Se sentía demasiado nerviosa y le había costado un poco de trabajo arreglarse para salir esa noche. Era la primera vez que recibía una nota como esa, y no estaba muy segura de qué era lo que debería hacer -´para empezar, quedarme en casa y no salir jamás´- pensó para sí mientras terminaba de cerrar su vestido -´de no ser porque le he prometido a Andrew que le ayudaría con esto´- dejó salir un suspiro de frustración. Tomó un par de aretes largos de su joyero y se los puso para después terminar de arreglar su cabello ligeramente rizado. Lo dejaría suelto, pues la verdad no tenía ni humor ni energía para hacer algo más por él, así que solo optó por acomodar un poco las suaves ondas de su largo cabello. Su teléfono móvil comenzó a sonar -¨¿hola?¨- preguntó al presionar el botón para responder la llamada. Era Andrew, indicándole que acababa de llegar -¨has llegado más temprano¨- decía la chica mientras veía la hora en el reloj que tenía frente a ella -¨descuida, enseguida bajo¨- terminó de decir para luego presionar el botón para finalizar la llamada. Tomó un pequeño bolso y guardó su teléfono móvil dentro de él con el resto de sus cosas y salió del departamento. Presionó el botón del elevador y las puertas se abrieron. Se recargó contra la pared mientras esperaba llegar al primer piso -´esto es por Lita´- respiró hondo -´olvídate de todo´- exhaló -´tranquilízate, y pásala bien. Además Neal estará ahí y no me sentiré sola´- decía para sí mientras salía del elevador. ¨Hola¨- saludó el chico de cabello dorado que le esperaba en la entrada del edificio -¨espero no te moleste que me haya adelantado¨- sonrió mientras la rubia negaba con la cabeza -¨descuida¨- le dijo -¨no querrás llegar tarde con Lita¨- le guiñó el ojo en modo de broma y se dirigieron al auto del chico. Al cabo de unos minutos llegaron a su destino. El chico estacionó el auto justo delante de un edificio con fachada antigua -´¿es este el lugar?´- preguntó para sí la rubia mientras bajaba del auto. No parecía para nada un bar, como su nombre lo indicaba, parecía más un banco. Tres enormes ventanales un poco ovalados podían apreciarse justo en el centro, por el primer piso con vistas de mármol en un tono rojo claro y frente a ellas cerca de la banqueta, dos extraños faros encendidos con una flama -´a mi más bien me parece un lugar extraño´- pensó para sí mientras entraban por la extraña puerta de herradura negra y se dirigían a la puerta de madera con acceso al pub que el chico había comenzado a abrir para que pudiera pasar primero ella. Lo primero que le llamó la atención al entrar fue el intenso color de las paredes en un tono entre naranja y marrón, además de la cantidad de cuadros colgados en ellas. Justo al entrar había una pequeña mesa de madera, a juego con el resto del inmobiliario. Tenía un aspecto antiguo y elegante a la vez. Una enorme escalera de madera oscura llevaba hasta una pequeña sección en el segundo piso que estaba alfombrada con una extraña tela roja con estampado barroco. Justo al centro del lugar estaba la enorme barra del bar, hecha de pura madera oscura y resaltaban las manijas doradas con los nombres de diferentes marcas de cerveza al centro de la barra. Y detrás de ella había un enorme mueble de madera repleto de botellas de todo tipo de alcohol que pudiera imaginarse. Sin duda el lugar era más agradable por dentro que por fuera, que además aquella fachada era engañosa pues no aparentaba ser un lugar tan grande como acababa de comprobar, pues al parecer había varias secciones dentro del bar. ¨Hola¨- saludó una chica de largo cabello oscuro desde la barra y se acercó al verlos llegar, -¨hola Rei¨- saludó el chico con una sonrisa -¨que bueno que pudiste venir, ¿has estado sola todo este tiempo?¨- preguntó intentando voltear al fondo del bar para distinguir a algún conocido. La chica negó con la cabeza -¨no, algunos de los chicos ya están aquí¨- sonrió -¨¿no deberías ir por la festejada?¨- preguntó mientras veía la hora en su reloj. Andrew asintió y la chica continuó -¨anda¨- hizo una seña con la mano para que se marchara y tomó a la rubia por el brazo con suavidad -¨ven Mina, te voy a presentar a algunos de mis amigos¨- sonrió ignorando al chico de cabello dorado. ¨De acuerdo¨- dijo el chico nervioso -¨ahora vuelvo¨- hizo una pausa -¨y cuidado Mina, no te creas de sus amigos que son muy bromistas¨- advirtió a broma antes de despedirse para salir del lugar. ¨No le hagas caso¨- decía la chica de cabello oscuro mientras jalaba un poco el brazo de Mina para llevarla hasta un pequeño salón al fondo del bar donde había un grupo sentados en una mesa riendo divertidamente -¨oigan¨- dijo la chica para llamar la atención de los presentes -¨ha llegado alguien más¨- decía mientras se volvían a ellas -¨ella es Mina¨- dijo señalando a la rubia -¨y olvídalo Gus, no tienes oportunidad con ella¨- bromeó mientras señalaba a un chico rubio con grandes ojos de color azul intenso. Se sintió un poco incómoda por aquella extraña presentación, pero probablemente así era como se llevaban en ese grupo de amigos. Después de todo era ella la forastera y tendría que integrarse al grupo -¨hola¨- dijo nerviosa haciendo un movimiento con la mano para después sentir que Rei la jalaba un poco del brazo para acercarla a la mesa -¨ven, siéntate aquí¨- le indicó una silla vacía al lado del chico que había mencionado anteriormente. Sentía que todos la observaban -¨¿qué tomas?¨- preguntó Rei mientras se sentaba al lado de ella, la rubia se encogió de hombros tímidamente -¨no lo sé, ¿ustedes qué están tomando?¨- preguntó sin dirigirse a nadie específicamente pero esperando así poder entablar un poco de conversación. ¨Pues¨- decía Rei mirando las bebidas que había sobre la mesa -¨la mayoría están tomando cerveza¨- hizo una pausa para voltearse a ella -¨pero yo he pedido vodka con jugo de arándano¨- le mostró su vaso -¨¿quieres uno?¨- preguntó amablemente. ¨Si, claro¨- respondió la rubia no muy segura pero dispuesta a probarlo. Rei se levantó de la mesa y se dirigió a la barra. ¨¿Mina, cierto?¨- preguntó una chica de cabello rojo que estaba sentada cerca de ella -¨¿de dónde conoces a Rei y a Andy?¨- preguntó mientras bebía un poco de su tarro de cerveza. Se sintió un poco nerviosa ante la nueva atención y por estar sola frente a aquellos desconocidos. Aquella chica le parecía un poco imponente con su aspecto rebelde con cabello de un intenso color rojo y una argolla perforada en la nariz, -¨nos conocimos en la universidad¨- decía mientras el chico al lado de ella se volvía con cara de confusión -¨tú no eres de por aquí, ¿americana?¨- preguntó frunciendo el ceño. Mina asintió con la cabeza y el chico continuó -¨se te nota en el acento al hablar¨- dijo haciendo que algunos de sus compañeros rieran un poco -¨soy Gustav, y no te preocupes por lo que dijo Rei no voy a intentar nada contigo¨- se encogió de hombros con indiferencia -¨a menos que tú quieras¨- bromeó mientras le guiñaba el ojo y era interrumpido por la chica de cabello rojo -¨no le hagas caso, Gus se cree irresistible¨- rodó los ojos -¨soy Kim, y orgullosamente soy de aquí¨- dijo amablemente -¨él es Kiev, es de Rusia¨- decía mientras señalaba a un chico robusto y musculoso que estaba a su lado con intensos ojos claro que casi parecían ser de color amarillo y extraño peinado, manteniendo solo la mitad de cabello de lado derecho y el lado izquierdo rapado. El chico levantó su tarro de cerveza a señal de saludo y la chica de cabello de fuego continuó -¨ella es Marisa, es de Brasil. Está aquí de intercambio¨- señaló a una morena clara de ojos verdes y cabello castaño que le quedaba por encima de los hombros -¨Oi, muito gusto¨- saludó la aludida y la chica continuó -¨aún le cuesta un poco de trabajo pronunciar algunas palabras, ¿no es así?¨- la morena asintió -¨y bien, Sophie¨- señaló a una delgada chica de cabello oscuro y ojos azul celeste -¨ella es de Alemania¨- terminó de hacer las presentaciones para luego ser interrumpida por Gustav -¨te has olvidado de mi¨- se quejó para voltearse a la rubia a su lado -¨al igual que Rei, también soy de Alemania¨- terminó de decir con aires de superioridad a modo de broma. ¨Aquí tienes¨- decía Rei mientras dejaba un largo vaso frente a la rubia y se sentaba en el asiento disponible a su lado, -¨gracias¨- dijo Mina. La chica de cabello rojo le llamó -¨Rei, no nos habías dicho que tu amiga era de otro continente¨- hizo una pausa para luego volverse a la rubia -¨mi novio se ha ido a Nueva York a estudiar por un año, ¿crees que le guste más vivir allá que aquí?¨-preguntó seriamente. Mina continuó sintiéndose incomoda -¨no lo creo¨- se encogió de hombres -¨no he ido a Nueva York, pero sé que es completamente diferente a cómo es la vida aquí¨- dijo tímidamente y la chica continuó -¨¿de dónde eres?¨- preguntó mientras bebía de su tarro de nueva cuenta, -¨soy de California¨- sonrió la rubia. ¨Ah, California¨- interrumpió el chico rubio de ojos azules -¨¿entonces eres como esas chicas de aquel video que salían en diminutos shorts y bikinis?¨- preguntó en broma haciendo a la rubia sonrojarse un poco -¨no¨- rió -¨no todas somos así, pero la gran mayoría lo es¨- volvió a reir al recordar los ocasiones en las que había ido a la playa con su amiga Rini y cómo les había sorprendido que los trajes de baño cada vez cubrían menos. ¨Ah, pois las mujeres em Brasil también gostan de usar bikinis¨- intervino la morena orgullosa de su país -¨es muy común ver a uma mujer asim, no solo en la praya¨- terminó de decir mientras el rubio continuaba -¨pero claro, ¿por qué creen que me encanta ver el carnaval?¨- bromeó haciendo que todos en la mesa rieran.

A pesar de sentirse un poco nerviosa, le parecía que estaba encajando bien con el grupo. De pronto sonó su teléfono móvil. Lo sacó de su pequeño bolso y en la pantalla aparecía el nombre de Neal -¨¿Si?¨- preguntó al presionar el botón para responder la llamada, -¨no sé si estoy en el lugar adecuado¨- dijo el chico al otro lado de la línea, -¨¿por qué?¨- preguntó Mina mientras se levantaba de la mesa para salir del pequeño salón, -¨no lo sé, es extraño ¿paredes naranjas y pinturas a mano en el techo?¨- preguntaba confundido mientras se dirigía indeciso hasta la enorme barra de madera que estaba en el centro. ¨Si, lo sé. Pero..¨- decía la rubia acercándose al centro del lugar -¨ah, ahí estás¨- terminó la llamada al ver al castaño al otro lado de la barra. ¨Hola¨- saludó el chico al encontrarse con la rubia -¨¿no te parece un lugar extraño?¨- preguntó en voz baja haciéndola reír -¨al principio sí¨- admitió encogiéndose de hombros -¨pero no es tan malo ya que te acostumbras al color de las paredes¨- bromeó. Se quedaron en la barra para que el chico pidiera un tarro de cerveza oscura y después Mina le indicó que le siguiera hasta el pequeño salón. Cuando entraron, todos los chicos de la mesa estaban haciendo un brindis entre burlas y risas -¨esperen, esperen¨- decía la chica del cabello de fuego -¨Mina regresó¨- alejó su tarro de cerveza del resto -¨anda, únete¨- le decía intentando callar al resto de sus amigos y le hacía una seña al castaño de que les uniera. Mina se acercó hasta su asiento y tomó el largo vaso que había dejado sobre la mesa y lo levantó para unirse al brindis. La chica de cabello rojo reanudó lo que hacía -¨¿en qué estábamos?¨- preguntó volteando a ver a la morena -¨ah, si¨- comenzó -¨por una larga vida llena de felicidad, placer y todo tipo de satisfacciones¨- chocó su tarro contra el de los demás y añadió -¨y porque alguien me diga quién es ese chico tan guapo que viene con Mina¨- bromeó mientras chocaba su tarro contra el vaso de la rubia. El castaño rio divertido y Mina le indicó que se acercara un poco más al grupo -¨lo siento, él es Neal¨- sonrió para lo que Kim no dio tiempo de decir más -¨¿tu novio?¨- preguntó mientras veía al chico de arriba abajo con interés. ¨¡No!¨- dijo la rubia alarmada mientras sentía que su rostro ardía -¨solo somos amigos¨- fingió una sonrisa nerviosa haciendo a la chica reír, -¨solo bromeaba Mina. Tranquila¨- volvió a reír -¨bien Neal, bienvenido al grupo. Toma una silla y únete¨- le indicaba la chica alegremente. Obedeció y robó una silla de la mesa que estaba detrás de ellos y se hizo espacio entre Mina y la hermosa chica de largo cabello oscuro que estaba a su lado -¨hola¨- le dijo el chico sonriéndole mientras se sentaba a su lado y dejaba su tarro de cerveza sobre la mesa. Se volvió a la rubia -¨oye¨- dijo en voz baja para que no le escuchara nadie más -¨¿ella tampoco está disponible?¨- preguntó mientras fingía que acomodaba su silla para esperar por la respuesta de la rubia quien solo dijo -¨no lo sé, averígualo¨- y sacó la lengua a modo de broma. ¨¡Chicos, chicos!¨- decía Rei levantándose de su asiento para llamar la atención del grupo -¨Andrew me ha mandado un mensaje, ya está aquí¨- terminó de decir mientras les mostraba la pantalla encendida de su teléfono. Mina se quedó viéndola -¨¿y qué hacemos?¨- preguntó frunciendo el ceño sin comprender, -¨pues prepararnos para que no nos encuentre como holgazanes bebiendo un fin de semana ¨- bromeó mientras el resto se levantaba de la mesa y esperaban por el chico de cabello dorado. ¨Oye¨- dijo el castaño acercándose a la chica que segundos antes mostraba su teléfono -¨¿cómo te llamas?¨- preguntó mientras volvía a sonreírle, la chica se volvió a él y le sonrió sutilmente -¨soy Rei¨- respondió mientras veía al chico de arriba a abajo en un lento movimiento de los ojos. El castaño rio al sentir la mirada de la chica recorrerlo sin inhibición -¨¿y bien?¨- preguntó cuándo la chica terminó de recorrerlo con los ojos, ¨pues¨- decía la chica mientras se encogía de hombros -¨nada mal¨- y volvió a sonreírle dirigiendo la mirada hasta sus ojos claros. El chico asintió con la cabeza -¨lo mismo digo¨- confesaba mientras hacía lo mismo que la chica y la miraba de arriba abajo en un lento movimiento de los ojos. ¨¿Ah si?¨- preguntó la chica llevándose las manos a la cintura y fingir cara de puchero -¨¿solo eso?¨- preguntó mientras le daba la espalda al chico y caminaba un poco frente a él. Se volvió a él con una sonrisa pícara -¨es una lástima¨- vio al chico de arriba debajo de nueva cuenta y se mordió un poco el labio para después alejarse y asomarse para ver si aún no entraban Andrew y Lita. ¨Vaya¨- decía el castaño al ver a la chica alejarse -¨tu amiga es muy interesante¨- se dirigió a la rubia sin quitar los ojos de la chica de cabello oscuro. ¨Ahí vienen¨- decía Rei acercándose a ellos. ¨¿Qué?¨- preguntó una castaña al entrar al pequeño salón y encontrarse con el grupo de personas -¨¿Mina, Rei?¨- preguntó -¨¿qué hacen aquí?¨- sonrió. ¨¡Sorpresa!¨- dijeran las dos aludidas al mismo tiempo mientras la castaña las veía confundida, -¨ay, Lita¨- decía Rei -¨vamos a celebrar tu cumpleaños¨- la tomó del brazo suavemente -¨¡felicidades!¨- terminó de decir con una gran sonrisa. ¨Si¨- decía el chico de cabello dorado mientras la chica se volvía a él -¨te hemos organizado una pequeña reunión para celebrar tu cumpleaños¨- sonrió dulcemente, -¨Andrew¨- dijo la chica en un tono de voz suave para luego volverse al grupo frente a ella -¨gracias¨- sonrió -¨pero bueno, entonces ya estoy aquí¨- levantó un poco los brazos -¨¿acaso empezaron la celebración sin mí?¨- bromeó mientras Andrew se dirigía a la barra a pedir una bebida para él y otra para Lita. ¨Ven¨- le llamaba la chica de cabello oscuro -¨sé que a algunos ya los conoces¨- señalaba a su grupo de amigos -¨pero chicos, para los que no saben ELLA¨- hizo énfasis -¨es Lita¨ - sonrió como revelando un gran secreto. ¨Lita, por fin¨- decía la chica de cabello rojo -¨siento que ya te conozco¨- bromeó haciendo que la morena a su lado riera y añadió -¨ah sim, tudos hemos escuchado muito sobre ti¨- volvieron a reír y la chica de cabello oscuro les interrumpió -¨hey¨- les adivirtió para luego volverse a la castaña -¨ya conocías a Kim y a Marisa, pero ellos son Kiev y Gus¨- señaló a cada uno mientras le indicaba que se sentara en la silla que ella había ocupado. ¨Creo que tendremos que juntar otra mesa¨- sugirió la chica de cabello rojo -¨caballeros¨- se volvió al castaño y al chico robusto que estaba cerca de ella -¨creo que ustedes son los más indicados para esa labor¨- terminó de decir. A Neal le pareció una magnífica idea -¨por supuesto¨- se volvió a la chica de cabello oscuro -¨dejen que los hombres demuestren su fuerza¨- alzó una ceja haciendo que la chica riera, -¨entonces deberías dejar que Kiev lo haga solo¨- fingió cara triste -¨podrías lastimarte¨- bromeó. ¨¿Y eso te preocupa?¨- preguntó el castaño con una gran sonrisa -¨descuida, lo haré con cuidado si me lo pides¨- le guiñó el ojo para después comenzar a mover algunas sillas de la mesa de al lado junto con el otro chico. Cargaron la mesa y la acomodaron junto a la otra que ocupaban el resto del grupo y tomaron algunas sillas para ponerlas alrededor -¨¿algo más?¨- preguntó Kiev dirigiéndose a la chica de cabello rojo y haciendo una reverencia en broma. ¨Oh calla¨- chispó la chica -¨pero ya que lo dices, pídenos otra ronda¨- señaló a la mesa. El chico sacudió la cabeza y se dirigió a la barra a la vez que Andrew regresaba con un tarro de cerveza y una copa de Martini en la mano. Dejó el Martini frente a Lita, quien agradeció con una sonrisa, y dejó su tarro sobre la mesa, -¨iré a pedir algo¨- dijo la rubia como excusa para levantarse de su asiento y dejar que el chico se sentara al lado de Lita. ¨Iré contigo¨- dijo el castaño de cabello largo mientras se tomaba de golpe el resto de su cerveza. Fueron hasta la barra y se abrieron paso entre la gente que estaba cerca de la barra bebiendo y conversando animadamente. El chico pidió otro tarro de cerveza oscura y Mina pidió otro vodka con jugo de arándano -¨¿y hablaste con tu novio?¨- preguntó repentinamente el chico mientras esperaban por sus bebidas recargados en la barra. Dejó salir un suspiro -¨algo así¨- respondió en voz baja, pues había tratado de evitar pensar en eso. ¨¿Qué quieres decir?¨- preguntó el chico mientras le entregaban su cerveza, -¨pues¨- comenzó a decir mientras le entregaban su bebida -¨digamos que las cosas no salieron como esperaba¨- se encogió de hombros -¨aunque pensándolo bien¨ movió el contenido del vaso con el delgado popote -¨creo que sin pedírselo, nos estamos tomando un tiempo¨- apretó los labios. El chico la veía confundido -¨¿entonces las cosas se salieron de control?¨- preguntó mientras bebía un poco de su cerveza y la chica asintió con la cabeza -¨bastante, me ha acusado de cosas sin sentido y encima de todo, se ha molestado bastante¨- sacudió la cabeza un poco molesta a la vez que tomaba su vaso con la mano derecha -¨¿sabes?¨- preguntó mientras debía de su vaso -¨me ha insinuado que piense si quiero seguir con él o no y se lo diga de una buena vez¨- dejó su vaso sobre la barra con fuerza. El castaño frunció el ceño -¨¿y que tienes que pensar? Solo dile que no y ya¨- se encogió de hombros -¨mira, sé que no debería meterme¨-hizo una pausa- ¨pero ¿realmente puedes decirme que eres feliz en esa relación?¨- preguntó mirándola fijamente a los ojos. Mina se quedó en silencio, -¨¿lo ves?¨- dijo el chico -¨si lo fueras, no tendrías que pensar antes de responder¨- fingió una sonrisa mientras bebía de su cerveza. Aquellas palabras le habían caído como balde de agua helada, tenía toda la razón -¨si¨- dijo en voz baja mientras agachaba la mirada y recargaba ambos brazos sobre la barra -¨¿y ahora que voy a hacer?¨- preguntó cerrando los ojos llena de frustración. ¨Es fácil¨- dijo el chico dejando su tarro -¨solo dile que ya no quieres estar con él¨- se encogió de hombros -¨y te lo digo por experiencia, entre más rápido se lo digas, mejor¨- volvió a beber de su cerveza. Pues sí, el chico tenía mucha razón. Se volvió a él y lo miró extrañada, no parecía ser el tipo tan intelectual basándose en su apariencia, para ella aparentaba ser un chico de playa con mente abierta y grandes ideales -´pero sabe decirme lo que necesito escuchar´- dijo para sí mientras volvía a bajar la mirada. ¨Lo haré¨- dijo en voz baja a lo que el chico respondió -¨y entonces celebraremos también por eso esta noche¨- y levantó su tarro de cerveza. ¨Mina¨- decía la chica de cabello oscuro acercándose a la barra -¨me has dejado sola con aquellos tortolitos¨- rodó los ojos, -¨lo siento¨- dijo la rubia sin prestarle mucha atención cuando el castaño interrumpió -¨¿y te ha dado envidia?¨- preguntó a la chica alzando una ceja -¨porque si necesitas de alguien..¨- se encogió de hombros con indiferencia. Rei se llevó las manos a la cintura y alzó una ceja mientras lo veía con seriedad -¨¿y estás dispuesto a sacrificarte?¨- preguntó en burla -¨que simpático ha salido tu amigo, Mina¨- reprochó mientras se acercaba al espacio disponible en la barra justo al lado de castaño. ¨Pues veo que ha funcionado¨- dijo el chico viéndola de reojo mientras la chica se recargaba suavemente sobre la barra, -¨no te emociones¨- le dijo sin voltear a verlo mientras llamaba la atención del chico de la barra y se volteaba al castaño -¨¿tomas shots?¨- preguntó mientras esperaba que le atendieran. El castaño se volvió a ella y se encogió de hombros -¨solo cuando me obligan¨- dijo mirando a la chica pedir dos shots. En cuestión de segundos tenían frente a ellos dos pequeños vasitos de vidrio con un espeso contenido color café oscuro -¨¿listo?¨- preguntó la chica tomando ambos vasos y ofreciéndole uno. Lo tomó con un poco de incertidumbre y lo acercó a su nariz para olerlo -¨¿qué te pasa?¨- preguntó la chica riendo -¨¿por qué lo estas oliendo?¨-, el chico sonrió -¨necesito asegurarme que no me quieras envenenar¨- se llevó una mano al pecho -¨pero ¿Jägermeister? Creo que empiezas a agradarme¨- le guiñó un ojo mientras se recargaba sobre la barra y la miraba a los ojos. Rei rodo lo ojos -¨¿qué esperabas de una chica de Alemania? Además, descuida no voy a aprovecharme de tí¨- decía mientras levantaba su vaso para brindar, el castaño hizo lo mismo -¨Prost! (salud)¨ - dijo mientras chocaba su vaso con el de la chica y se tomaba de golpe el contenido del vasito. ¨¿Hablas Alemán?¨- preguntó la chica interesada después de dejar el vasito vacío sobre la barra, -¨no¨- rió el castaño -¨es todo lo que sé, pero podrías enseñarme¨- sonrió mientras le hacía señas al barman de que les sirviera otra ronda.

Mientras Rei y Neal se divertían en la barra, Mina había decidido alejarse un poco de ellos para pensar en lo que el chico le había dicho. Y además porque parecían estarse entendiendo, y lo menos que quería era estar en medio de ellos. No porque estaba a punto de terminar su relación iba a interferir en lo que parecía ser el inicio de una. Pero ahora su problema más grande era cómo decirle a Liam que preferiría terminar las cosas con él -´la verdad es que ni quisiera tener que volver a verlo´- pensó para sí mientras se recargaba sobre la barra del lado opuesto de donde estaban sus amigos. Bebió un poco de su vaso y sacó su teléfono móvil de su bolso. Se quedó viendo la pantalla unos segundos -´pero si se lo digo así, creo que se molestará aún más´- pensó mientras se mordía el labio suavemente. Encendió la pantalla y buscó su nombre, y presionó el botón para escribir un mensaje de texto con indecisión. ¨Hola linda¨- decía un hombre mientras se recargaba en la barra a su lado -¨¿por qué tan sola?¨- preguntó acercándose más a ella -¨¿esperas a alguien?¨- se quedó mirando el teléfono que la chica tenía en sus manos. ¨Eh, si¨- mintió mientras se alejaba un poco de aquel extraño hombre que además parecía haber tomado demasiado, -¨bueno, pues si ya llegó por quién esperabas, linda¨- dijo el hombre sonriéndole y haciéndola sentir más incómoda, -¨no, gracias¨- dijo haciendo un gesto de disgusto y dándole la espalda para alejarse. El hombre la tomó suavemente del hombro -¨no, espera¨- le pidió y la soltó del hombro -¨anda, al menos dime tu nombre, linda¨- dijo el hombre con dificultad pero la chica guardó silencio y solo lo veía con desagrado por el intenso olor a alcohol que desprendía y porque la llamaba repetidamente de la misma forma que lo hacía Liam. Sin recibir respuesta, el hombre continuó -¨¿esperas a tu novio?¨- hizo una pausa mientras veía que la chica guardaba su teléfono en su bolso -¨ ¿te han dejado plantada?¨- preguntó cruzándose de brazos -¨bien, si gustas yo puedo acompañarte, además él se lo pierde. Mira que dejar a una chica tan linda como tú¨- se acercó a ella y la chica dio un paso atrás -¨olvídate de él, vamos. Te invito un trago¨- dijo el hombre mientras la tomaba suavemente del brazo -¨¿qué es lo que quieres?¨- preguntó mientras intentaba hacerle una seña al chico de la barra. ¨Que la dejes en paz¨- decía alguien detrás de él mientras lo tomaba del hombro con fuerza para que soltara a la chica. El hombre se volvió al intruso con molestia -¨¿y tú quién eres?¨- cuestionó frunciendo el ceño -¨¿qué no ves que la han dejado? Yo voy a hacerle compañía¨- decía el hombre comenzando a alzar la voz pero lo interrumpió -¨no hace falta, viene conmigo¨- terminó de decir mientras ignoraba al hombre y se acercaba a la rubia para tomarla suavemente por la cintura y alejarla de aquel hombre. ¨Gracias¨- dijo tímidamente mientras caminaba junto a él -¨no sabía que vendrías¨. Cuando estuvieron lejos del hombre, se detuvieron frente a la barra para poder pedir algo -¨¿te molesta que esté aquí?¨- preguntó mientras esperaba por su trago de whiskey, -¨no¨- respondió tímidamente la rubia. ¨¿Quieres algo?¨- le preguntó mientras el barman le entregaba su trago, y asintió con la cabeza -´pero no puedo simplemente decírselo así como sí nada´- pensó para sí mientras veía sus hermosos ojos verdes, -¨¿y bien?¨ - preguntó el chico interrumpiendo sus pensamientos. Mina se encogió de hombros -¨sorpréndeme¨- respondió en voz baja para luego morderse un poco el labio. ¨Si eso es lo que quieres¨- le dijo el chico alzando una ceja y en un rápido movimiento, la tomó por la cintura para acercarse a sus labios. Volvió a sentir la calidez de sus labios sobre los suyos. Era justo como lo recordaba, un delicioso y deseado beso un poco más suave que el que le había dado en aquella ocasión al salir de la fiesta. Su corazón latía con fuerza y sus piernas perdían la fuerza y equilibrio. Se separó de ella sin soltar su cintura y mantuvo la cercanía para verla a los ojos -¨¿y ya sabes que es lo que quieres pedir?¨- le preguntó en un agudo tono de voz que le hizo estremecer aún más, impidiéndole formular alguna palabra solo se dignó a negar con la cabeza. El chico de cabello plateado sonrió al ver el hermoso rostro de la chica en sus brazos sonrojarse un poco más -¨¿me pediste que te sorprendiera, no?¨- bromeó mientras acomodaba un mechón que caía sobre la frente de la chica y lo pasaba por detrás de su oreja. Acarició su largo cabello, y pasó la yema de sus dedos por la suavidad de su hombro para bajar por su brazo y detenerse en su cintura. La atrajo un poco más él con cuidado -¨te he extrañado¨- confesó en voz baja mientras se perdía en el brillo de sus ojos y rio para sí por habérselo dicho -¨discúlpame¨- sonrió soltándola un poco de la cintura -¨pero desde aquella noche en la fiesta, no he podido dejar de pensar en tus labios¨- bajó la mirada a los labios de la chica y se acercó a su rostro -¨no imaginas las ganas que tenía de volver a verte¨- y posó sus labios sobre los de Mina para darle otro suave y lento beso. Apretó la cintura de la chica con un poco de fuerza mientras la besaba de nuevo. Se obligó a separarse de ella con un esfuerzo sobrenatural y pudo notar la respiración entrecortada en la rubia -¨¿estás bien?¨- le preguntó mientras soltaba su cintura suavemente. Mina abrió los ojos lentamente mientras recuperaba el aliento -¨¿qué?¨- preguntó en un hilo de voz -¨ah, si¨- respondió torpemente sacudiendo un poco la cabeza y se recargó sobre la barra -´oh por Dios´- pensó para sí mientras intentaba llamar la atención del chico de la barra para pedirle un trago -´apresúrate a prepararlo, que lo necesito. No puedo creer lo que acaba de pasar´- continuó mientras respiraba hondo y evitaba la mirada del chico a su lado. ¨¿Y Lita?¨- preguntó tranquilamente -¨no me digas que Andrew la ha raptado¨- bromeó mientras veía a su alrededor buscándoles -¨¿aún no llegan?¨- frunció el ceño mientras veía a la rubia beber de su vaso con desesperación -¨eh, tranquila¨- le reprochó alejándole bruscamente el vaso de los labios -¨¿cuál es la prisa?¨. Mina le dio la espalda pues le había molestado un poco que le quitara su vaso -¨están en el salón de allá¨- señaló con desinterés mientras se recargaba en la barra, -¨pues entonces vamos¨- dijo el platinado mientras la tomaba suavemente por la cintura. ¨No¨- dijo bruscamente la rubia quitando su mano de su cintura, -¨¿qué ocurre?¨- preguntó confundido mientras la rubia se volvía a él -¨necesito una bebida¨- respondió secamente viéndolo a los ojos. El platinado frunció el ceño -¨acabas de tomarte la mitad de uno de golpe, no voy a dejar que tomes de esa manera Mina¨- le reprochó -¨la última vez terminaste en mi cama, ¿o no lo recuerdas?¨- alzó una ceja mientras veía la cara de la chica empezar a sonrojarse -¨pero bien, que si eso es lo que quieres¨- le regresó el vaso que momentos antes le había quitado a la fuerza -¨preferiría que no fuera de esa forma¨- le dijo en voz baja. La rubia se quedó en silencio sintiéndose un poco torpe, tanto por lo que le acababa de recordar como por el hecho de que por alguna extraña razón no le había desagradado tanto la idea.


Una disculpa por la demora, estuve un poco ocupada esta semana.
Como siempre, muchas gracias por seguir leyendo mi historia y espero que les siga gustando.
Estoy por terminar el siguiente capítulo, así que no van a tener que esperar tanto tiempo.
Saludos :)