A la luz

Si ese sujeto había eliminado a tantos enemigos de un solo golpe, entonces iba a darnos bastante pelea.

"Air, necesito de tus potenciaciones."

"¡A la orden!"

Pero cuando Air se preparaba para invocar a su Persona, el enemigo saltó en el aire y se marchó.

"...¿Qué carajo fue eso?" pregunté.

"No lo sé, pero al menos se marchó." comentó Trevor mientras relajaba su postura.

"Chicos, no quiero alarmarlos, pero…" Hana señaló atrás de nosotros. "Creo que nos están viendo."

Me di la vuelta y vi a casi una docena de gente grabando todo con sus celulares. Me pregunté qué partes de eso habían grabado, si vieron todo o sólo a nosotros a punto de enfrentar al enemigo. De todas formas, los noticieros iban a tener mucho de qué hablar… si es que no ocultaban ese incidente también.

"Creo que hemos terminado… mejor nos dispersamos por hoy." Trevor lucía un tanto preocupado.

"Será lo mejor…" Hana estaba nerviosa también. "Nos veremos mañana, chicos."

"¡Nos vemos!" Air era la única que parecía tranquila por todo esto. Aunque siendo honestos, Air nunca estaba preocupada.

Me despedí de mis amigos y regresé a mi casa. Al volver, Marissa no había llegado aún. Parece que estar en el Velvet Room no consumió nada de tiempo. Me tiré en el sillón del comedor y prendí la televisión, puesto que quería esperar a Marissa antes de hacer cualquier otra cosa. Estaban hablando de lo de hoy. Y nos mostraron a todos, aunque con nuestras caras censuradas. Pero toda la atención se la llevaba el ser que apareció y envió a los demonios al olvido. "¿Quién era? ¿De dónde había salido?" Esas eran las preguntas que hacía el noticiero. "¿Quiénes eran los adolescentes que intentaron enfrentarlo?" Era otra incógnita que aparecía.

Y mientras mostraban a mis amigos, Marissa entró y vio la televisión. Ambas nos quedamos congeladas en el momento. Marissa viéndome en postura de combate, y yo intentando pensar cómo explicarle la situación. Pero ya era muy tarde para dar excusas.

"Prometí… prometí que te contaría todo, ¿verdad?"

Mi hermana me miró y lentamente asintió con la cabeza. Tras eso, tomó asiento mientras yo me ponía de pie.

"Quiero que… que no te asustes mucho por lo que vas a ver."

"Depende de qué sea, Orianna."

Ugh. Odio cuando me llama "Orianna" en lugar de "Ori". Se notaba que estaba siendo seria.

"Bien… aquí voy. ¡Persona!"

Kartikeya apareció a mi llamado, sorprendiendo a Marissa. A pesar de su temor, decidió extender la mano hacia mi ángel y acariciar una de sus alas.

"Orianna… ¿qué es esto?"

"Esto.." recordé las primeras palabras que escuché. "Ella soy yo. Y yo soy ella."

"Es un ángel…" estaba maravillada.

"Es Kartikeya, la lancera estelar" sonreí. La verdad es que yo le había inventado el título y sólo esperaba una oportunidad de usarlo.

"Y tus amigos… ¿también pueden hacer esto?"

"Sí, ellos también. Trevor y yo nos hicimos amigos por eso. Y Hana dudaba, pero al ver que yo también lo hice, se armó de valor."

"¿Y quién es la chica que está ahí? La de pelo celeste."

"Es… es Air. Es algo complicado."

"Entiendo…" Marissa se desplomó en el sofá. "Creo que necesitaré un rato para procesar todo esto…"

"Sólo una cosa más. El tiroteo…"

"Déjame adivinar" me sonrió. "No fue un tiroteo, sino otra cosa. Y fue cuando usaron estos… ángeles."

"Persona. Se llaman… Persona. O al menos eso me ha dicho la doctora Paz."

"¿La doctora Paz también está implicada?"

"Sí. Sabe muchísimo sobre los Persona, y dijo que antes podía invocar uno… pero lo perdió."

Mi hermana se recostó completamente y miró hacia el techo algunos segundos. Iba a hablarle, pero mi celular sonó. Era Hana.

"Orianna… ¿estás viendo las noticias?"

"Sí, las estoy viendo. ¿Tu hermano lo vio?"

"Lo vio… y quiere vernos a todos. Está muy alterado."

"¿A todos? ¿Por qué?"

"No lo sé, dice que quiere hablarnos."

"Entiendo, voy para allá."

"Hazlo. Ya llamé a Trevor y viene también… Sólo falta Air."

"No te preocupes, sé que la encontraremos de una forma u otra."

Me despedí de Marissa, avisándole que debía atender un asunto, y salí a buscar a Air. Y curiosamente, al salir de mi casa me topé con ella. Estaba mirando abejas en un panal cerca de ahí, sumamente interesada en todo lo que sucedía. Me acerqué a ella y le expliqué el tema de Hana, y accedió a acompañarme a su casa. Al llegar al lugar, Trevor ya se encontraba allí. ¿Cómo hacía para estar en todos lados antes de tiempo?

"Me alegro que pudiesen venir…" Hana parecía preocupada. "Mi hermano no luce nada bien… y quiere hablar con nosotros."

"No lo hagamos esperar." ordenó Trevor.

Todos entramos y nos sentamos en el comedor. La casa era muy bonita, tenía adornos por todos lados y algunas pinturas tradicionales japonesas. Tenían una mesa baja también. Parecía que los padres de Hana querían mantener las tradiciones de su país. Hana nos sirvió algo de té y galletas y su hermano bajó a recibirnos.

"Creo que no me presenté bien la primera vez que nos vimos" recordé cuando fue a ver a Hana al hospital. "Soy Shinyuu Shintaku, aunque ya te lo había dicho a ti" me miró. "Bien… iré directo al grano."

Shinyuu dio un paso atrás y se puso en medio de la sala.

"¡Persona!"

Una enorme cantidad de energía, casi tanta como la que invocábamos los cuatro a la vez, rodeó a Shinyuu mientras el número diecinueve aparecía en su mejilla derecha. Detrás de Shinyuu, un pájaro dorado rodeado de fuego se había materializado.

"Él es… Horus." Shinyuu suspiró. "Es una gran parte de mí que he intentado olvidar… pero no parece que pueda mantenerlo oculto más tiempo."

"Shin… ¿por qué nunca dijiste-?"

"¡Ya no quería saber nada sobre esto!" espetó. "Quería olvidar este horror… el horror que sentí en el Juego."

"¿Cuándo lo despertaste?" Trevor no lucía sorprendido en lo absoluto.

"Hace unos cuatro años. Sucedieron muchas cosas… No quiero hablar de eso ahora."

"Pero conociste a más usuarios, ¿me equivoco?"

"Así es. Conocí a muchos de ellos. Pero sólo dos sobrevivieron, y no conozco su paradero ahora."

"¿Podría una de ellas ser una doctora llamada Helena?" pregunté. Me comía la curiosidad.

"No lo sé… nos referíamos unos a otros por apodos. ¿Cómo es ella?"

"Tiene el cabello magenta y los ojos púrpura, siempre luce como que no ha dormido en días."

Shin se tomó un momento para recordar… pero terminó por negar con la cabeza.

"No me suena… Espero haya conseguido su Persona en circunstancias menos mórbidas."

"Yo también lo espero…" suspiré. Me preocupaba el bienestar de la doctora.

"Entonces… ¿qué quería decirnos, señor Shintaku?" era la primera vez que Air hablaba desde que llegamos.

"Quiero advertirles. El Persona es un poder maldito. No ha hecho más que traer destrucción… Por más que Zero Cuarto nos dijera que habíamos salvado al mundo… Sé que no hicimos nada más que sobrevivir al infierno."

"Shin…"

"¿Es para esto para lo que nos llamaste?" Trevor no lucía contento. "¿Para ponerte a llorar?"

"Trevor, no creo que-"

"Conozco la naturaleza de mi poder" me interrumpió. "Sé mejor que nadie que este poder no es para proteger…" había un deje de amargura en su voz. "Sé mejor que nadie las desgracias que este poder puede traernos."

Trevor respiró hondo e invocó a su Persona sin decir una palabra.

"Pero ahora mismo, no importa cuánto odie este poder. Hay mayores cosas de las que preocuparme que por mí mismo. Hay algo que puedo hacer aún… No importa si debo recurrir a Él."

Las palabras de Trevor estaban llenas de determinación. Pude notar que, al igual que Shinyuu, Trevor había perdido algo antes. Pero parecía… que también poseía su poder antes del incidente en la escuela.

Claro, ¿cómo pude ser tan tonta?

"¡Trevor!" exclamé. "¡Nos has estado ocultando algo!"

"¿Qué?" el pelirrojo me miró, incrédulo.

"Ahora mismo dijiste que odias tu poder. Dijiste cuánto sabías de él. Y antes… En el hospital. No dijiste nada sobre caer inconsciente. Porque no lo hiciste, ¿verdad?" lo miré a los ojos. "Tu fuerza, tus habilidades, tu dominio de él… No era la primera vez que invocabas a tu Persona. Ya lo habías hecho antes."

Trevor suspiró y me miró fijamente. Sabía que no podía seguir mintiéndome. Si yo iba a sincerarme con Marissa, él tenía que ser sincero conmigo.

"Así es" admitió. "No es la primera vez que he despertado un Persona. Pero…"

"¿Pero?"

"Siegfried no es el mismo Persona que invoqué. No sé quién fue el que apareció la primera vez."

"Una evolución de Persona no es nada extraño" Shin habló por primera vez desde que Trevor lo calló. "Horus… es la tercera forma de mi Persona."

"La doctora me dijo lo mismo sobre los cambios en los Persona." agregué.

"¿Creen que mi Persona evolucionó?"

"No descartaría la posibilidad. ¿No te dijo nada la doctora?" necesitábamos ver si Trevor había sufrido un cambio.

"No consulté con ella. Le dije que estaba todo bien conmigo."

"La próxima vez entonces."

"Bien…" Trevor se volteó a mirar a Shinyuu. "¿Eso era todo?"

"Sí, eso era todo. Ya pueden irse si gustan. Yo… tengo que pensar un poco."

Dicho eso, Shinyuu se retiró a su habitación. Nosotros nos quedamos conversando por un rato más, pero pronto nos retiramos todos a nuestras casas. De camino, Trevor me mostró su celular, con varios mensajes nuevos. Uno era de Matt, pero no reconocí a los otros tres.

"Todos vieron el reportaje y quieren pelear de nuestro lado, incluso Matt. Ya estuve hablando con un chico, un tal Christopher. También va a nuestra escuela" volvió guardar su teléfono. "Hablaré con ellos hoy y veré si mañana podemos probar sus habilidades. ¿Te apuntas?"

"Claro, no tengo mucho que hacer después de clases. No estoy en ningún club, después de todo."

Consideré brevemente unirme a un club. Pero a menos que existiese un "club de eliminación de demonios", no tenía tiempo para ocuparme de sus actividades. Y ese pensamiento me dio una idea muy, muy estúpida.

"Trevor" llamé su atención. "¿Qué te parece crear un club de exterminación de demonios? Podríamos tener una sigla cool y todo."

Trevor me miró como si esa fuese la idea más estúpida que había oído en su vida.

"Es la idea más estúpida que he oído en mi vida."

"¿No la vas a considerar al menos?"

"No. ¿De qué crees que nos serviría hacer algo así?"

"¿Quizás podríamos ser un poco más transparentes con nuestras actividades?"

"¿Con qué objeto? No es como si le mintiéramos al gobierno."

"Sólo digo… Pero como prefieras."

Nos despedimos y regresé a mi casa. Una vez allí, hablé con Marissa y le conté todo lo que había sucedido desde ese primer día en que invoqué a Kartikeya. Escuchó todo con atención y no hizo ninguna pregunta; le conté desde la pelea con Tengu hasta el encuentro con la criatura en la noche de la Dríade y cómo conocimos a Igor y Vincent. También le dije sobre los sueños, el llamado de Trevor y las respuestas que había recibido.

"Parece que… tienen una misión muy importante. Aunque dudo del enmascarado, no creo que alguien podría dar un poder así tan a la ligera…" se puso de pie y me abrazó. "Pero confío plenamente en ti, Ori. Sé que harás lo correcto con este poder."

"Gracias… Espero hacer lo correcto, también."

Por ese día no hubo más eventos. El siguiente día, me junté con Trevor en el parque cerca de la escuela para "entrevistar" a los recién llegados. Junto a Matt, otras tres personas habían acudido: dos estudiantes y un tipo de unos veinte años.

"Yo soy Trevor, soy quien escribió el mensaje." se presentó mi compañero. "Ella es Orianna, y despertó su Persona el día del primer ataque, por lo que es su superior y deberán escucharla cuando les de consejos."

A pesar de que sonara tan oficial, yo no estaba demasiado entrenada. Hana incluso era más habilidosa con su Persona que yo. Pero al menos yo llevaba más tiempo en eso que ella.

"Yo soy Matt Andrews" Matt se acomodó los lentes. "Aún no he despertado a mi Persona."

"No se preocupen por eso" comentó Trevor. "Hoy les enseñaremos a hacerlo, después de todo."

"Me llamo Christopher" respondió el estudiante. "Es un placer conocerlos."

"Soy Jill Dune" la otra estudiante hablaba con calma y cortesía. "Encantada."

"Mi nombre es Zachary. Zachary Hermit" el sujeto restante parecía agradable.

"Muy bien, ahora... " Trevor dio un paso atrás. "Orianna, explícales cómo invocar a su Persona."

"¿Por qué yo? Tú los llamaste."

"Por eso mismo. Yo los reuní, ahora tú dales la primera lección."

"Está bien…" miré a mis aprendices. "Primero deben tener en mente las bases de un Persona. Ellos son ustedes. Ustedes son ellos. Si miran dentro de sí mismos, de sus almas, podrán sentir la presencia de su Persona" apoyé una mano en mi pecho y cerré los ojos. "Concéntrense. Sientan a su Persona latiendo en su interior" podía sentir a Kartikeya ardiendo dentro de mí mientras hablaba. "¿Pueden verlo? Si es así, llámenlo."

"¡Persona!"

Christopher fue el primero en gritar. El aura alrededor de él se concentró y dio forma a una bestia humanoide, con cabeza de león, manos de cabra y dragón, y cola de serpiente. Su marca no era visible. El chico sonrió y miró alrededor, maravillándose con la bestia. Christopher se le acercó y tocó su frente, acariciándola con suavidad.

"Ya veo… tú eres yo, ¿eh? Entonces me aseguraré de darte un buen uso."

La criatura soltó un rugido y desapareció. Al ver lo sucedido, la chica decidió concentrarse también, e invocó a su Persona de forma más calmada que Christopher, pero enérgica aún así. A su llamado acudió un ser enorme, blanco por delante y rojo por detrás, con una estrella dibujada en la frente.

"Shiki-Ouji… Tú eres yo."

La chica tampoco tenía una marca visible. Era extraño que todos nosotros tuviésemos nuestras marcas en lugares altamente visibles. Bueno, excepto Trevor. Pero él parecía propenso a perder las mangas.

"Yo también puedo…" el tipo mayor respiró hondo y se concentró. "Te veo… te siento… estás ahí… Ven a mí… ¡Moh Shuvuu!"

Otro ángel acudió a la llamada de Zachary. Esta llevaba ropas rojas, parecidas a un abrigo de nieve, y su cabello era color violeta. El hombre se acercó a ella y le acarició el rostro; ella parecía muy contenta.

No pude evitar pensar en las implicaciones de ponerte cariñoso con tu propio Persona.

"Tu turno, Matt" dijo Chris mientras le ponía la mano en el hombro.

"Allá voy…" Matt se concentró e inspiró hondo, pude ver que estaba poniendo toda su mente en ubicar a su Persona.

Pero eso también significaba que le estaba costando hacerlo.

"Matt…" Trevor iba a decir algo más, pero decidió callarse.

Luego de un rato en que las sonrisas de todos se desvanecieron, Matt dejó de intentar llamar a su Persona. Chris de nuevo le puso una mano en el hombro y le sonrió.

"Tranquilo, no lo fuerces."

"Chris tiene razón" me acerqué a él. "Dale algo de tiempo, te veo un poco nervioso."

"Deberías ir a casa a descansar por ahora" Trevor, sorpresivamente, le habló a Matt con suavidad. "Tenemos todo el tiempo del mundo."

Ni Trevor, ni yo, ni los demás presentes sabíamos que nuestro tiempo estaba muy cerca de terminarse. No contábamos con que, aparte de los usuarios Persona que combatíamos la Adversidad, habían usuarios que deseaban traerla sobre el mundo. No contábamos con que el poder que habíamos obtenido podía usarse tanto para el bien como para el mal. No contábamos con que una guerra de fuerzas sobrenaturales estaba a punto de desatarse sobre Sunset Valley.

No contábamos con Gina Zeltenni.