Mina se sentía agotada. ¨¿Crees que Lita ya regresó?¨ -preguntó al chico mientras veía su teléfono móvil por si acaso no se hubiera percatado de alguna llamada perdida. Se sentó sobre la cama con delicadeza. Era tan suave, y sentía como aquellas almohadas le llamaban para que acercara a ellas y cayera en un profundo sueño. ¨Ya es más de la 1 de la madrugada¨ -continuó la rubia, -¨¿y?¨ -preguntó el chico mientras la veía sentarse sobre su cama -¨¿ya pasa de tu hora de ir a la cama?¨ -bromeó haciéndola sonrojarse un poco. ¨No es eso, solo estoy cansada¨ -dijo sin voltear a verlo, -¨pero aún es temprano¨ -dijo el chico en el mismo tono bromista. Mina dejó su espalda caer sobre la cama mientras intentaba sofocar un bostezo -¨no¨ -dijo con dificultad -¨ya es tarde, solo espero que la estén pasando bien¨ -y se movió con dificultad de aquella cómoda posición solo para recostarse en su costado y así poder dirigirse al chico -¨Yaten¨ -le llamó con timidez -¨¿puedo preguntarte algo?¨. El platinado no muy seguro de querer responderle, se recargó contra la pared a un lado de la cama para poder verla -¨¿qué quieres preguntarme?¨ -pronunció cuidadosamente. La rubia le miraba fijamente -¨no tienes que responderme si no quieres¨ -comenzó a decir -¨pero, ¿por qué Seiya y tú no se llevan bien?¨ - decía mientras mantenía la mirada fija en él -¨sé que tal vez no es de mi incumbencia pero¨ -bajó la vista un poco apenada -¨me mata la curiosidad¨ -rió tímidamente para volver su mirada hacia él con suma atención. Fijo sus ojos verdes en ella mientras formulaba con dificultad una respuesta para aquella pregunta. Suspiró un poco y desvió su mirada hacia el techo intentando encontrar las palabras adecuadas -¨bueno¨ -dijo mientras pensaba cómo explicarlo -¨la verdad es que todo fue por un problema familiar, por así decirlo¨ -se alejó de la pared y le dio la espalda a la chica. Caminó un poco al pequeño bar de la habitación para tomar una botella de agua -¨mi padre tiene…¨ -hizo una pausa no muy seguro de querer decirlo, y optó por explicarse de otra manera -¨hace unos meses mi padre decidió que como mi hermano mayor se casó hace poco y se fue a vivir lejos, era tiempo de decidir cuál de nosotros debería continuar con el negocio familiar ya que él no pudiera hacerlo¨ - hizo otra pausa mientras abría la botella para beber un poco de agua, no se sentía muy cómodo hablando de estas cosas tan personales -¨ha permanecido en mi familia por generaciones. Así que un día nos citó a Seiya y a mí para hablarnos de su decisión. Mi padre quería que… ¨ -dijo mientras volteaba su vista a la cama para ver a la rubia tendida en la cama vencida por el cansancio -¨creo que la aburrí¨ -pensó en voz alta mientras se acercaba a ella. Se veía tan linda cuando dormía. Tomó una cobija que le habían dejado en el closet y la puso delicadamente sobre su cuerpo, con cuidado de no despertarla. Se quedó unos segundos admirándola, era más linda cuando estaba tranquila. Fue hasta la pequeña sala que había en su habitación y se sentó sobre el cómodo sillón más grande. Se pasó ambas manos por el cabello con fuerza, mientras recargaba sus codos sobre sus rodillas y sostenía su cabeza. ´Sé qué hice lo correcto con mi padre, Seiya lo comprenderá algún día´ -pensó mientras alejaba su cabeza de sus manos y se recargaba en el respaldo del sillón. Cerró los ojos y en su mente volvió a revivir aquel instante. Aquellos hermosos ojos azules y la forma en que le miraban -¨si quiero conocerte¨ - dijo ella. Sin darse cuenta, una sonrisa se dibujó en sus labios -´debo estar loco´ -pensó mientras abría los ojos bruscamente. Volteó la mirada hacía su cama, donde reposaba aquella delicada chica -´si´ -pensó mientras subía las piernas al sillón y se acostaba en él -´debo estar loco´ -y pasó las manos detrás de su cabeza mientras se sumía en sus pensamientos.
Era un poco más de las 2 de la madrugada cuando sonó su teléfono móvil, y lo despertó de golpe. Era su prima que al fin le llamaba -´¿están bien?´ -preguntó preocupado mientras esperaba una respuesta y continuó -¨si, se ha quedado dormida¨ -rio -¨no te preocupes está a salvo, no le haré nada¨ -bromeó -¨cómo gustes¨ - dijo mientras sin darse cuenta buscaba con la mirada a la chica en su cama -¨está bien, nos vemos en la mañana. Espero que te hayas portado bien¨ -terminó de decir en broma antes de finalizar la llamada y volver a acomodarse en el sillón e intentar volver a dormir.
Sintió los suaves rayos del sol acariciar su rostro obligándola a abrir los ojos en contra de su voluntad. Le dolía la cabeza y el sol lastimaba sus ojos. No tenía ganas de moverse aún. Escuchó un ruido que la hizo sobresaltarse. Estaba sola en la cama, pero recordaba que había dos camas en la habitación dónde se estaba quedando. Escuchó unos pasos cerca y su cara ardió como un tomate cuando vio al chico de cabello plateado desnudo de la cintura para arriba. ´¿Pasé la noche en su habitación?´ -pensaba Mina sin poder despegar los ojos del atlético cuerpo del chico. Sus fuertes brazos, y su ancha espalda pronto fueron cubiertos por una camisa blanca y cerró los ojos de golpe para fingir que seguía durmiendo cuando vio que el chico estaba a punto de voltear hacia ella -´ay por Dios´ -fue lo único que pudo pensar. Yaten abotonaba su camisa mientras se acercaba a la cama para despertarla. Se veía muy graciosa -´¿qué estará soñando?´ -se preguntó al ver cómo su rostro estaba rojo y apretaba los ojos con fuerza. Acarició su hombro con suavidad por encima de la tela de la cobija y la llamó -¨Mina¨ -mientras quitaba su mano esperando respuesta -¨es hora de irnos¨ -continuó mientras la chica se incorporaba lentamente, -¨¿Por qué estoy aquí?¨ -fue lo único que pudo decir. La miró con un poco de decepción -¨¿no recuerdas nada?¨ -preguntó con un poco de esperanza, -¨¿a qué te refieres?¨ -dijo la rubia sentándose en la cama y masajeando su frente. El chico solo la vio sin decir nada por unos segundos -¨deberías ir a tu habitación por tus cosas¨ -cambió su tono voz y se alejó de ella. ¨Gracias¨ -dijo la rubia mientras se levantaba de la cama -¨espero no haberte molestado¨ -continuó diciendo mientras tomaba sus zapatillas para salir de la habitación, y se despidió -¨nos vemos más tarde¨ -dijo al salir. El platinado permaneció en silencio todo ese rato, hasta que escuchó que la puerta se cerró -´soy un estúpido´ -dijo para sí una vez que la chica desapareció.
Estaba terminando de guardar sus cosas en la maleta cuando escuchó un golpe en la puerta y fue a atenderla -¨¡Mina!¨ -dijo la castaña alegre -¨discúlpame por dejarte con mi primo, olvidé por completo que no tenías tu llave de la habitación¨ -continuó mientras la veía entrar, -¨descuida¨ -dijo la rubia fingiendo una sonrisa -¨pero tú y Serena deben tener mucho que contarme¨ -les dijo acusadoramente mientras las dos chicas reían nerviosamente y se ruborizaban un poco. Tomó su ropa y entró al baño a darse una ducha rápida para poder irse. Guardó sus cosas en el bolso de viaje y como su cabello aún seguía húmedo, optó por hacerse una trenza. Salieron de la habitación y bajaron a la recepción donde los chicos las esperaban. ¨Buenos días¨ -las recibió con una cálida sonrisa el chico de cabello dorado, -¨¿Aún falta Yaten?¨ -preguntó la castaña a lo que el oji-azul respondió -¨no, ya se ha ido. Dijo que tenía cosas que hacer¨ -al escuchar esto Mina no supo por qué pero se sintió culpable, y el chico continuó -¨espero que no les moleste ir un poco más apretadas en el auto¨ -refiriéndose a su amigo que se iría con ellos. El camino de regreso se le hizo eterno y permaneció en silencio la mayor parte del tiempo. Su teléfono hizo un sonido sacándola de sus pensamientos. Era un mensaje de texto de Liam deseándole un buen viaje y algo sobre volver a verla. Se había olvidado de él y se sintió un poco torpe. Respondió el mensaje con unas cuantas palabras y guardó su teléfono en su bolso mientras volvía a fijar la mirada a la ventanilla del auto. ¨¿Te encuentras bien?¨ -le preguntó la castaña que estaba sentada a su lado al verla tan pensativa y callada, y volvió a insistir al no recibir respuesta -¨¿Mina?¨ -preguntó mientras puso su mano sobre su hombro haciendo que se sobresaltara un poco -¨¿Si?¨ -apenas si pudo formular. ¨¿Ocurre algo?¨ -le preguntó preocupada, -¨no, solo estoy un poco cansada¨ -dijo fingiendo una sonrisa para tranquilizarla, -¨¿estás segura?¨ -volvió a preguntar la castaña mientras veía cómo la rubia asentía con la cabeza. Al escuchar ésto, Seiya la miró por el espejo retrovisor. Había algo en ella que no estaba bien, parecía como si estuviera triste. Estacionó el auto frente al edificio donde vivía la rubia, -¨le ayudaré con sus cosas¨ -dijo Seiya mientras bajaba del auto y le daba tiempo de despedirse. Tomó el bolso de la chica de la cajuela de su auto e insistió en acompañarla hasta la puerta, -¨Mina¨ -dijo -¨¿puedo preguntarte algo?¨ -la chica volteo a verlo intrigada -¨¿te ha hecho algo Yaten?¨ -preguntó preocupado. Ella rio confundida -¨¿Qué quieres decir?¨ -preguntó mientras el chico le entregaba su bolso, -¨es que noté un cambio en ti y Lita me dijo que tuviste que pasar la noche en su habitación por culpa de nosotros. No sabía que no tenías la llave de tu habitación, discúlpame¨ -decía el chico aún preocupado y añadió -¨pero por favor dime, ¿te ha hecho algo?¨ - preguntó de nueva cuenta. ¨No¨ -dijo la rubia buscando las llaves en su bolso evitando la mirada del chico, -¨¿entonces fue el tipo del festival?¨ -preguntó acusadoramente. ¨No, Seiya. No me han hecho nada. ¿Por qué lo preguntas?¨ -dijo confundida mientras cerraba su bolso, -¨no lo sé¨ -se irguió de hombros y continuó -¨te ves triste, es todo. No quisiera que algo malo te hubiera pasado.¨ -sonrió mientras la chica le devolvía la sonrisa -¨descuida, solo estoy cansada. Muchas gracias por todo, la pasé muy bien¨ -le dijo mientras comenzaba a subir los escalones que llevaban al edificio y se volvió a el -¨ah y por cierto, espero que todo funcione con Serena¨ -sonrió dulcemente. ¨Yo también¨ -dijo el chico -¨gracias, nos vemos después¨ -se despidió y regresó al auto. ¨¿Te ha dicho algo?¨ -preguntó la castaña en cuanto subió. Negó con la cabeza -¨no, pero ¿crees que Yaten sea el culpable?¨ -preguntó el oji-azul mientras se ponía el cinturón de seguridad. ¨¿Por qué lo dices?¨ -preguntó alarmada la rubia que estaba sentada a su lado mientras les interrumpió el chico de cabello dorado -¨Yaten no es capaz de hacerle daño a una chica, todo lo contrario¨ - se volvió a la castaña y continuó -¨no quiero defenderlo, pero lo conozco lo suficiente¨. La castaña asintió -¨si, aunque¨ -hizo una pausa volteando a la ventanilla del auto a ver el edificio mientras Seiya encendía el auto -¨pudo haber dicho algo sin darse cuenta que la lastimó¨.
Salió del elevador aún sumida en sus pensamientos y caminó hasta la puerta de su departamento para abrirlo. ¨Oye¨ -dijo una voz cerca de ella que salía de la puerta frente a su departamento -¨¿eres nueva aquí, no?¨ -continuó. Se volteó hacia atrás y se encontró con una chica alta de corto cabello dorado, -¨si, tengo unas semanas aquí¨ -respondió la rubia. ¨Bienvenida¨ -dijo la chica -¨espero que no te moleste pero ayer te llegó un paquete y como no vi a nadie en todo el día y estaba fuera de tu puerta, lo he metido a mi departamento¨ -decía mientras abría la puerta detrás de ella -¨por lo general los dejan abajo junto con el resto, pero supongo que era un chico nuevo o algo¨ -entró al departamento y segundos después volvió a salir con una pequeña caja en sus manos. ¨Muchas gracias¨ -dijo la rubia mientras tomaba la caja, -¨no hay de qué¨ -decía la chica mientras se presentaba -¨Soy Haruka Tenoh, y vivó aquí enfrente¨. La rubia le sonrió -¨Mina Aino, mucho gusto¨ - y bajó la vista a la caja para ver de quién era, -¨bueno, si algún día necesitas algo puedes pedirlo¨ -dijo la chica mientras se despedía -¨adiós¨ -y comenzó a caminar hacia el elevador, -¨si, muchas gracias. Adiós¨ -dijo la rubia mientras abría la puerta de su departamento animada por entrar y abrir su caja. Era de sus padres. Cerró la puerta y lo dejó sobre la mesa de la pequeña cocina mientras iba a su habitación a dejar su bolso de viaje. Regresó a la cocina y tomó un cuchillo para abrir la caja. Sacó de su interior un sobre blanco que contenía una carta de sus padres deseándole suerte en su nueva escuela, una tarjeta para llamadas internacionales y una foto de sus padres y su hermano con el nuevo integrante de la familia: un pequeño perrito color café. Dentro de la caja encontró una bolsa con sus galletas favoritas que su madre le hacía, un libro y otro sobre que decía ¨Úsese en caso de emergencia¨. Lo abrió para encontrar algunos billetes en su interior -´esto fue idea de mi padre´ -rio mientras volvía a leer el sobre. Sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas. De felicidad y tristeza. Le había encantado recibir aquella caja en ese momento que se sentía tan mal. Había sido justo lo que necesitaba para animarla un poco, pero hubiera preferido poder abrazar a su madre y pedirle que la escuchara y aconsejara. Leyó la parte de atrás del libro y le pareció interesante, sabía que su madre conocía sus gustos a la perfección. Abrió la bolsa con galletas y comió una con suma felicidad. Se fue a su habitación para desempacar su bolso de viaje y después de un rato se recostó en la cama -´creo que no debí portarme así con él´ -pensó mientras recordaba al chico platinado -´pero, no lo sé´ -se sintió inquieta y dejó escapar un suspiro de frustración -´después de todo lo que pasó ayer´ - masajeo su frente -´y aún no puedo creer que pasé la noche en su habitación´ -sonrió al recordar su mirada cuando estaban sentados en la arena -´pero a pesar de todo se disculpó y hasta cuidó de mí en mi peor momento´. Rio -¨ay Mina, eres una tonta¨ -se reprochó en voz alta mientras sacudía su cabeza en desaprobación. Se acomodó en la cama y decidió tomar una pequeña siesta para alejar sus pensamientos, y más tarde saldría a caminar.
Se despertó una hora después y se levantó de la cama. Fue al baño y arregló su cabello. Tomó su suéter y su bolso pequeño y al cabo de unos minutos salió de su departamento. Recorrió las calles cerca de su universidad y decidió subirse por primera vez al autobús y bajarse en algún lugar con un nombre interesante. Oxford Circus. No estaba lejos de la universidad, y le pareció que tenía un nombre interesante. Subió al autobús y por suerte el conductor fue muy amable en explicarle que llegarían ahí en unos minutos y que si quería él le indicaba cuando fuera su parada. La rubia le agradeció su amabilidad y se sentó junto a la ventanilla. Las calles de la ciudad eran hermosas, la verdad le hacía falta explorar un poco. ¿Cómo podía estar viviendo en aquel hermoso lugar sin haber conocido los lugares más importantes? Pensó en pedirle a Lita que le mostrara el famoso palacio alguno de estos días, o quizá el puente. En fin, tantas opciones que tendría. El conductor le indicó que la siguiente sería la parada en Oxford Circus, y que podía bajar ahí o en la siguiente que estaba en la misma área. Bajó en la primer parada y caminó por las calles un poco. No quería parecer una turista, pero la verdad no sabía qué hacer. Después de caminar algunas cuadras, un olor delicioso a café llamó su atención. Cerca de donde estaba leyó el nombre de una cafetería llamada TAP, se asomó por las grandes ventanas que había y parecía un lugar tranquilo. Frente a ella podía leer el menú que estaba tras el mostrador. Decidió entrar a comprar un café, pues el delicioso aroma la estaba invitando. El chico que la atendió era muy lindo y se portó muy amable con ella, incluso le recomendó que probara un pastelillo de moras. Siguió observando el lugar mientras esperaba que le entregaran su bebida. El lugar era agradable, tenía piso de madera y unas interesantes mesas con base que pareciera que fueran hechas con troncos de árboles. Muy interesante concepto. Continuó mirando el interior del local y, - ´¿Yaten?´ -pensó mientras a lo lejos veía a un chico de cabello plateado que platicaba animadamente con una hermosa chica de larga cabellera negra, vestida con un elegante traje color gris. El chico se veía muy animado e interesado en lo que la chica le decía -´tal vez malinterpreté las cosas´ -pensó Mina sin despegar los ojos de aquella atractiva pareja. Se sintió un poco triste de nueva cuenta -´soy una tonta´ -se dijo. Le indicaron que su bebida estaba lista cuando llamaron su nombre.
¨Mina, aquí está tu café¨ -escuchó que decían en la entrada. ´¿Mina?´ -sintió interés al escuchar ese nombre y despegó su atención de la chica frente a él y al voltear a la entrada vio a la rubia salir a prisa de aquel lugar -¨¿me disculpas un segundo?¨ -se disculpó con la chica y se levantó de la mesa para ir hasta la puerta. ¨¡Mina!¨ -gritó tratando de llamar su atención antes de que cruzara la calle, -´maldición´ -pensó la rubia al ser descubierta. Fingió una sonrisa y se volvió para ver al platinado acercarse a ella -¨¿qué haces aquí?¨ -preguntó sorprendido, -¨quería un café ¨ -le respondió secamente. ¨No te vayas, ¿por qué no nos acompañas?¨ -le preguntó el chico invitándola a regresar al lugar, -¨no, estás MUY bien acompañado, no quisiera estorbar¨ -dijo en un tono seco. ´¿Está molesta?´ -se preguntó el platinado -¨justo estaba por terminar, ¿quieres que te lleve a tu casa?¨ -le preguntó extrañado de aquel tono de voz, -¨no hace falta, adiós¨ -dijo la rubia mientras le daba la espalda. ¨Mina, espera¨ -dijo él tomándola del brazo, -¨no, déjame¨ -dijo ella soltándose bruscamente. ¨¿Pero qué te ocurre?¨ -le preguntó molesto, -¨nada¨ -dijo la rubia viéndolo a los ojos -¨disculpa que tenga que seguir molestándote¨ -y se dio la vuelta. ¨¿De qué rayos estás hablando?¨ -le preguntó el chico alzando la voz, -¨de todo lo que me dijiste ayer¨ -dijo la chica sin voltear a verlo mientras se acercaba al final de la calle. ´Entonces si lo recuerda´ -dijo el chico para si -¨Mina, espera por favor. ¿A qué te refieres?¨ - preguntó esperando que no se fuera. ¨Olvídalo, regresa con tu chica. No la hagas esperar¨ -dijo la rubia sin pensar mientras el chico reía -¨¿estás celosa?¨ -preguntó sorprendido. La rubia se volteó hacia él enfurecida -¨¡Claro que no!¨ - le gritó mientras el chico sonreía complacido -¨solo me está ayudando con el papeleo de mi nuevo departamento¨ - le dijo mientras veía que la chica se sonrojaba -¨al menos deja que te lleve a tu casa¨ -dijo en un tono de voz más suave. La rubia aún sonrojada le dijo tímidamente -¨no hace falta, puedo tomar el autobús de nuevo¨ -mientras el chico alzaba una ceja y preguntaba -¨¿al menos sabes dónde tomarlo?¨. Estaba segura que debían ser unas tres o cinco cuadras más delante de donde estaba. ¿Quizá seis? Bueno, no importaba. ¨Claro que si¨ -mintió evitando su mirada, -¨¿Cuál línea es?¨ -insistió el chico seguro de que no sabría contestarle. La rubia hizo cara de puchero aún sin voltear a verlo. Era graciosa algunas veces, eso la hacía aún más linda. ¨No lo sé¨ -dijo entre dientes -¨pero ya me las ingeniaré¨ -concluyó molesta. ¨Nada de eso¨ -dijo el chico acercándose a ella -¨te llevaré a tu casa¨ -sentenció -¨solo tengo que terminar un asunto y podremos irnos cuando digas¨-terminó de decir mientras la miraba a los ojos. La chica no dijo nada y conservó aquella linda cara de indignación porque no le quedaba otra opción. Se cruzó de brazos como pudo con el vaso de café en una de sus manos, y caminó en dirección al local como si le pesaran los pies al caminar. El platinado rio para sí mientras le veía empezar a caminar de mala gana. ¨Ven¨ -le invitó a acompañarlo a su mesa, ella obedeció de mala gana y en silencio -¨Melissa¨ -dijo el chico mientras llegaban hasta la mesa -¨¿podríamos continuar con ésto en otra ocasión?¨ -preguntó. La hermosa chica que estaba en la mesa se volvió a ellos y con una sutil sonrisa respondió -¨por supuesto, no hay ningún problema¨ -y comenzó a acomodar los papeles que tenía sobre la mesa -¨así tengo más tiempo de conseguir el último papel y todo estará listo¨ -decía mientras los guardaba en un folder para luego meterlos en su maletín. ¨Gracias¨ -le dijo el platinado amablemente, -¨cualquier cosa puede llamarme, Sr Kou¨ -sonrió la chica mientras se despedía -¨hasta luego¨ -y comenzó a caminar a la puerta para salir del lugar. ´Que formal´ -pensó la rubia mientras veía a la elegante mujer alejarse, -¨¿quieres quedarte aquí a tomar tu café o prefieres que te lleve a tu casa ahora?¨ -preguntó el chico sacándola de sus pensamientos -¨¿estabas tomando algo?¨ -preguntó la chica volteando a la mesa. ¨No, pero si quieres que te acompañe puedo hacerlo¨ -respondió mientras la veía quedándose pensativa -¨de seguro tienes muchas cosas que hacer¨ -comenzó a decir la chica -¨no quiero quitarte el tiempo, preferiría ir a mi casa si no te molesta¨ -terminó de decir un poco apenada. ¨No tengo nada que hacer, y no es molestia¨ -decía el platinado -¨pero como gustes¨ -le indicó que salieran para ir a su auto. Caminó en silencio sintiéndose incomoda de nueva cuenta.
Frente al café estaba estacionado un hermoso auto negro con un largo frente y vistas a los lados de un brillante color plateado. El chico se acercó para abrirle la puerta y ayudarla a subir -¨no hace falta¨ -decía la rubia apenada mientras se sentaba en aquel frío asiento de piel color marrón claro. Cerró la puerta y caminó al otro extremo del auto para subir. Se puso el cinturón y encendió el auto. Pasaron unos minutos en silencio mientras daba la vuelta a la calle hasta que el chico preguntó -¨¿y viniste hasta acá solo por un café?¨ -mientras la chica veía distraída hacia afuera de la ventanilla del auto -¨no, solo quería conocer un poco la ciudad¨ -respondió sin interés. ¨¿Y qué es lo que quieres conocer?¨ -preguntó el chico, -¨no lo sé¨ -dijo la rubia -¨la verdad es que solo conozco lo que hay alrededor de la universidad y eso es todo¨ -terminó de decir irguiéndose de hombros mientras el platinado la veía al hacer un alto, deteniendo su auto. ¨¿No has hecho nada?¨ -preguntó sorprendido, a lo que la chica negó con la cabeza -¨¿quieres que te lleve a alguna parte?¨ -le ofreció amablemente. ¨Creí que me llevarías a mi departamento¨ -dijo confundida la rubia, -¨lo haré, pero¨ -dijo el platinado mientras veía la hora en el tablero de su auto -¨aún es temprano y podrías visitar algunos de los lugares más… importantes, por así llamarles¨ -sugirió mientras continuaba manejando en dirección al departamento de la chica. ¨¿Cómo qué lugar?¨ -preguntó la chica, -¨el que gustes¨ - recibió por respuesta. Lo pensó por unos segundos, pues en realidad no estaba segura de dónde se encontraban aquellos lugares a los que quería ir pero a la vez se sentía nerviosa de estar de nueva cuenta con él. Y le sorprendía de sobremanera que se estuviera comportando tan amable con ella -¨no lo sé¨ -respondió frustrada. El chico la miró de reojo y solo preguntó -¨¿Entonces a tu casa o…?¨-hizo una pausa esperando respuesta, -¨no quiero causarte más molestias, suficiente con que me lleves a mi casa¨ -decía tímidamente la rubia, -¨ya te lo dije, no es ninguna molestia, pero es tu decisión¨ - volvió a hacer una pausa para dejarla pensar. ¨¿Y a dónde iríamos?¨ -preguntó Mina después de una larga pausa, -¨¿Entonces es un sí?¨ -preguntó el chico a lo que la rubia se disponía a quejarse -¨pero es que…¨ - cuando el platinado la interrumpió -¨bien, lo tomaré como un sí¨ -y dio vuelta en una cuadra cambiando la dirección a la que se dirigía. Condujo en silencio por unos minutos -´¿a dónde me llevará?´-se preguntó Mina sintiéndose nerviosa -¨no tienes por qué hacerlo¨ -le dijo tímidamente. ¨¿Por qué no?¨ -preguntó el chico -¨¿prefieres que regrese? Aún estamos cerca¨ -concluyó. ¨No, yo solo¨ -hizo una pausa -¨no quiero causarte más molestias, creo que tuviste suficiente con tener que hacerla de niñero conmigo anoche¨ -dijo apenada. El chico guardó silencio unos segundos, mientras el nudo en el estómago de Mina se formaba de nueva cuenta -¨pues a mí me pareció divertido¨ -al fin se dignó a decir algo, -¨claro, porque tú no fuiste el que bebió más de lo que debía¨ -dijo la rubia pensando en voz alta. ¨Porque yo si controlo lo que tomo¨ -dijo el chico en tono de broma -¨pero descuida, apenas tendrás qué ¿ 21 años? Ya aprenderás¨ -terminó de decir haciéndola sonrojarse de nueva cuenta y solo dijo -¨19¨-dijo tímidamente después de un largo silencio incómodo. Yaten volteo a verla sorprendido -¨¿tienes 19 años?¨ - preguntó -¨¿y qué hacías tomando bebidas para adultos si eres solo una niña?¨ -terminó de decir ahora en tono de burla, -¨no soy una niña¨ -reprochó haciendo un puchero cruzando sus brazos. ¨¿Estás segura de eso?¨ -preguntó el chico en el mismo tono que había utilizado anteriormente, -¨¡Por supuesto! Ya soy mayor de edad y puedo tomar mis propias decisiones¨ -respondió fingiendo un aire de superioridad haciendo que el chico riera un poco -¨¿Ah si?¨- preguntó -¨Y vaya decisiones¨ -bromeó. ¨Lo sé¨ -respondió sorprendiéndose de concordar con él -¨pero, ¿sabes?¨-continuó-¨de alguna forma debo de aprender¨ -sonrió-¨además fuiste tú quién me dio aquella horrible bebida¨ -terminó de decir haciendo una mueca de desagrado. ¨Y fuiste tú quién aceptó una bebida de un desconocido que encima de todo es mucho mayor que tú¨ -la reprendió en broma. Mina se sonrojo. Ahora que lo pensaba, tenía razón -¨¿así que eres un anciano?¨ -preguntó intentando bromear. ¨Por supuesto, al borde de la muerte. ¨ -bromeó haciéndola reír, -¨es una lástima, creí que empezábamos a llevarnos bien¨ -dijo la rubia viéndolo de reojo y fingiendo una mueca de tristeza. ¨Ahora tendrás que extrañarme¨ -bromeó -¨puedo morir en cualquier momento¨ -dijo tratando de sonar alarmado. ¨No digas eso¨ -dijo la rubia un poco más seria -¨pero¨ -hizo una pausa -¨¿por qué …?¨ -volvió a hacer una pausa-¨Yaten, ¿cuántos años tienes?¨ - preguntó tímidamente volteando a verlo. ¨¿Por qué quieres saber?¨ -preguntó fingiendo ofenderse, -¨porque dices que eres un anciano¨ - contestó la rubia sin dejar de verlo. El platinado rió para sí mientras guardó silencios unos instantes -¨cumpliré 24 años en unos meses¨ -dijo al fin quitándole la duda. La rubia permaneció en silencio en el asiento junto a él observando pensativa los edificios que pasaban. ¨¿Te molesta?¨ -preguntó el chico confundido por su actitud tan distante. ¨¿Por qué habría de hacerlo?¨ -preguntó la chica volteándose hacia él, -¨no lo sé, parecías incomoda¨-dijo el chico mientras ella negaba con la cabeza -¨no aparentas tu edad¨ -le dijo. Yaten rió sorprendido -¨¿es un cumplido?¨ -preguntó. De todas las veces que lo había visto reir, ésta era la primera que lo escuchaba su risa, aunque fuera por una milésima de segundo. ¨Si eso prefieres¨ -dijo la rubia irguiéndose de hombros fingiendo indiferencia. Sintió un cambio en el ambiente dentro del auto, como si los dos estuvieran más relajados. Mina continuaba sintiéndose intimidada por el chico y por su misteriosa mirada. Le parecía arrogante pero atractivo, y más en ese momento que lo veía sonreír. Aunque para ser sincera, le pareció atractivo desde que lo había visto en el café con aquella chica. Probablemente porque vestía de traje y le sentaba muy bien. O quizá porque ahora que sabía su edad, una parte de ella se sentía atraída a la idea del chico maduro. ´¿Atraída?´ -se preguntó alarmada -´no, para nada. Solo pienso que es guapo. Porque lo es, es muy guapo. Pero eso es todo´ - se reprimió mentalmente y decidió no pensar más. Al cabo de unos minutos, Yaten estacionó el auto en algún extraño lugar. Bajó del auto y fue del lado contrario para abrirle la puerta a la chica -¨yo puedo hacerlo¨ -le dijo un poco incomoda, -¨lo sé, pero solo estoy siendo amable¨ -se encogió de hombros el platinado mientras cerraba la puerta cuando Mina bajó del auto. Le indicó hacía dónde dirigirse y caminó un poco -¨¿a dónde vamos?¨ -preguntó intrigada mientras tiraba su vaso de café en un cesto de basura que estaba cerca, -¨ahora lo verás¨ -le respondió señalando la enorme estructura que se veía a la distancia. La rubia sonrió emocionada al ver que se trataba del puente de la torre y sin pensarlo jaló al chico del brazo para que se apresurara -¨¿qué haces?¨ -le preguntó el platinado frunciendo el ceño. ¨Eres muy lento, apúrate. Muero por verlo de cerca¨ -decía mientras volvía a intentar jalar su brazo. Yaten tomó la mano de la chica para que soltara su brazo -¨no soy lento¨ -respondió aún sin soltar su mano. Pero Mina se le adelantó y entrelazó los dedos de su mano con la suya para jalarlo, pero él no se movió -¨por favor¨ -suplicó la chica fingiendo cara de tristeza. Se sintió extraño cuando sintió los dedos de la chica entrelazarse con los suyos -¨Mina¨- dijo mientras veía confundido sus manos que seguían unidas -¨¿qué estás haciendo?¨ - el rostro de la chica volvió a encenderse de color rojo y lo soltó lo más rápido que había podido. No se había percatado en qué momento lo hizo, ella solo quería acercarse al puente cuanto antes -¨no lo sé, lo siento mucho, discúlpame¨ -decía con rapidez mientras su rostro parecía un enorme tomate y le daba la espalda para poder continuar caminando y evitando su mirada. ´Algo me está pasando´ -pensó el chico preocupado mientras la seguía a paso lento. ´No quise hacer eso´ -pensaba la rubia -´pero no fue nada malo, él lo hace sonar como sí hubiera abusado de él o hubiera hecho la peor cosa del mundo´ - decía para sí mientras caminaba en silencio.
¨Pero que hermoso es¨ -decía la chica admirando el enorme puente frente a ella. Como era de noche, estaba iluminado con brillantes luces azules. De pronto, se escuchó el ruido de un barco acercarse y el camino del puente comenzaba a elevarse. Mina estaba más que emocionada mientras veía las luces reflejarse en el canal, y el lento movimiento del camino bajo el puente. El platinado mantuvo su distancia de ella, dejándola admirar todo lo que sucedía. Cuando el puente volvía a bajar se acercó hasta recargarse en el barandal a su lado -¨¿Te gusta?¨ -le preguntó el chico buscando sus hermosos ojos distraídos. ¨Si¨ -respondió la chica volviéndose a él y encontrándose con sus brillantes ojos verdes -¨mucho¨ -sonrió agradecida. La mirada de Yaten había cambiado, aunque no estaba segura de lo que era. Pero pudo percibir algo parecido a un brillo dentro de ellos, o quizá el reflejo de las luces del puente. Movió una de sus manos del barandal donde estaba recargado, y sin querer rozó un poco el brazo de la chica haciéndola estremecerse un poco. Yaten dudo de sí mismo unos segundos a la vez que se perdía en el azul de sus ojos -¨sí, creo a que a mí también¨ - le confesó mientras respondía a todas las dudas dentro de su cabeza.
Intenté incluir un poco sobre los problemas de los hermanos Kou en este capítulo, porque creo que debí hacerlo desde antes.
Gracias por sus reviews :)
