Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.


Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".


III. Infidelidad

Todos aquellos que conocían a Sirius Black podrían asegurar, incluso bajo amenaza de muerte, que era una persona sumamente leal, que daría la vida por aquellos a los que quería y no traicionaría a nadie que le importara.

Pero ellos se equivocaban. Los deseos siempre son más fuertes y los Black nunca resisten las tentaciones.

Esa noche cuando James y Sirius decidieron salir solos, sin ningún aviso, lo único que hicieron Remus y Lily fue esperarlos hasta las tres de la mañana cuando se dignaron a aparecer.

El tufo a Whiskey de fuego y tabaco les llegó apenas se abrió el tapiz. Sirius tenía un brazo sobre los hombros de James y este le aferraba la cintura; iban despeinados, sucios y con la ropa desarreglada. Además de que Sirius tenía sangre en la boca.

—¿Qué te ha pasado en el labio? —preguntó Remus.

Sirius acarició su labio hinchado y dio un par de pasos tambaleantes, arrastrando a James con él.

—Nos hemos peleado —contestó el de lentes.

—¡Por Dios! —exclamó Lily (quien todavía conservaba sus maneras muggles después de tantos años)—. Sabía que no era buena idea dejarlos irse por ahí solos, ¿qué pasó?

Ambos muchachos rieron.

—No fue nada, ¡es que al idiota de Cornamenta se le ocurrió decir que parecía un cachorrito y yo quería mostrarle lo que un cachorro podía hacer!

Sus palabras no lograron tranquilizar a Remus y Lily, ambos se acercaron a separar a los chicos, cada uno tomando a su novio.

—Deja que evalúe los daños, ya sé que es una pelea inofensiva para ustedes —dijo suavemente Remus.

Borrachos como estaban tanto James como Sirius permitieron dócilmente ser examinados. Poseían una explicación para casi todos los golpes o magulladuras, ¿el labio de Sirius? James le dio un puñetazo; ¿la extraña manera de caminar de James? Se cayó de las escaleras de culo. Pero había cosas (como la marca en el cuello de James que curiosamente parecía una mordida o los rasguños en la espalda de Sirius) para los que no existía ninguna explicación que no recurriera a otro tipo de "pelea".

Finalmente James y Sirius se quedaron dormidos en uno de los sillones. Remus ni Lily quieren aceptarlo o incluso sugerirlo, pero en el fondo saben lo que sucedió entre los muchachos en realidad.