara a arrastrar el filo por toda su cavidad torácica, desgarrando músculos y rompiendo huesos.
Souichiro se dejó caer al piso arrodillado, lo único que lo había mantenido de pie fue la extraña energía que lo paralizó cuando el misterioso hombre empujó su mano contra su pecho.
"¡Ahhhhhh! ¡haaaa! ¡haaaa! ¡haaaa!" Souichiro, entre jadeos, levantó su confundida y molesta mirada hacia el vampiro.
La capucha del hombre había caído sobre sus hombros debido al torrente de aire causado por el extraño ritual.
"He hecho un sello en tu cuerpo, específicamente en su cavidad torácica, en sus músculos y costillas…" Explicó pasivamente el hombre de extraño rostro… su cráneo era alargado, como el de un ser fuera de este mundo y su pálida piel estaba pegada a sus huesos craneales, tenía orejas ligeramente puntiagudas y sus inexpresivos ojos eran asimétricos… mientras uno de ellos era de un penetrante color verde, el otro era más grande, el globo ocular era de un color rojo brillante, y en este, su iris y pupila se fusionaban en un negro profundo que no permitía distinguir uno del otro. Sobre el arco de donde deberían estar sus cejas había dos especies de piercings redondos de color dorado, y finalmente, en el centro de su frente, en medio de un ovalo de color púrpura, se encontraba otro piercing de la misma forma.
El joven le lanzó una mirada confundida. "¿Sello?" Cuestionó aun entre jadeos, pero comenzando a ponerse de pie, no sin llevarse una mano que apuñaba su pecho para tratar de aligerar el dolor.
El deforme hombre asintió al tiempo que esbozaba una sonrisa macabra, su ojo rojo resplandecía en la oscuridad. "Así es, cuando liberes a Abaddon, el será sellado dentro de ti… con ese sello lograremos que se encuentre bajo mi control…"
"Hai… Espero… sus órdenes..." Respondió el chico asintiendo y finalmente dejando de jadear, ahora solamente recuperaba el aliento.
"Ve ahora mismo…" Dijo el hombre girándose y dándole la espalda a Souichiro. "…apresúrate"
Souichiro hizo una reverencia respetuosa al tiempo que empuñaba con fuerza su espada con su mano derecha. "No le fallaré, Incognito-sama"
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Hora y media después, Mansión Williams.
El entrar al lugar había sido sumamente fácil… todos los miembros de la mansión habían muerto, lo cual le permitió centrarse en capturar al objetivo y someterlo para iniciar el ritual. Ciertamente hubiera sido más sencillo capturarlo fuera y realizar la extracción de Abaddon en cualquier otro lugar y momento… pero la familia Williams había sido muy inteligente, ya que el proceso para extraer al ángel caído se tenía que realizar dentro de los límites de la mansión… límites que habían protegido contra la entrada de cualquier ser que no fuera humano.
"¡GRAAAAAAAAGHH!" Ahora se encontraba finalizando el ritual de invocación, el rubio aristócrata obviamente no había sido capaz de enfrentarlo y fue abatido rápidamente, pero en este momento escuchó un rugido feral cerca de él que lo hizo abrir los ojos.
Lo que vio a continuación fue el rostro distorsionado por la furia de un chico, seguido por un poderoso dolor que invadió su torso conforme el puño del muchacho se hundía en su plexo solar… eso lo hizo salir disparado por los aires, derribando algunas de las antorchas del ritual y haciendo que se estrellara contra la pared en el fondo de la habitación. "¡Ughh!" Exclamó cuando su espalda golpeó con fuerza la pared y sacando el poco aire que restaba en sus pulmones debido a la fuerza del impacto.
"¡Haaaaa! ¡Haaaaa! ¡Haaaaa!" Nuevamente se había quedado sin aliento, y jadeaba para recuperarse. "¡Demonios!" Gruñó un segundo después, furioso por el punzante dolor en su pecho y por haber sido tomado desprevenido… hacía mucho tiempo que no le sucedía algo así.
Giró su furiosa mirada hacia el centro de la habitación, el lugar donde se encontraba el rubio del que arrancaría a Abaddon de sus adentros, el chico que lo había golpeado estaba ahí, se encontraba lloriqueando y balbuceando… pobre idiota, el rubio ya era hombre muerto… al igual que él. "No importa… el ritual está hecho"
"¡GRAAAAAAAAGHH!"
Escuchó gritar al chico justo en el momento que el cuerpo del hombre se relajó… en ese instante un destello rojo y parpadeante comenzó a iluminar la habitación con más fuerza junto con el fuego que comenzaba a alzarse debido a las antorchas que se habían desplomado… ¡era el momento!
Se puso de pie y se acercó rápidamente hacia el centro del pentagrama al tiempo que desenvainaba su espada; una terrible aura se podía sentir en la habitación y un espeso humo negro remolineaba con un siseo al ras del techo y sobre el círculo.
Se postró detrás del chico, quien se encontraba arrodillado en el piso y reclinado hacia enfrente con sus puños contra el piso, su cabeza agachada y los mechones de cabello cubriendo su rostro… ni se percató de su presencia.
"No te preocupes… tú te le unirás pronto"
SLASH
Dijo antes de blandir su espada de forma que ésta se enterraba en la espalda del chico y atravesara su cuerpo pasando por el corazón.
El cuerpo del chico se estremeció por unos segundos, tensándose… pero un instante después, y silenciosamente, el chico se desplomó inerte en el piso.
Souichiro alzó su mirada para observar fascinado la nube negra hacerse cada vez más espesa sobre su cabeza, esta parecía estar encerrada en un pared invisible circular la cual se erigía tomando como base el perímetro del pentagrama en el piso. A sus pies se encontraban los cuerpos inertes de Sir Arthur Williams y del chico desconocido para él… la sangre de ambos escurriendo y mezclándose en sus pies.
Souichiro cerró sus ojos y comenzó a murmurar los versos de un canto de invocación… era el momento de que Abaddon fuese sellado dentro de él. Mantuvo bajo su nivel de voz el tiempo que repetía las palabras en una ancestral y casi olvidada lengua, y sobre su cabeza la espesa nube negra parecía retorcerse con cada palabra, el destello rojo se volvía cada vez más cegador y el fuego de las antorchas comenzaba a engullir el lugar.
"…haec concha erit custodiae vestrae" Dijo Souichiro al tiempo que abría sus ojos.
FUUUUUUUZ
Se escuchó como el aire generaba una onda expansiva y el tiempo parecía detenerse… el crujido de la madera con el fuego y el siseante humo negro parecieron dejar de hacer ruido, el lugar quedó envuelto en un pacífico silencio… era aterrador.
Y en medio de ese silencio, en los oídos de Souichiro retumbó una macabra y ronca carcajada que hizo que más de un escalofrío le recorriera la espalda y que su cuerpo se estremeciera… una carcajada impía.
No obstante mantuvo su postura y alzo su rostro para encarar la oscuridad sobre su cabeza la cual detuvo todos sus movimientos, permanecía estática en el aire… pero eso solamente duró un par de segundos antes de que ésta descendiera rápidamente y la oscuridad lo engullera como las fauces de un lobo y comenzara girar en torno a él.
Souichiro esbozó una sonrisa triunfal y cerró sus ojos, ahora el sello haría su trabajo y Abaddon sería aprisionado en sus adentros… o eso es lo que él creyó.
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Oscuridad
Eso era lo único que podía percibir, ninguno de sus sentidos funcionaba, no escuchaba nada, no sentía nada… pero de alguna forma era consiente de sí mismo y de su presencia.
"¿Dónde estoy?" Preguntó, no se emitió ningún sonido pero pudo escuchar su voz de alguna manera. "¿Acaso estoy muerto? ¿Acaso-"
Se detuvo abruptamente. "Catherine… Lady Elizabeth… Sir Arthur…" Murmuró con voz ahogada, en su mente se repetían las imágenes de sus cuerpos inertes y podía sentir la furia y la tristeza engullirlo rápidamente, llenando cada fibra de su cuerpo…
"No… no… no… no, no, no, no-no-no-no-no… ¡NOOOOOOOOOOOO!" Gritó desesperado, frustrándose al no sentir su cuerpo y no poderse lanzar contra algo y despedazarlo. ¿¡PORQUE? ¿¡PORQUE?¿¡Por qué! ¿Por qué? ¿Por… que?" Gritó al principio aunque al final sus palabras se convirtieron en un murmullo.
FLASH
El rostro de un joven de aspecto oriental, alborotado cabello negro y penetrantes ojos negro se vino a su mente.
"Fue él…" Murmuró con voz ahogada. "…él los asesinó"
"Matémoslo…" Dijo una oscura voz retumbando en su mente. "…hagámoslo pedazos"
Shinji no le dio importancia al origen de la misteriosa voz, lo único a lo que su mente daba cabida en ese momento eran las imágenes de los cuerpos de la familia Williams y el rostro del chico en medio del pentagrama.
"¿Qué vas a hacer?" Cuestionó la voz nuevamente con un tono casi morboso. "¿Qué es lo que deseas?"
"Quiero…" Murmuró Shinji inconscientemente. "Quiero acabar con todo"
"Je" Respondió la voz meramente.
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"Algo no está bien…" Pensó Souichiro tratando de discernir algo con su mirada al encontrarse en medio del torbellino de oscuridad.
"Guuuuahhh…" Un bajo gruñido feral a su costado lo hizo buscar entre la oscuridad sin resultados. La respuesta vino a él un segundo después.
"¿¡Qué demon-¡?" Preguntó con sus ojos abiertos como platos y retrocediendo un par de pasos… no podía negar que sentía pavor por la imagen frente a él.
La oscuridad se disipó instantáneamente, como si nunca hubiera estado ahí… y el chico que yacía en el piso con una espada clavada en su corazón se puso de pie en ese momento, sus brazos colgaban a sus costados y su cabeza permanecía baja con sus mechones de cabello colgando y cubriendo su rostro… pero eso no fue lo que lo alarmó.
Una espesa aura negra giraba en torno al chico y poco a poco sus pies comenzaban a despegarse del piso… elevándose en el aire.
"¿Qué está sucediendo?" Se cuestionó a sí mismo. "¡Aghh!" Exclamó Souichiro agitando su brazo rápidamente… la imagen frente a él lo había impactado demasiado, que no se percató que al retroceder y salir del pentagrama el fuego lo había rodeado, y fue una quemadura en su brazo derecho lo que lo hizo salir de su shock.
De un ágil y rápido movimiento Souichiro se alejó un poco del fuego y del chico poseído en medio del pentagrama, la puerta de salida de la habitación estaba a sus espaldas.
"Tengo que contactar a Incognito-sama…" Murmuró nervioso… no se había preparado para este escenario, no se suponía que alguien intervendría en la extracción… no se suponía que Abaddon fuera a poseer a alguien que no fuera él.
"¡GRAAAGHHH!" Esta vez fue un rugido proveniente del chico lo que llamó su atención, y al dirigir su mirada hacia este vio como el chico estiraba su brazo hacia su espalda, sujetaba la espada clavada en él por el filo y halaba de ésta… sacándola de su cuerpo.
Souichiro lo miró paralizado aunque tratando de mantener la calma, el lugar había sido invadido por una terrible aura de muerte y el fuego comenzaba a expandirse en el lugar.
Mantuvo la calma aun cuando el chico poseído bajó su brazo a su costado con su espada empuñada… mantuvo la calma cuando el chico alzó su rostro y cruzó miradas con él; un rostro distorsionado por la furia y una mirada asesina en los ojos azul cobalto del chico…
"¡GRUUAAAAAGHHHHH!"
Le fue imposible mantener la calma y su estoica máscara se rompió mostrando su miedo cuando el chico dejó salir un rugido inhumano al tiempo que sus ojos se tornaban completamente negros.
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En algún lugar de Londres. Al mismo tiempo.
Kaworu se encontraba sentado en medio de la salas del departamento que había estado compartiendo con los tres ases de la sección XIII de Vaticano, estos últimos lo miraban con preocupación al ver la mirada perdida en los ojos del chico, el terror en su rostro y la tensión en su cuerpo.
"¿Qué es lo que sucede Nagisa-sama?" Cuestionó Anderson acercándose al chico y poniendo su mano sobre su hombro. "¿Algo anda mal?"
Kaworu giró su aterrada mirada lentamente hacia el rubio, saliendo poco a poco de su trance, y al encarar al sacerdote su rostro se tornó molesto. "Sacerdote Anderson… ¿Acaso Vaticano ha tomado cartas con respecto a Abaddon-nii-san?" Preguntó sin ocultar su molestia.
El rubio parpadeó confundido ante la pregunta del chico y lanzó rápidamente una mirada cuestionante hacia la estoica sacerdotisa y a la tímida monja, quienes solamente negaron con la cabeza y encogieron los hombros.
"Lo siento Nagisa-sama… no lo creo, pero de haber sido así nosotros hubiéramos sido informados" Respondió el Sacerdote Bayoneta con una expresión seria en su rostro.
Kaworu mantuvo su mirada con el rubio, analizando su respuesta… luego asintió y bajó su mirada mientras deglutía saliva ruidosamente, sus ojos temblorosos y su ceño fruncido. "Entonces alguien se nos ha adelantado…" Murmuró entre dientes. "…y las cosas no lucen bien"
"¿Abaddon ha sido liberado?" Preguntó Anderson incrédulo. "¿Está seguro de ello?"
Kaworu asintió antes de ponerse de pie aun con su mirada perdida al estar sumido en sus pensamientos.
La respuesta del chico alarmó al rubio quien dirigió su severa mirada hacia las dos mujeres. "Comuníquense con Maxwell-sama, infórmenle la situación y pidan refuerzos… esto debe de ser manejado con alta discreción"
"¡Hai!" Exclamaron las mujeres casi con tono militar al unísono antes de dirigirse a la habitación de al lado para realizar la urgente llamada telefónica.
El rubio devolvió su mirada expectante hacia el chico. "¿Qué es lo que sugiere, Nagisa-sama?"
Kaworu permaneció pensativo por unos instantes, su ceño fruncido y sus ojos moviéndose de un lado a otro, estaba sumido en sus pensamientos y meditando las opciones que tenían… así como sondeando la situación actual.
"Si ustedes no sienten la presencia es porque de alguna forma mi hermano no se ha manifestado en su totalidad…" Murmuró el chico finalmente. "…debemos apresurarnos y evitar que sea liberado" Dijo cruzando miradas con el sacerdote.
SWIIIFF SWIIIFF
"Hai" Respondió el rubio, un par de bayonetas aparecieron en sus manos, su semblante era totalmente diferente en este momento. "La XIII Sección de Vaticano se encargará de contener a ese demonio. Nosotros, Judas Iscariote, lo devolveremos a la fosa a la que pertenece…" Dijo en un tono bajo pero imponente.
"¡Sacerdote Anderson!" Exclamó alarmada Heinkel saliendo apresuradamente de la habitación contigua. "¡Maxwell-sama ha dictaminado el protocolo a seguir!"
"¿Qué es lo que haremos?" Preguntó el hombre girando su mirada sobre su hombro para encarar a la mujer… el tono de voz del rubio hizo que la sacerdotisa tragara saliva y que la atemorizada monja detrás de ella la usara como escudo.
"Contener al demonio hasta que un escuadrón de exorcismo se haga presente" Respondió.
"¿¡Acaso piensan mantenerlo aquí? ¡Si exterminamos a su portador Abaddon compartirá su destino! ¡Eso es lo que debemos hacer!" Gruñó Anderson furioso por las decisiones de sus superiores.
"Sa-sacerdote Anderson, e-eso solo funcionará s-si Abaddon se encuentra s-sellado dentro del portador, no si lo está p-poseyendo solamente" Explicó Yumiko tímida y temerosamente desde las espaldas de Heinkel, solamente asomando un costado de su rostro para encarar al mal encarado sacerdote.
Hubo un breve silencio en la habitación "¡No importa! ¡Dejemos de perder el tiempo y salgamos de aquí!"
"¡Hai!" "¡H-hai!" Exclamaron las dos mujeres respectivamente.
Luego el rubio dirigió su mirada hacia el joven de cabellos plateados. "Nagisa-sama ¿vendrá usted con nosotros?" Cuestionó con seriedad.
"Hai… pero me mantendré al margen" Respondió el chico. "…sería peligroso que Abaddon-nii-san notara mi presencia"
"Roger…" Dijo Anderson asintiendo. "…como se lo había dicho antes, yo seré su escudo, Nagisa-sama"
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Mansión Williams.
El lugar tardó solamente un par de segundos en comenzar a arder en llamas, el espadachín no sabía si esto era causa de la construcción… o de él.
Souichiro retrocedió un par de pasos más, sus ojos abiertos como platos y su boca inconscientemente abierta, su cuerpo se estremecía incontrolablemente y el sudor escurría a chorros por su rostro… sentía un profundo terror invadir cada fibra de su cuerpo.
"Huuuuuuu" El chico ahora poseído, flotando lentamente se abría paso entre el fuego hacia el paralizado Souichiro. Los ojos de Shinji se habían tornado totalmente negros, había un aura negra girando en torno a él, su rostro estaba distorsionado por la furia, su respiración era sonora y profunda… casi bestial.
Souichiro apretó sus puños y se mordió su labio inferior con fuerza, un hilo de sangre rodó por su barbilla… eso fue suficiente para hacerlo salir de su trance de terror.
"Tshh…" Murmuró molesto, se puso en posición de combate y sujeto la funda de su espada… él sabía que obviamente utilizar esta última como arma no se comparaba con su espada, pero ero todo lo que tenía en ese momento. "Hiten Mitsurugi Ryo… ¡Sou Ryu Sen!" Exclamó al lanzándose contra Shinji a toda velocidad… utilizaría esa técnica sin una espada.
Su mirada estaba calvada en Shinji, se había lanzado de frente y se preparaba para blandir la funda de su espada contra el cuello del chico, eso debía ayudar… sujetó la funda con fuerza y la blandió… "¡Ughh!"
Los ojos de Souichiro se abrieron en sorpresa cuando Shinji apareció frente a él y sujetó su rostro con su mano, deteniendo instantáneamente su ataque… Souichiro, paralizado, solamente cruzó su mirada con los oscuros ojos de Shinji.
CRAACCCCK
"¡Aagggghhhhhhhhhh!" Gritó cuando su cabeza se impactó con uno de los muros.
No había tenido tiempo de evitarlo, simplemente sintió como era arrastrado de la cara por el demonio y como éste lo estrellaba contra la pared… y una vez impactado continuaba sujetándolo.
CRACK CRACK CRACK CRACK
"¡Aggghhh! ¡Uggghhh!" El espadachín gritaba agónico al tiempo que su cráneo era estrellado una y otra vez contra la pared, no tomó mucho tiempo antes de que la sangre comenzara escurrir por su rostro.
Pero sus gritos de agonía eran enmudecidos por los bestiales rugidos provenientes de Shinji. El más nuevo miembro de Hellsing había abandonado cualquier sentimiento de cordura, incluso estaba más allá de un instinto animal… esto era odio y maldad pura.
"¡Haaaaaa! ¡Haaaaaa! ¡Haaaaaa!" Los golpes se detuvieron… pero ahora sintió como era levantado con facilidad en el aire mientras aun seguía siendo sujetado por su rostro… podía sentir como las puntas de los dedos de Shinji se incrustaban en su piel y desquebrajaban su cráneo por el agarre inhumano que tenía en él.
Ya hacía rato atrás que había perdido el agarre en la funda de su espada y esta yacía tirada en el suelo a sus pies… sus manos se había en puñado para tratar de soportar el dolor de los impactos y sus uñas se habían enterrado en las palmas de su mano. Con la poca conciencia y fuerza que le quedaba abrió uno de sus ojos, su visión se tornó roja cuando la sangre que escurría por su rostro cayó en su ojo.
CRASHH
"¡Aggghhhh!" Gritó Souichiro cuando su cuerpo fue arrojado a un costado y cayendo entre las llamas, Shinji lo había arrojado como si fuera un viejo pedazo de trapo.
Al sentir su cuerpo comenzar a prenderse y su piel arder agónicamente por las llamas Souichiro se arrastró con todas sus fuerzas lejos de las siseantes flamas, rodando por el suelo para tratar de apagar sus ropas. Al topar con una pared un par de segundo después se arrastró de espaldas para tomar una posición sentada y recargar su espalda contra ésta mientras respiraba agitadamente.
Su rostro estaba ensangrentado, sabía que tenía varios huesos rotos, incluido su cráneo, y ahora tenía dolorosas quemaduras en varias partes del cuerpo. El espadachín lanzó su mirada hacia Shinji, preguntándose porque el chico no continuaba sus ataques.
En el centro de la habitación se encontraba Shinji de pie frente al cuerpo de Sir Arthur Williams, la espada de Souichiro se encontraba su costado mientras la sujetaba con su mano derecha, sus ojos totalmente negros estaban fijos en la inerte figura a sus pies… su furioso rostro ahora lucía tranquilo, su cuerpo se estremecía levemente, como si estuviera teniendo espasmos.
"¡Uuuuaaghhhhhhhhhhhhhh!" El poseído ex-piloto dejó salir un grito muy diferente a los de hace unos momentos… era un grito desgarrador lleno de pena y dolor, las lágrimas brotaban a chorros de sus ojos totalmente negros.
CLANK
Shinji dejó caer la espada a un costado y se arrodilló a un costado del cuerpo sin vida del rubio, su cuerpo reclinado hacia enfrente con sus puños en el piso y su cabello cubriendo su rostro… la misma posición en la que se encontraba cuando Souichiro lo había atravesado con su espada.
Se encontraba intoxicado por el poder de Abaddon en ese momento… pero lo que sentía no había cedido ni un instante ante el poder del ángel caído.
"¡Debo salir de aquí!" Pensó alarmado Souichiro. Comenzó a empujarse con las piernas contra la pared y poco a poco se fue irguiendo. Trastabillando y empujándose contra la pared para poder mantenerse en pie, se dirigió hacia la puerta de la habitación que se encontraba a un par de metros… nunca perdiendo de vista al Shinji, quien permanecía junto al cuerpo del rubio.
La corta distancia entre él y la puerta parecía interminable conforme se acercaba a un paso sumamente lento debido a sus heridas, su incapacidad de enfocar su visión y su forcejeo por mantenerse consiente.
"GRRRRRHHHAAAAAAGGGG" Escuchó un gruñido feral provenir del Shinji, éste se estremecía y las venas y músculos de sus brazos se marcaron contra su piel, como si quisieran salir de ésta…
Pero lo que hizo que Souichiro se paralizara al estar junto a la puerta fue el ver como terrible aura negra que comenzaba a aumentar volumen y girar en torno del chico se encontraba corroyendo todo lo que tocaba…
El cuerpo de Sir Arthur Williams comenzó a desintegrarse, lo primero en desaparecer fue la ropa, a la cual le siguió la piel, luego músculos y huesos… el aura negra que cada vez ganaba más velocidad y volumen era un vórtice de aniquilación… el piso a los pies de Shinji se desintegraba abriendo un agujero hacia el piso de abajo, todos los muebles que estaban cerca se habían desvanecido en el aire, haciéndose polvo… era entropía, era el toque absoluto de la muerte…
SWIIIIIF
Los ojos de Suichiro se abrieron en sorpresa; Shinji había girado su mirada sobre su hombro para encararlo y estiró su mano a su costado… la katana que se encontraba en el piso voló por su cuenta hasta la mano del Shinji.
SWIIIIIF CRAASHH
El más joven miembro de Hellsing blandió su espada y de esta se deprendió una energía oscura que voló hacia las paredes frente a él… todo a su paso se desintegró instantáneamente, y al desaparecer parte de la estructura de las paredes y columnas de las esquinas… el lugar comenzó a venirse abajo.
"¡Rayos!" Exclamó Souichiro por un momento olvidándose del chico poseído y se apresuró a salir de la habitación que colapsaba a sus espaldas. "¿Huh?"
Al salir al pasillo lo primero que vio fue a Shinji a un par de metros frente a él, el chico se encontraba de pie y en silencio, su dolorosa mirada estaba clavada en los cuerpos de una niña de cabello rubio y una mujer de lacio cabello negro.
Conforme el aura de Shinji giraba en torno a él todo se desintegraba… los cuerpos de Elizabeth y Catherine se pulverizaron rápidamente y desapareciendo en el aire, perdiéndose en el vórtice de entropía…
Piso, techo, paredes… todo se desintegraba alrededor de Shinji y la estructura comenzaba a colapsar a su alrededor, los fragmentos de concreto y piedra que caían sobre el chico nunca lo tocaban al desvanecerse en el aire al contacto con el aura negra.
Shinji alzó la espada sobre su cabeza y…
SWIFFF
"¡Ughh!" Souichiro se quejó dolorosamente al caer al piso. Se había lanzado en el último segundo. Cuando Shinji blandió la espada de arriba abajo se desprendió una onda de energía negra desde el filo de la katana, la cual fue cortando el piso y techo del pasillo en dirección a Souichiro. "¡Estuvo cerca!" Pensó Souichiro alarmado y buscando rápidamente con su mirada a Shinji.
Este se encontraba flotando en el mismo lugar desde el que lo atacó mirándolo pasivamente, lo cual extrañó a Souichiro… la respuesta vino un par de segundos después.
CRASH CRASH CRASH CRASH
"¡…!" Debido al cansancio Souichiro ni siquiera tuvo tiempo de evitar lo que siguió, el techo y piso comenzaron a colapsar instantes después y se vio a si mismo cayendo al piso inferior.
"¡UAAAAAGHHHHH!" El espadachín dejó salir un grito de dolor cuando al caer uno de los escombros cayó sobre su pierna. Souichiro rápidamente giró su mirada hacia el bloque de concreto sobre su pierna y apretó los dientes para tratar de contener el dolor… algo se había enterrado en su pierna.
Sujetó el pedazo de escombro con sus dos manos y lo comenzó a empujar, tratando de quitarlo de su pierna… apretó los dientes con fuerza para evitar gritar cuando un pedazo de varilla se deslizaba fuera de su pierna conforme movía el bloque de concreto.
"¡Arrrghhh!" Al final no pudo contenerse, y dejó salir un gemido de dolor.
Mientras recuperaba el aliento, la figura del adolescente poseído descendió desde el piso superior y flotó lentamente hacia él. Souichiro ni siquiera alzó la mirada, ya no se podía mover.
CRACK
Shinji estiró su mano hacia enfrente y la empuñó con fuerza… los huesos de su mano tronaron ruidosamente ante el movimiento.
"¡Ughhhh!" Souichiro comenzó a toser sangre al sentir como sus órganos internos se reventaban… "¡Ya mátame!" Pensó furioso el espadachín... su cuerpo simplemente ya no respondía.
El dolor de sus órganos internos no se detuvo, pero pudo percatarse de que estos ya no estaban reventando… "¿Huh? ¿Qué-" Dijo Souichiro en un susurro, con el hilo de voz que le quedaba… su cuerpo comenzó a elevarse lentamente y fue arrastrado por el aire, al alzar su mirada se encontró frente a frente con Shinji.
El joven miembro de Hellsing tenía un expresión neutra en su cara, lo cual hizo que un escalofrío le recorriera el cuerpo a Souichiro… aun podía sentir miedo a pesar del agónico dolor que lo inmovilizaba.
El aura alrededor de Shinji pareció cobrar vida, dejó de girar en torno al chico y comenzó a moverse de un lado a otro, como una serpiente moviéndose en el aire… finalmente, el aura se detuvo a un costado de Shinji…
Souichiro se imaginó al aura negra como una serpiente apunto de engullir al ratón que se encuentra inmóvil por el veneno… podía sentir la sed de sangre, podía escuchar el siseo, podía sentir que estos eran sus últimos segundos. "Veo que leíste mis pensamientos…" Pensó con ironía y con una sonrisa resignada en su rostro.
FIIIIIZZZ GUUAGGHH
Todo a su alrededor se volvió negro… Souichiro ahora se encontraba envuelto por la siseante aura, podía sentirá como su piel era cortada y sus músculos desgarrados, escuchaba el crujir de sus huesos, sentía la sangre escurrir por todas partes de su cuerpo… estaba siendo engullido por la oscuridad.
SLASH SLASH SLASH SLASH
FIIIIIZ CRASH
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El clima había cambiado súbitamente, apenas unos instantes atrás el cielo se encontraba despejado, pero ahora la claridad de la noche fue engullida por negras nubes que se formaron de la nada, se desató un viento torrencial y de las espesas nubes negras descendían fulminantes relámpagos plateados.
La mansión y las áreas aledañas se encontraban en penumbras, y en medio del caótico clima pudieron percatarse como una parte de la mansión se deplomaba.
"El s-sello que r-rodeaba la mansión ha d-desaparecido…" Murmuró la tímida Yumiko.
"Hai…" Respondieron los otros dos asesinos de Vaticano asintiendo.
"Yumei, Heinkel, ustedes cúbranme… Voy a entrar a enfrentar a esa aberración…" Dijo Anderson sin darles tiempo de responder a las dos mujeres; cientos de hojas de biblia aparecieron y comenzaron a girar en torno al sacerdote… un segundo después había desaparecido.
"¿Qué sucedió con Nagisa-sama?" Preguntó la tímida monja mirando a sus alrededores en busca del chico de cabello plateado.
"Está guardando su distancia de la zona…" Respondió Heinkel al tiempo que desenfundaba sus dos pistolas. También colgaba de su cintura la katana de Yumei, quien se había negado a portar tan peligroso objeto. "…es lo más prudente" Yumiko asintió en respuesta. "…bien, ahora vamos" Agregó la mujer esbozando una sonrisa confiada.
"¿¡Eh! ¡Y-yo creo q-que mejor me q-quedo aquí…!" Dijo alarmada la monja al tiempo que agitaba sus manos frenéticamente frente a ella y negaba con la cabeza.
Heinkel giro su mirada hacia ella, su ceja alzada y una gota de sudor en su frente. Yumiko le pedía disculpas con la mirada.
"Fuuuuuuuuu…" La sacerdotisa dejó salir un suspiro cansado. "…sé que me voy a arrepentir de esto…" Murmuró.
Yumiko ladeó su cabeza y la miró con curiosidad "¿Huh?"
PUUFFFF
Los ojos de Yumiko se tornaron blancos cuando el puño de Heinkel se hundió en su plexo solar. La monja ni siquiera pudo exclamar un quejido al momento que el aire salía de sus pulmones.
Heinkel observaba expectante a la monja, esta se encontraba arrodillada en el piso y con el rostro bajo… un segundo después la monja alzó su rostro y cruzó su mirada con la sacerdotisa… Heinkel se paralizó.
"¿Por qué hiciste eso?" Gruñó Yumiko, su expresión era molesta y su mirada se había tornado viciosa.
"Emm… lo siento Yumei… es solo que… emm... veras y-"
"No importa, después saldaremos cuentas" Dijo la mujer poniéndose de pie. Su semblante tímido y preocupado había desaparecido, ahora su expresión era fría y viciosa, y emanaba un aura de peligro a su alrededor.
"Fiiiuuuuu…" Heinkel dejó salir un resoplido aliviado y luego sacó la katana enfundada de su cinturón y se la ofreció a la monja. "Toma… Yumiko no quería cargarla…"
"Tshh… esa cobarde…" Murmuró Yumei molesta. "…no perdamos el tiempo, tenemos un demonio que enviar de vuelta al infierno" Agregó con una sonrisa peligrosa en su rostro.
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Un torbellino de hojas de biblia apareció en el pasillo de la mansión Williams, Anderson no pudo evitar alarmarse cuando sintió inmediatamente una terrible aura de destrucción y muerte cerca de él.
"¡UAAAAAGHHHHH!" Escuchó un grito de dolor no muy lejos de donde se encontraba.
"¡Debo apresurarme!" Exclamó mientras comenzaba a moverse en dirección a donde había escuchado la voz… sabía que se dirigía en la dirección correcta, el aire a su alrededor cada vez se tornaba más pesado y denso, la aura de malicia podía sentirla hasta en los huesos. Además, conforme avanzaba se encontraba los cadáveres de muchas de las personas que trabajaban en el lugar… no tenía tiempo de detenerse, después santificaría sus restos.
"¡Arrrghhh!" Escuchó al fondo del pasillo en el que se encontraba, también notó como gran parte de la estructura en el fondo del pasillo se había colapsado derribando la puerta.
Empuñó dos de sus bayonetas bendecidas y se dirigió a toda velocidad hacia la habitación…
Se detuvo involuntariamente. Dándole la espalda se encontraba un adolescente, flotando en el aire, podía sentir la maldad emanando de su cuerpo y podía ver como un aura oscura giraba en torno a él... Lo siguiente fue totalmente instintivo.
SLASH SLASH SLASH SLASH
FIIIIIZ CRASH
Lanzó una ráfaga de bayonetas bendecidas en dirección al demonio, tres de ellas se clavaron en la espalda del chico, atravesando su torso; la cuarta se clavó en el cuello, cortándolo casi en su totalidad.
Frente a Shinji, el aura que envolvía a Souichiro se disipó y éste cayó al piso. Su cuerpo estaba muy dañado, había quemaduras, sangre, desgarres de piel y músculos, muchos de huesos estaban fracturados, pero además… su rostro lucía como el de un anciano y su cabello se había tornado totalmente blanco.
"Veo que no será suficiente… regeneración de alta velocidad…" Murmuró Anderson esbozando una sonrisa confiada.
PSSSSSSSTTT
Se podía escuchar como la piel y órganos de Shinji ardían al estar en contacto con las bayonetas bendecidas, se apreciaba claramente el humo blanco que se emanaba de éstas… "GRAAAAAAGHHHH"
CLANK CLANK CLANK CLANK
El joven dejó salir un rugido bestial, no de dolor sino de furia, y casi al instante las cuatro bayonetas fueron expulsadas de su cuerpo y estas se dispararon en direcciones aleatorias. El rostro del chico se había distorsionado por la furia… y ahora tenía un nuevo objetivo.
SWIFF SWIFF SWIFF SWIFF SWIFF
"¡Yo te enviaré de nuevo al foso!" Exclamó el rubio al tiempo que aparecían bayonetas de la nada y comenzaban a girar en torno a él como un tornado de color plateado. "¡Lo haré en el nombre de Dios nuestro señor!" Gritó estirando su brazo en dirección del chico… cientos de bayonetas salieron disparadas contra Shinji.
CLANK CLANK CLANK CLANK CLASH CLASH CLASH CLASH
Shinji utilizó la katana que empuñaba en su mano derecho para desviar todas las bayonetas enviadas en su dirección… ¡La pelea comenzaba a ponerse interesante y eso hacía que la excitación hirviera en las venas de Anderson!
FIZZZ CLASH
No obstante, el rubio esbozó una sonrisa confiada… todas las bayonetas habían quedado tiradas en el piso, esparcidas en casi todas direcciones a los pies del nuevo portador de Abaddon y de pronto se irguieron de nuevo con sus afiladas puntas apuntando en dirección Shinji y salieron disparadas hacia el chico
SLASH SLASH SLASH SLASH SLASH
"¡UUAAAGHHHHHH!" Shinji se desplomó al piso con un grito de dolor… decenas de bayonetas se habían clavado en su cuerpo, atravesando cada musculo, rompiendo cada uno de sus huesos, destrozando sus articulaciones, destajando sus venas y arterias…
"¡HAHAHAHAHAHAHA!" Anderson dejó salir una carcajada maniática al ver a su enemigo caído a un par de metros frente a él.
"¡RAAAAARGHHHHH!"
FIIIIIIIIIZ CRASH CRASH CRASH
Su victoria tendría que esperar más tiempo… El chico dejó salir un rugido bestial y vio como un aura negra fue expedida de su cuerpo y se expandió por toda la habitación, como la oscuridad estuviera engullendo todo a su paso.
Inmediatamente el rubio desplegó a su alrededor una cortina defensiva de hojas de biblia girando en torno a él como un remolino; desde el centro de su defensa los ojos de Anderson se abrieron en sorpresa al ver como sus hojas de biblia se comenzaban convertir en polvo rápidamente y se desvanecían en el aire, permitiendo que la densa oscuridad irrumpiera su segura fortaleza. "¡Rayos!" Exclamó.
FIIIIIIZ CRASHHH
"Eso estuvo cerca…" Murmuró Anderson con un semblante tranquilo… en el último segundo utilizó las hojas de biblia para transportarse a otro lugar y escapar del vórtice de destrucción creado por Abaddon; no obstante sus ojos se abrieron en sorpresa instantáneamente… se había transportado fuera de la mansión y frente a él había una enorme esfera de siseante oscuridad de por lo menos quince metros de diámetro, la cual desintegraba rápidamente la estructura y de la mansión haciendo que esta comenzara a desplomarse, así como cavando un cráter en el piso al entrar en contacto con éste… "Santo Dios…" Murmuró tragando saliva y mirando con nerviosismo la escena frente a él.
"¿Sacerdote Anderson se encuentra bien?" Escuchó la voz de Heinkel a sus espaldas. El aire, los relámpagos y la lluvia menguaban un poco la voz de la mujer.
"H-hai…" Respondió el rubio sin girar su mirada a sus espaldas y con su mirada clavada en el vórtice de oscuridad frente a él, y el cual ya comenzaba a desaparecer… permitiendo que se hiciera visible el agujero creado en la estructura de la mansión. No había quedado nada… "¿Cuánto tiempo tardará en llegar el escuadrón de exorcismos?"
"Alrededor de treinta minutos" Respondió Yumei a sus espaldas.
"Es mucho tiempo…" Murmuró el rubio con una expresión seria en su rostro. "…será difícil contenerlo"
CLANK
No supieron en que momento llegó, simplemente el chico apareció en el aire frente a ellos, flotando, y este blandió su katana verticalmente contra Anderson, este alcanzó a detener el ataque al cruzar frente a él un par de bayonetas… ahora se encontró a sí mismo forcejeando contra el furioso chico poseído, y se vio retrocediendo ante el empuje de su inhumana fuerza, además había que sumar que el joven se encontraba flotando en el aire frente a él y así ganaba mayor fuerza de empuje.
FIIIIIIIIIIZ SLASH SLASH
Anderson vio por el costado de su ojo como un as oscuro pasó a su costado e instantáneamente una serie de profundos y largos cortes aparecieron en todo el cuerpo de Shinji, haciendo que en su rostro se dibujara una expresión de confusión por unos instantes.
BANG BANG BANG BANG
Casi al mismo tiempo una ráfaga de proyectiles se incrustó en el cuerpo de Shinji, perforando su torso, extremidades, pecho y su cráneo. El chico se desplomó con dos agujeros en su cabeza, uno donde debería estar su ojo izquierdo y el otro en el costado derecho de su frente; el aura negra a su alrededor comenzaba a menguar.
PAAAFF
CLANK CLANK CLANK CLANK
Anderson no se detuvo, debía tomar las medidas más extremosas para que el equipo de exorcismo llegara al lugar, así que al ver al chico desplomarse desató una ráfaga de decenas de bayonetas bendecidas contra el cuerpo de Shinji, atravesando casi cada músculo y hueso del cuerpo del muchacho.
FLAP FLAP FLAP FLAP FLAP
"¡Retrocedan!" Exclamó el rubio al tiempo que tomaba distancia, también lanzó una ráfaga de hojas de biblia contras Shinji, las cuales parecían poderosas sierras cortantes.
BOOOOOOM
Para finalizar, Anderson había arrojado contra el demonio una de sus bayonetas explosivas
Anderson, Yumei y Heinkel observaban expectantes la escena frente a ellos… en medio de un cráter se encontraba el cuerpo prácticamente despedazado del chico que había sido poseído por Abaddon…
El aura oscura desapareció de alrededor del chico al desplomarse, así como la malicia y muerte que impregnaban el aire, Shinji había sido silenciado. No obstante el terrible clima no había desaparecido, este cobró fuerza, los rayos comenzaron a caer con más frecuencia y más cerca de donde se encontraban los tres asesinos de Vaticano, y la lluvia y el aire habían tomado la fuerza de una tromba
"¡Bastardos de Vaticano! ¡¿Qué es lo que le han hecho?" Rugió una ronca y gruesa voz a sus espaldas… no necesitaban girar sus miradas para saber a quién pertenecía.
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Unos segundos antes
Alucard notó a la distancia las inconfundibles figuras de los asesinos de la XIII Sección de Vaticano, casi al instante vio como de la nada apareció la figura del alumno de Walter, blandiendo una espada contra el rubio sacerdote, y aunque confundido, eso hizo que por un instante una sonrisa colmilluda se pintara en su rostro… pero su sonrisa se esfumó en un segundo.
"¡Ikari!" Exclamó al ver la brutal secuencia de ataques en contra del joven japonés… inmediatamente se desvaneció en el aire y un segundo después apareció a las espaldas de los tres miembros de Vaticano… Casull y Jackal listas para ser disparadas, una mirada viciosa, su rostro furioso y sus dientes apretados con fuerza.
"¡Bastardos de Vaticano! ¡¿Qué es lo que le han hecho?" Rugió furioso, pasando por un segundo su mirada por el despedazado cuerpo del chico.
BANG BANG BANG BANG
Apretó el gatillo y dejó salir una indiscriminada ráfaga de balas en contra de los miembros de Vaticano, descargó los cartuchos sin pensarlos dos veces…
Yumei esquivó ágil y fácilmente los proyectiles en su dirección, una expresión tranquila en su rostro a pesar de encontrarse bajo fuego enemigo; por su parte, Heinkel si se alarmó un poco y alcanzó a esquivar las titánicas balas al rodar por el piso.
Anderson meramente invocó una columna de hojas de biblia a sus espaldas, las cuales se encargaron de detener las balas en su dirección…
Alucard detuvo su ataque por unos instantes, esperando la reacción de sus enemigos… pero las dos mujeres solamente tomaron posición de combate sin dejar de mantener la distancia con él y Anderson desvaneció la columna de hojas y giró su mirada sobre su hombro… encarando a Alucard.
"¿Qué haces aquí aberración?" Cuestionó el sacerdote girando su cuerpo lentamente para encarar al poderoso vampiro.
"Ikari…" Pensó el vampiro con pena e ignorando la pregunta de Anderson, apenas podía creer que ese mutilado cuerpo era el chico que entrenaba bajo la tutela de Walter.
"¡Oh! ¿Venías por ese joven?" Preguntó luego el rubio alzando una ceja y esbozando una sonrisa maligna. "Nosotros nos encargaremos de él…" Dijo con una sonrisa colmilluda. "…debo decir que esperaba más de ese demonio"
"¿De qué rayos estás hablando…?" Dijo Alucard en un murmuro con un relámpago de fondo, sus ropajes comenzaban a empaparse por la lluvia y una ráfaga de viento lo despojaba de su sombrero, dejando al descubierto su oscura cabellera.
No obstante las tres miradas de los asesinos de Vaticano se centraron en una figura a las espaldas de Alucard e ignoraron la pregunta de éste.
STEP STEP STEP STEP
El vampiro, sin bajar sus armas, miró como Walter pasó a su costado; logró ver la incrédula y dolida mirada del anciano al pasar, y Walter meramente siguió su paso hacia donde yacía el cuerpo desecho de Shinji… pasando por en medio de Anderson, Yumei y Heinkel, ignorando sus miradas amenazantes…
Alucard vio como Walter se postró cabizbajo ante el inmóvil cuerpo del chico, sus brazos colgando a sus costados y sus puños empuñados con fuerza. "¿Qué es lo que ha sucedido aquí?" Preguntó con voz solemne… en ella un filo de furia se podía distinguir, Alucard podía sentirlo, podía sentir la sed de sangre que emanaba Walter.
El rubio se percató de lo que pasaba… definitivamente los miembros de Hellsing conocían a su presa, pero desconocían la situación exacta. "Ese chico fue poseído por Abaddon…" Respondió, haciendo que los ojos de Alucard y Walter se abrieran como platos, sus miradas clavándose en el ensangrentado y despedazado cuerpo de Shinji inmediatamente. Las palabras por parte del sacerdote eran explicación suficiente… pero eso no menguó el coraje en los dos cazadores.
SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF CRASH CRASH CRASH
"¡…!"
Los tres miembros de Iscariote se dispersaron velozmente, esquivando con dificultad el ataque de Walter… el ángel de la muerte había desplegado sus micro-filamentos y estos salieron disparados en contra de los religiosos, cortando el aire y la lluvia con un sonoro zumbido y despedazando el piso conforme los filamentos hacían contacto con éste.
BANG BANG BANG BANG
Alucard se unió sin pensarlo dos veces y disparó sus titánicas armas contra Anderson, él rubio era su némesis des hacía mucho tiempo atrás y no desperdiciaría ningún momento para enfrentarlo.
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Heinkel fue la primera en recuperar una posición ofensiva y sin titubear desató una ráfaga de balas en dirección del anciano, quien aún se encontraba con su rostro oscurecido y dándoles la espalda.
BANG BANG BANG FIZZZ FIZZZ FIZZZ
Las balas no surtieron efecto, con tan solo unos cuantos movimientos de sus dedos Walter había desviado y despedazado los proyectiles.
"Yo me haré cargo…" Dijo la monja al costado de Heinkel, su cabello creando una sombra macabra en sus facciones y al tiempo que desenvainaba su espada…Ambas sabían que su oponente sería Walter, ya que entrometerse en un combate contra Alucard garantizaba terminar en fuego cruzado al ser éste la "presa" de Anderson.
Yumei esquivó las primeras ráfagas de filamentos lanzados en su contra, al mismo tiempo podía escuchar como las balas que seguía disparando Heinkel contra Walter eran partidas en medio del aire… "Te tengo…" Murmuró con una mirada viciosa al ver una apertura entre los filamentos…
Visto por una persona normal, este enfrentamiento tendría tan solo un par de segundos de haber empezado, y solamente observarían una extraña aura negra con morado, la cual era Yumei al momento de atacar.
La monja blandió horizontalmente su espada en contra de Walter, dirigiendo el ataque hacia el cuello, degollándolo terminaría todo…
"¡Yumei!" Exclamó Heinkel al ver como en el momento que la monja blandía su espada un filamento pasaba desapercibido sobre la cabeza de la espadachín y se enredaba en el cuello.
PAAAAAFFFFF
"UGHHH"
Yumei solamente había sentido como algo se enredaba en su cuello y su ataque era interrumpido abruptamente, su visión dio varios giros confusos sin permitirle enfocar y luego sintió como el aire salió de sus pulmones cuando su espalda golpeó dolorosamente contra el piso… también sintió una punzada dolorosa en su costado, cerca de su riñón, su cuerpo había caído sobre una gruesa vara que estaba en el piso y se había incrustado unos cuantos centímetros… aun así no era nada grave.
A Walter no le importó que Alucard fuera quien estuviera peleando contra el sacerdote, ni el hecho de que no había terminado el combate contra las dos mujeres… él sabía que si alguien podía causar tal daño en Shinji ese era Alexander Anderson.
SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF
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Las balas que disparó Alucard inmediatamente después del ataque de Anderson las alcanzó a detener al desplegar una columna de hojas de biblia frente a él…
SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF
Sin quitar el escudo de hojas de biblia, desplegó una ráfaga de bayonetas en contra del nosferatu, las cuales atravesaron varias de las hojas bíblicas y siguieron su rumbo ininterrumpidas.
El vampiro sabía que probablemente intentaría sellar sus habilidades de regeneración al encajar a su alrededor esas hojas de biblia contra el suelo, así que se desvaneció rápidamente en el aire y cambió su posición.
CRASHHH
Algunas de las bayonetas lanzadas por Anderson tenían empuñadoras explosivas y estás crearon pequeños cráteres al momento de explotar cerca de donde originalmente se encontraba Alucard.
BANG BANG BANG
Lo primero que se materializó fueron las manos del vampiro, las cuales empuñaban sus dos armas, y aun sin materializarse en su totalidad dejó salir una ráfaga de disparos desde costado del sacerdote.
"¡UUGH!" Exclamó el rubio al momento que una de las balas se incrustó en su hombro pero inmediatamente convirtiéndose en un remolino de hojas de biblia, el cual giró por el aire un par de segundos antes de que Anderson apareciera nuevamente sin daño alguno.
Se detuvieron tan solo por una fracción de segundo, pero eso fue tiempo suficiente para que lienas de color plateado aparecieran en el aire y rodearan al sacerdote.
SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF
"¿¡QU-!" Gruñó el rubio cuando las líneas plateadas se comenzaron a envolver en su cuerpo y limitando su movimiento…
"Me desharé de ti lentamente…" Escuchó Alucard decir a Walter, quien ahora se encontraba frente al rubio… su rostro era inexpresivo, lo que delataba su furia era la mirada fría y asesina en sus ojos.
SWIIIFFFF
Walter estiró sus brazos y empuñó sus manos con fuerza, haciendo que los filamentos se comenzaran a incrustar y cortar más rápidamente el cuerpo del padre bayoneta… la sangre comenzó a escurrir de las múltiples cortadas en el cuerpo del sacerdote.
El nosferatu ni si quiera tuvo tiempo de renegar ante la interrupción a su combate, cuando notó que las dos mujeres se disponían a lanzar un ataque en contra de Walter. Alucard alzó los cañones de sus armas y los apuntó a las dos mujeres y se dispuso a jalar del gatillo…
"¡!" Un rugido infernal cortó el aire e hizo parecer que el tiempo se detuvo… el suelo comenzó a estremecerse y a desquebrajarse, la lluvia se detuvo pero del cielo comenzaron a caer estruendosos rayos de color carmesí y una terrible aura de muerte inundó el lugar haciendo que todos los presentes se paralizaran.
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CRASH CRASH CRASH FIIIIIIZ FIIIIIIZ FIIIIIIZ
"¡¿Pero qué…!" Exclamó Walter una fracción de segundo después de esquivar un rayo que cayó en donde él se encontraba y perdiendo su aprisionamiento sobre Anderson.
El clima se había tornado en contra de todos los combatientes, comenzaron a caer muchos más rayos en la zona, como su una tormenta eléctrica se hubiera concentrado sobre la mansión, y al momento de que los relámpagos azotaban el suelo lanzaban fragmentos de piedra ardientes al aire como proyectiles… también el piso comenzó a partirse, dejando escapar un espeso e hirviente humo negro con olor a sulfuro.
En una fracción de segundo una espesa bruma inundó el lugar, llevando consigo el sentimiento de perdición y muerte. Ahora Walter se encontraba perdido en medio de la oscuridad y caminaba sin rumbo fijo a través del humo que no le permitía ver más allá de su nariz, además el estruendoso sonido de los relámpagos inundaba el lugar y pareciere que cayeran bombas… le era imposible escuchar sus propios pensamientos.
Al comenzar a caminar muy sigilosamente, el anciano cubrió su boca con un pañuelo para no aspirar el asfixiante humo y también entrecerró sus ojos al estar siendo lastimados por el sulfuro en el aire y el infernal calor que se había desatado.
Un aire torrencial se dejó venir nuevamente, y en otras circunstancias Walter lo hubiera agradecido ya que esto significaba que el humo se disiparía, pero no fue ese el caso, el olor a sulfuro y el infernal calor se incrementaron y de la tierra se comenzó a desquebrajar aún más…
CRASH
Su instinto lo advirtió, y en el último segundo logró esquivar uno de los cientos de rayos que caían en los alrededores…
CRACK
"¡Aggggghhh!" Al saltar para esquivar el relámpago no se dio cuenta que se había dirigido a una de las humeantes fracturas del suelo… se vio envuelto de una asfixiante oscuridad de ardiente humo al tiempo que caía en una de las fisuras… "¡ahhh! ¡ahhh! Ahhh… ahhh…" Logró sujetarse del borde de la fisura con su mano izquierda y detener su caída, la adrenalina se había disparado en su cuerpo haciendo que su respiración se volviera agitada… sintió como sus pulmones se llenaron de humo en el momento que respiró hondamente debido a la inesperada caída, el humo acusándole un ataque de tos.
Después de un par de minutos de forcejeo consigo mismo, salió a rastras del abismo y pisó tierra firme nuevamente… "Esto es extraño" Pensó Walter, los relámpagos no cesaban… pero fue hasta ese momento que se dio cuenta de algo… lo que se desplomaba del cielo nocturno nunca fueron relámpagos, estos eran veloces fragmentos de piedra ardientes que rompían el aire estruendosamente, y que al impactarse con el piso sonaban con la fuerza de los relámpagos… es por eso que había podido esquivarlo.
"Dios mío… ¿qué es lo que está sucediendo…?" Preguntó pasando su mirada por la aullante oscuridad, no podía ver ni escuchar a Alucard, o a alguno de los miembros de Vaticano.
Cada fibra de su cuerpo y cada uno de sus huesos se estremecía incontrolablemente. Miedo, terror, incertidumbre, de no haber sido por sus años como cazador para la familia Hellsing, esos sentimientos de horror ya lo habrían doblegado y hecho que huyera de ese lugar… la única forma en que Walter podía describir lo que sentía en ese momento, era que indudablemente la muerte misma se encontraba en ese lugar…
Dio un par de pasos más hacia enfrente, caminando con sigilo. De pronto, como si hubiera una pared invisible que contuviera el humo, este se cortó de tajo, y Walter se encontró a sí mismo en un claro, donde recobró su visibilidad y su respiración… a cambio de una imagen terrible frente a él.
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Unos minutos antes
Kaworu se encontraba a cientos de metros de distancia de la zona de combate, estaba sentado en la banca de un pequeño parque… sus ojos cerrados con fuerza y una expresión preocupada en su rostro.
"Este no es Abaddon-nii-san…" Murmuró recargando sus codos sobre sus piernas y reclinándose hacia enfrente.
FLASH
En su mente podía ver la imagen de un chico japonés estrellando el cráneo de otro contra la pared.
FLASH
Ahora veía al mismo chico envuelto por una espesa oscuridad, una seseante aura girando en torno a él.
FLASH
Pudo ver como el chico poseído se desplomó al ser atacado por las tres personas que lo resguardaban y como su cuerpo era despedazado al ser rematado por un ataque de Anderson.
"Esto no tiene sentido…" Dijo al abrir los ojos y dirigiendo su mirada hacia la brillante luna sobre su cabeza. "…aunque sea algo bueno, no tiene sentido que puedan derrotarlo así de fácil…"
FLIP FLIP FLIP
"¿Uh?" El tenue alumbrado público que había en la zona comenzó a parpadear por unos instantes antes de apagarse totalmente y dejar al ángel iluminado solo por la luz de la luna e inmediatamente pudo sentir la muerte y la malicia en el aire…
Kaworu cerró sus ojos para tratar de ver que era lo que sucedía. "¡aaahh!" Exclamó aterrado inmediatamente, sus ojos abriéndose como platos y su respiración profunda y agitada. "Abaddon… nii-san… está utilizando… la furia del chico… para estabilizarse dentro de él…" Dijo entre respiros al tiempo que se ponía de pie y giraba su mirada hacia el origen de la abrumadora aura en el ambiente… había una espesa nube negra en el cielo, de la cual se desplomaban proyectiles de fuego y el piso se estremecía a sus pies…
De haber sido visto desde el cielo se hubiera podido observar como el aura e muerte se expandía por todo Londres conforme el alumbrado público comenzaba a fallar y dejando a la ciudad en penumbras.
"No tiene sentido… ¿Por qué Abaddon-nii-san quiere aprisionarse dentro de ese chico?" Cuestionó el muchacho con incertidumbre en su rostro. "Sí esto sigue así destruirá toda la isla, debo de hacer algo…" Dijo con determinación. "…cueste lo que cueste"
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No podía detenerlo… las imágenes de Sir Arthur, de Lady Elizabeth y de Catherine se desplegaban ante sus ojos una y otra vez, y a pesar de alguna forma tenía conciencia de lo que sucedía a su alrededor, no podía hacer nada para detenerlo… pero aún, una parte de él quería destruirlo todo, y esa era la parte de él que dominaba en este momento.
Sintió su cuerpo ser despedazado al verse víctima de un brutal ataque por parte de dos mujeres religiosas al parecer, y de un sacerdote rubio… de alguna forma permanecía con vida, sentía como el dolor de su mutilado y desmembrado cuerpo sobrecargaba su sistema nervioso, y eso al tiempo que le hacía desear simplemente estar muerto, la otra parte de él simplemente quería aniquilar a quienes lo habían hecho…
Miedo, furia… esos eran exactamente los dos sentimientos que podía percibir en ese momento, y estos se encontraban de forma equilibrada al principio, pero podía darse cuenta como la furia se iba apoderando de él y empujando todo lo demás, engulléndolo todo… y conforme la furia crecía, esa otra parte de él que se encontraba deseosa por sumir todo en el caos iba tomando el control de su conciencia y él se iba desvaneciendo…
…
…
Oscuridad…
…la poca percepción de sus alrededores había desaparecido totalmente y se vio envuelto de una fría oscuridad; aún sentía su cuerpo moverse, sentía como de alguna forma su cuerpo se regeneraba y el dolor de las heridas se disipaba… pero al mismo tiempo sabía que se encontraba por perder la batalla, sabía que su yo sediento de venganza tomaría el control por completo en un corto periodo de tiempo… y de alguna forma tampoco le importaba.
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Walter miraba paralizado la imagen frente a él... ahí, flotando en el aire se encontraba una figura humana envuelta en una piel de oscuridad y de brillantes ojos carmesí…
"Ikari…" Dijo el anciano en un susurro, sus ojos observando la macabra figura de su pupilo.
Era como si una segunda y oscura piel hubiera envuelto su cuerpo, de los codos y hombros del chico afiladas protuberancias como garras gigantes de color negro obsidiana, poderosas garras en lugar de uñas y en su mano derecha sujetaba una espada que también se encontraba cubierta por la oscuridad… y en la espalda del chico, extendidas en toda su gloria un par gigantescas alas negras formadas del mismo material que envolvía al chico.
En el aire a su alrededor revoloteaban figuras fantasmagóricas, dejando salir chillidos y aullidos escalofriantes mientras se retorcían y gruñían mostrando sus poderosos colmillos y mandíbulas.
SCREEEEEEEEECH
"¡Walter!" Gritó una voz familiar e inmediatamente fue empujado hacia un costado.
"¡Alucard-sama!" Exclamó con voz ahogada cuando vio la figura del vampiro ser despedazada frente a sus ojos por una decena de las extrañas creaturas que giraban en torno a su poseído pupilo.
"¡UAAAGHHH!" Gritaba el nosferatu al sentir su cuerpo ser despedazado. Alucard había alejado momentáneamente a Walter de las fauces de las demoniacas creaturas, mientras estas comenzaban a destajar su cuerpo, triturando y moliendo su carne y huesos, destazando sus entrañas y bebiendo la sangre que escurría torrencialmente del cuerpo del vampiro.
Eso hizo salir a Walter de su ensimismamiento, y logró reaccionar rápidamente cuando otra decena de las voraces creaturas se lanzaron contra él.
SWIIFFF SWIIFFF KRRIIIIIARRGGHH GRRAAAAAGHHHH
Las creaturas dejaron salir terribles aullidos de dolor cuando sus cuerpos fueron despedazados, el Ángel de la Muerte había desplegado una barrea de filamentos a su alrededor, los cuales abatieron a los demoniacos animales y haciendo que estos se desplomaran al piso…
"¡Uaaaaghhhh!" Un grito femenino de dolor llamó su atención y giró su mirada hacia el otro extremo del claro. Sus ojos se abrieron como platos al ver la imagen ante él.
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Yumei salió de entre la espesa y negra bruma, a sus espaldas se encontraba Heinkel. Han peleado mucho tiempo juntas y es como si una sintiera la presencia de la otra, no necesitaban ninguno de sus cinco sentidos para percatarse, era algo totalmente psíquico, un sentido que han desarrollado con los años de combate.
Solamente les tomó unos instantes salir de entre la oscuridad, se detuvieron mesmerizadas ante la imagen frente a sus ojos… sabían de la naturaleza de la majestuosa figura, pero no por ello dejaba de ser algo más allá de lo humano y que no pudieren admirar.
El ser emanaba una presencia impactante e imponedora, sus gigantescas alas negras se extendían orgullosas a su espalda, a su alrededor volaban extrañas creaturas deformadas y sus brillantes ojos estaban teñidos del color puro de la sangre.
"Dios mío…" Murmuraron ambas al unísono, sus cuerpos aún se estremecían por el terror inexplicable que las invadió al tiempo de abrirse paso por la bruma negra… pero ahora se estremecía a cause de la imagen del chico poseído.
"¡UAAAGHHH!" Giraron sus miradas hacia el extremo contrario del claro, solo para ver como las fantasmagóricas creaturas que giraban en torno a Abaddon despedazaban al vampiro de rojos ropajes.
"¡Ahora!" Exclamó Yumei empuñando su espada y lanzándose en contra del demonio a toda velocidad con una sonrisa macabra dibujada en su rostro.
"¡Yu-yumei!" Exclamó Heinkel titubeante viendo como la berserker mujer se dirigía contra el enemigo.
Había una apertura alrededor del demonio, no era como si esas creaturas por imponentes que se vieran fueran a evitar que ello atacara, algunas de esas aberraciones se abalanzaron contra ella pero las esquivó sin problema alguno… en menos de cuatro segundos se encontraba frente al demonio, dio un gran salto y se preparó para blandir su espada contra la cabeza del chico, una sonrisa y mirada llena de locura en su rostro.
SWIIIF CLANK
El tiempo pareció detenerse para Yumei, su ataque dio en el blanco, el filo de la espada se impactó directamente a la mitad de la cabeza del demonio… era como si el filo de su espada hubiera golpeado acero, en este momento la parte superior del cráneo del chico debería estar rodando en el piso, en cambio, ahora la monja se paralizó al ver como los furiosos ojos carmesí se centraron en ella.
"Grrrrrrrrggghhhhhh…" Shinji dejó salir un bajo gruñido feral mientras sus ojos se estrechaban.
SWAFF
"¡Uaaaaghhhh!" Yumei ni siquiera lo vio venir, el demonio estiró su brazo izquierdo velozmente y la sujetó fuertemente del cuello, las puntas afiladas de las uñas desgarraban piel y musculo, haciendo que la sangre brotara a borbotones inmediatamente.
BANG BANG BANG
Una ráfaga de balas se impactó contra la cabeza y torso del demonio sin hacer rasguño alguno, pero haciendo que este desviara su atención de la monja y girara su mirada hacia la sacerdotisa que había disparado.
Temblorosa, Heinkel se encontraba con sus dos humeantes armas apuntando en dirección del demonio, sus dedos sujetando con fuerza los gatillos y una mirada determinante en sus ojos.
FLAP
"¡Uuuuaghhh!" Como si fuera una muñeca de trapo, Shinji arrojó a Yumei a un costado, la monja salió disparada por el aire incapaz de estabilizar su postura y se estrelló en el piso golpeando con su cabeza.
Las fantasmagóricas figuras que giraban en torno al demonio se detuvieron y todas volaron a las espaldas del chico, donde comenzaron a retorcerse y entrelazarse unas contra otras… Heinkel solo observaba paralizada como un manto de oscuridad se formaba a las espaldas del chico, de ahí comenzaron a emerger cientos de filosas puntas horizontales, como si fueran lanzas…
"¿Qué dem-?"
FIZZ FIZZ FIZZ FIZZ FIZZ FIZZ FIZZ
No pudo terminar su oración al ver como de la oscuridad salían disparadas miles de líneas oscuras, todas en dirección a ella… no tuvo tiempo de reaccionar, solamente miraba con ojos abiertos como platos los miles de proyectiles se dirigían contra ella…
SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF
Pero la muerte no la alcanzó, los proyectiles fueron atravesados por ondulantes ráfagas de color plateado y estas se comenzaron a desplomar en el piso… La sacerdotisa giró su sorprendida mirada a un costado para encontrar la figura del anciano asesino de Hellsing a un par de metros a su costado…
"Creo que hay mucho que explicar señorita… y no tenemos mucho tiempo" Dijo Walter desplegando una ráfaga de filamentos frente a ellos, formando una pared asesina que destrozaba todo lo que se acercaba.
Frente a ellos, ladeando su cabeza con curiosidad y una sonrisa macabra en su rostro, el demonio de brillantes ojos rojos aleteó sus gigantescas alas negras un par de veces y se elevó en el oscuro cielo de Londres… Los proyectiles de fuego se habían detenido, los estruendosos relámpagos se habían esfumado, ahora solo restaba el torrencial viento que azotaba la zona.
Yumei levantó su mirada hacia el cielo, tratando de no perder de vista al demonio… y pudo observar como el espeso manto de oscuridad que rodeaba el claro y las negras nubes en el cielo se disipaban al formar cientos de pequeños remolinos con sus puntas en dirección a Shinji…
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Un par de minutos antes
"¡No puedo ver ni una mierda…! ¿En verdad Ikari está en ese lugar?" Gruñó Bernadotte, al costado de su boca había un micrófono y en su oído derecho un auricular.
"Hai… Shinji-kun fue quien reporto algo anormal en la mansión, él debe de estar ahí" Respondió Seras desde el otro lado de la línea. Pip solamente asintió con un semblante solemne en su rostro.
Se encontraba en la cima de un edificio relativamente cercano a la mansión, a unos cuantos cientos de metros de distancia… con su mirada observaba la siseante bruma negra que se había formado en las extensiones de la mansión, pero lo que más le extrañaba era el súbito cambio de clima, el despejado cielo se había oscurecido por espesas nubes, un torrencial viento se había desatado y los cientos de relámpagos que caían lo ensordecían e impactaban.
"Esto no es bueno, debe de ser un mal presagio…" Él no era para nada un hombre religioso, pero había aprendido a aceptar la existencia de cosas extraordinarias y más allá de la comprensión humana. Ese comentario no lo había hecho por los extraños fenómenos climatológicos en la zona… sino por la terrible aura de muerte que sentía, como un soldado, él se encontraba muy familiarizado con ese sentimiento en específico…
"Tú también lo sientes… ¿no es así?" Dijo la mujer en un tono bajo.
"Hai…" Respondió Bernadotte con la mirada hacia enfrente, en sus manos tenía un rifle Magnum Winchester .300, un arma que si bien carecía del alcance y precisión de muchos rifles modernos, para él era una de sus armas preferidas y una reliquia que hacía maravillas. "…Fraulein, no pienso acercarme a ese lugar y para disparar hay que esperar a que se disipe esa bruma y este terrible aire de mierda… tiene que disiparse, no hay ni una jodida manera de que esto sea algo natural…"
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"No, esto no es algo natural…" Respondió Seras desde su posición en otro edificio, el cual se encontraba un poco más alejado. Su Harkonnen se encontraba plantado en el piso, y ella se encontraba recostada con su mirada a través de la mira. "…no puedo ver a través de esa bruma" Murmuró.
Hacía ya varios minutos desde que había dejado de sentir la presencia de su maestro, la terrible aura que emanaba esa bruma de alguna forma interfería con sus sentidos.
"Que tu equipo se mantenga atento…" Agregó por el micrófono al costado de sus labios.
"Will do" Respondió Pip alegremente.
"¿Shinji-kun… Qué es lo que está sucediendo?" Se cuestionó preocupada mentalmente.
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Minutos Después
"¡Haaaaaaa!" Exhaló Alucard al tiempo que su cuerpo terminaba de materializarse… el charco de sangre al que fue reducido había desaparecido y su cuerpo había recuperado su forma original. Paseó su mirada por los alrededores notando a Walter y a las dos asesinas de Vaticano al costado de éste, los tres tenían sus aterradas miradas hacia el cielo. "¡Oh!" Exclamó esbozando una sonrisa colmilluda y con un brillo en sus ojos.
"Esto será interesante…" Murmuró al ver la figura alada del demonio en el cielo y una creciente capa de oscuridad formándose sobre la cabeza de éste, Alucard giró rápidamente su mirada a los alrededores y vio como la bruma comenzaba a disiparse y los fenómenos climatológicos menguaban. "Se ha acabado la parte del espectáculo ¿no Ikari?…" Dijo con voz seria aunque su peculiar sonrisa nunca abandonando su rostro. "…esto se va a poner feo"
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Había un humeante agujero en las quemadas ropas de su costado, y se podía apreciar como lentamente la sangrienta herida a la altura de su pulmón derecho se cerraba poco a poco, los tejidos internos se entrelazaban nuevamente y cerraban el flujo irregular de sangre. Al mismo tiempo los despedazados huesos de sus costillas se regeneraban lentamente a la par de los órganos internos, seguido casi a la par por la piel y carne que comenzaban a recubrir la herida.
El rubio sacerdote trataba de contener su agitada respiración, ya que cada inhalación sobrecargaba su sistema nervioso con ondas pulsantes y paralizantes de dolor. Anderson se encontraba perdido en medio de la espesa bruma que había descendido sobre los terrenos de la mansión Williams…
La suerte no había estado de su lado, al desatarse la furia del chico poseído uno de los proyectiles que se desplomaban del cielo alcanzó a incrustarse en el costado de su torso quemando y despedazando sus órganos internos, haciendo que se desplomara inmóvil por un mar de minutos en lo que sus capacidades regenerativas se encargaban de 'arreglarlo'. Lo único que agradecía era el no haber sido golpeado nuevamente por uno de esas rocas de fuego mientras yacía en el piso…
Finalmente pudo recobrar su movilidad, y fue solamente hasta ese momento cuando se percató de algo sumamente extraño… el lugar se encontraba en silencio al comparándolo con los estruendosas explosiones de unos segundos atrás así que caminó con sigilo a través de la envolvente oscuridad, siendo cuidadoso al notar las ardientes fracturas en el piso, dirigiéndose hacia donde el aura de malicia en el aire se hacía cada vez más fuerte…
"Dios mío…" Murmuró con ojos abiertos como platos y con manos temblorosas; al salir de la espesa oscuridad su instinto lo había forzado a girar su mirada hacia los cielos.
Ahora, los cinco cazadores se encontraban ante el demonio.
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La zona se iba despejando poco a poco, la bruma desaparecía de adentro hacia afuera, mostrando el desquebrajado piso, donde las ranuras emanaban humo y llamas de fuego que no tenían razón de ser.
Walter notó a su costado la presencia del nosferatu, sabía que bien este podía ser despedazado pero no era suficiente para derrotarlo.
"¡Haaaaaaaaa!" Casi inmediatamente después escuchó un grito de batalla y vio como un torrente plateado atravesó el cielo, cientos de bayonetas se dirigían en dirección del chico poseído
SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF
"¡Ese estúpido!" Exclamó Walter aprehensivo, las otras dos asesinas de Vaticano tampoco atacaron y miraron al rubio con desaprobación… incluso ellas sabían que ese no era el curso de acción.
CLANK CLANK CLANK
El demonio ni se inmutó, las bayonetas solamente se incrustaban un poco en su oscura 'piel' que lo cubría y se desplomaban al piso.
Todos enfocaron sus miradas expectantes en el demonio, quien meramente pareció sonreír al tiempo que extendía sus brazos y una esfera de brillante energía roja se formaba frente a él, la cual cada vez aumentaba más de tamaño y se hacía más brillante.
Walter se estremeció al sentir ráfagas hirvientes y gélidas comenzar a revolotear en el lugar… giró su mirada hacia el piso cuando sintió que este comenzó a estremecerse nuevamente.
"Esto… no puede ser bueno…" Murmuró Walter deglutiendo saliva y mirando atemorizado la imagen sobre su cabeza.
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Alucard observó fascinado la gigantesca esfera de energía roja que se había formado frente al joven Ikari "¿Qué es lo que harás?" Cuestionó al aire.
SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF SWIIIF
Una segunda ráfaga de bayonetas se dirigió en dirección del chico, pero este segundo ataque fue peor que el primero…
CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK
Del extraño manto negro sobre el chico se dispararon una serie de proyectiles que bloquearon todas y cada una de las bayonetas bendecidas.
"¡Iscariote eres un estúpido! ¡Tú arrogancia va a matarnos a todos!" Gruñó Alucard en dirección del rubio, quien meramente hizo un gesto de molestia en dirección del vampiro.
Rojo
"¡Que demon-!" En un instante su visión se tornó totalmente roja. "¡Uughhhhh!" Inmóvil y sin capacidad de reaccionar sintió como decenas de ardientes puntas se incrustaran por todo su cuerpo, quemando cada fibra de su piel y músculos.
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Walter observó la gigantesca esfera roja detuvo su incremento de tamaño y se colapsó hacia el centro de la misma, en ese momento un cegador brillo iluminó el cielo nocturno…
Por mera reacción instintiva desplegó una cortina de filamentos de forma ofensiva sobre su cuerpo… pero no fue suficiente.
"¡Aghh!" Walter apretó los dientes y ojos con fuerza al sentir como algo se incrustaba en su pierna y quemaba a través de las capas de tejido. "¡Rayos!" Gruñó.
Escuchó como las dos asesinas de Vaticano jadeaban hondamente al haber sido alcanzadas también por lo que sea salió en contra de ellos. Abrió sus ojos y notó sorprendido como el lugar se encontraba cubierto por un manto de color negro… miles de puntiagudas lanzas se encontraban clavadas en todo el lugar.
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"Ese… bastardo…" Gruñó Heinkel entre jadeos y mirando con odio al vampiro, quien permanecía en el aire, una decena de metros sobre sus cabezas… los observaba con pasividad, la Sacerdotisa podía ver la invisible sonrisa esbozada en el oscuro rostro de la creatura. "¡El muy bastardo está jugando con nosotros!" Pensó furiosa.
"Ughkk…" Apretó los dientes y frunció el ceño al tiempo que sujetaba con su mano izquierda la oscura lanza que se había incrustado en su brazo derecho. "Ahh… ahhh… ¡Aughh!" Dejó salir un quejido de dolor al momento de arrancar la estaca de su brazo, la sangre comenzó a fluir rápidamente pero no le preocupó, su herida sanaría en un par de minutos.
"¡Yum-" Giró su mirada en busca de la monja, quería corroborar el estado de la otra mujer pero se detuvo abruptamente, una gota se dibujó en su frente y sacudió su cabeza negativamente. "Tshh… maldita" Pensó esbozando una media sonrisa.
La monja se encontraba de pie, intacta, su espada empuñada en posición de combate y a su alrededor había un claro sin estacas en el piso… había desviado con su espada todos los proyectiles.
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"¿Qué es lo que su estúpida Iglesia planeaba hacer?" Cuestionó el vampiro materializándose a un costado del rubio sacerdote, este se encontraba intacto ya que había desplegado frente a él una cortina de hojas de biblia como escudo. "Han tomado a la ligera el poder de este demonio y mira como ha terminado, este chico no tenía nada que ver con todo esto…"
Sin quitar su mirada de la oscura figura que flotaba en el cielo Anderson respondió con un gruñido. "No tuvimos que ver nada con esto, esto es obra de alguien más…"
"¿Oh?" Exclamó Alucard alzando una ceja desviando su mirada hacia el demonio. "¿Cómo lo detenemos?"
"Debemos contenerlo y aguardar por nuestros refuerzos…" Respondió el Padre bayoneta no muy convencido el mismo con su respuesta.
"¿Qué hay si muere en el proceso?" Cuestionó el vampiro con voz seria.
"Tshh… hehe… no existe poder humano o midian que pueda hacer tal daño a este demonio…" Se mofó el rubio.
"Iscariote… ¿Cuánto tiempo falta para que lleguen sus refuerzos?"
"No más de diez minutos…"
Alucard mantuvo su mirada por unos segundos en la figura del poseído Shinji. "Ya veo…" Murmuró y luego agregó. "…solo tenemos una forma de derribarlo, una vez que caiga no podemos detener los ataques…" Dijo el vampiro girando su mirada hacia uno de los edificios que se encontraba frente a los terrenos de la mansión.
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"¿Q-que es eso?" Murmuró Seras con su mirada aterrada, la bruma se disipaba y cada vez podía ver con mayor claridad la figura suspendida en el aire.
"Oi, Victoria-chan… ¿Qué carajos es eso?" Cuestionó Pip por la radio, el mercenario había visto la figura a través de su mira telescópica.
"No tengo la más mínima idea…" Respondió la mujer sin despegar su mirada de la figura alada, notó también a Walter y las dos asesinas de vaticano ahí mismo. "¿¡Que…!" Sus ojos se abrieron como platos al notar una brillante esfera roja materializarse en el aire frente a la desconocida figura.
Hubo un gigante destello rojo que encandiló sus ojos por unos segundos y al recobrar su visión notó como el campo a los pies de la alada figura se encontraba tapizado por oscuras lanzas clavadas en el piso.
"Seras Victoria…" Escuchó una conocida voz retumbar en su mente y exaltándola al no haberlo estado esperando.
"¡M-master!" Exclamó la chica confundida, hacía tiempo que el nosferatu no se comunicaba con ella de esta forma… no podía ser nada bueno.
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El demonio los miraba expectante, una sonrisa invisible en su rostro, retándolos a que lo atacaran… esperando cualquier ataque que se atrevieran a hacer para demostrar lo alcances de su poder.
"Prepárense…" Escuchó Walter la voz de Alucard a su costado.
"¿Alucard-sama?" Cuestionó el anciano.
"Solamente tenemos una oportunidad más para derribarlo…" Dijo el vampiro desenfundando sus armas y apuntándolas en dirección del demonio.
El demonio notó dicha acción y nuevamente una esfera de color rojo comenzó a materializarse frente a él, ésta no contaba con la quinta parte del tamaño de la anterior cuando…
BANG BANG BANG BANG BANG
"¡Que-¡"
Todos observaron paralizados como la cabeza y parte superior del torso explotaron en miles de pedazos cuando una ráfaga plateada lo golpeó directamente seguida por otros custro ráfagas más que se incrustaron en el pecho y estómago del chico.
BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM
El manto de oscuridad sobre la cabeza del demonio desquebrajó como cristal en miles de pedazos y la esfera de roja energía explotó inmediatamente iluminando el cielo nocturno de color rojo y desprendiendo una gigantesca columna de fuego en forma de tornado que se elevaba desde el piso hasta e cielo, y al llegar a éste se extendían dos líneas horizontales de la columna de fuego… formando una cruz.
Los cinco cazadores salieron disparados por los aires al ser empujados por la onda expansiva de la explosión pero todos mantuvieron el equilibrio en el aire, y como si estuvieran sincronizados todos tomaron postura de combate y se lanzaron contra el demonio.
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BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM
"¡aaaaah! ¡aaaaah! ¡aaaaah!" Abrió sus ojos y se levantó abruptamente, el sonido de una explosión todavía retumbaba en sus oídos.
Se encontraba desorientado, no sabía dónde se encontraba ni que día u hora era en ese momento. "¿Dónde estoy?" Preguntó al aire y el sonido de su propia voz hizo le doliera la cabeza, la cual se sujetó con sus dos manos. "¿Qué ha pasado?"
Paseó su mirada lentamente por los alrededores, inspeccionándolo y tratando de ubicarse, el lugar se encontraba iluminado por la luz del sol que entraba por la ventana, además del sonido del cantar de las aves, de los vehículos y personas.
"¿Com-"
FLASH FLASH FLASH
Por su mente pasaron terribles imágenes haciendo que su cuerpo comenzara a estremecerse y sus ojos se perdieran en el vacío, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos a borbotones imparables y sus manos apuñaron las sábanas con fuerza.
"N-no, no, no, ¡no! ¡NO!" Exclamó desgarrado al tiempo que sujetaba su cabeza con sus manos y se recostaba en posición fetal sobre la cama. "¡Fue todo un mal sueño! ¡Fue todo un mal sueño!" Gritaba desesperado, su cuerpo sacudiéndose debido a los sollozos.
No supo cuánto tiempo permaneció de esa forma, pero se dio cuenta que ya habían pasado algunas horas porque la iluminación de su habitación había menguado y la noche se dejó caer sobre la ciudad de Londres.
Unos pasos que se acercaban cada vez más a él llamaron su atención. "¿Shinji-kun?" Cuestionó una voz femenina con la que estaba muy familiarizado. "Finalmente has despertado…" Agregó al tiempo que se sentaba en la orilla de la cama del joven, dándole la espalda y con la mirada hacia el fondo de la habitación.
Poco a poco el chico abrió sus ojos y luego tomó una posición sentada, su rostro se encontraba oculto por los largos mechones de cabello que le daban un semblante aún más sombrío. "V-victoria-san…" Shinji se detuvo y hubo un largo silencio por un momento. "…ellos-"
"Lo siento mucho Shinji-kun" Lo interrumpió la vampiresa con su mirada triste aun fija en la pared del fondo de la habitación, sus manos sobre su regazo y su espalda derecha.
Seras no necesitaba decir ninguna palabra más, él sabía que ellos no estaban bien, que no regresarían, que no estaban a salvo…
"¿Cuánto tiempo ha pasado?" Preguntó, había despertado en su cama, no recordaba nada de lo que ocurrió en la mansión Williams, bueno, nada después de 'aquello'…
"Tres días Shinji-kun…" Respondió Seras en voz baja.
Los ojos de Shinji se abrieron como platos, el esperaba haber estado inconsciente un día a lo mucho, creía que el día actual era el día siguiente después del terrible evento. "T-tres días…" Murmuró perplejo. "¿Qué pasará con…?" No pudo terminar la frase al sentir como se le hacía un nudo en la garganta.
La rubia cerró los ojos y su rostro se llenó de tristeza. "La ceremonia será el día de mañana a medio día…"
"Oh…" Las manos del chico se aferraban con fuerza a las sábanas y apretaba los dientes con fuerza, las lágrimas amenazaban con salir y su voluntad en romperse.
"¿Quieres algo de comer o beber Shinji-kun?" Preguntó Seras girando titubeante su mirada sobre su hombro, se arrepintió de haberlo hecho. El chico parecía una estatua sin vida, su mirada perdida en las sábanas y una expresión blanca en su rostro. No tuvo respuesta a su pregunta. "Traeré algo de comer y de beber Shinji-kun, lo dejaré en la habitación de al lado…"
No, eso último no era lo que quería decir… hacía mucho tiempo que no se enfrentaba a esta situación, que no veía a alguien tan acabado y desgastado. Giró su cuerpo y puso su frente contra la del chico y su mano en la mejilla, el chico permanecía inmóvil y perdido en su miseria. "Lo siento mucho Shinji-kun…" Dijo finalmente antes darle un beso en la frente.
Seras se puso de pie y caminó hacia la puerta, antes de salir dio una rápida mirada en dirección a Shinji… este permanecía inmóvil. "Esto es horrible…" Pensó con tristeza.
La puerta se cerró y el joven se encontró a sí mismo solo en su habitación.
"No pude hacer nada…"
"No, no tuve oportunidad de hacer algo"
"Pero… ¿Por qué ellos?"
"¿Por qué pasan estas cosas?"
"¿¡Por qué siempre pasa esto!" Gruñó golpeando el colchón con su puño. "¿¡Por qué siempre haces esto!" Gritó alzando su furiosa mirada hacia el cielo.
Las lágrimas amenazaban con salir pero algo dentro de sí no se lo permitía, apretó los dientes y empuño las manos. "No voy a llorar" Murmuró con coraje. "Ya estoy harto… de eso…"
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La mujer de largo cabello rubio se encontraba en su oficina, una vasta cantidad de papeles frente a ella… pero su mirada se encontraba perdida entre el centenar de letras y números.
El lugar se encontraba tenuemente iluminado por su lámpara de escritorio y envuelto por un incómodo silencio.
"Escuché que se ha estabilizado…" Una ronca voz interrumpió el silencio y haciendo que la rubia levantara su mirada y buscara entre las sombras.
"Hai… ya dejó su estado crítico, pero las heridas y el trauma lo han dejado en coma…" Respondió Integra con un semblante abatido.
La figura de Alucard se materializó frente al escritorio, su silueta apenas reconocible por la tenue iluminación. "Estar en coma es mejor que estar muerto..." Respondió el vampiro, su mirada se encontraba perdida en la oscuridad.
"Iscariote ha solicitado que nos reunamos…" Dijo la mujer con cansancio después de unos segundos de silencio. "quieren hablar acerca de Ikari y su situación actual"
"¿Quieren hablar de Ikari? ¿Huh?" Respondió Alucard antes de esbozar una media sonrisa. "Ellos tendrán que hablar de ese sujeto de ojos rojos…"
"Exacto" Replicó Integra. "Vaticano se está haciendo de sujetos interesantes, no podemos perderles el rastro…"
"Hai…" Murmuró Alucard son un tono distante en su voz. "…ese sujeto no era un Midian ni un humano, pero al ver lo que hizo puedo decir que está relacionado con los demonios de alguna forma"
Integra lo miró analíticamente por unos segundos, sus manos se encontraban entrelazadas sobre su barbilla y sus codos contra el escritorio. "Lo más cercano a eso sería un ángel… ¿eso es lo que insinúas?"
En esta ocasión Alucard esbozó una sonrisa colmilluda de oreja a oreja. "Me gustaría saber qué es lo que opina Ikari al respecto, tal vez recuerde algo…"
/Flashback/
Los hermosos jardines y lagos de la mansión habían desaparecido, el lugar se había convertido en un lugar tétrico y sombrío, en las afueras de la mansión ya se habían reunido algunas patrullas de policías al reportarse las explosiones y extraños sucesos, pero se mantenían a raya… alguien ya había intervenido y la orden era que por nada interfirieran en los eventos.
SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF SWIIIFF
Una espesa cortina de humo se había levantado y hacía imposible poder predecir los feroces ataques del demonio… Alucard pasaba su mirada de un lado a otro al escuchar y ver la silueta del demonio moviéndose en todas direcciones por sus alrededores, por enésima vez su despedazado cuerpo volvía a regenerarse pero solamente tomando forma de sombras… no tenía caso darle una forma humana para que fuera despedazada de nuevo.
FLAP FLAP
"¡Tshh!" Alucard elevó su mirada al sentir la presencia del enemigo sobre su cabeza, la mirada del vampiro era frenética y su rostro intranquilo.
BANG BANG BANG CLANK CLANK CLANK
La ráfaga de balas que disparó fueron reflejada al chocar con las oscuras alas del demonio, las cuales lo envolvían como un manto defensivo. La zona se tornó totalmente roja y Alucard sabía lo que eso significaba…
BOOOOOOOOOOOM
Miles de fragmentos volaron por el aire cuando hubo una poderosa explosión que levantó otra columna de fuego en forma de cruz.
"Ese bastardo…" Gruñó Alucard con su mirada en la columna de fuego, había logrado escapar de la explosión justo a tiempo al teletransportarse a otro lugar. Ya hacía varios minutos atrás que el vampiro había dejado de pensar en 'eso' como el joven Ikari… este demonio ya había abatido a Walter y a las dos mujeres de Vaticano, razón por la cual él y Anderson habían tratado de alejarse de donde se encontraba sus tres aliados.
SWIIIF SLASH
"¡Ugggghhh!" El rostro de Alucard se tornó incrédulo cuando una espada se encajó en su cuerpo, ésta entró verticalmente por la base de su cuello, despedazando sus órganos hasta que la punta salió por la mitad de su espalda. Ojos rojos brillaron frente a él, parecían dos faroles en medio de todo ese polvo y caos… "¡AAGGGGGGGHHHHHH!" El vampiro dejó salir un grito de agonía al sentir como su cuerpo era corroído, célula por célula, átomo por átomo.
De la espada emergía un aura negra que envolvía como fuego el cuerpo del nosferatu y los desintegraba totalmente… pasaron menos de cinco segundos antes de que el cuerpo de Alucard se desintegrara completamente. "¡GRAAAAGHHHHHH!" El demonio dejó salir un feroz rugido de victoria al tiempo que alzaba su espada y la apuntaba hacia el cielo, blandiéndola en victoria….
CRASH CRASH CRASH CRASH
En la hoja de la espada comenzaron a emerger rayos eléctricos de color negro los cuales explotaban al golpear el piso, y al mismo tiempo que comenzaba a formar una esfera de energía negra sobre la punta de la espada que incrementaba su tamaño rápidamente.
FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIZ
La esfera de energía negra se convirtió en una columna de luz oscura que se expandió rápidamente a los alrededores, cubriendo varias decenas de metros… visto desde fuera pareciera como si se hubiera creado un campo de energía en forma cilíndrica, teniendo en el centro al demonio que mantenía su espada elevada por los aires.
Alucard comenzaba a materializarse a un par de decenas de metros de donde acababa de ser desintegrado por el poder de Abaddon y se encontró a si mismo dentro del gigantesco cilindro de luz oscura. "¿Qué demonios?" Preguntó alarmado al aire.
BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM
Su rostro se llenó de incredulidad antes de ser despedazado nuevamente cuándo todo lo que se encontraba dentro del cilindro hizo implosión.
El joven contenedor de Abaddon se encontraba en el centro de la implosión… no se había formado un cráter, sino a contrario, el demonio se encontraba en la cima de una columna de tierra y escombros de todo lo que había sido comprimido por la poderosa implosión.
Alucard se encontraba en un estado inconsistente, no se había materializado pero su presencia estaba ahí, en medio de toda esa masa que había sido víctima de la implosión. "Maldita sea…. ¿Acaso el apoyo de Iscariote no va a llegar?"
Por primera vez el vampiro se vio a si mismo incapaz de enfrentarse a su oponente, no importa cuántas veces se materializara o cual de sus habilidades utilizara, siempre era destruido nuevamente y sus habilidades anuladas con facilidad. Ahora intentaría algo nuevo…
CLASH CLASH CLASH CLASH
El demonio ladeó su rostro con curiosidad cuando su cuerpo fue atravesado por decenas de estacas que habían surgido del suelo, atravesándolo desde múltiples ángulos. En una fracción de segundo las estacas envolvieron su cuerpo, como si fueran serpientes constrictoras, pero en lugar de devorarlo estas comenzaron a meterse por las heridas dentro del cuerpo de la bestia…
BAAANG SPLATT
Todo fue muy rápido, el cuerpo del chico poseído pareció inflase por muchas partes antes de explotar en miles de pedazos sangrientos que se esparcieron por todos lados…
"ahhhh… ahhhh… ahhhh… eso me dará unos cuantos segundos" Dijo el vampiro al tiempo que se materializaba y trataba de recuperar el aliento, este combate lo estaba desgastando más de lo que hubiera querido e imaginado. "¿¡Que está haciendo ese estúpido Iscariote!" Gruñó furioso mirando a sus alrededores.
FLAC FLAC FLAC FLAC FLAC
En ese momento cada uno de los fragmentos de carne, huesos y piel que estaban esparcidos en el piso se elevaron en el aire y volaron a la dirección donde unos segundos atrás el demonio había sido literalmente explotado.
"El maldito se está regenerando…" Dijo Alucard con un semblante serio en su rostro y apretando sus puños con fuerza.
"¡Es ahora el momento Nagisa-sama!' Escuchó la voz del rubio sacerdote a sus espaldas.
FLAP FLAP FLAP FLAP FLAP SWIIIFFF SWIIIFFF SWIIIFFF SWIIIFFF
Alucard apenas tuvo tiempo de quitarse cuando por donde se encontraba de pie volaron cientos de bayonetas y hojas de biblia en dirección de donde se encontraba el demonio regenerándose.
Una columna de hojas de biblia envolvió el cuerpo a medio regenerar del demonio al tiempo que cientos de bayonetas atravesaban su cuerpo y eran envueltas por más hojas de biblia. "¿Qué es esto…?" Se cuestionó el vampiro mentalmente.
En ese momento apareció un chico de cabello plateado entre el caos de polvo y humo, flotando hacia donde el demonio se encontraba aprisionado, éste tenía una de las bayonetas de Anderson en sus manos.
"¿Quién es él?" Gruñó Alucard en dirección del rubio a sus espaldas, pero su pregunta fue ignorada mientras el rubio mantenía su mirada expectante en la figura del chico de cabello plateado.
"Tshhh…" Exclamó Alucard antes de girar su mirada hacia el misterioso adolescente.
"No puedo dejar que escapes Abaddon-nii-san…" Dijo el joven antes de elevar la bayoneta sobre su cabeza.
SWIIIIF SLASHH
Eso no lo esperaba Anderson. "¡Nagisa-sama!" Gritó alarmado al ver como el chico había atravesado su estómago con la bayoneta…
El chico de ojos rojos cayó arrodillado con la bayoneta a travesando su estómago y saliendo por su espalda, la sangre comenzó a salir rápidamente y charco de sangre se formaba ante el joven.
Kaworu levantó su mirada hacia el aprisionado cuerpo de su hermano mayor y esbozó una sonrisa confiada al tiempo que postraba sus manos en la sangre que había escurrido en el piso. "¡hanc animam submersum in tenebris damnationis aeternae relegati!" Exclamó con fuerza.
Ante los ojos de Alucard y Anderson, tanto los restos de la negra bruma como el polvo del combate fueron expulsados por una poderosa y brillante columna de luz blanca que se elevó por el cielo, en el centro se encontraban el chico de cabellos plateados y la envuelta figura del demonio.
La luz se volvió más cegadora con cada segundo que pasada, Anderson y Alucard tuvieron que cubrir sus ojos ya que ésta parecía que fuese a quemar sus ojos… Y acompañando a la cegadora luz blanca hubo un increíble silencio, un silencio demasiado pacífico y puro para el gusto de Alucard, el cual los envolvió por unos cuantos segundos.
FAAAAAAAAAAAAAAAAAZ
La cegadora y blanca luz desapareció de golpe, dejando que la oscuridad de la noche envolviera nuevamente los terrenos de la mansión Williams… el lugar permaneció en silencio, aunque era un silencio común, ya que a lo lejos se podía escuchar el sonar de las sirenas de la patrullas, el murmullo de la gente y los ruidos de la ciudad.
"Ha terminado…" Murmuró Alucard, no necesitaba saber que era lo que el chico de cabello plateado había hecho… la terrible presencia de Abaddon simplemente se había esfumado.
"¿..?" El vampiro solamente lanzó una mirada cuestionante al ver pasar por su costado al maltrecho sacerdote, quien rápidamente se inclinó ante el cuerpo del misterioso chico de cabellos plateados.
"Nagisa-sama…" Lo escuchó murmurar al tiempo que tomaba en brazos el ensangrentado e inmóvil cuerpo del chico. "…resista, lo llevaré a un lugar seguro"
Dicho eso un remolino de hojas de biblia apreció girando en torno a él… en un par de segundos la figura del sacerdote y del misterioso chico había desaparecido, dejando solamente unas cuantas hojas revoloteando en el aire.
En el piso, en el centro de un cráter yacía una figura humana… Alucard se acercó rápidamente para cerciorarse. "Tshh… nos diste muchos problemas, Ikari" Murmuró con su mirada fija en el joven japonés que se encontraba en posición fetal, sus ropas estaban casi totalmente desgarradas, pero su cuerpo no tenía rastro alguno de haber recibido algún tipo de daño.
/Fin de Flashback/
"Ikari se encuentra en su habitación, creo que aún está inconsciente…" Respondió la mujer al comentario del vampiro acerca de cuestionar al muchacho.
"Iie… Ikari ya ha despertado" Dijo el vampiro girando su mirada hacia la mujer y estableciendo contacto visual, el cual duró por unos segundos hasta que Integra dejó salir un suspiro cansado, cerró los ojos y negó con la cabeza.
"No creo que sea lo más adecuado en este momento" Murmuró, abriendo paso a un corto silencio.
"¿Cuándo es la reunión con esos puercos de Vaticano?" Dijo el vampiro con una sonrisa burlona en su rostro.
"El día de mañana justo después de la ceremonia en honor de los Williams" Aclaró la mujer antes de esbozar una media sonrisa. "¿Gustas estar presente?" Preguntó en tono burlón.
"Hai, no podemos confiar en esos perros…" Respondió Alucard con una expresión seria en su rostro que llamó la atención de la mujer y haciendo que ésta alzara las cejas, el nosferatu se percató de ello y giró su mirada sobre su hombro, sus ojos rojos centrados en los azules de Integra. "No vas a entregarles a Ikari ¿cierto?"
Hubo un breve silencio en la habitación.
"Iie… no hay motivo para hacerlo" Dijo Integra con seriedad antes de girar su silla y ponerse de pie. Lentamente se dirigió a la ventana de la oficina y clavó su mirada en el cielo nocturno que envolvía la ciudad. "No obstante debemos vigilarlo, no podemos saber que tan fiable es el sello que se creó en él… sería catastrófico que este evento se repitiera…" Dicho eso la mujer giró su mirada hacia un costado, centrándose en un katana japonesa envainada que estaba recargada en la esquina de la habitación.
"Abaddon… el ángel destructor, el abismo. Si él es liberado, esto sería el fin de la raza humana…" Dijo Alucard esbozando una sonrisa colmilluda, no podía negar que sentía un increíble morbo por saber más acerca de ese demonio. "Estaré aguardando tus órdenes… llámame si me necesitas" Murmuró el vampiro antes de comenzar a desvanecerse en el aire.
Integra permaneció de pie frente a la ventana, asintiendo meramente a las palabras del vampiro, su mirada fija en la espada a su costado en la esquina de la habitación.
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Al mismo tiempo, en algún lugar de Inglaterra.
En medio de un inmenso bosque, dentro de una cabaña abandonada y perdida se encontraba el vampiro de pálida piel en el centro de un círculo lleno de extraños símbolos que emanaba un aura púrpura. Incognito tenía su rostro inclinado hacia arriba con sus ojos cerrados y las extrañas líneas purpuras en su rostro brillaban a la par con las del pentagrama.
"Corvinus… necesito saber quién es el joven de Hellsing que se ha hecho del poder de Abaddon…" Dijo sus palabras al aire.
"Lo que sean sus órdenes Incognito-sama…" La voz del vampiro pelinegro retumbó en la casa y el aura púrpura danzó con las vibraciones. "…Maestro, ¿qué sucedió…?"
"Hubo elementos inesperados en el escenario… espero tus noticias Corvinus" Cortó Incognito tajante la conversación.
"Yes, my master…" Respondió el múltiple agente desde algún lugar de Japón.
El aura y el pentagrama desaparecieron así como las líneas en su rostro. El extraño vampiro giró su mirada hacia un costado, ahí se encontraba la rubia vampiresa Laura recargada contra una puerta de madera, observándolo con tranquilidad.
Sin decir palabra alguna el vampiro caminó hacia donde se encontraba la mujer, extendió su mano hacia ella y al estar a punto de tocarla esta se desintegró en el aire convirtiéndose en un aura de color verde, la cual fue absorbida por Incognito.
Al abrir la puerta se encontró con la figura de un joven sentado en la orilla de la cama, abrochando sus botas, su entrada hizo que este levantara su mirada hacia él… era Souichiro, aunque con ligeros cambios.
"Incognito-sama…" Dijo este poniéndose de pie rápidamente y haciendo una reverencia respetuosa hacia el vampiro. "…mis más sinceras disculpas por mi error"
"Abaddon ahora se encuentra en un 'recipiente' más inestable…" Dijo el vampiro ignorando las disculpas del chico haciendo que este levantara su mirada confusa hacia él. "…no obstante se encuentra más resguardado, como un humano serías incapaz de enfrentar a sus aliados…"
Souichiro asintió en silencio, ya hacía unos minutos había notado su reflejo en un fragmento de espejo que encontró, sus ojos se habían tornado completamente rojos y su cabello era totalmente blanco… de no haber sido transformado indudablemente estaría muerto.
"Souichiro, tú serás la carnada con la que atraparemos a ese chico… el sin duda buscará vengarse" Agregó Incognito, había visto los recuerdos de Souichiro al transformarlo. "Pero tu papel será el mismo, tú serás el recipiente de Abaddon…"
Dicho eso, el extraño vampiro se acercó a Souichiro y puso su mano sobre el pecho del recién convertido vampiro y de la mano de Incognito se comenzó a emanar un brillo rojo.
"¡Ughhh!" El dolor era insoportable, podía sentir como se quemaban sus órganos internos… Incognito estaba haciendo un nuevo sello en sus adentros, pero no podía sucumbir ante el dolor, no después de haber fallado de la forma en que lo hizo.
"He hecho un par de sellos dentro de ti… cuando sea el momento adecuado estos se activarán" Dijo el vampiro dándose la vuelta. "…ahora sígueme, debemos de buscar cómo sacar de su guarida a ese chiquillo"
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Una hora después, mansión Hellsing.
Vestido de solamente unos jeans, Shinji se encontraba frente al espejo de su baño sus ojos eran grises e inexpresivos así como su rostro, su mirada se encontraba fija en el pentagrama que estaba marcado en su pecho… pasó su mano sobre las negras líneas que creaban extrañas figuras y símbolos, tratando de sentir la textura, pero las figuras se encontraban en su piel, como un tatuaje…
"Esta es la carga de Arthur-san…" Murmuró con un tono bajo y oscuro, su expresión incambiable. "…ahora eso se encuentra dentro de mí"
Pasó varios minutos contemplando la figura en silencio, sintiendo desprecio, odio, tristeza, furia… todo y nada, sus sentimientos eran un caos en ese momento.
"Me daré un baño... necesito hablar con Integra-sama" Dijo antes de comenzar a desabrocharse el pantalón y prepararse para tomar una ducha caliente… esperaba que eso le ayudara a despejarse de ese pesado sentimiento que cargaba.
Casi media hora después Shinji salió de la regadera, se puso las ropas habituales que vestía en Hellsing y luego se sentó en la orilla de su cama, miró a sus alrededores, buscando su SDAT… paseó su mirada por toda la habitación notando finalmente que no se encontraba en ningún lugar a la vista. "Mierda…" Murmuró, sabiendo que era lo que eso significaba.
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Algún lugar de Europa.
"¿Cuál es su estado?" Preguntó el rubio sacerdote al médico que se encontraba a su lado. Anderson tenía su mirada clavada en las tres figuras del otro lado del cristal, a sus espaldas pasaban enfermeras y médicos sumidos en sus propios asuntos.
"Nagisa-sama se encuentra en coma…" Respondió el médico observando con curiosidad al chico. "…sus heridas no son de gravedad y no tiene ningún daño cerebral, pero su cuerpo ha sucumbido ante la extenuación…"
Anderson asintió en silencio.
"¿Qué hay de mis dos subordinadas?" Interrumpió la voz de Enrico Maxwell al aparecer por las espaldas de ambos hombres… su semblante era tranquilo, aunque se podía ver la seriedad en sus ojos al momento que estos se clavaron en las tres figuras en cama y conectados a tubos y cables.
"Heinkel-san se recupera rápidamente de sus terribles heridas… debemos agradecer a sus habilidades de regeneración" Respondió el médico. "Por otro lado, Yumei-san…" Su semblante se tornó sombrío. "…ella carece de esa habilidad para regenerarse, las posibilidades de que sobreviva son casi nulas…"
El rostro de Anderson se endureció mientras que Maxwell se mantenía serio y pensativo, analizando las posibilidades.
"Sacerdote Anderson, comience el protocolo para dar a Yumei la habilidad Regenerator…" Dijo dándose la vuelta y ganándose una mirada incrédula por parte del rubio.
"¡Enrico-sama! ¡En su condición actual…! ¡Eso puede-"
"Matarla…" Interrumpió el hombre de cabello plateado con tranquilidad y encogiendo los hombros. "Si la dejamos de esta forma morirá… tiene más oportunidades de sobrevivir si resiste el proceso"
Anderson lo miró con severidad por unos segundos pero finalmente comprendió que su superior tenía razón y asintió con un suspiro cansado. "Hai..." Murmuró.
El líder de Iscariote se alejaba con paso lento, y al estar a unos metros de distancia se detuvo de golpe y giró su mirada sobre su hombro. "Anderson, mañana acudiremos a la ceremonia de la familia Williams… después hablaremos con Integra, necesito que me acompañes" Dijo antes de continuar su rumbo fuera del hospital.
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Mansión Hellsing.
TOC TOC TOC
"Adelante…" Respondió Integra, no necesitaba preguntar quién se encontraba del otro lado de la puerta, ella conocía perfectamente la forma de tocar de sus subordinados.
SCREECH
La puerta se abrió con un rechinido dando paso al joven japonés. Vestía una de las gabardinas de Hellsing sobre su camisa negra y pantalones militares. "Integra-sama…" Dijo en forma de saludo.
Integra lo observó con curiosidad por una fracción de segundo, realmente no esperaba verlo en pie tan pronto y con un semblante tan… ¿tranquilo? "Ikari… ¿Cómo te sientes?" Cuestionó la mujer haciendo leve conversación.
"Bien…" Respondió el chico sin titubeo, ahí fue cuando Integra notó su sombrío tono de voz y su fría mirada y expresión facial.
Por primera vez la mujer se encontró a sí misma sin palabras ¿Cómo le decías a alguien que se había sellado un demonio dentro de él? ¿Cómo le informabas que personas cercanas a él habían muerto o estaban graves en el hospital?
Shinji caminó hacia el escritorio de Integra, pasando sigilosamente su mirada por los alrededores de la oficina, sus ojos se abrieron como platos al detenerse en un objeto que se encontraba en una esquina de la habitación. "Eso es…" Murmuró con incredulidad deteniendo su paso hacia el escritorio y ahora dirigiéndose hacia la katana en la esquina de la habitación.
Integra vio como el cuerpo del chico se tensó y como deglutió saliva con dificultad, sus ojos clavados y temblorosos en el arma blanca de origen japonés. Integra dejó salir un suspiro extraño, no era de alivio, no era de cansancio… no estaba segura a que se debía. La rubia simplemente siguió en silencio con su mirada al chico.
Shinji se acercó al objeto lentamente, se encontraba en un trance… ya se encontraba frente a la katana, la observaba con miedo y resentimiento al mismo tiempo, sus dientes estaban apretados y sus manos fuertemente empuñadas.
Extendió su temblorosa mano para sujetarla. Su cuerpo simplemente no respondía, no podía detener el temblor que lo invadía y que se volvía más fuerte conforme su mano se acercaba a la katana. Su respiración se tornó agitada y podía sentir como su corazón palpitaba en la base de su garganta… "Haaa..." Dejó salir una bocanada de aire que había estado conteniendo, su mano se encontraba a milímetros de la katana.
De un solo movimiento tomó la katana en su mano…
FLASH
FLASH
FLASH
Su cuerpo se paralizó instantáneamente, ante sus ojos podía ver escenas de lo sucedido tres días atrás. Como si los recuerdos estuvieran siendo inyectados en su mente a través de la katana.
Integra vio como el cuerpo del chico se tensó nuevamente y su mano empuño con fuerza el arma blanca, notó como la respiración del chico se tornó más agitada y su cuerpo se sacudió como si recibiera electroshocks. No obstante no intervino, solamente lo observó en silencio…
Solo fue por un par de segundos, súbitamente Shinji gira su frenética mirada hacia Integra… "¡Integra-sama! ¡Walter-Sensei! ¡¿Dónde-"
"En la enfermería de la mansión" Respondió la rubia interrumpiéndolo.
Shinji se quedó paralizado, su mirada perdida en el piso, las escenas que acababa de recordar repitiéndose en su mente. "¿Cómo se encuentra?" Preguntó sin alzar la mirada.
"Su condición es estable, pero se encuentra en coma…" Respondió Integra sin rodeos. A decir verdad ella esperaba que el rostro del chico se tornara abatido, pero solamente vio furia reprimida en él.
"Con su permiso Integra-sama" Dijo Shinji alzando su mirada hacia ella. "…iré a verlo"
"Adelante" Dijo la mujer asintiendo levemente. Acto seguido el chico se abrió paso por la habitación… katana en mano.
La habitación quedó en silencio nuevamente e Integra permanecía con la mirada donde el chico se acababa de retirar.
"Vino a obtener respuestas y las obtuvo…" Interrumpió la voz de Alucard el silencio. "…Eso era lo que esperabas ¿cierto? ¿Qué él recordara por su cuenta?"
Integra dejó salir un suspiro cansado y entrelazo sus manos frente a su barbilla al tiempo que recargaba sus codos en el escritorio. "¿Y eso te importa de qué forma…?" Cuestionó con voz retadora.
"Hahahahahaha" El nosferatu solamente dejó salir una ronca carcajada. "Integra, my Master… hay un semblante diferente en Ikari ¿no lo crees?"
Integra asintió muy levemente.
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Shinji caminó apresuradamente a través de varios pasillos de la planta baja, la enfermería era un lugar con el que estaba muy familiarizado… más de una ocasión terminó ahí al entrenar con Walter.
En su mano derecha llevaba empuñada la katana envainada, no estaba seguro que era exactamente lo que pasaba por su mente… pero a pesar de todo por alguna razón no podía soltarla, algo dentro de sí se lo evitaba.
Se detuvo frente a la puerta un instante, tomó un hondo respiro y sin pensarlo ingresó a la habitación.
"Shinji-kun/Ikari" Dijeron dos voces al mismo tiempo cuando ingresó, femenina y masculina respectivamente.
El chico miró a los dos adultos con algo de sorpresa y defendiéndose por una fracción de segundo. "Victoria-san, Bernadotte-san"
Hubo un silencio incómodo por unos momentos, los dos adultos miraban expectantes al chico y éste no sabía que decir.
"¿Cómo te sientes?" Preguntó Pip rompiendo el silencio y tratando de hacer conversación.
"Bien, gracias…" Respondió Shinji.
Los dos adultos se encontraban sentados en una pequeña sala de espera dentro de la enfermería la cual tenía un par de sofás.
"Vienes a ver a Walter-san, ¿huh?" Preguntó Pip nuevamente, yendo directo al grano. Shinji asintió silenciosamente.
"Nosotros ya no íbamos…" Dijo el mercenario al tiempo que se ponía de pie. Seras lo miró confusa por un momento pero comprendió rápidamente y también se puso de pie.
La pareja de adultos pasó a un lado de Shinji, quien tenía su mirada al frente, Bernadotte se detuvo y puso su mano en el hombro del chico, haciendo que este lo mirara de reojo. "No te preocupes, él va a recuperarse…" Dijo con una expresión seria y confiada.
Shinji, sin cambiar su semblante, meramente asintió en respuesta.
Los adultos salieron de la habitación dejándolo solo, fue entonces cuando Shinji caminó por el pequeño pasillo el cual a sus costados tenía varias camillas separadas por cortinas, le recordaba en cierta forma a las enfermerías de su escuela en Tokto-3. No fue difícil encontrar la cama de Walter, eran diez camillas… y solamente una estaba siendo utilizada.
Shini apretó los dientes con fuerza y frunció el ceño. "Maldita sea…" Gruñó. Esas palabras eran casi ajenas a él, ajenas a su vocabulario… pero por alguna razón se sentían tan naturales.
Ante él se encontraba Walter en la camilla, su cuerpo estaba vendado casi en su totalidad, tenía sobre su rostro una máscara de oxígeno y varias agujas encajadas en sus venas, por las cuales se le suministraba medicamento y analgésicos, el anciano incluso se veía físicamente más desgastado… si bien era cierto que Walter ya estaba avanzado en edad, en este momento lucía mucho mas viejo.
Shinji bajó su mirada hacia su costado, fijándola en la espada que empuñaba en su mano derecha, esa espada le trajo algunos de los recuerdos de esa noche, pero no todos. El chico agachó su rostro y cerró los ojos con fuerza… en su mente se encontraba aferrada la imagen del rostro de un joven japonés de penetrantes ojos verdes y cabello oscuro como la noche.
No había nadie presente en la habitación además de Shinji y Walter, y de haberlo estado, hubieran sentido un súbito descenso de temperatura.
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Pip y Seras caminaban en silencio por los pasillos de la mansión, el mercenario quiso dejar al chico a solas con su Sensei, era lo menos que podía hacer por él en ese momento.
"¿Crees que recuerde algo?" Preguntó Seras con una expresión solemne en su rostro.
Caminaron un par de metros en silencio antes de que Pip respondiera. "Ya he visto esos ojos antes…" Respondió en un tono bajo. "…él recuerda, no puedo decir cuánto, pero sin duda lo recuerda… hace mucho tiempo que no veía unos ojos así…"
"¿Uh?" La rubia vampiresa le lanzó una mirada cuestionante.
"Ojos que han visto morir a alguien en primera persona, y que han vivido el horror de un verdadero combate…" Los ojos del mercenario se encontraban bajo una sombra creada por su cabello. "…una vez que has visto eso, no puedes regresar a lo que eras antes"
"¿Qué crees que debamos hacer? ¿Crees que irá a estar bien?" Preguntó la chica con un tono abatido y la mirada baja. Pip tenía una expresión distante en su rostro, se encontraba recordando los eventos de días atrás…
/Flashback/
"¡Ese vampiro debe de estar loco! ¿¡Meternos a ese lugar en este momento…! ¿¡Acaso quiere que nos maten!" Cuestionó molesto.
Seras lo había llamado por la radio, indicándole que todo el equipo debían reunirse frente a la mansión… eran órdenes de Alucard.
"Vamos…" Dijo la mujer sin hacerle caso y con una expresión seria en su rostro.
"Aún falta el resto del equipo" Renegó Pip, sus subordinados tardarían un poco más en llegar debido a la localización en la que se encontraba haciendo de francotiradores.
"No hay tiempo, que nos alcancen dentro…" Dijo la chica dirigiéndose hacia la gran reja que tajaba el paso hacia los terrenos de la mansión cargando con facilidad su Harkonnen en su espalda.
Pip le lanzó una mirada extrañada, en esta ocasión tomándola en serio, el cambio de actitud de la chico le hizo notar que no era el momento para quejarse ni estar molestando.
CLASH
El mercenario esbozó una media sonrisa al ver como la chica derribó las gigantescas rejas de un golpe, haciendo que estas se desplomaran al piso ruidosamente.
"¿Qué es lo que sucede?" Preguntó Pip con seriedad al tiempo que se dirigía hacia la chica.
Seras se detuvo pero no giró su mirada hacia él. "Hay personas heridas y necesitamos sacarlas de aquí…"
El serio tono de la rubia le hizo comprender que alguien de los suyos era parte de los heridos y sin decir más siguió a la chica a paso veloz.
Se abrieron paso por los terrenos de la mansión y el mercenario no podía evitar estremecerse de vez en cuando al sentir la terrible aura que inundaba el lugar, además las explosiones y columnas de fuego que se levantaban a un par de cientos de metros de ahí no ayudaban mucho para que se sintiera confiado… "¿A qué demonios se están enfrentando?" Se preguntó a sí mismo estrechando sus ojos y dirigiéndolos en dirección a donde acababa de haber otra explosión.
"¡Apresúrate!" Exclamó Seras, pero para cuando Pip volteó la chica ya no estaba cerca de él… "¡Aquí! ¡Ven pronto! ¡Oh por Dios!"
El mercenario se abrió paso hacia la voz de la chica, se habían acercado un poco más a la zona de combate y una cortina de polvo le dificultaba la visión.
El mercenario se paralizó al ver la escena frente a él, la rubia se encontraba arrodillada al costado, su cuerpo temblaba y se podía ver la desesperación en su rostro… Seras no sabía qué hacer.
"¡Mierda!" Exclamó Pip, al lado de la chica se encontraba el cuerpo de Walter, el cuerpo del anciano estaba maltrecho y cubierto de sangre, tenía varias extrañas lanzas atravesando múltiples lugares de su cuerpo y que estaban clavadas al piso todavía, sus ropas estaban totalmente rotas, había un gran corte que atravesaba todo su torso y este aún seguía sangrando… eso era algo bueno.
Pip se acercó rápidamente y puso sus dedos en la base del cuello del anciano. "Aún tiene pulso, debemos darnos prisa…" Dijo frenético. "¡Ayúdame a romper esas estacas!" Ordenó con severidad, no había tiempo de ser amable.
Seras asintió y rápidamente comenzó a romper cada una de las estacas, para así poder levantar a Walter, el sacarlas de su cuerpo no era la mejor opción, estas podrían estar atravesado alguna arteria importante y al mismo tiempo evitando que la sangre su fugara, y de quitarlas comenzaría a sangrar internamente, lo cual haría todo más difícil y reduciría sus expectativas de sobrevivir.
"Hay alguien más…" Murmuró la chica con su mirada clavada un par de metros frente a ella. Pip en ese momento dejó caer sus armas al piso para liberar peso y tomó a Walter en brazos.
"Tendrán que esperar" Dijo el mercenario comenzando a dirigirse devuelta a la salida.
Seras permaneció le dio una mirada rápida al hombre de coleta antes de devolver su mirada hacia las otras dos figuras en el piso. "Yo puedo con ellos…" Dijo la vampiresa dirigiéndose hacia los cuerpos.
/Fin de Flashback/
"¿Qué habrá pasado con esas chicas de Vaticano?" Preguntó Seras recordando la escena del combate.
"Debiste dejarlas ahí…" Murmuró Pip con seriedad.
"¿¡Estás loco! ¡No podía hacer eso!" Gruñó la chica furiosa y lanzándole cuchillos con la mirada al mercenario, quien no se veía afectado por la molestia de la chica.
"Son enemigos y son cazadores, no creo que ellos se hubieran tocado el corazón de habernos encontrado en esa circunstancia… pero haz lo que quieras, niña…" Respondió el mercenario con tono molesto y silenciando a la rubia.
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Al día siguiente.
El día era soleado, unas cuantas blancas nubes surcaban el cielo y por todos lados revoloteaban aves felices que cantaban sus tonos… y Shinji lo odiaba.
Fue una noche tortuosa, no había logrado conciliar el sueño y en los pocos minutos que caía rendido lo abordaban terribles pesadillas. El joven tenía marcas bajos sus ojos debido a la falta de sueño, y sumando a ello su fría mirada y expresión… era una imagen intimidante.
Su ropa de vestir era totalmente negra al igual que el resto de los presentes, pero en lugar de vestir un saco usó una de las chamarras de piel que le había regalado Seras con anterioridad, esta tenía un muy alto cuello que cubría hasta más abajo de su nariz… él sabía las implicaciones de ahora cargar 'eso' consigo, así que busco un poco de anonimato al respecto…
Integra se encontraba de pie a su costado, vestía sus ropajes de luto, muy parecidos a los que usó cuando la armada de Ghouls invadió la mansión de Hellsing, y vestía un pequeño sombrero con un velo que sombreaba su rostro.
En el lado contrario se encontraba Pip, quien vestía de traje y gafas negras, sus manos estaba cruzadas tras su espalda… él también había venido a dar sus respetos a las fallecidos, además de jugar el papel de guardaespaldas de Integra.
Shinji tenía su mirada perdida en la espalda de alguna persona de las líneas de enfrente… podía escuchar los llantos de amigos y familiares de los Williams, podía escuchar la misa que daba el sacerdote… y a las espaldas de éste se encontraba dos ataúdes grandes a los costados de uno más pequeño.
Los Williams no serían enterrados, sino que se encontrarían dentro de una gran capilla donde habían sido depositados los cuerpos de varias generaciones de la familia de exorcistas.
No había lágrimas en los fríos ojos del chico… por su mente pasaban muchos de los momentos que había convivido con los fallecidos, y maldecía que el brillante y soleado día no se asemejara a la oscuridad, furia y tristeza que sentía por dentro…
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Dos pares de ojos se encontraban clavados en la figura del joven de chamarra de piel con un alto cuello…
Enrico Maxwell y Anderson habían asistido también a la ceremonia de entierro de los Williams, cualquier sentimiento de pésame que sentían al llegar al lugar desapareció en el momento que vieron llegar a Integra acompañada por el ya conocido mercenario y el desconocido chico que fue el epicentro de los eventos de días atrás.
Habían notado la amenazante mirada que lanzó Integra en su dirección al notar como seguían con la mirada al adolescente que caminaba a su derecha, pero la ignoraron… para ellos este evento no era más que el campo de una negociación.
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Los ataúdes habían sido ya depositados en los lugares que les correspondían dentro de la capilla perteneciente a la familia Williams. Las personas pasaban en pequeños grupos para despedirlos y hacer sus oraciones en honor de los difuntos.
"Ikari…" Dijo Integra girando su mirada hacia el chico a su costado. Shinji meramente negó con la cabeza, sabiendo que era lo que se refería la rubia… no podía entrar a ese lugar, algo dentro de sí se lo impedía. "De acuerdo" Respondió la mujer meramente antes de darle una mirada a Bernadotte, indicándole que permaneciera con Shinji mientras ella entraba.
Pip asintió levemente, comprendía la preocupación de Integra en dejar a Shinji solo estando los dos hombres de Vaticano presentes en el lugar. El joven y el mercenario solamente observó en silencio como la rubia aristócrata se adentraba en la capilla.
Pasaron cerca de quince minutos cuando vieron salir a Integra acompañada por un par de rostros conocidos. La rubia se encontraba acompañada por Lord Mallory, Shirley, la nieta de éste, una mujer mayor de la edad aproximada de Lord Mallory y otra pareja algo mayor.
La chica se encontraba abrazando a la mujer mayor con fuerza, hundiendo su rostro en el brazo de la mujer mientras esta tristemente acariciaba su cabello tratando de tranquilizarla.
"Es una pena que nos encontremos bajo estas circunstancia…" Dijo Lord Mallory con tristeza mientras intercambiaba palabras con Integra. El grupo se detuvo frente al mercenario y al ex-piloto.
Hubo un solamente intercambio solmene de apretones de manos entre los dos hombres mayores y los miembros de Hellsing, mientras, Shirley permanecía aferrada a la mujer mayor quien asintió solamente en dirección de Pip y Shinji en forma de saludo.
"Quiero presentarles a mi hijo Sir Edmond Mallory y su esposa Sophia de Mallory, padres de Shirley… y a mi esposa Ruth de Mallory…" Presentó el anciano al tiempo que señalaba con sus manos a cada uno de los miembros de su familia. El aristócrata continuó ahora dirigiéndose hacia sus familiares. "Ya conocieron a Lady Integra, quiero que conozcan a sus fieles subordinados, el Sr. Pip Bernadotte…" El mencionado hizo una reverencia respetuosa hacia los miembros de la familia Mallory. "…y, esto me apena un poco, joven después de tanto tiempo sigo sin saber su nombre" Dijo el anciano un poco apenado.
Shinji le dio una mirada cuestionante a Integra, quien asintió en respuesta. "Shinji… Ikari Shinji" Respondió el joven titubeante.
Lord Mallory miró al muchacho con extrañeza por un par de segundos, estrechando sus ojos, pero luego su semblante volvió a la normalidad. "ahí está, el joven Ikari Shinji…" terminó la presentación.
"Sir Integra, espero haya alguna otra oportunidad de reunirnos nuevamente bajo mejores circunstancias…" Dijo el anciano girando su mirada hacia Integra con una expresión de disculpa. "…en este momento nos gustaría llevar a mi nieta a casa"
"No se preocupe Lord Mallory, estaremos en contacto" Dijo la mujer asintiendo.
Hubo un intercambio de despedidas entre el grupo de Hellsing y la familia Mallory antes de que esta última se retirara.
Los miembros de Hellsing permanecieron en silencio observando la retirada de los Mallory.
"Integra-sama, ¿volveremos a la mansión?" Preguntó Pip.
La rubia meramente asintió captando la pregunta implícita en las palabras del mercenario. Irse de ese lugar en este momento para evitar hacer contacto con Vaticano mientras Shinji se encontraba con ellos, y reunirse con los mismos en otro lugar más tarde.
Los tres miembros de Hellsing comenzaron a caminar hacia el estacionamiento, pero no era cuestión de suerte el salir de ahí sin encontrarse con Vaticano… éstos ya los tenían en la mira.
"¿Se van sin despedirse?" Escucharon una voz masculina un poco pedante a sus espaldas. Los tres giraron sus miradas para encontrarse con Enrico Maxwell, quien sonreía con malicia y era resguardado por Alexander Anderson.
Pip metió su mano en su bolsillo y empuñó su arma, Shinji meramente los miró fríamente, mientras que Integra esbozaba en su rostro una expresión de disgusto.
"¿Qué es lo que sucede Maxwell?" Cuestionó la rubia sin rodeos.
"Vaya, cuanta hostilidad…" Dijo el hombre de cabello largo al tiempo que se ampliaba su sonrisa. "…solamente esperaba que no hayas olvidado nuestra reunión el día de hoy, pero porque no mejor la adelantamos y almorzamos juntos… de esa forma nos desocupamos más pronto ya que ambos somos personas ocupadas"
Integra frunció el ceño molesta y meditó su respuesta. "Bien… vayamos a Peyton and Byrne en el National Café, nos vemos ahí en veinte minutos" Dijo la mujer dándose la vuelta y resumiendo su paso, siendo seguida por sus dos subordinados.
Maxwell meramente sacudió su cabeza negativamente con una sonrisa divertida en su rostro. "Un lugar público, ¿huh?" Murmuró al aire.
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Media hora después.
"Lamento el breve retraso" Dijo Maxwell al tiempo que tomaba asiento frente a Integra. Se encontraban en una mesa rectangular, de un lado Shinji y Pip a la izquierda y derecha de Integra respectivamente, y del otro lado tomaban asiento los miembros de Vaticano…. Anderson sentándose frente a Shinji.
"Maxwell… deja los rodeos" Interrumpió la mujer mirándolo fríamente, el hombre de cabello plateado alzó las cejas y esbozó una sonrisa colmilluda.
"Si a eso vamos…" Murmuró girando su mirada hacia el joven a la izquierda de Integra. "…dime, ¿Cómo te llamas?" Preguntó al tiempo que entrelazaba sus manos frente a su barbilla y recargaba sus codos en la mesa.
"…" Shinji no dio respuesta y solamente permaneció con su mirada fija en la de Maxwell. Integra le había explicado la 'situación' y el motivo de esta reunión, por lo que le pidió se mantuviera en silencio.
"Esa es información que no requieres" Intervino Integra haciendo que Maxwell pusiera una cara de puchero.
"Ahhhhh…" El líder de Iscariote meramente dejó salir un suspiro cansado. "…solo estás haciendo las cosas más difíciles, ya que de una u otra forma lo sabremos"
"Estás divagando nuevamente… ve al grano" Intervino tajantemente la mujer.
"El chico debe de acompañarnos… él tiene algo que nos pertenece" Dijo Maxwell, su rostro y mirada se habían tornado fríos totalmente en un segundo. "…estábamos negociando con Sir Arthur para que nos permitiera usarlo a él" Todos sabían a quien se referían con ese 'él' que dijo Maxwell. "Como verás, no se suponía que éste terminaría en este chiquillo…"
"Negativo, no te entregaré a ninguno de mis subordinados, mucho menos a sabiendas de las consecuencias de lo que quieren hacer…" Respondió Integra con su rostro frío al igual que el de su contraparte de Vaticano.
"Hellsing…" Gruñó Maxwell molesto. "…tú sabes que es nuestra Iglesia quien se ha encargado de controlar ese poder desde hace milenios, no te interpongas, el poder de ese demonio es lo que garantizará la supervivencia de nuestra raza"
"Oh, eso es interesante…" Murmuró Integra mofándose del hombre. "¿De qué forma harán eso con un demonio?"
"…" Maxwell permaneció en silencio por unos segundos, ya había dado demasiada información.
"Accedí a esta reunión solamente para dejarte algo en claro Maxwell" Dijo la rubia con voz fuerte e inquebrantable, sus ojos fijos en los del líder de Iscariote. "Hellsing no te entregará a ninguno de sus miembros ¡bajo ninguna circunstancia!" Acto seguido la mujer se puso de pie al tiempo que colocaba un billete sobre la mesa. "Bernadotte, salgamos de aquí…"
Pip y Shinji se pusieron de pie y caminaron tras de Integra, resguardándola, y se dirigieron al estacionamiento donde habían dejado el auto.
"Ese joven tiene rasgos orientales…" Murmuró Anderson al tiempo que observaba al grupo que se retiraba, durante el corto tiempo que estuvieron ahí, el sacerdote había tratado de inspeccionar el rostro del chico, el cual se encontraba cubierto por el cuello ato de su chamarra, lo único de lo que se había podido percatar era de los ojos rasgados del chico.
"Tendremos que recolectar información y no contar por el momento con Abaddon para nuestros planes…" Dijo Maxwell recargándose al respaldo de la silla y girando su mirada hacia el techo. "…espero que nada se desate antes de que Nagisa-sama recupere la conciencia…"
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Ya pasaban poco más de las doce de la noche y el joven piloto se encontraba recostado en su cama rodeado por la oscuridad de la noche, sus grisáceos ojos pegados en el techo… el sueño simplemente no lo alcanzaba y ya hacía un par de horas que se encontraba de esa forma.
Su mente se encontraba plagada de horribles imágenes, algunas claras como una fotografía y otras más confusas… Una espada japonesa se encontraba recargada contra el buró de su cama, está la había rescatado Alucard un día después del incidente, la había encontrado tirada en el piso y su funda a un par de metros de ahí.
"Ya encontré mi arma Walter-Sensei…" Murmuró el chico cruzando sus manos detrás de su nuca.
Pasaron un par de horas antes de que el sueño finalmente lo encontrara… de ahora en adelante todo iba a ser muy distinto.
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Una semana después.
"Nee… él comienza a preocuparme, se ha vuelto muy distante…" Murmuró la vampiresa.
Se encontraba recargada contra el marco de una de las ventanas de la mansión, sus codos contra el marco y sus manos sosteniendo su rostro… Seras tenía una mirada seria y una expresión preocupada en su rostro.
A su costado se encontraba Bernadotte, con sus brazo cruzados y mirando de reojo por debajo de sombrero hacia la explanada trasera de la mansión. Su expresión también era sumamente seria.
"¿Crees que estará bien?" Preguntó Seras.
Pip dejó salir un suspiro, no era la primera vez que la chica le hacía esa misma pregunta, y nuevamente no tenía una respuesta para ella. "Hay que darle tiempo… tiene que encontrar la paz consigo mismo…" Dijo tratando de sonar seguro de su mismo.
"No creo que lo que está haciendo en este momento lo lleve a eso…" Respondió la chica desanimada.
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SWIIIFFF SWIIIFFF SWIIIFFF SWIIIFFF
En la explanada de la mansión se encontraba el joven japonés blandiendo su katana ferozmente de un lado a otro, algunos de los mercenarios de los Wild Geese se encontraban observando boquiabiertos los inhumanamente veloces movimientos del chico… veían líneas plateadas atravesar el aire como rastro de los movimientos del chico conforme la hoja de la espada reflejaba los rayos del sol.
Desde hace una semana atrás el chico mostró un mayor ímpetu en su lista de actividades diaria, había tomado las responsabilidades de Walter, continuaba con su entrenamiento físico y de combate con Seras y Bernadotte, después entrenaba su velocidad y sus ataques con la katana que había recogido Alucard, y finalmente continuaba con sus estudios.
Se escuchaba un fuerte zumbido al tiempo que la katana cortaba el aire a una altísima velocidad, en esa semana el joven japonés tomó gusto y se acostumbró a la letal arma blanca procedente de su país… sí, definitivamente ésta el arma que utilizaría de ahora en adelante.
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Mansión Hellsing. 1800 Horas.
Han transcurrido dos semanas desde del trágico evento en la mansión Williams, éste había requerido de una gran manipulación de información debido a la alarmante cantidad de personas que fallecieron en ese lugar… todo había tenido que ser cubierto por Vaticano.
Esos quince días había transcurrido con relativa calma… y el nuevo semblante del joven Ikari no había pasado desapercibido entre todos los miembros de la mansión. Siempre entrenando… siempre ocupado.
No fue hasta ese día cuando Integra recibió un aviso del centro-norte de los Países Bajos, donde se había confirmado por uno de los equipos de inteligencia de Hellsing la presencia de un nido de vampiros y un grupo de Ghouls en un poblado relativamente pequeño llamado Hoogwoud.
Junto con Integra, en su oficina, se encontraban Seras y Pip, Alucard no había mostrado ningún interés en esa 'porquería', según habían sido sus palabras.
"Bernadotte, no se requerirá de tu tropa completa, mientras Seras Victoria los acompañé será suficiente…" Dijo la mujer con seriedad, sus manos se encontraban entrelazas sobre su barbilla y sus codos sobre el escritorio.
"Claro… ésta señorita puede hacer el trabajo de decenas de apestosos mercenarios" Dijo Seras en tono burlón y lanzándole una mirada retadora al mercenario, quien solamente le lanzó una mirada fea.
"Es una plaga pequeña pero no debemos permitir que ésta se expanda… además Vaticano se ha lavado las manos en este asunto" Explicó Integra diciendo esas últimas palabras con recelo y llamando la atención de los dos cazadores.
"¿Qué es lo que sucede Integra-sama?" Preguntó la vampiresa con curiosidad.
"Nada relevante, es solo que recuerda que nuestra jurisdicción es limitada, y parece que a Vaticano no parece importarle que cacemos fuera de ésta…" Respondió la mujer con una expresión seria en su rostro, meditando los motivos detrás de la Iglesia Católica.
"No obstante los Países Bajos no son un territorio católico como tal, no tienen por qué interferir con nosotros…" Intervino Bernadotte.
"Tshh" La rubia esbozó una media sonrisa. "…pero es la Iglesia Católica, ellos han calmado como 'suyos' ese tipo de territorios con distribución religiosa tan uniforme" Dicho eso Integra encendió un cigarro que sacó de uno de los cajones de su escritorio y lo inhaló tranquilamente, dejando que el cálido humo llenara sus pulmones, un par de segundos después lo dejó salir por entre sus labios. "Tomarán el vuelo en nuestro Jet a las mil novecientas horas, ustedes conocen el protocolo una vez que lleguen allá… ¿alguna duda?"
"¡Todo claro Señor!" Saludaron ambos cazadores en tono militar al unísono y permanecieron en silencio aguardando órdenes.
"Pueden retirarse…" Dijo la mujer asintiendo muy levemente.
"Hai…" Respondieron Pip y Seras antes de darse la vuelta y dirigirse hacia la puerta de la oficina. "¿Huh?"
Se encontraron con un rostro familiar del otro lado de la puerta. "¿Shinji-kun?" Preguntó Seras alzando las cejas.
"Victoria-san, Bernadotte-san…" Saludó asintiendo levemente e intercalando su mirada entre ellos al mismo tiempo. "…quiero acompañarlos" Dijo solamente.
"Ikari… ¿escuchando conversaciones ajenas? Esa es una fea costumbre que tiene Alucard" Dijo Integra desde su escritorio y mirando al chico con curiosidad.
Shinji dio un par de pasos para entrar a la oficina, ahora Pip y Seras se encontraban a sus espaldas. "Lo siento Integra-sama, venía a reportar mis actividades y no pude evitar escuchar la conversación…" Respondió Shinji con un tono de voz casi monótono. "Integra-sama, solicito permiso para acompañar en la misión a Victoria-san y Bernadotte-san" Agregó un par de segundos después manteniendo su tono.
Hubo un silencio abrumador en el lugar. Pip y Seras miraban extrañados al chico, mientras que Integra lo observaba con una mirada fija y fría. "¿Por qué?" Preguntó solamente.
Shinji mantuvo el silencio tan solo por un par de segundos. "Integra-sama, durante más de año y medio he sido entrenado para combatir por Victoria-san, Bernadotte-san y Walter-Sensei, entrenado para ser un cazador de la familia Hellsing… permítame poner en práctica lo que he aprendido"
Los ojos del mercenario y de la vampiresa se abrieron como platos, ellos nunca hubieran esperado esa solicitud por parte del chico… pero ahora sus incrédulas miradas se fijaron en Integra.
Integra mantuvo su mirada con la de Shinji… sí, ya había notado el cambio desde mucho días atrás, los ojos del chico habían cambiado de un color azul cobalto a un gris opaco, se habían tornado fríos e inexpresivos, tanta inexpresión y vacío para ella no era más que una simple máscara para encubrir un terrible dolor que lo carcomía por dentro…
"De acuerdo Ikari… pero al unirte al equipo de caza es imperativo sigas la cadena de comando, ¿he sido clara cadete Ikari?" Peguntó la mujer con un tono de voz que indicaba que no esperaba más que una respuesta positiva por parte del chico.
"¡Hai!" Exclamó el chico saludando militarmente.
"Bienvenido a la armada Hellsing, Ikari…" Dijo Integra con voz seria. "Ahora siga las indicaciones de sus superiores"
"Roger" Respondió Shinji girando hacia los dos cazadores a sus espaldas.
La vampiresa y el mercenario le dieron una mirada cuestionante a la líder de la familia Hellsing, quien meramente asintió en forma de respuesta. "Vamos Ikari… sígueme" Dijo Pip antes de adentrarse al laberinto de pasillos de la mansión. A las espaldas del mercenario caminaban Seras y Shinji en silencio… cada uno de ellos sumido en su propio tren de pensamientos.
"Interesante" Irrumpió la voz de Alucard el silencio de la oficina de Integra al tiempo que se materializaba al lado de la mujer con una sonrisa maligna en su rostro. "…de verdad Interesante" repitió.
"Ikari está aprendiendo tu mala costumbre de espiar conversaciones…" Dijo Integra sin inmutarse.
"Tshh, yo siempre estoy en los alrededores" Respondió el vampiro esbozando una amplia sonrisa que mostraba sus colmillos.
"¿Piensas acompañarlos ahora con este cambio de eventos?" Preguntó la rubia mirando de reojo en dirección al vampiro.
"Iie… no es necesario, como vuelva nos indicará cuan preparado estaba" Murmuró el vampiro con malicia.
"Creo que debemos de cuidarlo de cualquier forma…" Dijo la mujer con su mirada fija al frente, su cigarrillo había sido olvidado en el cenicero y ya casi se terminaba de consumir por lo que Integra trató de aprovechar lo poco que quedaba.
"¿De qué hablas, my Master?" Preguntó Alucard alzando una ceja y mirando de reojo a la mujer.
Integra tomó una pieza de papel que se encontraba sobre su escritorio y la extendió hacia Alucard. "Un pequeño detalle de información enviado por Maxwell…" El vampiro lo tomó con curiosidad y comenzó a leerlo.
"Vaya… detalles del sello de Abaddon…" Murmuró el nosferatu con una sonrisa colmilluda en su rostro al tiempo que continuaba leyendo, poco a poco la sonrisa se fue borrando de su rostro y éste se tornó serio.
"Si el chico es exorcizado, Abaddon aniquilará el alma del chico en el proceso. El sello no es perfecto, este se debilitará de forma paulatina y podría dejar salir a Abaddon…" La rubia resumía en voz alta el contenido de la carta. "Si Ikari muere… Abaddon regresará al inframundo"
Alucard giró su mirada hacia la dirigente de la familia Hellsing. "Nos están amenazando con matarlo…" Gruñó el nosferatu. "Así se harían de ese poder de nuevo"
Integra asintió levemente. "Eso… y obviamente que les informemos si Ikari muere en manos de alguien más"
El vampiro giró su mirada hacia la carta. "Ya veo, si muere en manos de quien intentó liberar a Abaddon…"
"Alucard, estoy considerando en convertirte en su niñera…" Dijo la mujer esbozando una media sonrisa y girando su mirada en dirección del vampiro.
"Eso es ridículo, Ikari no necesita que lo protejamos…" Respondió Alucard al tiempo que comenzaba a desvanecerse.
Integra quedó sola en la habitación, su expresión meditativa y su mirada pegada en la pared en el extremo a su escritorio. "Walter… espero lo hayas entrenado bien" Murmuró.
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Espacio Aéreo de Países Bajos. 1940 Horas.
Pip de alguna forma esperaba que esto sucediera, por lo que el shock a la solicitud que hizo el joven Ikari no duró mucho tiempo, realmente había pocas razones para que alguien tranquilo y pacífico como Shinji, y que personas que hayan visto el rostro de quienes asesinaran a sus seres queridos tuvieran ese tipo de cambios de actitud… Venganza.
No iba a decir que eso estaba mal, sería bastante hipócrita de su parte ya que él mismo había vengado la muerte de compañeros y amigos caídos… la venganza es algo que nadie acepta por cuestiones morales, pero que está programada en cada una de las células del cuerpo humano.
Le había entregado un radio comunicador a Shinji, le enseñó rápidamente a utilizarlo y algunos de los códigos que utilizaban para comunicarse, además de unos visores nocturnos. La distribución de armamento sería hasta que iniciara la operación como tal… además no creía que Shinji fuera a necesitar al ver la katana a un costado del joven.
Está de más decir que la tropa de los Wild Geese no esperaba ver al chico con ellos… quien los saludó meramente con un asentimiento de cabeza y una mirada fría. Shinji se había puesto su gabardina negra y de cuello alto, la cual cubría la mitad de su rostro, sobre las ropas de entrenamiento que ya vestía durante el día… no tenía caso darse una ducha para lo que iban a hacer.
Seras se había acercado a Shinji, preguntándole preocupada si estaba seguro de lo que estaba haciendo… la respuesta del chico fue alzar las cejas y lanzarle una mirada confundida antes de decir solamente. "Claro" Dejando a una más preocupada vampiresa.
"No tiene caso el preocuparse" Pensó Pip "probablemente con lo que ha aprendido de Walter él sea el más peligroso de todos nosotros"
Había iniciado el descenso de un vuelo de poco más de treinta minutos en el aeropuerto de Amsterdam, ahí los recibiría un grupo de acción perteneciente a Hellsing, estos los llevarían a sus fuentes de armamento y de ahí se dirigirían al poblado de Hoogwoud, el cual se encontraba a cuarenta kilómetros de distancia de la capital.
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Afueras de Hoogwoud. 2230 Horas.
Habían perdido más tiempo en conseguir armamento y llegar al poblado que el tiempo que les tomó el volar de Londres a Amsterdam.
El equipo constaba de no más de quince personas, las cuales eran transportadas en un total de cuatro grandes camionetas equipadas con equipos de comunicaciones y algunas armas extras un tanto 'pesadas' por 'si acaso'.
En una de las camionetas iban Bernadotte, Seras y Shinji junto con un soldado más el grupo de mercenarios como chofer. Los interiores habían sido modificados para que los asientos estuvieran en las orillas dejando un espacio en el centro, donde había una pequeña mesa.
"Estamos cerca del foco de infección, tres kilómetros más adelante, en una bodega abandonada…" Advirtió el vehículo que iba a la cabeza de la fila de automóviles, y ahí se encontraba uno de los miembros de inteligencia local de Hellsing.
Habían rodeado el poblado, el cual a su alrededor se encontraba rodeado por campos de cultivo, y tomaron una de las pequeñas brechas junto al camino, ahí comenzaba un camino de terracería el cual sorprendió a Pip que se encontrara en tan buen estado.
"Repasemos el plan…" Dijo el mercenario extendiendo un plano de la localización sobre la mesa pequeña en el centro. "…tenemos por lo menos cinco posibles entradas al lugar…"
El mercenario señaló unas marcas que estaban ya hechas en el plano, este mostraba múltiples ángulos de una antigua bodega de almacenamiento de semillas que se encontraba abandonada… el número de ghouls era limitado, alrededor de unos diez o quince, y ahí residían tres vampiros, una mujer y dos hombres.
Eso decía mucho de esa plaga, no eran más que vampiros desorganizados que estaban disfrutando de su vida 'eterna' de una forma no muy positiva... eran unos infantiles.
"Ikari…" Dijo el mercenario dirigiendo su mirada expectante hacia el chico.
"Puerta trasera, cinco, siempre mantenerme comunicado…" Dijo el chico solamente en un tono monótono, casi aburrido.
"Seras…"
"Puerta uno, lateral izquierdo" Respondió la mujer con seriedad.
"Roger…" Murmuró el mercenario con un suspiro. "…el resto del equipo sabe qué hacer"
"Capitán Bernadotte, apagando luces…" Informó el chofer un segundo antes de apagar las luces dentro y fuera del vehículo al igual que el resto de las camionetas.
Todos encendieron sus visores nocturnos, a excepción de Seras obviamente, y poco a poco los autos se detuvieron… a lo lejos, a poco más de quinientos metros se encontraba la bodega abandonada.
"Vamos" Dijo Bernadotte por la radio. En respuesta el grupo de soldados salió de los automóviles veloz y sigilosamente.
Shinji tomó la katana antes de bajar y la amarró a la cinta de su gabardina en su cintura, paseó su mirada por los alrededores con curiosidad… la visibilidad era buena.
En menos de medio minuto el escuadrón estaba listo y aguardaba las órdenes de Bernadotte.
Pip y Seras se encontraban al frente, y el mercenario paseó su mirada por todos los presentes, solamente tenía sus dudas con Shinji, ya que todos los demás eran personal experimentado y que conocía la forma de trabajar del grupo como tal… por eso había dejado al joven Ikari la puerta trasera de la bodega, todo indicaba que la plaga se encontraba en una de las áreas centrales, las cuales tenían acceso más directo por las otras cuatro posibles entradas.
"Ya saben el plan, Seras Victoria tomará la puerta frontal…" Explicó Pip con seriedad, por ello se refirió a la chica por su nombre y cosa que llamó a Shinji la atención pero compendio el motivo rápidamente. "No es una plaga grande así que será fácil de exterminar… y lo saben, de ser posible maten primero a los vampiros, eso nos ahorrará muchos problemas, pero no se confíen…"
"¡Hai!" Exclamaron todos al unísono.
"Muy bien… ¡A la carga!" Exclamó Pip en seña de ataque.
FIIIIIIZZZ
Todos se detuvieron titubeantes por un segundo al ver pasar una línea negra frente a ellos… Shinji había desaparecido al momento de la señal y se había dirigido ya al ataque. No obstante el resto del escuadrón de mercenarios lo ignoró y se dirigió a sus posiciones.
"Esperemos que todo vaya bien…" Murmuró Pip tomando su arma y preparándose para ir al combate.
"No lo creo…" Murmuró Seras, ganándose una mirada confusa por parte del hombre, quien se confundió más al ver una sonrisa divertida en el rostro de la mujer. "¿'A la carga'?" Repitió la chica de forma burlona. "Empezaste de una forma demasiado anticuada…" Agregó antes de dirigirse velozmente hacia la bodega y dejando atrás a un divertido Bernadotte.
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Le tomó tan solo un par de segundos el llegar a su posición, la bodega tenía un diseño antiguo y representativo de la zona, pero estaba construido con materiales modernos y ésta se encontraba en penumbras… aunque generalmente era una ventaja estratégica, sus enemigos en esta ocasión eran vampiros, por lo cual no hacía ninguna diferencia.
La entrada trasera se encontraba cerrada por una gruesa puerta de metal oxidado, se perdería el elemento de sorpresa si se pusiera a abrirla ya que era algo seguro que esta rechinaría o haría algún ruido.
Giró su mirada por los alrededores y notó que sobre la puerta había un gran ventanal a unos tres metros de alto. "¡Hop!" De un solo salto llegó a la ventana, manteniendo el equilibrio con sus pies en el estrecho marco de la ventana.
Ingresó al edificio, mirando a los alrededores con cautela y silenciando sus pasos con pisadas cuidadosas, poco a poco se adentró por los pequeños pasillos del almacén y finalmente llegó a un barandal que daba al centro del lugar…
"Mierda…" Murmuró. En el piso inferior había muchos cadáveres y partes humanas putrefactas como para saber el número con exactitud. Sus ojos inmediatamente captaron a dos chicas de poco más de veinte años atadas de las manos contra una columna, podía ver que respiraban y aunque no tenían heridas visibles, se podía ver que tenían días sin comer… y aun no recibía señal de Seras.
De entre las sombras apareció una figura que se acercó a la chica, era un sujeto rubio también de poco más de veinte años, en su rostro había una despiadada sonrisa colmilluda y sus ojos rojos parecían resplandecer en la oscuridad.
El vampiro se acercó a una de ellas y la sujetó del cuello, alzándola con facilidad y empujando el cuerpo de la chica contra la columna… la chica de cabello castaño se encontraba tan débil que ni si quiera podía alzar su mirada ni emitir un quejido, el hambre la estaba matando.
"Linda, ya es tu turno… puedes agradecer que en este momento acabaremos con tu sufrimiento" Murmuró el vampiro acercando su rostro al cuello de la chica y lamiendo su costado.
Él no iba a esperar una señal…
PLOMP
El vampiro giró su mirada a sus espaldas al escuchar algo golpear contra el suelo. "Oh vaya… tenemos visitas" Dijo sonriendo con malicia y dejando caer a la chica al suelo, quien dejó salir un quejido de dolor con las pocas fuerzas que le quedaban.
FUUUUUUUUUUUZ
Un notorio cambio de temperatura ocurrió en ese momento, tornando el aire seco y frío…
"¿Q-que?" No pasó desapercibido por el vampiro, podía sentir algo emanándose de ese chico…
Shinji tenía su mirada clavada en el vampiro, verlo tratar como basura a esa chica maltrecha lo había puesto furioso, y en ese momento podía sentir 'esa' sed…
CLINK
Sujetó la empuñadura de su katana y la desenvaino tan solo ligeramente, se estaba preparando para atacar.
"¡Gruuarrrghhhh!" Escuchó el chico a sus espaldas antes de que un grupo de ghouls se lanzaran sobre él.
"Tshh…" Gruñó Shinji.
SWIIFFF SLASH SLASH SLASH SLASH
El vampiro solamente vio al chico desenvainar su espada rápidamente y a partir de ese momento lo único que vio fue decenas de veloces líneas plateadas atravesar el aire.
Shinji reapareció a las espaldas del grupo de seis ghouls, su espada extendida hacia su costado en forma horizontal.
SWIIFFF SPLAT
Blandió la katana de un lado a otro haciendo que la sangre escurriera al piso… al mismo tiempo los ghouls se desplomaron al piso cortados en cientos de pedazos.
"Victoria-san, he entrado en contacto con el enemigo… tenemos dos rehenes" Escuchó el vampiro decir al chico mientras le daba la espalda.
"¡M-miserable bastado!" Gruñó el vampiro al tiempo que de la parte trasera de su pantalón desenfundaba una pistola y rápidamente la apuntó en dirección del chico.
SLASH SPLAAT
El vampiro no lo vio venir, solamente vio como un as de color plateado atravesó su brazo extendido, un terrible dolor invadió su brazo antes de que un segundo después este se desplomara al piso, su mano aun empuñando la pistola. "¡Uuaaghhhh!"
SLASH
El vampiro giró su mirada al costado, para encarar al chico que yacía ahí… lo último que vio antes de que cabeza rodara por el suelo fue una sonrisa macabra dibujada en el rostro del chico.
PLOP PLOP PLOP
Shinji observó con malicia como la cabeza del vampiro rodaba por el piso… eso había sido fácil.
No sabía porque sonreía de la forma en que lo hacía en ese momento, pero sintió una gran satisfacción llenarlo al sentir tal superioridad al enfrentarse contra un midian, oh sí, debía agradecer a Walter por ello… no obstante, a pesar de esa sonrisa satisfecha, podía sentir una parte de él reprochándole, recordándole lo patético que era y lo inútil que era para proteger a quienes quería…
La sonrisa macabra en el rostro del chico desapareció casi instantáneamente al sentir su cuerpo ser invadido por la furia…
"¡¿Qué has hecho maldito cabrón?" Exclamó otro vampiro que apareció por una de las tantas puertas de la bodega, este traía dos armas cortas que inmediatamente disparó contra el chico.
BANG BANG BANG BANG CLANK CLANK CLANK CLANK
Las balas nunca golpearon al chico, éste se había esfumado justo en el momento que disparó y ahora el vampiro miraba a los alrededores frenéticamente buscando al muchacho.
SLASH SLASH
Sintió dos cortes en su espalda, uno vertical que corto desde su cuello hasta la base de su espalda y otro que lo atravesó de izquierda a derecha a la altura de su pecho. "¡Ughhh!"
El vampiro se tambaleó al sentir el terrible dolor en toda su espalda pero eso no lo derribó y se giró furioso para encarar a su agresor…
SLASH SLASH
"¡Uuuaaaghhh!" Gritó cuando ambos brazos se desprendieron de su cuerpo y cayeron al piso, chorros sangre escurrían de lo que restaba de sus brazos. El vampiro cayó arrodillado con su rostro lleno de terror y alzó su mirada para encarar al chico que apareció frente a él.
PAFFFF
Una patada en la cara lo hizo caer de espaldas al tiempo que su rostro se desfiguraba por los huesos rotos y varios dientes y un par de sus colmillos rodaban por el piso. "Es-espera, n-no me mates y-yo-"
SLASH SLASH SLASH
Las suplicas del midian fueron interrumpidas cuando sintió su torso ser cortado múltiples veces en diversos ángulos. "¡Aaghhhhhh!" Gritó agónico el vampiro.
"¿Cuántos ghouls restan en total y quien es su maestro?" Preguntó el chico con una voz monótona y fría.
El vampiro tardó un par de segundos antes de poder reaccionar y captar la pregunta del chico. "ahhhhh… ocho… ahhhh… ahhhhhh… míos" Respondió entre jadeos.
"Bien…" Murmuró Shinji en respuesta.
SLASH
Inmediatamente blandió su espada para cortar la cabeza del vampiro… esta rodó por el piso con una expresión de terror en su rostro.
STEP STEP STEP STEP
Shinji giró su mirada inmediatamente hacia los rehenes y presionó el botón de su intercomunicador. "Atención a todos, solamente resta la vampiresa…" Dijo tranquilamente, en el fondo podía escuchar los pasos del resto del escuadrón acercarse.
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"Victoria-san, he entrado en contacto con el enemigo… tenemos dos rehenes" Los ojos de Seras se abrieron como platos.
"¿¡Shinji-kun te encuentras bien!" Exclamó la chica preocupada sin obtener respuesta. "¡¿Shinji-kun! ¡Responde!" Lo único que obtuvo fue silencio en la línea. "¡Rayos!"
Ella se encontraba en la entrada principal de la bodega, donde solo había una puerta metálica de las dos que debieran proteger la entrada ya que la otra yacía en el piso.
Se había adentrado silenciosamente dentro del gran complejo, buscando cuidadosamente con su mirada en los alrededores, pero no había avanzado ni diez metros cuando recibió el mensaje de Shinji.
"¡Oi! ¡Pip!" Dijo alarmada por la radio. "Tenemos problemas Shinji-kun se ha encontrado con el objetivo! ¡Repit-!"
"¿¡Que! ¡Rayos! ¡Debemos darnos prisa!" Gruñó Pip desde el otro extremo. "¡Suficiente del elemento sorpresa! ¡Todas las unidades ingresen! ¡Ikari asegura a las rehenes!" Ordenó eso último en forma de broadcast por el canal de la radio.
No hubo respuesta por parte del Ikari.
BANG BANG BANG BANG CLANK CLANK CLANK CLANK
A lejos Seras escuchó una ráfaga de disparos, y se alarmó cuando nadie del escuadrón avisó por la radio que se encontraba entablando combate.
"Shinji-kun…" Murmuró preocupada y comenzó a moverse rápidamente por los pasillos de la base tolerando el hediondo olor que impregnaba el lugar debido a los cadáveres, sangre y partes humanas que encontraba en el camino… era realmente desagradable.
STEP STEP STEP STEP
El sonido de botas militares hacía eco en las paredes de la bodega, indicando que el resto del escuadrón se acercaba a ella.
Solamente se encontraba a unas decenas de metros de la posición del cazador novato, pero el moverse a través de tantos pasillos y esquinas no le permitía apresurarse debidamente. Pudo escuchar dos gritos de dolor en la zona que debía cubrir Shinji y eso la hizo alarmarse aún más.
"Atención a todos, solamente resta la vampiresa…" Escuchó la tranquila voz de Shinji por la radio, y precisamente la tranquilidad en las palabras fue lo que la hizo detenerse debido al desconcierto.
"E-entendido…" Respondió Seras al mensaje que había enviado el chico en forma de broadcast.
"¡Todas las unidades cubran las salidas!" Ordenó Pip en reacción a las palabras del joven Ikari. "¡Tienen permiso para entablar combate!"
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"¡Tienen permiso para entablar combate!" Ordenó Pip por la radio. Luego dirigió su mirada hacia el grupo de tres soldados que acompañaba. "Ustedes vayan con Ikari y ayúdenlo con los rehenes"
"¡Roger!" Respondieron los tres rápidamente y apresuraron el paso en busca del chico.
Esto había sido rápido, la misión tenía un par de minutos de haber iniciado y el novato del equipo ya había exterminado a dos de tres enemigos.
Mientras volvía a la salida, el mercenario repasó las salidas del mapa de forma mental, la vampiresa enemiga debía de encontrarse todavía dentro de la base ya que habían cubierto todas las zonas de acceso, y de haber intentado escapar, alguno de los sub-escuadrones tenía que habérsela encontrado de frente.
"Pero ninguno la ha encontrado a estas alturas…" Murmuró estrechando sus ojos. "¡Todos sean minuciosos en la búsqueda!" Ordenó por la radio. "¡Equipo perimetral permanezcan atentos!"
PUFFFF
Apenas había terminado de decir eso cuando un peso cayó sobre sus hombros, tumbándolo de espaldas… al alzar su mirada se encontró frente a frente con el último objetivo.
No habían tomado en cuenta el gran sistema de ventilación como una ruta de movimiento alterno para los vampiros y aunque para su suerte ya habían caído dos, él se encontraba a solas contra la vampiresa… y de ninguna forma eso era bueno.
Luego fue levantado del cuello y lanzado por los aires contra la pared. "¡Ughhhh!" Sintió como el aire salía de sus pulmones al golpear con la espalda.
"Quédate ahí quietecito…" Escuchó decir a la chica mientras esta se dirigía a la salida a unos cuantos metros de distancia de ahí.
"Perra…" Gruñó molesto, el golpe había sido bastante duro y no se podía levantar, en ese momento tuvo una idea… tal vez no la mejor, pero una idea a final de cuentas. "Ikari…" Dijo afanosamente por la radio y tratando de recuperar el aliento. "…objetivo, puerta tres"
"Roger" Respondió el chico solamente casi al instante.
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Escuchó la orden de que los escuadrones volvieran a las salidas y buscaran a la vampiresa, pero que Pip le pidiera a él específicamente implicaba que él se encontraba solo y no pudo detenerla… y que necesitaban detenerla rápido.
La forma más fácil de salir era volver por donde había llegado, y eso solamente implicaba un par de decenas de metros entre los pasillos… se movió ágilmente a través de los pasillo y llegó a la salida en unos cuantos segundos.
Al salir giró inmediatamente hacia su izquierda y se dirigió hacia el punto de acceso número cuatro, la cual era una salida de emergencia de la abandonada bodega.
Alcanzó a ver una silueta femenina salir corriendo por la puerta de emergencia, su velocidad no era nada especial, era un vampiro de bajo nivel… pero no por ello se le permitiría hacer lo que hizo.
La chica se detuvo momentáneamente para mirar a los alrededores, buscando una ruta de escape segura…
SWIFFFFF
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Seras ya había salido de la bodega, siguiendo la orden de Bernadotte, así que el llegar afuera se alejó de la bodega para obtener un rango mayor de visión de algunas de las salidas, específicamente la salida de ella que era la número uno y la número tres a la derecha de ésta.
Colocó contra el piso la base de su Harkonenn y apuntó en dirección de las dos salidas… de percatase de que la vampiresa saliera por otro lado ya se las arreglaría para interceptarla.
Pasaron tan solo un par de segundos cuando vio con el costado de su ojo como una figura femenina salía por la puerta tres, rápidamente ajustó la mira de su titánica arma en dirección de la vampiresa… había visto lo que esta chica había hecho, por lo cual su conflicto interno era casi nulo.
Puso su dedo en el gatillo y se preparó a disparar.
SWIFFFFF
Se detuvo instantáneamente al ver un as de color plateado atravesar el aire.
"¡Ese es…!" Exclamó con ojos abiertos como platos.
A un par de metros de la vampiresa apareció la figura de Shinji, se encontraba dándole la espalda a la paralizada vampiresa y su katana estaba extendida hacia un costado… un hilo de color rojo en el filo de ésta.
Seras observó sorprendida como una línea roja apareció en el rostro de la vampiresa enemiga, la cual surgía de la altura de su oreja derecha a la izquierda…
PAFFFF
Un segundo después el cuerpo de la vampiresa se desplomó y la parte superior de su cráneo se separó del resto de su cuerpo, haciendo un grotesco espectáculo de sangre...
La cazadora giró su mirada hacia Shinji, quien yacía de pie a un par de metros de la escena, tranquilo y con una expresión ilegible en su rostro.
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A la distancia, una mujer de largo cabello rubio y de un largo vestido verde observaba la escena con una expresión tranquila en su rostro.
Una sonrisa inocente se postró en su bello rostro al tiempo que vio como la vampiresa se desplomó en el piso después de ser atravesada por un as de color plateado.
"Maestro…" Murmuró al tiempo que cerraba los ojos y alzaba sus ojos al cielo.
"Perfecto, la presa ha salido de cacería…" Escuchó la voz de Incognito en su mente. "… no esperaba que esto sucediera tan pronto. Laura eso es todo, sal de ahí…"
"Hai" Respondió la mujer con una sonrisa serena.
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Un día después. Mansión Hellsing.
"Ya veo, así que Ikari eliminó la plaga prácticamente por su cuenta ¿huh?" Murmuró Integra con su mirada clavada en los jardines de la mansión.
"Hai… Walter lo entrenó extraordinariamente" Respondió Pip. "…su presencia en el escuadrón asegurará el éxito de las misiones de una forma mucho más rápida"
"Bernadotte, recuerda que no podemos exponerlo demasiado debido a su condición…" Dijo la rubia.
"No hay problema, solamente no debemos permitir que realice misiones por su cuenta, asegurar que siempre tenga respaldo…" Pip esbozó una sonrisa colmilluda. "…debo decir que sus métodos de combate es lo que necesitábamos en el escuadrón, es decir, su habilidad sobrehumana y su actitud"
"¡Oh! ¿No es suficiente con Seras Victoria?" Preguntó la mujer esbozando una media sonrisa y girando su mirada hacia el mercenario.
Pip esbozó una sonrisa colmilluda. "No es eso, Seras nos ha sido muy útil pero…" El semblante del mercenario cambió totalmente, tornándose serio y distante. "…no es que diga lo que le sucedió a Ikari y a los Williams es bueno, eso fue horrible… pero Ikari necesitaba un cambio de actitud, esto es bueno para nosotros y para él…"
Hubo un momento de silencio en la habitación.
"Es verdad que Ikari necesitaba un cambio de actitud… pero no olvides el motivo de ello y lo que este cambio de actitud representa… él se encuentra en un lugar muy oscuro en este momento y no podemos permitir que se hunda más"
Pip asintió levemente. "Lo siento… no lo consideré de esa forma"
"No hay problema…" Dijo la mujer devolviendo su mirada hacia la ventana. "…solo recuerden no dejarlo solo, él intentará alejarse, pero no se lo permitan…"
"Hai" Respondió Pip seriamente.
"Hay algo más…" Murmuró Integra, su rostro endureciéndose más y ganándose una mirada curiosa por parte del mercenario. "…además del brote de Países Bajos, se han reportado más brotes en todo Europa que surgieron de la nada... tendremos días difíciles de ahora en adelante"
"No hay problema Integra-sama, esto nos ayudará para no oxidarnos" Dijo el mercenario con una sonrisa colmilluda.
"Es verdad, creo que es tiempo que desquiten su paga…" Respondió Integra esbozando una media sonrisa burlona. "Bernadotte, informa por favor a tu escuadrón de la situación con los nuevos brotes… que se vayan preparando mentalmente"
"¡Hai!" Exclamó Pip militarmente. "…con su permiso me retiro" Agregó obteniendo un asentimiento por parte de Integra.
"Ya sal de donde quiera que estés… siempre tienes algo que decir" Gruñó la mujer al aire, su mirada fija en los jardines de la mansión.
No obstante la habitación permaneció en silencio por varios segundos.
"Maldito Alucard" Gruñó la mujer.
Lejos de la oficina de Integra, en el sótano de la mansión Hellsing, Alucard rió ronca y brevemente.
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Dos meses después. En algún lugar de Japón.
Alexander Corvinus se encontraba sentado en uno de los sofás de su residencia, su cuerpo reclinado hacia enfrente, tenía los ojos cerrados, sus manos estaban enlazadas frente a él y sus codos apoyados en sus piernas.
"Ikari Shinji, el Tercer Elegido, desapareció exactamente el mismo día que Hellsing puso pie en Tokyo-3…" Preguntó esbozando una sonrisa siniestra.
"Interesante… entonces este joven debe de ser Ikari Shinji" Corvinus escuchó la voz de Incognito en su mente, casi podía imaginarlo sonriendo plácidamente ante la pieza de información que le acababa de dar.
"Hai… ¿desea que filtre esta información a NERV?" Cuestionó el peli negro.
"Iie… primero confirmaremos tal información, además en caso de ser Ikari Shinji tengo otros planes en mente para él" Respondió Incognito.
"De acuerdo, retendré esta información del Mayor, NERV y de los ancianos…" Murmuró Corvinus.
"Excelente…" Dijo solamente el vampiro de pálida piel antes de que el pelinegro sintiera como el enlace con su maestro se perdiera. Acto seguido Corvinus abrió los ojos, una expresión seria en su rostro.
"Ikari Shinji… espero este joven no se convierta en un grave problema" Murmuró antes de tomar un hondo trago de vino de la copa que se encontraba a su costado. "…será mejor que desviemos la atención de Hellsing de nosotros…" Agregó con una sonrisa confiada.
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Tres días después. Mansión Hellsing. 2030 Horas.
Han pasado dos meses desde su primera cacería y de la cual hubo otras varias posteriores. Shinji se había ganado un lugar en la tropa casi de forma inmediata, sus habilidades como cazador se habían convertido en una fortaleza clave en el grupo, y rápidamente fue promovido como Segundo Liuteniente debido a su capacidad de actuar solo o por necesitar grupos pequeños que siguieran sus instrucciones.
Walter aún se encontraba en coma y no mostraba signos de despertar pronto y Alucard, por su parte, se había mantenido al margen de las cacerías que realizaban y permanecía en la mansión Hellsing.
Estos dos últimos dos meses los había pasado entrenando o cazando… esos se habían convertido en sus escapes desde que su SDAT desapareció en aquel incidente.
En este momento era un día viernes de los finales de Octubre, el chico se encontraba recostado en la cama, sus manos entrelazadas tras su nuca mientras veía la televisión. Y había pasado mucho tiempo desde que se desocupaba temprano y podía relajarse de esta forma.
Dejó la televisión en los noticieros ya que estaban narrando una noticia interesante, esta era acerca de un misterioso enfrentamiento de Arm Slaves que había ocurrido días atrás en China, los cuales no fueron identificados como miembros de ninguna armada conocida y ni siquiera como modelos conocidos de AS, y estos habían dejado una gran destrucción en la ciudad de Hong Kong.
"Ikari… debemos vernos en la oficina de Integra-sama ASAP" Interrumpió el descanso la voz de Bernadotte a través del radio que estaba en el buró junto a su cama.
Shinji solamente tomó una posición sentada y estiró sus brazos sobre su cabeza tronando las vértebras de su espalda, luego giró su mirada hacia la espada que se encontraba recargada contra el buró donde se encontraba la radio… no compraría ni haría un katanakake para ésta.
El chico se puso sus botas militares y luego se dirigió al ropero de dónde sacó una de las varias gabardinas de Hellsing que tenía, acto seguido se dirigió al buró y tomó su celular, el radio y finalmente su katana… la tomó con las dos manos y la desenvainó un poco, sus grises ojos reflejándose en la hoja de la espada… una espada que había derramado mucha sangres en los últimos meses.
Dejando a un lado su tren de pensamientos se dirigió a la oficina de Integra.
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Unos minutos después.
La reunión había terminado Alucard yacía de pie al costado de Integra y había estado presente 'físicamente' en ésta, escuchando en silencio el intercambio de Integra y los cazadores.
"Has excluido información acerca de los rehenes…" Dijo
"No es relevante, lo único que requerían saber es el número, además Bernadotte y Seras están informados a detalle de la información" Explicó Integra tranquilamente.
"Yo iré" Dijo el vampiro ignorando las palabras de la rubia.
"¿A que debemos tal honor?" Preguntó Integra con un tono burlón y esbozando una media sonrisa.
"No tiene sentido que un grupo de vampiros secuestre a una familia noble sin pedir algún tipo de rescate… y la aparición de tantos nidos de patéticos chupasangre desde lo que sucedió con los Williams me huele a que los tipos que intentaron liberara Abaddon están detrás de esto…" Explicó el nosferatu.
Integra dejó salir un sonoro suspiro, eso era algo que ella también ya había considerado. "Están tratando de hacer que se exponga y probablemente que pierda el control… además esta situación tan similar a lo de hace dos meses…"
"Hai…" Dijo el vampiro con una mirada distante aunque con una sonrisa macabra en su rostro. "…puedo oler guerra my Master, sé que algo se avecina…" Agregó, sus ojos destellaron de un color rojo al momento de girarlos hacia Integra.
"Así que irás… ¿eh?" Cuestionó la mujer en confirmación.
"Hai… con su permiso, my Master" Respondió Alucard al tiempo que comenzaba a desvanecerse en el aire.
Integra tomó el documento sobre su escritorio y pasó sus ojos sobre éste. "Familia Rohan… pareja e hija secuestrados…" Murmuró.
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15 Kilómetros de distancia de Wakefield, Reino Unido. 2124 Horas.
Un grupo de helicópteros se dirigía a la ciudad de Wakefield, a 71 kilómetros al este de la ciudad de Manchester.
Tres helicópteros de Hellsing habían partido desde la ciudad Londres y se dirigían a toda velocidad a Wakefield.
Los ojos de todos los tripulantes se encontraban pegados en la pantalla de televisión a bordo del helicóptero… en la pantalla se observaba a través del noticiero como la policía y ejército rodeaba la gigantesca mansión de la familia Rohan
/Flashback/
Los cuatro cazadores se encontraban en la oficina de Integra, tres de ellos frente a la mujer mientras Alucard yacía al costado.
"Tenemos una situación difícil" Explicó Integra con su típica postura frente al escritorio. "…los medios de comunicación ya han rodeado el lugar así como la policía y el ejército, hasta ahora hemos logrado evitar que intenten ingresar para rescatar a los rehenes y terminen convertidos en más enemigos, pero no creo que eso dure mucho tiempo…"
"¿Hay alguno número estimado de enemigos?" Preguntó Pip.
"Iie…" Respondió la mujer negando con la cabeza. "…sabemos que son vampiros debido a un ghoul que fue abatido por un miembro de la policía"
"¿Han hecho alguna demanda?" Preguntó Seras.
"Negativo… no tenemos ninguna idea del porque tomaron rehenes, y esperamos que no hayan sido convertidos aun" Replicó la mujer un tanto frustrada.
"Nuestra misión es buscar y destruir entonces, ¿huh?" Murmuró Pip rascándose la nuca y mirando hacia el techo. "This is gonna be a pain in the ass…"
"Deberán ser rápidos y eficientes, pero sobre todo mantener un bajo perfil ¿queda claro?" Comandó la mujer estrechando sus ojos.
"¡Hai!" Respondieron Pip, Seras y Shinji al unísono.
/Fin de Flashback/
Integra le había dado la información más detallada a Pip, subrayando en ciertos detalles que debía de mantener para él mismo, y al leerlos, el mercenario se dio cuenta del porqué de la petición.
En ese helicóptero viajaban Pip, Seras, Shinji y Alucard, los tres primero no habían ocultado su sorpresa al encontrar al nosferatu esperándolos en el asiento del helicóptero cuando subieron, pero no era necesario hacer preguntas, era una situación delicada y entre más refuerzos mejor.
"T menos un minuto" Dijo el piloto a través del altavoz, asegurando que todos estuvieran listos. Los helicópteros descendería en los terrenos de la mansión para el despliegue de todo el escuadrón de ataque y procurando mantenerse alejados de las cámaras de los medios de comunicación.
Los tres helicópteros hicieron una formación en 'V' y comenzaron a descender en los grandes jardines de la mansión Rohan.
BANG BOOOOOOM
De pronto el helicóptero se sacudió al tiempo que se escuchó una fuerte explosión. "¡Tenemos daño en la base de la cola!¡Perdemos el control del helicóptero!" Exclamó el piloto alarmado.
"¿De verdad genio?" Gruñó Bernadotte mientras se sujetaba con fuerza de lo que podía. La cabina se llenó de luces rojas y zumbidos mientras el helicóptero descendía en círculos y descontrolado hacia el piso.
Shinji miró a sus alrededores, saltar del helicóptero no sería ningún problema, pero saltar en este momento significaría arriesgarse a pasar entre las aspas… y eso no era nada bueno.
"¡Sujétense!" Gritó Seras, quien tenía su mirada fuera de la cabina a través del cristal, su agudizada mirada le permitía observar con certeza la distancia entre el helicóptero y el piso.
CRASH SCREEEEEEEEEEEEEECH
Todo pasó en una fracción de segundos, sintió su cuerpo sacudirse justo en el momento que el helicóptero golpeó inestablemente el piso y luego se vio a si mismo botar por toda la cabina como una muñeca de trapo.
"¿¡Están bien!"
"¿¡Todos bien!"
"¿¡Águila uno, cuál es su estado!"
"¿¡Cómo se encuentran!"
Las voces cuestionantes de los tripulantes, del piloto y de los pilotos de los demás helicópteros inundaron la cabina. Eso significaba que fueron los únicos derribados, al ir dirigiendo la formación en 'V' se habían convertido en el blanco principal.
El helicóptero se encontraba de lado, las aspas se habían destrozado al golpear con el piso y habían salido disparados sus fragmentos, mientras que en la cabina Shinji se encontraba en una esquina debajo de Seras y Pip se encontraba en la esquina opuesta.
"¡Mierda!" Gruñó Pip con un quejido.
"Tshh… Victoria-san… me aplasta" Murmuró Shinji.
"¿Se encuentran bien?" Preguntó Seras ignorando a los dos cazadores y mirando a sus alrededores para evaluar la situación.
"Creo que me fracturé un hueso" Gruñó Bernadotte sujetándose con fuerza su espinilla izquierda.
"¡Rayos!" Exclamó Seras levantándose, y finalmente dejando respirar al chico debajo de ella, y se dirigió hacia Pip. "Debemos salir de aquí…" Dijo ayudándolo a levantarse.
Shinji por su cuenta ya se había puesto de pie y miró a sus alrededores, faltaba un cazador… "Alucard-sama" Murmuró extrañado.
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Junto con Seras, Shinji se dirigió a toda velocidad hacia donde se encontraban los otros dos helicópteros, éstos dos se habían alejado de la zona de aterrizaje para evitar ser derribados por las armas de los enemigos.
En los brazos de Seras iba un muy irritado Bernadotte, la vampiresa lo llevaba al estilo nupcial… y al mercenario no le agradaba nada. Por su parte el piloto del helicóptero se había quedado atrás al no poder seguir el inhumano ritmo de la pareja de cazadores.
Al llegar a la zona de aterrizaje de los otros dos helicópteros no tardaron las burlas dirigidas a Pip por parte del escuadrón de mercenario al ver la 'forma' en la que llegó y haciendo que una vena palpitante se pintara en su frente.
"¿De qué forma procederemos?" Preguntó Shinji con su fría mirada dirigida hacia la mansión. "¿Me adelanto?" Preguntó al tiempo que sujetaba la empuñadura de su espada.
"El enemigo ha tomado la iniciativa de atacarnos y están bien armados…" Intervino Pip con una mirada seria en sus ojos y expresión meditativa en su rostro. "…Ikari, limpia los alrededores" Ordenó, ganándose una mirada cuestionante por parte de la mujer.
"Hai" Respondió Shinji meramente con una sonrisa maligna en su rostro y poniendo el visor nocturno sobre sus ojos. "Con permiso…"
SWIIFFFFF
El chico desapareció del lugar, su figura perdiéndose en la oscuridad de la noche.
Seras le dio una mirada cuestionante a Bernadotte. "Él quiere y puede hacerlo…" Respondió meramente el mercenario. La vampiresa dejó salir solo un sonoro suspiro.
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Los helicópteros se habían situado a la lejanía de la mansión, aterrizando en un claro en medio de una zona boscosa del gigantesco patio de la misma y utilizando los mismos árboles como defensa.
Se habían alejado de la mansión poco más de ochocientos metros y acortó la distancia a la mitad en tan solo un par de segundos. Se detuvo momentáneamente y decidió esperar un ataque del enemigo, pero a pesar de haber detenido sus movimientos sus sentidos aún se mantenían agudizados.
FIIZZZ FIIZZZ
Vio un destello a la distancia y el sonido de un estruendoso disparo… inmediatamente después esbozó una sonrisa confiada al ver dos cohetes lanzados en su dirección y en respuesta lo único que hizo fue avanzar un par de metros hacia enfrente y observar tranquilamente como los cohetes pasaban a su costado y seguirse de largo a sus espaldas.
BOOOOOM BOOOOOM
Los cohetes se impactaron a sus espaldas y para ese momento Shinji ya había localizado a los dos agresores. Se encontraba a un par de cientos de metros del ala izquierda de la mansión… entre las sombras podía distinguir las siluetas de dos vampiros cargando el lanzacohetes con facilidad sobre sus hombros.
"Je…" El cazador esbozó una sonrisa feral y sus ojos se estrecharon. Ellos fueron quienes derribaron el helicóptero en el que él iba… se preguntaba cuantos más habrá en ese lugar.
SLASH SLASH
Los dos vampiros se encontraban recargando su lanza cohetes y preparándose para disparar nuevamente, vieron una línea plateada pasar por el aire frente a ellos y luego la de un chico de gabardina negra aparecer tranquilamente…
Dejaron caer al mismo tiempo la lanza cohetes para atacar cuerpo a cuerpo al chico pero se detuvieron en seco cuando una línea carmesí se pintó en sus rostro y la sangre comenzó a salir a borbotones de ésta… lo último que vieron antes de desplomarse fue al macaba sonrisa en el rostro del chico.
Shinji blandió su espada a un costado para limpiar la sangre restante en el filo y paseó su mirada por los alrededores.
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Dentro de la mansión.
Un sujeto de cuerpo musculoso, gafas oscuras, barba de candado y de cabeza rapada yacía sentado en uno de los sofás de la mansión con sus brazos extendidos en el respaldo, y a sus costados se encontraban dos chicas de mirada maliciosa y ojos carmesí.
"Vaya, dos han caído…" Murmuró el sujeto esbozando una sonrisa colmilluda. "Ikari ha llegado… ¿no es así?" Cuestionó.
Frente a él se encontraba la rubia vampiresa Laura quien meramente asintió con una plácida sonrisa en su rostro. "Quedas a cargo…" Dijo la mujer antes de darse la vuelta y caminar hacia las sombras.
"Por supuesto, déjenmelo a mí…" Dijo el sujeto con confianza antes de tronar sus dedos.
CLICK
En la misma habitación se encontraba una pareja adulta y una niña pequeña, estos estaban sentados en una esquina con sus manos atadas y sus bocas cubiertas con un paño. La familia observó horrorizada como los cadáveres regados en el piso de algunos de las decenas de personas que servían su mansión se comenzaron a poner de pie y se dirigían fuera del lugar.
Luego el sujeto se reclinó hacía en frente al tiempo que tomaba la radio que colgaba de su cinturón. "Escuchen todos… hemos perdido el ala izquierda, prepárense para capturar a este mocoso"
"Entendido Seth…" Respondieron varias voces por la radio un momento después.
Seth se reclinó nuevamente en el sofá y se dejó mimar por las dos vampiresas. "Esto terminará rápido…" Murmuró con una sonrisa maligna.
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Unos momentos después.
Shinji había rodeado la mansión en busca de más enemigos en un par de segundos, pero estos al parecer ya se habían replegado dentro de ésta… en este momento se encontraba frente a las puertas principales de la mansión. "Bernadotte-san voy a entrar…" Dijo por la radio.
"Roger… ten cuidado, el apoyo va en camino" Respondió Pip desde el otro lado.
Shinji miró las grandes puertas por unos segundos y sin titubeo alguno se acercó a estas.
SCREEEEECHH
Las puertas hicieron un rechinido conforme se abrían y el chico se abrió paso dentro de la mansión.
Todo se encontraba en penumbras pero su visor nocturno le daba una clara imagen de lo que había a sus alrededores… no había ningún enemigo a la vista. Shinji quería hacer las cosas interesantes, tácticamente cualquier otro lugar hubiera sido perfecto para entrar, pero decidió usar la puerta principal, el lugar más obvio…
La adrenalina que su cuerpo liberaba en cada cacería se había vuelto una especie de droga, al sentir la adrenalina lo único que plagaba su mente era el enemigo a aniquilar y la espera de la próxima misión.
"¿Ikari Shinji?" Escuchó una voz a su costado.
"¿Huh?" Eso de verdad lo había tomado por sorpresa, nadie fuera de Hellsing lo había llamado por su nombre en un largo tiempo. "¿Quién eres tú? ¿Por qué sabes mi nombre?" Preguntó el chico con un voz fría.
"Confirmado, el objetivo es Ikari Shinji" Dijo la misma voz e ignorando sus preguntas.
"Captúrenlo… pero recuerden mantenerlo con vida" Respondió una voz a través de un radio.
"¡Roger!" Respondió la voz al comando. "Ya escucharon… traten de no herirlo mucho" Dijo la voz con un tono burlón.
STEP STEP STEP STEP
La entrada de la mansión daba a un gran corredor con una gran alfombra donde había pinturas y estatuas, como si fuera una galería de arte. A los costados, y recordándole a la mansión Hellsing, se extendían varios pasillo que llevaban a otros pasillo y a otras habitaciones… y al fondo del gran corredor había una lujosa escalinata que llevaba a los pisos superiores.
De la nada el lugar se había plagado de vampiros que apuntaban sus armas largas en dirección del chico.
Era la primera vez que encaraba por su cuenta a tantos enemigos… es más, en ninguna de las misiones anteriores se habían enfrentado a una plaga tan grande, ahí había por lo menos unos treinta vampiros.
Para sorpresa de los vampiros el chico no dio un paso a tras ni hubo duda en su lenguaje corporal… Shinji esbozó una sonrisa siniestra al verse rodeado de tantos enemigos, de haber estado ahí Seras o Pip, aun con sus visores nocturnos puestos lo hubieran confundido con Alucard por un instante.
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Seras se estaba abriendo paso rápidamente hacia la mansión mientras que Pip había permanecido en la zona de aterrizaje de los helicópteros, al parecer tenía una fisura y no una fractura en la pierna, pero por el momento no se podía mover.
La vampiresa se había adelantado para dar apoyo a Shinji, pero por la esquina de su ojo notó algo moverse en la oscuridad en dirección a la zona de aterrizaje…
"¡R-rayos!" Exclamó con sus ojos abriéndose como platos y deteniéndose súbitamente.
A unas decenas de metros de distancia a su costado se percató de decenas de ghouls que se movían tétrica y lentamente por los campos de la mansión además de algunas figuras veloces entre ellos. Vampiros y ghouls se dirigían a la zona de aterrizaje, tenía que volver o aniquilarían al escuadrón que se encontraba atrás.
Giró su mirada hacia la mansión con culpa y preocupación inundando su rostro. "Lo siento Shinji-kun, te alcanzaré pronto…" Murmuró antes de cambiar su rumbo, Harkonenn en su espalda.
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CLINK
Shinji desenvainó su espada ligeramente empujando el tsuba con su dedo pulgar, la sonrisa de unos instantes atrás nunca abandonando su rostro.
"Niño, envaina esa espada… y ríndete" Dijo el vampiro que había hablado al inicio.
En ese uno de los vampiros a la derecha se abalanzó hacia Shinji para tratar de inmovilizarlo...
Los ojos del resto del escuadrón de midians no pudieron seguir los movimientos de Shinji, este había desenvainado totalmente su espada, se movió en dirección del vampiro que se abalanzó sobre él y cortó su cuello limpiamente.
La armada solamente había visto al chico desaparecer y un as de color plateado pasar por el aire y a través del atacante antes de que Shinji reapareciera nuevamente a las espaldas del vampiro.
El joven cazador solamente caminó lentamente hacia el centro del corredor, los ojos de la armada de vampiros observaban expectantes a su paralizado camarada y al tranquilo chico.
PUUUFFF
Ante las furiosas miradas de los vampiros el cuerpo del vampiro atacante se desplomó y su cabeza rodó por los suelos.
CLICK CLICK CLICK CLICK CLICK
Más de dos decenas de armas apuntaron en dirección de Shinji, quien aún los observaba con desinterés y frialdad.
"¡No disparen!" Gruñó el líder del escuadrón mientras el resto maldecía al ver a su compañero abatido. "Lo necesitamos con vida…" Agregó en un tono bajo.
Hubo un largo momento de silencio, ninguno de los dos bandos hizo un movimiento
CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK CLANK
En ese momento un gran reloj de péndulo que colgaba al fondo del corredor indicó que ya eran las diez de la noche… y era la señal de guerra.
"¡Captúrenlo!" Gruñó el líder, y en ese momento ante los incrédulos ojos del escuadrón completo la imagen del chico desapareció del centro del corredor y aparecieron seis imágenes del chico, uno frente a cada pequeña agrupación de los midians…
"¡¿Q-que demon-"
SLASH SLASH SLASH
El chico parecía haberse multiplicado, seis imágenes de él mismo se movían en toda el área con direcciones independientes la una de la otra… de no ser por los gritos agónicos y el crujir del metal al momento de cortar por piel, carne y hueso, este hubiera sido un bello espectáculo…
Los plateados reflejos de la espada iluminaron el lugar con forme la katana se blandía de un lugar a otro a velocidades inhumanas…
Los cuerpos despedazados totalmente comenzaron a desplomarse uno tras otro y comenzaban a crear un charco de sangre en toda el área… Algunos de los vampiros en desesperación decidieron ignorar las órdenes que habían recibido y alzaron sus metrallas para disparar ante las múltiples imágenes del chico pero fue en vano también.
Los ases plateados de luz cortaban el aire frente a ellos e inmediatamente sentían un dolor agudo y cortante en sus brazos para inmediatamente ver antes sus ojos atónitos como estos se comenzaran a desplomar mientras sus manos sujetaban aun las armas.
Durante el ataque Shinji esbozó una sonrisa confiada, durante el último par de meses había hecho más intenso su entrenamiento y gracias a ello había logrado controlar mejor su velocidad… una cosa era ser rápido y la otra poder controlar la velocidad alcanzada.
Al igual que con otro de los grupos de vampiros simplemente se acercó y blandió su espada de derecha a izquierda mientras destajaba extremidades y torsos con su espada que solamente dejaba un destello plateado en su paso.
Cortaba primero los tendones y músculos frontal superiores de sus piernas seguido de un casi inmediato corte profundo y a la altura del estómago, con eso lograba que los vampiros cayeran arrodillados y se comenzaran a desangrar desde su estómago. A eso le seguía blandir su espada a modo de cortar de tajo sus brazos para que estos cayeran con sus armas, y finalmente… hacer que sus cabezas rodaran.
Todo sucedió tan solo en unos segundos pero fue el tiempo suficiente para que el midian que dirigía el grupo de vampiros se percatara de lo que sucedía… eso al mismo tiempo que el mismo se desplomaba al piso. "El muy cabrón está tomándose su tiempo…" Pensó furioso al sentir como sus brazos se desprendían de su cuerpo. "…bien podría habernos matado desde el inicio"
SWIIFF SPLAT
Las múltiples figuras de Shinji desaparecieron un par de segundos después y una única figura del chico se encontraba en el centro del lugar. El cazador blandió su espada de un lado a otro para limpiar el filo y la sangre restante se esparció en el piso.
El chico miró a sus alrededores con una sonrisa tranquila en su rostro y una expresión de orgullo ante la escena… decenas de cadáveres de vampiros despedazadas yacían inertes bañados en su propia sangre.
Aun con su respiración un poco agitada Shinji dirigió su mirada hacia las escalinatas frente a él y esbozó una sonrisa feral. "Terminemos con esto…" Murmuró.
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Después de inspeccionar algunas de las vastas recámaras de la mansión Shinji llegó finalmente a un estudio de música. Abrió la puerta lentamente y fue recibido por un hombre Afroamericano sentado en una pequeña silla de madera en el centro de la gran habitación.
A las espaldas del sujeto se encontraban dos chicas, una rubia y una morena… ambas mirando al chico con malicia y una sonrisa burlona en su rostro, una de ellas tenía un chello en su mano y la otra el arco.
CLAP CLAP CLAP CLAP
El hombre comenzó a aplaudir lentamente al tiempo que miraba en su dirección antes de esbozar una media sonrisa.
"Te encargaste rápidamente de ellos, Ikari Shinji…" Murmuró al tiempo que extendía sus brazos, acto seguido las dos mujeres le entregaron el chelo y el arco al sujeto y éste los comenzó a acomodar… un instante después el arco hizo contacto con las cuerdas del chelo y una melodía inundó el lugar.
Las manos de Shinji se empuñaron inconscientemente al tiempo que sus ojos se abrían como platos y su quijada se abría. El conocía esa canción a pesar de que ésta solamente tenía un par de segundos de haber iniciado.
El chico lo miró en silencio por unos segundos, su cuerpo se estremecía y Shinji desconocía la causa de ellos. "Concierto No. 2 de Vivaldi…" Murmuró con un hilo de voz.
"Veo que la conoces" Respondió tranquilamente el afroamericano, sus agudos sentidos captando el murmullo del chico.
"¿¡A que carajos estás jugando!" Gruñó Shinji, su rostro distorsionado por la furia, los músculos de su rostro y venas de su frente saltando contra su piel el tiempo que sus manos se convertían en puños.
Esa canción la conocía muy bien. Pasó meses ensayándola por su cuenta y en compañía de Catherine, finalmente la había tocado completa cuando Arthur y Elizabeth habían vuelto de su viaje del caribe… había dejado de tocarla y practicarla desde 'aquel' día.
El vampiro esbozó el fantasma de una sonrisa mientras continuaba tocando la melodía y esta se ampliaba conforme la temperatura del lugar descendía y una extraña aura impregnaba el lugar.
"¿Quién demonios eres tú?" Gruñó Shinji nuevamente, esta vez su mano estaba sujetando la empuñadura de su espada.
"Disculpa…" Dijo el afroamericano deteniendo la melodía súbitamente. "...no me he presentado, mi nombre es Seth Stryder…" Se presentó asintiendo levemente y esbozando una sonrisa confiada. "…y tú eres mi presa" Agregó.
Shinji solamente lo observó en silencio.
"Debo decir que me sorprende lo rápido que acabaste con mis tropas, esperaba que te detuvieran un poco más de tiempo… pero amigo, debes de mejorar en tu estrategia…" Dijo Seth mientras se ponía de pie, las dos vampiresas se acercaron desde su espalda para sujetar el chelo y el arco. "¿buscar habitación por habitación? Hace un largo rato que hubieran muerto…" Agregó al tiempo que con su mano señalaba en dirección de una esquina del gran estudio.
Shinji giró su mirada de reojo e inmediatamente sintió un nudo en la garganta, ahí se encontraba una pareja adulta y una niña pequeña. No sabía por qué… más bien no quería pensar en la razón del porque sentía una presión en su pecho y un temblor incontrolable invadir su cuerpo.
"Souichiro ya se hubiera encargado de ellos con esa espada que cargas…" Agregó el vampiro señalando con su cabeza en dirección de Shinji y esbozando una sonrisa maligna de oreja a oreja que dejaba ver sus filosos colmillos.
"No jodas conmigo…" Murmuró Shinji con una voz oscura y ronca, de no haber sido por los visores sobre sus ojos, Seth hubiera visto la asesina mirada en los ojos del chico.
"Ikari… tengo dos propuestas sencillas" Dijo Seth alzando su mano empuñada antes de elevar su dedo índice. "Uno, sales de aquí caminando conmigo y esta bella familia permanece aquí a salvo" Explicó tranquilamente. "…o dos, te muelo a golpes, te llevo conmigo y esa linda familia se convierte en el almuerzo de mis dos bellezas…"
El joven cazador no reaccionó ante las palabras amenazantes del vampiro, al menos no de la forma que Seth estaba acostumbrado. "Je…" Shinji meramente esbozó una sonrisa burlona.
"Oh vaya…" Respondió el vampiro con falsa sorpresa. "…tanta confianza no encaja con el perfil del patético Tercer Elegido" Con eso Seth borró la sonrisa burlona del rostro de Shinji… la temperatura descendió aún más y el aire se tornó seco, y finalmente Seth se percató de que era esa extraña aura que inundaba el ambiente… era instinto asesino.
"¿Insinúas que eres fuerte?" Continuó Seth, esta vez una expresión seria en su rostro. "Eres patético, no pudiste salvar a una niñita y a sus padres…"
"Cállate…" Gruñó Shinji por lo bajo, las terribles imágenes de dos meses atrás viniendo a su mente e inconscientemente giró su rostro y mirada a un costado… tratando de negarse a sí mismo el recordar tales cosas.
"Pero eso ya lo sabes… También eres un cobarde que ni siquiera ha ido a sus tumbas" Agregó, los ojos carmesí del afroamericano destellaron en la oscuridad con malicia.
"Tan débil que sucumbiste a la oscuridad para tratar de olvidar lo que había sucedido…" El joven cazador miró cuestionante al vampiro. "… y casi matas a la persona que te ha entrenado y se ha convertido en tu tutor"
"Eso es…" Murmuró Shinji con voz ronca pero fue interrumpido por Seth.
"¿Vas a darme excusas al respecto?" Cuestionó el vampiro girando su cabeza de lado y mirando con las cejas levantadas al chico. "¿Cómo te excusarías ante una niña de ocho años que muere con una daga en el abdomen?"
Los ojos de Shinji se abrieron como platos… y finalmente después dos meses se rompió la dura coraza que había puesto frente a él y sus ojos se nublaron por las lágrimas que comenzaron a correr libremente.
"Y-yo… "
PAFFFFF
"¡Ughhh!" Shinji se dobló al ser interrumpido con un terrible golpe en su estómago. Seth había atacado…
"Lady Elizabeth lloraba al ver el cuerpo de Catherine y se arrastraba con una daga en el vientre mientras estaba desangrándose… pero ella solo quería llegar al cuerpo de su hija…" Dijo Seth arrodillándose a un lado de Shinji y murmurando en su oído.
El joven cazador tenía su mirada perdida y le era difícil recuperarse después del terrible golpe que había recibido… su velocidad no le ayudaba para ello.
PUFFFFF
"¡Auuughhhh!" Gritó Shinji al salir disparado por los aires.
"Esperaba más de ti Ikari…" Dijo Seth después de propinarle una patada a Shinji en el costado y sacarlo volando. "...esto es patético, toda tú máscara de dureza y capacidades asesinas se derrumbaron con unas cuantas palabras… ¿y te haces llamar un cazador?"
Shinji forcejaba para levantarse después del golpe, pero en ese momento estaba seguro de tener un par de costillas rotas… la patada con la descomunal fuerza de un midian más las botas punta de acero de Seth eran una terrible combinación.
"¡Ughhh!" Shinji dejó salir un grito ahogado cuando el vampiro lo levantó del cabello como si fuera una muñeca de trapo y luego arrancó el visor nocturno de su cabeza.
Se encontraban frente a frente, Seth lo miraba pasivamente mientras Shinji le devolvía una mirada furiosa aunque derrotada… como la de un lobo herido frente al cañón de una escopeta.
"Debiste tomar la opción uno… pero tu arrogancia tendrá consecuencias" Murmuró Seth con una mirada fría. "Alicel, comienza por favor…" Ordenó señalando con su cabeza en dirección a la familia apresada.
La chica morena esbozó una sonrisa encantadora, lo cual era algo diabólico para lo que implicaban esas palabras, y se dirigió hacia los Rohan.
"Cada decisión tiene una consecuencia y no importa quien seas, no importa lo que hagas, no eres nadie especial para no asumir las consecuencias de tus acciones…" Dijo Seth mientras giraba la mirada de Shinji, ahora sujetándolo del cuello, en dirección de los Rohan.
"¿Q-que-"
"Pudiste tomar la opción uno… ahora mira como mueren ellos debido a tus acciones" Interrumpió Seth y con cada palabra llena de malicia.
Shinji miró con terror y con desesperación como la vampiresa rubia se acercaba a la familia y rompía las cuerdas de la niña pequeña.
Los padres gritaba y suplicaban para que la dejaran ir al mismo tiempo que la pequeña forcejeaba para soltarse del poderoso agarre de la vampiresa, pero todas las suplicas cayeron en oídos sordos…
"Ahora di adiós a la pequeña y dulce Teresa…" Murmuró el afroamericano.
Shinji estaba desesperado, no sabía qué hacer ahora que Teresa gritaba aterrada conforme la vampiresa acercaba sus filosos colmillos a su cuello… Si bien era cierto que en este momento el dolor invadía su cuerpo, mientras que la desesperación nublaba su mente… la furia poseía su corazón.
"¡CATHERINE!" Rugió Shinji con todas sus fuerzas.
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Un minuto antes.
Lejos de la multitud, Laura observaba con un rostro plácido y una sonrisa en dirección de la mansión.
Se encontraba en una pequeña colina a unos cientos de metros atrás de donde se habían reunido los curiosos a ver qué era lo que sucedía dentro de la mansión de los Rohan, estos eran detenidos por los policías, bomberos y militares que rodeaban el lugar completo…
"Seth, tienes una lengua venenosa… pero está bien, destruye su voluntad, no la necesitamos…" Dijo al tiempo su sonrisa se ampliaba.
Pasaron unos segundos, los ojos Laura se tornaron expectantes aunque al mismo tiempo negó con la cabeza negativamente. "La niña primero ¿huh?" Musitó.
Sus ojos se tornaban cada vez más expectantes segundo tras segundo… pero su expresión cambió súbitamente a una de terror. "Esto es..."
Una terrible aura inundó el frío aire del pequeño poblado y observó cómo primero los vehículos y equipo electrónico de los policías y militares comenzaba a fallar junto con el alumbrado público de los alrededores de la mansión.
Se encontraba a más de doscientos metros de la mansión y aun así podía sentir como la temperatura disminuía y como el aire se llenaba de malicia… se sentía en ese momento estar siendo engullida por la oscuridad. "No debía llegar a esto… ¡Mátalo ahora!" Exclamó molesta y agitada.
"¿Matarlo?" Escuchó preguntar una ronca voz a sus espaldas.
BAAANG BAAANG SPLAT
Y antes de poder girar su mirada el sonido de explosión de un par de armas de alto calibre ensordeció sus oídos momentáneamente.
"¡AAAGGGHH!"
Laura se desplomó al perder el equilibrio súbitamente, sintió como sus dos piernas volaban en miles de pedazos a la altura de la rodilla y un dolor paralizante invadirla. Ya se había formado un charco de sangre bajo la rubia antes de que esta lograra enfocar su mirada e identificar a su agresor.
"¿Matar a Ikari?" Cuestionó la voz nuevamente.
En ese momento los ojos de Laura se llenaron de terror al reconocer la figura frente a ella. El nosferatu y cazador de la familia Hellsing se encontraba ante ella, sus dos humeantes y frente a él se encontraban sus dos titánicas armas amenazando con disparase de nuevo y apuntando en dirección de ella. "A-alucard" Logró decir con un hilo de voz.
El cuerpo de Laura se estremecía al ver al imponente cazador frente a ella.
"Veo que nos conocemos…" Respondió Alucard esbozando su peculiar y conocida sádica sonrisa.
Laura trató de alejarse de Alucard usando sus brazos para arrastrarse por el piso, el terror la invadía y sabía que la muerte era inminente para ella de una u otra forma.
"Ahora dime, ¿Quiénes son ustedes?" Preguntó Alucard, su voz tornándose ronca y sádica, sus ojos llenos de malicia y destellando de color rojo.
La rubia ignoró la pregunta y seguía arrastrándose por el piso, tratando de alejarse del nosferatu.
BANG BANG
"¡Uaaaaghhhhh!" Gritó Laura cuando sus dos brazos explotaron a la altura de los codos… Alucard la había inmovilizado totalmente ahora.
El siempre tranquilo y atractivo rostro de la rubia se había distorsionado por la furia y el dolor, sus ojos miraban de forma amenazante al vampiro aun cuando no podía hacer nada en contra de éste.
Alucard enfundó a Jackal mientras acortaba lentamente la distancia entre él y la mujer, al estar frente a ella y ante los ojos aterrados de Laura, se inclinó y la sujetó del cuello, la vampiresa dejó salir un grito ahogado ante el poderoso agarre del nosferatu.
El ensangrentado cuerpo de Laura se encontraba suspendido en el aire mientras Alucard la sujetaba del cuello, los brazos y piernas de la mujer estaban dispersados en el piso en un charco de sangre… y ahora los dos vampiros intercambiaron miradas.
"Ahora me dirás quién es tu maestro y que es lo que planean…" Dijo Alucard esbozando una sonrisa feral que mostraba sus afilados colmillos.
FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIZ
Acababa de decir esas palabras cuando la chica sonrió confiada unos instantes antes de que su cuerpo fuera envuelto en unas poderosas llamas de color púrpura que iluminaron el cielo nocturno.
Alucard pudo ver la sonrisa en el rostro de la chica mientras era engullida por las llamas… solamente pasaron un par de segundos antes de que lo único que restara de aura fueran cenizas, incluso las partes de su cuerpo que yacían en el piso se habían desintegrado.
Parte del brazo del cazador había sido engullido también por las llamas pero este no reaccionó al respecto… Alucard yacía de pie con una expresión blanca en su rostro, su brazo extendido y su mano empuñada donde hacía unos momentos se encontraba el cuello de la vampiresa.
En su puño, extrañamente el vampiro podía sentir un pequeño objeto cuadrado y metálico.
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PAAFFF
"¡Uaaaaghhhhh!" Seth dejó salir un quejido de dolor cuando recibió un puñetazo en la cara que lo hizo salir por los aires, derribando sillas, mesas e instrumentos en el proceso.
"Mierda…" Gruñó mentalmente mientras sacudía su aturdida cabeza, ese golpe realmente le había dolido… aunque no más que el resto de ataques que había recibido. Su cuerpo se encontraba totalmente ensangrentado, lleno de cortes y golpes por todas partes y su rostro se encontraba mutilado.
El ambiente estaba inundado por oscuridad y maldad, su cuerpo temblaba por un terror indescriptible y que no podía controlar, era como un cáncer que se había esparcido por cada célula de su cuerpo.
"Ponte de pie…" Escuchó Seth a sus espaldas. Era la voz de Shinji, pero a esta se le había sumado una segunda voz haciendo una especie de eco a cada palabra, como si fueran dos personas las que estuvieran hablando.
Seth paseó su mirada por los alrededores… la familia Rohan se encontraba en una esquina, viendo aterrados la escena frente a ellos y las dos vampiresas que lo acompañaban yacían inertes en el piso. Finalmente giró su mirada hacia el chico…
Shinji se acercaba hacia el lentamente empuñando su katana… un aura de color negro girando en torno a él, sus ojos eran totalmente negros y la sonrisa en su rostro emanaba una malicia indescriptible.
/Flashback/
"¡CATHERINE!" Rugió Shinji con todas sus fuerzas.
La primera reacción de Seth fue soltar al chico cuando un torbellino de llamas negras apareció alrededor del chico. Un aura de muerte inundó el lugar inmediatamente… sí, ese sentimiento era inconfundible en ese momento.
La vampiresa morena se detuvo instantáneamente al tiempo que clavaba su aterrada y sorprendida mirada en el joven cazador de Hellsing. Su cuerpo se estremecía incontrolablemente y podía sentir las frías manos de la muerte empuñando su corazón. La morena lo único que podía hacer en ese momento era observar con terror los totalmente negros ojos del chico… los cuales estaban clavados en ella, como los de un predador sobre su presa.
"Suéltala…" Dijo Shinji con un eco maligno en su voz, su furiosa mirada en la vampiresa. Pero el cuerpo de ella simplemente no reaccionaba por el terror que la invadía.
"¡Ughhh!" La morena dejó salir un grito ahogado cuando una mano cubrió su rostro e incrustó su cráneo contra el concreto.
Todo fue muy rápido, Seth ni siquiera notó el momento en el que Shinji había desaparecido frente a él para atacar a su subordinada. En este momento el chico se encontraba cargando con un brazo a la pequeña mientras que con el otro incrustaba el cráneo de su subordinada en el piso…
El aura de muerte no solo infundía terror en los vampiros, la pareja observaba paralizada la escena frente a ellos, y la niña pequeña había quedado inconsciente casi instantáneamente debido a ella.
Shinji se puso de pie y tranquilamente se dirigió hacia los Rohan con la pequeña en brazos, se acercó a ellos y no notó el terror en los rostros de la pareja en el momento que depositó a la pequeña a sus pies.
El momento que Shinji se tomó para depositar a la niña junto a sus padres, la otra vampiresa salió de su transe de terror y giró para emprender su huida.
PUFFFFFF
Sus ojos se abrieron como platos, el aire salió de sus pulmones y un hilo de saliva y sangre escurrió de su boca al sentir dolorosamente un puño clavarse en su estómago que la detuvo en seco y la hizo volar por los aires en dirección contraria.
"¡Agghh! ¡Agghh! ¡Agghh!" La rubia vampiresa gritaba conforme su cuerpo golpeaba el piso una y otra vez al rodar por éste.
Seth observó el intercambio sin moverse y en silencio… todo había ocurrido tan solo en un par de segundos.
SLASH CRASH
"¿¡Qu-" No logró terminar su pregunta mental ya que su cráneo había sido incrustado contra el techo instantes después de haber sido destajado en el pecho por el filo de una espada.
CRASH
No sabía cómo su cráneo había llegado al techo, pero ahora no importaba, ahora había sido lanzado por los aires como una muñeca de trapo y se estrelló contra una repisa de cristal, pudo sentir como los fragmentos de vidrio se encajaban en su espalda.
SWIIIFFF
A penas se recuperaba del golpe cuando sintió la mortífera presencia del chico frente a él… Seth elevó su mirada y se encontró con ojos totalmente negros observándolo con frialdad. "Mald-"
SLASH
"¡Uaghhhhh!" Seth iba a maldecirlo, pero sus palabras fueron cortadas cuando el filo de la espada atravesó su rostro a la altura de su boca, despedazando tendones, músculos y cortando parte de su lengua.
"No hables más" Dijo Shinji con una voz siniestra antes de tomarlo del cuello.
Ahora era el chico quien cargaba a Seth con facilidad con una mano mientras que con la otra empuñaba su espada… esta la había recuperado del piso una fracción de segundo antes del primer ataque a afroamericano.
"Así que esto es Abaddon…" Pensó Seth con sus ojos clavados en los oscuros ojos del chico.
/Fin de Flashback/
Durante los siguientes minutos el chico dejó salir toda su furia y frustración en el pequeño grupo de vampiros. Las dos vampiresas ya habían muerto, sus cabezas colgaban de su cuerpo por un tirón de piel, sus rostros estaban totalmente desfigurados, sus cuerpos llenos de severos cortes sangrantes y huesos rotos… pero Seth se encontraba en peores condiciones y aún con vida.
"Mwagtameh" Dijo Seth, sangre escurriendo de su boca y mirando con terror al chico. Se encontraba arrodillado con sus brazos colgando inmóviles a los costados y su espalda encorvada.
"¿Huh?" Cuestionó el chico clavando sus negros ojos en él. "¿Qué has dicho?"
"¡Wya Mwagtame!" Gritó Seth, su palabra apenas comprensible debido al desgarro de su rostro y boca. "Apresúrate, apresúrate, apresúrate… ¡apresúrate y mátame!" Pensó el vampiro con desesperación.
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Unos minutos antes
Había sido difícil el eliminar la plaga de ghouls y al pequeño grupo de vampiros que había atacado al resto del escuadrón de Hellsing curiosamente debido a la desorganizada forma en que habían atacado… cuando hay una estrategia se puede plantear una contra-estrategia más rápidamente, pero al no haber una todo era un caos…
Pero el grupo mercenario de los Wild Geese contaba con armamento especializado para las misiones… originalmente usaban balas de cualquier tipo, pero conforme su servicio con Hellsing se prolongaba se les brindaron armas totalmente anti-midians.
Los más difíciles de abatir habían sido el pequeño grupo de cinco vampiros debido a que eran muy escurridizos, pero las armas anti-midian los habían mantenido a raya… al final Seras se percató de que su presencia no había sido totalmente necesaria.
Se dirigía rápidamente a la mansión y al encontrarse ante las puertas de esta sintió como una terrible aura la envolvía… esa aura que había sentido meses atrás.
"¡S-shinji-kun!" Exclamó con sus ojos abiertos como platos y su cuerpo estremeciéndose levemente.
La rubia se adentró rápidamente en la mansión, tenía que detener a Shinji, pero al entrar se detuvo abruptamente por la escena ante ella... ahí se encontraban las decenas de vampiros que Shinji había despedazado unos minutos antes. "¿Tu hiciste esto?" Preguntó al aire sorprendida y pasando sus ojos por la sangrienta escena ante ella. "D-debo apresurarme" Dijo con perturbación en su voz y sacudiendo su cabeza para salir del trance.
No necesitaba saber la ubicación exacta de Shinji, podía sentir claramente el epicentro de esa terrible aura de muerte que inundaba los alrededores.
Comenzó a subir las escaleras rápidamente y al llegar al segundo piso de la mansión viró a la izquierda, sintiendo inmediatamente la terrible aura que emanaba Shinji desde una de las habitaciones del pasillo, podía ver un aura negra fluir fuera de la habitación como si fuera un torrente de agua.
Le tomó un par de segundos llegar ahí, sus ojos se abrieron como platos al ver la escena frente a ella.
Shinji se encontraba dándole la espalda, y éste se encontraba envuelto por una espesa bruma negra que giraba en torno a él, la espada que empuñaba estaba bañada en sangre, un par de metros enfrente del joven cazador se encontraba arrodillado un hombre afroamericano, su cuerpo totalmente mutilado y ensangrentado.
"¡Wya Mwagtame!" Gritó el sujeto, sus palabras distorsionadas por todas los desgarres en tu rostro. Seras intuyó que era uno de los vampiros.
Las palabras no eran claras, pero el horror y la desesperación que la rubia vio en el rostro del vampiro expresaban algo inconfundible… rogaba porque lo sacaran ya de su miseria.
"¡Uggghhhh!" Seras observó horrorizada como la imagen de Shinji aparecía frente al vampiro cuando ni siquiera lo había visto moverse, el chico había pateado al afroamericano directamente en la cara, haciéndolo volar por los aires un par de metros.
El vampiro cayó de espaldas contra el piso, sus extremidades contorsionadas en ángulos increíbles debido a la gran cantidad de fracturas… y ahora el chico aparecía de pie sobre él.
SLASH SLASH SLASH SLASH SLASH
Seth ni siquiera podía gritar, su cuerpo se retorcía por el dolor mientras sus gritos quedaban ahogados en su garganta… Shinji yacía sobre él, blandiendo su espada de un lado a otro y cortándolo a través de todo su cuerpo, destruyendo los pocos tejidos y órganos que quedaban en una sola pieza.
"¡Detente! ¡Ya es suficiente Shinji-kun!" Gritó Seras.
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"¡Detente! ¡Ya es suficiente Shinji-kun!" Escuchó Shinji a sus espaldas, era la voz de Seras, e inmediatamente después sintió un par de brazos en volverlo desde atrás a la altura de su pecho y que sujetaban sus dos brazos. "¡Detente por favor! ¡No sigas!" Gritó la rubia contra su espalda.
La vampiresa se había abalanzado contra el joven cazador para abrazarlo y detenerlo desde su espalda, ignorando la terrible aura que giraba en torno a él, ignorando el terrible ataque que estaba ejecutando…
"No sigas por favor…" Rogó Seras sujetándolo con fuerza, tratando de inmovilizar sus brazos para que dejara de blandir su espada contra el maltrecho enemigo.
"Victoria-san…" Gruñó Shinji, aunque su molesta voz no iba dirigida hacia la mujer. "…este bastardo… ¡Este bastardo!" Exclamó el chico con odio al tiempo que forcejeaba y trataba de seguir despedazando el cuerpo del vampiro.
El cuerpo de Seth yacía inerte en el piso, había muerto después de ser destajado un par de veces… pero Shinji había continuado sin darse cuenta y sin importarle, e iba a despedazar el cuerpo del vampiro.
"¡Detén esto por favor! ¿¡Qué es lo que te está pasando!" Exclamó la rubia.
"¡ESTOS BASTARDOS LOS ASESINARON! ¡ARTHUR-SAN! ¡ELIZABETH-SAN! ¡CATHERINE!" Gritó Shinji furioso y desesperado al no poder zafarse del agarre de la rubia… al mismo tiempo el aura comenzaba a desvanecerse muy lentamente. "¡VOY A MATARLOS A TODOS ELLOS! ¡VOY A VENGAR SUS MUERTES! ¡A TODOS ESTOS BASTARDOS VOY A MANDARLOS DIRECTO AL INFIERNO!"
Seras no necesitaba más palabras para saber lo que había pasado en ese lugar… y de alguna forma comprendía él porque del bestial ataque de Shinji hacia el vampiro.
"Es suficiente Shinji-kun… ya está muerto, por favor, tranquilízate…" Decía la mujer en un tono amable tratando de que el chico se calmara, podía sentir como el aura asesina desaparecía poco a poco y a Shinji dejar de forcejear en sus brazos, ahora el chico se encontraba cabizbajo y su cuerpo temblaba incontrolablemente.
La furia se disipó inmediatamente conforme su mente era invadida por recuerdos con la familia Williams, ahora un dolor insoportable invadía su pecho y sus ojos se nublaban con las lágrimas que pronto comenzaron a caer.
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"Victoria-san… ¡Ellos fueron quienes…! ¿Por qué los asesinaron? ¿Por qué a ellos? Eran inocentes, eran buenas personas…" Su voz se había comenzado a quebrar y sus manos se aflojaron dejando caer su espada al piso. "…Catherine tenía solo ocho años…"
Seras sintió el dolor que asediaba al chico y de sus ojos también comenzaron a rodar las lágrimas conforme se arrodillaba en el piso junto con Shinji. "No lo sé Shinji-kun… de verdad lo siento, desearía que todo fuera una pesadilla…"
"Quiero verlos…" Dijo Shinji entre sollozos.
La rubia apretó los dientes… podía imaginar cuanto el chico quería verlos de nuevo. "Lo sé Shinji-kun..."
Después de meses el joven japonés finalmente se había quebrado, se encontraba arrodillado en el piso mientras las lágrimas corrían por su rostro. Seras continuaba abrazándolo, apoyándolo, no quería detener su llanto esto le hacía bien a Shinji.
"Shinji-kun… no puedes dejar que el odio te consuma" Murmuró Seras.
"L-lo se p-pero…"
"…formabas parte de su familia, ellos nunca hubieran querido verte infeliz, no te encierres en ti mismo, no sucumbas ante el odio" Agregó la rubia interrumpiéndolo, sus palabras fuertes pero suportivas.
"H-hai…" Respondió el chico.
"Debes de ser feliz, Shinji-kun… hazlo por ellos"
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Al día siguiente. Mansión Hellsing. 0930 Horas.
Habían pasado un par de semanas desde que Shinji había puesto pie en la enfermería, las veces que pasaba era solamente para ver el estado de Walter antes de retirarse y sumergirse en sus labores diarias.
"Buenos días Walter-Sensei…" Saludó Shinji sentándose junto a la cama del anciano. Los signos de Walter eran estables y sus órganos internos y externos se habían recuperado ya, todo dependía de la fuerza de voluntad de Walter para despertar del coma en el que se encontraba. A pesar de todo lo ocurrido, el anciano solamente parecía haber envejecido un poco más… sin duda era una persona muy fuerte. "…lamento no haberlo visitado debidamente…" Se excusó Shinji apenado y mirando a los alrededores.
"Walter-Sensei, ya he obtenido el rango de Teniente en la armada… apenas del día de ayer realizamos un rescate exitoso… y por mi cooperación en la misión fue elevado mi rango" Narró Shinji con una mirada distante en sus ojos.
"¿Sabe? la familia a la que rescatamos estaba aterrada de mí… perdí mis cabales y tenían miedo a que me acercara a liberarlos…" Shinji apretó los puños y dirigió su mirada al piso. "Y-yo… simplemente p-perdí el control y a-ataqué…"
Shinji guardó silencio por unos instantes, recordando como la familia Rohan estaba aterrada de él, después del brutal despliegue que habían presenciado no sabían si el mismo era amigo o enemigo… al final fue Seras quien los liberó y se encargó de llevarlos a un lugar seguro.
"Walter-Sensei, ¿sabe de qué me di cuenta? Victoria-san me ayudó a ver que a pesar de que me he vuelto fuerte… aún sigo siendo muy débil…" Dijo el chico con una sonrisa nostálgica. "Después de lo que pasó con Arthur-san, Elizabeth-san y Catherine… después de lo que le hice a usted…" Shinji se detuvo, apretó sus dientes y empuñó sus manos con fuerza. "…realmente lo siento, debí haber sido más fuerte"
/Flashback/
Las imágenes de lo que sucedió la noche en la que se intentó liberar a Abaddon habían llegado a su mente al despertar tres días después de dicho incidente, y aunque algo borroso, podía recordar lo que había hecho… lo recordaba como si hubiera sido un espectador, como si alguien más fuera el que se encontraba fuera de control.
Podía recordar dos figuras femeninas que yacían en el piso, no recordaba exactamente de qué forma las había atacado al encontrarse bajo el intoxicante poder de Abaddon.
Una mujer con ropajes de monja se encontraba inmóvil en el piso boca abajo, y decenas de estacas de color negro atravesaban su ensangrentado cuerpo y la mantenían contra el piso.
Otra mujer de cabello rubio, la cual por un momento pensó que era Seras pero lo había descartado al ver sus ropajes, su situación era la misma, su cuerpo se encontraba atravesado por decenas de estacas mientras yacía inerte en el piso…
El demonio no había encontrado un reto en ellas y las había abatido rápidamente… pero Walter era otra historia.
El demonio se lanzó contra Walter desde el aire, una katana en su mano y una estaca oscura en la otra, sus dos alas extendidas mientras descendía a toda velocidad… como un halcón sobre su presa.
Walter se encontraba solamente algo maltrecho, algunos heridas en su cuerpo causadas por las estacas negras que lanzaba el enemigo, pero nada como para inmovilizarlo. Al ver al demonio lanzarse contra él desde el aire desplegó sus filamentos, creando un torbellino sobre su cabeza.
SWIFF SWIFF SWIFF SPLAT SPLAT SPLAT
El joven poseído ignoró el despliegue y se lanzó al ataque, pero al pasar a través de los filamentos su cuerpo se convirtió en fragmentos de carne y sangre al ser despedazado por estos.
"¿Huh?" Eso no era algo que Walter esperaba, el demonio fácilmente pudo haber destrozado los filamentos o evitarlos para llegar a él.
"Iiiighhhhh" Escuchó un siseo feral a su costado y al girar su mirada todo se volvió rojo…
"¡Aaaaagghhh!" El demonio se encontraba a un par de metros a su derecha y frente a éste se encontraba una esfera de energía roja, la cual hizo explosión un segundo después…
Walter rodó por el piso después de haber sido empujado por el despliegue de energía, sus ropas se habían desgarrado y quemado un poco, pero se encontraba bien, fue la onda expansiva lo que lo había golpeado.
SIIIIIIIFFFFF
Walter no perdió tiempo y desplegó los filamentos a su alrededor inmediatamente, y fue una decisión certera… A sus espaldas volaron pedazos de carne y sangre cuando el demonio había aparecido ahí.
No menguó su defensa de filamentos, hasta ahora había sido lo suficientemente efectiva para mantener distancia entre él y el demonio, pero todo se tornó rojo nuevamente… Walter alzó su mirada al cielo, siguiendo la fuente de la roja energía... "Oh no…" Murmuró, sus ojos abriéndose como platos.
BOOOOOOOOM
Esta técnica había sido utilizada por el chico poseído en algunas ocasiones, primero creaba una esfera de energía roja, y al explotar, de esta volaban como proyectiles miles de lanzas oscuras que se clavaban en todas partes y tapizaban el piso, solo para disolverse en el aire un minuto después.
SLASH SLASH SLASH
Walter elevó su defensa de filamentos, creando un poderoso torbellino, con este desviaba y despedazaba los proyectiles que se dirigían hacia él… aunque debía admitir que comenzaba a cansarse, el demonio simplemente no menguaba en sus ataques y parecía estar disfrutando de esto.
Pero mientras elevaba su defensa sintió una presencia a su costado, giró su incrédula mirada y sus ojos se abrieron como platos. "¿Qu-" Una columna de energía negra se dirigía hacia él.
El demonio había aparecido a su costado a unos metros de distancia, y al blandir la katana desplegó la columna de energía que ahora se dirigía a Walter.
"¡AAGGHHH!" El cazador no tuvo tiempo de reaccionar… la columna de energía se impactó contra su cuerpo de lleno, esta lo lanzó por los aires al mismo tiempo que quemaba la parte de su cuerpo donde había sido golpeado.
Eso había dolido, mucho, la zona de su cuerpo donde se había impactado se encontraba llena de quemaduras y salía humo… Ahora Walter forcejeaba para ponerse de pie, el dolor que sentía era abrumador, pero tenía que seguir peleando…
FLAP FLAP
Walter sintió una sombra envolverlo y una presencia maligna postrarse ante él. El anciano miró con furia la demoniaca figura que batía sus alas sobre su cabeza y lo observaba pasivamente...
El demonio al ver al anciano ya casi inmóvil perdió el interés en él... así que batió sus alas y se elevó en el cielo, se giró, dándole la espalda a Walter y cinco esferas de energía roja aparecieron a los pies del demonio, las cuales aumentaban cada vez mas de tamaño e intensidad de brillo…
BOOOOOOOOOOOOOOOM
Lo último que vio Walter fue la cegadora luz roja que lo envolvió.
/Fin de Flashback/
No había sido para nada una pelea justa ni mucho menos heroica… Walter C. Dornez había sido derrotado con ridícula facilidad, no había forma alguna de enfrentar tan abrumador poder.
El anciano había sido golpeado por la explosión al tiempo que decenas de estacas negras se habían clavado en su cuerpo… era un milagro que se encontrara con vida aún.
"No importa a donde vaya, cosas horribles siempre van a suceder ¿no es así Walter-Sensei?" Dijo el chico con una mirada distante en sus ojos. "…prometo tratar de vivir con ello, trataré de dejar de huir…"
Al decir esas palabras Shinji sintió por alguna razón un gran peso se quitó de sus hombros, el chico esbozó una media sonrisa, con una expresión confiada en su rostro. "Usted tampoco deje de pelear Walter-Sensei… todos lo estamos esperando" Dijo para finalizar.
El joven cazador se puso de pie y se dirigió a la salida de la enfermería, tenía que ver a alguien más… después de más de dos meses finalmente visitaría la tumba de la familia Williams.
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Un día antes. Oficina de Integra. 0430 Horas
Era de madrugada y el escuadrón acababa de volver de la misión en Wakefield, Shinji se encontraba en su habitación en este momento ya que sus ánimos no eran buenos después de que finalmente se había enfrentado a sus demonios internos, mientras que a la rubia dirigente de Hellsing la acompañaban en su oficina la presencia de Alucard, Seras y un enyesado Bernadotte.
Integra dejó salir un suspiro. "Así que Ikari perdió el control…" Murmuró con una expresión pensativa en su rostro.
"No solo eso…" Intervino el vampiro. "…el sello ha probado no ser del todo eficiente" Pip y Seras asintieron. "…este tiene algunas fugas" Agregó con humor.
Integra asintió meramente. "¿Alguna otra información relevante?" Cuestionó intercalando su mirada entre Seras y Pip.
El mercenario encogió los hombros avergonzado… no tenía nada debido a que había quedado fuera de combate desde el inicio.
No obstante Seras asintió con una expresión seria en su rostro, Integra asintió en su dirección indicándole que diera su informe. "Hai… Shinji-kun mencionó el nombre de la persona a la que enfrentó en la mansión Williams… solamente es el nombre, pero es un inicio, el sujeto se llama Souichiro"
"Souichiro" Repitió Integra mientras escribía el nombre en un pedazo de papel. "…ordenaré que Inteligencia busque a todas las personas que han entrado al país con este nombre" Explicó antes de dirigir su mirada hacia el nosferatu. "¿Alucard?" Indagó la mujer… el vampiro siempre tenía algo que decir.
"Descubrí esto…" Respondió Alucard al tiempo que extendía su mano derecha, una sonrisa maligna en su rostro.
"¡Eso es…" Exclamaron Integra y Seras con sus ojos abiertos como platos al reconocer el pequeño chip que Alucard mostraba en su mano. Pip solamente lo miró curiosidad.
"Freaks…" Dijo Integra con una expresión mortíferamente seria en su rostro.
"Millenium" Murmuró Seras.
"Así que Millenium está tras el poder de Abaddon…" Murmuró la mujer analizando la información mentalmente. "Ahora la pregunta es porque…"
Hubo un largo silencio en la habitación, cada quien meditando las posibles respuestas a ello pero nadie podía discernir la razón de ello.
El plan de Corvinus había funcionado…
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Una semana después del Rescate Rohan.
Era viernes y Shinji ya se había desocupado de sus labores en la mansión, todo se habían percatado del notorio cambio de actitud en el chico así como del cambio en su lenguaje corporal. Las personas de la mansión se acercaban a él nuevamente, y eso hizo que el chico se diera cuenta que encerrarse de la forma en que lo había hecho no lo llevaba a ningún lugar… solamente lo alejaba de todos.
Shinji decidió pasear por los jardines de la mansión, tenía tiempo que no los recorría, solía tomar caminatas de un par de horas entre estos, ya que le ayudaban a aclarar su mente y a tranquilizarse, lo único malo era que ya no tenía su SDAT para escuchar música mientras lo hacía.
"Oi, Ikari…" Escuchó una familiar voz al costado de por dónde caminaba. Shinji giró su mirada y se encontró con una escena familiar…
Ahí, tendido en el césped, con su manos cruzadas tras la nuca y usándolas como almohada se encontraba Bernadotte.
"¿Bernadotte-san?" Respondió Shinji observando al mercenario con curiosidad. Tenía una pierna enyesada y junto a él yacían un par de muletas. "¿Qué hace aquí?"
"Tomando una siesta… es que hay un maldito alboroto en mi edificio…" Explicó irritado.
"¿Alboroto?" Preguntó Shinji con curiosidad, sorprendido de que a Pip le molestara por primera vez los alborotos que causaban casi todo el tiempo sus tropas.
"Cumpleaños de alguien de la armada, Ronnie, bastante ebrio…" Dijo Pip. "…y están comprando bebidas, botanas y demás cosas, además de que quieren hacer una parillada y no sé cuántas cosas…" Shinji alzó las cejas sorprendido, ya generalmente festejaban con algunos tragos. "…me les uniré más tarde, ya que todo esté listo hehehe ¿vamos?" Invitó el mercenario.
El joven cazador meditó la propuesta del mercenario por uno segundos antes de responder… "¿Por qué no?" Dijo encogiendo los hombros, de alguna u otra forma y terminaría ahí, además siempre era divertido estar con la tropa. "…tal vez tome un trago o dos" Agregó con una sonrisa colmilluda.
"¡Ese es el espíritu Ikari!" Exclamó Pip animado.
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Algún lugar de Inglaterra. Días después.
"Corvinus, debemos llevar a Abaddon a Tokyo-3, al epicentro de todo… despliega los señuelos…" Ordenó Incognito, sus ojos cerrados y las líneas que cruzaban su cuerpo brillaban de un color púrpura e iluminaba el oscuro lugar en el que se encontraba.
A sus espaldas se encontraba Souichiro, sus rojos ojos brillaban en la oscuridad y hacían contraste con su ahora blanco cabello.
"Es una pena lo que sucedió a Laura, sus habilidades hipnóticas eran muy útiles… pero ahora deberemos valernos de métodos menos ortodoxos…"
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Una semana después.
"Fue un verdadero placer conocerte… Chidori" Murmuró Leonard Testarossa al aire, en su mente se encontraba la imagen de la peliazul.
El whispered se encontraba recargado en el barandal del gran balcón de su recámara, esta era una de las tantas mansiones que poseía Amalgam a lo largo del globo, y esta se encontraba en un poblado de las costas del sur de México. El clima era caluroso y las olas al romper con la orilla de la playa sonaban como poderosas turbinas… se encontraba en un verdadero paraíso tropical.
"¿Puedo ofrecerle algo Lord Leonard?" Cuestionó un hombre a sus espaldas. El whispered giró su mirada para encontrarse con uno de sus guardaespaldas.
"Gracias Lee, pero estoy bien, solo disfruto del sol y de la vista…" Respondió el chico.
"Hai… Lord Leonard, también quería informarle que Sabine se ha contactado con Casper" Informó el hombre de duras y serias facciones.
"Oh… ¿Cuándo se reúne con nosotros?" Preguntó el chico intrigado.
"Arribará al aeropuerto de la Ciudad de México el día de hoy a las 2130 horas, para el día de mañana llegará a la mansión"
"De acuerdo" Respondió Leonard un tanto pensativo, su mente ya había hecho el tema a un lado.
"Con su permiso me retiro" Se excusó Lee haciendo una reverencia la ver el pensativo rostro del Whispered y luego se retiró.
Leonard devolvió su mirada a la playa, a lo lejos se podían ver personas intentando realizar un poco de surf con las grandes olas del mar abierto pero varias de ellas perdían el equilibrio y eran arrastradas hasta la orilla por la columna de agua.
La mente de Leonard viajó nuevamente a los eventos de hace un par de semana atrás. Finalmente se había encontrado con ella cara a cara, ella quien era la clave de todo. "La muerte de Mr. Kalium en China fue algo desafortunado…" Pensó sin sentimiento alguno realmente, el rubio científico era un genio demente que le fue muy útil en sus desarrollos.
"Millenium… usaré sus juguetes, y los dejaré usar los míos, ustedes serán mi distracción…" Murmuró con una sonrisa suspicaz en su rostro. "…solo hay que esperar unos meses más"
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Meses después.
Eran los primeros días del mes de Enero del año 2018. Los festejos navideños y de año nuevo habían sido un tanto reservados por parte de Integra, pero los Wild Geese se habían encargado hacer que dicha celebración fuera a lo grande.
Shinji se encontraba en la explanada detrás de la mansión con su entrenamiento, pasaban poco más de las doce del día y se encontraba en el gimnasio con Seras y Pip, quienes poco a poco habían hecho más duro el entrenamiento del chico.
Durante los pasados meses, desde el incidente con los Rohan, Shinji había continuado acompañando a la tropa en misiones de cacería aunque estas se habían reducido en número desde ese día, Pip y Seras agradecían a los cielos de que el joven Ikari no perdiera el control nuevamente, pero aun lograban sentir el cambio en el ambiente cuando el chico entraba en 'modo cacería', podían sentir un descenso de temperatura al cual poco a poco se fueron acostumbrado… incluso ya había surgido un apodo para el chico por debajo del agua, pero no se lo habían dicho, no sabían cómo lo tomaría el joven.
"¡Victoria-san! ¡Bernadotte-san! ¡Ikari-kun!" Escucharon que alguien gritaba por los pasillos y poco a poco se acercaba hacia donde se encontraban. Se detuvieron momentáneamente y giraron sus miradas curiosas hacia la puerta del gimnasio.
"¡Buenas noticias!" Exclamó una de las camareras de la mansión entrando rápidamente, la mujer sonreía muy contenta. "¡Vayan a la enfermería ahora!" Exclamó ante las extrañadas miradas de los tres cazadores.
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"¿Cuánto tiempo llevo aquí?"
Shinji y Pip esbozaron una sonrisa de oreja a oreja mientras que Seras lloraba con lágrimas dramáticas cayendo de sus ojos y balbuceaba 'Walter-san'.
"Casi cinco meses" Respondió Integra. Esta se encontraba al costado de los cazadores, sus brazos cruzados sobre su pecho y esbozando una media sonrisa.
"¿Cinco meses?" Murmuró el anciano sentado en la camilla, sus ojos abiertos como platos y una expresión de incredulidad y vergüenza en su rostro. "…cuanto tiempo perdido…"
"¿Cómo te sientes Walter?" Preguntó Integra observando con seriedad al anciano.
Walter finalmente había despertado, la enfermera se había acercado a administrar los medicamentos intravenosos cuando el anciano dejó salir un gruñido y movió su cuerpo para recostarse de costado.
"¿Cansado?" Respondió el anciano titubeante, no le agradaba sentirse así después de haber pasado cinco meses en coma.
"¡Pero ha dormido demasiado Walter-san!" Exclamó Pip riendo a la par con Shinji.
Walter sonrió levemente. "Hai… pero me gustaría dormir un poco de verdad…" Respondió, luego giró su mirada hacia Shinji, quien dio un pequeño salto al notarlo. "Veo que te encuentras en buenas condiciones Ikari…" Dijo el anciano inspeccionándolo con la mirada.
"H-hai…" Respondió Shinji algo inseguro bajando la mirada. "¡Eeek!" Exclamó el chico al ser jalado del cuello.
"¡Se ha vuelto un excelente cazador!" Exclamó Pip haciendo una llave en el cuello del chico con su brazo. "No pasará mucho tiempo para que le de algunas lecciones a usted Walter-san…" Dijo el mercenario con una sonrisa colmilluda.
"B-bernadotte-san… y-yo…"
"Oh vaya" Dijo Walter sonriendo plácidamente esbozando una leve sonrisa. "…en verdad me da gusto escuchar eso… como alumno, su obligación es superar a su maestro… ¿está claro Ikari?"
"H-hai… Walter-Sensei" Respondió el chico sonriendo nerviosamente.
"Bueno, dejémoslo descansar…" Intervino Integra. "…el médico acudirá a revisar el estado físico de Walter"
"Haaaai" Respondieron los tres cazadores al unísono como niños contestando a su profesora.
Los cuatro visitantes se despidieron del anciano y lo dejaron en la habitación. Walter se recostó en la cama y dejó salir un suspiro, su cuerpo se sentía entumecido debido a la inactividad, le tomaría un par de meses el recuperarse de ello… "Me estoy haciendo viejo…" Murmuró, no con un tono resignado en su voz, sino más bien de reproche.
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Dos semanas después.
Shinji se encontraba en la cima de un edificio y a lo lejos se podía ver una la columna de humo que se elevaba, sus ojos estaban cerrados pero dirigidos al cielo, su gabardina se revoloteaba por el aire al encontrarse a gran altura.
En los días siguientes de que Walter había despertado las unidades de reconocimiento de Hellsing en Japón reportaron un inusual y espontaneo brote en Tokyo-3, al principio creyeron ser capaces de contenerlo, pero este se estaba saliendo de control… fue entonces cuando se comunicaron directamente con Integra, solicitando apoyo.
Cuando le dieron la noticia a Shinji este no escondió su falta de disposición, realmente no le agradaba la idea de volver a ese lugar del que había huido años atrás… pero los informes mostraban un perímetro de ataques bastante peligroso, Shinji no tardó en percatarse de que muchos de los ataques sucedían en zonas cercanas a lugares que él conocía muy bien.
Finalmente, en los primeros días de Febrero, en compañía de Seras, Shinji partió de Londres a Tokyo-3… fue un viaje largo y el chico realmente aún tenía sus dudas al respecto, pero esto era la decisión correcta y su labor como cazador. Realmente esperaba que las cosas no se complicaran para poder volver a Londres de nuevo… no sabía lo equivocado que estaba.
Un ángel había atacado, precisamente en estos días en los que aún se encontraba trabajando en Tokyo-3 en la exterminación de vampiros… una parte de él lo había incitado a acudir a NERV y apoyar a sus compañeros pilotos, pero estos habían logrado aniquilar al ángel por su cuenta.
"Parece que no fui necesario… pero… es como si los ángeles me hubieran estado esperando para volver a aparecer… no… debo estarme volviendo paranoico…" Murmura, mientras abre los ojos y gira su vista hacia los humeantes cuarteles de NERV. Luego dirige su mano hacia el micrófono y presiona un botón. "Teniente Ikari hablando… requiero transporte de inmediato."
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Un día antes.
Kaworu se veía a si mismo flotando desnudo en un mar de Dirac, después del ataque de Abaddon su cuerpo había sido severamente dañado pero la causa de su coma había sido que su energía se había agotado debido a que mantenía sellados a todos sus hermanos… y la poca restante la usó para sellar a Abaddon.
Era consciente de que el sello que hizo era débil y tenía sus fugas… pero esas fugas le eran de ayuda.
Podía sentir como la presencia de su hermano mayor Abaddon se había alejado, y se había dirigido a un lugar con el que él estaba muy familiarizado… el lugar donde el resto de sus hermanos habían atacado con insistencia.
"Ikari Shinji… has vuelto a Tokyo-3" Pensó esbozando una leve sonrisa. "…los pilotos EVA se han reunido de nuevo… el sello ya iba a desaparecer, así que creo que puedo liberarlo yo ahora… dejaré salir a mis hermanos de su prisión, así como a mí mismo de este limbo…" Agregó esbozando una leve sonrisa. "Ikari Shinji, será interesante conocerte"
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14 de Marzo del 2018. 0930 Horas.
Se apresuró en llegar a las puertas de su escuela, se le había hecho tarde por culpa de Hiko, este había insistido en que entrenaran un poco esa mañana antes de que finalmente volviera a Tokyo-3… el entrenamiento se salió un poco de control y Shinji terminó con más golpes de lo que estaban planeados, por lo que el vendarlo y aplicar cintas adhesivas en los raspones le tomó un poco de tiempo.
Shinji no ocultó su sorpresa al ver el automóvil del pelirrojo, un Jeep de color rojo bastante nuevo…
El espadachín lo dejó unas cuantas cuadras de distancia de su departamento, Shinji quería ir a clases ese día y tenía que ponerse el uniforme, pero Hiko no quería meterse en líos con NERV… no aun, y por ello guardó distancia.
Shinji se apresuró en llegar al apartamento, darse una ducha, cambiarse de ropa y saludar al pequeño Rock antes de dirigirse a la escuela. Para ese momento los agentes de NERV ya se habían percatado de su regreso.
Al estar a punto de entrar por las puertas del colegio cuando notó a alguien conocido a la distancia.
A las puertas de Jindai se acercaba Sagara Sousuke quien pareció notarlo también, éste tenía un par de curitas en su rostro pero nada grave… nada como lo de él gracias a Hiko.
"Sagara…" Saludó, realmente le daba gusto verlo e intercambiaron un fuerte apretón de manos. "Es bueno tenerte de vuelta… ¿Cómo has estado?"
"Bien, pero… ¿Qué sucedió?" Preguntó Sousuke mirando sus varios vendajes. "¿Que te sucedió mientras no estaba?"
El joven dejó salir un sonoro y cansado suspiro. "Es una larga historia… te platicaré en el receso" Sousuke asintió en respuesta.
"Bien… entonces entremos, espero no nos metamos en problemas, a ti por tú maltrecha condición, y a mí por mi larga ausencia… ¿no, Ikari?" Preguntó.
"Hai…" Respondió Shinji caminando a la par del mercenario mientras entraban a la escuela.
Solamente habían caminado un par de metros dentro de los campos de Jindai cuando escucharon una voz irrumpir el pacífico entorno.
"¡SOUSUKE!"
Los dos dejaron salir un brinco y se estremecieron al ver la furiosa imagen de Kaname Chidori dirigiéndose hacia ellos.
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FIUUUUUUUU AL FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN .
Otro capítulo largo… el más largo hasta ahora =/ Pero ahí está… disculpen la demora, pero pues escuela, tesis, labores… todo se puso en medio.
Espero hayan disfrutado este capítulo y que se sientan conformes con las respuestas que se dieron… y respecto a eso, trato de no ser tan explícito en las respuestas =P me gusta hacer pensar un poquito hahahaha Con este capítulo cierro un círculo… después de los capítulos de 'relax' se abrirá otro =)
Como dato curioso y SPOILER para los que no han leído las novelas de Full Metal Panic. Hace unos días salí de vacaciones y me fui a un pueblito en Oaxaca, aquí en México… y el nombre de dicho pueblito por alguna razón me sonaba… y mientras releía las novelas de Full Metal Panic, me di cuenta que Pochutla, el pueblo costero a donde fui es donde Leonard Tesatarossa tenía secuestrada a Kaname hehehe de habérmelo encontrado de frente le hubiera propinado un buen golpe =P
FIN DE SPOILER
Quiero agradecer como siempre a mi buen amigo y prelector The Wolf, me hizo una vasta cantidad de señalamientos… thx man! Yo pongo las cervezas =P
Marie Black Curie: Muchas gracias por tomarte tiempo en leer mi fic y dejarme un review ^^ si lo sé, es mucha guerra, pero los siguientes 2-3 capítulos habrá mucho AxS, tanto que espero que vomiten jojojojo
Morte Blackrose: Gracias por leer ;) aquí está el capítulo que te había prometido =) sigo esperando a que me mandes las partes de batalla en las que quieres que te ayude. Saludos!
Veronica Davis Kopawski: Gracis por comprender mi 'extension' en el pasado, realmente no me hubiera gustado quitar escenas solamente para recortarlo… me gusta escribir hasta que me siento satisfecho. Muchísimas gracias por tu review y por tomarte el tiempo de leer mi historia, espero hayas disfrutado este capítulo también. Saludos!
Arcangel Guerrero: Gran señor escritor! Muchas gracias nuevamente por dejarme uno de tus reviews, espero este capítulo no te haya decepcionado =) yo sigo a la espera del capítulo 16 de tu fic Viajes… no lo puedes dejar colgado! :D
MadFrog2000: Y trataré de que la historia un poco más en cada capítulo! ^^ Muchas gracias de verdad por tu review :D
Espero hayan disfrutado de este capítulo por favor R&R =) no les toma mucho tiempo… =P y debo decir que sus buenos reviews son realmente alentadores ^^
Saludos a todos!
El siguiente capítulo se llamará: Sweet Child O' Mine
