Este capitulo en lo personal no es nada especial, lo escribi hace un rato, solo por cumplir, ya que mi PC esta dañada, y mi vecina me presto la suya, pero solo pude escribir esto, no era lo que tenia planeado pero no puedo hacer mas:s y no se cuando pueda volver a actualizar ya que no se cuando me arreglen mi pc. Bueno espero que les guste. y Muchas Gracias a las que me han dado Review y han comentado. Besos :*
Normalmente tratare de poner algun pedasito de alguna cancion antes de cada cap, pero para este no se me ocurre ninguna.
Esta historia tambien la subo al Wattpad, se llama igual y el nombre del usuario es el mismo. Neuroticbelieve.
Los personajes son propiedad de J.K Rowling, lo demas lo pongo yo.
Habían pasado algunas semanas desde su llegada a Hogwarts, a pesar de que estaba feliz, no era lo que ella esperaba, pensaba que todo seria como antes, pero Hermione se había dado cuenta de que nada lo seria…Nunca jamás. Muchas partes del castillo estaba aun destrozadas, la magia deja huellas, en especial la magia negra, Dumbledore ya no estaba y Snape tampoco a eso se le sumaban la gran cantidad de alumnos que faltaban, sobre todo de Slytherin, había escuchado a la Profesora McGonagall que planeaba eliminar esa casa y repartir los alumnos entre las restantes, ahora le consultaba todo a Harry a Ron y a Ella, no sabia porque, pero le agradaba ayudar como siempre, también se dio cuenta de que ya no habrían "Aventuras" a pesar de que eso le agradaba, extrañaría mucho la sensación de adrenalina que se acumulaba en ella y que al final la dejaba agotada, a todo eso se le suma el hecho de que Draco Malfoy no dejaba de mirarle. Desde sus encuentros en el Expreso de Hogwarts, siempre que se encontraban en un mismo lugar, como en las clases de Pociones no dejaba de mirarle, y ella constantemente también le devolvía la mirada, sus ojos grises se conectaban con ella al instante, era como una conexión eléctrica, un electro shock,. La verdad es que era algo muy incomodo, el siempre quitaba la mirada primero, cosa que Hermione agradecía, no sentía el valor de desviarla ella.
Esta vez estaba camino a su dormitorio, iba por el séptimo piso el cual estaba repleto de gente, agrupada en un mismo punto gritándole a alguien, parecía que era una revuelta, lo que le faltaba, estaba estresada ya que debía ir estudiando para sus EXTASIS debía estar muy bien preparada para ellos, y si a eso le incluía lo que sucedía casi a diario con Malfoy, no era se sentía muy bien que digamos, camino con paso decidido, empujando un poco a la gente y mostrando su insignia de prefecta para que le dejaran pasar.
-No entiendo como McGonagall te dejo entrar de nuevo en Hogwarts-
-Eres una basura-
Sabía que se trataba de algún Slytherin, y estaba segura de que era Draco Malfoy, últimamente pasaba mucho, ya estaba asteada de aquellas situaciones, por eso mismo pudo convencer a la Profesora McGonagall de no eliminar la casa de Slytherin, lo matarían, no solo a Draco, sino al resto de los Slytherins… Al llegar al centro del alboroto, se dio cuenta de que estaba en lo cierto, era Draco Malfoy, pero estaba vez estaba tirado en el piso, en posición fetal, y sangrando por casi todos lados, por la nariz, por la boca, los oídos, era algo terrible, le habían hecho algún hechizo muy malo.
-Ayu…Ayúdame- Le dijo al, al ver que alguien llegaba.
Hermione estaba aterrada, como era posible aquello? Ya había visto suficiente sangre en toda su vida como para tener que ver mas, estaba muy molesta, y no entendía porque Malfoy se encontraba precisamente en ese pasillo del 7mo piso que estaba repleto de Gryffindors, es un estúpido.
Estaba muy molesta.
-FUERA TODOS, LARGO DE AQUÍ SI NO QUIEREN QUE LLAME A MCGONAGALL- grito. Estaba furiosa.
-SE LO MERECE, POR SER UN ASQUEROSO MORTIFAGO-
Fue la gota que derramo el baso.
-ERA! ERA UN MORTIFAGO, ES SU PASADO, TU NO ERES ABSOLUTAMENTE NADIE PARA JUZGARLE NI A EL NI A NADIE, AHORA LARGO DE AQUÍ!-Grito
El pasillo se empezó a desalojar, la gente se iba mientras seguía soltando insultos y comentando acerca de lo ocurrido, hasta le pareció escuchar un "Traidora" dirigido a ella, pero no importaba la prioridad era ayudar a Draco tenía que llevarlo a la enfermería, gracias a Merlin que Harry se apareció por el pasillo, y se dirigió directamente a ella.
-Harry, podrías ayudarme a llevarlo a la enfermería?- Decía, mientras le agarraba por uno de los brazos y Harry tomaba el otros-
-HAAA!- Draco soltó un fuerte gemido.
-Quien te ha hecho esto?- Le pregunto Harry-
Pero lo único que recibió de respuesta fue un balbuceo de su parte.
No es que a Harry le agradara mucho Malfoy, le había hecho la vida imposible desde que entro en Hogwarts, hace unos meces le había salvado la vida dos veces, y una tercera vez era demasiado, si hubiera sido por él lo hubiera dejado tirado, incluso podía haberse acercado y patearle, pero supuestamente había cambiado un poco, él pensaba que solo era porque ya no tenía un padre al cual todos temían, y tampoco tenía a sus amigotes que le cubrían la espalda al muy canalla, no le quedaba otra que aguantarse a los insultos y a los golpes, se lo merecía, ahora era otro más del montón, nadie en especial.
-Alguien le ha lanzado un hechizo-Dijo Hermione. Aunque ya no estaba muy segura, ya que cada paso que daban era una tortura para el rubio, al parecer se había equivocado y la sangre que se le salía era causa de unos fuertes golpes, se podían tratar de fracturas, y la sangre que salía de sus oídos podía ser un derrame cerebral.
Eso le asusto mucho. Y se enojo mas, debía encontrar el culpable
-Harry, debemos apurarnos, puede que no sea un hechizo sino golpes y unos muy fuertes-Le dijo asustada-
Harry asintió, y apresuro el paso, casi todo el peso de el rubio estaba recargado en el, el cual estaba bañado de sangre, le daba pena su situación, si tan solo hubiera sido diferente…
Habían llegado a la enfermería, Madame Pomfrey se asusto mucho al ver el estado del chico.
-Por Merlin, que le han hecho?-Pregunto espantada, mientras le ayudaba a acostarlo en una de las camillas de la enfermería.
La sangre no dejaba de brotar y el no dejaba de gemir de dolor.
-No sabemos, puede ser un hechizo, o unos golpes muy fuerte-Decía Harry.
-O pueden ser las dos cosas, por favor Madame Pomfrey haga algo, rápido!-
-Salgan, le tengo que quitar toda la ropa-Dijo Pomfrey.
Harry y Hermione obedecieron.
-Quien crees que haya sido?- Le pregunto.
- No lo se, cuando llegue estaba tirado en forma fetal en el piso, me asuste mucho, hay que encontrar al culpable, puede ser algo muy grave, no podía ni caminar porque soltaba chillidos, que desagradable situación-Decía ella
Estaba muy preocupada, y si le pasaba algo? Y si se moría? No… no debía pensar de esa manera, Madame Pomfrey cura a todos y el no sería la excepción, debía ir a avisarle a McGonagall esto no se iba a quedar así.
-Bueno Hermione, me tengo que ir, he quedado con Ginny en la torre de astronomía para ayudarle con algunos hechizos, nos vemos-Se despidió Harry.
Hermione le dio las gracias y lo vio desaparecer a la vuelta del pasillo, se asomo un poco por la puerta de la enfermería y vio a Pomfrey revisando el cuerpo del rubio, que estaba tapado de la cadera para abajo, su cuerpo estaba mallugado y tenia hematomas esparcidos por doquier, debía ir a buscar a la McGonagall, tenía que contarle.
Draco acababa de salir de su clases de Defensa contra las Artes Oscuras, estaba feliz, porque iría a ver si Hermione se encontraba por los alrededores del Séptimo piso, y hablaría con ella, no sabía porque pero solo quería ir y decirle "Hola" y establecer una conversación civilizada con ella, ya no había rencor, no quedaba prácticamente nada del Draco Malfoy de hace meses, el insolente, el narcisista, nada de eso, era alguien completamente nuevo, pero aun sentía la necesidad de hacer algo bueno, algo que lo cambiaria definitivamente, algo lo suficientemente bueno como para que todos se dieran cuenta de que había cambiado y el sentía que esa cosa buena era Hermione, la había estado mirando desde que había llegado a Hogwarts, simplemente podía percibirla y antes de él pensarlo ya tenía su mirada puesta en ella, eran oscuros pero muy brillantes le gustaban. Iba camino a la sala común, se pararía fuera a esperarla si era necesario y no le importaba si la gente le insultaba o algo, casi todos los días se ponían en grupos y lo arrinconaban solo para insultarlo, así que le daba igual, pero, no sabía que esa vez sería diferente…
-Vaya, vaya! Pero miren quien está por aquí, el mortifago de mierda, el Invencible e Inolvidable Draco Malfoy-
Todos los que estaban a su alrededor se partieron de la risa.
Esta vez era Cormac McLaggen el que inicio tal alboroto.
-Que estás haciendo por aquí?-Le pregunto, mientras se acercaba muy lentamente a él. -Vienes a ver a Granger?, crees que no me he dado cuenta de cómo la miras?, piensas que ella te aceptaría algún día?, te gusta no es así?.-Seguía diciéndole, mientras lo rodeaba dando pasos en círculos a su alrededor.
Draco por su partes estaba como una tabla, no solo por la tensión del momento sino, por el comentario que había hecho sobre Granger, no… no le gustaba, solo que ella era la salida definitiva a su infierno interior.
-No dices nada?-Lanzo el primero golpe, justo en sus costillas-
La gente ya se había agrupado en círculo alrededor de ellos, mas dentro estaban los colegas de Cormac, que esperaban la señal de su "Jefe" para realizar cualquier movimiento.
-he? No te gusta?-Lanzo el segundo golpe esta vez en la cabeza, haciendo que Draco callera al piso.
-Lo negaras?- Tercer golpe, una patada en el estomago.
Draco se estaba revolcando de dolor, y sentía como algo espeso y caliente le resbalaba por los oídos, nariz y boca, se sentía fatal, necesitaba que alguien llegara, Hermione siempre le salvaba pero… cuanto tiempo tardaría ella en llegar?, seguro estaría desangrado totalmente cuando ella o alguien más llegara.
Afortunadamente ella llego, fue como si le hubiera llegado el mensaje telepáticamente, gracias a Merlin.
Poco a poco abrió los ojos, la luz le molestaba, le dolía todo el cuerpo y estaba desnudo, se había desmayado luego de que Hermione llegara, no recuerda casi nada, ni como llego a la camilla, intento moverse pero no podía, algo lo mantenía pegado a la cama, empezó a moverse bracamente, pero luego de un rato dejo de hacerlo, una fuertes punzadas salían de su abdomen, eran casi insoportables, que pasaba, por que no podía mover el cuerpo? Y si gritaba? Si pudo abrir los ojos, tal vez podía abrir su boca y hacer que saliera su voz.
Lo intento pero no funciono, sus ojos se volvieron a cerrar haciendo que cállese en un profundo sueño.
Cuando despertó de nuevo, ya no había tanta luz, al parecer ya era de noche, pero ya podía moverse, se paro con cuidado de la camilla, y estiro sus extremidades, ya no estaba tan adolorido, apenas un leve dolor, ahora estaba vestido con una de sus Pijamas, la reconoció porque era ver, y tenia mini-serpientes por todos lados, que vergüenza, esperaba que nadie le hubiera visto con ella.
Unas voces los distrajeron de sus pensamientos, provenían del despacho de Pomfrey, camino hacia la puerta y se dedico a humear un poco.
-Lo dará de alta hoy mismo?- Pregunto una voz de Mujer.
-Por supuesto, ya esta lo suficientemente bien, como para volver a su rutina-Respondió Pomfrey-
-Al parecer la poción que le ha dado para dormir sin sueños ha resultado muy bien, no lo vi despertar ni una vez, y hace una semana que está aquí-Dijo la voz de mujer que aun no reconocía.
Una semana? Ha estado allí por una semana? Tan grave estaba.
De repente se dejaron de escuchar las voces y él se aparto rápidamente de la puerta.
-Oh, Señor Malfoy, ya está usted despierto, ya puede irse, si se siente mejor claro. La señorita Granger, ha estado al pendiente de usted toda la semana, será una buena medimaga-dijo dirigiéndose a Hermione.- Bueno, apúrense, tengo cosas que hacer- Y se dirigió de nuevo a su despacho.
Draco seguía de espaldas, estaba atónito, le daba miedo girarse, no quería decir nada, solo esperaba a que ella se fuera y el podía cambiarse he irse de una buena vez.
-Puedes cambiarte tranquilamente, yo me iré para que tengas privacidad… Ha y quiero que sepas que ya hemos encontrado a quien te hizo daño, créeme que Cormac ni nadie más en este castillo volverá a molestarte.-Le decía ella tranquilamente, escucho como se daba la vuelta y daba unos pasos para irse.
-espera- Le dijo-
Hermione se había parado en seco para mirarle, aunque su estado era un poco demacrado se veía adorable con esa pijama, le resultaba gracioso que un Slytherin utilice ese tipo de cosas.
-Si?-Le pregunto ella.
-Gracias-Fue lo único que dijo.
-No hay de que, adiós Malfoy- se despidió con una sonrisa.
