Toqué el timbre esperando unos segundos. Cogí aire disfrutando el poder respirar. Me había pasado casi un mes con fiebre y gripe, pero ya me encontraba mejor. Miré mi reloj y pienso en tu regalo. Era el día 24, y tú no ibas a ir a ninguna fiesta, era extraño, pero, pensé en algo que de seguro te pasaba, y acerté. Abriste la puerta con un rostro cansado. Llevabas un jersey un chándal y calcetines. Tenías ojeras, y la nariz un poco inflamada. Y soltando un: "…No te rías…" Me dejaste pasar.

-¿Por qué no me avísate de que estabas malo? Hubiese venido antes.- Dije sonriendo. Me quité la bufanda mirándote.

-Hasta ayer estabas con treintainueve de fiebre, estabas peor que yo. Menos mal que Scourge pudo ir a ver como estabas, ¿se portó bien?-

-Sí, cuando se me bajó la fiebre acabemos jugando al Residente vil 6 en modo cooperativo, eso sí, todos los flanes de la nevera desaparecieron después de su visita.- Dije suspirando.

-Je… es un goloso.-

-Igual que cierto erizo azul.- Respondí mirándote.

-¡Pero serás!- Dijiste saltando encima de mí. Acabemos en el sillón mientras me hacías cosquillas. -¡Zorro malo!-

-¡Ja ja! ¡Sonic, para! ¡Ja ja!-

-Je…- Paraste mirándome reír. –Qué lindo eres…-

Había pasado casi un mes desde que habíamos confesado lo que sentíamos frente al otro, y de momento, solo Knuckles lo sabía. Tampoco habíamos ido demasiado lejos, hasta ese momento, nuestro máximo era el típico beso con lengua y besos en el cuello.

-Te quiero.- Dije abrazándote. Te solté al cabo de un rato, pero no quedemos en esa posición… mirándonos. Como si nada pasara.

-Yo no te quiero… yo te amo.- Me respondiste acariciándome el cachete.

-¿Siempre me tienes que superar en algo?- Pregunté a modo de broma.

-Pues no, yo no soy tan shota…- Dijiste guiñándome un ojo mientras me sacabas la lengua.

-¿Tú estás malo o lo finges? Yo no sería tan graciosito si estuviera malo.- Bromeé.

-Es solo porque estás tú… Te amo, Tails.-

-Y yo a ti, Sonic.-Dije besándote. Nunca imaginé que estaríamos así… Abrazados mientras nos besamos, acostados uno encima del otro…

-¿Vas a ir a alguna fiesta luego?- Me preguntaste, yo solo negué.

-Paso, prefiero estar aquí contigo. Además que si voy, Cosmo se va a poner de pesada con poner el muérdago encima de ambos…-

-O sea, que será una navidad como en los viejos tiempos.- Dijiste sonriendo.

-Sí, pero falta Knuckles…-

-Es verdad…- No pudiste terminar la frase porque tocaron a la puerta. –Em… vete retirando lo que dijiste.- Comentaste sonriendo mientras te levantabas. Una vez abriste la puerta, se oyó la voz del equidna.

-¡Hola, pelo-pincho!-

-¡Hey, knucklehead!-Saludaste.

-¡Hola!- Me acerqué.- ¿No ibas a estar con Shade?-

-Iba, pero Rouge la ha convencido para hacer: "Noche de chicas"… Me da miedo saber que harán.-Dijo sintiendo un escalofrío. –Y cuando me enteré que ninguno iba a ir a ninguna fiesta, supe que la celebraríais por vuestra cuenta, así que vengo para joderos la pasión.- Bromeó.

-¡Qué te den!- Dijiste dándole un capón.

-Bueno, ya que estamos los tres, vamos a hacer una fiesta digna, ¿no?- Sonreí.

-¡Eso! Pero sin jugar juegos, que luego Sonic se cabrea.-

-¿¡Vas a seguir!?-Preguntaste dándole otro capón.

-Que haya paz, que haya paz.-Reí.

-Hey, traje un par de cosas para la fiesta.- Dijo Knuckles enseñando una bolsa en colmada de comida y golosinas.

-¡Achis!-

-Vaya, así que estas malo, Sonic.-

-Me da que se lo pegué…- Dije rascándome la frente con un dedo.

-Estoy bien… ¡Achis!-

-Bueno, voy preparando la cena.- Dijo el rojo metiéndose en la cocina.

-Oye, Sonic, ¿te encuentras bien?-

-Tails, he peleado contra un dios de la destrucción, contra la forma de vida suprema, contra una copia barata y sigo vivo, una simple gripe no me va a matar.- Dijiste mirándome. –Además, que hoy es navidad, no me pienso quedar acostado en la cama mientras que tú te aburres sin mí.- Dijiste nuevamente de forma burlona. La verdad, no es mentira decir que sin ti me aburro, me encanta estar contigo. –Hey… Tails…- Empezaste a llamarme, yo solo podía mirar a tus ojos color esmeralda. –Tails.- Cerré los ojos un momento. –Tails… Nos va a ver Knux…- Dijiste. Abrí los ojos, extrañado por lo que dijiste, y cuando me di cuenta, te estaba besando el cuello.

-Lo siento… no me di cuenta do que hacía.- Me disculpé sintiendo como mis mejillas ardían. Me sentía realmente avergonzado. Te miré a lo que tú me abrazaste. –Sonic…-

-¡Hey! ¡Si vais a enrollaros, avisad, y no salgo!- Dijo Knux desde la cocina.

-¡Te estás ganando una ostia!-Dijiste en voz alta. –Tails, no es que no me guste que me des besos en el cuello, sino que el knucklehead nos chafa la fiesta.-

-¡Gracias, amigo mío! ¡Con amigos así, ¿Quién necesita enemigos?!- Bromeó.

-Se va a llevar una patada hacha en la cara, lo juro.- Te pusiste serio.

-Parecéis niños.- Reí. –Y pensar que soy el menor de los tres y al mismo tiempo el más maduro.-

-¡Knuckles es mayor que yo! ¡Debería dar ejemplo!-

-¡Oye, no me cargues el muerto a mí!-

-Echaba de menos esto.- Sonreí. –Los tres pasando el rato… bueno, yo pasando el rato viendo os pelear.-Reí.

-No te pego un capón porque eres mi hermanito y te tengo aprecio.- Dijiste sonriendo.

-¿¡Y a mí sí me lo pegas!? ¡Me alegro de tener un amigo así!-

-¿Vas a seguir?- Sonreíste metiéndote en la cocina.

-¡Tails! ¡Sonic me ha pegado!-

-Sonic, siéntate en el sillón.- Dije mientras me dolía el estomago de tanto reír.

-Vale, mamá.- Dijiste irónico. Me senté a tu lado y cerré los ojos. Ya olía bastante el aroma de la comida que estaba preparando Knux. Te sentí abrazándome. Te miré y te vi con los ojos cerrados. Me pegué más a ti sin pensármelo dos veces. –Oye, Tails… Cuando me besaste hace casi un mes… cuando te confesé lo que sentía… ¿Fue tu primer beso?- Preguntaste. Solo formulé un: "¿Tu qué crees?". –Que sí.- Dijiste a lo que asentí. –Tails… Te amo.-

-Y yo más a ti.- Correspondí besándote. El beso era lento. Poco a poco, se fue subiendo la intensidad del mismo. Me pegaste a tu cuerpo con delicadeza. Besaste mi cuello con lentitud. –Sonic…- Bajaste un poco más los besos acostándome. Seguiste bajando… y bajando…

-Tails… ¿Te acuerdas de cuando te dije que esperaras unos días? Ya han pasado varios días… casi un mes…- Dijiste besando "cierta zona prohibida".

-Pe-pero… Knux no va a ver.- Me puse nervioso.

-Shh… No pienses en nada… Solo disfruta…- Dijiste a punto de empezar amover la cabeza.

-Ah… Pa-para…- Dije a modo de susurro. –Ahhh…. Por favor…- Hiciste caso omiso. Arriba… abajo… arriba… abajo… -Ahhh… Ahhh…- No dejabas de lamer. Dabas besos, chupetones. –S-Sonic… ah… ah… ah… Ahhh…- Mi espalda se empezó a arquear. Respiraba de forma agitada. En cambio tú estabas tan tranquilo. –So… nic… de…tente… Ahhh… Ahhh… algo… algo viene… ah…- Me puse la mano en la boca para que no se oyera mi último gemido. Te relamiste los labios mirándome, yo solo pude intentar recobrar el aliento. –Ah… ah…- Respiré agitado.

-¿Te gustó?-

-¿Qué…pasó?-

-Pobre, es verdad, este ha sido tu primer orgasmo.-

-… ¿Orgasmo?-

-Venga, ¿te gustó?-

-Sí… aunque… t-todavía no entiendo lo que a-acaba de pa…sar…-

-Si te portas bien y eres un buen niño, te daré otro regalo especial luego.-

-Okey…- Dije aun temblando. -¿Huh? Sonic, tienes algo blanco en el cachete.-

-¿Eh?- Te limpiaste.

-¿Qué era?-

-Tails, ¿te acuerdas de la charla que te di de pequeño de cómo se hacían los niños? Pues, eso era el líquido que te dije. Se me hace extraño tener que volver a explicártelo después de tanto tiempo, y justo ahora.- Reíste. –Oye… te amo.-

-Y y-yo a... ti…- Dije aun cansado.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hola, tenia pensado meter a metal, pero una buena escritora ya cogió la idea. De seguro meteré a otro personaje. :)

Dejen reviews plisssssssssss. ¡Bye! *Kisu*