Si muero joven

Que me entierren en satén

Pónganme en una cama de rosas

Hundiéndome en el rio

Al amanecer

Envíenme lejos

Con las palabras de una canción de amor

Ron se encontraba caminando despreocupadamente por los pasillos de Hogwarts luego de que Harry le hubiera dado un pesado sermón por Hermione.

No me le acercaba a ella desde aquel día en el rio... por su bien y el mío.- Pensaba-

Antes si me le acercaba y la besaba para luego irme, no quería lastimarla pero las ganas me superaban.

Flashback

La seguía tropezando por los senderos del bosque tratando de hacer el menor ruido posible, tenía la ventaja ya que iba mucho mas atrás que ella, así cualquier ruido que hiciera, ella prácticamente no lo iba a notar.

Había estado bebiendo con Harry, no un poco sino mucho.

En cuantos a mi relación con Hermione, no era muy buena, descubrí que no la quería como yo pensaba, pero esa castaña estaba como quería y la deseaba, trataba de controlarse pero hoy era imposible.

Bendito sea el que invento el alcohol, esa sustancia que te llena de placer y al mismo tiempo te hace hacer cosas locas y estúpidas.

Había llegado a su destino, mientras ella se desvestía dejándose únicamente las pantis. Sus senos no eran muy grandes pero tampoco pequeños, eran perfectos, se imaginaba acunándolos con una de sus manos y viendo como se amoldan perfectamente entre sus dedos y palma.

Sus curvas muy bien marcadas, sus caderas algo anchas, su cabello que caía en ondas alborotadas hasta su cintura, esta era la envidia de toda mujer, igual que su trasero que estaba para morirse, se imagino dándole una buena nalgada y sintió la presión en sus pantalones.

Ella era el sueño de todo hombre, todo hombre que supiera apreciar a una hermosa mujer, y ella lo estaba volviendo loco, era hoy o nunca.

La seguía observando, se movió un poco para tener un ángulo mas cómodo, sin querer piso una rama la cual se rompió e hizo ruido. Noto como ella volteaba a ver asustada, por un momento pensó que lo había descubierto pero no fue asi, se escondió bien detrás de un árbol de tronco grueso. Volvió a moverse y piso otra rama, "Maldita suerte". Ella termino de salir rápidamente del agua y con un brazo se cubrió los pechos, mientras que con la otra buscaba algo en la tierra y gritaba preguntando "¿¡Quien esta alli!?". El se subio la capucha de su sudadera verde, era hora de actuar.

Antes de que ella pudiera hacer cualquier cosa por defenderse, el ya estaba encima de ella.

Puso sus manos encima de las de ella para retenerlas contra la fría tierra, estirando sus brazos para poder admirar sus senos mejor. Ejercía presión con su cuerpo sobre el de ella, aunque luchaba por liberarse de su pesado cuerpo, era inútil.

Era flaco pero muy pesado.

-Quédate quieta ¡Joder!- le grito apretando aun mas sus muñecas.

Ella soltó un chillido de dolor.

Lagrimas corrían por sus mejillas como lluvias torrenciales, el se limitaba a apretarla y a quitarlas del camino con sus labios o lengua.

-POR FAVOT, POR... POR FAVOR RON SUELTAME, POR LO QUE MAS QUIERAS SUELTAME- gritaba condesesperación.

-Todo esto es tu culpa- decía susurrando en su oído- tu me pones así- agarro una mano de ella y la llevo hasta su entrepierna.

Se sobresalto al sentir el enorme bulto bajo su mano, lloro con más fuerza, no perdía las esperanzas de que alguien la escuchara y fuera a su rescate.

Ella ya estaba perdiendo la fuerza, ya no ponía tanta resistencia, por lo que se le hizo fácil bajarle las pantis, ante este acto ella logro patearle la quijada lo que pudo matarlo pero no fue así.

Furioso volvió a tirarse sobre ella y la movió bruscamente entre sus brazos.

-Otra así, y te mato ¡Perra!-Le grito- Yo sé que esto te gusta, no pongas resistencia.

Ni él sabe cómo pero se despojo de sus pantalones y junto con ellos sus bóxers, agarro su miembro entre con una de sus manos y lo acerco a la feminidad de ella.

Se arqueo ante el leve contacto, moviendo las caderas hacia un lado para evitarlo.

La agarro bruscamente por las caderas, presionándola contra la arena, lastimándola.

-QUE TE QUEDEA QUIETA, NO DOLERA TE LO PROMETO-

Se dirigió hasta su entrada, y sin ninguna consideración entro en ella con una fuerte embestida, sacando de ella un grito horrible y desgarrador.

Empezó a aumentar la velocidad, la sangre le chorreaba por el miembro, lo estaba disfrutando, y ella lo estaba pasando realmente mal.

Sintió unas manos sobre sus hombros que lo empujaron hacia atrás.

-COMO SE TE OCURRE, COMO SE TE OCURRE TAN SIQUIERA PENSARLO?-

Le gritaba la persona que anteriormente lo había tumbado.

-Eres una mierda Ron, Hermione es nuestra amiga, y eso no se le hace a nadie-

Harry se acerco a Hermione, ella estaba casi desmayada, aun seguía llorando.

-Súbete los pantalones-

El obedeció mientras, Harry abrazaba a Hermione para consolarla un poco, y lloraba con ella.

-Harry-susurro ella-me duele-le dijo.

Harry trataba de controlar sus lagrimas pero le era imposible, le dirigió una mirada de ira y decepción a Ron.

Era mejor borrar su memoria, mejor hacerla olvidar y creer que nada pasó.

Se paro del piso sacando su varita y susurro.

-Obliviate-

Fin del Flahsback

Y luego me fui tambaleando por el camino, al cual se me unió Harry luego.

Desde ese día se comporta como un idiota... Bueno, mas idiota de lo que ya era con Hermione, así ella se alejaba de el, y no corría ningún peligro, aunque ya el daño estaba hecho.

Ron se pregunto si algún día ella lo descubriera (lo cual era imposible ) ella lo perdonaría? Obviamente no.

Pero quien sabe, Hermione tiene un enorme corazón.

Ro-Ro

Giro sobre sus talones, cambiando la mueca de desagrado que adquirió su rostro al escuchar la voz de Lavender Brown, por una sonrisilla.

Tal vez ahora estaba rodeado de chicas pero si había una en especial que lo aturdía de sobre manera era Lavender.

Todo un fastidio, me lo merezco por maldito-pensó- esto y mucho mas.

-Hola Lavender- levanto el brazo para saludarle pero ella ya estaba abrazándole.

-Ron, te he estado buscando por todo el castillo- decía la rubia mientras soltaba el cuello del chico al ver que no recibía respuesta alguna.

-ha si? para qué?-pregunto el curioso.

-Es que hay una fiesta a nombre de el club contra la rata de biblioteca Hermione Granger.

Hemiono tenía un club contra ella? eso era estúpido. No les estaba prestando mucha atención, prefirió seguir pensando.

-...ella está desaparecida junto con Draco Malfoy...-

Ron volvió a retomar la conversación al escuchar tal cosa.

-Espera, espera- le paro- Hermione está desaparecida? con Draco Malfoy?

-Uhmm, Si! acaso no estabas enterado?-

-No, no tenía ni idea, no veo porque algo como eso sea motivo de algarabía- ella lo estaba empezando a irritar.

-Aquí estas- Ginny había aparecido -Lavender vámonos es hora de la fiesta, y se hace tarde- Esta jalaba a la chica por el brazo

-Como? Ginny tu estas en esto también?- estaba indignado- Hermione es tu amiga y... por que no me dijiste nada de que había desaparecido?-

-Oh vamos Hermano, hace mucho que a ti no te interesa Hermione, aparte pensé que lo sabías, Harry te lo pudo haber dicho no? Que su adorada Hermione está desaparecida- decía esta con cierta irritación palpable.

-Aparte- prosiguió- Hermione no es mi amiga ahora, ella es la culpable de que Harry no me hable, hace dos días que desapareció y desde ese día no me habla- le escupió a su hermano.

-Ginny fue la de la idea, para un Club anti Hermione Granger- decía lavender con entusiasmo.

-Siii!-La pelirroja se volteo para mirar a la chica- y es lo mejor que se me ha ocurrido hasta ahora jajaja-

Las dos se alejaban por el pasillo mientras reían y charlaban animadamente, dejando a un pobre Ron, plantado en el pasillo como si no existiera, como si él nunca hubiera estado allí.

¿Harry estaría enterado de lo que Ginny hizo? Y ¿porque es culpa de Hermione que ellos no se hablen? Y¿ por que Harry no le había dicho lo que estaba pasando con Hermione?

Bueno, era obvio, él pensaba que a el no le importaba un demonio lo que le pasaba a Hermione, después de estarla tratando de esa manera, y era mejor que siguiera pensando lo mismo, no pensaba acercarse a la castaña nunca mas, mantearse y mantenerla alejada era lo mejor.

Tenía pensado contarle a Harry lo de Ginny y hacerle todas esas preguntas que se encontraban rodando por su mente en esos momentos. Pero luego se retracto, si le decía una sola palabra a Harry de algo relacionado con Hermione el tal vez pensaría mal. Mejor así.

Dos días, con Draco Malfoy...

Basta Ron, se dijo así mismo intentando apartar sus pensamientos, y los centraba en esa linda chica de Hufflepuff que vería esa noche.

-Oh, por Merlin Hermione, párate del piso y deja de llorar- Draco estaba estresado, Hermione y el habían intentado un poco de cosas para poder desenterrar la llave, pero nada funcionaba.

Hecha un ovillo en el piso, frustrada, decepcionada, dañada y a punto de sucumbir ante la falta de comida y agua, sentía como si en cualquier momento se fuera a desmayar, y deseaba que si eso sucedía, se muriera de una buena vez, su vida se estaba convirtiendo en un infierno y la mejor manera que encontraba para evitarlo, era muriendo.

-Si muero joven-decía-Quiero que me entierren en satén, que me pongan en una cama de rosas, hundiéndome en el rio...al amanecer, que me dejen ir, con las palabras de una canción de amor.

Draco se acerco con cautela hacia ella, el también estaba muy mal, tenía hambre y sed, y le quedaban pocas fuerzas.

En el piso junto a ella la rodeo con sus largos brazos, se sobresalto al sentirlo tan cerca, pero no le importo, Draco le estaba ofreciendo algo que necesitaba...Consuelo.

Y sabía que el también lo necesitaba, así que dejo que le abrazara, porque ella lo necesitaba y ella lo abrazo también porque el también lo necesitaba.

Aspirando su olor corporal, impregnándose de su esencia, ella olía a vainilla y canela, con un poco madera chamuscada, lo ultimo debido a las circunstancias.

Acariciaba con delicadeza su larga cabellera, rizada y enmarañada, mientras ella lloraba como lo había estado haciendo hace unos 30 minutos atrás, en su hombro, las lagrimas le mojaban el cuello y su camisa del uniforme.

El se había calmado un poco ya, pero podía sentir lo tensa que estaba la chica bajo sus brazos, la rabia que corría por sus venas.

Levanto la cabeza de su cuello y lo miro directamente a los ojos, sus mejillas estaban rojas, ardiendo bajo una fina capa de sudor, sentía vergüenza pero nada comparado con lo que sentiría luego de hacer lo que tenía pensado.

Agarro la cabeza del rubio entre sus manos, acaricio delicadamente sus cabellos un poco más oscuros que antes, alzo un poco su cabeza para unir sus labios.

Al principio ella misma se sorprendió por su acto, ninguno de los dos se movía, se miraban fijamente a los ojos, sus labios unidos uno contra el otro.

Al fin Draco cerró los ojos, y Hermione le imito.

Draco empezó a mover sus labios suavemente sobre ella, disfrutando cada segundo los labios de la castaña, no había apuro.

Hermione intensifico el beso, se estaba tornando más salvaje, más arriesgado. Poso sus manos detrás de su nuca, acariciando los cabellos un poco largos, ejerciendo más presión entre ellos.

Lo único palpable en el beso era rabia, ira y dolor de parte de los dos, y sentimientos encontrados, peligrosos.

Dicen que una aventura es más divertida si huele a peligro.

Y de ese olor había mucho.

Y ¿eso era lo que estaban viviendo juntos? ¿una aventura?

La tierra bajo ellos empezó a temblar, Draco intento separarse pero Hermione lo retuvo entre sus brazos.

Algo exploto, y pronto se vieron bañados en tierra húmeda. Rápidamente se separaron, mirándose a los ojos nuevamente, el fuego en ellos era evidente, sus pupilas dilatadas, oscurecidos por la adrenalina que los invadió, y luego dio paso a la vergüenza.

Separándose de él para dar una mirada a su alrededor, en donde antes se encontraba una X, un pedazo de tierra totalmente plana, ahora era una especie de volcán pequeño. Se paro del piso para ir a observar, pero algo la agarro por el brazo antes de que pudiera dar un paso.

Era la mano de Draco, el también se paro del piso para ponerse a su lado, observándola.

-Te ves preciosa cuando te sonrojas, Granger-Le dijo descaradamente el rubio, atrayéndola hacia él para darle un casto beso en los labios.

Hermione solto una risita leve, y movió su cabeza de un lado a otro como un acto reprobatorio.

- No tienes remedio- dijo esta mientras se acercaba al Mini volcán de tierra.

-¿Yo? tú fuiste la que me besaste de esa manera tan tentadora, Granger, creo que esta "Aventura" -haciendo comillas con los dedos-está haciendo que te descarriles un poco.-decía con una sonrisilla ladeada tan típica de él.

-Ya, cállate Malfoy, ven, tenemos que salir de aquí.

-Pensé que te estabas muriendo hace unos segundos- decía Draco mientras con sus manos movía un poco la tierra.

-Con la adrenalina que empezó a correr en mi, después de esto, como quieras que siga muriendo, fue la adrenalina la que te ayudo a correr y correr hasta dar con tu madre-

Hermione se arrepintió al ver la cara del chico.

-Draco-dijo esta rápidamente- no fue mi in...- la interrumpió.

-Se que no lo fue, ahora olvídalo y sigamos con esto-

Mientras seguían quitando la tierra, Draco, pensaba en todo lo sucedido, pensó en el beso que deseaba, y que a la final ella se lo había dado, ¿se estaría enamorando de ella? Ya no la veía de la misma manera, eso lo tenía claro, lo único que quería era enmendar todo lo que le había hecho en el pasado, no enamorarse de ella, pero sus rizos hermosos, sus ojos castaños, su olor a vainilla, sus labios... irresistible.

¿Sería posible?¿ ella lo aceptaría algún día? Tantas preguntas, y escasas respuestas.

-Draco-lo llamaban-DRACO- tronaba los dedos sobre su cara.

Hermione lo llamaba, haciéndolo salir de sus pensamientos.

-¿Estás bien?- Le pregunto esta con voz preocupada.-Ya tengo la siguiente llave- la cogió bien entr las manos y se la mostro.

Esta no era muy diferente a la anterior, su forma era triangular, era gruesa y poseía las mismas runas sobresalientes.

-Muy bien-dijo Draco sonriente, y una puerta surgió de en la estancia- ahora solo hay que ver, que nos depara el destino cuando crucemos esa puerta.-Su alegría era sarcástica.

-Bien, vamos-dijo Hermione mientras se ponía en canclillas para luego pararse totalmente con un movimiento grácil.

Recogió, todo lo que traía y le dio a Draco las llaves para que las guardara en sus bolsillos.

Aquí vamos de nuevo-pensó Hermione-