25 de Enero de 2008
Renee, como años atrás, se dirigía en una limusina alquilada por los patrocinadores del evento, al hotel donde se organizaba todo. Aquel viernes estaba todo preparado para la sesión de fotos de Renee, solo faltaba la llegada de la estrella. Además ese año como un guiño a los fans, había decidido vestirse con las ropas de Gabrielle del capítulo ¿Quién es Gurkan?. Era gracioso volver a ver el vestuario de aquel episodio e imaginarse de nuevo con él.
Aunque su casa quedaba a las afueras de la ciudad, tardaron menos de cuarenta minutos en alcanzar el edificio de la convención. Era precioso, de un tamaño considerable y se encontraba junto al edificio donde el hotel tenía las habitaciones. La decoración del recinto no dejaba lugar a dudas. Allí colgaban ya los carteles de la serie, el nombre de la convención y sobre todo los fans, que miraban el coche con nervios y curiosidad. Pero tan solo podían ver al chofer porque los cristales tintados escondían a la actriz.
La limusina se dirigió hasta el parking y Renee, saliendo del coche y dirigiéndose hacia los vestuarios, pronunció sonriente "Ya hemos llegado" Quizás sonara raro, pero sintió como se emocionaba al imaginar todo lo que sucedería esos días. ¡Le encantaban las convenciones!
Subió por unas escaleras y giró a la izquierda para alcanzar los improvisados camerinos que les habían preparado. Mientras llegaba, unas manos cubrieron sus ojos y se paró en seco, sorprendida.
"¿Te asuste?" preguntó la voz de Ted Raimi.
"¡Ted!" sonrió la actriz librándose de su agarre y girándose para abrazarle.
"El mismo" respondió estrechándola con cariño "Cuanto tiempo, rubia" sonrió él
"¡Dos semanas!" contestó ella riéndose mientras se separaban.
"¡Para mí eso es mucho!" bromeó "¿Y dónde esta la otra rubia? ¿Cuándo viene?"
"¿Lucy? No tengo ni idea" respondió con tranquilidad, encogiéndose de hombros "Pero supongo que no andará muy lejos"
"¿Cómo que no lo sabes? ¡Pensaba que incluso vendríais juntas!" respondió sorprendido
"Pues ya ves que no…"
"Ren, ¿cuánto hace que no sabes nada de ella?"
"Desde la última vez que la llamé, hace casi un mes…" respondió con normalidad, sin denotar ningún signo de molestia en su voz. Pero Renee no era cualquier conocida para Ted, se trataba de una muy buena amiga y la conocía lo suficiente como para intuir que aquello no era agradable para la actriz.
"Bueno, no pasa nada. Hoy la volverás a ver" respondió sonriente, apretando con cariño su brazo.
"Claro" respondió Renee tranquilamente "Voy a vestirme, que las fotos empiezan en veinte minutos" sonrió ella antes de alejarse de allí, camino a su camerino.
Un millón de fotos después y un millón de fans más tarde, Renee regresaba de nuevo a los mismos pasillos para recuperar su ropa. Había sido una mañana atípica pero increíble. En las afueras del estudio fotográfico los fans se habían congregado para esperar en una fila ordenada e inacabable, y uno por uno habían ido entrando. Pero entre tantísimos saludos, besos y sonrisas a cámara, había conocido a cinco personas, exactamente a cinco fans españoles. Una chica más pequeña, que se había emocionado locamente nada más verla, tres chicas más mayores que no habían dejado de sonreírla y mirarla casi como si no se creyesen lo que ocurría y un cuarto fan, un chico algo más mayor, que había realizado una graciosa reverencia frente a ella antes de hacerse la correspondiente foto. Había sido increíble oírles hablar con un extraño inglés, solo para explicarla lo importante que era aquella convención para ellos y lo maravilloso que era haberla podido ver. La actriz apenas podía creerse que hubieran hecho ese tremendo viaje tan solo por ella y Lucy. Mientras rememoraba todo aquello, reconoció, con cierta vergüenza, que se había emocionado y sus ojos habían llegado a inundarse de lágrimas. No se acostumbraba a comprobar el calor y el cariño que podían llegar a profesar los fans. Cosas así eran las que le maravillaban de esos eventos.
Recordando su mañana, alcanzó los pasillos reservados para los actores y comprobó que Ted aun seguía ahí, pero esta vez acompañado por una mujer. Como ninguno de ellos había reparado en ella, aprovechó para mirarles tranquilamente y sin dar explicaciones.
Ted hablaba animadamente y junto a él, Lucy sonreía. Estaba igual que la última vez que se vieron. Su pelo rubio y ondulado, al cual no se terminaba de acostumbrar aunque le quedara precioso, su sonrisa, sus ojos… y su sexto sentido para detectar que alguien la observaba, recordó la actriz mientras comprobaba como se giraba hacia ella y la localizaba. Renee también la miró a los ojos antes de andar hacia ella, con una sonrisa de oreja a oreja.
Alcanzó a su amiga con el rostro iluminado y se abrazaron con cariño "Hola fea" bromeó Renee contenta
"Hola Ren" respondió Lucy encantada, mientras se separaban del corto abrazo. Al menos para Renee aquel saludo era tan… normal. Estaba acostumbrada a los mimos y el carácter cariñoso de Lucy y sentía que aquel saludo, viniendo de su amiga, era muy escueto. Pero igualmente no podía dejar de sonreírla.
"¿Cuándo llegaste?"
"Hace poquito, media hora creo" respondió ella "¿Qué tal todo? ¿Cómo va la convención?"
"Genial, todo bien. Y la convención… intensa" resumió Renee sin dejar de sonreír "¿Qué os parece si vamos a comer y os cuento la mañana que hemos tenido?"
"Me apunto" propuso Ted
"Yo no puedo chicos, lo siento." se excusó Lucy "Tengo que preparar nuestra aparición de mañana en la convención y salir corriendo a la sala del concierto, para dejar también todo listo" les explicó "Pero os veré luego, ¿no?"
"Por supuesto" respondió Renee por los dos "Allí nos tendrás"
"Perfecto. Entonces, hasta luego" sonrió la actriz, antes de marchar hacia los escenarios del edificio. Renee observó a su amiga marchándose tranquilamente y algo dentro de ella se retorció… pero su rostro, serio y sereno no se modificó.
"Oye, peque, ¿qué te parece si el domingo, después de mi cabaret secuestramos a Lucy y nos tomamos el resto del día libre los tres juntos?"
"Me encantaría, pero no puede ser" contestó sin más "Me marcho de los Ángeles el sábado por la noche. Tengo trabajo y me esperan en Nueva York el domingo por la mañana."
"¿Pero y la convención?" preguntó él extrañado
"Por eso cambiamos los horarios de este fin de semana…"
"Y no pudiste posponer el trabajo, ¿no?" comentó él preocupado. Conocía a su amiga y desde que comenzaran a celebrarse las convenciones, no se había perdido ni un solo día de estas.
"Lo cierto es que sí me lo ofrecieron…"
"¿Entonces…?"
"Entonces decidí no hacerlo" respondió su amiga encogiéndose de hombros "¿Para qué? Lo mejor de las convenciones es estar con los fans, lo cual podía hacer cualquier día del fin de semana, y ver a Lucy." explicó, viendo como Ted parecía no entender nada "A ti te veo muchísimas veces, quedamos sin necesidad de excusas. Pero con Lucy no hay forma de coincidir, excepto cuando voy a ver sus obras de teatro, o sus apariciones en televisión, o cuando tenemos las convenciones."
"¿Y por qué no te quedas entonces? Así aprovecharíais estos días"
"Porque le pregunté qué opinaba y me recomendó que no lo pospusiera…" le explicó rápidamente "Así que mañana después del concierto, sale mi avión"
"No se que decir…"
"No pasa nada, Ted. De verdad" respondió ella con gesto neutro, pero sin conseguir ocultar a su amigo lo que pasaba realmente por su cabeza. Ted la sonrió cariñosamente, sabía que estaba dolida.
A tan solo veinte minutos del hotel estaba la sala del concierto de Lucy. Pero aquella vez, para llegar, Renee se hizo con un taxi en lugar de con la acostumbrada limusina. Sabía que tenía tiempo de sobra para llegar y que Lucy aun estaría ocupada colaborando para preparar todo, pero quería ver si podía ser de ayuda, o si quizás podía robarle unos minutos y hablar con ella un rato, como en los viejos tiempos.
Aun en su cabeza recordaba la sesión de fotos y a todos los fans que había visto y con los que había hablado. Y creyó reconocer algunas caras de aquella mañana, en la fila de gente que ya estaban esperando la entrada al concierto frente a la sala. ¡Si aun quedaban cuatro horas!, pensó asombrada para sí. Eran alrededor de veinte personas, la mayoría mujeres y pudo comprobar que muchas de ellas miraban el taxi con curiosidad. Respiró hondo y salió del vehículo con algo de vergüenza. Y como esperaba, dos segundos más tarde las mujeres gritaban su nombre emocionadas y se acercaban con fotografías, y bolígrafos a mano.
"Renee… ¡Renee!… ¡Una foto por favor! … ¿me firmas un autógrafo?… Renee…" la actriz se dejó rodear por aquellas personas, mientras con una dulce sonrisa recogía las fotografías que le tendían y firmaba ágilmente. Dos mujeres se colocaron a cada lado de la actriz y le pidieron una foto mientras prácticamente una tercera persona ya la estaba disparando. Renee sonreía casi asombrada, pero muy agradecida por el cariño de los fans. Posó un par de veces más y firmó otras diez fotos, cuando una voz entre los fans avisó de la llegada de alguien más:
"Mira… ¡Es Daisy! ¡Daisy Lawless!" siseó una de las fans a un chico que debía ser amigo suyo. Renee se giró junto con todos los demás y observo que efectivamente llegaba, bajando de su propio coche, la hija mayor de su amiga. Unas enormes gafas de sol hacían difícil reconocerla, pero sus inseparables ropas anchas y su cortito y colorido pelo la hacían inconfundible. Sin embargo para desgracia de los fans, Daisy nunca había sido muy dada a saludarlos, así que tan solo bajó un segundo sus gafas de sol para dirigir una mirada a Renee, que la sonrió y con un leve gesto de cabeza hacia los fans, se encaminó velozmente hasta la puerta del club.
Renee aprovechó la coyuntura para despedirse de los fans y marchar también hacia la sala, cerrando tras de sí la misma puerta trasera que antes había utilizado Daisy. Y antes de que pudiera girarse unos fuertes brazos la estrecharon por sorpresa.
"¡Rubia!" la saludó Daisy cariñosamente
"¡Qué susto, Dai!" sonrió Renee, respondiendo con gusto al abrazo "¡Cuánto tiempo sin verte! Y ya no soy rubia…" añadió bromeando mientras Daisy la dejaba salir de sus abrazos.
"Demasiado tiempo… ¡Y para mi siempre serás rubia!" añadió haciéndola reír "¿Qué tal con los fans?" preguntó sonriendo cómicamente.
"Muy cariñosos, son sencillamente geniales"
"¡Tu si que eres genial! Eres un cielo con ellos, de verdad" aseguró mientras comenzaban a andar hacia la barra del local "Bueno, ¿y cómo te va? ¿Qué tal están los peques?"
"Genial…" suspiró Renee con gesto embobado "Han crecido bastante desde la última vez que les viste, pero siguen riquísimos"
"Tengo que ir algún día a haceros una visitilla"
"¡Cuando quieras!" respondió guiñándole un ojo
"¿Y que pasó al final con el proyecto de Nueva York?"
"Salió adelante y de echo comenzamos el rodaje el domingo. Va a ser todo muy rápido, pero creo que lograremos algo novedoso" añadió emocionada.
"¿Novedoso? ¿No querrás decir raro?" bromeó mientras tomaban asiento en la barra
"¡No seas mala! No te metas con el cortometraje antes de verlo" pidió ella sonriendo "Sabes, hablando de cosas raras, hoy me paso algo muy curioso durante la sesión de fotos…"
"Seguro que con los fans. Sorpréndeme, ¿qué hicieron esta vez?"
"Pues fue algo precioso…" comenzó a contar, intrigándola. Pero algo detuvo de golpe la conversación.
"¡Chicas!" las llamó la voz de Lucy. La actriz salía de entre los telones del escenario y se bajó de él, para acercarse a ellas "Hola, cariño" sonrió dándole un cariñoso beso a su hija "¿Qué tal, Ren?" añadió sonriendo a su amiga. Últimamente la actriz solía ser menos cariñosa y tierna, y aunque las sonrisas de Lucy siempre eran embaucadoras y deliciosas, Renee no terminaba de acostumbrarse a ese tipo de saludos tan… escasos. "Qué prontito venís, ¿no?"
"Si quieres nos volvemos a ir, ¿eh?" bromeó Renee
"No, al revés. Hay mucho que hacer y cuantas más manos mejor" contestó agradecida "¿Pero qué te parece si te voy explicando nuestra parte del espectáculo? Las canciones, el orden, y esas cosas"
"Claro, organicemos el trabajo" respondió Renee. Trabajo, siempre y solo trabajo, pensó para sí.
"Mama, Renee, suena muy aburrido. Voy a ver si me necesitan dentro" exclamó, antes de dirigirse al interior del escenario "Ren, luego terminamos de hablar, ¿vale?" añadió sonriéndola y dándole un cariñoso apretón en el brazo "¡Hasta ahora!"
Mientras Daisy se marchaba, la actriz miró a su amiga y vio que Lucy no parecía muy interesada en lo que ella y su hija se traían entre manos. Simplemente miró a Renee sonriéndola amablemente, antes de empezar a enumerar canciones, minutos, bailes, etc. Su amiga prestó atención a cada palabra.
Tal y como habían acordado, Lucy mantenía embelesados y eufóricos a los fans, deleitándoles con una canción tras otra y logrando que se derritieran por ella entre gritos y aplausos, cuando Renee apareció a su lado. Todos los allí presentes aplaudieron eufóricos y gritaron miles de piropos y vítores, emocionados con la aparición de la actriz. Lucy, mientras la veía llegar junto a ella, le guiñó un ojo pícaramente, haciéndola sonreír embobada. Completamente atontada por ese dulce gesto de su amiga, se unió a la canción que en ese momento entonaba Lucy. Entonces Renee, acompañada por el público, comenzó a cantar, haciendo sonreír a la protagonista de Xena por su voz y sus gallitos. La música nunca había sido su fuerte, pero aun así se defendía muy bien y conseguía un efecto bastante gracioso. Además en los momentos en los que su voz no era capaz de seguir al increíble vozarrón de Lucy, la acompañaba bailando junto a ella.
Lucy aprovechó un trozo de canción más suave y lento y, rodeando a Renee por los hombros, la invitó a cantar junto a ella. Las dos amigas, moviéndose rítmicamente al son de la música, cantaban a dúo el estribillo de la canción. Renee apenas podía creer el comportamiento de la actriz. Aquella sí era su amiga y compañera, la Lucy que ella conocía y que la volvía loca. Embelesada y feliz, disfrutó el concierto, riendo y bromeando entre canción y canción con el público y su amiga. Era increíble volver a sentirla así.
"¡Que concierto!" celebró Lucy sonriendo de oreja a oreja, mientras se retiraban a los camerinos.
"¡Ha sido genial!" sonrió Renee "Quitando el incidente de las braguitas…" añadió recordando la prenda de ropa interior que habían dejado colgando del pie del micrófono.
"Al menos la mujer que las lanzó aseguro que estaban limpias" añadió bromista Lucy, haciendo reír a su amiga "¿Y los chicos que estaban casi delante? Gritaron algo durante toda la noche, pero no les entendí muy bien… bapa, o gapa, no sé"
"Es posible que fuera algo en español. Les conocí esta mañana, durante la sesión de fotos"
"¿Han venido desde España?" preguntó sorprendida "Qué detalle" sonrió para si.
"Lucy, habrá que celebrar el éxito del concierto, ¿no?"
"¿A qué te refieres?" preguntó ella sin mucho interés
"No sé, podemos llamar a Ted e ir a tomar algo, ¿qué te parece?" preguntó sonriente sin perder la esperanza.
"Ted estaba ocupado esta noche" respondió recordando Lucy
"Pues tu y yo. ¿Noche de chicas?"
"Creo que no Ren, estoy muy cansada y mañana nos espera un día muy intenso" le explicó su amiga, con la misma emoción en su voz de quien lee un manual de instrucciones. Renee la miró desanimada, había sentido de nuevo a la antigua Lucy, pero cualquier resto de ello había desaparecido al bajar del escenario. Hizo un último intento antes de sentirse derrotada.
"¿Ni una copa rápida y a casa?"
"Contigo no existen las copas rápidas" respondió bromeando y sonriendo levemente.
"Claro, tienes razón" contestó Renee, intentando animarse "Además te entiendo, hay que descansar para mañana" añadió sonriéndola.
Al día siguiente Renee se paseaba por los entresijos de la convención, recorriendo los pasillos decorados con los carteles y los adornos xenites y observando todo lo que se había preparado para recibir a los fans esa tarde.
Su paseo incluyó la sala de eventos que acogía esos días todos los espectáculos. La inmensa habitación, formada por innumerables sillas y un escenario de tamaño considerable, era el lugar elegido también para la aparición estelar esa tarde de Lucy y Renee. Pero aquel año no habían podido organizar nada original ni sorprendente para su actuación. El tiempo se les había echado encima y los fans tendrían que conformarse con apenas dos horas de preguntas, comentarios y todo cuanto pidiesen.
Miró el reloj y comprobó que en algo más de una hora tendría que salir a ese escenario, así que debía volver a los camerinos sino quería cruzarse directamente con la marabunta de fans. También recordó que a pesar de la hora que era, aun no había recibido noticias de Lucy. Ni una llamada ni ningún mensaje que la informaran de la hora a la que llegaría su amiga, ni de lo que tenía previsto. No había esperado otra cosa, pero eso no dejaba de ponerla triste.
Se dirigió sin prisas hacia la sala de maquillaje, pensando en como sería aquella tarde, cuando al entrar en la habitación, se encontró con que su amiga ya estaba allí, aunque no le había avisado. Una maquilladora se ocupaba de la actriz, que se encontraba sentada frente a una de las mesas.
"¡Ren! ¿Dónde andabas?" preguntó Lucy como saludo, sonriendo a través del espejo a su amiga
"Por ahí, dando una vuelta" respondió ella, contestando a su sonrisa con otra igual de grande "¿Llegaste hace mucho?"
"No, solo unos minutos" contestó "¿Por qué no dejas que te arreglen ya y así nos tomamos unos minutos para un café antes de salir a escena?"
"¿Por qué no?" preguntó fingiendo que no se moría de ganas por tener un rato por fin para hablar con ella.
Minutos más tarde, sentadas en la cafetería que el hotel preparaba a disposición de los actores, ambas amigas comenzaron a ponerse superficialmente al día entre café y café. Renee tenía la sensación de que pasaban más tiempo en silencio y dando sorbos al café, que hablando y riendo. Pero parecía conformarse con aquella charla amena, porque al menos ayudaba a apaciguar los nervios por su aparición.
"¿Viste a cuanta gente lograron convocar este año?" preguntó Lucy sorprendida "Daniel Sing, Tsianina Joelson... También vi a David Taylor, que ahora mas que mi hijo, parece mi hermano" añadió haciendo reír a su amiga.
"Y también está tu otra hija" añadió Renee.
"Es verdad... Adrienne."
"Y se pasaron bastantes productores, ¿no?"
"Creo que Steven se quedaba todo el fin de semana y que Sam se pasaría alguno de estos días"
"Hablando de los inhumanos productores…" añadió Renee, intentando hacerla reír y que no descubriese su intento de encaminar la pregunta hacia un tema que la mantenía en vilo "¿… que hay de Rob? ¿No se pasará?"
"¿Él? Bueno, ya sabes… de echo estos días, él tiene a los niños" le explicó escuetamente "Creímos que era mejor que solo yo viniese a la convención, así que tengo entendido que vendrá algún ratillo, pero poco tiempo"
"¿Por qué? ¿Sigue todo igual?" preguntó Renee luchando por que ningún tono ansioso se escapara junto a sus palabras
"Todo continua igual, si. Él vive en su nuevo apartamento y yo en casa con los niños" añadió mirando el café "Ren, la separación continua y creo que seguirá así hasta que uno de los dos decida dar el paso definitivo"
"¿A qué te refieres?" preguntó intentando comprobar si Lucy parecía o no afectada
"El divorcio, supongo" contestó con toda tranquilidad, terminándose su café. Renee, utilizando su taza como escudo para que su amiga no se diera cuenta, sonrió contenta. "¿Vamos a la sala de la convención? Nos esperan en unos minutos"
"¿Ya?" preguntó sorprendida mirando el reloj "¡Qué llegamos tarde!" añadió preocupada antes de ponerse en pie rápidamente, haciendo reír a Lucy. "¡Vamos, vamos, vamos!"
Sobre las tablas del escenario, el funcionamiento de la convención era dinámico y divertido, pero sencillo. Todos los fans habían ocupado sus respectivos sitios en las gradas y habían recibido a las dos actrices entre aplausos y vítores durante cerca de tres minutos. Pero tras la bienvenida, junto al escenario, se había formado una fila de fans. En ese lugar, más cerca del escenario y por lo tanto de ellas, habían puesto a disposición de ellos un micrófono y por turnos iban acercándose para hacer sus peticiones, sus propuestas o sus preguntas a las actrices.
Como era de esperar, casi todos se dirigían en su mayoría a Lucy y en algunas ocasiones a las dos. Así que Renee se limitaba a disfrutar de todo, desde un segundo plano, permitiendo a Lucy hacerse con los fans y andar de un lado a otro del escenario hablando y contestando.
Renee ya estaba acostumbrada a esa situación, Lucy era la protagonista y aunque fuera un poco incómodo para ella, solía llevarse todas las atenciones. Pero lo molesto de todo aquello no era eso, Renee ya sabía que siempre solía ser así. Lo que realmente dolía de aquella situación era que de nuevo el carácter de Lucy se había transformado. Volvía a bromear con Renee como antaño, o la sonreía y abrazaba como hacían antes. Estaba pendiente de ella y de vez en cuando hacia el tonto con su compañera. Renee no podía evitar que aquel cambio en Lucy le encantara, pero como sabía que no duraría, se permitió llevar por su amiga mientras estaban sobre el escenario. Si Lucy la reclamaba a su lado ella iba y si se ponía a hacer el tonto, ella le continuaba el juego, pero algo dentro de sí le hacía enfurruñarse por aquella situación.
Mientras su mente divagaba entre sus preocupaciones, un chico de no más de veinte años se había hecho con el micrófono y con voz temblorosa miraba a las actrices.
"Hola. Perdón por mi inglés horrible. Vengo con unos amigos y somos de España" Renee se giró con interés hacia aquel chico, pero comprobó que no era uno de los fans que se habían fotografiado con ella. Aun así a su lado si tenía a aquellos fans que ella ya conocía. Le prestó especial atención, quizás porque era difícil entenderle "Desde los siete años hemos visto Xena. Y mi amiga Alba siempre ha hablado de ti como si fueras una más del grupo. Lleva toda la vida siguiéndote, Lucy. Y sabemos que su sueño es poder abrazarte y saludarte en persona. ¿Podría?" preguntó tartamudeando. Lucy sonrió sorprendida, mirando hacia el público:
"¿Dónde esta Alba?" preguntó en ingles. La localizó en unos asientos cerca del escenario; era una chica jovencita y parecía un flan humano por el temblor que la recorría. Alzó su famosa ceja sonriendo de lado y mirándola. Sin que Lucy tuviera que decir nada, la muchacha se puso en pie y subió al escenario. Unos segundos después la actriz le daba un abrazo y dos besos "¿Una foto, no?" propuso Lucy, aun con la chica junto a ella. El amigo que había tomado el micrófono, inmortalizó el momento rápidamente, mientras todos los fans comenzaban a aplaudir acompañando la bajada de la joven fan del escenario, que apenas parecía reaccionar. Lucy, con gesto gracioso, miró a su compañera de reparto, como sorprendida. Renee solo pudo sonreír de lado y encogerse de hombros, haciéndola reír. Pero Renee entendía perfectamente a esa fan, los abrazos de Lucy también solían dejarla así de temblorosa y más de una vez sus besos le habían atontado.
Aquella noche Renee sintió que todo se repetía. Volvía a encontrarse en la sala de los conciertos de Lucy, observando a su amiga cantar. Además estaba tan maravillosa como la noche anterior, con un vestuario precioso y una presencia seductora e imponente. El repertorio volvía a ser el mismo, pero Lucy jugaba con la música y su voz, volviendo única cada canción.
Cuando la voz de su amiga se apagó suavemente, Renee recordó que la canción estaba acabando y que era el turno de su aparición. Colocando una sonrisa en su boca, salió al escenario.
Un millar de aplausos y silbidos la recibieron mientras Lucy la abrazaba. Renee se dejó llevar, y abrazó también a su amiga, siguiéndole el juego, pero sin tanto cariño como la noche anterior. Sabía que aquella faceta encantadora de Lucy desaparecería de nuevo tras el concierto y eso la impedía dejarse llevar o disfrutar de los gestos cariñosos de su amiga.
Mientras Lucy cantaba a capella, Renee bailaba a su lado haciendo el tonto y aprovechó para fijarse en el público. Aquella noche gracias a dios nadie parecía dispuesto a tirar braguitas ni prendas parecidas. Entonces se fijo de soslayo que casi en la primera fila entre el público se encontraban los fans españoles y traían consigo una pancarta. La habían levantado con fuerza para que llegaran a leerla y Renee llamó a Lucy para que se percatara. Esta fijó la vista y logró leer el cartel, en el que ponía claramente "GUAPA MEANS PRETTY" Aquella debía ser la palabra que anoche esos mismos chicos habían coreado. Lucy sonrío agradecida y mirando al chico que sostenía la pancarta, le guiñó un ojo mientras pronunciaba "Thanks, guapo" Los fans españoles aplaudieron entonces aun más y saltaron locos de la alegría, haciendo reír dulcemente a Lucy. Renee pudo notar como su amiga disfrutaba de todo aquello. Pero lo que ella no imaginaba es que también reservaban una sorpresa para ella.
El concierto continuó y aquel grupo de fans tuvo que bajar el cartel, porque todos los que se encontraban tras ellos empezaron a lanzar cosas, cualquier objeto que tuvieran a mano, para que lo retiraran. Así que a los pocos segundos de subirlo, ya lo estaban bajando. Las canciones transcurrían una tras otra, pero el calor del público y sus energías no menguaban. Aun quedaba tiempo para disfrutar de Lucy sobre el escenario, pero Renee terminaba su aparición con la canción que entonaban en ese momento. Observó que entonces los fans españoles sacaban un segundo cartel e intentaban enseñárselo pero sin levantarlo por encima de sus cabezas para no despertar la furia de los demás fans. Renee hizo un esfuerzo por leerlo entrecerrando los ojos, pero le fue imposible. Continuó cantando, cuando Lucy la atrajo hacia sí y mirándose cantaron las últimas notas de la canción.
Renee saludó al público y lanzando besos se dispuso a despedirse, cuando una voz masculina en mitad de los asistentes pronunció su nombre con una entonación curiosa "¡RENEEEEE!" miró a la persona en cuestión y observo que el muchacho español, apoyado por las chicas que estaban con él, había saltado levantando consigo la pancarta. Entonces sí que consiguió leerla sin problemas y fue una sorpresa increíble. En letras grandes el cartel decía "Renee, Spain Loves YOU" Con los ojos iluminados y con una mano en su boca por la emoción miró a los fans y les lanzó un beso. Antes de retirarse definitivamente, miró a su amiga, que observaba el cartel y a los fans con gesto extrañado y serio, casi atónita de que alabaran así a su amiga. Aunque su aparición ya había terminado, ella se marchó de allí sonriendo conmovida.
Renee al igual que la noche anterior esperó a que Lucy cantase las últimas canciones y tras recibir las largas ovaciones del público, se retiró agradecida y aplaudiendo junto a ellos. Renee, detrás del telón, la vio llegar y no pudo evitar sonreír.
"Has arrasado"
"Hemos arrasado" matizó Lucy devolviéndole la sonrisa, caminando junto a su amiga hacia los camerinos "Gracias por acompañarme estas dos noches" añadió agradecida
"Un placer… Pero que no se te suba a la cabeza, ¿eh? Que lo hice solo por los fans" bromeó mientras Lucy fingía poner cara de enfado "¿Llegaste a leer el último cartel?" preguntó sin poder evitar la emoción. "Están locos, pero fue un detalle maravilloso"
"Si, creo que lo leí. Una de las fans era la chica que subió conmigo al escenario, ¿no?" preguntó sin mucho interés.
"Vaya, parece que te moleste que no te vitoreen a ti a cada momento" comentó con gesto molesto Renee, mirándola. ¿Tanto había cambiado su amiga? ¿Se molestaba por no ser durante un segundo el centro de atención, en lugar de alegrarse por ella?
"Claro que no, Ren" contestó ella riendo tontamente, como pretendiendo restar importancia al asunto. Abrió la puerta del camerino y dejó pasar a su amiga delante, mientras oían unas voces al otro lado. Ted y Daisy les esperaban sentados en los sofás.
"¡Chicas!" sonrió Ted eufórico, abrazándolas, aunque las había visto hacia solo unos instantes "¡Fantásticas, sublimes!" bromeó
"Que bobo eres" respondió Lucy sonriente "¿Nos visteis?"
"Claro que si, desde la primera canción" aclaro Daisy "Y no ha estado nada mal" añadió recibiendo un codazo de su madre "Vale, fue genial" rectificó riéndose.
"En ese caso habrá que ir a celebrarlo, ¿no?" preguntó Lucy eufórica "¿Qué tal una copa?" preguntó. Sin embargo en lugar de respuesta solo obtuvo miradas extrañadas entre sus amigos.
"Lucy me voy de viaje, el avión sale en tres horas" respondió por fin Renee, con auténtico tono de resignación.
"¿Qué? Oh venga, quédate aunque sea un ratito" le suplicó "Casi no nos hemos visto estos días"
"No puedo, te lo dije. ¿Lo recuerdas?" añadió intentando evitar parecer molesta "O posponía mis compromisos o tendría que ser un fin de semana a medias. Así que me tengo que marchar ya"
"¿Vas a salir de aquí ya?" preguntó intentando bromear, notando que aquello se le iba de las manos. Procuraba estar tranquila y no dejar que su conciencia saliera a la luz. Pero esta vez no parecía tan fácil callar la voz que dentro de ella le decía que había metido la pata. "Ahora están todos los fans fuera esperándonos. ¿Saldrás con todos ellos ahí?"
Ren se encogió de hombros seriamente "Por lo menos a los fans les entiendo, pero a ti no" respondió mirándola duramente. Aquello dejó sin palabras a la actriz, qué bajó la mirada, pero contestó intentando disimular que todo iba bien:
"¿Cuándo nos volvemos a ver?" Renee, por respuesta, tan solo volvió a encogerse de hombros.
"Renee…" la llamó Ted, temiendo la tensión que se respiraba en ese instante "Espérame el lunes a primerísima hora de la mañana, ¿vale?"
"Claro que sí" le contestó recuperando la sonrisa "Hasta entonces" se despidió abrazándole con fuerza. Se acercó a Daisy y la estrechó con el mismo cariño y por último Lucy. Se miraron un instante, apenas un segundo, porque rápidamente y casi por inercia se abrazaron, y Renee se marchó sonriéndoles. Cuando oyeron sus pasos alejándose y alguna puerta más lejana se cerró, Lucy recuperó la conversación:
"¿Cómo es que os veis este lunes?" pregunto casi interrogándole.
Ted la miró y contestó con simpleza "Porque voy a ir a Nueva York"
"¿Nueva York? ¿Qué hace Renee en Nueva York?" cuestionó atónita. Oyó como su hija soltaba un gruñido, antes de responder.
"Mama, ¡allí es donde se va a rodar!" Lucy asimiló la información y se dio un segundo para recapacitar. No sabía nada de su amiga… "Yo me voy a dormir. Y tu también deberías, a ver si así se te espabila un poco la mente" concluyó Daisy
"¿Qué hay de nuestra copa?" preguntó entonces Ted "¿Una copita rápida y nos recogemos?"
"Hmmm… claro, claro…" respondió Lucy aun inmersa en sus pensamientos
Continuará...
