DISCLAIMER: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, aunque a Edward lo secuestré y lo tengo amarrado a mi cama. La trama es completamente mía


POR AMOR AL ARTE


CAPITULO 5.

NOCHE MÁGICA


La bailarina

Cuando era pequeña, cada vez que me preguntaban ¿Qué quieres ser de grande? Yo sin siquiera titubear respondía: ¡Princesa!

Claro que eso fue hasta que me llevaron a mi primera clase de ballet, ya que a partir de ahí cada vez que me hacían la misma pregunta, mi respuesta sin duda era: ¡Princesa bailarina!

Clase tras clase me fui esforzando cada vez más para alcanzar ese sueño, y pasé de ser la pequeña niña con dos pies izquierdos que apenas y lograba mantenerse en puntas y hacer un simple relevé, a una de la mejores, si se me permite decirlo, bailarinas de la compañía a la que pertenezco.

Sin embargo, no fue sino hasta esta noche, cuando siento que mi sueño por fin se ha cumplido, pues en este momento me siento como toda una princesa. Y ¿cómo no sentirme así? Si hace tan solo un momento mi príncipe azul acaba de darme mi primer beso de amor verdadero.

De acuerdo, tal vez estoy siendo algo – bastante – cursi, pero ¿acaso pueden culparme?

Todo pasó de una manera tan mágica, recuerdo que en un momento estaba ahí, refugiándome en el baile, tratando de reunir el valor suficiente para enfrentarme a Edward después de la sesión de besos ocurrida en mi casa; y al siguiente, mi amigo me tenía en sus brazos besándome con amor.

Porque había una gran diferencia entre el beso que nos habíamos dado ayer, el cual estaba cargado de la pasión y el deseo contenido durante tanto tiempo, y el beso que nos dimos hace un rato, en el que dejamos no solo el corazón, sino también parte de nuestra alma.

- ¡Dios mío! Eres tan hermosa, que podría pasarme la vida entera viéndote bailar – me dijo separándose un poco de mis labios, antes de reanudar el beso.

Cuando finalmente nos separamos, planté mis ojos en los suyos sin poder reprimir una sonrisa

- Edward, este beso…

- Este beso, es algo con lo que había estado soñando en los últimos años.

- ¿Lo dices en serio? – pregunté sintiendo crecer mi esperanza

- Sí Bella, me gustas, siempre me has gustado, y con el paso del tiempo empecé a verte como algo más que una amiga – confesó al tiempo que una de sus manos iba hasta mi rostro y me daba una tierna caricia – siento mucho haber sido tan cobarde para no habértelo confesado antes, pero quiero que sepas que estoy enamorado de ti.

En cuanto dijo esas palabras, mi corazón empezó a latir aún más rápido y la sonrisa que ya tenía en mi rostro se acrecentó aún más, envolviendo mis brazos en su cuello me puse en puntas y lo besé nuevamente.

- Yo también estoy enamorada de ti – le dije aun sonriendo y sin poder creer que mi sueño estaba por fin haciéndose realidad – lo he estado desde hace tiempo, pero también tenía miedo de decírtelo, no quería que nuestra amistad se perdiera por un amor no correspondido – confesé

- Al parecer los dos hemos sido un par de tontos que hemos perdido el tiempo por miedosos – me dijo mientras acariciaba gentilmente mi mejilla.

- Sí, creo que si – dije algo avergonzada y golpeándome mentalmente por haber sido tan cobarde – pero ahora podemos empezar a recuperarlo ¿no crees? – le dije coquetamente mientras jugaba con los cabellos que rosaban su nuca.

- ¿Esto quiere decir que puedo empezar a llamarte mi chica? – me preguntó juntando su frente con la mía y dándome una de sus hermosas sonrisas.

- Esto quiere decir que Edward Cullen, el actor por el que todas las mujeres suspiran hoy en día, ha dejado de estar disponible a partir de este momento – advertí y luego junté nuevamente mis labios con los suyos.

* - * - * - * - * * - * - * - * - *

El actor

Jasper, Emmett y yo habíamos llegado hace un par de horas al bar donde sería la noche de micrófono abierto, y habíamos puesto manos a la obra en reorganizar el entrepiso que había reservado para nosotros. Afortunadamente el dueño no había visto inconveniente en que fuéramos ese día por la mañana para organizar todo, así que quitamos algunas mesas dejando solamente un par de ellas –una a cada extremo – por si eran necesarias; al centro del lugar colocamos unos puff alrededor de una mesita baja para poner las bebidas, y acomodamos unos cuantos cajones de verdura decorados – cortesía de Alice y el taller de arte – en algunos lugares estratégicos donde pondríamos unas velas para darle un ambiente más íntimo al lugar (todo lo íntimo que podría ser dado que la planta baja estaría llena de personas).

Sonreí satisfecho mientras me recostaba contra la pared viendo nuestro trabajo terminado. Si bien sobraba espacio para nosotros porque somos pocos, el lugar era perfecto para darnos la privacidad necesaria para la ocasión.

- Pues parece que ya está todo listo – dijo Jasper colocándose a mi lado

- Así es, ahora solo espero que le guste

- ¿Y por qué no habría de gustarle? – preguntó Emmett haciéndose el ofendido – después de todo hicimos un excelente trabajo.

- Lo sé Em, es solo que quiero que esta noche sea mágica – confesé

- Y lo será – me tranquilizó Jasper – además, no es como si todavía tuvieras que impresionarla para pedirle que sea tu novia.

- Sí, bueno, en primer lugar no lo hago para impresionarla, sino porque ella se merece esto y más – comencé – y en segundo lugar, ella técnicamente aun no es mi novia… aún no se lo pido – admití con algo de vergüenza

- ¿Estás diciendo que después de que casi te la comes en su departamento, sin contar que estuvieron a punto de profanar el sagrado salón de baile anoche… aun no le pides que sea tu novia? – preguntó Emmett lleno de incredulidad.

- Pues… no, quiero decir, hablamos y nos confesamos lo que sentimos el uno por el otro, podría decirse que incluso asumimos que a partir de ese momento estaríamos juntos, pero en realidad aun no le pido formalmente que sea mi novia

- ¿Y por qué mierda no lo hiciste? – preguntó nuevamente mi amigo perdiendo la paciencia, creo que incluso pude sentir sus ganas de golpearme.

- Porque para variar un poco quiero hacer las cosas bien – me defendí – y a pesar de que el momento parecía ideal decidí apegarme todo lo posible al plan original. Sé que puede parecer cursi chicos, pero quiero que la declaración sea perfecta, porque ella es perfecta y merece solo lo mejor.

- Entonces no tienes nada de qué preocuparte– me dijo Jasper dándome una palmada en la espalda – después de todo, el lugar nos quedó genial, y por si fuera poco la canción con la que te vas a declarar la vamos a cantar nosotros

- ¡Así es hermano! ¿Qué puede salir mal? – agregó Emmett animadamente – Salvo que te diga que no porque quedó enamorada de nosotros por nuestras hermosas voces, pero ese es el riesgo que corres por tener dos amigos tan guapos y talentosos – concluyó con una gran sonrisa

- Solo procura que tu ego no te aplaste cuando intenten pasar por la puerta – me burlé – recuerda que te necesito para mi declaración.

- ¡Oye! No soy egocéntrico, solo se reconocer la verdad – se defendió haciéndose el ofendido

- Lo que tú digas Emm – acepté sonriéndole de vuelta

- Bueno, no sé ustedes, pero yo muero de hambre – declaró Jasper

- ¿Comida china? – propuse recordando un restaurant cercano que nos gustaba mucho, a lo que ellos respondieron afirmativamente.

Luego de un último vistazo para comprobar que todo estuviera en orden, salimos de ahí para prepararnos para una gran noche.

* - * - * - * - * * - * - * - * - *

La bailarina

Había sido un día muy largo, ensayo tras ensayo, preparar los montajes finales, y por si fuera poco, James, Riley y yo nos quedamos aún más tiempo perfeccionando nuestro número para la clausura; pero aun así, no sentí el cansancio para nada, al contrario, me sentía como si flotara en una nube.

Ni bien terminaron los ensayos, corrí a mi departamento y me preparé para la salida de esta noche.

Cualquiera que hubiera tenido un día tan pesado como el mío hubiera preferido botarse en su cama y dormir lo que resta de la noche, y probablemente cualquier otro día también hubiera sido mi caso, pero el solo hecho de pensar que en un rato más vería nuevamente a Edward, y el mensaje de texto que me mando esta tarde donde me decía que no podía esperar para volver a verme, y que me tenía una sorpresa, era suficiente inyección de adrenalina para hacer que el cansancio quedara en el olvido.

Una hora más tarde, James, Riley y yo estábamos llegando al local donde iba a ser la noche de micrófono abierto, el cual se encontraba más lleno de lo habitual; este lugar era generalmente tranquilo, pero creo que el evento de hoy había atraído más personas de las que se había esperado.

- Espero que Alice y los chicos ya hayan llegado, porque va a ser casi imposible encontrar un buen lugar – les dije a mis acompañantes.

- Yo también lo espero, porque los mejores lugares ya están ocupados – respondió mi amigo señalando los que se encontraban cerca del escenario.

Nos adentramos entre la multitud estirando nuestros cuellos en un intento de ver a cualquiera de nuestros amigos, algo que estoy segura les resultaba más fácil a mis acompañantes debido a su altura.

Mientras inspeccionaba el lugar, me llamo mucho la atención ver a una chica algo menudita quien miraba con adoración al chico alto y con barba que estaba a su lado, al mismo tiempo que intentaba hacer un sutil coqueteo con él. Una imagen que antes me habría causado añoranza, pero que ahora que tenía a Edward a mi lado, solo me hacía sonreír y desearle a la pareja desconocida la mejor de las suertes.

Estaba a punto de sacar mi teléfono celular para mandarle un mensaje a Alice preguntándole dónde estaba, cuando la pequeña Picasso apareció justo en frente de nosotros

- ¡Por fin llegan! Creí que no lograrían estar aquí a tiempo – nos dijo con entusiasmo mientras me tomaba de la mano y empezaba a llevarnos hacia el fondo del local.

- Lo siento Al, pero es que el ensayo se prolongó más de lo esperado – me disculpé

- Si claro, como si no supiera que cuando se ponen a bailar pierden la noción del tiempo

- A mí no me mires – se defendió Riley – si por mí fuera habríamos terminado de ensayar como dos horas antes, pero ya sabes que cuando esta pareja de perfeccionistas se juntan, no hay quien los controle.

- ¡Oye! No nos levantes falsos – dijo James poniendo su mano en el corazón y luciendo como si realmente estuviera ofendido – solo por eso esta noche te quedaras sin sexo – concluyó con falsa determinación.

- Si claro, como si pudieras resistirte a mí, si bien que tú eres el que ni bien entramos a nuestro departamento me acorralas contra la puerta y…

- ¡Ok! Suficiente información – dije interrumpiéndolos y tapándome los oídos. No es que me espantara o algo por el estilo, es solo que he convivido lo suficiente con ellos para saber que cuando empiezan a hablar de sus aventuras sexuales no hay quien los pare y realmente no podía esperar más para ver a Edward – ¿Dónde está nuestra mesa? – pregunté

- Por acá ¡vamos! – dijo Alice tomándome del brazo y arrastrándome por entre la multitud mientras mis amigos nos seguían.

Seguimos avanzando entre la gente, saludando a varios conocidos que nos íbamos encontrando por el camino, hasta llegar a las escaleras que dan a la zona VIP

- Espera un momento, ¿estás diciendo que lograron conseguir lugar en la zona Vip? Yo trate de reservar ahí, y me dijeron que por esta noche estaba inhabilitada – preguntó Riley asombrado

- ¿Eso dijeron? ¡qué raro! – contestó mi amiga – Nosotros preguntamos cuando llegamos y nos dijeron que había espacio disponible, tal vez sea porque estábamos con Jasper y Emmett, después de todo serán las estrellas de la noche

- Alice, habrá como 15 participantes esta noche, creo que casi toda la especialidad de música del IRDA va a participar – le dije riéndome

- ¡Claro! Pero no me vas a negar que nuestros chicos son los mejores – afirmó con una sonrisa de satisfacción que no dejaba lugar a dudas de a cuál de nuestros chicos se refería realmente.

Cuando subimos no podía creer lo que veía, el área VIP – donde ya habíamos estado en un par de ocasiones anteriormente – estaba totalmente transformada, en vez de las clásicas mesas características del lugar donde nos encontrábamos, la zona había sido completamente redecorada, nada de mesas con bancos incómodos, y aglomeraciones de gente y humo, al contrario, solo había una zona con puff para unas cuantas personas (que asumo seriamos únicamente nosotros) un par de mesas en los rincones, y varias velas por todo el lugar dándole un toque intimo

- Wow, a esto sí que llamo una zona VIP – exclamé sin poder ocultar mi asombro

- De todas las veces que he venido aquí, nunca había visto este lugar arreglado de esta manera – dijo James asombrado

- Sí, bueno, eso tal vez sea porque nunca te había tocado que el actor del momento lo hubiera rentado y obligado a sus amigos a arreglarlo para impresionar a su chica – respondió Emmett mientras nos acercábamos hasta donde se encontraba sentado al lado de Rosalie. A pesar de que era un Edward y yo ahora estábamos juntos, aún seguía molesta con ella por su intento de presentarle a otra chica a pesar de saber lo que yo sentía por él, por lo que no pude evitar hacer una mueca al verla, a lo que ella me respondió con una mirada desafiante.

Inmediatamente sentí unos brazos que se envolvían a mí alrededor y me pegaban a un pecho firme que yo conocía a la perfección

- ¿Te gustó? – me preguntó Edward al oído, causando que estremeciera de pies a cabeza

- Me encantó – le respondí girándome hacia él con una sonrisa antes de envolver mis brazos a su alrededor y pararme en puntillas para darle un beso en los labios

- ¡Consíganse una habitación! – gritó Jasper, interrumpiendo nuestro momento

- No es necesario, mejor corro a todos los intrusos de aquí y me quedo a solas con Bella – respondió mi novio entre risas separándose de mí.

Edward me llevó hasta uno de los sillones donde nos acomodamos, abrazados. A pesar de que estaban nuestros amigos, parecía que estábamos encerrados en nuestra propia burbuja.

- En verdad esto es hermoso Edward pero no tenías que hacer todo esto para impresionarme y lo sabes

- Si, si tenía, aunque no fue por impresionarte, sino porque tú te mereces que te trate como una reina.

- Gracias – dije con un ligero sonrojo y para mostrar mi agradecimiento lo bese en los labios – y gracias también por incluir a James y a Riley, sé que Jim no te agradan mucho, pero él es un gran amigo para mi

- No te preocupes, nena, ya entendí que tú y el vienen en el mismo paquete, que no solo es tu compañero de baile, sino que además es tu mejor amigo. Aunque me costará sacarme de la cabeza que quiere acostarse contigo

- Por Dios Edward, ¡James es gay! – dije entre risas ante lo absurdo de la situación

- Bisexual – me corrigió – recuerda que mucho tiempo anduvo con Victoria

- Como sea – dije acercando mis labios a los suyos – de todos modos, estás olvidando algo

- ¿A sí? ¿Qué? – preguntó acercándose aún más, de tal modo que nuestros labios se rozaban al hablar

- Que James ama a Riley, y más importante aún, yo te amo a ti. Así que no tienes nada de qué preocuparte.

Con eso, juntamos nuestros labios y nos perdimos en un beso que, aunque pretendía ser tierno, empezó a subir un poco de intensidad.

- ¡Eso es Bella, revisa con tu lengua que "papacito Edward" no tenga ninguna muela picada! – oí gritar a James, lo que provocó la risa de todos los demás

- No Jim, todas perfectas – le respondí entre risas separándome de Edward y levantando mi brazo con mi pulgar arriba

- Comienzo a preguntarme qué pasaba por mi cabeza cuando decidí invitarlos a todos en vez de aprovechar el lugar para nosotros solos – dijo mientras me rodeaba con su brazo.

- Estabas pensando en que son nuestros amigos. Además, ya tendremos tiempo para estar solos después, hoy tenemos que celebrar con Jasper y Emmett "las estrellas de la noche", palabras de Alice no mías.

- Lo sé, además, creo que también se merecen celebrar nuestra felicidad, después de todo, mucho nos aguantaron cuando no nos atrevíamos a confesarnos.

- Es cierto – estuve de acuerdo con una risita – aunque no creo que todos los aquí presentes estén muy felices de vernos juntos – concluí con una mueca al recordar a cierta rubia que estaba sentada unos asientos más allá.

- ¿Por qué lo dices? – preguntó intrigado y viendo a cada uno de nuestros amigos

- Rosalie – dije encogiéndome de hombros – estoy segura que ella estaría más que feliz de haber podido invitar a su amiga Mildred.

- ¿Mildred? ¿Qué tiene que ver Mildred en todo esto? – preguntó frunciendo el ceño – de hecho, dudo mucho que la dejaran pasar.

- ¿La conoces? – ahora fue mi turno de preguntar.

- Pues sí, es una niña muy dulce, Rose me la presentó un día que fui con Emmett a su departamento a buscar unas cosas que necesitaba para la fiesta de bautizo – respondió como si fuera lo más lógico

- ¿Desde la fiesta de bautizo?

- Si.

- Maldita traidora, o sea que ya lo tenía planeado desde hace tiempo – dije mientras sentía la ira recorrer mi cuerpo – ¿y así se decía mi amiga? Juro que si no fuera porque tenemos un número juntas en la presentación de clausura, en este momento la aventaba por el balcón.

- Cariño, juro que no entiendo de qué hablas

- ¡De la zorra de Mildred! – casi grité – ¡y de Rosalie jugando al cupido aun sabiendo lo que yo sentía por ti!

Y entonces, mi querido y recién estrenado novio, hizo lo impensable… ¡se comenzó a reír!

- ¿Qué te parece tan gracioso? – pregunté indignada

- ¿Estás celosa de Mildred? – cuestionó aun entre risas

- Pues no, porque ahora ya sé que me amas y que esa zorra no tiene ninguna oportunidad contigo, pero si estoy muy molesta con Rosalie por traicionarme de esa manera

- Cariño, no es por defender a Rose, pero dudo mucho que tuviera alguna intención de emparejarme con Mildred, o que incluso pensara que a mi podría interesarme ella.

- Eso lo dices, porque tu no la oíste hablar de lo buena pareja que serian

- ¡Pero si tiene 12 años!

- ¿Quién tiene 12 años?

- Mildred

- Ahora soy yo la que no entiende Edward ¿Cómo va a tener 12 años?

- Mildred es la vecinita de Rose, el otro día que fui con Emmett a su departamento, ella me comentó que su vecinita era una gran admiradora mía y me preguntó si podía presentármela y firmarle su libro de recortes.

- ¿Su vecina de doce años? Pero entonces, ¿Por qué Rosalie me dijo que te la iba a presentar para ver si te interesabas en ella?

- No lo sé cariño, creo que eso es algo que deberías preguntarle a ella, ¿no crees?, aunque te puedo asegurar que a pesar de lo linda que es Mildred, no tengo intención de ser detenido por pederastia – sonrió y me dio un ligero beso en los labios

- Tonto – le dije con una sonrisa devolviéndole el beso

Besar a Edward, se estaba convirtiendo en mi actividad favorita, después de bailar claro está. Si bien cuando bailaba me sentía que volaba, el besar a Edward era como estar bailando entre nubes.

- Entonces ¿vas a hablar con ella pronto? – me preguntó ni bien nos separamos.

- Sí, ¿te importa si voy ahora mismo?, la verdad es que es mi amiga y me duele mucho estar enojada con ella

- Claro princesa, ve – me dio un último beso en los labios antes de que me levantara y lo dejara solo en el puff.

Con paso firme me dirigí hacia el barandal donde se encontraban Rosalie y Emmett mirando a una chica que se encontraba en ese momento en el escenario interpretando una canción de Miley Cyrus

- ¿Puedo hablar contigo Rose? – pregunté algo apenada

- No lo sé, ¿puedes? – respondió de manera irónica tan característica en ella

- Las dejo solas chicas, tengo que prepararme para mi número – anunció Emmett dándonos la privacidad que sabía necesitábamos

Nos despedimos de él deseándole suerte o, mejor dicho, deseándole mucha mierda como es tradición en el mundo del espectáculo y entonces me giré de nuevo a la rubia a mi lado

- Lo siento mucho – le dije humildemente

- ¿Por qué lo sientes? ¿por llamarme tipa riquilla y consentida, o por decir que no conozco el verdadero significado de la palabra amistad?

- Por todo eso, y por haber desconfiado de ti cuando lo único que querías era ayudarme a abrir los ojos y que me diera cuenta de que Edward no siempre estaría solo esperando a que me decidiera a confesarle lo que siento.

- ¿Asumo que ya Edward te conto quien es Mildred? – preguntó y yo asentí como única respuesta – Mira Bella, no te voy a negar que me dolió que pensaras que aun sabiendo lo que sientes por Edward le iba a presentar tan fácilmente a alguien más, pero sinceramente ya estaba harta de escucharte suspirar por él y que no te atrevieras a hacer nada y esperaba que despertando un poco tu lado competitivo te hiciera reaccionar.

- Lo sé, ahora en retrospectiva lo entiendo, y al final creo que tu plan funciono. Esa noche después de que nos peleáramos finalmente vi lo que estaba a punto de perder y me decidí a besar por primera vez a Edward.

- ¡Oh cierto! El beso casi cogida sobre el sofá que interrumpió Alice – dijo entre risas.

- ¿Cómo sabes eso? – pregunté sintiendo que me sonrojaba – pensé que ni siquiera ella se había dado cuenta.

- Todos lo sabemos, pero no es porque ella haya ido con el chisme ni mucho menos, lo que pasa es que al día siguiente estábamos desayunando y nos platicaba sobre su ensayo lleno de incoherencias, cuando de pronto reaccionó sobre lo que había visto la noche anterior y se lo preguntó a Edward delante de todos.

- ¡Qué vergüenza!

- Para tu tranquilidad tu novio actuó como todo un caballero y no quiso darnos detalles, y además, todos estábamos más que emocionados con que al fin hubiera sucedido, al parecer tu no eras la única que tenía miedo de dar el primer paso, según nos cuentan los chicos.

- Lo sé, fuimos un par de tontos cobardes – dije con una risita

- Conste que lo dijiste tú, y no yo – admitió devolviéndome la sonrisa

- Entonces, ¿estamos bien? – pregunté para confirmar, aunque sabía que ya todo estaba arreglado entre nosotras

- Claro, tonta – me dijo dándome un abrazo – pero te advierto que, si vuelves a llamarme riquilla consentida, tomaré tus zapatillas de punta preferidas y las quemaré en una hoguera mientras entierro alfileres en la columna al muñeco vudú que crearé con tu cara en él.

- Trato – respondí riéndome por sus ocurrencias, aunque lo mejor del asunto es que podía verla haciéndolo.

Se escuchó un fuerte aplauso, señal de que el chico que estaba cantando en esos momentos – y a quien ni siquiera presté una gota de atención – acababa de terminar su actuación, seguido del anunciante presentando a Emmett

- Bien, basta de arrumacos, si quieres abrazos ve a pedírselos a tu hombre que no deja de comerte con la mirada, mientras tanto yo voy a deleitarme la pupila con el semental que acaba de subir al escenario – dijo rompiendo nuestro abrazo y prestando toda su atención a un Emmett que empezaba a cantar al son de las primeras notas de "It's my life"

* - * - * - * - * * - * - * - * - *

La presentación de Emmett había sido magnifica y llena de energía, había incluido varias canciones muy buenas, incluida una de su propia autoría que generó una ovación de pie, creo que está de más mencionar que Rosalie casi se avienta por el balcón de la emoción.

Jasper, con su estilo acústico, arrancó miles de suspiros. Y es que no puedo negar que verlo ahí bajo los reflectores, solo con su guitarra y ese flequillo coqueto que le caía por la frente, lo hacía verse realmente cautivador.

¡No me malinterpreten! Yo ya tengo a mi príncipe encantador y no lo cambiaría por nada del mundo, pero una debe de reconocer las cualidades de sus amigos ¿no?

Después de un par de melodías, se puso de pie tomando el micrófono del pedestal para dirigirse al público

- Buenas noches – saludó – antes de terminar con mi turno, y darle paso al siguiente artista, quiero pedirle a mi amigo Emmett McCarty que suba nuevamente a este escenario para una canción muy especial – ante este anuncio todo el mundo respondió con un grito de júbilo.

Emmett subió llevando una guitarra consigo y colocándose en el asiento contiguo

- A continuación cantaremos una canción que fue un pedido especial… – anuncio Jazz – es una canción que a cualquiera de nosotros nos gustaría dedicarle a la chica de nuestros sueños, solo que en esta ocasión seremos los portavoces de nuestro mejor amigo…

- Quien fue inteligente y le dejo el trabajo a los profesionales en vez de echarla a perder y venir a martirizarnos a todos con su desentonada voz – lo interrumpió Emm causando la risa general de todos

- Así que, pequeña bailarina – prosiguió Jasper – esta canción está dedicada para ti, de parte de tu príncipe encantador

Todo el público gritó ante ese anuncio, probablemente debido al gesto romántico que un desconocido tuvo hacia la chica de sus sueños, aunque estoy segura que la gran mayoría se debió a que casi todos los asistentes – al ser también estudiantes del IRDA – habían sumado dos más dos y sabían a quien se estaban refiriendo, aun cuando habían evitado mencionar nombres.

Inmediatamente me giré hacia Edward con una enorme sonrisa en mi cara.

- ¿Tú planeaste esto? – pregunté con emoción contenida

- ¿Y quién dice que fui yo? – dijo fingiendo inocencia – no eres la única bailarina por aquí. Bien pudo dedicársela James a Riley

- Eres un tonto – le dije golpeándolo en el brazo

- Y tú eres hermosa – me respondió envolviendo sus brazos alrededor de mi cintura y dándome un dulce beso

En cuanto sonaron los primeros acordes, todo el mundo guardó silencio absoluto y yo me perdí en la hermosa melodía, y en las palabras que contenían todo lo que Edward quería expresarme.

Fue un día como cualquiera, nunca olvidaré la fecha

Coincidimos sin pensar en tiempo y en lugar

Algo mágico pasó, tu sonrisa me atrapó

Sin permiso me robaste el corazón

Y así sin decirnos nada con una simple mirada comenzaba nuestro amor

Inmediatamente mi mente viajó a aquel verano, unos años atrás, cuando gracias a las técnicas de enseñanza de la señorita Ramos me dieron la oportunidad de convivir con este hombre que hoy me tenía entre sus brazos y del que estoy locamente enamorada.

Tú me cambiaste la vida desde que llegaste a mí

Eres el sol que ilumina todo mi existir

Eres un sueño perfecto, todo lo encuentro en ti

Tú me cambiaste la vida por ti es que he vuelto a creer

Ahora sólo tus labios encienden mi piel

Hoy ya no hay dudas aquí, el miedo se fue de mí

Y todo gracias a ti

Sin lugar a dudas nuestras vidas habían cambiado al encontrarnos, pues ambos – pobres ilusos, que creíamos que con nuestras carreras teníamos más que suficiente – habíamos encontrado en el otro algo, o mejor dicho a alguien, que ni siquiera sabíamos que estábamos buscando.

Tan hermosa eres por fuera como nadie en la tierra

Y en tu interior habita la nobleza y la bondad

Hoy la palabra amor tiene otra dimensión

Día y noche pido el cielo por los dos

Ahora todo es tan claro es a ti a quien yo amo

Me devolviste la ilusión

La canción era preciosa, y hablaba más que nada de cómo una amistad se convierte en verdadero amor.

Podría decirse que fue escrita especialmente para nosotros, pues nos describía a la perfección, ya que aunque hubiera sido Edward quien me la dedicara a mí, también expresaba exactamente lo que yo sentía por él.

Tú me cambiaste la vida desde que llegaste a mí

Eres el sol que ilumina todo mi existir

Eres un sueño perfecto, todo lo encuentro en ti

Tú me cambiaste la vida por ti es que he vuelto a creer

Ahora sólo tus labios encienden mi piel

Hoy ya no hay dudas aquí, el miedo se fue de mí

Y todo gracias a ti

Cuando la canción terminó, apenas y pude escuchar de fondo el bullicio de la gente que estalló en aplausos ante la presentación de nuestros amigos. Solo podía concentrarme en Edward que me tenía fuertemente abrazada contra su pecho, me separé un poco de él, pero solo lo suficiente para poder mirarlo a los ojos

- Tú también cambiaste mi vida – le dije sintiendo como lágrimas de alegría caían por mi mejilla – Te amo Edward

- También te amo – me respondió con una sonrisa y se acercó para unir sus labios a los míos. Fue un beso dulce, tierno, en el cual me demostraba todo el amor que sentía por mí – entonces, Isabella Swan, ¿me harías el grandísimo honor de ser mi novia? – me pregunto con su frente recargada en la mía y apenas separando nuestros labios.

- Creí que lo era desde anoche – le respondí con una sonrisa

- Bueno si, pero llevaba semanas preparando todo esto para declararme esta noche, y aunque nos adelantamos un poco, no quería desaprovechar el momento para hacer la pregunta oficial.

- Entonces, te daré mi respuesta oficial… si, Edward, quiero ser tu novia

Y con esto, unimos nuevamente nuestros labios en un beso lleno no solamente de amor, sino también de promesas de un nuevo futuro que a partir de ahora recorreríamos juntos.


Hola Vampiresas:

Pues ahora si, ¡por fin el tan esperado capitulo 5 que tardo casi dos años en llegar!.

Como dije antes, en este lapso de tiempo sucedieron muchas cosas que hicieron que abandonara temporalmente la historia, pero no se preocupen, que no volvera a pasar, y seguire con las actualizaciones constantes de aquí hasta el final (que ya no falta mucho)

Este capitulo va dedicado con muchísimo cariño a todas aquellas personas que esperaron por la actualización desde aquel 29 abril del 2014... como son janalez, AleLupis, Tecupi, Nadiia16, Isa Martinez, así como las demás lectoras fantasmas.

Una dedicación aun mas especial a Vanessa Erk, por todo su apoyo y por alentarme a continuar la historia cada vez que me preguntaba ¿ahora si ya mero actualizas?. Gracias sis por no permitirme abandonar la historia.

Y por último, pero no por eso menos importante, a mi amiga Cass por prestarme su "lugar mágico" para que ahí se llevara a cabo la declaración de Edward a Bella.

Muchísimas gracias a bbluelilas, janalez, chiquitza, Yoliki, y Diana, por sus maravillosos rewiews, así como a todas aquellos que leen la historia y a los que la agregaron a Follower o Favoritas.

Este es un capitulo muy especial para mi, así que me encantaría saber lo que opinan de el ¿me lo podrían hacer saber por medio de un rewiew? .

Nos leemos la próxima semana

"Mi vida era como una noche sin luna y entonces EDWARD cruzó mi cielo como un meteoro"

Ruby