Seiya estacionó su auto y bajaron para tomar sus cosas. Había un poco de viento esa noche, y Mina bajó del auto emocionada con un poco de frío. ¨Oh por Dios¨ -dijo mientras se percataba que su hotel estaba cerca del océano, y sonrió mientras sentía la brisa marina acariciar su rostro y alborotar su cabello. ¨Me les he adelantado e hice las reservaciones de las habitaciones¨ -decía el chico mientras tomaba su maleta. Mina se sintió un poco preocupada por cuánto tendrían que pagar por las habitaciones pero prefirió no decir nada hasta que estuvieran adentro. ¨Perfecto, muchas gracias¨ -decía la castaña -¨pero, ¿no habrás pedido solo una habitación para tener a mis amigas contigo, verdad?¨ -preguntó en tono burlón. ¨Por supuesto que no, reserve dos habitaciones¨ -respondió -¨pero claro que si gustan, puedo cancelar una y así una de ustedes será la afortunada de dormir conmigo¨ -terminó de decir mientras le guiñaba el ojo a las rubias. La castaña se hechó a reir al escuchar semejante idea -¨claro, muy afortunada ha de ser la que tenga que soportar escuchar tus ronquidos por la noche¨ - al decir ésto el chico, ofendido, le reprimió -¨si la que ronca eres tú¨ -se volvió para el resto de las chicas y les dijo -¨de la que deberían de preocuparse es de ella¨ -rió-¨no las dejará dormir¨. Mientras seguían discutiendo, Serena y Mina se les adelantaron y entraron al hermoso y enorme hotel. Tenía una fachada antigua, casi parecía un castillo -´las habitaciones deben costar una fortuna´ -pensaba Mina mientras admiraba la elegante decoración de las paredes y los hermosos candelabros que colgaban del techo cerca de la recepción. Seiya les indicó que esperaran por él un momento en lo que pedía las habitaciones y a los pocos minutos regresó con dos sobres en la mano. Le entregó uno de los sobres a Lita y las guío a los elevadores que estaban cerca de la recepción. ¨¡Que emoción!¨ -decía la castaña -¨¿Qué haremos mañana?¨ -les preguntó mientras el chico presionaba el botón del piso 9 en el elevador -¨Escuché que habrá un festival en el muelle mañana por la noche, podríamos ir un rato y si quieren puedo llamar y hacer reservaciones en el Proud Cabaret o si prefieren podríamos ir a algún bar¨ -sugirió. ¨¿Qué tipo de festival?¨ -preguntaba la rubia mientras acomodaba uno de los bombones que sujetaban su cabello, pero sin mucha importancia la castaña la interrumpió -¨¿El Proud Cabaret? Seiya, pero ese lugar debe estar lleno, ¿cómo esperas conseguir reservaciones casi el mismo día?¨ -preguntaba mientras sus ojos brillaban de emoción. Las puertas del elevador se abrieron, y salieron de él. Mina no tenía la más mínima idea de lo que hablaban así que permaneció en silencio prestando atención a la conversación. ¨Por eso no te preocupes, no van a negarme una mesa en ese lugar¨ -respondió el chico con suma seguridad. Se detuvieron frente a una habitación y el chico les indicó que la habitación de ellas debería estar dos puertas más adelante. Y así fue; habitación número 926. Lita sacó la tarjeta del sobre que el chico le había entregado y la introdujo para abrir la puerta. Era una habitación enorme, con suaves colores en las paredes. Entraron y lo primero que llamó su atención fueron las enormes camas que había en la habitación, que además tenía una pequeña sala justo al lado. Serena emocionada aventó sus cosas sobre una de las camas y comenzó a recorrer la habitación, -¨¡Oh por Dios!¨ -gritó al entrar al baño, a lo que las otras dos chicas corrieron para ver si le había ocurrido algo, pero al ver el enorme espacio que había ahí dentro comprendieron lo que había pasado. Era el baño más grande que hubiera visto, había una enorme tina que parecía tener espacio para dos personas y por otra parte se encontraba una puerta de cristal que indicaba que era la ducha, y un hermoso espejo muy grande en la pared de enfrente. ¨Es una habitación enorme¨ -decía la castaña -¨tendremos que agradecerle a Seiya más tarde¨ - a lo que Mina preguntó -¨¿Qué quieres decir?¨ - la castaña le sonrió y dijo -¨él insistió en elegir el hotel y pagar por las habitaciones¨.

¨¿Qué?¨ -preguntó la rubia muy sorprendida. ¨Si, intenté decirle que no era necesario pero, es demasiado testarudo y no pude evitarlo¨ -sonrió de nueva cuenta la castaña -¨pero descuida, es un buen chico.¨ Mina se sintió aún más incómoda. No estaba segura cómo sentirse ni qué decir, le había parecido lindo el gesto del chico pues sabía que lo hacía por su prima y probablemente por Serena también, pero ella era una completa desconocida y sentía que se había visto obligado a ser amable con ella también. La castaña se disculpó con ellas y salió de su habitación para ir a la de su primo. Mientras estaban solas, Mina continuó explorando la habitación junto con Serena y movieron las cortinas que cubrían la enorme ventana de la habitación, -¨es un balcón¨ -dijo Serena emocionada y deslizó la puerta para poder salir. Tenía una vista hermosa del muelle y las luces que le adornaban. Y el olor a mar que tanto le gustaba a Mina. Cerró los ojos mientras sentía la brisa de nueva cuenta y respiraba el aroma a sal que le inundaba, -¨que hermoso lugar¨ -dijo sonriendo a la vez que abría los ojos. ¨Lo sé¨ -decía la otra rubia -¨tenía mucho tiempo que no venía, no recordaba lo hermoso que era de noche¨ -le sonrió mientras escuchaban la puerta abrirse y voltearon para ver a la castaña entrar. ¨Precisamente eso venía a decirles, que hermosa vista tenemos ¿verdad?¨ -decía mientras se acercaba al balcón. Permanecieron ahí unos minutos más antes de decidir irse a dormir para tener energía suficiente para el día siguiente.

Mientras Seiya se encontraba en el balcón de su habitación, recargado sobre el barandal admirando la vista. De pronto sonó su teléfono, era su amigo. ¨¿Ya estás aquí?¨ -preguntó al responder la llamada, al otro lado de la línea se escuchó al chico decir -¨Seiya tuve un pequeño problema, pero ya voy en camino. Eh¨ -hizo una pausa -¨debo pedirte una disculpa, y espero no te molestes demasiado pero tuve que pedirle a tu hermano que me acompañara. Tuve que llevar mi auto a reparar y..¨ -decía cuando el oji-azul lo interrumpió bruscamente -¨¿Por qué no me llamaste? Yo hubiera podido ir por ti, no tenías por qué llamar a ese idiota. Además..¨ - reprochaba el chico cuando le interrumpió al otro lado de la línea -¨no quise molestarte, ya estabas allá. Estoy en su auto y vamos en camino, dice que no tienes que convivir con él sino quieres. Él tendrá su propia habitación, si eso te hace sentir más tranquilo¨ -le decía calmado el otro chico. Seiya dejó salir un suspiro de frustración. Ese fin de semana quería relajarse, y no le agradaba la idea de que su odioso hermano estuviera ahí, -¨pues ya no hay nada qué hacer¨ -dijo molesto -¨estoy en la habitación 922, no sé si quieras quedarte aquí o con él o tener tu propia habitación. Mi prima y sus amigas están en el mismo piso, muy cerca de mí. Dile a mi hermano que intentaré soportarlo si quiere acompañarnos mañana, y que tenga claro que solo lo haré por no arruinarle el fin de semana a Lita y sus amigas¨ -terminó de decir y terminó bruscamente la llamada. Guardó su teléfono en el bolsillo de su pantalón. ´Maldición´ -pensó mientras pasaba su mano sobre su cabello, quitándolo de su frente. Le sería difícil soportarlo, pero no dejaría que arruinara su fin de semana. Mucho menos con la oportunidad de estar cerca de ella. Se calmó un poco mientras seguía observando las luces del muelle. Tendría que pensar en algo para hacerle saber lo que sentía ese fin de semana, pero no quería pedirle ayuda a su prima. No la necesitaba. Sonrió ante sus pensamientos. O quizá sí, pues su prima la conocía a la perfección. Entró a la habitación y deslizó la puerta del balcón para cerrarla y correr las cortinas. Se sentó en la cama y encendió el televisor. Al cabo de un poco más de una hora, llamaron a su puerta. Era su amigo, que por suerte no se había presentado con el platinado. Le sugirió bajar al bar a tomar un trago y el oji-azul aceptó. Llegaron al bar y a la distancia pudo distinguir a su hermano sentado cerca de la barra. ¨¿Qué pretendes?¨-le preguntó molesto a su amigo. El chico nervioso le respondió -¨disculpa, él me ha pedido que te llamara¨. No muy convencido caminó hasta él y de mala gana se sentó en la silla frente a él. El platinado tomaba su vaso con delicadeza y lo llevaba hasta sus labios sin importarle nada a su alrededor, ignorando la mirada fulminante de los ojos azules frente a él. ¨Quiero que quede una cosa clara¨ -comenzó a decir después de beber de su vaso y bajarlo lentamente hasta dejarlo reposar en la mesa -¨aunque me odies y no soportes estar cerca de mí, espero que algún día comprendas las cosas y..¨ -pero el chico lo interrumpió -¨creí que te hacía perder el tiempo con esas cosas¨ -contestó con rabia. El platinado lo miró unos segundos sin expresión alguna, y continuó sin darle importancia a sus palabras -¨sé que te gusta la amiga de Lita, y no voy a intervenir si eso te preocupa¨ -hizo una pausa para ver un cambio en los ojos del chico frente a él -¨te propongo pretender que somos unos hermanos normales este fin de semana¨ -concluyó a la vez que llevaba el vaso hasta sus labios de nueva cuenta. Seiya lo miró desconcertado por unos segundos sin comprender lo que quería decir. Cuando alejó el vaso de sus labios se limitó a decir -¨quiero decir que podríamos intentar llevarnos bien por un fin de semana. Esto fue idea de Lita y sabes lo mucho que la aprecio, así que no pienso arruinarle sus planes solo porque no puedes comprender las circunstancias y..¨ -decía cuando el chico lo interrumpió -¨de acuerdo¨ -dijo secamente -¨siempre y cuando no esperes muestras de afecto¨ -terminó intentando fingir una sonrisa. El chico de cabello plateado lo miró de nueva cuenta sin expresión alguna y le dijo -¨solo seremos hermanos y ya¨ -terminó de decir mientras le hacía una seña al chico de cabello dorado que estaba sentado en la barra, para darles espacio a los hermanos y poder hablar. Se acercó a ellos con su cálida sonrisa de siempre y se sentó en la mesa con ellos -¨¿Y bien, cuál es el plan?¨ -preguntó mientras bebía de su cerveza. Seiya les dijo que no tenía idea aún de lo que harían por la mañana, pero que Lita y sus amigas se habían interesado en asistir al festival y salir por la noche a algún bar.

A la mañana siguiente, Lita despertó antes que las rubias y aprovechó para tomar una ducha y cambiarse para hacer un plan mientras las otras chicas hacían lo mismo. Salió de la ducha y se puso un lindo vestido de flores, con un suéter rosa claro de tela delgada. Despertó a las dormilonas y mientras Mina se duchaba, tomó una pequeña bolsa de entre sus cosas y sacó unos aretes de rosas y un collar que le hacía juego y se los puso. Cepilló su cabello y amarró la mitad de su cabello en una sencilla coleta. Mina salió del baño, y fue el turno de Serena. Decidió ponerse algo sencillo, una blusa de seda color esmeralda claro, y remangó las mangas un poco sujetándolas con el botón que tenía de cada lado y unos shorts negros adornados con encaje del mismo tono. Arregló su cabello en una alborotada pero linda trenza de lado y se puso las zapatillas para sentarse en la cama al lado de la de Lita y ver qué es lo leía tan interesada. Estaba leyendo sobre las actividades que podían hacer ese día. Serena salió del baño cantando alegremente, casi lista. Decidió dejar su cabello suelto esa ocasión pues no tenía ganas de peinarse. Tomó su suéter rosa y les indicó que estaba lista. Lita llamó a su primo para asegurarse que estuviera despierto y les indicó que las vería en la recepción del hotel en 10 minutos. Así que decidieron bajar por el elevador y sentarse a esperarlo. Justo en el centro de la recepción del hotel había una hermosa sala color café claro, con suaves cojines color naranja y marrón. Se sentaron a esperar, cuando de pronto Lita se percató de dos chicos que conocía que se acercaban a dónde estaban. ¨Oh por Dios¨ -dijo en voz baja cuando lo vió, -¨¿qué ocurre?¨ -preguntó Serena en el mismo tono a la castaña. ¨¡Hola! Buenos días¨ -saludó sonriente aquel chico de oscuros ojos verdes, mientras se acercaba a ellas. La castaña se levantó torpemente de su asiento para acercarse a saludar -¨hola¨ -dijo tímidamente intentando no ruborizarse más. ¨Buenos días¨ -le dijo el platinado mientras la abrazaba suavemente -¨que linda te ves¨ - y se sonrojó de nueva cuenta, aunque hubiera sido su primo quién se lo dijera, él estaba ahí. ¨¿Qué hacen aquí?¨ -preguntó nerviosa, el chico de cabello dorado respondió -¨Seiya nos invitó¨ -hizo una pausa y rió un poco -¨bueno, en realidad solo a mí.¨ -terminó de decir mientras se percataba de aquella chica que había visto aquella vez en la cafetería de la universidad -¨¿Así que nos volvemos a ver?¨ -le dijo sonriente. La castaña confundida volteó a ver a su amiga y preguntó -¨¿Se conocen?¨ - mientras Mina se ruborizaba un poco. El chico le sonrió a la castaña y le dijo -¨No, solo una vez en la cafetería. Salí sin darme cuenta y casi la mato de un golpe¨ - dijo en broma. Mina rió torpemente y añadió -¨y yo me disculpe mil veces porque en realidad fue mi culpa¨. Desde que habían llegado hasta la sala, el chico de cabello plateado no había quitado su mirada de aquella chica desconocida. ¿Por qué era amiga de su prima? Por lo general tenía amistades interesantes, pero esa chica no tenía nada de especial. Sin embargo algo tenía que le impedía despegar los ojos de ella. ¨Bueno, pues ahora que ya se conocen un poco¨ -rió la castaña -¨Mina, él es Andrew. Un buen amigo de mis primos.¨ - decía a lo que el chico respondió amablemente -¨Mucho gusto, te prometo tener cuidado al abrir las puertas cuando estés cerca¨ -sonrió, y la rubia dijo -¨por favor, olvida eso. Mucho gusto, trataré de no ser tan torpe¨ -sonrió un poco sonrojada. Y la castaña continuó -¨y creo que no te había presentado a mi primo, ¿cierto?¨ -preguntó mientras veía al aludido, quién se le adelantó -¨Yaten Kou¨ -dijo secamente en tono arrogante. La castaña lo reprendió -¨no seas grosero, Yaten. Mina, él es mi primo. Que aunque no lo creas, puede llegar a ser muy lindo¨ -decía en tono sarcástico mientras Seiya saludaba acercándose al grupo. Charlaron un poco y pasaron a desayunar al restaurante del hotel. Por suerte tenían el desayuno incluido y no tenían que preocuparse por ello. La comida había estado deliciosa, además que Serena no dejaba de decirlo mientras conversaba animada con Seiya. Lita sonreía satisfecha, era la primera vez que los veía convivir de aquella forma y siempre le había agradado la idea de que su mejor amiga y su primo fueran novios. Así si las cosas funcionaban entre ellos, tendría la oportunidad de que Serena fuera parte oficial de su familia. Por otra parte, no sabía cómo sentirse al saber que Andrew estaba ahí. Tenía años de conocerlo, y desde que era pequeña siempre le había agradado. Pero era mayor que ella y no se atrevía si quiera a decirle lo que sentía, pues estaba segura que él la vería solo como la niña dulce que conocía desde hace años o tan solo como la primita de sus amigos. Mientras Mina se sentía incomoda en aquella mesa, todos parecían conocerse desde hace mucho tiempo y ella era la intrusa. Sentía un nudo en el estómago desde que había visto a aquellos dos chicos de nueva cuenta y casi no había comido lo que tenía en su plato, pues había pasado la mayor parte del tiempo que tenían ahí sumergida en sus pensamientos. ¨¿Tiene algo de malo la comida?¨ -le preguntó en tono de desaprobación el platinado que estaba sentado frente a ella haciéndola sobresaltarse y salir de sus pensamientos, -¨no, es solo que no estoy acostumbrada a desayunar tan temprano¨ -mintió. La castaña se sorprendió si quiera que le dirigiera la palabra a la chica. Por lo general Yaten solo era un grosero en silencio, pero no solía ser tan directo. Tal vez quería buscar algo de que burlarse porque Mina era extranjera. Pero de todas formas no dejaría que fuera descortés y la hiciera sentir incomoda. Al terminar de desayunar, salieron del hotel y recorrieron los alrededores. Fueron al hermoso muelle y a pesar de las suplicas de Serena por jugar un poco en las atracciones dentro del muelle, se negaron y continuaron conociendo los alrededores. La mayor parte del tiempo Seiya se mantuvo cerca de Serena, haciéndola reir y buscando cualquier pretexto por mantenerla a su lado. ¨¿No se ven lindos?¨ -preguntó en voz baja la castaña a Mina, quien solo sonrió y asintió con la cabeza. Se notaba que Lita estaba emocionada al verlos juntos. Continuaron recorriendo los alrededores, y cuando fue la hora de comer regresaron al muelle. Una vez ahí se percataron de que empezaban a instalar los puestos y el escenario para el festival que tendrían en la noche. Al parecer sería un festival con música. ´Que emoción´ -pensó Mina mientras pasaban cerca del escenario. Entraron al restaurante del muelle y disfrutaron de otra deliciosa comida y una divertida conversación, de la que Mina pudo ser parte. El chico de cabello plateado guardó silencio la mayor parte del tiempo y se limitó solamente a comer. Serena y Seiya fueron a los juegos que ella tanto quería ver, mientras el resto se quedó en la mesa. Al cabo de unos minutos decidieron salir a caminar. Lita y Andrew parecían conversar de algo muy animados, la verdad es que no les estaba prestando atención; estaba más interesada en admirar los alrededores del muelle y se moría por quitarse las zapatillas y correr a la arena para sentirla bajo sus pies. De pronto sintió que la tomaron suavemente del brazo y un escalofrío recorrió su piel, ¨deja que se alejen un poco ¨ -le dijo el platinado en voz baja mientras soltaba su brazo. Mina se quedó quieta y le hizo caso. El chico continuó diciéndole -¨no tienes que quedarte conmigo sino quieres¨ - mientras le hacía una seña de que se iría por el lado contrario de dónde estaba su prima y su amigo, y continuó -¨pero si no quieres perderte, tendrás qué hacerlo¨ -y comenzó a caminar sin prestarle atención. ´Que grosero´ -pensó Mina mientras lo veía alejarse. Decidió mejor irse por su cuenta y caminar cerca del mar. Pasó por donde habían visto que empezaban a acomodar el escenario y los puestos que estaban casi listos, y después regresó a la orilla del mar y se sentó en la arena a escuchar el ruido de las gaviotas y de las olas. Sentía tranquilidad al estar cerca del mar, o quizá solo extrañaba su hogar. Pasó unos minutos en silencio disfrutando de la brisa marina, y del contacto de la arena bajo sus pies que tanto añoraba. Escuchó una voz desconocida detrás de ella. ¨Hola¨ -dijo la voz. Se volteó para encontrarse con un guapísimo chico pelirrojo de brillantes ojos color esmeralda, -¨te vi pasar por los puestos hace un momento, espero que no te moleste¨ -le decía mientras se acercaba hasta donde estaba sentada. Mina lo miró desconcertada. Era un chico muy guapo y tenía unos ojos muy lindos. ¨¿Puedo sentarme contigo?¨ -le preguntó el chico. Ella asintió torpemente un poco ruborizada. ¨Lo siento, no quiero molestarte es solo que quería decirte que eres muy hermosa¨ -le decía el pelirrojo haciéndola ruborizarse aún más, -¨y te ves aún más hermosa cuando te sonrojas¨ -le sonrió añadiendo -¨disculpa, no quiero ser atrevido¨. Mina rió nerviosamente -¨gracias, pero no creo que sea así¨ -dijo. ¨¿Por qué no? Eres la chica más linda que he visto en mucho tiempo, ¿vienes seguido por acá?¨ -le preguntó intrigado, a lo que la chica respondió -¨no, la verdad es que es la primera vez que vengo aquí. Ni siquiera sabía que existía este lugar tan lindo¨ -dijo mientras fijaba su vista al mar de nueva cuenta. ¨No eres de por aquí, ¿cierto?¨ -preguntó el chico acercándose un poco a ella haciéndola sentirse un poco incomoda. ¨No, soy de Estados Unidos¨ -al decir esto se percató de que los brillantes ojos esmeralda del chico se abrieron mostrando más interés, -¨ahh, vaya. ¿Acericana ehh?¨ -le sonrió mientras ella asintió con la cabeza -¨¿y qué te trae para acá?¨ - preguntó. ¨La universidad¨ -respondió sonriéndole un poco, -¨ya veo, estudiante de intercambio. Ojalá estuviera en alguna clase contigo, así podría verte todos los días¨ -dijo el chico en tono coqueto. Mina se ruborizó un poco más. ¨Por cierto, mucho gusto¨ -le decía el chico mientras le ofrecía su mano al presentarse -¨mi nombre es Liam¨ - la chica respondió al saludo estrechando su mano y dijo -¨Mina¨ -y rápidamente soltó su mano. ¨Lindo nombre para una chica linda. Me gusta¨ -sonrió el chico -¨Y dime, ¿qué te ha parecido Inglaterra?¨ -continuó. La chica se irguió de hombros y le dijo -¨Hasta ahora me ha gustado, pero la verdad es que tengo muy poco tiempo aquí. Llegué apenas hace unas semanas. Aún tengo que acostumbrarme¨ -decía mientras el chico la miraba interesado en lo que decía -¨¿estás en Brighton de visita o…?¨ - preguntó, -¨si, vine con unas amigas¨ -le respondió. ¨¿Y dónde están? ¿Te han dejado sola?¨ -preguntó preocupado, -¨no, más bien yo las dejé. No quería estorbarles mientras estaban con sus… amigos¨ -dijo haciendo énfasis en la última palabra haciendo que el chico riera un poco para luego decir -¨¿y qué hay de ti? ¿no tienes ningún … amigo?¨ -preguntó pronunciando de la misma manera la última palabra. Mina sonrió y negó con la cabeza, a lo que el chico continuó -¨¿entonces estaría bien si te invitara a salir más tarde?¨ - preguntó haciéndola sonrojarse de nueva cuenta. ¨No lo sé¨ -dijo ella -¨había quedado de salir con mis amigas más tarde pero..¨ -le interrumpió el chico -¨de acuerdo, ven al festival más tarde antes de salir con ellas. Voy a tocar a las 8 pm en el muelle.¨ - sonrió. ¨¿Tocar? ¿Qué quieres decir?¨ -preguntó no entendiendo muy bien lo que le decía, y el chico rió un poco -¨quiero decir que me subiré al escenario con mi guitarra y cantaré a las 8 pm, y me encantaría que pudieras estar ahí¨ -terminó. ¨¿Ah si?¨ -preguntó la rubia -¨podría ser, ¿qué tipo de música tocas?¨ - terminó de decir mientras lo veía a los ojos. El pelirrojo sonrió seductoramente y le dijo -¨¿por qué no lo averiguas más tarde?¨ -y le guiñó el ojo. La rubia sonrió un poco mientras acomodaba un mechón de su cabello que le pasaba por el rostro a causa de la brisa, -¨está bien¨ -le dijo -¨haré lo posible por estar ahí¨ -terminó de decirle. El pelirrojo sonrió complacido -¨perfecto¨ -sonrió -¨debo regresar, debo ayudar a mi padre a instalar su puesto. Pero te veo más tarde, ¿cierto?¨ -volvió a preguntar mientras se levantaba. La chica asintió. ¨Genial¨ -dijo -¨me dio gusto conocerte Mina. Te veo más tarde¨ -y comenzó a alejarse a la vez que la rubia se percataba del chico platinado que se acercaba molesto. Cuando el pelirrojo pasó a su lado, se percató que casi lo fulminó con la mirada. ´¿Pero qué le pasa?´ -se preguntó Mina mientras veía que se acercaba hasta ella. ¨Te han estado buscando desde hace rato pero veo que estabas bien acompañada¨ -le dijo secamente. ´¿Y a él que le importa?´ -pensó mientras se levantaba -¨disculpa¨ -dijo y comenzó a caminar. Yaten se veía molesto, pero ¿por qué? -´probablemente Lita le ha de haber dicho algo porque no se quedó conmigo´ -pensó mientras caminaba junto al chico quien finalmente se dignó a decir -¨están en la entrada del muelle¨ - indicándole la dirección dónde se encontraban. Cuando llegaron hasta ellos, Lita se mostró aliviada de verla. ¨Creí que te había pasado algo¨ -le dijo la castaña alarmada a lo que el platinado le dijo bruscamente -¨descuida, no estaba sola¨ - y se acercó hasta el chico de cabello dorado para caminar en dirección al hotel. ¨¿Qu¿e quiso decir?¨ -preguntó Serena intrigada, mientras Mina se sonrojaba tratando de cambiar el tema y preguntándole a Serena sobre aquel lindo oso de peluche que traía en brazos. ¨Seiya lo ganó para mi¨ -respondió sonriente la rubia. Caminaron un poco por la orilla del muelle antes de regresar al hotel, y estaban cerca de las instalaciones del festival cuando de pronto pasó el chico pelirrojo frente a ellas cargando varias cajas. Ahora que había más luz, Mina pudo percatarse que era aún más guapo de lo que le había parecido momentos antes. Y se había quitado la sudadera verde y vestía solo una camiseta blanca. Se veía muy atractivo cargando esas cajas, muy varonil y fuerte. Y tenía los brazos muy bien marcados, sin duda ese chico hacía algún tipo de deporte. Casi sin darse cuenta, Mina lo veía casi babeando y salió violentamente de sus pensamientos cuando el chico le dijo -¨no lo olvides, a las 8 pm¨ - y le guiñó el ojo mientras se alejaba con sus fuertes brazos y brillantes ojos. ¨¡¿Lo conoces?!¨ -preguntó Lita admirando al chico que se alejaba frente a sus ojos. Mina solo rió nerviosamente y comenzó a caminar en dirección al hotel, mientras la castaña insistió -¨Mina, ¿qué nos estás ocultando?¨ - volvió a preguntar. ¨Nada¨ -respondió -¨solo que me invitó al festival a verlo tocar¨ -dijo mientras veía la cara de emoción de Lita -¨¿se va a presentar en el festival? Por supuesto que tienes que ir, Mina.¨ -decía la castaña mientras entraban al hotel y continuaba cuestionando a su amiga. Llegaron a su habitación y vió la hora. Apenas eran las 6:20 pm, tenían tiempo suficiente para descansar un poco. Lita le decía que los chicos habían sugerido ir a un bar que estaba cerca del hotel, así que como tenían bastante tiempo podrían cambiarse -¨y no te preocupes, iremos a ver a ese chico primero y después lo invitas al bar con nosotros¨ -le dijo emocionada. ¨No lo sé¨ -decía la rubia -¨preferiría estar con ustedes¨ -dijo mientras la castaña respondió -¨por nosotras ni te preocupes, estaremos bien ¿o no, Serena?¨ -se volvió hacia la chica preguntando acusadoramente, haciéndola sonrojarse un poco. Mina rió al verla y dijo que lo pensaría. Faltaban 10 minutos para que fueran las 8 pm y estaban por subir al elevador para bajar. Como saldrían a un bar, Lita había sugerido que se cambiaran aprovechando la situación y la posible conquista de Mina. Serena vestía un sencillo vestido perla con encaje dorado, mientras Lita se había puesto su vestido favorito. Un vestido negro que a simple vista parecía sencillo, pero tenía un escote largo en la parte de la espalda y encaje a la altura de la cintura que se pegaba perfectamente a su cuerpo dejando ver la escultural figura que tenía. Mina había optado por un vestido corto color rojo, de delgados tirantes que caían más debajo de sus hombros y dejaban gran parte de su espalda desnuda. El vestido era un poco asimétrico, es decir que era un poco más largo de la parte de atrás que del frente. Bajaron a la recepción del hotel dónde tres atractivos hombres esperaban por ellas. ¨Wow¨ -alcanzó a decir el chico de cabello dorado mientras las veía salir del elevador. ¨Eh, tranquilo que Serena es mía¨ le decía en voz baja el oji-azul. Las tres chicas se veían más hermosas de lo que ya eran, y el platinado no pudo evitar mirar detenidamente a la rubia del vestido rojo. Quizá porque ese color era muy llamativo, o quizá porque dejaba ver sus hermosas piernas y porque se pegaba a la perfección a cada centímetro de su cuerpo. A ese cuerpo tan delicado y esbelto. No se había dado cuenta del tono dorado de su largo cabello, se veía preciosa. Su larga cabellera cubría un de sus hombros, pero pudo ver el otro desnudo y su blanca piel cual porcelana. Sacudió la cabeza disimuladamente para alejar esos pensamientos. Sí, se veía bien esa noche, pero no era para tanto. ¨Vaya, que bien te ves cuando te bañas prima¨ -le dijo el oji-azul en broma a la castaña -¨lo mismo digo, ya te hacía falta¨ -le respondió. Y salieron del hotel camino al festival.

Mina no podía evitar sentirse nerviosa. Y más porque sentía la mirada del chico platinado sobre ella, pero estaba convencida que era solo su imaginación. Yaten iba justo detrás de ellos junto a Andrew, mientras Seiya caminaba con Serena y las demás. Tenían la vista perfecta de aquellas hermosas chicas, y aquellos vestidos que dejaban al desnudo parte de su espalda haciéndoles desear ver un poco más. El platinado seguía viendo a la chica del vestido rojo de arriba a abajo, recorriendo lentamente el largo de sus piernas. Una vez más no sabía sí era el vestido lo que le gustaba o cómo se veía en ella. La miró detenidamente mientras cruzaban la calle y se convenció que era solo el vestido lo que le estaba gustando. O quizá sería la forma en que se abrazaba al cuerpo de la chica. El castaño se percató de la mirada de su amigo y le dijo en voz baja -¨te gusta ¿eh?¨ - a lo que el platinado respondió molesto -¨no digas estupideces¨ -y desvió su mirada. Llegaron al muelle y buscaron un buen lugar cerca del escenario mientras veían cómo el pelirrojo se presentaba. Habían llegado justo a tiempo. Comenzó a tocar su guitarra y a cantar con una melodiosa voz encantadora. Tenía bastante talento, y sus canciones eran muy buenas y románticas. Además de que el ambiente era de por si romántico por sí solo. El muelle en la noche, con sus luces adornando alrededor y la luz de luna iluminando con sus suaves rayos. Y qué decir de la agradable música. Seiya decidió arriesgarse y puso sus manos a los costados de la cintura de Serena, con miedo de que lo rechazara. Al ver que no hubo objeción, continuó moviendo sus brazos para rodear su cintura y acercarla un poco a él. Podía oler el perfume de su piel que tanto añoraba, y disfrutó de poder sentirla cerca en ese momento. Serena sentía que su rostro se incendiaba de lo mucho que Seiya la había hecho ruborizarse al tenerla entre sus brazos. Pero la hacía sentirse segura y eso le gustaba de él.
Había tenido que soportar 5 canciones aburridas de aquel sujeto en ese festival y estaba ansioso por poder irse al bar que habían acordado. En verdad que necesitaba un trago. Entre tener que comportarse con su hermano y su mente traicionera, era cansado estar ahí. Volteó a ver a su hermano que al fin había tenido las agallas de atreverse a abrazar a la chica distraída y se le dio un poco de gusto. Después de todo era su hermano, y aunque tuvieran sus diferencias, quería verlo feliz. Por fin terminó de cantar las absurdas canciones y bajó del escenario. Esperaba poder salir de ahí cuánto antes, pero vió que el chico se acercaba a su grupo e hizo una mueca de disgusto al verlo frente a ellos. ¨Mina¨ -dijo el pelirrojo mientras la veía sutilmente de arriba abajo -¨vaya, te ves aún más hermosa¨ -seguía diciendo mientras tomaba la mano de la chica y continuó -¨gracias por venir, ¿qué te pareció?¨ -la chica sonrió tímidamente -¨me encantó, que lindas están tus canciones ¿tú las escribiste?¨ -preguntó la rubia. ¨Si, las escribí esperando conocer a alguien tan hermosa como tú¨ -le decía galantemente haciéndola sonrojar aún más. ´Pero que estupideces le dice este idiota´ -pensaba el platinado molesto al escucharlo - ´no son más que mentiras, se le nota que solo quiere llevarla a la cama´ - decía para sí mientras apretaba los puños. Soportó unos minutos más hasta que escuchó a su prima decir la peor idea que jamás se le hubiera ocurrido -¨¿por qué no nos acompañas?¨. ´Ah no, eso sí no. ¿Por qué tenía que invitar a ese estúpido presumido?´ - decía en su mente mientras apretaba aún más los puños más molesto que antes viendo como el pelirrojo asentía agradeciéndole la invitación, aun sosteniendo la mano de la rubia.


Quiero tomar un momento para agradecerles por tomarse el tiempo de leer mi historia.
Espero que les esté gustando. Estoy aprovechando mis últimos días con tiempo libre antes de regresar a la escuela para actualizar la historia lo más seguido que pueda, porque la siguiente semana regreso a la escuela y tendré menos tiempo.
Pero bueno, que disfruten. Y gracias por dejar sus comentarios.