Cuando llegaron al bar que estaba a unas cuadras más adelante del muelle, Yaten se disculpó del grupo diciendo que iba al baño pero en realidad fue directo a la barra a pedir un trago. Lo tomó de golpe y el chico tras la barra le decía a la vez que dejaba la botella en su lugar -¨eh, tranquilo amigo que no es agua¨. Dejó el vaso sobre la mesa y cerró los ojos mientras sentía el amargo licor quemar su garganta -¨lo sé, pero lo necesitaba después de todo lo que tenido que soportar hoy¨ -dijo abriendo los ojos -¨sírveme otro, ahora regreso¨ -y se alejó en dirección al baño de hombres. Se lavó las manos y mojó un poco su rostro con agua fría. ¨¿Todo en orden?¨ -escuchó una voz detrás de él. Se volvió para encontrarse con el chico del cabello dorado que parecía intrigado, -¨si¨ -le respondió secamente mientras tomaba las toallas de papel café para secar sus manos -¨regresaré a la mesa¨ -terminó de decir mientras tiraba las toallas mojadas en el cesto de basura y abría la puerta para salir. Regresó a la barra a encontrarse con su vaso vacío mientras el chico de la barra se acercaba con la botella y vertía un poco en el vaso de nueva cuenta. Tomó el vaso en su mano y se dirigió de mala gana a la mesa donde estaban el resto de sus compañeros e intentando ignorar las molestas risas de las amigas de su prima. Su mesa en ese momento era demasiado incomoda y ruidosa, además que era el único que solo iba acompañado por su vaso de whiskey. Decidió continuar ignorando a su mesa y observó a su alrededor en busca de alguna chica interesante que pudiera llamar su atención, pero en ese lugar casi no había mujeres. Y las pocas que había estaban acompañadas y la versas es que no estaba de humor para ocasionar algún problema. ¨Oye¨ - escuchó que le llamaba alguien -¨¿no eres Kou? El de..¨ -preguntó el pelirrojo con aire altanero mientras el platinado lo interrumpió -¨si, lo soy¨ -contestó con indiferencia. ¨Ya decía que te conocía de algún lado¨ -dijo el chico mientras bebía de su cerveza, a lo que el platinado respondió con el mismo tono brusco -¨pues no, no me conoces¨ - mientras su hermano intervino sintiendo la molestia en su voz -¨Yaten¨ - y lo vio fijamente a los ojos como queriendo decirle que se calmara. El pelirrojo rió satisfecho, solo quería fastidiarlo - ´¿Qué hace ese tipo con ellas? Tal vez es cierto lo que dicen´ -pensaba mientras sentía la mirada fulminante del platinado haciéndole sentir triunfante.
Pasados unos minutos, fastidiado de estar en aquel lugar tan aburrido decidió salir a tomar un poco de aire. El aire alborotaba un poco su brillante cabellera plateada mientras caminaba hasta el barandal y se recargaba para observar las luces del muelle que estaba cerca de aquel bar y así, poder disfrutar de la tranquilidad de estar solo por unos minutos. Tenía la mirada fija en el vacío cuando de pronto escuchó unas voces cerca de donde se encontraba. Se trataba de la rubia y el pelirrojo insolente.
¨¿Puedo volver a verte?¨ -preguntó el chico viendo los hermosos ojos azules de la chica quien respondió -¨no lo sé, regresaré a Londres y..¨ -pero el chico la interrumpió -¨pues puedo visitarte, tan solo me quedarás a unas horas de aquí. Dame una oportunidad, Mina.¨. El platinado alcanzaba a escuchar la conversación mientras veía a la pareja cerca de donde estaba parado. Algo había en ese chico que no le agradaba, parecía falso y algo le decía que solo quería aprovecharse de la ilusa chica americana. Continuó escuchándolos y vio cómo el chico le daba su teléfono móvil a Mina para que introdujera los dígitos de su teléfono y lo guardaba en el bolsillo de su pantalón, y en un rápido movimiento la tomó del rostro y la besó. ´Idiota´ -pensó mientras pasaba la mano sobre su cabello plateado. Volvió la vista hacía el muelle para no seguir viéndolos, sin darse cuenta apretó los dientes con enojo y se sujetó al barandal con fuerza y sintiendo un poco de nauseas ante la escena. Al fin se separó de ella y vio cómo se marchaba. La rubia se quedó parada en el mismo sitio por unos instantes más, y de pronto se volvió a un lado percatándose de su mirada sobre ella.
´Ay no´ -pensó Mina cuando se dio cuenta que el primo de su amiga se había dado cuenta de todo lo sucedido con Liam. Se sonrojó un poco al sentir que la veía de aquella forma, como si desaprobara la situación. ´Bueno, y él que le importa´ -pensó mientras regresaba al bar sin saber por qué se sentía avergonzada de que la hubiera visto. Se sentó en la mesa con el resto de sus amigos. El lugar empezaba a tener más gente, y parecía que ahora sí habría buena música y mejor ambiente. ´Lástima que tuvo que irse´ -pensó Mina mientras recordaba al chico que acababa de conocer. Normalmente no era tan confiada, pero era muy guapo y no podía resistirse a él. ¨¿Dónde está Yaten?¨ -preguntó la castaña viendo a su alrededor interrumpiendo los pensamientos de la rubia, quién le respondió -¨lo he visto afuera¨ -y recibiendo una sonrisa de su amiga. Algunas de las personas que estaban en el bar al parecer habían tomado demasiado y comenzaron a mover mesas y sillas para hacerse espacio e improvisar una pista de baile. Parecía divertido. Al poco tiempo regresó el platinado a la mesa, -¨¿Dónde has estado?¨ -reprimió la castaña. ¨Descuida, estuve afuera haciendo algunas llamadas¨ -se excusó con una mentira para no tener que decirle que no quería estar ahí. ¨Lita, vamos a bailar, anda.¨ -pidió Serena. ¨No, gracias. Mejor llévate a Seiya¨ -sugirió la aludida, -¨Seiya¨ -dijo la rubia volviéndose a él con cara de puchero -¨¿tú si bailas conmigo?¨ - a lo que el oji-azul no se negó y se levantó de la mesa para acompañarla sonriente. ¨¿Por qué no van también ustedes?¨ -preguntó Mina dirigiéndose a la castaña y al chico de cabello dorado y sonriendo maliciosamente al ver a su amiga sonrojarse. ¨Es una buena idea¨ -dijo el chico amablemente, volviéndose a la castaña -¨¿quieres unírteles?¨ -le preguntó. Lita asintió sonrojada, y miraba a la rubia con cara de enojo mientras se levantaba de la mesa junto con el chico. Mina solo le sonrió con cara de niña buena, -¨cuídala¨ -le dijo la castaña al platinado mientras se alejaba de la mesa dejándolos solos. ´Creo que fue mala idea´ -pensó Mina -´esto va a ser incomodo´ -volteo a ver al chico de reojo que continuaba con aquella expresión fría -¨quería pedirte una disculpa por lo que ocurrió hace un momento¨ -le dijo. Él, sin mucho interés la miró a los ojos y le dijo -¨¿por qué te disculpas?¨. Mina se sonrojo al no saber qué responder, pues ni siquiera estaba segura por qué sentía que tenía que disculparse -¨pues, es que no me di cuenta que estabas ahí¨ -formuló. Yaten pasó la mano por el cabello que caía en su frente y le dijo -¨no tengo interés en lo que haces¨ - continuó mirándola fijamente a los ojos viendo como la chica se había molestado -¨tan solo me estoy disculpando, no tienes que ser tan grosero¨ -le dijo irritada a lo que el chico le respondió secamente -¨y tú no tienes que ser tan ingenua¨. ´Pero ¿qué le pasa?´ -se preguntó molesta la rubia -¨pues como tú lo dijiste, no tienes por qué interesarte en lo que hago¨ -le dijo molesta mientras se volteaba en su asiento y recargaba los codos sobre la mesa bruscamente. ´Se ve un poco linda cuando se enoja´ -pensó Yaten mientras veía a la rubia hacer su puchero. ¨Ah y por cierto, no esperes que te invite a bailar¨ -le dijo con aquel tono frío viendo a la chica voltearse a él para contestarle entre dientes -¨gracias, empezaba a preocuparme¨ -terminó de decir con sarcasmo. ¨No tienes por qué preocuparte por mi¨ -le dijo el chico mientras se levantaba de la mesa -¨voy por algo de beber, ¿gustas algo?¨ -preguntó en tono indiferente. ¨Pues si vamos a estar aquí buen rato, necesitaré algo fuerte¨ -le respondió sin voltear a verlo. ´Ay pero ¡que grosero!´ -pensó Mina molesta -´mejor ni le hubiera dicho nada, ahora entiendo por qué Seiya no lo soporta. ¡Y Lita que lo defiende a capa y espada!´ -continuó mientras se cruzaba de brazos -´¡Qué odioso! Hasta parece un niño, pero si ya está grande. ¡Qué inmaduro!´ -se decía Mina para después ver cómo el chico regresó dejando frente a ella un largo vaso con un sospecho contenido oscuro. Le dio un pequeño sorbo y sintió que era demasiado fuerte para su gusto y al pasarlo, sintió como le quemaba al bajar por la garganta para después dejarle un sabor agridulce en la boca -¨¿pero qué es esto?¨ -le preguntó haciendo una mueca -¨dijiste que querías algo fuerte, ¿o no?¨ -respondió el chico sarcásticamente. ¨Pues si voy a tener que soportarte, creo que si¨ -dijo la rubia en voz alta sin darse cuenta -¨lo siento¨ -dijo de nueva cuenta mientras se ruborizaba apenada -¨no quise decir eso, yo ..¨ -pero el chico la interrumpió -¨estoy acostumbrado¨ -le dijo sin importancia mientras tomaba su vaso. La rubia se sentía muy apenada, por lo general ella no era grosera pero le estaba molestando su actitud y sus acusaciones. Además, ¿quién se creía que era para decirle que era una ingenua? ¨Si no te gustó tu bebida puedo ir a cambiártela¨ -le dijo con el mismo tono, mientras Mina intentaba darle otro trago de nueva cuenta sin hacer alguna mueca -¨no, está bien¨ -se dignó a decir aunque no muy convencida. ¨Si cambias de opinión tendrás que ir tú¨ -le dijo el chico aguantando la risa al ver su cara de disgusto al beberla de nuevo, -¨descuida, soy capaz de hacer cosas por mí propia cuenta¨ -le respondió molesta. ¨ah, vaya¨ -fue lo único que dijo el platinado. ¨¿Qué quiso decir eso?¨ -preguntó la rubia desafiante, quizá el alcohol empezaba a hacer efecto pues no estaba acostumbrada a beber -¨me cuesta un poco creerlo¨ -le dijo intentando burlarse de ella, pues estaba muy aburrido y era lo que mejor podía hacer. ¨Ni siquiera me conoces¨ -le dijo molesta, ¨no hace falta¨ -le interrumpió el chico mientras la veía fijamente a los ojos -¨se te nota¨ -y se sentía triunfante al ver a la chica furiosa -¨y ahora resulta que sabes todo de mí, ¿no?¨ -decía fríamente -¨cuando hace un segundo me decías que no te interesaba mi vida, ¿ahora eres un experto?¨ -terminó de decir desafiante mientras daba un gran sorbo a su amarga bebida. Agradecía que tuviera ese sabor fuerte, vaya que lo iba a necesitar con ese tipo tan pesado. ¨No te creas tan importante¨ -le dijo el chico dirigiéndole una mirada desafiante, -¨y tú no te creas tan interesante¨ - respondió la rubia mientras bebía de golpe gran parte de su bebida. Se levantó rápidamente de la mesa y apenas alcanzó a decir -¨me voy al hotel¨ - e intentó caminar torpemente para salir de ese lugar cuanto antes. Esperaba que Lita y Serena no se molestaran con ella por irse sin decir nada, pero no tenía por qué aguantar a ese tipo. Yaten se quedó en la mesa terminando su bebida mientras la veía tambalearse un poco al caminar hasta la puerta. Dejó salir un suspiró de frustración y rodó los ojos. Sabía que no podía dejarla irse sola en aquel estado, ya se imaginaba el sermón que su prima le iba a dar de lo irresponsable y descortés que había sido y demás cosas sin importancia. Dejó su vaso sobre la mesa y se levantó -¨pero ella se lo buscó¨ - pensaba mientras se acercaba a la barra a pagarle las bebidas al chico -¨además, no dije nada que no fuera cierto¨ - y caminó hasta la puerta para ir a buscar a la niña caprichosa -´no tolero los pucheros de las mujeres´- continuó pensando. No le tomó mucho tiempo encontrarla. Al salir del bar alcanzó a verla en la siguiente cuadra, mirando a todos los lados sumamente perdida. ´Pero que tonta´ -pensó mientras caminaba hasta ella -¨¿Te has perdido?¨ -le preguntó al llegar junto a ella. ¨No¨ -respondió secamente mientras le daba la espalda y comenzaba a caminar ignorándole -¨bueno, solo para que sepas el hotel está por acᨠ-le indicó el lado contrario por el que ella se dirigía -¨¿Y qué tal que no quiero ir al hotel?¨ -cuestionó molesta la chica mientras volteaba a verlo. ¨Ah, pues en ese caso no sé dónde vive tu novio. Pero sería mejor que le llamaras en vez de andar sola en la noche¨ -le dijo bruscamente el chico. Mina se molestó aún más -¨¿Y a ti qué te importa a dónde quiero ir?¨ -y comenzó a caminar furiosa hasta él, tenía ganas de golpearlo -¨ya me cansé de que..¨ -y de pronto sintió cómo dio un paso en falso y el tacón de sus zapatillas se doblaba un poco haciéndola perder el equilibrio. ´Ay no´ -pensó Mina mientras sentía su cuerpo dejar de responder. ¨¿Te encuentras bien?¨ -le preguntaba el chico mientras la tomaba entre sus brazos antes de que pudiera caer -´pero que torpe´ -pensó para sí, burlándose de ella -´quizá no debí pedirle aquella bebida´. Mina se ruborizó por lo torpe que había sido, pero agradeció que el tipo odioso tuviera buenos reflejos y la salvara de un mal golpe -¨Si¨ - dijo tímidamente mientras se incorporaba y sentía aquellos escalofríos recorrer su cuerpo al sentirse entre los brazos del platinado. Tenía las manos heladas, y el contacto con su piel la hizo estremecer. Lentamente comenzó a soltarla, asegurándose que estuviera bien para caminar de vuelta y, sin darse cuenta, rozó con suavidad la desnudez de su espalda. Su piel era tan suave y cálida, a pesar del frío que hacía aquella noche. La rubia sintió un electrizante escalofrío recorrer su espalda mientras la helada mano del chico pasaba lentamente por su piel. Se quedó unos segundos viendo sus brillantes ojos verdes y deseando que no la soltara.
´Viéndola de cerca, no está tan mal´ -pensaba Yaten mientras la alejaba de él. ¨Ven¨ -le dijo indicándole el camino -¨te llevaré al hotel, debes sentirte fatal¨ -terminó mientras daba un paso esperando que la chica le siguiera. ¨Estoy bien¨ -dijo secamente la rubia intentando caminar de nueva cuenta como si nada hubiera ocurrido. Dio unos cuantos pasos y se detuvo de repente. Todo empezaba a dar vueltas. Se llevó la mano a la cabeza y cerró los ojos para hacer que el movimiento se detuviera. El chico rió para sí -¨es mi culpa¨ -sonó como si se estuviera disculpando y se acercó un poco a ella -¨creo que no sabes tolerar el alcohol, ¿no es así?¨. Mina se sonrojó aún sin abrir los ojos. ¨Ven, siéntate aquí¨ - le dijo el chico mientras posaba su mano suavemente sobre su cintura para empujarla y guiarla para que bajara al área de la arena cerca del muelle. Volvió a sentir ese escalofrío recorriendo su espalda, y dejó que la guiara. Bajaron a la arena y el chico se quitó la chaqueta plateada y la puso sobre la arena para que la rubia pudiera sentarse -¨no hace falta¨ -le dijo apenada -¨descuida, no quisiera que arruinaras tu vestido¨ -respondió el chico en un tono más suave haciéndola sentirse más incómoda -¨pero no quisiera arruinar tu chaqueta¨ -dijo apenada nuevamente, -¨no importa, puedo sacrificarla. Por favor siéntate antes de que te pase algo¨ -pidió el chico viéndola preocupado. Mina hizo lo que le pidió sin decir más mientras el platinado se sentaba junto a ella en la arena. ¨Me encanta el olor del océano¨ -dijo la rubia repentinamente cerrando los ojos al sentir la brisa -¨¿pescado?¨ -preguntó confundido el chico haciendo que la chica riera -¨claro que no, el olor a sal¨ -continuó. A Yaten le parecía que olía a pescado, y volteo a verla pensando que era una chica muy extraña -¨a mí me da olor a pescado¨ -volvió a decir el chico. ¨Bueno, olvídalo¨ -dijo la chica interrumpiendo su deleite abriendo bruscamente los ojos y admirando la belleza de las olas moverse violentamente a causa del viento -¨¿no te parece relajante?¨ -preguntó con sus brillantes ojos azules fijos en el agua. ¨¿Qué?¨ -preguntó el platinado, -¨el océano¨ -dijo la chica sonriendo sin despegar la vista del frente -¨¿cómo algo tan peligroso puede ser tan relajante a la vez?¨ -continuó -¨además, ese azul tan intenso que ¨ -hizo una pausa haciendo que el platinado fijara su vista aún más en ella -¨pareciera que te hipnotiza¨ -concluyó volviéndose hacia él, encontrándose con sus atractivos ojos verde claro. ¨Si¨ -contestó el chico en voz baja admirando el azul intenso de los ojos de la rubia e impulsivamente acercándose un poco a ella. Al tenerla tan cerca no podía quitar sus ojos de los de ella, aunque en realidad no quería dejar de hacerlo. Se acercó un poco más, bajando la vista hasta sus labios para después subir de nueva cuenta a encontrarse con sus hermosos ojos. Mina sintió un nudo en el estómago al escucharlo concordar con ella, aunque no sabiendo sí hablaban de lo mismo. Su respiración comenzó a entrecortarse al sentir que se acercaba a ella lentamente. Tenía unos ojos hermosos, en aquel suave tono verde brillante. En ese momento no le importaba que fuera tan irritante. Podía sentirlo cerca de ella, y olía tan bien y era tan guapo y lo detestaba. Estaba más cerca de sus labios cuando el sonido de su teléfono móvil lo hizo separarse bruscamente de ella -´¿pero qué estaba pensando?´ -dijo para sí mientras sacaba el teléfono de su bolsillo -¨Lita¨ -dijo al responder -¨si, no se sintió bien y la estoy acompañando al hotel¨ -hizo una pausa para escuchar lo que decía -¨claro, no te preocupes. Diviértanse, nos vemos en el hotel¨ -dijo antes de terminar la llamada y guardar el teléfono en su bolsillo. ¨Será mejor irnos¨ -le dijo a la chica mientras se levantaba y le ofrecía su mano para ayudarla -¨¿te sientes mejor?¨ -preguntó mientras tomaba su mano. Ella solo asintió con la cabeza. ´Me siento tan torpe´ -pensaba mientras el platinado la ayudaba a levantarse -´no sé qué fue lo que pasó, pero me alegro que no haya pasado nada´ -lo veía mientras sacudía la arena que estaba en su chaqueta -´¿por qué?´ -siguió preguntándose.

Caminaron en silencio, cada uno sumido en sus pensamientos sobre lo que no había ocurrido. Abrió la puerta para que entrara a la recepción del hotel y llegaron hasta el elevador. La rubia presionó el botón para esperar que se abrieran las puertas. Subieron hasta su piso en silencio, y cuando salieron del elevador Mina empezó a preocuparse porque no podía encontrar la tarjeta para abrir su habitación -¨maldición¨ -pensó en voz alta revolviendo todo en el interior de su bolso con desesperación. ¨¿Ocurre algo?¨ -preguntó el chico, -¨olvidé que Lita tiene la llave del cuarto¨ -rió llevándose una mano a la cabeza sintiéndose torpe nuevamente -¨voy a esperarlas aquí, no deben tardar¨ -dijo al chico fingiendo una sonrisa. ¨Bueno¨ -dijo él -¨Lita se escuchaba muy animada cuando me llamó y dijo algo de que irían a otra parte¨ -terminó de decir viendo la cara de desesperación de la chica frente a él. ¨Bien, pues de todas formas las esperaré aquí¨ -indicó irguiéndose de hombros -¨no tengo ánimos de moverme¨ -dijo sin pensar mientras se recargaba contra la puerta de su habitación. ¨¿Te sigues sintiendo mareada?¨ -preguntó preocupado -¨será mejor que me quede contigo¨ -terminó de decir. ¨Estaré bien, gracias¨ -fingió otra sonrisa tratando de esconder su malestar mientras el chico se negaba -¨deberías tomar un poco de agua, ¿quieres bajar a recepción?¨ -preguntó mientras la chica negaba con la cabeza -¨entonces vamos a mi habitación¨ - dijo sin importancia. La rubia se volvió a él haciendo una mueca de horror a lo que el chico añadió -¨disculpa, no quise decirlo así¨ -se disculpó -¨puedes esperarlas en mi habitación en lo que regresan, si prefieres puedo irme a otra parte para que no tengas que seguir soportándome¨ -le dijo amablemente. La rubia se quedó unos segundos sin saber qué debía hacer, solo quería recostarse y que ese día terminara de una buena vez. Debería quedarse ahí y esperarlas afuera de la habitación, pero temía que tardaran mucho y se quedara sola por mucho tiempo. Volteo a ver al chico a los ojos. Parecía sincero cuando se mostró un poco preocupado por ella -¨y Lita no te perdonaría que algo me pasara¨ -bromeó la chica dejando salir un suspiro de decepción. ¨Así es¨ -respondió el chico indicándole que debían regresar al elevador. Presionó el botón del último piso mientras las puertas se cerraban. ´Esto es muy incómodo´ -pensaba Mina cruzándose de brazos al extremo contrario de dónde se encontraba el platinado -´¿Y ahora qué?´ -sacó su teléfono móvil y tecleó un mensaje a Lita pidiéndole que le avisara cuando regresaran y lo guardó de nueva cuenta en su pequeño bolso al darse cuenta que las puertas del elevador se abrían. El platinado esperó a que saliera ella primero y la siguió para indicarle de qué lado debía ir. Introdujo la tarjeta en la puerta y la abrió para que la chica entrara. La habitación era el doble de grande que la de ellas, y aún más linda solo que en ella había un pequeño bar y una enorme cama en el centro. Frente a ella un enorme televisor y elegantes muebles impecables. ¨Que linda habitación¨ -dijo sin dejar de observar todo a su alrededor mientras se alejaba un poco de él. ¨Siéntete cómoda¨ -dijo el chico mientras sacaba algo del pequeño refrigerador del bar. Mezcló algunas cosas en un vaso y caminó hasta la chica -¨bébelo todo de un solo trago¨ -dijo mientras le entregaba el vaso. ¨¿Qué es?¨ -preguntó viendo el vaso sospechosamente -¨solo tómalo¨ -dijo el platinado. ¨Necesito saber qué es¨ -insistió la rubia -¨me has traído hasta tu habitación y ahora me das una bebida extraña¨ -hizo una pausa viéndolo a los ojos -¨¿qué tal que quieres aprovecharte de mí?¨ -pensó en voz alta alarmada ante semejante posibilidad. El chico la miró divertido -¨si quisiera hacerlo no seguiríamos teniendo esta conversación¨ -le dijo. Mina sintió algo extraño dentro de ella al escucharlo decir aquello, ¿qué quería decir exactamente? Le dio un poco de miedo y decidió no decir nada y tomó la extraña bebida -¨está asquerosa¨ -se quejó con una mueca, -¨no tienes que probarla solo bébela toda. Te ayudará a sentirte mejor¨ -le dijo tranquilamente el chico. La rubia obedeció de mala gana. Tenía un sabor desagradable, así que le costó mucho trabajo beberlo. Cuando terminó, el chico tomó el vaso y le sugirió que se sentara y le indicó dónde se encontraba el baño mientras se alejaba a dejar el vaso sobre una mesita. ¨¿Y para qué quiero saber dónde…?¨ -preguntaba la chica cuando sintió de golpe unas nauseas insoportables, obligándola a correr hacia el baño -¨por eso¨ -alcanzó a escuchar al chico decirle mientras se acercaba a la taza del inodoro. ´¡Qué vergüenza!´ -pensaba Mina mientras veía al espejo después de asearse un poco -´éste debía ser un buen día, ¿por qué tenía que terminar así?´ - se llevó las manos a la cara llena de frustración -´Mina, eres una tonta descuidada´ - sacudió la cabeza y no le quedó más remedio que arreglar un poco su cabello y fingir de nueva cuenta que nada había pasado. Se quedó viéndose en el espejo unos segundos más, no se sentía capaz de salir del baño y enfrentarse al chico. Se burlaría de ella una vez más, y ya había tenido suficiente. Respiró hondo, acomodó su lindo vestido y salió apenada del baño -¨lo siento mucho¨ -dijo al ver al chico, sin poder mantener contacto visual. ¨¿Te sientes mejor?¨ -le preguntó ofreciéndole una botella de agua. Asintió con la cabeza -¨gracias¨ -dijo apenada mientras tomaba la botella. ¨Discúlpame¨ - le dijo el chico viéndola con los ojos llenos de honestidad. No comprendiendo lo que quería decir, la chica lo miró confusa. Rió torpemente -¨por todo lo de hoy¨ -hizo una pausa para seguir viendo sus ojos -¨por favor discúlpame, no debí comportarme así¨ - terminó de decir mientras hacía una mueca de intento de sonrisa. Era la primera vez que lo veía sonreír, le sentaba bien una sonrisa. ¨La verdad es que yo también debería disculparme¨ -respondió la rubia mientras pasaba uno de los mechones de su cabello detrás de su oreja. ¨Por supuesto que no, tú misma lo dijiste. Fui muy grosero y encima de todo tuviste que tomar una bebida fuerte solo para soportarme¨ -hizo una pausa mientras veía a la chica sonrojarse -¨lo siento mucho, Mina¨ - terminó de decir mientras quitaba el mechón de su cabello que volvió a escaparse de dónde hacía un momento la chica lo había colocado.
Sintió algo en su interior estremecerse al escucharlo decir su nombre de aquella forma tan honesta. Su corazón volvió a acelerarse mientras le acomodaba el cabello cómo ella había hecho momentos antes -¨no quise decir eso¨ -pronunció con dificultad sintiendo que su corazón saldría de su pecho en cualquier momento. ¨Pero por algo lo dijiste¨ -insistió el chico -¨descuida, no dijiste nada que no fuera cierto¨ - terminó de decirle mientras bajaba la mirada y se alejaba de ella. ¨¿Eso crees?¨ -preguntó tímidamente la rubia como por impulso. El chico se volteó hacia ella con seguridad -¨¿y tú no?¨ - preguntó mientras se quitaba la chaqueta y la dejaba sobre la cama. Mina permaneció en silencio, no estaba segura qué debía responder a aquella pregunta. Tras pensarlo unos segundos otro impulso se apoderó de ella y dijo -¨no te conozco¨. El platinado se volvió a ella frunciendo el ceño y preguntó con curiosidad -¨¿y te gustaría hacerlo?¨ - no recibió respuesta de nueva cuenta, solo percibió que las mejillas de la chica volvían a tornarse de aquel suave tono rojo que la hacía verse más linda. Sonrió un poco al verla así, y caminó hasta el otro extremo de la habitación para correr las cortinas y salir al balcón. Su corazón seguía palpitando aceleradamente y no había sido capaz de responder a su pregunta. Lo vió alejarse y salir de la habitación. Se sentó sobre la cama y se quedó pensativa unos minutos -´¿quizá?´- se preguntó mientras desviaba la vista hasta la puerta del balcón.

´Siempre es lo mismo´ -pensó mientras veía el vacío recargado sobre el barandal. Estar en el último piso del hotel tenía sus ventajas, desde ahí alcanzaba a ver las luces del muelle y de todo lo que estaba a su alrededor. Parecía que el festival continuaba pues alcanzaba a escuchar música que parecía provenir de ahí. El viento estaba un poco más frío esa noche, y traía consigo el olor a pescado por la proximidad al muelle. Rió para si -´¿cómo puede decir que huele a sal?´ -pensó al recordar lo que la rubia le decía mientras estaban sentados en la arena -´y pensar que tuve mis 5 minutos de estupidez y casi se me ocurre besarla´ -sacudió su cabeza en desaprobación -´debo estar loco´. Aún no concebía si quiera comprender por qué sintió ganas de probar sus labios. Esa chica no era para nada su tipo. Era demasiado ingenua e inocente. Probablemente porque era más chica que él, o quizá por la diferencia entre sus culturas. Si bien no podía negarse a sí mismo que la americanita tenía buen cuerpo, claro. Pero hasta ahí. Y bueno, que igual había momentos en los que sus ojos tenían ese brillante azul que podía llegar a ser lindo. Su risa era insoportable, era una niña caprichosa y testaruda. Pero podía llegar a bonita cuando se sonrojaba. Ah, pero lo cierto es que tenía muy mal gusto. Sobre todo con aquel tipo que conoció en el festival. Y encima que lo invitan al bar con ellos, cómo si no hubiera sido suficiente con escuchar sus odiosas canciones en el muelle. ´¿Pero qué estupideces estoy pensando?´ -dijo para sí mientras sacudía la cabeza riéndose de cómo le traicionaba su mente. Escuchó una voz detrás de él decir decididamente un simple-¨si¨. Volteó para ver a la hermosa rubia asomarse por la puerta del balcón. La vio confundido sin saber a qué se refería frunciendo el ceño. Pudo darse cuenta que dudó un poco antes de decidirse a salir al balcón y mientras se acercaba a él lentamente continuó diciendo -¨si quiero conocerte¨ - y se posó frente a él viéndolo a los ojos.


No sé si es mala idea que esté actualizando la historia tan seguido.
¿Quizá debería ser más paciente y tardarme algunos días en actualizar?
No lo sé. Pero gracias por leer y dejar sus reviews.