Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, y lo único que me pertenece es esta pobre historia de un universo alternativo.
Las decisiones rápidas son decisiones inseguras.
-Sófocles
Edward POV.
Regrese una vez más a Forks, durante el primer año de los tres en los que ronde por el mundo. No sé bien qué fue lo que me impulsó, tal vez sólo tenía curiosidad por cómo iban las cosas por allí, pero recuerdo haber sentido una gran corazonada.
Llegue al pueblo al anochecer, aun así me mantuve en las sombras para evitar a cualquiera que me reconociese.
Casi nada había cambiado, era como si el pueblo estuviese detenido en el tiempo. Había papeles que destacaban en los postes, tome uno y lo analice, me dolió ver el contenido: era la foto de Bella, debajo de ésta se leía ¨ ¿has visto a ésta chica?...¨, no seguí leyendo y lo deje tirado en el suelo.
No soporte mucho más estar allí, cada calle me traía nostalgia por los tiempos que pasé allí con Bella.
Sin darme cuenta termine en la casa de los Swan, Charlie no se hallaba en casa por lo que entre sin más. En la sala encontré hojas y carpetas cubriendo los muebles, mi vista se fue a un mapa de Forks colocado en una pizarra con tachuelas de colores clavadas en varias partes, la respuesta a eso me llego rápidamente; Charlie seguía con la búsqueda de Bella. Pobre, si tan sólo pudiese decirle la verdad.
Fui directamente a la habitación de Bella pero me detuve frente a la puerta, no estaba seguro de estar listo mentalmente para entrar. No sé cuánto tiempo estuve parado allí, con una mano sobre el cerrojo de la puerta y completamente inmóvil, segundos, minutos, horas, no lo sé con certeza, me aterraba lo que podía encontrar adentro.
Estaba consciente de que Charlie podría llegar en cualquier momento, por lo que cerré los ojos, me arme del poco valor que me quedaba y abrí la puerta. Lo primero que percibí fue un delicioso aroma mezclado con el polvo, y con un apestoso olor a perro que decidí ignorar. Mi principal miedo era que Charlie hubiese quitado todas las cosas de Bella, pero me libre de eso cuando abrí mis ojos y descubrí que todo seguía exactamente en su lugar. No necesite encender la luz, mis ojos se adaptaron perfectamente a la oscuridad.
Parecía que nadie había entrado allí en mucho tiempo, una fina capa de polvo cubría la superficie de todo. La cama estaba arreglada y con algunas cajas sobre ésta, en el escritorio se encontraban varios cuadernos viejos y libros escolares, y, para mi mayor deleite, la ventana estaba abierta, me acerqué y descubrí que el seguro se hallaba roto, como si quien lo hizo quisiese que la ventana siempre permaneciera abierta. ¨Ella te siguió esperando, idiota¨ mi conciencia hizo acto de presencia.
Estuve a punto de irme, pero una de las tablas del suelo llamó mi atención, ésta sobresalía de las demás, conocía esa tabla, allí había escondido alguna de las cosas de Bella pero me había asegurado de que se acomodara perfectamente junto a las demás tablas sin que resaltase. Alguien había encontrado ese escondite.
Quite la tabla y me sorprendí al encontrar todas las fotos, los pasajes y el CD allí. Por un momento creí que Bella pudo haberlos encontrado y les habría hecho algo, pero me di cuenta que no era así, tal vez sólo se aflojo la tabla, di una ojeada entre las cosas y deseche la idea anterior rápidamente cuando encontré un sobre dirigido a mí.
No dude ni un segundo y tomé el sobre, en éste estaba escrito mi nombre con una letra irregular, conocía esa letra a la perfección, lo abrí y dentro encontré una carta que leí ansiosamente.
¨Querido Edward;
Si estás leyendo esto significa que regresaste, siento no estar aquí para recibirte. Esta carta es para agradecerte y despedirme de ti. Así que comenzaré…
Hace meses que encontré tu pequeño escondite bajo las tablas del suelo, muy ingenioso Edward (incluso escribir tu nombre me es doloroso, supongo que eso se debe a que soy una patética humana), decidí dejar todo en su lugar, aquí se encuentra mi más grande felicidad; tú. Me has dado los mejores momentos y recuerdos de mi existencia que conservaré para siempre...
Tú has sido lo mejor que me ha ocurrido en mi vida, fuiste mi primer y único amor. Sé que para ti fue sólo un juego, pero para mí fue completamente real. Cada palabra, cada acción, todo.
Me imagine toda una vida juntos por delante, pero te fuiste, me dejaste sola y me hiciste prometerte la cosa más cruel del mundo; olvidarte y seguir con mi vida.
Pero soy humana, por lo que tengo sentimientos, me deprimí mucho después de tu partida, aunque prefiero no entrar en detalles. Sólo necesitas saber que rompiste mi corazón, y te llevaste los pedazos contigo.
No te culpo de nada, fui yo la tonta humana que se entregó completamente a ti. Pero ya no soy la misma Bella inocente que conociste, he cambiado.
Tengo que confesarte que hice cosas realmente estúpidas, aprender a usar motocicletas, saltar acantilados… lo único que te diré sobre eso es que en parte era para llevarte la contraria.
Llegó un momento en el cual realmente te odiaba por lo que me hiciste, pero, ahora, no siento nada. No te guardo rencor, ni te deseo el mal, Edward, quiero que vivas tu vida junto con tus distracciones.
Sé que no te digo mucho en esta carta, pero es una forma de una infantil venganza, ocultar cosas y tener que esperar hasta el final para descubrir la verdad ¿te suena?, ahora tendrás que esperar mucho para saber lo que te oculto.
P.D. Laurent me visitó hace un tiempo, te envía saludos.
Atentamente; Isabella Swan.¨
Leí la carta diez veces más hasta memorizarla por completo, no lograba hallar sentido a sus palabras. Mi Bella, ella realmente había sufrido tanto mi partida, me di cuenta el completo estúpido que fui al irme. No fue como yo creí que había sido, no fue una ¨ruptura limpia¨.
Escuche los pensamientos de Charlie cuando su camioneta giraba en la esquina de la calle. Deje la carta en el hueco junto a las demás cosas, coloque la tabla en su lugar y salí por la ventana con cuidado de no romper las cortinas.
No regrese jamás allí.
Poco tiempo me llevo comprender que no podía vivir en un mundo donde Bella no existía.
Me detuve un instante en la orilla de la sombra que me separaba de la luz, esto era casi igual a cuando le mostré el efecto de la luz del sol en mi piel a Bella en nuestro claro, sólo que esta vez era para reunirme con Bella.
Pero ella tendría que estar en el infierno para que yo pudiese verla, ya que un monstruo sin alma como yo jamás podría ir al paraíso.
Bueno, al menos tendré algo de paz.
12:00 a.m. La campanadas comienzan, cerré los ojos, visualice en mi mente a Bella sonriente y feliz, y di unos pasos adelante, dejando que la luz bañara mi piel desnuda.
Fue cuestión de segundos hasta que escuche los pensamientos de algunos guardias de los Vulturi. Me tenían en la mira y estaban a punto de saltar sobre mí.
Sólo unos segundos más Bella, y estaré contigo.
-¡Edward, detente! -escuche su voz, pero sabía que no era ella en verdad, la mente puede ser tan poderosa, ya había pasado por eso antes. Incluso sentí su piel caliente contra la mía, y cuando abrí mis ojos la vi a ella completamente; sus ojos marrones, su espeso y oscuro cabello, su piel pálida y las mejillas sonrojadas, sonreí ante tal maravilla, aunque esto solo podía significar una cosa; los Vulturi hicieron su trabajo rápido.
-Increíble.-murmuré fascinado- Carlisle tenía razón, son muy rápidos.-Acaricie su suave mejilla, en sus ojos relucía la desesperación, no entendía por qué, pero no me importaba, estaba con ella, y ella se veía realmente hermosa.- ¨La muerte que ha saboreado el néctar de tu aliento, ningún poder ha tenido sobre tu belleza¨.-recite el verso que Romeo declama en la tumba de Julieta, uno de los tantos que Bella conocía a la perfección. .
-¡Este no es momento para citar a Romeo! ¡Edward, escúchame, tienes que regresar a la sombra! -dicho esto intento empujarme, pero no me moví.
-Hueles exactamente igual a como te recordaba.-comento aun en mi ensoñación, aunque por un momento percibí un aroma diferente.- No me importa si estoy en el infierno o en el paraíso, mientras esté aquí contigo, estaré bien.
-¡¿Te has vuelto retrasado?! ¡No estoy muerta! ¡Estoy aquí frente a ti!
-¿A qué te refieres? -pregunté confundido.
-¡No estamos muertos, no de esa forma! ¡Tienes que reaccionar y volver a la sombra antes de que esto sea peor de lo que ya es! -grito al borde de la desesperación. Abrí mis ojos completamente y desperté.
Observe a mi alrededor algo desorientado y al instante vi a algunas figuras bajo capuchas oscuras. Tomé a Bella por los brazos y nos lleve a la pared del oscuro callejón. Nos hice girar, de modo que la deje a ella con la espalda pegada a la pared y a mí de frente encarando al callejón.
Dos figuras encapuchadas venían en nuestra dirección desde la penumbra. Extendí mis brazos con la intención de proteger a Bella.
´Edward, Aro quiere verte.´
´Tienes que venir con nosotros.´
Escuche sus pensamientos antes de que llegaran hasta nosotros, eran Félix y Demetri. No podía comportarme hostil con ellos, lo sabía a la perfección, por lo que puse mi cara más amable y calmada.
-Saludos, caballeros. No creo necesitar sus servicios. Sin embargo, apreciaría mucho que enviaran mi más sincero agradecimiento a sus señores.
´No lo creo, tenemos órdenes.´
-¿Qué te parece si seguimos esta conversación en un lugar más apropiado? -pregunto Félix con un tono amenazador.
-Dudo mucho que sea necesario- repuse con dureza-. Conozco sus instrucciones. Y no he quebrantado ninguna ley.
-Félix sólo señalaba la aproximación del sol -comentó Demetri-. Busquemos mejor protección.
-Claro, yo les sigo.-dije con sequedad, recordé que Bella seguía detrás de mí y me gire un poco a ella-. Bella ¿por qué no vas a la plaza para disfrutar del festival?
-No creo que Isabella quiera irse.-murmuró Demetri. Estuve a punto de responderle pero Bella salió de mis brazos y se aproximó a Félix.
-Exacto, no quiero irme.-respondió Bella completamente tranquila ante la presencia de ambos Vulturi.
-¿Encuentro con tu ex, Isabella? -preguntó Demetri con un deje de burla mientras le extendía una capa negra.
-Cierra la boca.-respondió ella colocándose la capa.
En ese punto mi cabeza daba vueltas ¿Isabella? ¿Bella conocía a estos sujetos? ¿Qué hacía ella aquí?
-No te agobies tanto con tus pensamientos, Cullen.-dijo Bella fríamente.
-¿Bella, cómo es que….?
-¿Estoy con ellos? -me interrumpió-. Es una larga historia.
´No podemos perder más tiempo´ pensó Félix impaciente.
-Lo sé, Félix, pero él debe irse, no irá a ver a Aro, no hizo nada y ningún humano lo vio.- contesto Bella, me sentía aún más confuso y sorprendido ya que nadie había dicho nada. La cara de Félix mostró un poco de sorpresa pero después se suavizó.- Sí. -respondió de la nada distraídamente mientras observaba la entrada del callejón, en donde una niña pequeña se había dado cuenta de nuestra presencia.
Intente leer los pensamientos de Demetri y Félix, pero no había nada, era como si de pronto no estuvieran en este callejón.
-Bella, conoces nuestras órdenes a la perfección, no podemos dejarlo ir hasta que Aro lo vea.- insistió Demetri.
-Sé qué es lo que quiere Aro con Edward, y no lo permitiré, él va a regresar de donde sea que haya venido y no va volver jamás.-repuso Bella amenazadora.
-¿Pueden dejar de hablar como si yo no estuviera aquí y explicarme qué está ocurriendo? -todos fijaron sus ojos sobre mí. Antes de que alguien me respondiese una pequeña figura encapuchada se nos acercó.
-¿Por qué tardan tanto? Aro los espera.- demandó la figura con una voz melodiosa.
Jane.
Gruñí por lo bajo, había tenido el infortunio de toparme con ella y pude ver sus pensamientos, eran oscuros y sádicos, todos llenos de dolor y sufrimiento. Ella era como Aron, la única diferencia era que en vez de ansiar poder; ella ansiaba tortura.
-No te entrometas, Jane-gruñó Bella.
-No te entrometas tú, Isabella, no podemos desobedecer las órdenes de Aro, él vendrá con nosotros y punto.-contesto con semblante serio.
Sostuvieron miradas cargadas de odio. Estuve a punto de saltar en guardia para proteger a Bella, pero Félix se adelantó y me sostuvo por los hombros para evitar que me moviera.
-Quieto, Cullen.-gruñó.
-¿Qué haces? ¡Le hará daño! -grite tratando de zafarme de su agarre.
-¿Isabella a Jane, o Jane a Isabella? Porque para esta última tendría que tener mucha suerte.-sonrió Demetri.
-Deja de intentarlo, sabes que eso no funciona conmigo.-susurró Bella amenazante.
-No sé de qué estás hablando.-contesto Jane fingiendo inocencia.
-Sabes muy bien de qué hablo.-Bella soltó una risa musical y añadió.- ¿Piensas que puedes hacer lo que quieras porque eres la favorita de Aro? oh, lo siento; lo olvide: ahora eres la segunda favorita, niña tonta.
Sus palabras dieron en el punto exacto de Jane; gruñó y se puso en posición de ataque, comencé a forcejear para liberarme, pero me di cuenta de que Bella ni siquiera se inmuto cuando vio a Jane saltar en su dirección, de un momento a otro Jane estaba en el suelo, lo que sucedió sería un simple borrón para un humano pero yo lo vi perfectamente; apenas Jane llego a Bella, esta la tomo por el suelo y la golpeó contra el suelo.
-Te lo he dicho varias veces; deja de meterte conmigo o saldrás realmente lastimada.-dicho esto Bella liberó a Jane y se enderezó.
-¿Lo ves? Salio sin ningún rasguño.-dijo Félix con orgullo.
Mi cabeza estaba a punto de estallar, ¿Cómo es que Bella pudo atacar y vencer a Jane? ella parecía completamente humana; ojos marrón, mejillas sonrojadas, corazón lat… allí me di cuenta; no escuchaba el latido de su corazón. ¿En qué se había convertido?
Ella no era la Bella que yo conocía; tímida, torpe, incapaz de lastimar a una mosca.
¿Qué sucedió con mi Bella?
Hola.
Aquí está otro capítulo.
Bella ya entró en escena, pero la única duda que queda es; ¿Qué es Bella?
