Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen. Todos les pertenecen a Toriyama – san, quien aún no me contesta si es que me puede regalar uno jejejeje
Capítulo 3: Remembranzas
Vegeta salió temprano de su habitación, llevaba una semana con la misma rutina, se levantaba con la salida del sol, se duchaba y se dirigía a la sala de entrenamiento para así poder aumentar su fuerza. De ahí solo salía a la hora del almuerzo, cuando lo buscaban para que se uniera en la mesa con su familia, conversaba poco y luego se volvía a retirar a su sala de entrenamiento. Era una sala de gravedad, acondicionado por el Dr. Brief y Bulma, la mujer escandalosa, desde que lo habían inventado para él, pasaba la mayor parte del tiempo en esa habitación si es que no estaba en misiones o discutiendo con la humana en el laboratorio. Pero debido a su última discusión había decidido no ir más por esa área, a pesar que había tenido deseos de saber el por qué la pareja de la científica se había marchado, pero había decidido mejor no enfrentarse a la mujer, quería disfrutar de la paz que había desde que ese insecto se había marchado.
Estaba entrenando cuando escuchó golpes en la puerta, decidió ignorar el llamado, pero los golpes se volvieron insistentes después de unos minutos.
Príncipe – le dijo Illyria inclinando su cabeza ni bien lo vio aparecer por la puerta – me han enviado para avisarle que tenemos una misión – le entregó una carpeta
Vegeta agarró el archivo que le dio, observó el día de despegue y gruñó, era ese mismo día por la tarde – ¿Quién te dio esto?
El soldado Bardock, príncipe – le respondió rápidamente no sabía que le había irritado a su príncipe, generalmente le agradaban las misiones
Informa a los demás – le respondió más irritado – los quiero en dos horas en el hangar de despegue – Illyria no entendía la irritación de su Príncipe - ¿dónde está Bardock?
Con su padre – le respondió y se marchó ni bien vio la mano del príncipe ordenárselo
Vegeta se giró hacia el salón Real, le molestaba que le dieran misiones sin preparación, pero lo que más odiaba era que lo mandaran a trabajar con la Patrulla Galáctica. La misión era enviada por ellos, solicitaban apoyo para atrapar a unos piratas interestelares que atacaban planetas lejanos. Odiaba a esos debiluchos, y lo que más odiaba era que su padre haya realizado lazos con esos payasos últimamente. Llegó a su destino y sintió el ki de los dos saiyajines con quienes deseaba hablar
¿Por qué tengo que realizar esto? – exclamó, ingresando al Salón y lanzando la carpeta a los pies de su padre
El Rey lo miró ingresar, esperó que su hijo se acercarse antes de contestarle – es un trabajo sencillo, no debería tomarte mucho tiempo
No quiero trabajar con ese grupo de debiluchos – exclamó furioso al ver que su padre no lo tomaba en serio – no podrían acabar ni con un Tsufuro, deberíamos exterminarlos
El Rey miró al cielo como pidiendo paciencia a algún dios que lo escuche, su hijo lo sacaba de sus casillas en algunos momentos – nuestra alianza con ellos es debido a que no los queremos como enemigos – le explicó – ellos tienen alianzas con varios planetas de diferentes sectores – miró fijamente a su hijo – además es gracias a ti que hicimos esa alianza
Vegeta gruñó cuando su padre le recordó por qué hacían tratos con la Patrulla Galáctica.
No tengo porque ir yo - dijo al final
Eres el Príncipe - le respondió su padre - de vez en cuando debes hacerte cargo de formar lazos con ellos, has rechazado varias misiones que ellos han enviado anteriormente - le recriminó - y es un desplante que no voy a permitir que les digas haciendo
Según lo que hemos investigado - intervino Bardock - esos piratas tienen un buen poder de pelea, seguro los encuentras entretenidos
Basta con un escuadrón de tercera clase - dijo el Príncipe cruzando los brazos molesto - no es necesario mi presencia
Irás - le ordenó su padre harto de la discusión - y llevarás a tu escuadrón
Vegeta volvió a gruñir, odiaba a esa patrulla Galáctica y a todos los que la formaban. Salió furioso del gran salón
¿Está seguro que es buena idea hacer que participe en esas misiones? - le preguntó a su Rey
Si quiere hacerse cargo del planeta - respondió el Rey sobándose la frente - tiene que lidiar con nuestros aliados
Bulma estaba revisando los planos de las naves del planeta para poder aumentarles la velocidad. Tenía un buen humor y estaba tarareando una canción conocida de la Tierra, cuando terminara llamaría a su padre para revisarlo de nuevo ya que él había realizado los diseños.
¿Qué haces, hermana? - Le preguntó un saiyajin sacándola de sus pensamientos
¡Tarble! – exclamó sorprendida y sonriéndole - creí que estabas fuera del planeta - lo miró atentamente - vaya que has crecido, ¿cuántos meses te has ido esta vez?
6 meses - le dijo algo avergonzado - tomé una misión que mi hermano rechazó y demoré más de lo debido
Aún eres joven - le dijo Bulma. Era verdad, Tarble tenía sólo 16 años y era un saiyajin completamente diferente a su hermano mayor, el sí sonreía y conversaba más, era más amigable, bueno, más que un saiyajin cualquiera. Herencia de la madre decían, la reina había sido una saiyajin diferente a las demás.
Mi hermano era más fuerte que yo a esta edad - dijo un poco triste, pero le sonrió a Bulma - ¿en que trabajas?
Estoy intentando que las naves viajen más rápido - le explicó - puedes ayudarme con la maqueta - le pidió - puede tomarnos todo el día
No hay problema - le respondió inmediatamente el saiyajin - mi hermano canceló los entrenamientos, está molesto - le comentó - parece que padre lo está enviando a una misión con la Patrulla Galáctica - sonrió - mi hermano es tan fuerte que no quiere aburrirse en esa misión - terminó con admiración al hablar de su hermano.
Bulma no entendía cómo podía admirar al mono cavernícola de su hermano si es que la mayor parte del tiempo lo trataba mal, ella veía como este lo ignoraba o le respondía cortantemente cuando Tarble se le acercaba para conversar. Además siempre dejaba mal herido al pobre chico después de un arduo entrenamiento en el que se encerraban por horas en la cámara de gravedad.
¿Y cuándo parte? - Le preguntó tratando de sonar desinteresada
Hoy en la tarde, hermana - le dijo Tarble sonriendo - vamos a despedirlo, no creo que vaya padre ya que discutieron mucho
Voy a estar ocupada - le dijo, tenía una contradicción de sentimientos, por una parte no quería ver todavía a Vegeta, lo había esquivando toda la semana para que no le saque en cara su rompimiento con Yamsha seguro la vería con una cara de "te lo dije", e iniciaría una batalla verbal, pero por otra parte si deseaba verlo, porque extrañaba esas batallas verbales. Pero su orgullo era más fuerte, el mono cavernícola no había ido al laboratorio como acostumbraba hacerlo, por lo que si él no deseaba verla ella no lo iría a buscar. Además ahora si podía concentrarse mejor en los proyectos y los estaba revisando uno por uno encontrando errores que debía corregir inmediatamente antes de realizar los prototipos
Vegeta se alegraría si es que fuéramos a despedirlo - dijo Tarble - aunque no creo que se demore mucho en la misión parece que el enemigo no es muy poderoso - sonrió - para mi hermano, seguro que yo si me demoraría más tiempo
Ya superaras los poderes de tu hermano - le dijo Bulma animándolo
Ni supera al inútil de Kakarotto - dijo una voz que Bulma conocía bien y lo miró con odio - nadie me supera, mujer - le dijo acercándose a la mesa - Tarble - dijo serio mirando a su hermano, quien agachó la mirada esperando un regaño - enrolla tu cola - su hermano inmediatamente le hizo caso - mientras no esté, entrenaras con Nappa
No me agrada Nappa - le dijo casi en susurro
No me importa - le respondió rápidamente - es el único que te dará un buen entrenamiento - terminó sonriendo
Acaso quieres matar a tu hermano - le defendió Bulma - sabes que Nappa es capaz de mandarlo al tanque por días - ya había visto el resultado de los entrenamiento de Nappa y Tarble, ese saiyajin era demasiado violento y parecía que a nadie le importaba
Así se le quita la estupidez que tiene - le dijo Vegeta
Está bien, hermana - dijo Tarble - Nappa sólo quiere hacer que aumente de poder
Deberías agradecer que Nappa desee perder su tiempo entrenándose - le dijo su hermano mayor
Eres un insensible - le gritó Bulma - pueden matar a tu hermano y no dices nada, ese mastodonte es feliz mandándolo a los tanques
Esa es su función - le respondió sonriendo
Bulma tuvo ganas de golpearlo, pero una interrupción la detuvo
Príncipe - llamaron a Vegeta de la entrada - las naves están listas y Kakarotto llegará en 10 minutos, ¿desea algo más?
Vegeta sonrió y observó a Bulma quien miraba con el ceño fruncido a la saiyajin - muy bien, Illyria, vámonos - le dijo y salió del laboratorio
La saiyajin hizo una reverencia, le sonrió y siguió al Príncipe.
Es un idiota - exclamó Bulma furiosa
Tarble sonrió al ver la reacción de Bulma – es normal que se marchen juntos, hermana, están en el mismo escuadrón – la peliazul lo miró sin comprender – solo son compañeros de misiones, su compromiso no duró mucho – le sonrió ampliamente – Padre aún tiene la esperanza que ustedes retomen lo que dejaron
Bulma se sonrojó levemente – eso fue una tontería de nuestros padres – se concentró nuevamente en sus planos – además, él está muy feliz con sus amantes de turno – hizo una pausa como esperando que Tarble la contradijera, pero éste no dijo nada – y yo no quiero ningún compromiso por ahora
¿Con Yamsha no es serio? – Preguntó al acordarse del humano
Ya se marchó - le respondió después de unos minutos - terminamos
¡Qué bueno! – Exclamó feliz, pero se arrepintió al ver la mirada de la científica - digo por ti - pasó un poco de saliva – no era digno – la mirada de Bulma no cambiaba – no te quería adecuadamente – dijo tímidamente como si fuera una pregunta
Bulma sonrió – quizás tengas razón – posó su mano por el cabello de Tarble sacudiéndolo en señal de cariño – no era el tipo de amor que quería en mi vida
Tu carácter es parecido al de una saiyajin – le dijo sonriendo por la muestra de cariño – es un halago – dijo rápidamente antes que Bulma se enfadara – necesitas a alguien con un carácter parecido a un saiyajin, o un saiyajin de verdad – dijo en un susurro
Bulma no le escuchó y siguió con sus planos y prototipos, Tarble comenzó a ayudarle antes de ir a entrenar con Nappa, no le agradaba el guardia real, pero tenía que entrenar con alguien. Su hermano tenía razón pronto Kakarotto le ganaría en poder y no podía permitirse eso, él era un príncipe debía de ser tan fuerte como su hermano o seguirlo en poder, no ser vencido por otros. Suspiró, convencido de que tendría una semana muy larga.
Nappa – le dijo al saiyajin calvo – te quedaras a entrenar a Tarble – vio la molestia en el rostro del saiyajin – necesito que saques el mayor potencial del mocoso, tiene que ser un entrenamiento exhaustivo, si es necesario envíalo a los tanques – sonrió mientras se lo decía
Su padre no estará muy contento con esa orden – le contestó Nappa – además se ordenó que todo su escuadrón vaya a la misión
Es una misión para tercera clases – le respondió molesto – por eso me llevo a estos incompetentes – le señaló a Kakarotto e Illyria – cumple mis órdenes, sino seré yo quien te envíe a los tanques por una semana – le gruñó furioso
Vegeta, eso dolió – le reclamó Kakarotto – si Nappa desea ir le cambio de lugar, no me anima mucho las misiones con la Patrulla Galáctica – dijo desanimado – hoy Milk iba a preparar una rica cena y me la voy a perder – suspiró
No me importa – le gritó Vegeta, cogiéndolo del cuello – se hace lo que ordene si no desean ser eliminados – lo empujó – suban a sus malditas naves e iniciemos esta misión
Sus compañeros corrieron a sus naves, mientras Nappa los veía marcharse, odiaba entrenar con el otro príncipe, era raro y no le molestaba mostrarlo a los demás. Si lo mandaba a los tanques en el primer entrenamiento era seguro que el Rey lo castigaría, pero si no lo mandaba ni una vez a los tanques, Vegeta lo mandaría a él. Suspiró, no le agradaba estar en esa situación. Esperaba que el primogénito de los Reyes regresara pronto de la misión para que así él se encargue del entrenamiento de su hermano, era el único que toleraba al príncipe menor.
¡NO! – Le gritó a todo pulmón a su Padre, estaban en el Salón Real – no puedes obligarme
El Rey estaba cansado de esa pelea tonta y del comportamiento infantil de su primogénito – no te estoy pidiendo tu opinión – le dijo con los dientes apretados por la furia – cumplirás con el compromiso. Además ya la conoces – le recordó – viviste con ella un año, y todavía tienes su regalo – no sabía porque su hijo guardaba esa cosa, pero tampoco deseaba preguntar, solo lo mencionó para hacerlo callar
Vegeta gruñó, tenía 15 años, no deseaba comprometerse con nadie y menos con la niña rara de ese planeta. Claro que la recordaba, era la niña que lo desquiciaba más, no sabía que era el sentido de la supervivencia, siempre se la había pasado retándolo y gritándole como si fuera su igual. Nunca le mostró el respeto que merecía por pertenecer a la Corona. Gruñó cuando su padre le mencionó el regalo que le entregó esa niña antes que él se marche, ni el mismo sabía porque lo guardaba – Madre dijo que era una muestra de respeto que debemos guardar, como las joyas que te traen los reyes de otros planetas – le respondió, era verdad que su madre le había dicho eso en el viaje de regreso, pero si no se lo hubiese dicho lo más probable era que el igual guardara el recuerdo – además prometiste que cuando cumpliera la edad suficiente podía ir de misiones, no que me comprometerías para quedarme estancado aquí – cruzó los brazos – necesito viajar, pelear con los más poderosos para aumentar mi poder o quieres que sea un debilucho como Tarble
El aludido lo miró – yo no tengo nada que ver en tu pelea, hermano – le dijo en voz baja, era verdad que no era muy fuerte, pero no quería ser una excusa para que su hermano se escapara de su compromiso
La nave del Dr. Brief llegará por la tarde – le dijo su padre con voz fuerte y seria – te quiero en el Hangar para recibirlos y así acompañarnos en la cena, donde se oficializará su compromiso – lo miró fijamente mientras se acercaba a su hijo – no quiero ningún tipo de desplante de tu parte o puedes irte olvidando de la corona, ya que puedo dárselo a Tarble si es que así deseo – esperó alguna respuesta de su hijo mayor, al ver que este no respondió – bien, usarás tu traje oficial – vio a su otro hijo que se reía silenciosamente – tú también estarás ahí – miró a sus dos hijos – todos le daremos la bienvenida oficial al Planeta
La nave que traía a los Brief descendió sin problemas en el Hangar Real. El Rey, los dos príncipes y una comitiva de saiyajines estaban parados esperando que la familia terrestre descendiera. La puerta de la nave se abrió lentamente, los primeros en descender fueron el Sr. y la Sra. Brief, detrás de ellos se encontraban sus hijas y luego tres terrestres más.
Es bueno volverlo a ver, Rey Vegeta – le dijo la Sra. Brief – espero que no se moleste por hacer extensiva su invitación hacia el Rey del Planeta Tierra, al Sr. Ox Satán y su hija
Son bienvenidos – dijo el Rey escuetamente, le daba igual la llegada de los otros terrestres – los soldados les enseñaran sus habitaciones para que se acomoden antes de la cena – miró a su hijo mayor – ¿no tienes nada que añadir?
Vegeta le gruñó a su padre y dirigió su mirada a la menor de los Brief, la observó de pies a cabeza, la belleza de la peliazul era exótica, se veía demasiado frágil, pero su mirada denotaba cierta fiereza, su ceño estaba fruncido, como si estuviera molesta por algo, lo miró con soberbia. Vegeta se molestó consigo mismo al encontrarla atractiva – sigues igual de fea, mocosa – le dijo sonriendo de lado
Soy una belleza, tu eres el que tiene el peor gusto de toda la galaxia – le gritó – para tu información soy la chica más hermosa e inteligente de toda la Tierra – soltó orgullosamente – todos me envidian por mi arrolladora personalidad - todos los presentes se quedaron atónitos ante la respuesta de la chica. Su hermana se rió ante el comentario
Bulma, no seas presumida – le dijo su hermana sonriéndole – has hecho sonrojar a Milk
La niña de cabellos negros que estaba detrás de su padre la miraba con cierta timidez y había retrocedido cuando la peliazul levantó la voz. El Rey Vegeta miró molesto a su hijo pero antes que dijese algo fue interrumpido
Te has puesto más guapo, Joven Vegeta – le dijo la Sra. Brief, acercándose al príncipe – mi Bulmita y tu tendrán los niños más guapos de toda la galaxia – y rió por su comentario
Mamá, no digas tonterías – le gritó Bulma
Espero que su estancia sea de la más agradable – le saludó el menor – soy el Príncipe Tarble, un gusto conocerla Srta. Bulma – le dio un beso en la mano – desde ahora será mi hermana mayor –dijo sonriéndole a su hermano
El Rey hartó por que el recibimiento se estaba demorando más de lo previsto, tosió para llamar la atención de todos – será mejor que se dirigieran a sus habitaciones – miró a los saiyajines que estaban detrás de él – Bardock, acompaña al Sr. Ox Satán y el Rey de la Tierra hacia sus habitaciones
El saiyajin nombrado se inclinó levemente y le indicó a los terrícolas para que lo siguieran
No se preocupe por nosotros, Rey Vegeta – le dijo el Sr. Brief, limpiando sus lentes – mi esposa e hijas ocuparan mi habitación, es amplia entramos cómodamente – le sonriendo
Bulma tiene otra habitación – le dijo el Rey a su amigo – como prometida al príncipe heredero al trono, tendrá la habitación al lado de la de Vegeta
¡¿Qué?! – exclamaron los aludidos al unisonó
Vegeta, acompáñala a su nueva habitación – le dijo su padre ignorando los gritos
No voy a soportar a esta mocosa cerca de mi habitación – respondió molesto
No harás una escena aquí – le dijo su padre entre dientes
Yo te acompañare, hermana – le dijo el menor al ver las miradas de odio que se lanzaban su padre y hermano
Tu si eres un verdadero príncipe – le dijo sonriendo Bulma al niño y tomando su brazo para ser guiada, mientras le mostraba la lengua a príncipe mayor – a ti si te enseñaron modales
Vegeta gruñó ante el gesto de Bulma y se interpuso entre ella y su hermano – me voy a mi habitación – soltó y siguió su camino seguido por Bulma y su hermano menor, quien sonreía disimuladamente.
La cena tampoco fue tranquila debido a las constantes peleas y gruñidos que se lanzaban la reciente pareja. El Rey tuvo que intervenir varias veces para que los adolescentes dejen de gritarse en toda la mesa, haciendo que los demás invitados rieran discretamente o se sonrojaran con la actuación de ellos. El Sr. Brief también tuvo que calmar a su hija en un par de ocasiones, mientras ella gruñía al ver la sonrisa de victoria en la cara del Príncipe mayor.
Debido a la llamada de atención que recibieron de sus padres, Vegeta y Bulma decidieron no discutir en las horas de comida, pero no desaprovechaban las oportunidades que se veían como en los pasillos y en el laboratorio. Bulma comenzó a trabajar con su padre, quien era el Jefe del Laboratorio central de Vegetasei, pero después de una semana el Dr. Brief decidió entregarle el mando a su hija y el liderazgo de los inventos que se estaban realizando. Mientras que el Rey le había dado a Vegeta la orden de un seguimiento continuo a los proyectos del área científica para que la pareja se conociese mejor.
Bulma y Vegeta estaban obligados a asistir a todos los eventos juntos, a sentarse juntos en la mesa y acompañarse cada vez que se retiraban del salón Real. A pesar que no lo quisiese admitir, Vegeta le había tomado gusto a sus enfrentamientos, cada uno tenía una respuesta más mordaz y sarcástica que el otro, ninguno podía quedarse callado. Y pronto se volvió una costumbre acudir a primera hora al laboratorio antes de sus entrenamientos.
Te propongo algo, Vegeta – le dijo Bulma mientras le enseñaba los planos de la cámara de Gravedad – busquemos una idea para zafarnos de este compromiso tonto – Vegeta la miró un poco intrigado – sé que tú también deseas salirte de esta tonta idea de nuestros padres, y juguetear con tu "amiga" – le dijo con cierta molestia, no sabía por qué pero le molestaba que Illyria siempre buscara a Vegeta
Vegeta semi sonrió al ver la mueca de la peliazul – si hablas de Illyria, ella será asignada como parte de la guardia real por lo que debo de entrenarla – no supo bien porque le dio explicaciones a la mujer – ¿cuál es tu propuesta?, mujer
Debe de haber algunas reglas que se puedan quebrantar para que dejemos de estar comprometidos – dejó los planos en la mesa – deben de tener decretos o algo así, ¿verdad?
Existe algunas, mujer – le respondió Vegeta, sonriéndole ampliamente – pero ninguna te favorece
- ¿Qué quieres decir?
El compromiso se puede disolver si es que eres infiel, si traicionas al reino o si le ganas al Rey en combate, y todos ellos te llevaran a la muerte segura – sonrió más - ¿Cuál prefieres, mujer?
- ¿Y porque no peleas tú con tu padre?
- Aún no soy tan fuerte para vencer al anciano
No hay otra regla que se pueda quebrantar sin que me lleve a la muerte – le dijo molesta, porque tenía que morir ella si era tan bella e inteligente – ¿algo que puedas hacer tú?, o es que ya te enamoraste de mí y deseas hacerme tu esposa – le dijo sonriéndole con malicia y acercando su rosto al del príncipe
No seas tonta, mujer – dijo apartándose – también deseo romper este compromiso inútil, tengo que conocer otras galaxias y luchar con seres más poderosos para elevar mi poder – cuando estuvo a una distancia adecuada la volvió a mirar – además quien desearía estar unido a una mujer tan gritona y escandalosa como tu
Y yo prefiero estar muerta antes que quedarme contigo, además hay miles de hombres que desean salir conmigo – le gritó casi dejándolo sordo – yo también quiero conocer el mundo antes de casarme, quiero descubrir nueva tecnología
¿Has tenido pareja en la Tierra?, mujer – le preguntó, la idea le molestaba un poco
Si he salido con un par de chicos – le respondió un poco incomoda con la pregunta – pero no duraron mucho, algunos deseaban el dinero de mi familia y otros me aburrían rápido
Estabas saliendo con alguien cuando tu padre te habló del compromiso – esa idea le molestaba más
Justo acababa de terminar con un chico, cuando mi padre me habló del compromiso. ¿Qué tiene que ver eso? – le preguntó un poco avergonzada
Si ya tuvieses un compromiso previo, el nuestro quedaría anulado porque le perteneces a otro –le dijo cruzando sus brazos
Yo no soy pertenencia de nadie – respondió ofendida – yo soy un alma libre
Vegeta sonrió ante el comentario – busca a ese humano tonto y digan que aún son pareja así el compromiso quedara anulado y podrás regresar a tu planeta
Bulma meditó un poco, no le agradaba la idea de volver a ver a Pierre, su último enamorado, pero si eso le devolvía su libertad, podía hacer un sacrificio – ¿y cuánto tiempo tendría que durar la farsa?
- El tiempo que quieras, pero tiene que ser convincente
Y así una semana después, Pierre llegó a Vegetasai se reunió con Bulma y le informaron al Rey y al Dr. Brief sobre su compromiso. Bulma le pidió perdón a su padre, le inventó una historia en la cual ella y Pierre habían estado saliendo desde hace dos semanas antes que le dijera sobre el compromiso con Vegeta, que ella iba aceptar la decisión de su padre, pero en esos días se había dado cuenta lo mucho que amaba a Pierre por lo que no podía casarse sin amor con Vegeta, que la perdonara pero que no deseaba dejar a Pierre.
Vegeta fingió sorpresa y le recordó a su padre que había una ley donde nadie podía unirse por la fuerza y menos teniendo un compromiso anterior. El Rey se mostró un poco dudoso con el compromiso de Bulma y Pierre, pero luego de un par de semanas en la que la supuesta pareja se veía bien amorosa, y que Vegeta parecía más concentrando en los entrenamientos de Illyria, decidió dar por terminada el compromiso de su hijo con Bulma. El Dr. Brief decidió que era mejor que Bulma regrese a la Tierra hacerse cargo de la compañía y mantenga su relación con Pierre lejos de los saiyaines, así que el Dr. Volvió a tomar el mando del laboratorio principal en Vegetasai.
Príncipe, hemos llegado a la nave de la Patrulla Galáctica – le informó Illyria mientras aterrizaban
No digas cosas obvias – le gritó por el scooter
Perdone – le dijo y cortó la comunicación
Los saiyajines fueron recibidos por el mismo Rey Galáctico y Jaco, un integrante de la Patrulla
Qué bueno es verlo, Príncipe – le dijo el Rey moviendo sus tentáculos nerviosamente – me alegra mucho tenerlo en la base principal
Déjese de estupideces – le respondió molesto Vegeta – ¿dónde está su problema? – Miró a Jaco quien se tensó y bajó la mirada inmediatamente – seres patéticos
Jaco les explicará sobre los inconvenientes que hemos tenido con estos piratas – le respondió el Rey sonriéndole nerviosamente – Jaco – llamó a su patrullero que parecía ido
Sí, claro – dijo el aludido dando un par de pasos adelante – muestra misión es ingresar al planeta que han tomado los Piratas como suyo y apresarlos – casparreó para poder hablar con más seguridad – la misión de su escuadrón, Príncipe, es atrapar a los líderes de los Piratas, son tres: Recoome, Jeice y Burter – les informó – después que ellos sean detenidos, nosotros ingresaremos a arrestar a los demás
Son ex soldados de Freezer – comentó Illyria sonriendo, sabía que esos tipos eran fuertes
Sí – respondió inmediatamente Jaco – parece que varios de sus ex soldados se han dispersado por la galaxia, pero continúan con sus fechorías
¿Y son muy fuertes? – preguntó Kakarotto
Eh – dijo confundido Jaco – si claro, es por eso que el Rey inteligentemente ha pedido su apoyo
Basta de tanta charla – gritó Vegeta – vamos a acabar con esto
Podemos ir en la nave general – les dijo Jaco volviendo a tensarse – ingresamos todos – Vegeta lo miró atentamente haciendo que el patrullero volviera a sudar de los nervios y miedo, los saiyajines no era su raza favorita y menos el príncipe heredero – síganme – dijo casi con un hilo de voz
Esto se pondrá interesante – comentó Illyria detrás de su príncipe – y lo bueno es que tenemos uno para cada uno. No te metas en mi pelea, Kakaratto – apuntó con su dedo al aludido
Y tú no te metas en la mía – le respondió – ni tampoco vamos a cambiar de oponentes
Hecho – le respondió la saiyajin y estrecharon sus manos en señal de acuerdo. Illyria lo jaló de la mano, tomando por sorpresa a Kakarotto y ella le dio una sonrisa felina – si mi oponente es el primero en caer, Kakarotto, me darás la mitad de tu comida por un mes
Kakarotto se separó inmediatamente de ella y la miró con cierto fastidio, con su comida no se jugaba y menos si es que la preparaba su esposa – no te daré mi comida, Illyria, Milk me mataría – eso era cierto, Milk era celosa y si se enteraba que él le iba a dar su comida a otra mujer, no importaría que ella sea humana y el saiyajin, estaba seguro que Milk podía matarlo y enterrarlo en parte trasera de la casa
Illyria se rió ante el comentario de su compañero – cobarde – le dijo y se adelantó para estar más cerca de su príncipe
Al llegar a la nave observaron que varios soldados estaban esperando por ellos. Cuando los tres saiyajines abordaron la nave, Jaco dio la orden para que los demás subieran, unos minutos después, la nave dejaba del planeta. El planeta de los piratas, o como lo había nombrado Jaco, Planeta Tortuga, no estaba lejos por lo que el viaje no iba a demorar más que un par de horas.
Vegeta estaba sentado en la silla principal mirando por la ventana de la nave como esta surcaba el espacio exterior. Desde que había cumplido la edad suficiente para que se le asignen misiones había deseado salir de su planeta a luchar contra cualquier oponente que se le pusiere en frente. El solo quería demostrar que era el más fuerte del universo, que se merecía el título de heredero al trono de la raza más poderosa del Universo, por eso eran sus entrenamientos exhaustivos, sus peleas contra los más fuertes. Por eso, no importaba si es que regresaba directo a los tanques de recuperación después de cada batalla, siempre y cuando saliera más fuerte de estos. Y lo había conseguido, ya era el más fuerte de todo el universo
Después del rompimiento de su compromiso, Vegeta cumplió su deseo de conocer otros planetas, disfrutar de peleas con seres más poderosos, y a la vez hacerse cargo de algunos negocios antiguos de los saiyajines, la venta de planetas vacíos o semi destruidos a otros seres que necesitaban de ellos, las ventas se habían elevado tras la derrota de Freezer, varias especies de extraterrestres sobrevivientes de la destrucción del lagarto estaban juntándose y comprando algunos planetas para volver a empezar su vida. Vegeta logró formar su escuadrón real, haciéndolos más fuertes, luchando con seres más poderosos de la galaxia y devolviendo los planetas que estos habían invadido a sus propietarios – más como efecto colateral ya que poco le importaba los habitantes. Viajó por varias galaxias hasta que se encontró con el padre de Freezer quien no desaprovechó la oportunidad de cobrar venganza por la muerte de su hijo y comenzar con la eliminación de los saiyajines.
La batalla no se hizo esperar y todos los soldados del escuadrón decidieron atacarlo, sabían lo poderoso que era por lo que quieran disminuir cualquier tipo de ventaja que este tuviese sobre ellos, pero lastimosamente él era más fuerte que todos los saiyajines juntos. Vegeta vio morir a dos de sus soldados entre risas del maldito demonio, los humillaba luchando solo con una mano. Y así poco a poco, entre muertos y malheridos, solo Kakarotto y Vegeta eran los únicos que se encontraban de pie, pero estaban cansados, sin energías, golpeados por toda partes de sus cuerpos y humillados por no poder vencer a ese lagarto, aunque ninguno de los dos quería darse por vencidos, así que se volvían a levantar del suelo cada vez que caían, casi apoyándose entre ellos.
En uno de los momentos que se recuperaba de la última golpiza que le había dado King Cold, la vio. Primero creyó que estaba alucinando por los golpes que había recibido en la cabeza, pero luego de ver su característico color de cabello supo que no era ninguna alucinación. Bulma estaba en ese planeta también, escondida entre unas rocas, observando la batalla. Maldijo por lo bajo, ella también estaba en peligro si es que no ganaba la batalla
Kakarotto, levántate – le gritó a su compañero, quien escupía un poco de sangre mientras hacía presión sobre una herida en su brazo – ese lagarto tiene que morir aquí – le dijo viendo hacia el cielo donde King Cold los veía despectivamente
Es fácil decirlo, Príncipe – le respondió su soldado, levantándose y mirando hacia Cold – pero no pienso dejarlo ir – sonrió, el maldito era más fuerte y eso hacia hervir su sangre guerrera
Los saiyajines se elevaron para encontrarse con su oponente y se pusieron en posición de pelea, mientras el lagarto les sonreía – estúpidos monos, me divertiré con ustedes un poco más – y comenzó atacar.
Vegeta y Kakarotto trataron de hacerle algún daño pero otra vez sus ataques no llegaban a su objetivos, eran bloqueados o esquivados con facilidad, cuando llegó el turno de atacar de King Cold, este no tuvo piedad con ellos, sus patadas y puñetazos eran certeros, estómago, brazos y cabeza eran sus lugares favoritos donde darlos. Pronto se aburrió y decidió eliminarlos de un solo ataque por lo que les lanzó una gran bola de energía. Kakarotto lo esquivó, pero Vegeta vio que el ataque estaba en dirección hacia el escondite de Bulma por lo que trató de desviarlo pero solo logró que este le diera de lleno, haciéndolo caer inconsciente a unos metros de ella. King Cold se rió del príncipe y volvió a lanzar otro ataque para así poder eliminarlo, pero kakarotto lo socorrió sacándolo del lugar de impacto.
Cuando Vegeta recuperó el conocimiento vio que el escondite de Bulma estaba pulverizado, sin rastros de ella, el lugar estaba totalmente destruido. La furia se notó en su ojos y el cabello negro de este se convirtió en amarillo apareciendo un aura amarilla alrededor de él. Kakarotto lo soltó inmediatamente, y su príncipe comenzó su ataque contra Cold, sorprendiendo al mismo lagarto ya que Vegeta podía esquivar sus ataques y, además, propinarle unos cuantos golpes certeros.
Pero el príncipe solo dedicaba a atacar con furia y no bloqueaba los ataques que Cold lograba acertar, acrecentando las heridas en su maltratado cuerpo, disminuyendo un poco su velocidad, dándole la oportunidad a King Cold de dejarlo inconsciente con una patada a traición por la espalda y lanzándolo al suelo. Vegeta perdió su aura amarilla al caer inconsciente, lo cual aprovechó el padre de Freezer para lanzarle varias bolas de energía, esperando poder acabar con Vegeta de una vez por todas.
Kakarotto no se quedó a esperar la muerte de su príncipe y se lanzó inmediatamente contra su enemigo, para que así deje de atacar a Vegeta, pero no era rival para King Cold por lo que este lo lanzó con un solo manotazo hacia donde estaba su príncipe.
Morirán juntos – les dijo riéndose y comenzó su ataque de nuevo. Kakarotto levantó el cuerpo de Vegeta para salvarlo, pero igual recibió gran parte del ataque, trató de reanimar a su príncipe pero este respiraba débilmente.
Vamos, Vegeta – le gritó, su brazo estaba gravemente dañado, no dejaba de sangrar y no podía moverlo – levántate
Pero este no abría los ojos, Kakarotto ya estaba seguro que morirían en ese planeta, cuando vio a Bulma acercase a ellos y sin decir palabra alguna, le dio una semilla verde y le indicó que se la comiera. Kakarotto le hizo caso inmediatamente y sintió como todo su cansancio se iba, además sus heridas estaban curadas milagrosamente.
Ayuda al Príncipe – le dijo y se dirigió a Cold, quien al verlo recuperado instantemente se estaba dirigiendo a ellos peligrosamente
Cuando Kakarotto la dejó con el príncipe, ella comenzó a revisar su condición, casi no pudo encontrar su pulso, estaba sangrando por varias partes de su cuerpo, estaba muy mal herido, la peliazul no pudo evitar soltar un par de lágrimas por Vegeta. Se felicitó mentalmente por haber llevado esas semillas del ermitaño a su viaje intergaláctico por si sufría algún contratiempo, trató de que Vegeta se comiera una.
Vegeta, Vegeta – lo llamó varias veces para que pueda recuperar el conocimiento – despierta, por favor. Come esta semilla – se lo puso en la boca.
Vegeta logró despertar con el llamado de Bulma – mujer, que diablos haces en este planeta, deberías marcharte inmediatamente – le recriminó – este no es lugar para ti
Traga esa semilla y deja de hablar – le dijo seriamente – estas muy mal malherido
Vegeta se comió la semilla e inmediatamente logró recuperar toda su energía y sus heridas estaban curadas – ¿qué fue lo que me diste, mujer? – le preguntó mientras examinaba sorprendido su cuerpo al no sentir sus heridas ni un hueso roto por culpa de King Cold
Son semillas del ermitaño – le respondió – las cultivan en mi planeta
¿Cuántas te quedan? – le preguntó mientras se ponían de pie y veía como Cold lanzaba a su soldado casi moribundo a unos metros lejos de ellos
Solo me quedan 4 - le dijo Bulma enseñándole la bolsa casi vacía
Perfecto – le dijo vegeta sonriéndole – dale una a Kakarotto – le señaló al soldado, se transformó en super saiyajin de nuevo y voló a enfrentar a su enemigo – es mejor que te vayas de este planeta, mujer, que la verdadera pelea va a empezar y dudo que puedas soportar nuestro ki – Bulma iba a protestar – no sobrevivirás si te quedas aquí – se le adelantó Vegeta
Bulma arrugó el entrecejo, pero decidió que era mejor hacerle caso. Después que le dio la semilla a Kakarotto para que este se recupere y ayude a su príncipe en la batalla, ella fue en búsqueda de su nave. El poder del super saiyajin y de King Cold era tan fuerte que el planeta temblaba cada vez que ellos chocaban poderes. Bulma llegó a su nave casi gateando, pero para su sorpresa la encontró destruida, al parecer un rayo de energía la había atravesado. Un nuevo ataque de ellos volvió hacer temblar el planeta y ella cayó al suelo, tras luego de pensar detenidamente, decidió que la única forma de salir de ese planeta era con los saiyajines. Así que rogó que Vegeta venciera al lagarto ese sin destruir el planeta y pudiera irse con ellos.
Comenzó a buscar a los sobrevivientes y darles las semillas que ella tenía, tuvo que partir algunas ya que solo le quedaban tres y el escuadrón de Vegeta todavía sobrevivían cinco, trató de juntar a todos para que así pudieran resguardarse de la batalla.
¿Qué sucede, humana? – Le dijo Illyria ni bien recobró la consciencia – ¿dónde está el príncipe? – Se levantó inmediatamente – ¿y el lagarto?
Están luchando los tres – le respondió Bulma de mala gana, ni las gracias le había dado por curarla
- ¿Los tres?
Si los tres, Vegeta y Kakarotto contra King Cold – le dijo Bulma mientras trataba de mover a uno de los saiyajines – podrías ayudarme con tus compañeros, necesito darles estas semillas para que se recuperen
Illyria no le prestó mucha atención, estaba buscando la energía de su príncipe y de King Cold, cuando los encontró comenzó a volar
Espera – le gritó Bulma – no puedes ayudarlos solo estorbarías, los dos están por vencer a ese lagarto, ayúdame con tus compañeros
¿Estorbar? Habla por ti, humana – le dijo molesta Illyria – mi deber es estar al lado de mi príncipe
Bulma le enfureció esas últimas palabras – pues anda para que te maten, mejor me hubiese ahorrado una semilla, mona malagradecida, ellos están en un nivel diferente al tuyo ya están por eliminar a King Cold – le gritaba mientras trataba de mover a los otros saiyajines, ya les había dado las semillas pero todavía no recuperaban el conocimiento
El planeta volvió a temblar fuertemente haciendo que Bulma perdiera el equilibrio, así estuvo por unos minutos, hasta que todo se calmó y poco a poco el cielo se despejó. Bulma fue en busca inmediatamente de Vegeta y Kakarotto, quería saber cómo estaban, aunque más se preocupaba por el primero. Cuando llegó al lado de los saiyajines, estos estaban tendidos en el suelo respirando rápido y malheridos, pero conscientes y sonriendo.
Me alegra que estén bien – les dijo un poco molesta por ver como Illyria trataba de ayudar a Vegeta ponerse de pie
Mujer, no te dije que te largaras de este planeta – le recriminó Vegeta
Lo hubiese hecho, pero malograron mi nave, así que ayude a tus soldaditos a recuperarse – le respondió – agradece que gracias a mi tienes alguien que te ayude a levantarte – le dijo señalando a Illyria
Vegeta se soltó del agarre de Illyria – estoy bien, levántate, Kakarotto, este planeta no sirve para la venta, vámonos de aquí – empujó a su guardia con el pie
Kakarotto se quejó del dolor – Vegeta no hagas eso, tengo un par de huesos rotos
Busca los demás y reunamos las naves, tenemos que revisar cuales están en óptimas condiciones para viajar – le ordenó a Illyria
La saiyajin puso su mano izquierda en su pecho y emprendió vuelo rumbo hacia sus compañeros y en busca de las naves. Vegeta estaba cansado por lo que se sentó en una roca que estaba cerca de él y se apoyó en la pared detrás de ella.
Todavía me queda media semilla – les dijo Bulma a los dos saiyajines – podríamos partirlo para que ustedes puedan estar mejor, quizás no se recuperen totalmente pero no estarán tan agotados
Dáselo a Kakarotto, él está peor – le dijo Vegeta sin abrir los ojos, seguía apoyado en la pared
Bulma le dio el pedazo de semilla a Kakarotto que al momento pudo levantarse del suelo y lograr sentarse – gracias, Bulma – le dijo sonriéndole
Un saiyajin agradecido, deben de ser una sub especie en extinción – dijo Bulma
Gracias a nosotros estas viva, mujer, deberías agradecer eso – le respondió inmediatamente Vegeta
Illyria llegó con sus 4 compañeros – tenemos suerte, príncipe, encontramos 7 naves en buenas condiciones para poder salir de este planeta
Somos 8 – le dijo Bulma
No es nuestro problema como viajas, humana – le respondió Illyria – las naves son nuestras
Ella vendrá en mi nave – le dijo Vegeta
¿Qué? – dijeron al unísono Bulma e Illyria, hasta kakarotto lo vio sorprendido
A menos que desees quedarte en este planeta desierto, mujer – le dijo Vegeta levantándose y viéndola a los ojos – vendrás en mi nave, regresemos al planeta, necesito una cámara de regeneración y Kakarotto también
Vegeta estaba agotado, la pelea se había llevado la mayor parte de su energía y también tenía un par de huesos rotos, no lo quería admitir pero necesitaba llegar a su planeta para curarse rápidamente
Nos vamos – les dijo y se subió a una de las naves más cercanas – ¿te quedas, mujer? – le preguntó a la peliazul
Bulma se sonrojó, las naves de los saiyajines eran unipersonales, solo tenía un asiento para que ellos viajen, así que ella no sabía dónde iba a entrar, por más que observaba no había espacio para ella, el único modo era ir en las piernas de Vegeta y eso la hacía sonrojar más
Mujer, no tengo todo el día, si deseas quedarte avísame para poder partir – le dijo Vegeta sonriendo, hasta eso le dolía y cansaba
Bulma se tragó su vergüenza, y se sentó en las piernas de Vegeta para que la nave pueda cerrarse y así partir. Debido al poco espacio que había estaba acostaba en el pecho del príncipe, por lo que podía sentir los latidos de saiyajin, y ese sonido sincrónico le daba cierta paz. Bulma pudo ver el rostro de Vegeta mejor, le daba ganas de acariciarlo, éste se veía muy apacible, se había quedado dormido ni bien habían salido de la atmosfera del planeta, estaba muy cansado por la batalla, y al parecer algo herido, ya que cuando se había acomodado en el brazo izquierdo de este había hecho una mueca de dolor, por lo que ella volvió a apoyarse en el pecho de él, a los pocos minutos ella también se quedó dormida.
En ese tiempo fue gracias a ella que pudo transformarse, lo dedujo después de un arduo entrenamiento para mantener la transformación. Quiso verla cuando regresaron del planeta pero ella se había marchado antes que él saliera del tanque de recuperación y el orgullo impidió que fuera a buscarla a su planeta, además todavía no era tiempo para que tomara el papel de heredero de su Imperio, ella le había dicho que aún deseaba conocer nuevos mundos, investigar otro tipo de tecnología y él aún deseaba saber hasta dónde podía llegar con esa transformación, Seguir luchando con seres más poderosos. Por lo que decidió dejarla en paz y que cada uno siguiera sus caminos.
Pero ya era hora que comenzara a actuar, no podía dejar que la humana se consiguiese otra pareja de pacotilla, ella había demostrado en varias ocasiones estar a la altura de él. Ya era hora que comenzara la cacería, sonrió ante ese pensamiento.
Continuará…
Casi todo el capítulo han sido recuerdos de Vegeta y sus encuentros con Bulma, pero todo es para que se dé cuenta cuán importante es la peliazul en su vida ya haga algo para atraerla a su lado.
Pobre Jaco, le tiene un miedo terrible a Vegeta, pero bueno como buen patrullero tiene que trabajar con los saiyajines. Me recuerda a su viaje que hizo con Vegeta para rescatar a Trunks, aunque creo que le tiene más miedo a Bulma jajajajaja.
La razón por la que el Rey Vegeta hizo su alianza con la Patrulla Galáctica fue porque Vegeta rompió su compromiso con Bulma, así que necesitaba otro gran aliado para luchar con la imagen de los saiyajines como unos seres sanguinarios. Además, al Rey le da igual, los poderes de la patrulla, les dan buenos oponentes de vez en cuando y una buena reputación ante las galaxias para que así puedan realizar sus intercambios comerciales.
Pobre Tarble, tiene que entrenar con Nappa, no se preocupen no es tan malo con en la serie, solo es muy exigente en los entrenamientos.
Alteré un poco el capítulo anterior, borré el tiempo en años que Bulma recuerda que tiene el regalo de Vegeta. Me di cuenta que si tenían esa edad iba hacer que Gokú y Milk se casaran siendo adolescentes jajajaja. Bueno lo demás si esta casi igual, solo le cambié un par de palabras.
Espero que les haya gustado este capítulo. Gracias por los reviews.
Disculpen cualquier horror ortográfico que se haya escapado.
Cualquier sugerencia o duda me dejan un review…
