Disclaimer: Himaruuuuyaaa sin fiiiiin, se lo inventó todoooo *levanta a Chibitalia a lo Simba*
-23 de diciembre de 2015, Londres-
Francia termina de subir las cosas al coche, es bastante temprano apenas serán las ocho de la mañana, pero quiere darse prisa en cruzar el Eurotúnel porque Canadá llegará a su casa a eso de las dos de la tarde y tiene pensado prepararle un buen almuerzo porque la comida de los aviones es malísima. Aunque le produce una gran alegría el hecho de que el canadiense vaya a su casa no puede evitar sentir pena y preocupación por su inglesito. Está de pie, frente al coche, viendo cómo termina de meter la última maleta en el maletero. Lo cierto es que tiene una pinta horrible: ojeras, el pelo más despeinado que de costumbre (¿eso es posible?), está con las zapatillas, el pijama de cuadros y la bata atada con fuerza a la cintura, con los brazos cruzados cual madre esperando a sus hijos que dijeron que llegarían a las 3 de la mañana pero son las 8 y no han aparecido. Francia cierra el maletero y se acerca a Inglaterra, sonriendo. Pero el inglés no sonríe, sólo dirige la mirada hacia otro lado.
—Todo irá bien—asegura el francés acorralando a su presa, que por cierto, se sonrooooja.
—Si con ''todo va bien'' quieres decir que llegaré a la casa de Switzerland en una caja de cartón cortado en pedacitos, ¡sí!¡Todo irá de puta madre!
Francia se ríe y lo achuuucha, él gruñe un poquito, pero no se retuerce porque en el fondo (y no tan en el fondo) sabe que lo necesita ahí con él.
—Eso te ha quedado muy Écosse, mon cher.
Inglaterra frunce el ceño y lo empuja, porque ODIA que lo comparen con sus hermanos, en especial con Escocia, o tal vez con Irlanda... No, definitivamente con Irlanda del Norte, ¿o puede que con Gales? Inglaterra acaba de visualizar a Escocia fumándose un puro y echándole el humo en la cara mientras se ríe y le dice Sassenach de mierda . No hay duda, Inglaterra odia que lo comparen con Escocia, porque ODIA a Escocia.
—¡No me ha quedado muy Scotland, damn it!—consigue romper el agarre, pero Francia piensa que está muy mono así, rojito y enfadado.
—Mon petit, por mucho que no te guste, sois hermanos. Además, ¡es Navidad!—le acaricia el pelo intentando tranquilizarlo, y la verdad es que aunque Inglaterra lo niegue, en su interior está algo más sosegado.
—Como si quiere ser Semana Santa, ¡no me ha tratado como un hermano NUNCA! Más bien como a un perro... ¿Pero qué digo?¡A los perros que ha tenido los ha tratado como a reyes!
El galo pone los ojos en blanco y le da un beso ceeerca de los labios, que hacen que se ponga como un tomate y que incluso pierda el hilo de su monólogo anti-Escocia. Francia se ríe y lo achucha por última vez antes de subir al coche, el británico lo sigue haciendo un ruido bastante gracioso con las babuchas.
—Nos vemos en casa de Suisse, ¿de acuerdo?
Inglaterra frunce el ceño, pero asiente con la cabeza, como si fuera un niño pequeño.
—No me lo pongas más difícil.
—What?! Yo no estoy complicando nada.
—Me miras así, con carita de gatito enfadado y me entran ganas de besarte para que sonrías un poco— sí claro, ''besarte'' entre otras tantas guarrerías.
—¡A mí no me gustan tus besos!—histérico, igualito que Irlanda.
—Ah, non?
—NO!I hate your bloody kisses and I hate you!—se cruza de brazos y mira hacia otro lado.
—¿Y por qué siempre me respondes tan fogosamente, mon cher?
Traga saliva, nerviosito y vuelve a mirarle.
—Tú eres un fucking violador, ¡te aprovechas de mí!
El inglés se lleva las manos a la boca, porque ha gritado tan fuerte que las vecinas mironas han abierto las cortinas descaradamente para ver que estaba pasando entre los dos hombres. Una de ellas hasta tiene el teléfono en la mano. Francia se ríe y le tira un poco de la bata para que se acerque a él. El británico se ha ruborizado hasta las orejas.
—Mon amour, si es consentido, no es violación— le besaaaa en los labios, e Inglaterra se derrite, incluso le continúa el beso y cuando se percata se separa con brutalidad del francés. Las vecinas sueltan un ''oooh, que bonito'', el de las cejas pobladas les acaba de lanzar una mirada asesina, las vecinas se han puesto a fregar y la del móvil se ha quedado sin móvil porque lo ha sumergido en el fregadero.
—¡No vuelvas a hacer eso!
—Estás taaan mono cuando te irritas—le guiña un ojo—. Bueno, no lo digo más, me voy que mon petit Canada vendrá con hambre.
—Oh, cierto. Canada va a tu casa... Que raro que America no me haya llamado.
Francia se muerde el labio porque ahora su pequeño cejotas se va a poner melancólico por su culpa, por recordarle a ese niño gritón y tragador de hamburguesas nato. Saca una mano por la ventanilla y se la toma al inglés.
—Seguramente está ocupado, ya sabes. Él es el que está organizando la fiesta, mon cher... A mí tampoco me han llamado Espagne o Prusse... Que raro.
Inglaterra le suelta la mano algo inquieto y se ríe con una carcajada falsa. Se rasca detrás de las orejas y mira su reloj de bolsillo que estaba en la bata.
—Por la reina, France, mira que hora es. Date prisa o no te dará tiempo a hacer nada.
—Angleterre?¿Te encuentras bien?
—Me?! I'm feeling absolutly awesome!Ahora tienes que iiiirte—le golpea el capot con suavidad—. Canada debe de venir con hambre, ya sabes, estos americanos tragan como cerdos.
El ojiazul arruga la nariz porque su pequeño Canadá es todo un caballero y no tiene los malos modales de Estados Unidos. Pero lo cierto es que sí que come bastante para un ''chico de su edad''. El francés arrance por fin.
—Te noto un poco raro... En fin, si me necesitas llámame, ¿vale?
—Yes, yes, of course.
Arruga la nariz, ¿por qué no le ha dicho algo como ''NO TE NECESITO, NO ME HACES NINGUNA FALTA, IDIOT!''? Aquí hay gato encerrado.
—Je t'aime—dice una vez se ha alejado de la casa, al oírlo, el británico se ha sonrojado y se ha encerrado en casa a gritar como una colegiala histérica.
A Francia le parece muy mono, pero lo cierto es que Inglaterra se siente como la mierda. Le dice que le quiere (cosa que hace sieeeempre) y él que es un maldito egoísta le cogió el móvil la noche anterior y borró los mensajes que el imbécil del español obsesionado con los tomates le mandó para evitar que se fuera y lo dejara solo. Inglaterra malo, eso no se hace. Pero si lo miramos de otro modo, es bastante mono que sólo quiera a Francia para él.
-23 de diciembre de 2015, Madrid-
España está a puntito de subir al avión, ya están todos en la cola. Veneciano está marujeando con el móvil (todos lo hacemos), Romano está escuchando música sin prestar demasiada atención, Prusia está charlando con Vaticano sobre la fecha de la boda, y España está que se sube de las paredes con esto. Revisa el WhatsApp, doble check azul en los mensajes de Francia, ¿por qué no contesta?¿Dónde demonios está? Le manda como diez mensajes seguidos:
''Francia,tío, dime que no te has muerto''.
''¿Francia?''
''Francia por tu madre, contéstame, joder''.
''JODER, FRANCIA''.
''¿Estás enfadado conmigo?¿Por eso me ignoras?''.
''NO ME ODIES, POR FAVOOOOOR''.
Desesperado, opta por alejarse un poco de sus amigos y llamarlo, a ver si le coge el teléfono. Al segundo bip, contesta y el español llora de alegría.
—¿Diga?
—¡ESTÁS VIVO!
El rubio abre los ojos algo extrañado por el comportamiento de su amigo.
—Oui, estoy vivito y coleando—se ríe—. Espagne, ¿estás bien?
—¿Yo? Sí, sí, perfectamente, tengo aún los huevos algo hinchados pero, sí estoy bien.
—Quoi?!
Se pasa la mano por el pelo nerviosito, porque acaba de darse cuenta de que Romano le ha lanzado una mirada asesina.
—Nada, tío, nada. Pero un consejo: nunca mientas a un capo de la mafia, ¿vale?
—Espagne, no entiendo nada, mon ami. ¿Seguro que estás bien?
—Síiii, y me alegra saber que tú también—Francia parpadea confuso ante el tono de regañina del ibérico—. ¿Por qué no me contestaste anoche?
La cola para entrar al avión ha ido avanzando, en serio, ha avanzado tanto que ya España está en el avión, le guiña un ojo a las azafatas que están en la puerta deseándole un feliz viaje, (aprovechando que Romano ha ido por delante y no lo ha visto), las chicas sueltan una risita tonta y comentan que tiene un buen culo (nadie lo duda).
—¿Me llamaste?No lo oí, y esta mañana no lo he visto.
—Te escribí y me dejaste en leído, tío—se hace el ofendido, bueno, no se lo hace, está ofendido.
Francia se sonroja, porque se quedó dormido en el sofá con Inglaterra, que le habrá cogido el móvil y borrado el mensaje de España... ¡Para retenerlo en su casa! Francia sonríe como una colegiala enamorada, ¡qué mono es! Aunque de todas maneras se va a enterar, ¿no es así, Francia?
—Esto... Perdón, es que ayer el móvil me iba fatal. Bueno, dime, ¿qué te pasa?
—¿A mí?¡Nada!¡Es Prusia, tío!¡Está muy mal!—sisesa histeriquito.
—Quoi?!Prusse?!¿Dónde estáis?¿Habéis tenido un accidente?
—Peor, tío, peor—está a punto de llorar porque acaba de recordar la conversación que el albino estaba teniendo con el viejo antes de subir al avión
—¡¿PEOR?!—da un frenazo justo cuando un conejito se le ha cruzado en la carretera.
—¡Síiiiii!¡Creo que le hemos perdido!
—QUOI?!¿PRUSSE ESTÁ MUERTO?!
—¡Hala, hala!Pero qué exagerado eres, tío...—Francia suspira aliviado—. Aunque bueno, sí va por esa senda, no lo dudo.
—¿Está consumiendo drogas?No me digas que es eso, Espagne.
—No, tío, no. Resulta que Prusia ayer estuvo hablando con el viejo, el tío de Romanito.
—¿Vaticano?
—¡El mismo! Y ahora está... No sé como decirlo tío, está como ido y no para de decir cosas que nuestro Prusia no diría ni aunque bebiera ese pis escocés.
—Whisky, Espagne, se llama whisky—suspira, comenzando a perder los nervios porque realmente ha conseguido asustarle y casi mata a un conejito.
Una azafata rubia, bajita y con los ojos muy azules se le acerca a España, que sigue de pie en medio del pasillo. Le golpea el hombro con suavidad y le indica el asiento libre junto a Romano mientras le dice: ''Disculpe señor, pero tiene que apagar el móvil, tomar asiento y abrocharse el cinturón. Estamos esperando por usted para comenzar con el despegue''. España se aleja un poco el móvil y le sonríe. Romano gruñe como un pitbull.
—Perdone, señorita, será sólo un segundo. Estoy tratando un asunto muy importante—se lleva el teléfono de nuevo a la oreja—. En serio, tío, Prusia está como ido. No se bebe un cerveza desde ayer, no dice tacos desde ayer... Joder, sí dice que quiere coleccionar sacramentos, ¡coño!
—¿Sacramentos?¿Desde cuando sabe Prusia lo que es un sacramento?¿Y por qué quiere coleccionarlos?
—Señor, tiene que apagar el teléfono, tomar asiento y abrocharse el cinturón, por favor. El vuelo va con retraso.
Vuelve a alejarse el teléfono un poco.
—Señorita, que ya la he oído la primera vez. Pero le repito: Esto es importante.
Romano está rojo como un tomate por el comportamiento de su novio, que no se ha dado cuenta de que un par de azafatos super cachas están justo detrás de él mirándolo con cara de pocos amigos. Veneciano aún no ha apagado su móvil, lo tiene en modo avión y está grabándolo todo para enseñárselo a Alemania (y para pasárselo a Polonia ''por accidente'').
—Sí, tío. No sé que cojones le ha dado, pero no para de hablar sobre pedirle matrimonio a Hungría.
—¿MATRIMONIQUÉ?¿Nuestro Prusse?
—¡El mismo!
A España vuelven a darle golpecitos en el hombro. Está vez sin delicadeza alguna. Se gira frunciendo el ceño, incluso algo molesto.
—A ver, guapa, aquí somos bastante tranquilitos comparados con esos helvéticos amantes de las cabras. Así que, no será nada, de todas maneras hemos subido al avión con 7 minutos de retraso.
Pero no es la azafata rubia y super mona. Es un azafato rubio, alto y bastante cachas. Cualquiera podría confundirlo con Alemania. España se pone pálido. Veneciano aguanta la risa. Romano está rojoooooo como un tomate.
—A mi abuelita le gustan las cabras—dice el cachas con un acentazo alemán—. ¿Tienes algún problema?
España toma aire y se aclara la garganta.
—Pues mire usted, señor, sí que lo tengo. Pero si me dan 5 minutos, prometo sentarme y no dar problema alguno.
—No hay 5 minutos. Tiene que sentarse. Ahora.
Música western de fondo. Enfoque a los ojos verdes del español. Enfoque a los ojos azules del azafato. La música se para en seco cuando Romano le arrebata el móvil a Veneciano, que ha puesto una banda sonora de una de las pelis de Clint Eastwood. El menor de los italianos se encoge de hombros y pone carita de ''yo no he sido''.
—¿Espagne, va todo bien?—Francia comienza a preocuparse ahora por el español.
—Como la seda, tío.
—Le repito que apague el móvil. De inmediato.
Romano se masajea las sienes. Por suerte Vaticano viaja en clase alta y ha invitado a Prusia para ultimar los detalles de la boda. Veneciano lo está grabando tooodo. Un momento, ¿por qué no le dicen nada al italiano?
España se aleja el móvil de la oreja (otra vez) y le sonríe con superioridad, a lo Escocia (Escocia está deseando salir y está poseyendo a todos los personajes que le arrebatan protagonismo. Escocia, yo te quiero, pero ahora FUS). El armario alza una ceja y Romano niega con la cabeza, temiéndose lo peor.
—Perdone, amigo. ¿Sabe usted quién soy YO?—dice el español cruzándose de brazos, intentando adoptar una pose guay.
—Mon Dieu! Espagne, si quieres hablamos luego...
Francia acaba de sentirse como Canadá el 95% del tiempo.
—Ni lo sé, ni me importa. Apague el móvil de una buena vez, se lo digo por las buenas, caballero.
—La va a liar—comenta Veneciano por lo bajini, y logra parar la mano de Romano que ha estado a puntito de impactar contra su mejilla.
Risa sarcástica de España.
—¿Cómo no va a importarte? Estás hablando con Antonio Fernández Carriedo. Más conocido como ESPAÑA. Soy la representación de este país, ¿lo pillas?—puñetazo en plan amigueo en el hombro súper musculoso del rubio—. ¿Lo captas, amigo?—otro puñetazo con más intensidad—¿lo coges?—puñetazo que le ha dolido hasta al mismo España.
El azafato frunce el ceño del todo, tiene una cara de mala hostia que hasta el mismísimo Romano tiene miedo. Veneciano suelta un gritito al verla. España se encoge como el Gato con Botas de Shrek e intenta poner ojitos. Pero la frente del rubio se arruga mucho más, ¿por qué parece que hay fuego en esos ojos tan azules? Romano se desabrocha el cinturón de seguridad y se levanta a cámara lenta mientras grita : CORRE, CAZZO SPAGNAAAAA y de fondo suena la música épica la peli Carros de fuego. A cámara lenta España ha puesto cara de SÁLVESE QUIEN PUEDAAA y ha intentado huir del azafato, pero éste lo ha cogido sobre su cabeza como si fuera un muñeco. Romano acude al rescate del inútil de su novio y el azafato también lo coge y se lo cuelga del hombro libre como si fuera un cochino (como se suele decir aquí en mi pueblo).
—Veneziano!¡Quita la puta música, stronzzo!¡Y tú, gorila, bájame de una puta vez o vas a saber lo que es bueno, figlio di puttana!—chilla pataleando.
—¿Gorila?Bueno, en realidad tiene un aire a Copito de Nieve.
—Spagna, cierra la puta boca. ¡Todo esto es por tu culpa, idiota!
España empieza a patalear como su novio, pero aún así el rubio los lleva a rastras a los dos. Pasan al lado de uno de los baños y España se sujeta a la puerta con fuerza. El rubio comienza a tirar de él para que se suelte, pero el español resiste.
—MIRA, TÚ, BÁJAME EH. BÁJAME QUE ESTOY MU' LOCO. BÁJAME QUE ME HAGO UN MELENDI, ¡QUE ME HAGO UN MELENDI!
—¡¿TE QUIERES CALLAR LA BOCA DE UNA JODIDA VEZ, INÚTIL?!¡Y TÚ, MACHO PATATAS, LAS MANOS QUIETAS, QUE ME ESTÁS TOCANDO EL CULO!
No se cómo, pero España consigue liberarse y si las miradas matasen el azafato ya no estaría en este mundo. El moreno se arremanga y da saltitos imitando a Rocky Balboa y de fondo suena la banda sonora de la misma película.
—Gracias, Venecianito. ¿Te importaría ponerme LA CANCIÓN?
—No me jodas.
—¡Claro, hermano mayor Spagna!
El azafato está flipando, de verdad. El español se ha quitado la corbata y se la ha puesto a modo de cintillo justo en la frente. Ahora el moreno toma aire y hace unos movimientos que China le enseñó (mentira, lo vio en la peli de Karate Kid) y hace el movimiento de la grulla. El rubio no sabe si reírse o meterle un hostión para acabar con el espectáculo. Respira hondo y le lanza una mirada severa al rubio.
—A MI ROMANITO SÓLO LE TOCO EL CULO YO, ¿TE ENTERAS, CONTRERAS?
—¿CÓMO QUE TU ROMANITO?¿DÓNDE TENGO UNA ETIQUETA CON TU NOMBRE?—que mono es Romano cuando se sonroja.
—Mire, señor, el vuelo va con retraso. No quiero ponerme violento.
España hace unos movimientos raros que parecen sacados de una clase de pilates. Y el pobre azafato se pregunta por qué no estudio una carrera de ingeniería como le había dicho su padre.
—Bien, amigo... Ahora vas a saber lo que es bueno...
EVERYBODY WAS KUNG FU FIGHTING...
Y se abalanza sobre el alemán, veloz como un rayo haciendo movimientos extraños con los brazos. Veneciano está llorando, Romano... Creo que ha perdido el conocimiento porque se le ha subido la sangre a la cabeza de estar tanto tiempo colgado.
—DAR CERA, PULIR CERAAAAAAAAAAAAAA. ¡AAAAAAAAAH!
Bip
Francia sigue conduciendo y no sabe como no ha tenido un accidente de milagro. Pestañea perplejo y las manos le tiemblan. Definitivamente no podía conformarse con estar preocupado por Inglaterra, ahora también tiene que preocuparse por el estado mental de Prusia y el estado físico de España. Suspira cansado. Mira el lado bueno, Francia, vas a pasar la Navidad con tus niños, ¡como tú querías!
-23 de diciembre de 2015, Londres-
Irlanda y su hermano ya están en Gran Bretaña, montados en el taxi. Y no van solos. ¡Canadá también va con ellos! Es bromis. Aunque no van solos porque Irlanda del Norte se puso a berrear como un niño pequeño acusando a su hermana melliza de ser cruel y despiadada por querer dejar a Sebastian con unos vecinos durante su estancia en Suiza. Al final Sebastian ha viajado con ellos. Durante todo el trayecto desde el aeropuerto el irlandés ha ido contando árboles, y cuando se cansó empezó con las cabinas rojas, y cuando se cansó empezó con las líneas de la carretera. Irlanda decidió ignorarlo cuando llevaba 243 rayas, y lo cierto es que está nerviosa, muy nerviosa. Hace como 70 años que no pone un pie en casa de Inglaterra, y si por ella fuera, no lo pondría. Se está acordando de toda la familia de Suiza y también de la de América (que curiosamente es como tu sobrino-cuñado). El saber que va a estar con Canadá la reconforta... No, no la reconforta, de hecho la pone más nerviosa.
El taxista para el coche e informa a los pelirrojos que han llegado a su destino. Irlanda del Norte da una palmada y sale del coche de un saltito, a continuación llama a Sebastian, que le sigue moviendo la cola y mirando el jardín de Inglaterra con aire despectivo (recordemos que Seb es un Terrier escocés que le regaló Escocia a Irlanda). Irlanda traga saliva aún desde el coche, y se da un cabezazo contra la ventanilla. El taxista le mira con preocupación.
—Esto... Señorita, hemos llegado a su destino.
—Ah, ¿qué? Sí, es verdad—se ríe con nerviosismo—. Tenga quédese con el cambio— le entrega diez libras de más y el taxista agradece mucho esa generosa propina.
—Thank you very much, my lady. ¿Necesita ayuda con las maletas?
Irlanda niega con la cabeza, porque para su asombro Irlanda del Norte ha bajado su maleta también. El señor se despide con una sonrisa y ella se la devuelve, aunque realmente tiene ganas de echarse a llorar.
—Hey, sis!—brazo protector alrededor de los hombros de la pelirroja—. Anima esa carita, my beloved twin. Sé que Londres apesta, pero en cuanto llegue Scotti nos lo vamos a pasar muy bieeeen.
Una sonrisa traviesa se dibuja en el rostro del muchacho, que se coloca bien su gorro verde con un trébol y le guiña un ojo.
—North... ¿Qué vais a hacer?
El aludido se ríe y abraza más fuerte a su hermanita, que le está mirando como lo hubiera hecho la mismísima Britannia. La verdad es que Irlanda es clavadita a su madre, sólo que un poco más baja y con el pelo liso.
—¿Desde cuándo te has vuelto taaan aguafiestas, hermanita?
—¿Desde cuándo se responde a una pregunta con otra pregunta, hermanito?—se libra del abrazo empezando a mosquearse.
Parpadea ante el extraño comportamiento de su melliza, que pone rumbo hacia la puerta de la casa. Dentro está Inglaterra, bordando para intentar relajarse. Ha intentado llamar a Francia, pero seguro que se ponía en plan: ''Me necesitaaaaas. ¿Ves como si me quiereeeees?'' Y él NO QUIERE A FRANCIA. Porque Francia es una RANA FEA Y PERVERTIDA. Con un pelo bonito, y una sonrisa bonita, y unos ojos azul cielo que lo ponen muy nervioso... A ver, también tiene un cuerpo atlético y... Su comida está más o menos rica (por eso al inglés le falta lamer el plato cuando el galo cocina)... Pero a ver, que quitando eso FRANCIA ES INSOPORTABLEMENTE PESADO Y PEGAJOSOOO. Inglaterra mira el teléfono, ¿debería llamar? Llaman a la puerta. Inglaterra ahoga un grito y clava las uñas en el reposabrazos del sillón. Vuelven a llamar. ¿Y si es Escocia? No puede echarse atrás. ¿Por qué ha subido tanto la temperatura?¡Está sudando como un pollo!
—France, ¡¿dónde estás cuando más te necesito?!—sisea comenzando a hiperventilar.
Bueno, Inglaterra, relájate. Sólo son los mellizos, y sabes muy bien que Irlanda del Norte se pondrá a jugar con cualquier cacharro inútil que tengas por medio e Irlanda te ignorará. Aunque pensándolo bien, no. No te relajes tanto, porque lo peor está por venir y viene en una furgoneta roja escuchándo a U2 a toda hostia.
¡Hola, personitas que seguís el fic (susk mi gente)! ¡He vuelto!Y tengo los codos hechos mierda de hincarlos :))))
Bueno, aquí tenéis el ''cierre'' de la que se lío en España y ¡los británicos comienzan a llegar a casa de Inglaterra! Y sé que todas estáis esperando a que llegue Escocia (él también lo está deseando), aún así le brindo mi apoyo moral a Iggy 333.
Saphira Kirkland:¡Holaaa! Vayamos por partes:
1- Sealand y Escocia son parientes, así que algo tenía que heredar (y fue lo mejor xDD)
2- Prusia volverá a ser el mismo (o tal vez no *chinonin*)
3- Romano te agradece el cumplido y te ofrece una de sus tarjetas en caso de que necesites protección (o venganza)
4-¡Muchas gracias! Espero que te haya gustado el capítulo, ¡un abrazo! :D
TheFreakZone:¡Hola! España está llorando de la emoción por tu comentario (y porque una de las azafatas le ha echado spray de pimienta en los ojos). Romano dice que... ¡Romano guarda ese arma blanca! Y ten por seguro que Hong Kong sufrirá la ira nórdica (suavizada por Finlandia), pero la sufrirá :3 ¡Gracias por tu comentario! ¡Un abrazo! :D
