Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen. Todos les pertenecen a Toriyama – san, quien aún no me contesta si es que me puede regalar uno jejejeje
Bueno a pedido de varios, (la verdad solo de dos), continuaré esta historia. La verdad, es que si es un fanfic, pero quería terminar un dibujo que tengo sobre este capítulo para así poder subirlo en conjunto. El dibujo esta hecho, pero aún no me animo de pintarlo, por eso no subía el fic. Además, supuestamente estoy estudiando para mi examen a finales de Junio, pero bueno como las ideas siguen llegando y uno tiene que dejarlas fluir y plasmarla en algún lado para vaciar un poco la mente jejeje.
Espero que les guste esta historia una vez más de mi pareja favorita.
Capítulo 2: Ruptura
Ahí estaban otra vez, besándose en el pasillo cerca de la puerta de la habitación de ella. Le molestaban esas escenas casi obscenas que daban como espectáculo antes de meterse a la habitación y hacer bulla. Pasó al lado de ellos, le dio una mirada de furia a la mujer y siguió su camino directo a su sala de entrenamiento. Iba a ser una larga noche para él.
Prendió la cámara de gravedad para entrenar lo puso a 300 tenía que regresar agotado a su habitación no quería escuchar a la mujer gemir, gruñó al recordar que ese molesto insecto se quedaría un par de días más antes de regresar a su planeta. Volvió a gruñir
Estuvo practicando por horas hasta que la maquina fue apagada desde afuera. Maldijo mientras imaginaba como eliminar a la persona que había interrumpido su entrenamiento. La puerta se abrió
No estás un poco solitario aquí adentro, Vegeta - le dijo la mujer saiyajin que lo vio con una sonrisa - no es un poco aburrido estas golpeando unos robot
Vegeta le sonrió - que propones Illyria, quieres ser mi oponente. No durarías ni dos minutos
No estoy sola - le dijo Illyria, señalando a su acompañante que estaba afuera – Kakarotto me acompaña dice que tienes ganas de entrenar. Parece que sintió tu ki con ganas de una pelea – y con una sonrisa maliciosa – así que aceptamos el reto
Vegeta gruñó de alguna forma le molestaba saber que esa peliazul alteraba su ki de tal forma que era fácil de detectar.
Kakarotto le sonrió cuando salió de la nave. Esto sería divertido, pensó Vegeta.
La pelea no se hizo esperar Illyria y Kakarotto atacaron a Vegeta al mismo tiempo, este esquivó sus ataques y les propinó un par de golpes en la cara, los otros retrocedieron. Y volvieron a tomar su pose de ataque, Vegeta les sonrió y en el aire los llamó para que vuelvan a atacarlo. Kakarotto fue el primero en atacarlo mientras Illyria se posicionaba detrás de su príncipe para atacar por sorpresa, pero fue descubierto por Vegeta quien la atacó primero y luego a Kakarotto mandándolos al suelo. Los dos se levantaron y sonrieron, volvieron a tramar un plan para atacar a Vegeta, Illyria fue primero esta vez, Vegeta le sonrió y comenzaron los puñetazos, antes de que Vegeta vuelva a mandar al suelo a Illyria fue reemplazada por Kakarotto que logró propinarle un puñetazo en el rostro a su príncipe, los tres se sonrieron y volvieron al ataque. Fueron varias horas de puñetazos, patadas y lanzamiento de energías. Illyria fue la que se detuvo primero.
Bueno chicos ya me aburrí, me voy a dar un baño y a dormir – les sonrió – ustedes deberían hacer lo mismo
Vegeta y Kakarotto se miraron por unos minutos y también descendieron, mientras Illyria se iba a duchar
Vegeta, parece que tu ki se tranquilizó un poco – le dijo Kakarotto mientras cogía un toalla – lo que sea que te haya estado molestando, deberías dejarlo para mañana
Vegeta gruñó, maldita mujer, pensó – no es de tu importancia – dijo y se fue a las duchas
Kakarotto suspiró y lo siguió, sabía cuál era el problema de Vegeta, siempre era lo mismo cada mes, la visita de Yamsha el novio de Bulma. Cada vez que venía a visitarla, no dejaban dormir a Vegeta, y solo era por dos razones, porque discutían por las noches o porque eran muy ruidosos en su reconciliación. Lastimosamente el único perjudicado era Vegeta que tenía el cuarto al lado de ella, aunque lo más extraño era que una vez le propuso cambiar de cuartos o proponerle al Rey que le asigne otro cuarto a Bulma, pero Vegeta se molestó con él por la sugerencia.
Me voy a dormir, Vegeta - le dijo kakarotto - entrenamos mañana
Vegeta solo agitó su mano en señal de que lo había escuchado, cuando sintió el ki de su guardia alejarse, se acostó en la banca de las duchas, todavía no deseaba regresar a su cuarto, no quería escuchar los gemidos de la mujer peliazul. Había discutido con ella en la mañana, aunque siempre lo hacían, esta vez fue por uno de sus planos, él le había hecho un par de correcciones que eran de las más obvias, y se había burlado de su inteligencia insinuando que su patético novio le estaba contagiando la estupidez. Sonrió al recordar los gritos de la mujer por corregirla delante de todo su grupo de científicos y lo corrió de su laboratorio. Ahora se estaba vengando, lo sabía, y odiaba que se vengara de esa forma.
Se levantó antes de quedarse dormido en la banca, no sentía el ki del noviecillo de Bulma, así que fue a su cuarto descansar. No podía creer que la peliazul se haya conseguido ese tipo de novio, hace dos años que esos dos estaban juntos, según le había comentado Bulma mientras él revisaba uno de los proyectos de ella para mejorar el cuarto de entrenamiento. Ella había comenzado a trabajar en el planeta Vegeta hace un año, al principio el patético humano la visitaba todo los fines de semana, pero desde hace seis meses solo iba cuatro días por mes, y siempre aparecía con un olor diferente de mujer, los olfatos de los saiyajines eran muy sensibles por lo que era fácil detectar el olor de diferentes mujeres en el patético humano, lo cual molestaba inmensamente a Vegeta, sabía que él no era el único que se había dado cuenta, todos los soldados de la guardia real lo sabían y murmuraban cada vez que la veían a ella. Le enfurecía saber que ella no se diera cuenta o que no quisiera darse cuenta, la mujer era una genio pero no podía ver que su novio la engañaba con varias patéticas humanas, y eso estaba afectando también su trabajo. En la mañana él había encontrado errores en sus planos que eran fáciles de detectar, que supuso que el equipo de ella lo había notado también, así que decidió que era mejor que él se las dijera antes que alguien de su equipo le lastimara el orgullo. Después de todo ya estaban acostumbrados a tener grandes discusiones por cualquier tema.
Desde que se conocieron discutían por cualquier cosa – sonrió al recordar la primera vez que había visto a la peliazul. Eran unos niños, sus padres, los Reyes de Vegetasei lo habían enviado a la Tierra para protegerlo y esconderlo del Emperador Freezer quien deseaba secuestrarlo y así tener a todo el pueblo saiyajin bajo sus dominios.
Sus padres habían conocido a los Briefs gracias a Bardock, un soldado de clase baja, él había sido enviado a la Tierra para lograr formar alianza con ese planeta y así poder vencer al lagarto. Al ser la Tierra un planeta lejano creyeron que Freezer no lo había tomado en cuenta, y tuvieron razón cuando el soldado regresó con toda la información del planeta y con el mismo Dr. Brief un genio de la tecnología, quien ofreció su ayuda para eliminar al Emperador y protección al Príncipe en su planeta. Y así Vegeta conoció a Bulma, la niña más extraña que había visto en toda su corta vida, quien no se inclinaba ante él, quien siempre lo reñía por más que sus padres le pedían que lo trate con respeto, con quien siempre discutía por cualquier motivo. Todo un año soportando a la niña y sus locuras, y cuando por fin se le permitió regresar a Vegetasei, la niña lo sorprende con un regalo fuera de lo común. Vegeta observaba el peluche en forma de Ozaru que estaba encima de la cómoda de su cuarto, él le había contado la historia de los Ozarus para asustarla, para que le muestre temor o de lo contrario se transformaría y la aplastaría – le había dicho esa vez – pero la niña en vez de asustarse, se emocionó con la historia y terminó regalándole el peluche.
Vegeta se acostó con el peluche en mano, no sabía porque después de todos estos años aún lo mantenía con él, ese peluche desentonaba con su habitación demasiada pulcra y formal, según le había dicho la científica una vez, solo había una cama, una mesa de noche, una cómoda, un armario y un escritorio. Todo estaba en su lugar, nada salía fuera de su sitio. Puso el peluche a un costado de su cama y notó que no escuchaba ningún sonido de la habitación continua, se cambió rápidamente de ropa y se durmió.
Bulma estaba furiosa en su habitación, no podía estar tranquila, estaba caminando de un lado para otro. Tenía ganas de gritar, de llorar, de maldecir. Unas lágrimas traicioneras caían por sus mejillas, lágrimas de rabia, de dolor. Había vuelto a pelear con Yamsha, su novio, pero estaba vez la ruptura era definitiva. Ya no podía aguantar más las mentiras y los engaños. Se sentó en su cama y se limpió las lágrimas que no dejaban de salir, así que comenzó a buscar pañuelos con que limpiarse en el primer cajón de su mesita de noche, pero lo que encontró fue una caja de cristal con un scouter dentro de ella. Sonrió ante el recuerdo de ese regalo, lo tenía con ella bastante tiempo, siempre lo llevaba a cualquier lugar que viajara, y a pesar de comenzar una relación siempre lo mantenía cerca de ella. Y también fue ese objeto el que le permitió conocer a Yamsha, quien hace dos años era un ladronzuelo que se había introducido a su casa en busca de unos planos que iba a vender a la corporación enemiga, y que había decidido también llevarse ese regalo con él. Bulma fue quien lo atrapó en el acto y lo amenazó con denunciarlo si es que no le devolvía su preciado regalo y cuando él lo hizo ella le ofreció un trato mejor, al ver lo bueno que fue venciendo a sus guardias y toda la seguridad de la Corporación, le dio el puesto de jefe de Seguridad. Al principio desconfió de él pero poco a poco se fue ganando su confianza y su amor, bueno eso fue lo que creyó al principio, que se había enamorado de él, que por fin tendría a alguien con quien estar por siempre.
Ese año fue maravilloso, pasaba bastante tiempo con Yamcha, salían cada vez que el trabajo no se los impedía, él era bastante cariñoso con ella. Pero el siguiente año, fue el peor para Bulma, su papá se enfermó del corazón por lo que no podía seguir a cargo de centro científico en Vegetasei, por lo que Bulma tenía que reemplazarlo, para que su padre pudiera descansar en su casa. Bulma tuvo que darle la mala noticia a Yamsha, de por sí ese último mes estaban casi distanciados por lo proyectos que ella había comenzado y el nuevo empleo de Yamsha, jugador de Beisbol, más la fama que traía con ello, le pidió que se mudara con ella a Vegetasei por un temporada, pero él se negó, le dio como excusa que el equipo estaba yendo muy bien como para abandonarlo en esos momentos, pero le prometió ir a visitarla cada fin de semana. Y así Bulma, tuvo que partir sola ya que su madre cuidaba de su padre y Yamsha no la acompañó por estar de gira. Fue recibida por la realeza, quien la condujo a su antigua habitación, cuando había sido prometida del príncipe, ella se negó al principio creyendo que alguien ya debía de ocupar ese lugar, después que ella renunciara, pero el Rey, le informó que nadie había ocupado esa habitación desde que ella lo había dejado, ni siquiera cuando Vegeta comenzó su breve relación con Illyria.
Los científicos del planeta Vegeta, la trataron bien desde el principio y así comenzó su trabajo en el Laboratorio Central, la primera semana fue un poco difícil, extrañando su casa y a Yamsha, pero este llegó el fin de semana como se lo había prometido y así fueron los primeros 6 meses, pero luego comenzaron las peleas, las mentiras, y lo peor de todo, los engaños. La engañaba con cualquier fanática que lo persiguiera, y le mentía de las formas más descaradas para no ir a verla, una vez le dijo que le habían detectado una enfermedad contagiosa por lo que no podía viajar en casi un mes, era la mentira más tonta para poder irse con una de sus groupies, pero por alguna razón lo perdonaba. Dejaba que la engañara de las formas más descaradas, quizás era porque lo quería o simplemente porque era su recuerdo de la Tierra, sonrió ante ese pensamiento, pero de alguna forma se tragaba sus mentiras por más que sabía que era mentiras, por eso desde hace unos meses había contratado a un detective para que siguiera a Yamsha e investigara desde cuando la estaba engañando y así tuviera toda las pruebas necesarias para poder terminar con él y enfrentarlo con todas las pruebas y destruir sus tontas excusas, lo que más la sorprendió fue que su novio la engañaba desde más tiempo del que ella creía, más de un año que estaba saliendo con sus fanáticas, y eso merecía una retribución, Por lo que Bulma había ideado un plan para la caída de su ex noviecito. No iba a dejar que Yamsha le dejara como una tonta, o no – sonrió recordando sus planes – Había hablado con un inversionista amigo de su padre que era amante del béisbol que comprara el equipo de Yamsha y que lo dejara sentado toda la temporada, sabía que si lo despedían otro equipo lo podía contratar pero ella deseaba que el sufriera un poco, así que lo iba a dejar sentado toda la temporada y si era posible, hasta que termine su contrato, para que así su valor disminuyera, también había conversado con otros dueños de diferentes equipos que le debían favores a su empresa para que no contrataran rápidamente al muchacho. Lo haría sufrir por cada engaño y cada lágrima que ella había derramado por su culpa, por cada equivocación tonta que había tenido en su laboratorio. Le haría pagar por las palabras que Vegeta le había dicho en el laboratorio tildándola de tonta y cornuda.
Volvió a guardar el obsequio del Príncipe mono, como lo llamaba ella mentalmente, y decidió darse un buen baño para eliminar toda la pesadez que sentía y relajarse antes de dormir. Mañana comenzaría una nueva etapa de su vida y debía verla de frente y con una gran sonrisa digna de Bulma Brief, quien no agachaba la cabeza ante nadie, no lo hizo cuando tuvo al Príncipe en su casa hace mucho años y menos lo hará ahora ante un ladronzuelo del desierto.
Continuará
Espero que les haya gustado este capítulo, poco a poco lo continuare. Así que espérenme y espero que les guste tanto como a mí me gusta escribirlo.
Lo arreglé un poco, la palabra groupies hace referencia a lxs fans que buscan intimar con las celebridades que siguen, mayormente se usa el término para lxs que siguen grupos musicales.
Así, Bulma fue prometida de Vegeta una temporada jejejeje, en el próximo capítulo sabremos cómo se libró de ese compromiso, aunque sabemos que de igual forma terminaran junto jejejeje
Disculpen cualquier horror ortográfico que se haya escapado.
Cualquier sugerencia o duda me dejan un review…
