Capitulo 2
Pov Chloe
-Aubrey, juro que no logro entenderlo, estábamos perfectamente excitadas, era un momento excepcional y luego ella solo se marcho- decía Chloe medio arrastrando las palabras.
En la fiesta de celebración ya no quedaba una sola persona que estuviese en pleno uso de sus facultades mentales o alguno de los cinco sentidos. Cada una estaba en lo suyo, unas cantando, otras tomando aun más, disfrutando del jacuzzi o simplemente tomando todavía más.
Era una fiesta en toda regla, aun faltaban horas para que el sol asomara su rostro en el horizonte y mucho alcohol por ingerir a nuestro grupo. Para suerte mía, luego de la interacción que tuvimos en el jacuzzi, Beca había decidido entrarle duro a las bebidas del bar y no prestarle mucha atención a nadie mas, incluida Stacie.
Realmente debía pensar bien mi siguiente movimiento, era preciso no dejar ningún cabo suelto, ninguna rama de la cual la zorra se pueda trepar. Debía marcar territorio y rápido.
-¿Qué hago Aubrey?- pregunte quedándome ya sin ideas.
-Debes hacer que te desee Chloe, muéstrale todo lo que puede tener, enséñale a esa pelirroja ardiente que llevas dentro. Has que su quijada se de de lleno contra el suelo.- explico como pudo mi amiga rubia, intentando que su nivel de alcoholización no se notara.
-Tienes razón, esa zorra no se quedara con Beca, ella será solo mia.
¿Cuál fue el resultado de eso? Pues, que luego de levantar mi trasero del sofá, fui hasta el reproductor de música e inmediatamente puse la primera canción que concordara con lo que tenía en mente.
Solo American Woman podría haber hecho una perfecta combinación con mi danza sensual en el medio de la sala, con solo unos shorts y mi parte superior del bikini contorneaba con sensualidad mis caderas, piernas y torso al ritmo de uno de los clásicos mas excitantes de todos los tiempos.
Definitivamente era un hecho que había atraído la atención de Beca, y ahí estaba de nuevo esa mirada de deseo que había comenzado a amar. Necesitaba atraerla aun mas para hacerla efectuar algún movimiento que me favorezca.
Así es como termine acercándome a ella y pasando a su lado mientras le dedicaba una mirada lasciva de puro deseo. Luego de eso camine directo hacia afuera, escuchando como ella seguía mis pasos.
Me dispuse a tirarme a la piscina, por lo tanto quite lentamente mis shorts, de manera que fuese lo mas tortuoso posible para Beca, ya que no despegaba sus ojos de mi figura desde que salimos del salón. El alcohol definitivamente nos estaba afectando a ambas y había que disfrutarlo.
Me gire hacia ella, encontrándome de nueva cuenta con su mirada cargada de deseo, camine lentamente hacia ella y tome su mano y la guie hasta el borde de la pileta.
Lo que no me esperaba fue su repentino cambio de actitud, de pronto, una sonrisa traviesa apareció en su rostro y acto seguido se arrojo a la pileta arrastrándome con ella. Muy confundida, salí a la superficie y me encontré con una Beca presa de un ataque de risa.
-Jajajajajajajajajajaj- al parecer ella no podía parar de reír, cuando de repente un comentario salió de su boca dejándome sin habla- te ves preciosa así Chloe.
Ella, con delicadeza me proporciono una suave caricia en la mejilla con su mano derecha. Si por mi hubiese sido, le pediría que dejase su mano en ese lugar por siempre. Ella se había acercado lo suficiente como para besarme, pero en vez de eso ella opto por dejar un pequeño beso en mi nariz.
-¿Qué es esto Beca? ¿Que soy para ti?- pregunte casi en un susurro, lo suficientemente fuerte para que ella pudiese oírlo.
-¿Qué eres para mi?- creo que cuando mi delincuente toma se pone pensativa, cada vez que esta a punto de dar una respuesta se para para hacer una pequeña y tortuosa reflexión- Todo.
Simplemente no podía dar crédito a lo que acababa de oír, seguramente había sido algún delirio mío producido por el alcohol que había tomado. Beca no me podía estar diciendo que yo era todo para ella, simplemente era imposible.
Solo cuando ella acerco sus labios a los míos e hicieron contacto, fue cuando me di cuenta de que era verdad. Beca estaba besándome y no queriendo hacerla esperar mas, respondí al beso con el mismo ímpetu con el que lo hacia en mis sueños y fantasías.
Cuando nos separamos, no quería abrir los ojos. Asimilar que todo aquello era realidad era demasiado para mi cerebro.
-Mañana cuando te despiertes, por favor, no te arrepientas de esto.-dije con la voz ronca- Porque sin duda no lo soportaría.
-Jamás podría arrepentirme de un sueño hecho realidad.
