Pasaron algunas semanas desde que había comenzado su relación con Liam y se sentía muy feliz por haber tomado aquella decisión. Sobre todo porque solo se veían los fines de semana y eso le permitía tener más tiempo para enfocarse en sus deberes escolares y en los ensayos que debía escribir para sus clases. Había hecho amistad con el chico gracioso de su clase, Neal, a quien conoció en aquella ocasión que su profesor no asistió a dar la clase. Y gracias a Neal estaba sintiéndose más confiada al escribir sus ensayos, pues él los leía y le daba su opinión y ella también lo hacía con los ensayos que él escribía. Por alguna extraña razón, ese jueves se sentía agotada, solo quería terminar con sus clases e irse a su departamento a descansar. Por suerte el fin de semana estaba cerca y podría relajarse un poco. Llegó al edificio donde tendría su última clase del día y abrió la puerta para entrar al salón. Se quedó un poco sorprendida al ver que Lita y Serena ya estaban ahí y parecían hablar de algo importante -¨¿Y ya te lo ha pedido?¨ -preguntó la castaña insistente mientras la rubia se sonrojaba y negaba con la cabeza. ¨¿Qué me he perdido?¨- preguntó Mina acercándose a ellas, -¨Seiya y Serena salieron ayer por la noche¨ - respondió la castaña emocionada -¨¡una cita!¨- sonrió llevándose las manos a la cara. El rostro de Serena estaba de un brillante color rojo y se encogía cada vez más en su asiento para esconderse -¨basta Lita¨- suplicó. Mina dejó sus cosas sobre la mesa frente a ella, y se acomodaba en su asiento mientras la castaña sonreía alegremente -¨¿y si llega a hacerlo?¨-decía mientras se quitaba las manos de la cara -¨¿le dirías que si?¨ -preguntó prestando suma atención a cualquier movimiento que pudiera hacer la rubia de coletas que ahora jugaba con sus dedos con la cara completamente roja -¨no lo sé¨- fue lo único que dijo sin levantar la mirada. Mina rió al verla de aquella forma, pues así se sentía ella algunas semanas atrás -¨descuida, Serena¨- le dijo- ¨pronto te darás cuenta de lo que en realidad sientes¨ -terminó de decir tranquilamente, como si aquellas palabras estuvieran dirigidas también para ella. La castaña solo dijo -¨tiene razón¨ - y sonrió mientras volvía a acomodar su asiento, alejándolo un poco del de Serena, cuando Mina preguntó -¨pero aun así me gustaría saber ¿qué ocurrió?¨ - sonrió mientras recargaba su codo sobre la mesa frente a ella y fijaba su atención en Serena que solo se cubría la cara con las manos para esconderse -¨pues..¨- comenzó a decir mientras buscaba las palabras adecuadas para contarles.

(Flashback)
Llamaron a la puerta -´ya está aquí´- pensó mientras tomaba su bolso y bajaba las escaleras de su casa para evitar que alguien atendiera la puerta antes de que ella lo hiciera -¨mamá, voy a salir, regreso pronto¨ - gritó mientras estaba por llegar a la puerta. Se detuvo frente a ella y respiró hondo, armándose de valor. Exhaló y abrió la puerta -¨hola¨ - decía con una linda sonrisa el chico tras la puerta. ¨Serena¨ - llamó su madre acercándose a ella haciéndola sobresaltarse -¨¿cómo que vas a salir?¨ -preguntó una vez detrás de ella mientras colocaba sus manos a sus costados en señal de que no estaba de acuerdo. La rubia se ruborizó y ya con la puerta abierta solo se volteó a su madre y le dijo -¨si, yo.. bueno¨- balbuceaba sin poder explicarse cuando fue interrumpida por su madre al ver al guapo chico en la puerta -¨¿A dónde van a ir?¨ - preguntó seria alzando una ceja. Por lo general su madre era muy amable, pero sabía que Serena no era muy buena en la escuela y preferiría que no se distrajera entre semana. ¨Buenas noches, señora¨- dijo el chico -¨solo había invitado a su hija a tomar un café aquí cerca, pero si no está de acuerdo podría ser en otra ocasión¨ -terminó de decir amablemente mientras la rubia sentía que moría de vergüenza -¨buenas noches, joven¨ -decía la mujer no muy convencida, pero complacida que al menos se había dignado a preguntarle si estaba de acuerdo -¨¿y la traerás a casa antes de las 9 pm?¨ -preguntó con el mismo tono serio. El chico le sonrió -¨por su puesto, estará de vuelta a la hora que usted decida¨- le dijo amablemente, a lo que la mujer no muy convencida se volvió a su hija -¨está bien¨- decía -¨que se diviertan¨- cambió su semblante serio por uno más relajado y se despidió de ellos. ¨Lo siento mucho¨- decía la rubia mientras cerraba la puerta para salir, -¨descuida¨- decía el chico sonriendo divertido -¨yo también cuidaría bien de ti¨- terminó de decir mientras se dirigían a su auto y la rubia se sonrojaba un poco de nueva cuenta. Le abrió la puerta del impecablemente brillante convertible color rojo para que pudiera subir -¨gracias¨- dijo la rubia mientras se sentaba y el chico cerró la puerta. Rodeó el auto y subió -¨¿y a dónde quieres ir?¨-le preguntó mientras se ponía el cinturón de seguridad, -¨creí que iríamos por un café¨- dijo la rubia mirándolo confundida. El chico se volvió hacia ella y le sonrió frunciendo un poco el ceño -¨si, pero creí que tenías algún lugar en mente¨ -dijo, -¨pues no, tú fuiste quién me invitó por un café¨ -decía la chica confundida con cara de puchero haciéndole reír -¨de acuerdo¨- decía el chico mientras encendía el auto -¨ya sé a dónde iremos¨- terminó de decir mientras comenzó a conducir. Casi no dijo nada la rubia desde que habían salido de su casa, parecía una niña emocionada por su primer viaje. Veía con atención las luces de los edificios y todo lo que había fuera de la ventanilla del auto, aunque no muy seguro sí lo estaba haciendo porque estaba nerviosa o porque en realidad le gustaba ver todas esas cosas -´pero es muy linda´- pensó para sí mientras conducía y la veía de reojo.
Pasados unos minutos la chica se volvió a él -¨¿hasta dónde vamos a ir?¨- preguntó un poco inquieta -¨recuerda que tengo que estar en casa antes de las 9 pm¨ -dijo cruzándose de brazos fingiendo indiferencia, el chico rio un poco -¨descuida, ya casi llegamos¨- respondió sin despegar la vista del frente. La chica hizo cara de desagrado por no saber a dónde se dirigían, pero optó por continuar admirando lo que había fuera del auto. Al cabo de unos minutos, estacionó el auto frente a un lugar que parecía un tanto elegante pero casual. ¨¿Parlour?¨-preguntó la chica mientras salía del auto después que el chico abriera su puerta, -¨¿no te gusta este lugar?¨ -preguntó alarmado mientras la chica observaba aquel lugar como si fuera una mala elección -¨nunca he venido aquí¨- dijo la chica encogiéndose de hombros y detectando un aroma muy peculiar, entre caramelo y chocolate -¨no parece que tengan café¨ - terminó de decir mientras el chico cerraba la puerta del auto. ¨Pero claro que tienen café, y muchas cosas más¨ -sonrió -¨prometo que te gustarᨠ- dijo mientras esperaba que la chica respondiera -¨y si no te gusta, podemos ir a otra parte¨- terminó de decir encogiéndose de hombros. No muy segura de qué esperar, pero atraída por aquel delicioso aroma caminó hasta la puerta. Alcanzó a ver desde la ventana que el lugar estaba muy lleno, lo que debería indicar que era un buen lugar. Entraron al lugar y parecía muy agradable, con suaves colores aperlados en las paredes mezclados con un tono café claro y sencillas mesas de los mismos colores. En el centro del lugar había una enorme barra rodeada de bancas, y detrás de ella parecía estar situado un bar con distintos tamaños de copas y algunas frutas que decoraban la pared. La chica de la entrada les llevó hasta su mesa y se retiró -¨huele muy rico¨ -decía la rubia mientras abría con emoción el menú que tenía en sus manos y comenzó a leer todas las opciones. Helados de todos los sabores, copas de helado con diferentes jarabes, bebidas preparadas con helado, ensaladas, pastelillos, tés, café, vinos y cervezas. Cambió las páginas del menú y regresó a la segunda opción emocionada -¨creí que querías un café¨- bromeó el chico al verla regresar rápidamente a aquella página, -¨no sabía que tendría tantas opciones¨ -sonrió -¨¿qué me recomiendas?¨ -preguntó sin despegar los ojos del menú. El chico rio un poco al verla -¨no lo sé, ¿qué sabores son los que te gustan?¨-preguntó mientras cambiaba la página para ver las opciones, -¨chocolate, vainilla, nuez, pistache y …¨ -decía la chica mientras separaba el menú de ella -¨Seiya, son muchas opciones¨ -fingió llorar de desesperación haciendo que el chico riera de nuevo -¨y cuestan demasiado¨ -terminó de decir mientras regresaba la mirada al menú. El chico negó con la cabeza -¨por eso no te preocupes¨- le dijo tranquilamente- ¨además, vale la pena¨ -terminó de decir. La rubia encontró al elegido -¨pero Seiya¨- se quejó -¨¿no crees que £16 por un delicioso helado de chocolate y vainilla con nueces macadamia y galletas de chocolate con crema batida y más chocolate es demasiado?¨ -preguntó la chica mientras sentía que estaba por comenzar a babear al imaginarlo -¨porque suena delicioso¨ -despegó la mirada del menú y la dirigió al chico, -¨Serena, deja de preocuparte por esas cosas¨ -le dijo sonriendo -¨puedes pedir todo lo que quieras¨ -terminó de decir a lo que la chica sonrió dulcemente llena de emoción.
Llegó la encargada de tomar su orden y Serena pidió la enorme copa de helado Chocolossus, que acababa de describirle al chico, mientras él optó por una malteada de chocolate. ¨Ahora me siento como una glotona¨ -dijo la rubia haciendo cara de puchero cuando se retiró la mujer, -¨¿pero por qué?¨ -preguntó el ojiazul confundido, -¨pues esque solo has pedido algo sencillo y yo pedí el helado más grande¨ -respondió apenada. El chico rio divertido -¨¿y qué tiene de malo?¨ -preguntó -¨elegiste el mejor helado, te lo aseguro¨-sonrió mientras la veía a los ojos -¨pero bueno, ahora que ya estamos aquí ¿por qué no me cuentas un poco sobre ti?¨ -preguntó mientras colocaba un brazo sobre la mesa y volteaba un poco su cuerpo para dirigir toda su atención a ella. ¨¿Sobre mí?¨ -preguntó la rubia sonrojándose un poco -¨¿pero qué más puedo decirte? Ya te he contado de mí en otras ocasiones¨ -dijo mientras jugaba con la servilleta de tela que tenía sobre las piernas. ¨No lo sé¨ -dijo el chico mientras recargaba su mejilla sobre la mano que tenía sobre la mesa -¨¿qué es lo que no sé de ti?¨- preguntó interesado haciéndola sonrojarse un poco más, -¨pues, no lo sé. Soy muy transparente, Seiya. Y creo que no hay nada interesante que decir¨ -se encogió de hombros y el chico la interrumpió -¨pero eres muy interesante, por eso quiero conocer más de ti¨ - dijo -¨Serena, creo que ya te has dado cuenta de que me…¨ -decía cuando fue interrumpido por la chica que traía sus helados. Una malteada de chocolate con crema batida y una cereza para el chico, y una enorme copa con 3 sabores y crema batida con jarabe de chocolate y galletas decoraban el helado de la rubia -¨que disfruten¨ -dijo la chica y se retiró. ¨Se ve delicioso¨ - decía la rubia mientras tomaba uno de los cubiertos para comer su helado con emoción. ¨Serena¨ -llamó el chico -¨sobre lo que te decía hace un momento¨ -hizo una pausa al ver a la hermosa chica frente a él disfrutar de aquel helado como si fuera una pequeña niña -¨¿si sabes a lo que me refiero, verdad?¨ - preguntó un poco nervioso mientras la chica lo veía confundida, -¨¿qué quieres decir?¨-preguntó sin comprender. El chico sonrió dejando escapar un pequeño suspiro de decepción -¨no es nada¨ -hizo una pausa- ¨y entonces, ¿qué te ha parecido el helado?¨-preguntó cambiando el tema mientras la chica asentía con la cabeza mientras disfrutaba de otra cucharada de su delicioso helado -¨¿quieres probarlo?¨ -preguntó mientras tomaba un poco para ofrecerle. Dirigió la cucharada llena de helado de chocolate a los labios del chico -¨anda, abre¨ -le pidió -¨tienes que probarla¨ -le dijo sonriente mientras obedecía -¨no tienes por qué alimentarme¨ - bromeó mientras la chica retiraba la cuchara de los labios del chico, -¨y tú no hables con la boca llena¨- le dijo viéndolo de reojo, -¨disculpa¨ -dijo el ojiazul -¨pero no me has dado tiempo de negarme¨ -se encogió de hombros -¨pero muchas gracias, es mi helado favorito¨ -terminó de decir mientras limpiaba su labios con una servilleta. La rubia sonrió -¨también es mi helado favorito¨ - y tomó una cucharada con galletas para comerla con emoción, -¨que casualidad¨- dijo el chico -¨¿qué más tendremos en común?¨- preguntó mientras miraba los hermosos ojos azules de la chica frente a él, quién parecía ignorarlo -¨no lo sé, ¿por qué mejor no me lo dices tú?¨ -preguntó la chica dirigiendo su mirada a la de él. Sonrió -¨de acuerdo¨ - comenzó el chico -¨tengo una madre que se preocupa por mí, tal como tú¨- hizo otra pausa para pensar -¨me encanta el helado de chocolate, y por lo que veo a ti también¨ -dijo mientras continuaba viéndola a los ojos -¨los dos tenemos los ojos azules, solo que los tuyos son muy lindos¨ -hizo que la chica se sonrojara y continuó- ¨vamos a la misma universidad, hablamos el mismo idioma¨ -decía mientras su espalda reposaba contra el respaldo del asiento y pasaba un brazo por detrás del respaldo -¨y ambos conocemos a Lita¨ -terminó de decir con una gran sonrisa. ¨¿Solo eso?¨ -preguntó la chica -¨tramposo, me has dicho puras cosas que ya sabía¨ -dijo la rubia acusadoramente mientras el chico reía, -¨¿y entonces que esperabas qué dijera?¨ -preguntó seductoramente, -¨no lo sé¨ -dijo la chica encogiéndose de hombros -¨algo que no fuera tan obvio¨ -terminó de decir mientras llevaba otra cucharada a sus labios. Se quedó unos segundos observándola -¨¿y si te digo que quisiera ser esa cuchara para poder tocar tus labios?¨ -preguntó haciendo que la chica se sonrojara como un tomate y no dijo nada -¨¿o sigo diciéndote algo muy obvio?¨ -volvió a preguntar mientras la chica continuaba evitando su mirada. Tras unos segundos de silencio, al fin preguntó tímidamente -¨¿y por qué tendrías que ser una cuchara?¨ - tomando al chico por sorpresa, quien solo se limitó sonreír al escucharla decir eso y continuó bebiendo su malteada mientras buscaba su mirada. Por no recibir respuesta, dirigió su mirada a la de él que ya estaba sobre ella y sintió como su corazón se aceleró un poco. Algo había cambiado en su mirada, había un brillo dentro de sus ojos que le obligaba a prestarles más atención -´pero que tonta´ -pensó para sí mientras sonreía apenada y bajaba la mirada. Pasó un mechón de cabello que cubría su frente atrás de su oreja y volvió a encontrarse con los ojos del chico frente a ella. ¨¿Les ofrezco algo más?¨ -preguntó la chica que les tomó la orden interrumpiendo aquel momento, -¨no, gracias¨ -dijo el chico -¨solo la cuenta¨ -pidió mientras la chica se llevaba la copa de la malteada vacía y les indicaba que enseguida regresaba.
La rubia terminó de comer lo que quedaba de helado en su copa y la chica les entregó la cuenta. Seiya sacó su billetera y dejó el dinero sobre la cuenta que reposaba sobre la mesa -¨recuerda que tengo que regresarte a tu casa antes de las 9¨ -le dijo a la rubia y esperó a que le indicara que estaba lista para levantarse y salir del lugar. Abrió la puerta mientras la chica que los recibió les agradecía su visita. Caminaban a paso lento hacía su carro sin decir nada. Serena con las manos entrelazadas frente a ella y dirigiendo su mirada al piso, y Seiya con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón y mirando a la chica a su lado. Una vez que estaban frente al auto, ninguno de los dos parecía querer irse. Se acercó a abrirle la puerta del auto, pero al sentirla ahí tan cerca de él no se atrevió a hacerlo. La rubia se volvió para encontrarse con los ojos del chico que la miraba dudoso de abrirle la puerta del auto -¨¿ocurre algo?¨-preguntó nerviosa por tenerle tan cerca de ella. El chico negó con la cabeza y le dedicó una dulce sonrisa mientras bajaba su mirada a sus labios -¨solo¨- comenzó a decir y regresó la mirada a sus ojos -¨me quedé pensando en lo que dijiste hace un momento¨- decía mientras la chica se sonrojaba un poco, -¨¿ah si?¨- preguntó tímidamente -¨¿y qué piensas ahora?¨- pronunció con un poco de dificultad mientras el chico acercaba su cuerpo al de ella. La tomó por la cintura con delicadeza y volvió a bajar la mirada a sus labios mientras acercaba su rostro al de ella -¨sigo pensando que¨- decía mientras subía la mirada de nueva cuenta a sus ojos -¨me gustaría ser una cuchara¨ -terminó de decir mientras la atraía más a él. Cerró los ojos mientras sentía cómo sus labios se posaban sobre los suyos, y en lo que pareció una fracción de segundo se separaron bruscamente -¨pero¨- comenzó a decir el chico al separarse de ella -¨me gustó más tu idea¨ -dijo mientras abría los ojos para verla. ¨¿Qué quieres decir?¨-preguntó con dificultad mientras sentía que su corazón saldría de su pecho y abriendo un poco los ojos, -¨pues¨- comenzó a decir mientras volvía a acercarse a su rostro -¨me has dicho que no tenía que ser una cuchara, y¨ -sus labios prácticamente estaban a unos milímetros de los suyos -¨que podría besarte¨ -terminó de decir mientras juntaba sus labios de nueva cuenta en un dulce y lento beso con sabor a chocolate. Se separó de ella con un esfuerzo sobre natural, y pegó suavemente su frente con la de ella sin abrir los ojos y permaneció así unos segundos, para volver a besarla en un rápido movimiento que tomó a Serena por sorpresa y sintió como la acercaba más a él con suavidad, y se perdía en otro dulce y lento beso de aquellos labios tan suaves. Con otro esfuerzo sobre natural se separó de ella y la miró a los ojos sonriendo -¨creo que me ha gustado más el sabor del helado al probarlo de tus labios¨ -dijo mientras la soltaba y abría la puerta del auto, Serena se sonrojó un poco y subió al auto. Rodeó para subir del lado del conductor y cerró la puerta, quedándose quieto por unos segundos escuchando el sonido del cinturón de seguridad del asiento a su lado y se volvió rápidamente a la chica y la tomó suavemente de la nuca para atraer su rostro al de él y volvió a besarla con ansias de sentir sus labios juntarse con los suyos. Acarició su rostro con su pulgar y regresó la mano para sujetarla de la nuca y aumentar un poco la intensidad de aquel suave beso. ¨Seiya¨ -dijo la chica en un hilo de voz con dificultad por no querer apartar sus labios de los de él -¨ya es tarde¨- intentó decir de nueva cuenta, -¨lo sé¨- dijo el chico- ¨me has hecho adicto a tus labios¨ -le dijo mientras la besaba con aquellas ganas de no tener que separarse de ella, pero volvió a llamarlo -¨Seiya¨- con la respiración entre cortada y acariciando su mejilla con un suave roce de su dedo pulgar. Se separó de ella lentamente y tragó saliva con dificultad -¨tienes razón¨- dijo mientras abría los ojos para ver el hermoso rostro de la chica y le sonrió para volver a acomodarse en su asiento y ponerse el cinturón de seguridad. Encendió el auto y comenzó a conducir de vuelta a la casa de la chica.

(Fin del flashback)

¨En realidad no pasó mucho¨- decía Serena intentando que su mentira sonara convincente -¨solo comimos un helado, conversamos y después me llevó a mi casa¨ -se encogió de hombros cerrando los ojos después de recordar todo lo sucedido. ¨¿Y por qué sonríes así?¨ -preguntó acusadoramente la castaña -¨¿acaso estás escondiendo algo?¨- dijo llevándose una mano a la barbilla en señal de sospecha. El profesor estaba entrando al salón y Serena solo se dignó a decir -¨no estoy mintiendo¨- sonando segura de sí misma -¨no pasó nada¨ -sonrió nerviosamente mientras movía la mano de arriba a abajo, como sin darle importancia a lo que decía. La castaña alzó una ceja mientras la rubia se volteaba a sacar su libro de su bolso y aprovechó para voltearse para Mina y le dijo en voz baja -¨no le creo nada¨ - frunció el ceño -¨¿y tú?¨ -preguntó. Mina negó con la cabeza como su cómplice -¨Serena no es muy buena mintiendo¨ -continuó la castaña -¨solo espero que Seiya se lo pida pronto¨ - sonrió mientras se agachaba un poco para tomar un libro de su bolso.
Al terminar su clase, las tres chicas salieron del edificio para encontrarse con dos guapos chicos sentados en las escaleras que estaban por bajar -¨Mina¨- dijo en voz baja la castaña tomándole del brazo un poco nerviosa, la aludida se volvió a ella y le sonrió para tranquilizarla un poco. ¨¿Se han perdido o esperan a alguien?¨- preguntó Mina a los chicos mientras comenzaba a bajar los escalones dejando un poco atrás a sus amigas. Los chicos se voltearon al escucharla -¨estamos perdidos¨- decía el chico de cabello dorado mientras el otro se levantaba de donde estaba sentado y se le unía -¨pero por suerte, ustedes podrán ayudarnos ¿cierto?¨- preguntó -¨buscamos un buen lugar para ir a cenar¨- volvió su mirada a la rubia de coletas que tanto le gustaba -¨seguro ustedes sabrán de alguno ¿no?¨-y le guiñó un ojo haciéndola sonrojarse un poco. Mina sonrió al verlos -¨por supuesto que saben¨ -dijo mientras volvía a subir algunos escalones para hacer que las chicas bajaran -¨vamos, no sean tímidas¨- les dijo en voz baja para luego continuar -¨es su día de suerte¨- sonrió mientras se detenía frente a los chicos que parecían no percatarse que era ella quién hablaba -¨aquí tienen a las mejores guías turísticas de la ciudad¨ -le guiñó el ojo a sus amigas y comenzó a alejarse -¨espera¨- le llamó el ojiazul -¨¿no vas a acompañarnos?¨- preguntó mientras se acercaba a ella que solo negó con la cabeza, -¨no quisiera ser la única sola¨- le dijo en voz baja y le guiñó el ojo. El chico rió y le dijo en voz baja -¨¿quieres que invite a alguien? Yaten debe estar por aquí¨ -volteó a los lados por si acaso lo veía cerca. Mina sintió como un nudo se le formó en el estómago y le dijo alarmada-¨Seiya, tengo novio¨- y el chico la miró extrañado -¨¿el tipo de Brighton?¨ - preguntó con un poco de desagrado y ella solo se limitó a asentir con la cabeza -¨vaya, no lo sabía. Pues aun así podrías acompañarnos¨ -dijo encogiéndose de hombros. Pero volvió a negarse y se despidió -¨que la pasen bien, y¨-le dijo en voz baja- ¨te advierto que Lita tiene prisa por tener una prima¨ -dirigió su mirada a la rubia haciendo que el chico riera y le dijo -¨ni que lo digas, ya la conozco¨ -le sonrió y el chico y se despidió agradeciendo la advertencia y dándose la vuelta para llegar hasta el grupo que le esperaba.

Mina abrió la puerta de su edificio y caminó hasta el elevador. Presionó el botón para esperar que las puertas abrieran -´¿por qué habrá sugerido invitar a Yaten?´- pensó -´creí que no se llevaban bien´ - se cruzó de brazos -´¿acaso creerá que me gusta?´- pensó alarmada -´¿pero cómo podría creer tal cosa?´- rió para sí-´como si fuera a fijarme en alguien como Yaten´- mintió mientras veía las puertas del elevador abrirse y subió. Presionó el botón de su piso y se recargo contra la pared -´se vió muy sorprendido cuando le dije que Liam era mi novio ¿no le agradará?´- continuó pensando -´¿o sería acaso que esperaba que Yaten y yo algún día saliéramos?´- sacudió su cabeza -´son alucinaciones mías´- rio para sí-´sí que necesito descansar´-terminó con la conversación en su interior y esperó que las puertas se abrieran en su piso. Justo estaba por salir cuando se encontró con la chica de cabello dorado -¨hola¨- le dijo y notó que iba acompañada de hermosa chica que se presentó en el parque. Ambas chicas le sonrieron -¨¿cómo estás, linda?¨- le preguntó Haruka mientras le daba espacio para que saliera del elevador, -¨muy bien gracias, ¿y ustedes?¨- preguntó sonriente. La chica de cabello aguamarina le sonrió y amablemente dijo -¨bien gracias¨- a lo que Haruka interrumpió -¨justo estábamos por ir a cenar, ¿gustas acompañarnos?¨- preguntó. Mina rio nerviosa -¨no, muchas gracias. Tuve un día muy largo, y necesito descansar¨ -agradeció -¨pero provecho, que disfruten su cena¨ - decía mientras estaba por despedirse. Haruka presionó el botón del elevador -¨Mina¨- le llamó seriamente -¨¿sigues con ese chico?¨- preguntó sin voltear a verla, Mina parpadeó muchas veces sin comprender -¨si¨- dijo tímidamente. Haruka se volvió a ella con semblante muy serio y solo le dijo -¨ten mucho cuidado con él¨ - y subió al elevador que acababa de abrir sus puertas. ¨Hasta luego¨- dijo sonriente la chica de cabello aguamarina y las puertas del elevador se cerraron dejándola aún más desconcertada -´¿qué quiso decir?´- se preguntó Mina mientras se daba la vuelta para dirigirse a su departamento. Sacó la llave y abrió la puerta -´¿es que acaso no les ha agradado Liam?´- volvió a preguntarse mientras dejaba su bolso sobre la mesa de la cocina. Puso a calentar un poco de agua para hacerse un té y se quitó la chaqueta y la acomodó en el respaldo de la silla. Tomó su bolso y fue hasta su cuarto para dejarlo sobre la mesa y soltar su cabello, para después tomar su pijama y entrar al baño a cambiarse -´¿será que algo vieron en Liam?´- se preguntó mientras se veía al espejo cuando se ponía su pijama -´¿o qué es lo que me quieren decir?´. Salió del baño y dejó su ropa en el canasto de ropa sucia. Se quitó los aretes y el delicado collar y los dejó en su joyero, tomó su teléfono móvil para luego ir a la cocina a prepararse algo de cenar -´por cierto que no he sabido nada de él en todo el día´-pensó mientras encendía la pantalla del teléfono y lo buscaba entre sus contactos para enviarle un mensaje de texto y desearle una buena noche. La tetera que estaba sobre la estufa hizo un ruido y le indicó que el agua estaba lista. Apagó la estufa y tomó una taza y un sobre de té -´¿por qué Haruka dijo que debo tener cuidado con él?´-se preguntó mientras servía un poco de agua dentro de la taza.

Después de una agradable cena, se despidieron y llevó a Serena a su casa, mientras Andrew muy amablemente se ofreció a llevar a Lita -´que sacrificio tan grande´-rio para sí mientras conducía a su casa. Había convivido con ella de nuevo, y cada segundo a su lado le gustaba más. Porque era autentica, no como el resto de chicas que conocía que solo pretendían ser algo que no eran. Y casi siempre solo lo buscaban por dinero o porque querían a alguien que les regalara cosas lindas o las llevara a los mejores lugares. Pero Serena era distinta, y muy linda -´no, no solo eso´-pensaba -´es hermosa y graciosa´-dijo para sí. La había dejado en su casa y había tenido la oportunidad de besar sus labios de nueva cuenta, y solo con recordarlo volvía a sentir las mismas ganas de hacerlo y no tener que alejarse de ella por nada. Estacionó el auto junto al de su hermano y bajó de él. Abrió la puerta de su casa y escuchó voces provenientes de la cocina -¨ya estoy harto de ella, no la soporto¨- decía el platinado -¨debe entender que ya terminó hace mucho¨- se le escuchaba frustración en la voz. Entró a la cocina para encontrarse con su hermano y su hermosa madre teniendo una seria conversación nocturna como solían hacerlo -¨buenas noches¨- dijo el ojiazul -¨disculpen, no quise interrumpir¨- dirigió su mirada al platinado. ¨Buenas noches, hijo¨- dijo la mujer -¨no interrumpes¨- continuó después de acercarse a besar su mejilla -¨¿verdad Yaten?¨- preguntó esperanzada de que pudieran incluir a Seiya a la conversación. El platinado cerró los ojos conteniendo su frustración -¨no¨- dijo secamente y abrió los ojos para dirigirse al recién llegado -¨Chelsea no ha dejado de molestarme¨ - confesó mientras el ojiazul se sentaba a la mesa a acompañarlos y no pudo evitar reír -¨¿la psicópata ha vuelto?¨- bromeó haciendo que Yaten se molestara aún más. ¨Seiya¨- reprochó su madre -¨no la llames así, y no te burles, es algo serio¨ - dijo y el ojiazul se volvió a ella abriendo los ojos -¨madre, es que no hay forma de referirte a ella sin faltarle al respeto¨ -decía mientras ponía los brazos sobre la mesa para recargarse -¨le hizo la vida imposible a Yaten¨- se volvió a su hermano -¨y tuviste que soportarla por mucho tiempo¨ - terminó de decir haciendo un gesto de desagrado. El platinado dejó salir un suspiro de frustración -¨ni me lo recuerdes¨- le dijo a su hermano -¨y ahora mi padre ha decidido invitar a los McQuillen a todos los eventos, y no se me despega¨- decía llevándose las manos a la cabeza -¨¿no hay forma de que le dejes elegir todo lo que quiera de las tiendas solo para que me deje en paz?¨-preguntó a su madre que solo negó con la cabeza -¨pero ya no la soporto¨- dijo molesto. ¨Lo sé, hijo. Pero tendrás que soportarla solo un poco más. Lo siento mucho, ojalá pudiera hacer algo para ayudarte¨- se disculpó la mujer y se levantó de su asiento -¨ahora, me encanta verlos juntos conviviendo como buenos hermanos. Sigan así¨ -sonrió -¨su madre ya está muy vieja, me voy a dormir. Buenas noches a los dos, los amo¨ -les decía mientras besaba a cada uno en la mejilla y se alejaba para dejarlos solos. Vieron a su madre alejarse y se quedaron en silencio unos instantes hasta que Seiya rompió el silencio -¨¿quieres que te ayude a desaparecer a la psicópata?¨- bromeó, -¨no metas ideas en mi cabeza¨- respondió el platinado pasando una mano por su cabello -¨tan tranquilo que estaba sin que me estuviera molestando¨ -comenzó -¨¿sabes que tuve que soportar sus arranques de princesa en el concierto del parque?¨- le decía con frustración haciendo que el ojiazul riera -¨¿el de Michiru?¨- preguntó muy interesado mientras el otro asentía con la cabeza -¨hombre, esa mujer tiene mucho talento. Me hubieras invitado en vez de tener que llevarla a ella¨ -bromeó mientras el platinado lo veía de reojo -¨además, no me molestaría ver a Michiru¨ - decía encogiéndose de hombros. ¨Sí claro¨ - bromeó el platinado -¨como si Michiru fuera a fijarse en tí¨- el ojiazul fingió ofenderse -¨¿insinúas que se fijaría en ti antes que en mí?¨ - preguntó llevándose una mano al pecho mientras el platinado sonrió un poco y solo le dijo -¨descuida, no somos su tipo¨ - hizo una pausa -¨pero ¿sabes a quién me encontré?¨ -preguntó cambiando el tema. Seiya lo miró divertido -¨no lo sé, ¿a otra de tus ex novias psicópatas?¨- bromeó sin que le causara gracia al platinado, que, ignorando aquella pregunta continuó -¨a la amiga de Lita, la americanita¨ -dijo desinteresado. O intentando sonar de tal manera. Seiya alzó una ceja -¨¿Mina?¨ -preguntó un poco sorprendido -¨si, iba muy bien acompañada¨ -sacudió la cabeza al recordarlo -¨pareció molestarse por verme ahí¨- se encogió de hombros -¨y Chelsea armó toda una escena de niña mimada. No sabes cuánto la detesto¨ - cambió un poco la dirección de la conversación para evitar seguir hablando de la rubia, pero falló -¨si, ya sé cómo es esa loca. Pero ¿qué quieres decir con que iba bien acompañada?¨- preguntó interesado -¨¿Y por qué habría de molestarle que estuvieras ahí?¨-preguntó con sospecha. El platinado se encogió de hombros -¨estaba con una chica que parecía conocer muy bien a Michiru, y con el idiota aquel de Brighton¨ -dijo intentando sonar indiferente, Seiya volvió a alzar una ceja -¨¿y le molestó verte ahí porque iba con su novio?¨- preguntó sin comprender haciendo que Yaten se volviera a él sorprendido -¨¿Cómo lo sabes?¨- preguntó frunciendo el ceño. ¨Ella me lo dijo, no puedo creer que esté saliendo con él¨- se encogió de hombros sin darle importancia y el platinado se adelantó -¨¡Lo sé!¨- respondió un poco alterado sin pensarlo. Seiya lo vio unos instantes sin comprenderle y de pronto una malévola sonrisa se formó en sus labios -¨y te molesta que ande con él, ¿no?¨- pregunto acusadoramente. El platinado se sobresaltó y frunció el ceño con molestia -¨¿por qué habría de importarme?¨ -preguntó serio-¨solo me preocuparía si ese idiota estuviera cerca de Lita, no me inspira confianza¨ - dijo sin interés mientras Seiya continuaba -¨no te inspira confianza porque es él quién está con Mina y no tú¨- le acusó mientras suavemente le golpeaba el brazo con el codo intentando no reír. Yaten cerró los ojos y se cruzó de brazos con evidente molestia -¨no tengo ningún interés de salir con una niña¨ -respondió bruscamente pero Seiya continuó -¨¿así que ahora te gustan las niñas?¨ - dijo alarmado -¨¿en qué te has convertido Yaten Kou?¨ - y no pudo contener la risa más tiempo -¨lo siento, solo estoy bromeando¨ - decía después de calmar su risa un poco -¨pero no puedes negarme que está linda la americanita, ¿no?¨- le preguntó intentando ver su reacción y complaciéndose al ver que el platinado solo permaneció en silencio cruzado de brazos apretando los ojos -¨el que calla otorga¨- le dijo mientras se levantaba del asiento -¨y creo que sin hablar me lo has dicho todo¨ - bromeó por última vez antes de salir de la cocina. Permaneció con los brazos cruzados mientras le escuchaba decir aquello y alejarse de él -´idiota´- pensó cuando escuchó que subía las escaleras. Abrió los ojos y se levantó -´¿por qué habría de importarme que anduviera con ese idiota?´- se preguntó molesto -´ se equivoca si cree que me importa´ - continuó mientras apretaba los puños con fuerza -´¿por qué iba yo a interesarme en una niña torpe?´- y caminó en dirección a su habitación convenciéndose mientras subía las escaleras que no estaba interesado en la hermosa rubia de ojos azules -´por supuesto que no, y ni es tan bonita´- sacudió la cabeza mientras entraba a su habitación -´además, ella está con alguien más´ - terminó de pensar y se sentó sobre la cama y pasó ambas manos por su cabello con frustración.


Espero que no haya sido confuso eso del flashback, Serena solamente estaba recordando lo que pasó la noche anterior pero no quiso contarles al respecto. He estado pensando y creo que me hacía falta incluir un poco más en la historia sobre Seiya y Serena, sobre todo en los primeros capítulos donde me enfoco más en Mina. Les pido una disculpa, pero ya leerán más de ellos de ahora en adelante.
Tengo muchas ideas para el fic, pero no quiero decir nada aún hasta que termine de escribir el siguiente capítulo.
Gracias por leer y por sus reviews. Déjenme saber si hay alguna sugerencia o alguna duda sobre el fic o los capítulos que siguen.