Cuando Wendy encontró el Diario se sintió observada y lo sintió aún más cuando al hojear el diario vio una oración remarcada: "NO CONFÍES EN NADIE".
-¿Que lees?-pregunto Soos detrás de su amiga.
Wendy gritó al susto que le había su amigo y sostuvo con fuerzas el diario.
-¡Soos! Me asustaste-chillo Wendy aun con el corazón latiendo a toda fuerza.
-Oh, lo siento viejo-se disculpó nervioso-No era mi intención, solo viene a ayudarte con los letreros en caso de que te faltarán clavos.
Su amigo le mostró los clavos que habían en su bolsillo y Wendy pensó en la fase que había leído en el diario de no confiar en nadie, luego pensó en Soos, él era su mejor amigo claro que podía confiar en él además era Soos, siempre podría confiar en él.
-Soos, tenemos que hablar.
-Seguro, suéltalo amiga.
Wendy miro a su alrededor, no se sentía segura de poder hablarle en el bosque.
-Hablemos en un lugar más privado.
Cuando regresaron a la cabaña Dipper y Mabel estaban saliendo del lugar, Wendy automáticamente escondió el diario detrás de su espalda.
-Hola chicos, ¿vienen con nosotros? - pregunto Mabel.
-Mabel, no tienen edad para ir-murmuró su hermano.
-¿A dónde irán? - pregunto Wendy
-Iremos a un bar, Dipper y yo iremos a ver a unos amigos, bueno yo iré a ver a mis amigas ya que Dipper no tiene amigos.
-Yo tengo muchos amigos-dijo el chico ofendido.
-Claro Dipper, pero no puedes traer a tus amigos de la universidad aquí a tomar unos tragos.
-No tengo la culpa que todos hayan salido de viaje.
-Esperen chicos, ¿son universitarios? - pregunto Soos emocionado-Wendy, salimos con universitarios.
-Ya no, este cerebrito y yo nos graduamos este año ahora somos adultos independientes, no más escuela y horribles exámenes, somos libres-Mabel al explicar aquello se veía orgullosa.
-Se ven muy jóvenes para ser de Universidad, ¿Qué edad tienen? - pregunto la pelirroja.
-Tenemos 21 pero gracias a Dipper llegamos a graduarnos de la universidad antes que todos.
-Una universidad me quería porque era alguna clase de prodigio, pero les dije que si con la condición de que mi hermana fuera conmigo-explico el chico
-¡Wow! Son como la mantequilla de maní y jalea, inseparables-exclamo el niño aun más emocionado.
El teléfono de Mabel sonó con un tono cantado por la chica y con su cerdo.
-Candy y Grenda ya están en el bar, serán mejor no hacerlas esperar-dijo Mabel-Nos vemos chicos, no se metan en problemas.
-Nos vemos
Ambos gemelos entraron en el coche de su tío y se alejaron de la cabaña. Wendy y Soos entraron, no había nadie así que la chica le enseñó el diario a su amigo.
-¿Eso es lo que estabas leyendo en el bosque, Wendy?
-Sí, es un diario al parecer alguien estaba investigando las anomalías del pueblo, anotó todo lo que encontraba en este diario, al parecer quien escribo todo esto desapareció, ¿puedes creerlo? - la pequeña le entregó el diario a su amigo.
Soos solo veía los dibujos que había en aquel diario, todo parecía sacado de las estafas del Señor Pines.
-Wendy ¿Tus crees que esto sea real?
-Podemos comprobarlo
-¿Cómo?
-Con una cacería de monstruos, mañana. - Pero Wendy...
-Vamos Soos, divirtámonos por un día, elige que quieres que casemos mañana, si es real nos quedamos con el diario, si no encontramos nada nos divertimos quemándolo, ¿Esta bien?
Soos miro a su amiga inseguro pero aun así busco en el diario a una criatura lo suficientemente inofensiva, lo primero que encontró fue un gnomo, la televisión y Abuelita le habían enseñado que eran criaturas amistosas, le dio el diario a Wendy.
-Esa es la actitud amigo, mañana iremos de casería.
Por la mañana Wendy se levantó temprano, esta emocionada por ir al bosque a una cacería. Claro, la familia de la pequeña siempre había cazado animales lo que no le gustaba a la chica, pero esta vez cazarían gnomos, la pelirroja tomó su hacha y el diario, salió de su casa para dirigirse a su bicicleta dirigiéndose a recoger a Soos.
Al llegar a la residencia Ramírez hizo sonar la campana de su bicicleta, el niño se levantó del sillón y vio por la ventana a su amiga.
-Me voy Abuelita, me iré a una cacería de monstruos-el niño beso la mejilla de su abuela y tomo su mochila-Regresare antes de la cena.
-Cuidado con los mosquitos, Soos-el niño cerró la puerta dejando a la mujer sola-Hora de leer el diario de Soos
Y así la mujer fue al cuarto de su nieto a invadir su diario. Mientras Soos se encontró a su amiga Wendy.
-Traje mi hacha en caso de que causarán problemas-enseño su arma la pequeña-¿Que has traído tú?
El niño revisó su mochila para sacar un bate a lo que su amiga sonrió.
-Bien Soos, no sabía que eras tan rudo-la chica golpeó de forma amistosa el hombro de su amigo.
-No es para golpearlos Wendy es en caso de que encontremos una piñata en su guarida, puede que ellos sepan divertirse-explico Soos sonriente.
La chica solo rodó los ojos ante la ingenuidad de su amigo.
-También traje bocadillos para el camino.
-Muy bien, súbete nos iremos de aventura.
Soos hizo caso a su amiga para ponerse en los soportes de la bicicleta.
-¿Trajiste tu casco? No queremos que pase lo de la última vez.
El pequeño Ramírez saco un casco de su mochila para luego ponérselo.
-Listo
-Muy bien Soos, a dentro menos a lo desconocido.
Wendy dio marcha a su bicicleta para dirigirse al bosque. La pequeña se concentró en el bosque, antes de dormir había memorizado la ruta hacía la guardia de los gnomos, sabía las rutas por las cuales ir, conocía ese bosque como la palma de su mano. Pasaron varios minuto hasta que se adentraron a la zona cercana a la guarida.
-¡Wow! ¿No sientes algún tipo de aura magia Wendy? , como cuando es Navidad incluso espero a que Santa venga a guiarnos.
-Jamás había estado en esta parte del bosque, no creo que mi papá sepa de esta parte del bosque.
Wendy se detuvo al ver la entrada de la guarida.
-Aquí es Soos, la guarida de los gnomos.
Soos y Wendy se bajaron de la bicicleta, la pequeña estaba a punto de entrar a la guarida cuando su amigo la detuvo.
-Espera Wendy, quiero una foto de nuestra primera casería de monstruos-dijo el niño sacando una cámara de su mochila.
-Está bien, tómala aquí en la entrada.
Ambos se juntaron en la entrada y el niño preparo la cámara.
-Di "Gnomos"-dijo Wendy
-Gnomos-dijeron ambos cuando se tomó la foto, al salir la foto Soos se la dio a su amiga.
-Guardarla en el diario, para que siempre podamos recordar este día-dijo Soos y Wendy la tomo para guardarla en el diario.
-Gracias, viejo, ahora vayamos de casería.
Ambos chicos entraron a la guarida en silencio en caso de que los gnomos de espantaran de su presencia, pero al entrar vieron toda clase se plantas extrañas, los animales corriendo pero ninguno gnomo.
-Qué extraño, deberían estar aquí-la pelirroja reviso el diario intentando buscar respuestas.
-Tal vez están escondidos detrás de esta roca-dijo Soos acercándose a una gran roca, pero al asomarse no encontró nada.
-Bueno, tal vez este diario era una estafa.
-Mira el lado bueno Wendy, ahora tenemos una guarida secreta.
Wendy solo sonrío al escuchar eso, luego se empezaron a escuchar voces acercarse, al percatarse fue con Soos hacia la gran roca.
-Soos, escóndete algo viene.
Ambos se escondieron detrás de la roca guardando silencio, al acercarse las voces Wendy se asomó para ver, solo para encontrarse con la sorpresa de que se trataba de nada menos que gnomos. La pequeña al darse cuenta sonrió emocionada y volvió a ocultarse.
-Gnomos-murmuro Wendy
-¿De qué hablas Wendy?
-Mira por ti mismo, viejo.
Ambos amigos se asomaron para ver a los pequeñas criaturas, eran varios gnomos cargando pasteles, liderados por un gnomo café.
-Muy bien chicos, esta vez nos hemos superado esta vez tenemos suficientes pasteles como para el Invierno.
-Shmebulock-grito uno de los gnomos
Ambos chicos se miraron confundidos pero siguieron viendo.
-Bien chicos, me iré a dar un baño, vengan pequeñas-dijo el que parecía el líder y varias ardillas fueron a su llamado. - No es asombroso Soos, son gnomos reales, este diario no mentía todo lo que contiene es verdad-murmuró la chica emocionada viendo a las criaturas sin poder creerlo aun-¿Que dices Soos, otra casería? - volteo a ver a su amigo para darse que había trepado la rocas-¡Soos, ¿Qué haces?!
-Quiero tomarle fotografías, quiero que Abuelita vea los gnomos-dijo el chico intentando tomar una foto de las criaturas.
-Soos, baja de ahí, nos descubrirán-advirtió preocupada su amiga.
-Sólo un poco más cerca-murmuró el chico
Al momento en que el Soos apoyó su mano en la roca, su mano resbaló haciendo que el chico cayera hacia adelante.
-¡Soos! - chilló Wendy al ver a su amigo.
Los gnomos pronto se percataron de la presencia del niño, así que lo rodearon.
-¡INTRUSO!-gritaron todos al mismo tiempo y fueron contra Soos.
-Basta, ustedes deben ser agradables y amigables-dijo el niño asustado-Wendy, ayúdame.
La chica escondida intento buscar alguna debilidad de los gnomos pero no encontró absolutamente nada, desesperada sin saber que hacer solo busco soluciones, unos buenos golpes.
-Wendy-suplicio Soos arrinconado.
Los gnomos lo rodearon al niño, sin escapatoria, pero sin esperarlo Wendy llego corriendo hacia su amigo pateando a las criaturas, le lanzó la mochila a su amigo y éste la agarró.
-¡Te dije que darían problemas! - gritó la pequeña a lo lejos y golpeó a un gnomo que iba a su rostro-¡Aléjense de mi amigo!
Soos saco el bate de su mochila, empezado a golpear gnomos hasta acercase a su amiga.
-Es como golpear piñatas, excepto que estas quieren arrancarte la cara y no tiene caramelos.
Wendy pateo a uno de los pequeños en el estómago haciendo que uno de ellos vomitara arcoíris.
-¿Qué decías? - dijo Wendy sonriendo.
Sin darse cuenta los gnomos saltaron sobre ellos.
-Quítense alimañas-chillo Wendy cuando uno de los gnomos jalo su cabello.
-No, no, no el rostro no-suplico Soos cuando una de las criaturas cayo en su rostro.
Ambos niños cayeron con los gnomos sosteniéndolos, intentaron quitárselo de encima pero fue inútil.
-¿Cómo nos vencieron un par de enanos?-pregunto Wendy enfurecida.
-¿Que pasa aquí? - pregunto el gnomo líder entrando con una bata y varias ardillas acompañándolo-Intrusos, que tenemos aquí, levántelos chicos.
Los gnomos obligaron a los niños a pararse para ser vistos.
-Pero que tenemos aquí, un gordito-examino picando la panza del niño bruscamente.
-¡Hey! Cuidado-advirtió Soos
-Parece bien alimentado, ahora que más tenemos-dijo el gnomo acercándose a Wendy.
-Déjenos ir antes de que paté todos sus pequeños traseros-dijo Wendy furiosa.
-Pero mire que nos trajo el gordito-dijo el gnomo sonriendo-Chicos, al fin tendremos una nueva reina-anuncio alegre haciendo que todos sus camaradas gritaran emocionados.
-¡¿Qué?! - gritó Wendy confundida-¡Yo no seré la reina un montón de estúpidos gnomos!
-Y parece que tenemos una guerrera-bromeo el gnomo-Lo siento cariño, pero durante años hemos buscado una reina, tuvimos una candidata adecuada pero al igual que tu no lo quiso, a pesar de que la habíamos tratado adecuadamente y díganme chicos ¿que recibimos a cambio? - cuestionó la criatura a sus compañeros.
-La bota de su tío cayo en mi cara-grito uno.
-Su hermano me hizo vomitar.
-El anciano me golpeo con uno de sus nudillos se oró, aún tengo dolores por aquello.
-Ella rompió nuestros corazones que fue lo peor-dijo el líder-Prometimos que no dejaríamos que nadie más nos humillara de la misma forma en la que lo hicieron ellos y hoy 9 años después al fin tendremos nuestra reina, amigos.
Otra vez, todos aclamaron a su líder por sus palabras.
-Wendy ¿Ahora qué haremos? - susurró Soos a su amiga.
-Estoy pensando, descuida los dos saldremos de esta-tranquilizó la pelirroja a su amigo.
-Preparen a todo para la ceremonia-ordeno el líder.
-Ni siquiera saben el nombre de su futura reina-dijo Wendy
-¡Oh! Claro, que despistados, dinos dulzura ¿Cuál es tu nombre?
-No pienso decírselo a todos, quiero que solo el líder lo sepa, el sólo puede ser digno de saberlo o decirlo.
Todos los gnomos miraron a su líder a lo que estaba sonrojado.
-Bueno, por suerte para ti, yo soy el líder, ahora dímelo.
-Acércate-dijo Wendy.
-Chicos, dejen que se incline-ordeno el líder impaciente.
La Courdoy se agachó al gnomo quien acerco a ella.
-Acércate-volvió a decir Wendy y el gnomo hizo caso, pero cuando el líder acercaba su oreja para escuchar, la pequeña saco su hacha rápido cuando los gnomos estaban distraídos.
Wendy tomo al gnomo, puso su hacha en su cuello haciendo que todos reaccionaran.
-No se acerquen o juro que le cortó la cabeza-advirtió Wendy
-Hagan lo que dice-dijo el gnomo asustado.
-Suelten al gordito-dijo Wendy mirando a Soos.
Las criaturas hicieron caso soltando a Soos quien corrió hacia su amiga.
-Todos quédense en su lugar sin hacer ningún movimiento, si veo o noto que intentan hacer algo, le cortaré la cabeza.-dijo Wendy mientras retrocedía hacia la salida.
Cuando llegaron a la entrada Wendy dejo al gnomo colgando de un árbol.
-Si deciden seguirnos juro que los cazare a cada uno de ustedes, no habré sido la reina de los gnomos pero puede que sea la cazadora de gnomos-advirtió la chica amenazando al gnomo con el filo de su hacha
-Si viejo, no te metas con el dúo misterio-dijo Soos intentando sonar rudo
-Está bien está bien no los seguiremos-aseguró el gnomo nervioso.
Wendy se acercó dónde había dejado su bicicleta, ambos niños se subieron a la bicicleta y siguieron su camino.
-Buen nombre, pero sería mejor el equipo misterio-dijo la pelirroja pedaleando.
-Suena asombroso.
-Casería de monstruos-dije los niños al alejarse.
Solo quedo el gnomo colgado en el árbol.
-Chicos, alguien ayúdame a bajar-pidió el gnomo-Por favor...
Pronto ambos niños llegaron a La Cabaña del Misterio riendo sobre su aventura.
-Estuviste asombrosa, Wendy-exclamo Soos alegre-Le enseñaste quien mandaba, eras como un hombre lobo sobre su presa.
Wendy río ante el comentario, aulló con todas sus fuerzas haciendo reír a su amigo quien también aulló.
-Fue asombroso, viejo-exclamó la pequeña-Pero la próxima vez no te resbales hombre de gelatina.
Al llegar Wendy estaciono su bicicleta y ambos bajaron de la bicicleta.
-Sobre eso, lo siento Wendy-se disculpó avergonzado el niño-Si no hubiera querido esa tonta foto no nos hubieran descubierto, lo siento, lo arruine todo.
Wendy al ver la tristeza de su amigo solo intento animarlo.
-Estas bromeando Soos, gracias a ti pude patear algunos traseros de gnomos, fue asombroso, no tienes que disculparte lo hiciste asombroso.
Ambos sonrieron, realmente ese día había sido asombroso.
-Ahora, entremos a la Cabaña y veamos el diario, esta vez yo eligió que cazaremos mañana, vamos amigo.
-Está bien, pero que no sean vampiros.
Y así ambos niños entraron a la Cabaña, sabiendo que ese verano seria épico para ambos y nada los detendría.
