Antes de comenzar el cap dejare una nota de autor:
Me inspire y esforcé mucho en este cap, es el mas largo que he escrito para ustedes, si esto es para ustedes, y me encantaría que tuviera Rev y comentarios de mis fieles lectores, se que algunos estan siempre pendiente de si actualizo, pero en el cap anterior no obtuve nada. Así que me sentiría mejor, sabría que no estoy haciendo esto por nada. Me encanta escribir para ustedes, pero me desanima que no me den su opinión.
Bueno, creo que eso era todo. Espero les guste el cap. A mi me encanto. Llore un poco mientras escribía algunas partes.
Espero su opinión, y que les guste tanto como a mi.
Besos.
xoxo
Cierra la puerta.
Apaga la luz.
Quiero estar contigo.
Quiero sentir tu amor.
Quiero estar a tu lado.
No puedo ocultarlo,
a pesar de que trato.
Latidos más fuertes,
el tiempo se me escapa.
Mis manos temblorosas tocan tu piel.
Esto se hace difícil.
Y las lágrimas se me escapan de mis ojos.
Si tan solo pudiéramos devolver el tiempo atrás.
Sabes que yo seré: Tu vida, tu amor, tú razón de ser. Mi amor, mi corazón, esta respirando por este momento en el tiempo.
Voy a encontrar las palabras adecuadas para decir, antes de que me dejes hoy.
Cierra la puerta, tira la llave.
No quiero ser recordado.
No quiero ser visto.
No quiero estar sin ti.
Mi juicio esta nublado
de luces en el cielo nocturno.
Indeciso.
Mi voz es insensible.
Intento gritar a todo pulmón,
pero las cosas son difíciles.
Draco sentía como su cuerpo estaba todo dolorido, como si le hubieran dado muchas palizas seguidas, su brazo derecho no dejaba de doler. Intento moverlo pero lo único que recibió fue una fuerte punzada de dolor en su hombro y parte del cuello. Intento con el otro brazo, pero ese estaba estancado o amarrado a algo.
Escuchaba voces, no estaba solo, quería abrir los ojos, pero estaban tan pesados que... que...
Volvió a sucumbir a las sombras.
¿Por qué no despierta?-Pregunto un Harry desesperado a el Medimago.
Estaban en San Mungo, instantes después de que Draco se apareciera con una inconsciente Hermione entre sus brazos y él se desmallara los trasladaron directo hasta allí.
Harry se había asustado mucho, Hermione se veía fatal, estaba desnutrida y fría como un bloque de hielo. Pensó que estaba muerta.
Creemos que es por el agotamiento físico y mental, aunque no sabemos con exactitud qué fue lo que paso, por su estado diría que estuvo estos días sin comer, sin beber agua y sin dormir en lo absoluto.-Decía el Medimago Mientras revisaba a Hermione.
Malfoy las va a pagar, como se le ocurre secuestrarla, y pensaba que había cambiado que...
El está en las mismas condiciones, incluso peores, este tiene hematomas en el cuerpo, esta igual de deshidratado y somnoliento.-le dijo interrumpiéndolo.
Harry solo se le quedo mirando mientras se iba, maquinando a toda prisa su mente agotada. Si Malfoy estaba en las mismas condiciones, como podía ser un secuestro. Necesitaba respuestas, y los únicos que podían dárselas era alguno de ellos dos.
Salió de la habitación, no sin antes darle un beso en su pálida frente y susurrarle que por favor, despertara pronto.
Se topó con los Weasley, Molly y Arthur estaban hablando con la Profesora . No había rastro de Ron, ni de Ginny. Gracias Merlín, porque sería un acto muy hipócrita de parte de ellos, después de lo que Ron le hizo.
Harry se sintió mal, porque él era cómplice, y era tan despreciable como Ron.
Prefirió irse sin que lo vieran, no quería interrumpir, solo quería ver a Draco Malfoy.
No estaba muy lejos, solo a unas cuantas habitaciones de la de Hermione. Y esa habitación no tenía perdida, pues tenía a dos Aurores plantados en la puerta.
Entro sin problemas, una vez dentro se encontró con el nuevo ministro de magia y algunas otras personas, hablando en un tono de voz no muy recatado, no habían notado su presencia, estaban agrupados en una esquina de la habitación y escuchaba cosas como:
"Hay que llevarlo a Azkaban sin duda"
"Pero sabemos lo que pasó"
"Creo que merece un juicio"
"Le dimos la libertad ya una vez"
Y era verdad, Malfoy fui disuelto de sus cargos como mortifago, acudieron al Varitaserum para estar seguros de que sus pablaras tenían valor y eran sinceras, el no quería hacer nada de eso, estaba obligado por proteger a sus padres y a el mismo.
Lucius desapareció, nunca lo encontraron, aun lo están buscando y en cuanto a su madre, en realidad él no se llegó a enterar que fue lo que paso con Narcissa.
"Es el hijo de Lucius Malfoy"
"Merece una condena, secuestro a la joven..."
Harry hizo un sonido con la garganta para llamar la atención. Todos se giraron para verle
Señor Potter, no sabíamos que estaba usted aquí -decía el nuevo ministro.-
Harry solo asintió con la cabeza y se atrevió a dar su opinión sobre todo.
Perdón por el atrevimiento, solo he estado aquí unos segundos, escuchando lo que decían, y creo Señor Ministro, con todo el respeto que deberían de darle un Juicio justo...-
Pero , Draco Malfoy ha secuestrado a su mejor amiga, según lo que le dijo usted a Minerva, vio como ellos desaparecían de... de un Mapa que tiene usted...-
Se lo que vi, y lo que dije, pero no sabemos que fue exactamente que paso, yo no vi como desaparecían, aparte, es imposible desaparecer dentro de Hogwarts al menos que se tenga un trasladar. -Culmino Harry.- -
Harry vio por el rabillo del ojo como Malfoy se movía, y luego soltaba un gemido de dolor.
Ahora Draco entendía de donde eran las voces, al principio no las había reconocido, ni siquiera había podido captar de lo que estaban hablando, pero llevaba rato escuchando, y una sensación de desespero se apodero de él, se relajó un poco cuando Harry intervino, total, es el "Chico que vivió" el "Salvador del Mundo Mágico", ¿Quién no le tomaría la palabra?.
Se había movido para llamar la atención, tal vez si adelantaba el proceso saldría de eso más rápido, ya había pasado por eso una vez, no quería pasarlo otra vez. Sintió como se le acercaban, y alguien llamaba a un Medimago, no había abierto los ojos, no quería, y la verdad era que le pesaban muchísimo, si lo intentaba, se sentía como si sus parpados estuvieran cocidos.
La puerta se abrió, y la voz del Medimago inundo la habitación, pidiéndole a los presentes que por favor salieran de la habitación, porque era necesario revisar al paciente.
Todos salieron, excepto Harry, el Medimago se le quedo mirando por unos momentos, y a la final cedió.
Usted puede quedarse -Decía el haciendo un movimiento reprobatorio con su cabeza y echando los ojos hacia atrás mientras se giraba en dirección a Malfoy. -
Harry asintió con la cabeza y una pequeña sonrisa en forma de mueca mientras se acercaba hacia la camilla.
, ¿Puede usted abrir los ojos?- decía mientras arreglaba algunas pociones situadas al lado de la cama en un pequeño estante.
El solo soltó un gemido de queja y tiro del brazo que estaba encadenado a la cama.
-¿Puede hablar al menos?- Pregunto.
Harry estaba un poco impaciente, mientras el Medimago lo revisaba, él estaba caminando de un lado a otro en frente de la cama con los brazos a sus costados y haciendo movimientos con su boca como si estuviera suspirando solo que no emitía sonido alguno.
-Ohh vamos Malfoy, estas comportándote como cuando Buckbeack te lastimo cuando lo retaste- le regaño Harry sin estar seguro de si le escuchaba o no.
-su tono era severo- si vuelve a hablarle de ese modo al paciente me veré en la penosa pero necesaria tarea de pedirle que abandone la habitación-.
Harry asintió un poco apenado y el doctor se giró de nuevo a Malfoy.
Este, estaba abriendo la boca, para tratar de decir algo, pero las palabras no salían. Su boca se movía primero haciendo una "A" y luego una "U" para luego pasar a otra "A". Agua.
Fue hasta un filtro situado en la esquina de la habitación para agarrar agua en una jarra, y luego ofrecérsela al medimago, este, tomo una de las pociones situadas en el pequeño estante y vertió un poco en el agua, la poción era de un verde menta muy opaco y claro, la revolvió y luego se la dio a tomar a Malfoy, con un poco de dificultad el doctor agarro su cabeza y la elevo un poco, para luego poner el borde de la jarra en sus labios y así poder beber un poco. La poción servía para adelantar el proceso de recuperación luego de pasar por un deshidratación, el paciente se recuperaba más rápido.
Al principio le costó un poco pero luego fue tomando grandes sorbos, hasta que luego de un rato ya no había agua en la jarra y sin darse cuenta él estaba sentado pero recostado sobre un montón de almohadas, abriendo los ojos poco a poco, todavía tenía un poco de mugre y eso dificultaba un poco el proceso. Una vez abiertos, parpadeo varias veces para acostumbrarse a la Luz, trato de moverse, quería caminar, pero uno de sus brazos estaba esposado por un aro de lo que parecía ser algún extraño fuego azul, que no quemaba pero apretaba, y su otro brazo estaba en un cabestrillo.
No le quedo de otra que quedarse quieto. Su piel estaba mallugada, llena de moretones y cortes, todo su cuerpo dolía, como si hubiera estado entrenando para el Quidditch por horas, no quería imaginar cómo se veía su cara.
Tome esto , le hará bien, es para el dolor corpóreo y servirá un poco para los moretones- Decía mientras repetía el proceso de poner el frasco en su boca para que bebiera- en cuanto a sus cortes, este ungüento los cicatrizara en seguida, algunos como el que tiene en su mejilla, son muy profundos y tal vez quede una cicatriz, pero no se preocupe, le facilitaremos otro ungüento para que esta apenas se vea- decía mientras aplicaba ungüento sobre todos sus cortes, este, era de color blancuzco leche.
Ahora Malfoy era un manojo de moretones y manchas blancas por todos lados, apenas y habían pedazos de su piel sin hematomas o crema, desde una vista más lejana se veía, realmente, desagradable.
-Listo, ahora, si me permite y no se le ofrece nada más, iré a llenar su informe ahora mismo-
Draco asintió hacia el doctor, mientras este salía por la puerta.
Se giró y clavo la mirada en Harry por unos segundos antes de hablar.
¿Cómo?-se interrumpió, su voz estaba rasposa y la garganta le dolía- ¿Cómo esta ella?
Harry noto como hacia un gran esfuerzo para articular las palabras.
No, no creo que te importe-le soltó Harry.-
Vio como el abría los ojos, sorprendido hasta la exageración por sus palabras.
¿Cómo puedes decir eso? desp...
Harry lo interrumpió.
La has despreciado, odiado, y denigrado toda tu vida Malfoy, ¿Cómo puedo creer que de un día para otro ella te importe?- su tono era amargo.
Draco solo negó con la cabeza haciendo una mueca con sus labios. Alzo la cabeza y lo enfrento de una buena vez.
-No me importa si me crees o no, le he salvado la vida, he hecho lo que pude, la he protegido, tú no sabes Potter, no sabes por las cosas que tuvimos que pasar, juntos. Es difícil de creer, pero los golpes de la vida cambian a las personas, y si, la he insultado, denigrado y tratado como la peor escoria que existe en la vida, pero ya no más, me di cuenta de que... de que lo que no valía la pena era Yo, la mierda era Yo, la escoria era Yo. Yo yo y yo y nadie más que yo Potter. Y eso lo tengo bien claro-
Estaba empezando a alterarse, tenía que calmarse, la cabeza le palpitaba y la garganta le ardía, se tiro contra las almohadas y respiro, calmándose, inhala... exhala, aso era lo que hacía su madre con él para calmarlo de sus rabietas de niño mimado.
Estaba esperando la reacción de Harry, pero solo hubo silencio.
-Quiero verla- dijo en un leve susurro.
Seguía sin recibir respuesta, así que pensó que él no lo había escuchado, pues lo dijo en un tono de voz muy bajo.
-Quiero verle- repitió más fuerte.
-Te he escuchado Malfoy, y lamento decirte, que eso no es posible- dijo.
Draco no podía ver su expresión, estaba mirando hacia el techo, pero pudo notar en su tono de voz, que algo andaba mal, sonaba desesperado y resignado.
-Ella... ella no ha despertado- Dijo Harry y sin esperar respuesta salió de la habitación.
Solo, cálmate, cálmate ahora-pensaba-
Y de repente todo se había vuelto negro y estaba allí, parada en el medio de una pequeña habitación circular, y de espejo, pero ella no podía verse, no tenía reflejo, recorrió la habitación, pero nada sucedía, parecía como si ella en realidad no existiese, miro al piso y tampoco tenía sombra.
Y en un parpadeo estaba cayendo por un agujero negro, como si la tierra se la estuviera tragando, y con un fuerte golpe, callo en una cama.
Escucho como gritaban su nombre.
-Hermione, Hermione-
Y el zapateo de alguien mientras subía unas escaleras.
Empezó a mirar desconcertada a su alrededor, era su habitación, y esa voz era Jane, su mama, esta entro con un fuerte estrepito a la habitación, llevaba una carta en la mano y se le veía alterada, fue directo hacia donde ella estaba, por un momento pensó que podía verla, pero no era así, en realidad su Yo pequeña estaba acostada en la cama, frotándose los ojos mientras despertaba y lo recordó, era la vez que había llegado su carta de Hogwarts, se paró y observo la escena.
-Que sucede mama- decía ella, mientras se paraba de la cama.
Y su madre le entregaba la carta con manos temblorosas, parecía que estaba a punto de desmayarse.
Con mucho entusiasmo su Yo leía el sobre escrito con tinta verde y una hermosa caligrafía, a ella le había parecido perfecta, y sonreía mientras la habría con sumo cuidado, tratando de romper al mínimo el papel, saco el pergamino y mientras veía como leía todo se fue tornando algo disparejo y borroso y lo último que vio fue ella saltando de alegría. Sonrió ante esto y parpadeo.
Ahora estaba en la estación de King Kross, a unos metros de lo que era ella misma años atrás, estaba despidiéndose de sus padres con una mano mientras caminaba hacia el Anden 9 Y 3/4, al principio cuando había leído el boleto se había confundido extremadamente, pero luego de pensarlo un rato, llego a la conclusión de que dicho Anden debía de encontrarse en el medio del Anden N• 9 y 10 y no se había equivocado, caminaba hacia su destino y hay vio desde lejos como una familia de Pelirrojos y un chico de cabellos negros azabache cruzaban por un pilar de bloques, se sorprendió al principio y miro a su alrededor para ver si alguien lo notaba, tenía entendido que los Magos solían llamar a los humanos como "Muggles", había leído la historia de Hogwarts y algunas otras cosas, quería estar preparada.
Hermione observaba divertida como ella cruzaba la barrera un poco temerosa, cuando se vio desaparecer fue tras el muro y lo cruzo, para luego encontrarse dentro del vagón donde estaban Harry y Ron y ella parada en la puerta preguntando por Trevor, la rana de Neville.
Soltó una carcajada, era la primera vez que veía a Harry y a Ron de forma directa, sin siquiera pensar que serían sus amigos, una parte muy importante de su vida.
Y fue pasando por algunos momentos más, como cuando se sentó debajo del "Sombrero Seleccionador", su primera experiencia con el profesor Snape, cuando casi muera en el baño y fue rescatada por sus amigos... Todo pasaba por sus ojos muy veloz hasta que paro en uno, y lo recordaba muy bien, la primera vez que Draco la había llamado "Sangre Sucia" incluso volver a escuchar las palabras la hacían estremecer, desde ese día ella se había sentido muy mal consigo misma, y todo por su culpa.
Desapareció de nuevo y ahora Draco le estaba haciendo un hechizo para hacerle crecer sus incisivos, odio ese como ningún otro.
Y así pasaba todo, toda su vida todos sus recuerdos, todos los momentos vividos hasta la decepción amorosa, la violación, se quedó en eso recuerdo, quería ver como habían pasado las cosas, y desearía no haberse quedado, pues Harry era el que había borrado su mente, Harry, su mejor amigo había sido cómplice de tal atrocidad la decepción, sabía que no podía verle ni oírle pero se acercó a él, y grito y le grito con todas sus fuerzas y lágrimas corrían por sus mejillas y sentía como su corazón latía rápidamente... y callo de bruces en una habitación blanca, había mucha luz, así que le tomo un momento para darse cuenta de que se trataba de una habitación de hospital, se dio la vuelta para analizar todo, y se sorprendió mucho cuando se vio así misma en la camilla, conectada a unos tubos que daban a una maquina extraña, no era igual a la que usaban en el mundo Muggle pero era bastante similar, solo mostraba los latidos de su corazón, se acercó cautelosa y temerosa, se veía pálida, sin vida, los cortes en su piel la hacían ver aún más pálida y alrededor de las heridas su piel estaba algo verdosa. Miro la máquina que media los latidos de su corazón hasta que sintió como alguien entraba a la habitación y se trataba de Harry, se le notaba el cansancio, tenía una fuertes manchas moradas bajo los ojos, estaba pálido, y se le veía mas flaco de lo normal.
Harry había salido de la habitación cabizbajo, se había sentido mal ante las palabras del rubio, el de verdad había cambiado, incluso su apariencia era diferente, y se sentía peor al saber que ella aun no había despertado. Estaba camino a la habitación de Hermione cuando de nuevo oyó hablar a los hombres del ministerio, y sin pena se acercó a escuchar.
-Oh, señor Potter, menos mal que esta por aquí, estábamos hablando del juicio del Señor Malfoy, hemos llegados a la conclusión de que será dentro de 1 semana, para darle tiempo al de sanar y a la de despertar y reponerse- decía uno de los hombres.
-Está bien que tenga un Juicio, como debe ser, aunque les aseguro que el es inocente, no se cómo pasaron las cosas, no fue detallista pero no fue un secuestro- dijo Harry- Ahora, si me disculpan- inclino su cabeza hacia ellos y se dio la vuelta para seguir su camino hacia la habitación.
Ella vio como cogía un banquito justo al lado de la puerta y lo situaba al lado de donde ella dormía, se sentó y le agarro la mano, la beso y se recostó la cabeza en el colchón, sin soltarle la mano aun.
Arrugo su frente y su expresión, sentía rabia, ¿como podía ser tan hipócrita después de lo que hizo?.
Deseria que despertaras- empezó a decir Harry- y Pudieras explicar todo de una vez, sé que Draco no te secuestro, como el mundo mágico piensa. Pero él fue un ex mortifago, que ha estado en tu contra toda su vida, aunque allá cambiando ahora, para los del Ministerio es el mismo. Dentro de una semana será el Juicio, para darle tiempo a Malfoy de recuperarse y a ti de despertar, por favor Hermione, necesitamos que despiertes, o el ministerio a hará con Malfoy lo que quieran.
Hermione abrió mucho los ojos, y sintió un fuerte pitido en la maquina a la que estaba conectada y vio cómo su pulso esta acelerado y luego... nada. No había pulso no había nada, y ella estaba siendo transportada de vuelta a otro recuerdo.
Y volvió a pasar por ese remolino de recuerdos, escuchando voces, distinguiendo caras borrosas, cuando por fin callo justo en frente de Draco, pero ellos estaban separados por un grueso vidrio, se paró asustada, pensando que tendría que volver a pasar por lo mismo, pero en realidad solo tenía que observar, así tal vez sabría porque no había despertado.
Observo toda la escena, desde que se parto el vidrio hasta que aparecieron los mortifagos, realmente tenían muy mal aspecto, con los uniformes sucios y mal colocados, se veían realmente mal, los cortes de vidrio en su piel, incluso algunos estaban encajados en ellos, se sintió muy orgullosa de Draco y en lo que se había convertido luego de ver como enfrentaba a su padre otra vez, no había prestado mucha atención en el momento que había sucedido, estaba realmente asustada pues estaba segura de que no había manera de salir de esa situación tan horrorosa, pero ya había superado algo peor, digamos que extrañamente, la suerte estaba de su lado siempre. Y se sentía bendecida por eso.
Luego vio cómo se desmayó en los brazos de Draco, y que antes de desaparecer Lucius sacaba su varita y apuntaba a ellos, con una sonrisa horrible lanzaba un hechizo irreconocible a los oídos de Hermione, jamás lo había oído antes, y había leído e investigado sobre la magia más antigua y oscura, pero esto era algo que jamás había visto, el rayo que salió de la varita tenía un color fuerte, y la floritura de la varita era muy trabajada, parecía fuerte algo inigualable incluso insuperable, sentía miedo ahora, sentía miedo porque ella no se había dado cuenta de que le habían tirado un hechizo y Draco al parecer pensó que no lo alcanzo pero justo cuando el hechizo toco el cuerpo ya estaba desapareciendo, y ella lo acababa de ver con sus propios ojos.
Luego todo se tornó negro, y volvió a la sala de los espejos, donde se encontraba al principio, sin saber qué hacer, pensando a toda máquina se sentó en el piso, justo en el centro de la habitación circular, aun no podía ver su reflejo, pero podía oír cosas, pasos, gritos, llantos, no entendía que eran ni de donde provenían…
¿Y si el hechizo era la razón por la cual no había despertado?,¿ y si nunca lo hacía? Eso no podía der posible, no había culminado sus estudios, no había cumplido aún sus sueños, quería vivir, lo deseaba, a pesar de todo lo que había descubierto en el transcurso de lo odisea con Draco, quería vivir, superar los problemas y ser feliz, si, ella quería ser feliz.
Abrió los ojos y estaba de nuevo en la habitación, ya Harry no estaba, él fue remplazado por una serie de Medimagos que se amontonaban alrededor de su cama, no entendía lo que pasaba, fuera se escuchaban llantos y como tocaban la puerta desde afuera.
"Su corazón" escuchaba que decían.
"Ha dejado de latir" decía otro
"Tenemos que hacer algo"
"Lo estoy intentando"
"No parece responder"
"Si no nos damos prisa será demasiado tarde"
Hermione no podía creer lo que estaba oyendo, miro a la maquina a la que estaba conectada y no marcaba su pulso, quería salir de allí, y lo hizo. No tenía necesidad de abrir la puerta ella podía traspasar las paredes, total, era su alma la que estaba paseando de aquí para allá, un alma en pena.
Estaba muriendo, y a pesar de que quería vivir tenía que aceptar la realidad.
Salió y lo primero que vio fue un grupo de cabezas color naranja, Los Weasley, Molly, Arthur, Fred y George, Ron no estaba, y esos estaba bien, porque a pesar de que no podía ni tocarle le hubiera gustado matarle a golpes justo en frente de sus padre, le pareció raro no ver a Ginny, pero no pensó mucho en ello, y estaba la profesora McGonagall y Harry a un lado, llorando desesperado. Quería ir a ver a Draco, y no tardó mucho en distinguir su puerta, esta tenía Aurores que la custodiaban, como si fuera un vil criminal, cuando el criminal era otro.
Camino hasta los aurores, y entre por la puerta sin abrirla, estaba muriendo ya, se miró las manos y vio que estas estaban casi transparentes, era como si se estuviera extinguiendo, iba a morir, y quería despedirse de la persona que le había salvado la vida.
Draco estaba dormido boca arriba en su cama, tenía un muy mal aspecto, peor que el de ella llego a pensar, pero eso no importaba, lo observo por un largo rato, quería detallarlo bien, no es como si nunca lo hubiera visto, pero nunca se había tomado el tiempo de mirarlo tal y como era, su cabello rubio, pero que ahora, extrañamente se había oscurecido, recordó la primera vez que lo vio después de la guerra para comenzar este año, y como se había quedado mirándole, creía que así se veía mejor, no parecía oxigenado en lo absoluto, su piel ya no era tan blanca aunque ahora estaba llena de ungüento por todas partes, en su mejilla había una larga franja, un corte pensó ella, dejaría marca, penso mientras pasaba sus dedos por el corte , sus labios, perfectamente marcados, varoniles, quería tocarlos y con la llena de sus dedos repasar su contorno como un pincel, recordó como se había besado, como el la había besado antes de separarse, antes de que todo esto sucediera, y lo extraña que se había sentido, pero al mismo tiempo lo bien que se había sentido, a pesar de que también sentía que era algo incorrecto. Rio ante sus pensamientos, se inclinó sobre su cara, deseo que estuviera despierto para poder ver, por última vez, sus refulgentes ojos grises, tan brillantes como el acero, tomo cada facción de su rostro, y deposito un suave besos sobre sus labios, sabía que este no podía sentirlo pero ella lo tomaba como una despedida, y así se dio la vuelta para irse.
Draco despertó desconcertado, había soñado con Hermione, y no solo eso, se había sentido real, soñó que ella lo miraba, con ojos tristes mientras el dormida, y como lo tocaba y luego un rose frio en sus labios. Escuchaba voces desde afuera, no le importo el dolor que sentía, algo estaba mal, sentía un presión en su pecho, la misma que sintió cuando perdió a su madre. La mano que estaba atada a una parte de la cama ahora estaba libre, se paró con cuidado y fue hasta la puerta, a pesar de que sabía que del otro lado lo esperaban aurores la abrió igual, pero estos no estaban, se extrañó, y salió de la habitación.
Vio a un montón de gente llorando , entre ellos Harry.
Y en ese momento le fue muy difícil respirar...
Vio como los aurores se dirigían a él, al parecer solo habían ido por un café, pero no le importo y se dirigió hacia Harry, cuando ya estaba cerca sintió como uno de ellos le agarraba el brazo que estaba enyesado y el soltó un alarido de dolor, haciendo que todos los presentes se voltearan a mirarle.
Suéltelo-ordeno la Profesora McGonagall-
Pero…-Empezó a decir el auror-
Suéltelo, ¿qué puede hacer después de todo? Apenas puede caminar y no tiene varita, aparte de que esta medio desnudo- Volvió a hablar la Profesora.
Harry miro al auror y le hizo una seña con la cabeza en modo de aprobación a lo que decía McGonagall, el auror muy a su pesar soltó a Draco y Harry se dirigió hasta él.
¿Qué es lo que sucede?- Pregunto Draco, ni siquiera trato de ocultar su tono de preocupación en su voz, cosa que a Harry le sorprendió pero no mucho-.
Harry vacilo antes de hablar.
Se… se está muriendo Malfoy- le soltó-
Draco sintió como todo su mundo se venía abajo, como en su pecho crecía un agujero negro, la presión dentro de el crecía, y no podía respirar, negó con la cabeza varias veces antes de hablar.
Eso no puede ser posible- le dijo Draco- Ella estaba bien, solo se desmayó, solo está cansada, solo necesita dormir, eso es todo- decía con desesperación-
En ese momento salieron los doctores de la habitación, con la cabeza gacha.
Y uno de ellos negó con la cabeza.
Draco salió disparado hacia la habitación, raramente nadie intento detenerlo, tal vez no salían del asombro pero él no quería creerlo y quería verla.
Harry no podía creerlo, había perdido a su mejor amiga, a su hermana, a su mano derecha, era su todo, y ahora no tenía nada, se había quedado sin nada. Vio como Draco salía despedido hacia la habitación, no intento detenerlo, él quería estar con ella, y él se lo concedería.
Por favor, que nadie entre en la habitación, no ahora- Les dijo a todos-
Al parecer nadie se había dado cuenta de que Draco había entrado, y era comprensible, todos había agachado la cabeza para llorar y susurrar entre ellos.
Una vez dentro cerró la puerta, y le puso llave.
No había casi luz, solo la de la luna que se filtraba por la ventana. Quería estar con ella, quería sentir el amor que emanaba, estar a su lado una última vez. Tal vez estuvo mal lo que hizo, pero no podía ocultarlo después de todo. Se acercó a ella, sus latidos eran fuertes, sentía que el tiempo se le estaba escapando, con manos temblorosas toco su piel, esta se está empezando a poner fría como hielo, el calor se estaba esfumando de su cuerpecito, eso se estaba poniendo difícil para él, ¿como podía ser posible si solo estuvo con ella por tres días?.
Si tan solo pudiera volver el tiempo atrás, lo haría todo bien-le dijo con voz temblorosa, lagrimas corrían fuera de sus ojos, agarrando su mano con fuerza- Si pudiera volver el tiempo atrás, sabes que sería tu vida, tu amor, tu razón de ser, mi amor, mi corazón, está respirando por este momento que quedara marcado en el tiempo.
No quería ser visto, no quería ser recordado, no quería estar sin ella, su juicio estaba nublado, como luces en el cielo nocturno, con fuerza apretaba su delicada mano sobre su pecho y la besaba con delicadeza acareándole. Era hora de dejarla partir definitivamente, con todo se pesar puso su mano sobre el pecho de ella, tomando la otra para repetir el mismo acto, beso su frente, y salió de la habitación para buscar a Harry.
Estaba indeciso, recordó lo que ella le había dicho sobre que si moría joven, que la enterraran en satén, que la pusieran en una cama de rosas, hundiéndose en el rio al amanecer, que le enviaran lejos con la palabras de una canción de amor, y cumpliría con lo que ella había pedido.
Busco a Harry, y le conto lo que ella había dicho, su voz sonaba insensible, como el viejo Malfoy, pero solo quería gritar a todo pulmón, pero las cosas eran difíciles.
Hermione se sentía extraña, una gran pesadez invadía su cuerpo, abrió los ojos, y vio el techo blanco de la habitación, estaba viva, no podía creerlo, ¿que era lo que había pasado? Se sentó en la cama, en el transcurso en el que ella estaba dormida, podía escuchar cómo le hablaban, y como la tocaban, juraba que había muerto, ¿como podía ser que estuviera viva?
Alguien entraba en la habitación, cuando alzaba la cabeza, y era Harry.
Hermione se tenso ante la presencia del pelinegro, no podía evitarlo, pero no podía sentir mas que repulsión hacia el, ahora que sabia la verdad. Pero por ahora tenia que disimular. El estaba muy sorprendido, se acerco a ella y la toco, y de repente se encontraba envuelta entre sus brazos.
Hermione- dijo el- estas viva, pero… pero.-decia el-
Lo se- dijo Hermione, yo tampoco se como explicarlo, se que mi corazon dejo de latir, pero ahora, no se como, estoy viva otra vez.
Harry se separo de ella la miro y salio de la habitación, luego de un rato un monton de gente entraba por la puerta. Entre la gente alguien trataba de pasar, era el medimago.
Permiso, permiso-decia este- necesito ver a la paciente- Todos fuera.
Y asi como habían entrado, todos salían.
El medimago se acerco a ella, este era muy guapo, penso Hermione, sonrojándose por su pensamiento, este le dedico una sonrisa que ella le devolvió.
Crees-empezo a decir este- que haya una posibilidad de que sepas ¿como estas viva, luego de que tu corazon estuvo parado por 5 minutos?, hicimos todo para que volviera a latir, pero nada funciono.
Hermione pensó, que se debía a ese hechizo que le había tirado, pero no estaba segura, quería hablarlo con Draco primero, el se había convertido en la única persona en la que podía confiar ahora.
Se hizo la sorprendida y negó con la cabeza.
Bueno-djo este- esto es muy extraño la verdad, te mantendremos en observación por unos días, Hasta el juicio del Señor Malfoy supongo.-Se dio la vuelta para tomar un frasco de la mesa- Tome este- le dijo-
Ella lo agarro y lo tomo, era realmente asqueroso, asi que arrugo la cara.
El madimago vio su expresión e hizo una mueca con los labios, una especie de sonrisa, le dijo a Hermione que necesitaba comer, y que eso que había tomado serviría para que no devolviera la comida y se recuperara mas rápido, luego asintió y salio de la habitación.
Rato despues entro una enfermera con una bandeja de comida, la verdad es que estaba hambrienta. Devoro la comida y dejo la bandeja a un lado.
Se iba a disponer a ir al baño cuando alguien entro a la habitación.
Era Draco.
Y este la veía con ojos tan grandes por la sorpresa que pensó que se le saldrían de las orbitas.
El corrió hasta ella y con la mano que tenia libre la tomo de las caderas, para luego besarla.
Besarla como quería hacerlo desde que se separaron.
Por que se había dado cuenta de que la queria, de que no tenia a mas nadie, de que sonaba inverosímil, pero se había enamorado de ella.
De la sangre sucia, se la rata de biblioteca, pero sabia que ella era mas que eso, ella era perfecta, hermosa a su manera.
La quería.
Y no podía evitarlo.
