Nunca pensé que seria fácil.
Hay mucha distancia ahora.
Las paredes nos están atrapando.
Y nos hacemos preguntas a nosotros mismos.
Y nadie tiene una respuesta solida.
Pero yo solo camino en la oscuridad.

Así que luchamos.
A través del dolor.
Y lloramos.
Y vivimos.
Y aprendemos.
Y lo intentamos.
Y lo intentamos.
Y lo intentamos.

Así que depende de ti, y depende de mi, que nos reunamos a mitad del camino. De nuestro camino...

De vuelta a la tierra.

Dos puertas, dos puertas en medio de un angosto pasillo era lo que había detrás de la puerta que acababan de cruzar.

Se miraron al mismo tiempo con la misma intención. Saber si alguno de los dos tenía la más remota idea de cuál era el paso que debían dar.

Draco ni se inmuto, así que ella decidió actuar por su cuenta.

Camino hacia una de las puertas y la abrió lentamente, esta no se resistió ante el acto. Cuando estuvo completamente abierta vio que no había más que un largo pasillo, no podía ver el final, pero supuso que tal vez mas adelante había algo que podría interesarles.

Se dio la vuelta para mirar a Draco el cual ya no estaba en su lugar, miro a su alrededor y estaba en la otra puerta.

-¿Que ves?-le pregunto.

-¿Que ves tu? -le respondió el con una pregunta.

-Un pasillo sin fin-

Draco asintió con la cabeza, dándole a entender que el veía lo mismo.

-Lo mejor será que cada quien vaya por un lado, para ganar mas tiempo, sacar al viejo de aquí y largarnos de una buena vez-

Asintió haciendo una mueca con sus labios y se giro para entrar por la puerta.

Antes de entrar, Draco fue hasta ella y la tomo por el brazo, volteándola para que lo mirase.

-Depende de ti, y depende de mí que nos reunamos en el medio de nuestro camino de vuelta a la tierra-

Se quedo pasmada por unos segundos, la tenia agarrada ahora por el rostro, sus manos eran rasposas al tacto con sus mejillas.

Ella las agarro entre sus manos y las acaricio levemente, Todo estará bien Draco, fue lo ultimo que le dijo, antes de separarse de el y dirigirse hacia el interior del pasillo.

Caminando entre la oscuridad de un pasillo que parecía no tener final, haciéndose preguntas para si mismos, pensando en que si se encontraban atrapados como salir si están tan alejados ahora, paredes los dividen, y no pueden evitar sentir la necesidad del otro.

Sobándose los brazos ante el frio abrazador, a pesar de que las paredes del pasillo estaban repletas de antorchas con fuego verde, este parecía emanar frio, no calor.

Preparados con varita en mano para enfrentar cualquier cosa. Temerosos, tratando de mantener un poco de adrenalina para poder seguir, esperanzados y sobre todo desesperados por salir de allí.

-Ya han pasado tres días, tres días angustiantes y no hay ni la mínima señal de ella- Decía Harry con dolor a la nada.

Sentado en la sala común, de regreso de otro día de búsqueda implacable, buscándola a ella, y a pesar de la resistencia, a Malfoy, vivos a muertos.

"Vivos o muertos" le había dicho la profesora McGonagall.

Sentado en frente de la chimenea de su sala común, se había tirado todo desparramado sobre un sofá de gamuza rojo y tirado una pequeña bolsa de viaje a su lado.

Agotado, frustrado y sumamente decepcionado consigo mismo por no poder encontrarle, se dirigió con pasos lentos y arrastrados hacia la oficina de McGonagall

Mientras caminaba, sintió que alguien le observaba, pero no le presto atención al principio, pensó que solo era su imaginación, su agotamiento. Pero la sensación era persistente, volteo una vez mas y no le dio tiempo esta vez de esconderse entre los recóvenos de los grandes pasillos.

-¿Por que me sigues?- Le pregunto Harry un poco cansado como para molestarse siquiera.

Astoria Greegrass, Slytherin, blanca como una nube, ojos verde aceitunados, pelo negro hasta las caderas.

Hermosa Se atrevió a pensar Harry, sacudiendo su cabeza de un lado a otro sacando el pensamiento de la cabeza. Y sorprendiéndose así mismo por su pensamiento.

-No seas paranoico Potter, nadie te ha estado siguiendo- decía esta con la odiosidad típica de su casa.

Harry se quedo pensando por un momento, solo encogió los hombros y se dio la vuelta para seguir con su camino.

-Espera-le dijo esta mientras lo agarraba por el brazo.-¿Para donde vas?-Le pregunto curiosa.

Harry la miro con extrañeza, ¿que le podía importar?

-Simple-Hizo una pausa- Curiosidad!-Termino de decir con una gran sonrisa y agarrándolo mas fuerte del brazo.

No le quedo de otra que contestar a la simple pregunta. Aunque no dejo de decirse así mismos ¿Que le importa?

-A la oficina de la directora-Dijo simplemente, sintiéndose incomodo con la cercanía de la chica.

-Oh, esta bien te acompaño-se limito a responder esta.

-No creo que sea neces-

- solo, hasta la oficina, he notado que últimamente estas solo, un poco de compañía no te caería mal Potter, no seas mal agradecido - dijo fingiendo enojo.

¿Para que poner resistencia?, estaba agotado y solo quería irse a dormir de una buena vez. Asintió con la cabeza hacia la morena que, por muy extraño que pareciera, cualquiera que no les conociera podrían decir que eran hermanos.

Agarrados del brazo por gana de ella caminando hasta la gárgola que daba la entrada hacia el despacho de la directora, Astoria parloteaba a su alrededor, pero no escuchaba ninguna de sus palabras, solo pensaba en Hermione y en su estado.

-Y es por eso que no le hablo a mi Hermana Daphne-Culmino esta dirigiéndose a Harry.

Harry salió de su mundo y la miro, ya habían llegado a su destino, no dijo nada, ella solo se acerco y le dio un beso en la mejilla para luego decirle -Adiós Harry, te veo luego-

La contemplo por el pasillo, su pelo revoloteando al rededor, y el movimiento suave de sus caderas.

Harry frunció el entrecejo, y se dio cuenta de sus pensamientos. ¿Y que le esta pasando a los Slytherin?

Entrado al despacho de la directora Harry recordó una cosa.

Astoria no había dicho ni una palabra sobre la desaparición de Draco Malfoy.

-Ya todos lo saben, Sr. Potter, todo el mundo esta enterado de la desaparición de estos dos jóvenes, y lo peor es que piensan que el a secuestrado a la . -McGonagall le tira la edición de El Profeta de la mañana...

Harry observa como en primera plana aparece la foto de Hermione y Draco. La de Hermione es uno de los tantos momentos en los que lucho en la guerra, dándolo todo, por los que quería. En cambio la foto de Draco era una donde aparecía frunciendo el seño, Harry siempre pensó que parecía como si estuviera oliendo excremento de hipogrifo. Y más abajo unas cuantas fotos de ellos dos en sus años anteriores en Hogwarts, cuando se peleaban por cualquier cosa estúpida, iniciada por Malfoy, y no podía Faltar un extenso artículo sobre ellos.

-Todo es posible en esta vida, todo-Fue lo único que dijo Harry después de terminar de leer el artículo y poner el periódico en el escritorio de la directora, para luego informarle de la búsqueda del día, la cual no tuvo nada de éxito.

Habían estado caminando por lo que parecía una eternidad, realmente el pasillo se les hacia eterno. Draco había gritado el nombre de Hermione en unas cuantas ocasiones para ver si ella podía escucharle pero nunca recibió una respuesta y supuso que no lo escuchaba.

Draco podía ver a lo lejos una especie de tapón, al parecer estaba a punto de llegar al final, así que entusiasmado apresuro el paso, pronto estaba parado frente a una pared de tierra solida y a su izquierda un grueso vidrio.

Arrugo la frente al darse cuenta de que estaba atascado allí y no había servido para nada caminar tanto para solo encontrarse con una pared de vidrio. Estaba a punto de marcharse un poco irritado cuando diviso por el rabillo del ojo un movimiento, un cuerpo, Hermione.

Se dio la vuelta para tocar el vidrio a ver si lo notaba, ella se dio la vuelta y lo miro también, Hermione había llegado hasta allí y se había encontrado con lo mismo que Draco, una pared de tierra solida y un grueso vidrio que no hacia mas que dividirlos. Hermione apoyo la mano en el vidrio, justo donde Draco estaba apoyando la suya del otro lado.

Algo dentro de Hermione se removió, desconcertada quito la mano y la llevo a su pecho dándole la espalda al vidrio.

No había tenido tiempo de mirar bien a su alrededor, solo se había concentrado en el vidrio, en el piso había una X, otra Xque marcaba el lugar, ella miro hacia atrás por encima de su hombro para mirar a Draco y el estaba apoyado completamente en el vidrio, y tenia una expresión de desconcierto en su rostro.

Hermione se acerco a la X, esta ves no había nota, no había nada, ni instrucciones, solo eso. Saco la varita de su bolsillo, intento con los hechizos mas sencillos pero nada surgía efecto, no podía hacer magia en ese lugar, pronto noto la pala que había a su lado. Agotada guardo la varita en su bolsillo de nuevo y agarro la pala a su derecha, y empezó a cavar, no tardo mucho en llegar al objetivo.

Se arrodillo sobre el piso y con sus manos comenzó a esparcir la tierra suelta a los lados, lo primero que agarro fue una nota, junto con ella, lo que se suponía que era la ultima llave, esta tenia forma de varita, era alargada y cada cierta anchura tenia unas partes sobresalientes, era como... como la Varita del Sauco. Hermione arrugo la frente y desdoblo la nota.

Esta es el fin, su fin

Era lo que decía, con una letra tosca y mal formada.

Hermione giro rápidamente hacia la pared de vidrio, parándose del piso tan rápido como pudo, Draco estaba jugando con las otras llaves, la que parecía un rombo, un triangulo y... una vara, Las reliquias de la muerte.

Hermione toco el vidrio, y Draco levanto su cabeza, el la miro para que intentara decirle lo que sucedía. Ella apoyo la varita contra el vidrio, pero nada pasaba.

Draco-Grito ella-

Pero no podía escucharla.

Draco pudo leer su nombre en los labios de ella, e intento imitar lo que ella estaba haciendo. Agarro las dos llaves que el tenia y las apoyo contra el.

Hermione hizo lo mismo al mismo tiempo y las llaves se fusionaron con el vidrio, en orden, La piedra, La Capa y la Varita del Sauco, formando las reliquias de la muerte, no las verdaderas pero algo significaba, y no era algo bueno.

Sin siquiera imaginarlo el vidrio se rompió en pedazos, diminutos pedazos volando por aquí y por allá, cortándole superficialmente la piel y algunos encajándose en ellos dolorosamente. El piso donde el vidrio estaba se abre, dejando solo un abismos entre ellos dos. Draco intento saltar pero se dio cuenta de que era imposible, y no estaba en las mejores condiciones.

De repente del fondo de lo que parecía un abismo, surgen en la superficie unas figuras, unas personas, que jamás en la vida ninguno de los dos pensaban ver jamás.

¿De donde vienes?-Le pregunto un muy enojado Ron a Ginny- Te he estado esperando por mucho tiempo.

Ella solo soltó una risita tonta y luego hizo un gesto de sorpresa llevándose las manos al pecho para luego decir- ¿Tu preocupándote por mi?, pensé que estabas muriendo de angustia por tu querida Hermione. Y no es tu problema de donde vengo, ya soy mayor.

Era obvio que Ginny estaba en muy mal estado, estaba ebria, desarreglada con el maquillaje corrido hasta las majillas, toda una perdida de Glamour.

No, aun no eres mayor de edad, te faltan algunos meses todavía, y soy tu hermano por lo tanto eso me da el derecho de preocuparme por ti, ¿no crees?, y que sea la ultima vez que llegas de esta manera a la sala común, no puedo permitir que mi hermana menor me haga pasar pena, te recuerdo que fui yo uno de los salvadores del mundo mágico y esto dañaría mi reputación- paro un momento para tomar aire, estaba rojo por la rabia contenida y no quería gritar para no llamar la atención o despertar a los demás- además...

Paro su sermón de hermano mayor, porque la puerta de la sala común se abrió dejando entrar a un Harry físicamente agotado.

Luego de ver a la Directora se había quedado vagando por los pasillos, pensando y recapitulando todo lo sucedido en los últimos días, dentro de poco seria el cumpleaños de Hermione y ella tal vez no estaría allí para celebrarlo.

Se paro en seco al notar la presencia de unas personas en la sala. Ginny y Ron. Por como se veía la situación, habían estado discutiendo, Ron estaba rojo y cuando se enojaba sus pecas sobresalían, y Ginny... bueno ella no estaba en un muy buen estado consiente, pensó Harry.

Harry mi amor- dijo una balbuceante Ginny tirándosele encima y envolviendo sus brazos alrededor de el- te he extrañado tanto, ¿donde has estado? ¿Por que no me buscas? ¿Acaso ya no me amas? ¿Otra te complace mas que yo?-decía cada vez con un tono mas elevado de voz y con dramatismo, su aliento era fétido, agua ardiente.

Harry hizo una mueca de disgusto y aparto la cara cuando ella intento besarlo, agarro sus manos que estaban alrededor de su cuello y las quito violentamente.

No estaba interesado en saber de donde venia o que era lo que había estado haciendo, solo le dedico una mirada de disgusto y asintió hacia Ron, no tenia ganas de hablar con el, a pesar de todo el seguía siendo como un hermano para el, pero no podía evitar sentir cierto rencor, y desprecio, rencor por lo que le hizo a Hermione y desprecio por si mismo, por tapar el daño que el le había causado a su mejor amiga, aunque solo era para no causarle un terrible dolor, solo le respondió con una mueca, se voltio y empezó a andar hacia su habitación.

SI!-Grito Ginny- anda, vete a llorar por tu querida Hermione.

Harry se quedo pasmado por unos segundos y luego giro para verla.

Desde hace tiempo no tienes mas que tiempo para ella, desde ese día que te fuiste a caminar con ella no me has hablado mas, claro! si es que me cambiaste por esa mugre sangre sucia!-le escupió esta al borde de las lagrimas- ¿que tiene ella que no tenga yo?

No sabes lo que dices- respondió Harry con toda la serenidad que podía acumular, pero por dentro en realidad estaba a punto de explotar- Vete a dormir Ginny, no estas bien ahora.

Dijo y se dio la vuelta para seguir su camino, pero antes de que el pudiera mover un pie mas para subir otro escalón, ella, volvió a hablar.

¿Sabes donde estaba?-pregunto ella a la nada en realidad- Estaba de fiesta, con Lavender y todas las demás, la primera fiesta del Club Anti-Hermione, alias "La rata de biblioteca" que mas o menos al mismo tiempo es el club de fans de Ron Weasley pero eso no...

Harry estaba a centímetros de ella, el era de baja estatura pero ella aun mas.

Jamás -decía en su cara con una voz leve pero apretada e intimidante- Nunca jamás vuelvas a llamar a Hermione de ese modo. ¿Un club anti-Hermione? vaya Ginny, espero que algún día madures, jamás me espere algo así de ti, y por si no lo sabias, termínanos, me queda bien claro ahora que solo eres una niña mimada y caprichosa y yo no puedo seguir amarrado a ti de esa manera. Y no me importa lo que hagas, no me importa cuanto llores, nunca volveremos a estar juntos.-Finalizo-

Ginny estaba ahogando los sollozos. En ese momento no existían mas que el y ella, Ron no se sentía.

¿Es por ella verdad?- dijo quitándose las manos de la boca, las palabras sonaron como balbuceos- ¿la amas a ella ahora? Pero yo soy mejor que ella HARRY!

Ahora lo entiendo todo- dice el haciendo un movimiento leve de arriba hacia abajo con su cabeza- de esto se trata todo, de ser Mejor que Hermione. ¿Sabes algo Ginny? nunca en la vida serás como ella, nunca tendrás un corazón como el de ella, nunca serás tan noble como ella, nunca serás tan inteligente como ella, jamás, y que te quede bien claro, jamás serás mejor que ella, porque ella es Única!.

Se fue sin dejarla reclamar, estaba cansado y hastiado, ya no podía mas, como era posible que Ginny pensara que estaba enamorado de Hermione, que estupidez tan grande, pero eso ya no importaba, nada importaba, solo Hermione.

Y con sus pensamientos se fue a la cama, para tratar de conciliar el sueño.

¿Que significa esto?-Grito Draco a las Personas que ahora estaban paradas en el medio de Hermione y el, el agujero había desaparecido y las personas se había apoyado en el piso.

Primero que nada soy tu Padre, y te exijo que me hables con respeto-Decía Lucius Malfoy, caminando por la estancia, dando vueltas al rededor de su hijo.

Yo no soy tu hijo, ya no mas, yo no soy como tu- le contesto Draco, estaba lleno de ira, solo quería matarlo ahora mismo.

¿Sabes?, jamás pensé que te vería aquí, si no fuera por...-silencio sus palabras por un momento- me hubiera tomado por sorpresa, hijo mío.

¡Que yo no soy tu hijo!, por tu culpa mataron a mi Madre, por tu culpa soy como soy, por tu culpa vivo en la desgracias, todo esto es tu culpa.-Le gritaba enfrentándolo.

Te equivocas- decía mientras lo señalaba con un dedo- todo es por culpa de ella- cambio la dirección de su brazo para apuntar a Hermione.

Ella estaba pasmada, les habían tendido una trampa, de eso estaba segura, ¿ella había sido la culpable de la muerte de la madre de Draco? Eso era mentira.

Habían mortifagos en la estancia, no podía distinguirlos estaban todos con sus respectivas mascaras, no eran muchos, pero eran suficientes como para no salir bien librados de esta.

Hermione se encogió ante el acusamiento, estaba asustada.

¡Eso es mentira!-Exclamo Draco- fue tu culpa, no la de ella.

Pero si ella no hubiera ayudado a Harry Potter para que este derrotara al Señor Tenebroso nada de esto estuviera pasando Draco. Tanto el, como ella y ese Weasel son culpables de la muerte de tu madre no Yo, ni ellos- decía tranquilamente señalando a los mortíferos a su alrededor, usando el tono que usa todo mundo para hacer entrar en razón a una persona- y tampoco es tu culpa.

Draco solo lo miraba sin ninguna expresión en el rostro, su cara estaba relajada, no mostraba ninguna emoción y eso le preocupaba a Hermione, no sabia si era una buena o mala señal, ¿podría el culpara de algo así?

Draco menea la cabeza y encoje los hombros-¿Para que todo esto?-pregunta.

Lucius mira a su sequito de Mortifagos y les hace una seña con la cabeza hacia Hermione, ellos asienten y caminan hacia ella y la agarran por los brazos, reteniéndola. Draco dio un paso hacia adelante para detenerlos pero su padre se lo impidió interponiéndose.

Ya que preguntas te contare el plan, el plan principal, se que cuando lo escuches cambiaras de opinión- decía este con una sonrisa- El plan era enviar ese paquete, con un mapa y una nota como pudieron...Mucha perorata, mejor vayamos al grano, la idea era traerlos hasta aquí haciéndoles creer que Dumbledore esta vivo para luego matarlos.

Hermione amplio los ojos por la sorpresa e intento zafarse del agarre de los mortifagos que la tenían retenida, pero lo único que logro fue que un gran dolor la recorriera por todo el cuerpo, estaba muy debilitada. Ya no tenía energía,

Y entonces por que ¿todo esa búsqueda del tesoro?, por que no solo ¿traernos hasta aquí y matarnos?- decía ella entre jadeos.

¡CALLATE! No he terminado- le grito a Hermione- Una vez muertos, libremente podría empezar la Búsqueda de las Reliquias de las Muerte y terminar el trabajo que el señor Tenebroso comenzó, sin que Harry Potter y sus amigos, un Trio de mocosos se interponga en mi camino, Con Harry Potter muerto el mundo mágico no tendrá otra cosa mas que unírsenos o morir.-Culmino este.

Y ¿porque piensas que eso que dices me hará cambiar de opinión?, jamás volveré a tu bando, nunca lo desee y no lo deseo ahora. Así que si me disculpas, es hora de irnos, no seguiré con esta tontería, has lo que quieras, y pensé que eras mejor que eso. Si crees que Harry Potter puede vencerte, entonces estas perdido "Padre", tu idea es tan estúpida. Me das lastima- Decía Draco con ira contenida, las palabras salían como silbidos de su boca, sus dientes apretados, estaba harto.

Con grandes zancadas cruzo la estancia hasta Hermione, dispuesto a atacar a cualquiera que se interpusiera en su camino, varita en mano, preparado, al parecer los Mortifagos no actuaban si no era por Ordenes del retrasado de su padre. Apunto a los Mortifagos y nos hubo necesidad de nada más, porque ellos empezaron a esfumarse en el aire. Agarro a Hermione entre sus brazos como una bebe, ella estaba a punto de desmayarse, tenían que salir de allí pronto.

Tu hijo tiene razón, si piensas que Harry Potter puede vencer entonces estas perdido-Decia uno de los Mortifagos a Lucius y desaparecía.

Y así todos se iban esfumando dejándolo solo. Que poco le duro si pequeño mandato.

No! No se vayan, eso no es cierto!-Gritaba mientras miraba a su alrededor.

Ahora estas solo-le dijo Draco con sorna- y solo te quedaras.

Lucius saco la varita y apunto a Draco, y mientras este desaparecía lanzo un hechizo y dio justo en el clavo. Y el clavo no era Draco.

Dejo ir a su hijo sin advertible de lo que le esperaba, y tampoco lo que le esperaba a Hermione, el hechizo que lanzo era de su propia invención, días, semanas y meses de investigación, magia muy oscura, el hechizo perfecto, para una muerte larga y dolorosa.

Mirando al punto en el que antes se encontraba su hijo, en sus brazos una sangre sucia... eso no fue lo que el le inculco. No importa. Rio para si mismo y luego desapareció.

Draco vio como su padre alzaba su varita justo antes de desaparecer. Pero no noto a quien le había dado. Abrazo a Hermione con fuerza mientras se transportaban. Fue tan rápido que lo primero que se le ocurrió fue ir hacia Hogwarts, pero aparecieron justo en el frente, pues no se puede aparecer dentro, pero no tuvo tiempo de pensar en ese hecho. Y tan rápido como aterrizo, sintió un dolor terrible en su cuerpo, y aurores arremolinarse a su alrededor apuntándolo con sus varitas, eran muchos, sintió como le arrebataban a Hermione de sus brazos, y lo ultimo que recuerda antes de sucumbir a la oscuridad es ella en los brazos de su amigo Harry Potter, inconsciente y este ultimo llorando sobre ella y apretándola como si su vida se fuera en ello.

Ok, lamento mucho la demora, hace 2 meses que no subo cap. Mi musa interior no me ha querido colaborar, estuve estascada por semanas y escribía de poquito a poquito hasta que forme este cap, me ha costado mucho pero espero que les guste. Y se que no tengo perdón por tanta demora pero al fin aquí esta el capitulo ocho. Por Favor dejen sus Reviws nada les cuesta. Besos y abrazos a mis lectores que me tienen paciencia y a los nuevos 3