Disclaimer: Himaruya fue el creador (WTF?!XD), pero yo me aburro y juego con sus personajes, e incluso me invento algunos :D


-22 de diciembre de 2015, Londres-

Francia observa como Inglaterra va de aquí para allá en la cocina, dando vueltas mientras se acaricia la barbilla. Está pensativo y preocupado. El francés se muerde el labio algo chafado, por lo menos ha conseguido que no llame al pobre América para que le eche una bronca. Él si que ha hablado con su pequeño Canadá vía WhatsApp y está feliz, muy feliz. Es una lástima que Inglaterra esté tan enfadado y muy en el fondo muerto de miedo. Sí, muerto de miedo, porque lo que el menor de los británicos teme es a su familia, a sus hermanos que no dudarán en ponerle en rídiculo, ensuciando la imagen del Reino Unido, que él representa.

—¿Quieres parar?Lo único que vas a conseguir es marearte— aconseja Francia pasándose un mechón por detrás de la oreja.

Inglaterra posa los ojos sobre el fregadero y ve una botella de producto para limpiar los platos, sonríe como si fuera un loco, el galo frunce el ceño.

—¿En qué demonios estás pensando?

—Si me intoxico tengo una excusa para no ir, ¿cierto?

—Anglaterreee—dice con cieeeerto tono de reproche y poniendo los brazos en jarra.

—What?!—contesta encogiéndose de brazos.

Francia niega con la cabeza y corre a por el producto químico antes de que al rubio menor se le ocurra otra idea peor. El inglés bufa, fastidiado y se sienta en uno de los taburetes con los brazos cruzados, como si fuera un niño pequeño. Francia sólo se ríe y deposita un besito en la mejilla de Inglaterra, que se apresura a limpiársela como si se quemara, algo ruborizado.

—¡No hagas eso!—gruñe.

—¡¿Cómo que non?!¡Pero si te encanta!

—No!I hate it!

—Eres una monada cuando actuas como un petit enfant, mon amour.

—I'm not a little guy!¡Estás hablando con un hombre serio y maduro!

El bote de Fairy está entre las manos del francés que lo agita a la vez que alza una de sus cejas.

—Oui, mon cher. Eres un hombre serio y maduro que prefiere intoxicarse antes que ir a una maldita cena a la que van los idiotas de sus hermanos, sí eso es a lo que yo llamaría ser un hombre serio y maduro—la ironía es muy clara en el comentario de Francia, Inglaterra se sonroja y sigue con los brazos cruzados, aunque ahora se limita a darle la espalda.

—¡Tú no lo entiendes!¡Llevan molestándome desde hace SIGLOS!¡Son un incordio!¡Harán todo lo posible para dejarme en ridículo y me lo harán pasar muy mal!¡¿Sabes que de pequeño me colgaron de un árbol?!¡Y lo hicieron boca abajo!¡BOCA ABAJO!

Inglaterra es abrazado de la cintura por el galo, que apoya su barbilla en el hueco de su cuello, después frunce el ceño al oír su risita y le da un tortazo para que le suelte, pero el mayor no obedece y le aprieta más fuerte.

—Oh, vamos. Eran otros tiempos y además, sólo eran niños.

—¡¿Qué clase de niños dejan colgando a su hermanito pequeño de un árbol?!¡Y me dejaron toooda la noche!¡Toda la noche!

—Bueno, eso fue algo cruel.

Inglaterra abre los ojos como platos.

—¡¿ALGO CRUEL?!

—Seguro que tu madre después los convirtió en ranas o algo por el estilo—ríe Francia dándole un beso en la cabeza.

—Mum... Ella se puso furiosa, y les tiro a todos de las orejas—sonríe al recordar a una Britannia enfuercida levantando a Esocia y Gales de las orejas mientras que los mellizos gritaban buscando un escondite, pero aún así Mummy Britannia los encontró—. God, ¡si hubieras visto las orejas de Ireland!—dice riendo—. ¡Estaban casi tan rojas como su pelo!

—El pelo de Irlande es naranja.

—De pequeña no era el naranaja que tiene ahora—asegura frunciendo el ceño—. Era como el fuego.

—Ooooh, mon petit Angleterre se pone nostálgico. ¡Qué tierno!—lo achuuuucha y el inglés patalea—. La querías mucho, ¿a que sí?

—¿A mi mother?Of course!She was my beloved mummy!

—No, tontooo. Me refiero a Irlande.

Se revuelve inquieto en los brazos del francés.

—Ella y North no se burlaban de mis amigas, y cuando no podía dormir me contaba historias de criaturas que había al otro lado del arcoiris con ollas cargadas de oro. Alba me decía que en el lago donde nos bañábamos había un monstruo que se comería mi...—se ruboriza.

—¿Que se comería ton petit Big Ben?

—¡No es pequeño!

—Lo sé, mon amour, lo compruebo bastante a menudo—dice Francia en el oído del aludido con una voz muuuuy sensual. Inglaterra traga saliva, comenzando a sentir bastante calor. Forcejea un poco y se suelta del agarre empalagoso de Francia.

—Shut uuuup! Pero fuera como fuere todo eso es agua pasada y agua pasada no mueve molinos... Aunque hubiera algo de humanidad en Ireland, creo que sabes como acabo nuestra historia.

—Y donde hubo fuego cenizas quedan.

Inglaterra alza una ceja sin comprender. Francia ha salido de la cocina sin añadir nada más. ''Estos franceses'', piensa el británico antes de deborar las tostadas francesas ya frías que hay sobre la encimera. De pronto se escucha un ''fantastique!'' y Francia entra en la cocina portando el teléfono inalámbrico y el chico de las cejas gruesas casi se atraganta.

Levanta un dedo amenazador y le señala mientras su acompañante rebusca en la agenda de su smartphone y marca uno de los contactos de ella en el teléfono inalámbrico.

—¡Ni se te ocurra!

—Oblígame—le reta sacando la lengua.

Traga saliva y se pasa una mano por le pelo, nerviosito.

—¡Te lo ordeno!

Pero Francia pulsa el verde.

—Ups.

Y a Inglaterra le parece que va a darle una taquicardia, una embolia o todo junto a la vez, se apresura a coger el teléfono para colgar, pero en lugar de eso Francia se ha puesto a correr por toda la casa y se ha iniciado una persecución. Francia sonríe, le han contestado y se deja pillar, Inglaterra le arrebata el cacharro del demonio y se lo acerca a la oreja, efectivamente, han contestado. Le saca el dedo de el medio a Francia, que sonríe y le da un besito en la mejilla.

—I hate you— dice moviendo los labios sin hacer el menor ruido.

—Te encanto.

-22 de diciembre de 2015, Dublín-

Canadá está en la ducha e Irlanda está desayunando unos deliciosos crepes franceses que el chico ha cocinado especialmente para ella. Francia sería un imbécil, pero la comida que hace el jodido está que te cagas, o sea, en el buen sentido, no como Inglaterra que te da diarrea de la mala, con la que pierdes un par de kilos y te pasas un día entero abrazado al váter.

En fin, ¿por dónde íbamos? Ah, ya. Irlanda estaba disfrutando de su desayuno, llevababa el albornoz y tenía el pelo mojado, atado en una toalla. Ha dejado de llover, pero aún así hay humedad, pero ella es una chica fuerte, no como Inglaterra que se pone malo de nada.

Se zampa el penúltimo pedazo de crepe de un bocado y se mancha los labios con nutella, aunque no se da cuenta de esto. Llaman a la puerta, una tensión surge en su interior.

''Bah, haré como que no estoy''.

Pero el que llama insiiiiste y acabará quemando el timbre. Sebastian, el perrito de la pelirroja hace la croqueta en el suelo suplicando a su dueña que ponga fin al estruendoso timbre.

—Vamos, Seb, no seas quejica— susurra la chica y el perro bufa.

Diiiiing Dooooong

Sigue ignorándolo y encima Sebastian comienza a ladrad como un energúmeno. Irlanda sonríe agradecida, si ha aprendido algo de los picapuertas que venden aspiradoras o cosas totalmente inútiles, es que no duran mucho al oír a un perro. Termina lo que queda de crepe victoriosa, porque ya no se oye el timbre (probablemente lo han quemado).

—Siiiiiiisteeeeeeeeeeeer!

Irlanda se atraganta con el último trozo de crepe y corre escaleras arriba hasta el baño, donde además de tener los espejos empañados, el canadiense está saliendo de la ducha con una toalla envuelta en la cintura. La pelirroja se sonroja y el canadiense suelta una risita cuando ella lo empueja de nuevo a la bañera.

—Are you OK?

—Yes... No,no. No estoy bien. O sea, contigo estoy genial, pero ahora no lo estoy, no es por ti, ni por mí, quiero decir que...

Golpean a la puerta.

—Shit!—sisea llevándose las manos a la cabeza.

—¿En qué quedamos?¿Estás bien?¿Estás mal?Te veo pálida, ¿te ha sentado mal el desayuno?

El irlandés es insistente, acabará tirando la puerta abajo.

—Tienes que irte—sentencia después de haberlo mirado de arriba a abajo.

—Estoy mojado y estoy... Well, I'm naked— dice sonrojadito.

—¡Pero my brother no tardará en encontrar la llave y abrir!—hace una pausa—. A no ser que esté borracho, en ese caso tenemos un margen de 5 minutos para que atine al meter la llave, ¡vístete!

Click

Irlanda traga saliva, su hermano ha conseguido abrir la puerta. Canadá y ella se miran a los ojos, estos gritan como diciendo ''ohdiosohdiosohdiosquéhacemosquéhacemosquéhacemos'' y permanecen en silencio.

En la entrada está Irlanda del Norte, con el pelo castaño cobrizo despeinado, delagucho, pálido, pecoso, muy pecoso y en realidad es el más bajito de sus tres hermanos varones. Lleva una botella de cerveza en su mano derecha y en la izquierda hace girar la llave de la casa de su melliza. Lleva su sombrerito verde con un trébol de cuatro hojas mal puesto y un cigarrillo en los labios. Cierra la puerta con el pie y se saca el pitillo de la boca.

—Sis!It's me, your beloved twin!

El irlandés olfatea un poco, huele que alimenta y frunce el ceño. Irlanda cocina como el culo, tal vez tenía compañía, pero no, las visitas de la irlandesa nunca duraban hasta la hora de desayunar, era un ''si te he visto no me acuerdo'' además tampoco olía a alcohol.

—Éireeee!¡¿Dónde estás?!

Pero no obtuvo respuesta.

—¡Ah, ya lo pillo!—traga saliva—. ¡Si estás intentando asustarme llevo una pistola y te vas a joder muchísimo si te disparo en defensa propia!

Pasea nervioso por la entradita y por fin decide subir las escaleras que dan al pasillo donde está el baño.

—¡Voy a hechar una meada!¡Avísame cuando madures!

La mano de Irlanda del Norte está sobre el pomo de la puerta, hace un poco de fuerza hacia abajo cuando de pronto, su hermana abre la puerta de golpe, en albornoz y con el pelo recogido en una toalla. El chico se sobresalta.

—Brother!

—¡Coño, qué puto susto, hostias!— el pecoso se agacha a recoger el cigarrilo, que se la ha caído por la sorpresa.

—Hello!—chilla de nuevo, con una sonrisa totalmente forzada.

Irlanda del Norte frunce el ceño.

—Hi, ¿por qué no me abrías?

—¿No es obvio?Estaba en la ducha y no me avisaste de que venías, pero es genial tenerte aquí, de hecho pensaba ir a tu casa para que pasaramos Christmas juntos. Ya sabes, con mucha cerveza y esas cosas irlandesas que tanto nos gustan y que a England le sacan de quicio.

—¿No has leído mi WhatsApp?¿No has visto Facebook?—pregunta apoyándose en la pared, su hermana impide que vea el interior del baño.

—Mmm, no, ¿qué hay en Facebook?

—Míralo tú misma, yo tengo que echar una meada—dice intentando entrar en el baño.

—¡NO!

—Why not?!¡Me estoy meando vivo!Éire!

—Es que... No puedes usar el baño porque...—traga saliva y sonríe de manera nervisosa—... Porque estoy con diarrea.

Su gemelo pone cara de asco.

—Diarrea— repite sin creérselo del todo.

—Yes, diarrea. Pero una diarrea de caballo y te aseguro que no es recomendable entrar ahí dentro, ¡puff!—hace un gesto con la mano, como echándose aire—. Te lo digo porque te quiero, pero si quieres tragarte ese olor a mierda, allá tú.

El irlandés se ríe con lo que su hermana le cuenta y niega con la cabeza.

—Bueno, no pasa nada, aguanto la respiración y ya.

—¡NO!—chilla de nuevo—. Es que... es que... ¡El váter no se lo ha tragado!¡Eso es!¡No se lo ha tragado!

El chico de los ojos verdes los abre como platos.

—What the hell?!

—Yes!¡No te puedes imaginar lo que he sufrido!¡Era una plasta enorme, marroncito claro!¡Me ha dejado el culo como la bandera del chico de los transformers!

—Japan?

—Exactamente. ¡Uff!¡Creo que no podré sentarme en al menos una semana!It was huge!—le muestra con las manos el tamaño de sus supuestas heces y el chico abre la boca, asombrado—. ¡Tenía la forma idéntica del Big Ben!

—Es que el Big Ben es una mierda, así que digamos que el Big Ben se parece a tu mojón.

Canadá intenta contener una carcajada y se le escapa un ruidito desde su escondite.

—¿Qué ha sido eso?

—Yo— responde la pelirroja como una bala—. Me acabo de tirar un pedo, ¡uff!¡Creo que necesito ir al baño otra vez!

Su hermano se retira un poco.

—Si tiene forma de Big Ben, hazle una foto y mándasela a England—sonríe Norte.

—Yes!Nice idea!Pero mi móvil está en el salón!¿Puedes ir a buscarlo?

—Of course! Oye...

—¿Sí?

—¿No decías que tenías ganas de ir al baño?

Irlanda se ruboriza.

—Oh!Yes!¡Me estoy cagando viva!Pero necesito concentrarme, ¿te importaría ir a por mi móvil?

El británico asiente y se desliza por la barandilla, como si fuera un tobogán. Irlanda cierra la puerta del baño y se deja caer en el suelo, soltándo un suspiro. Canadá sale del cesto de la ropa sucia y suelta una risita. La pelirroja lo fulmina con la mirada y le propina un golpecito en el brazo.

—It's not funny!

—Nunca me imaginé que la caca fuera tan graciosa.

—Oh, para my brothers si que lo es y Northern se lo va a contar a los tres y se van a reír de mí hasta que alguno de ellos vuelva a cagarla sin estar hasta las trancas de alcohol— se golpea la frente.

—¿En serio no has visto Facebook?

La pelirroja niega con la cabeza.

—Pues, buenas noticias.

Enarca una ceja y el canadiense le besa la mejilla.

—¿Cómo que buenas noticias?¿Te ha tocado el gordo de Spain o algo por el estilo?

—No, aún mejor. Gracias a my brother vamos a poder pasar Christmas juntos.

—What?

—Bueno, no como hubiéramos querido, pero tecnicamente vamos a estar juntos—la achucha como si fuera un osito de peluche y ella se sonroooja.

Mientras Canadá le cuenta a Irlanda la fantástica idea de Estados Unidos, Irlanda del Norte está en el salón, jugando con Sebastian, el terrier escocés negro que su hermana tiene como mascota. El smartphone de la pelirroja suena, y resulta que es Gales, su hermano mayor. El chico del pelo cobrizo contesta sin pedirle permiso a su hermana.

—Ireland.

—No, it's the awesome Northern Ireland.

—Oh, así que ya estáis juntos. Genial, una cosa menos. A propósito, ¿qué haces con el teléfono de my sister?

—Our beloved sister—corrige el pelirrojo celosillo.

Gales pone los ojos en blanco.

—Whatever, ¿dónde está? Dile que se ponga.

—Ahora no es un buen momento.

—Why?No me digas que te está haciendo la maleta porque sólo has metido gilipolleces—se burla el rubio mientras hace unos crucigramas sobre su escritorio.

—¡No he metido gilipolleces, idiot! Aunque sí que he metido muchos condones, no como tú, que no te comes ni una rosca— ataca el menor frunciendo el ceño.

—Hablar contigo me saca de quicio.

—Thanks— sonríe satisfecho.

—Quiero hablar con Éire, hablar contigo es perder el tiempo— dice con desprecio y el pequeño Irlanda del Norte le imita con la voz de pito—. Te estoy oyendo.

—Lo sé, ¡oh!¡Scotti está llamándome!

—En realidad llama a Éire.

North ignora a Gales y hace que Escocia se una a la llamada. El escocés sólo ha dormido dos horas, porque cuando vio la invitación al evento del americano acababa de llegar a casa después de una noche de putas y whiskey, mucho whiskey.

—Scotti!—chilla el irlandés.

—Vuelve a llamarme así y te corto los huevos—amenaza el pelirrojo con voz de ultratumba.

El menor suelta un silbidito y se ríe.

—Creo que alguien se acaba de levantaaar—canturrea.

Escocia apaga el cigarrillo sobre la mesita de noche y apoya todo el peso de su cuerpo sobre uno de sus codos, mientras con el brazo libre sujeta el móvil.

—¿Y Éire?

—Eso mismo quiero saber yo—dice Gales con aire pomposo.

—¡No me jodas que es una llamada a tres bandas!¡Qué mariconada, joder!—se queja Escocia apretándose el puente de la nariz con su mano libre.

—Ireland está con cagando—suelta Irlanda del Norte como si nada.

—¡Por la Reina!¡¿No podrías ser más sofisticado?!—le riñe el galés dejando de hacer el crucigrama.

Escocia se ríe a carcajadas.

—¡Qué asco me das cuando te pones repipi, Wales!—ríe el menor—. Pero es la verdad, está con cagaleras.

—Wales da asco siempre—añade Escocia con una sonrisa de lado—. ¿Recordáis cuando éramos pequeños y fui al bosque a buscar bayas para merendar?

De nuevo el irlandés suelta una carcajada y golpea el suelo emoquetado, atrapando el rabo de Sebastian que está sentado junto a él. El perro suelta un gemido y mira mal al pelirrojo, quitándose de su lado, totalmente indignado. Gales está en su despacho, rojito de la vergüenza.

—¿Se puede ser más guarro que tú, Scotland?

—¡¿Guarro yo?!¿Te recuerdo lo que hiciste aquella noche, Wales?

El aludido se remueve incomodito en su sillón y carraspea.

—Eso fue hace mucho tiempo, I was just a kid.

—La mierda que echaste si que tenía que pesar como un kid, Godness! ¿Lo recuerdas, Northern?

—Of course I do!

—¿Y qué me decís de England, eh?—apunta el galés para que dejen de burlarse de él.

Escocia pone cara de asco y rueda los ojos, Irlanda del Norte se ríe y niega con la cabeza.

—Caray, brother, ¿dónde están tus modales?¡Es de mala educación hablar de la gente cuando no están presentes!

Gales infla los mofletes y carraspea sumamente molesto por el comportamiento intolerable e infantil de sus hermanos. En cambio Escocia se descojona y llora de la risa durante unos cinco minutos y sólo para cuando necesita tomar aire, la risa es contagiosa y vuelve a reír en compañía de Norte.

—¡Bueno ya os vale, ¿no?!—silencio—. ¡Tenéis la gracia en el mismísimo...

—¡Oh Dios mío!¿Has oído eso, North?¡Iba a decir culo!¡Dios nos pille confesados!¡La Reina tiene que estar horrorizada!

—¡No soy tan infantil como para decir eso!—se defiende el galés.

—Tiene razón, Alba. Él no diría algo tan vulgar como culo. Es demasiado culto como para usar ese vocabulario obsceno y malsonante. El gran Wales tiene una gran cultura y usaría la palabra ano, ¿así es como se le llama al orificio por donde sale lo que anteriormente fue el bolo alimenticio no mi querido hermano?

—Oh, cierto. Lamento mi vocabulario inapropiado y soez, my beloved brother—se burla el escoces rascándose la barba—. También se le pueden dar otros usos al ano, ¿sabes?Creo que nuestro hermanito tiene cierta experiencia, ¿no es así Cymru?

—Sois como críos, no tenéis remedios.

—¡Cuidado, Alba!¡Puede mandarte a las heces en cualquier momento!

Y los dos británicos se mueren de la risa, pero el pobre Gales se limita a respirar de la manera que su terapeuta le recomendó para evitar el estrés y se masajea las sienes, porque está en su despacho inmaculado con una taza de té verde importado desde China, con su carísimo teléfono en manos libres, y los sus zapatos de cuero asquerosamente caros sobre su mesa súper elegante de madera noruega.

—Sois unos cansinos.

—Cada vez te pareces más al enano.

La risa del irlandés hace desastres en el tímpano del galés.

—Lamentablemente ese enano es más alto que tú, North.

—Y también nos representa a todos, ¿no es así, Alba?

Escocia suelta un gruñido ante el derechazo que acaba de recibir de Gales. El segundo de los Kirkland sonríe satisfecho y le da un sorbito a su té. Irlanda del Norte suelta una risita nerviosa, porque él es así, risueño hasta cuando las cosas se ponen feas.

—Vete a la mierda, gilipollas.

—¡Oh, alguien más está llamando a Éire!—chilla Irlanda del Norte ilusionado.

—Northern, más te vale no incluirle en la llamada.

—¿Por qué no?¡Será divertido!

—¿Quién es?—pregunta Escocia incorporándose finalmente en la cama.

El menor de los tres se encoge de hombros.

—Ni idea, no lo tiene como contacto, pero el prefijo es de United Kingdom.

—Voy a echar un truño, tanto hablar de mierda me han entrado ganas cagar.

—No seas cotilla, North—le regaña Gales tensandose en su sillón de cuero negro.

—Tardeee—canturrea dándole a añadir en la llamada.

Y por primera vez en toda la llamada los dos permanecen en silencio.

—Esto... Hello?Ireland, are you there?

El irlandés abre mucho los ojos y el galés abre la boca formando con ella una perfecta O. Inglaterra está nervioso, muy nervioso.

—England?!—pregunta el irlandés con la energía que le caracteriza.

—Northern Ireland?¿Qué haces con el móvil de Ireland?

—¡Está cagando y yo he contestado al móvil!Pensé que podría ser importante, ¿necesitas que le deje a un recado?

—¿Qué haces tú llamando a Ireland?—dice Gales, que siente una curiosidad enorme.

—¡No seas cotilla, Wales!¡Eso no es propio de un British gentleman!

—Bueno, mejor llamo en otro momento.

—Eeeeenglaaand, my beloved little brother.

—Soy más alto que tú, Northern—dice el menor, sin maldad.

El aludido sonríe de lado y por primera vez en mucho tiempo Gales se ríe como nunca antes lo había hecho. El irlandés se está acordando de su madre, sí, se acuerda de su madre porque también es la madre de Inglaterra, que se percata de lo que acaba de decir y se ruboriza. ''Muy bien England, a esto lo llamo yo empezar con buen pie'', se da un golpe con la mano abierta en la frente y se plantea si colgar o no.

Volvamos con Irlanda y Canadá, que siguen en el baño. Él está sentado en el borde la bañera y ella sobre la tapa del váter cerrado. Irlanda parpadea sorprendida ''putos americanos'', piensa. El canadiense sonríe y le aprieta las manos con cariño.

—O sea, que tu hermano ha invitado a todo el mundo a una casa ajena.

—Hombre, si lo dices así suena bastante mal.

—¿En qué mundo eso es ético, Canada?

—En el de my brother. Él es...—se rasca la nuca intentando buscar un buen adjetivo.

Irlanda niega con la cabeza y se ríe.

—Está bien, está bien.

Canadá sonríe, pero no con una de esas sonrisas de tío bueno de anuncio, no. Sonríe embobado, como el tonto enamorado que es, pero a Irlanda le parece bastante mono y le acaricia la cara con cariño y él se ruboriza.

—Entonces, ¿eso quiere decir que vendrás?

Ella se muerde el labio y fija la vista en el suelo.

—Canada, verás...

—Dame una razón por la que no quieres ir.

Levanta la mirada y enarca una ceja como diciendo ''no me puedo creer que me estés preguntanto esto precisamente a mí''. El canadiense se encoge hombros y sonríe tímidamente, sin mostrar la dentadura.

—My brothers.

—Todo irá bien—asegura tomándola de las manos.

Ella se suelta y comienza a contar con los dedos.

—Veamos, darling. Clases de Maths with Ireland. Scotland, plus Wales, plus Northern, plus England equals...

—The United Kingdom.

Irlanda rueda los ojos y le da un golpe cariñoso en el brazo.

—No, genious! Un desastre, fastidiarán a England y bueno, lo reconozco yo también. Y entonces England nos intentará fastidiar a nosotros y se meterá tu hermano con el rollo del hero, y a Switzerland le dará una taquicardia, y Germany gritará, y Russia beberá vodka, e Italy gritará PASTAAA, y Germany gritará más y...

—Ireland... Creo que lo capto.

—Oh, entonces lo entiendes—suspira la pelirroja.

El rubio asiente y rodea la cintura de la chica con ambos brazos. Ella se ruboriza y apoya la cabeza en pecho, él le regala un beso cariñoso en el pelo y ella suspira contenta.

—No te obligaré a hacer nada que tú no quieras.

—Thanks— agradece mirándolo a los ojos y abrazándolo con muuucha fuerza.

-22 de diciembre de 2015, Edimburgo-

Escocia ha terminado de cagar y se ha encendido un pitillo. Le da un par de caladas antes de volver a coger su smartphone que está en su mesita de noche, junto con colillas de cigarros y varias botellas de bebidas alcohólicas vacías.

—Joder, os aseguro que esa plasta era idéntica a la torre Eiffel—dice reincorporándose a la llamada.

—Scotland?

El aludido que estaba dándole una calada al cigarrillo, se atraganta con el humo y empieza a toser debido a la sorpresa. Abre mucho los ojos e Irlanda del Norte se descojona. Gales se ha llevado las manos a las sienes y las masajea.

—¡Coño!¡Hablando de mierda, aquí tenemos a una!

Inglaterra se pone colorado y refunfuña un poco, pero decide no entrar en el juego de su hermano mayor... Al menos no de momento, Irlanda sigue riéndose.

—Yo también me alegro de oírte, Alba.

—Pues yo no. ¿Qué coño haces llamando a Éire?

—¡Eso, eso!¿A caso estamos arruinados?¡¿Es eso?!¡¿Es eso, verdad?!¡Y estas llamando a Ireland para pedirle dinero!¡Joder!¡Me cago en la Reina y en toda su estirpe!¡Debería haberle hecho caso a Ireland!—el irlandés empieza a hiperventilar y ahora es Escocia el que se descojona descaradamente.

—What?!No!No estamos arruinados!

—Claro que no estamos arruinados, si lo estuvieramos ya la maruja de Cymru se habría enterado.

—Sigo aquí, ¿sabes?

—Lo sé, tú siempre tienes que estar en medio dando por culo—contesta Escocia sin darle importancia—. La llama para convencerla—en el rostro del mayor de los Kirkland se dibuja una sonrisa malvada e Inglaterra quiere que la tierra se lo trague y lo escupa en Seychelles o cualquier otro paraíso tropical.

—¿Convencerla?

—No creo que nos tenga tanto miedo, Alba—comenta Gales mirándose las uñas.

—Helloooo?¡Estoy aquíiii!—canturrea el irlandés.

—Te estamos oyendo, pero pasamos de ti, retrasado.

—¡Deja de hablarle así a North!—le riñe Inglaterra perdiendo los estribos.

—No soy uno de tus mocosos, England. Aunque bueno, ellos también pasan de ti como de la mierda, irónico, ¿no crees?—el inglés ni siquiera tiene tiempo de contestarle—. Sobre todo el emancipado, ya sabes, el crío de las gafas que grita como un energúmeno y está obsesionado con los tíos en mayas.

—America, se llama America.

—¡Oh!¡England, ¿vas a ir a la fiesta de Christmas Eve en casa de Switzerland?

Gales se ríe de manera amarga y la sonrisa maquiavélica de Escocia se ensancha.

—Es obvio que no, North. Nos tiene miedito y ha llamado a Ireland para que nos convenza de que no vayamos.

Tres...

Dos...

Uno...

—Escúchame bien, Alba. Uno: No os tengo miedo, porque I'm England, y la representación de The United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland. Dos: My kids no pasan de mí como de la mierda, si no la gran mayoría no seguiría dentro de la Commonwealth. Tres: ¡Claro que voy a ir a casa de Switzerland el 24! Cuatro: ¡NO SOY UNA MIERDA!

Y ante tal discurso que Inglaterra ha acabado rojo y sudando como un pollo, Escocia suelta un graaaan bostezo, que le saca aún más de quicio.

—Pero sigo sin entenderlo, ¿por qué llamas Ireland?—pregunta Northern con inocencia.

Inglaterra traga saliva nerviosito, Gales se queda en plan de Facepalm y Escocia se carcajea gritando algo como: Puto Irlanda del Norte.

—La he llamado para que vayamos todos juntos—miente y después se autocastiga dándose una bofeatada con la mano bien abierta.

—¿En plan familia feliz?—vuelve a preguntar el irlandés.

—Of course!—contesta el primogénito—. Northern Ireland se lo comunicará inmediantamente, ¿qué mejor imagen que la familia británica al completo?¿Mañana en tu casa a eso de las diez de la mañana, England?— la voz de Escocia tiene cierto rintintín y mucha, mucha maldad.

—Y-yes, a esa hora será perfecto.

—OK, see you, my lovely tiny brother.

—See you—responde el inglés con la voz cortada.

Bip

Irlanda del Norte flipa con lo que acaban de oír sus orejas perforadas, Gales está ESCANDALIZADO, con mayúsculas, y Escocia sonríe más que satisfecho.

—WHAT THE HELL WAS THAT, MAN?!

—¿Sabes lo que acabas de hacer, Alba?¡Eres el mayor!¡¿Y tu sentido de la responsabilidad?!—chilla el galés.

—Idiota, ¿recuerdas lo que nos decía mother a cerca de mentir?

Gales pone los ojos en blanco y bufa.

—Que estaba mal y que si lo hacíamos nos convertiría en ranas—dice Irlanda volviendo a jugar con Sebastian con la mano que tiene libre.

—Exactly, Northie.

—¿Qué tienes entre manos, tío?

—Me parece que estas Navidades nos vamos a reir mucho, muchachos.

Y sí, Escocia tenía una sonrisa similar a la del gato de Alicia en el País de las Maravillas, sólo que este gato es enorme y muy hijo de puta.


Mmmm, ¡hola!

Creo que he tardado demasiado tiempo en actualizar, pero este capítulo me quedó bastante largo y fue exclusivo para los hermanos Kirkland, ¿cuál es vuestro favorito? :DDDDD

Espero que os haya gustado, y si no lo ha hecho hacedmelo saber en los comentarios o por un mensaje privado o por señales de humo ;)

Intentaré actualizar lo más rápido posible.

Gracias por leer y nos vemos pronto xd

Oh, y Feliz Año nuevo a todos :DD