Habían pasado una noche divertida. Lita se veía muy alegre, y en toda la noche no se le había despegado el chico de cabello dorado -´se está tardando en pedírselo´- pensaba Mina mientras los veía sentados frente a ella. Le parecía que hacían una linda pareja, pero esperaba que no fueran como los melosos que estaban a su lado -´y decía que no le gustaba´- rio para sí mientras veía a Serena sonriente en los brazos protectores del guapo chico de ojos azules, tenían poco de haber llegado al pub pero se la estaban pasando muy bien. Se recargó sobre la mesa ignorando la animada conversación que tomaba lugar a su alrededor para continuar perdiéndose en sus pensamientos -´creo que así deberían ser todas las relaciones´- apretó los labios -´como la que tienen Serena y Seiya, que se ve que están muy felices juntos´- pensó para sí mientras veía a la pareja frente a ella y luego se volvía a la castaña y al chico de cabello dorado, que si bien aún no eran novios, se les notaba que no tardaban en serlo. Se recargó en el respaldo del asiento mientras dejaba salir un pequeño suspiro y cerró los ojos -´en todo este tiempo con Liam, no creo haberme sentido así´- sintió una cálida mano acariciar la suya que reposaban sobre su pierna -¨¿te encuentras bien?¨- preguntó en voz baja aquel que le sacaba bruscamente de sus pensamientos. Abrió los ojos al sentir la caricia y se sobresaltó un poco -¨si, ¿por qué?¨- preguntó tímidamente mientras se volvía a un lado para encontrarse con esos hermosos ojos verdes -¨¿estás segura?¨- insistió el chico en voz baja mientras entrelazaba su mano con la suya por debajo de la mesa. Mina asintió con la cabeza y desvió la mirada. Le había costado trabajo mantener la mirada del chico desde aquel comentario que hizo cuando estaban en la barra -´así que ahora debo medirme en lo que estoy tomando´- pensó para sí -´o terminaré en su cama´- lo miró de reojo -´¿estaría burlándose de mi o era una invitación?´- se preguntó mientras con su mano libre, tomaba el vaso que estaba frente a ella. Dudó un poco antes de acercarlo a sus labios, pero sintió la mirada del platinado sobre ella -´quizá un poco de los dos´- pensó mientras bebía decididamente gran parte del contenido que tenía aquel vaso, -¨recuerda que te lo he advertido¨- bromeó en voz baja el chico. Dejó el vaso sobre la mesa y se volvió a él con cara de niña regañada -¨pero no he hecho nada¨- respondió en voz baja mirándolo a los ojos, -¨¿ah no?¨- preguntó el chico alzando una ceja y acercándose un poco a ella. Mina negó con la cabeza y manteniendo su cara de niña buena dijo -¨si solo he tenido sed y bebí un poco¨- y se encogió de hombros, el chico sacudió la cabeza -¨eso no ha sido un poco, Srita Aino¨- le reprochó en broma a lo que Mina respondió -¨¿y qué piensa hacer al respecto?¨- hizo una pausa -¨¿Sr Kou?¨. Una sonrisa de lado se formó en los labios del chico y un extraño brillo apareció en sus ojos -¨no juegues así conmigo¨- le advirtió en voz baja sin apartar la mirada de los hermosos ojos azules de la chica a su lado, -¨no estoy jugando¨ - respondió la rubia mientras liberaba su mano aprisionada por la del chico y la ponía sobre la de él, para poder acariciarlo. Pero aquello había sido una mala idea, pues ahora el chico tenía total y completo acceso a su piel. Se estremeció un poco cuando sintió cómo la cálida mano del platinado que segundos antes reposaba sobre su rodilla derecha, ahora subía un poco por debajo de la falda de su vestido acariciando una parte de su muslo. Su corazón comenzó a acelerarse y su cuerpo se llenaba de distintas emociones. En un rápido movimiento tomó la mano del chico con fuerza para detenerlo y se volvió a él alarmada sin poder decir alguna palabra. ¨Yo tampoco estoy jugando¨- le dijo el chico en voz baja mientras con su mano libre llevaba su vaso a sus labios como si no estuviera sucediendo nada debajo de la mesa. ¨¿Verdad, Mina?¨- escuchó que alguien le llamó pero no pudo distinguir de quien se trataba -¨¿Mina?¨- insistió la voz haciéndole voltearse con un poco de confusión mientras su corazón continuaba latiendo con fuerza, -¨¿cómo?¨- preguntó tímidamente. La castaña empezó a reir -¨¿estás bien Mina?¨- la miró confundida, la rubia sacudió un poco la cabeza -¨disculpa, me he quedado pensando en otra cosa y no te escuché¨- fingió una sonrisa mientras la castaña la veía extrañada, -¨¿entonces, segura que estás bien?¨- insistió y la rubia asintió con la cabeza. Estaba por continuar cuando interrumpió la chica de cabello rojo -¨deberíamos ir a otro lugar, este lugar ya está muy calmado¨- sugirió animada levantándose de su asiento y tomando del brazo a la morena que estaba a su lado -¨pero es tu noche, Lita así que tú eliges¨- dijo sonriente antes de tomarse el resto de su cerveza. ¨No lo sé¨- dijo la castaña mientras se volvía al chico de cabello dorado que estaba a su lado -¨¿qué sugieres?¨- le preguntó en voz baja, -¨¡vamos al Ministry!¨- interrumpió Rei animadamente levantándose de su asiento. El resto de su grupo estuvo de acuerdo así que no les quedó más opción -¨jamás he ido a ese lugar¨- dijo la castaña mientras se levantaba de su asiento y la chica de cabello rojo se acercaba a ella -¨no te preocupes, te gustará¨- le decía mientras pasaba su brazo por los hombros de la chica -¨¡es un lugar muy divertido!¨- continuó. Se sintió un poco incómoda pero aceptó y alejó el brazo de la chica -¨de acuerdo¨- se encogió de hombros mientras se volvía a Andrew -¨¿has ido a ese lugar?¨- preguntó apretando un poco los labios. El chico asintió con la cabeza -¨si, hace tiempo fui con ellos¨- rodó los ojos -¨les encantan esos tipos de lugares, pero son divertidos¨. La castaña frunció el ceño confundida -¨¿a qué te refieres con ese tipo de lugares?¨-, el chico ignoró su pregunta y la tomó de la mano suavemente -¨ya lo verás¨- y le indicó que salieran del lugar. Se volvió a la rubia con cara de sorpresa porque la había tomado de la mano y caminó con él llena de emoción para dirigirse a la puerta junto con el resto del grupo.
Una vez afuera, llegó el momento más difícil de la noche -¨¿quién no bebió?¨- preguntó la chica de cabello rojo -¨no, esperen¨- empezó a reír -¨debería preguntarles, ¿quién casi no bebió y se cree capaz de poder conducir? Porque yo, no.¨- se volvió a ver quién respondía. Optaron por dejar el auto de Kim, quien obviamente había bebido demasiado, y solo utilizarían el auto de Seiya, Yaten y Andrew. ¨Bien¨- comenzó a dar indicaciones la chica de cabello de fuego -¨Kiev, Marisa, Lita y yo podemos irnos con Andrew¨- volteó a ver al chico que asentía con la cabeza -¨Sophie, Gustav, Serena y Mina pueden irse con ¿Seiya?¨- preguntó y al recibir otra respuesta positiva continuó -¨y entonces, Rei y Neal¨- hizo una pausa para ver a su amiga -¨pueden irse con, uh ¿Yoten? ¿Yetan?¨- rió de sí misma -¨disculpa, no quiero ser grosera pero olvide tu nombre¨- dijo la chica. ¨Yaten¨- le corrigió el platinado -¨y no te preocupes, no es un nombre común¨- se encogió de hombros con indiferencia. ¨Cierto, Yaten¨- sonrió Kim -¨pues bien, entonces ya está todo listo. Cada uno reúnase con su equipo¨- bromeó la chica mientras tomaba a la morena del brazo. ¨Espera¨- dijo el platinado tomando a Mina suavemente por el brazo para impedir que se fuera con su hermano -¨mi auto es más seguro¨- bromeó para que no fuera tan evidente que prefería que se fuera con él. Mina rio un poco -¨¿acaso temes que Gus me haga algo?¨- bromeó pero al chico no pareció causarle gracia -¨pues ahora que lo mencionas¨- respondió secamente mientras la tomaba por la cintura para que caminara a su auto, -¨¿es enserio Yaten?¨- preguntó intentando no reír pero el chico se quedó en silencio. Detrás de ellos iban Neal y Rei que parecían estarse llevando muy bien, entre bromas y alguno que otro golpecito a juego que le daba la chica al castaño llegaron hasta el auto del platinado sin siquiera prestar atención a otra cosa que no fueran ellos. Subieron al auto, y de pronto la tensión aumento en el asiento trasero mientras Yaten conducía -¨que amistades tienes¨- le comentó a la rubia en voz baja al percatarse de lo que ocurría por el espejo retrovisor del auto, y sacudió la cabeza. ¨¿Qué quieres decir?¨- preguntó frunciendo el ceño y al voltearse a un lado de reojo pudo darse cuenta que Neal y Rei se besaban apasionadamente -´pero si se acaban de conocer´- pensó para sí mientras se volteaba hacia el frente un poco sonrojada por sorprenderles en aquel momento -´y en el auto de Yaten´- dijo para sí alarmada. El platinado rio para sí al ver la actitud de la rubia, que ahora se notaba que se sentía incomoda -¨oye¨- le llamó el chico en voz baja mientras se detenía en un semáforo en rojo. Se volvió a ella y llevó su mano derecha a su pierna y acaricio un poco su rodilla -¨no tenemos que ir con ellos si no quieres¨- dijo el chico mientras su mano subía un poco para tocar su muslo, Mina se sobresaltó -¨¿y..¨- tragó saliva con dificultad -¨qué haríamos?¨- preguntó tímidamente mientras sentía como la calidez de la mano del chico acariciaba suavemente su piel. Una seductora sonrisa se formó en los labios del platinado -¨tengo algunas cosas en mente¨- respondió mientras la veía a los ojos y luego bajaba la mirada para recorrer su cuerpo. Su corazón se aceleró de nueva cuenta y no pudo decir nada mientras la mirada del chico regresaba a sus ojos haciéndola estremecerse. El sonido del claxon del auto de atrás de ellos les obligó a regresar la mirada al frente, y Mina agradecía que el semáforo cambiara para poder continuar. Yaten condujo en silencio intentando ignorar el molesto acontecimiento en la parte trasera de su auto e ideando una y mil excusas para llevarse a Mina a otro lugar que no fuera como el Ministry. Al poco tiempo llegaron al enorme lugar. Estacionó el auto y al fin se separaron la chica de cabello negro y el castaño -¨ah, ya llegamos¨- decía la chica mientras se acomodaba la blusa, -¨¿y?¨- preguntó el castaño intentando besarla de nuevo. ¨Vamos¨- le indicaba la chica mientras acomodaba un poco su cabello y bajó del auto emocionada para encontrarse con la rubia y el platinado que esperaban por el resto del grupo que estaban bajando de sus autos. ¨Hay mucha gente¨- se quejó Sophie mientras la chica de cabello rojo la tomaba del brazo, -¨descuida, yo me encargo de que no nos tengan en la fila por mucho tiempo¨- le guiñó el ojo. Llegaron hasta la entrada e intentaron evitar la enorme línea de personas esperando que les dejaran entrar al lugar -¨¿qué vais hacer?¨- preguntó la morena a Kim. ¨Descuida¨- dijo la chica de cabello rojo mientras se acercaba decidida al hombre que estaba en la puerta. Parecía que se conocían de tiempo, conversaron un poco y el hombre negaba con la cabeza. ¨Parece que no nos dejaran entrar¨- se quejaba Sophie al ver que el hombre volvía a negar con la cabeza, y la chica de cabello rojo regresaba molesta. ¨Hay un evento privado y no van a dejar entrar a nadie que no tenga invitación¨- rodó los ojos -¨no sé qué le pasa, siempre nos deja entrar¨- se cruzó de brazos. Algunos de los chicos decían que quizá debían darle dinero para dejarles entrar al lugar y la morena bromeaba sobre el intento fallido de la chica. Nadie se percató que el platinado se separó del grupo, -¨Sr Kou¨- saludó el hombre al verlo acercarse -¨cuanto tiempo¨- estrechó su mano con respeto, -¨Floyd¨- estrechó su mano y continuó -¨vengo con un grupo y quisiéramos entrar, ¿crees poder hacer algo al respecto?¨- preguntó directamente. ¨Señor¨- comenzó el hombre -¨disculpe, pero hay un evento privado y tengo instrucciones de…¨-decía pero el platinado le interrumpió -¨nosotros también tenemos un evento privado, es cumpleaños de mi prima y no es necesario que nos asignen una mesa¨- se encogió de hombros -¨solo dime cuántas botellas hay que consumir¨- dijo con indiferencia muy consciente del protocolo de aquellos lugares. El hombre dudo por un segundo, pero sacó su teléfono móvil e hizo una llamada -¨Yaten Kou¨- dijo y después se quedó en silencio. Presionó un botón en la pantalla del teléfono y lo guardó de nueva cuenta en el bolsillo de su pantalón -¨ya está arreglado¨- respondió seriamente mirando al platinado. ¨Excelente¨- dijo el chico dándose la vuelta para dirigirse al grupo -¨ya podemos entrar¨- dijo deteniéndose frente a ellos. La chica de cabello de fuego se volteó molesta -¨¿acaso no escuchaste lo que dije? No podemos entrar porque..¨- decía cuando el chico le interrumpió -¨quizá tú no puedas, pero ya podemos entrar¨- repitió un poco molesto por la actitud de la chica. ¨¿Pero qué has hecho, Yaten Kou?¨- bromeó el chico de cabello negro dirigiéndose a su hermano, a lo que el platinado respondió -¨no hizo falta¨- se encogió de hombros mientras se daba la vuelta para regresar a la entrada del lugar. El grupo le siguió un poco confundidos y el hombre de la puerta les indicó que podían entrar -¨al segundo piso¨- dijo mientras comenzaban a subir las escaleras. ¨Espera¨- dijo el platinado tomando a la rubia del brazo para que se detuviera mientras el resto subía -¨deja que entren ellos primero¨- le pidió. Mina se quedó en silencio, -¨gracias Floyd¨- dijo el chico para después entrar y subir las escaleras junto a la chica. Al llegar al segundo piso les recibió una chica de lentes y les informó que era un evento privado pero podían tener acceso al área privada de lado izquierdo, pero no a la de lado derecho -¨disculpen las molestias, solo sigo indicaciones¨- se disculpó -¨pero bienvenidos, que se diviertan¨- sonrió y se retiró. ¨¿Y ha venido esa flacucha a decirnos qué hacer?¨- bromeó la chica de cabello rojo mientras veían a la chica alejarse -¨¿a quién le importa que sea un evento privado? Venidos a bailar¨- decía volviéndose a la morena y la tomaba del brazo para que le siguiera -¨sim, sim, vamos Kiev¨- dijo la morena. ¨Creo que mejor todos vamos, ¿no?¨- preguntó la chica de cabello negro al castaño mientras lo tomaba de la mano para seguir a las chicas. Y cediendo ante la presión del grupo, el resto les siguió. Se abrieron paso entre las extrañas mesas del lugar, y entre más caminaban más aumentaba el sonido de la música electrónica. Llegaron hasta lo que parecía una enorme pista con luces resplandecientes de distintos colores, que parpadeaban incesantemente y en una esquina en una pista elevada estaba un chico que parecía ser el DJ a cargo de la música. ¨Es Yissek¨- dijo la chica de cabello rojo para el resto de sus amigos que parecían emocionarse, -¨¿qué es Yissek?¨-preguntó Mina con dificultad por el volumen tan alto de la música, Kim rio al escucharla y se acercó a ella -¨Yissek es el DJ¨- señaló al chico a lo lejos -¨es un viejo amigo, y un gran DJ, será una noche divertida¨- sonrió y la tomó del brazo para indicarle que bajaran a la pista. ¨No¨- decía la rubia intentando soltarse de ella, pero no pudo pues después la morena la tomó del brazo. Estaban en medio de la pista, con escaso espacio personal por la cantidad de personas que estaban bailando y empezaba a sentirse mareada por el intenso parpadeo de las luces de colores y sonido tan fuerte de la música -¨necesito irme¨- dijo Mina desesperada pero ninguna de las chicas pareció escucharle. El resto del grupo se les unió y sintió que se sofocaba entre tantas personas -¨¡Lita!¨- gritó intentando llamar la atención de la castaña, que pareció no escucharle -¨ayuda¨- volvió a gritar mientras sentía que todo le daba vueltas. Se tapó los oídos con las manos y cerró los ojos con fuerza -´relájate, relájate´- decía para sí mientras respiraba profundamente el horrible hedor a alcohol y sudor que inundaba el lugar haciéndola marearse aún más. Una mano tocó su espalda y se sobresaltó asustada -¨Mina ¿te encuentras bien?¨- preguntó el platinado acercándose a ella frunciendo el ceño. Negó con la cabeza intensamente y se abrazó del chico con fuerza -¨necesito salir de aquí¨- le dijo con dificultad. El platinado acarició su cabello e intentó calmarla -¨¿qué ocurre, Mina?¨- preguntó pero la chica no respondió, así que optó por tomarla de la cintura y ayudarle a salir de entre la multitud. Llegaron hasta la barra y le ayudó a sentarse en una de las extrañas sillas altas -¨¿ya estás mejor?¨- le preguntó mientras la tomaba del rostro para verla a los ojos. Se veía un poco pálida, así que le pidió al chico de la barra que le diera un Ginger Ale y después se lo entregó a la chica -¨bebe un poco de esto¨- le dijo con preocupación. Mina obedeció mientras se recargaba sobre la barra -¨gracias¨- dijo en voz baja al platinado que estaba a su lado, el chico no dijo nada y solo se quedó mirándola en silencio. Se sentía torpe -´¿por qué siempre tiene que pasarme algo cuando estoy con él?´- se preguntaba mientras bebía de su vaso, de alguna u otra forma se las arreglaba para hacer el ridículo frente a Yaten -´eres una tonta´- decía para sí mientras dejaba el vaso sobre la barra e intentaba calmarse un poco.
¨¿Quieres que te lleve a tu departamento?¨- preguntó el chico preocupado mirando atentamente a la chica, -¨pero, Lita..¨- decía la chica cuando fue interrumpida -¨eso no importa¨- la tomó suavemente por la barbilla para que volteara a verlo a los ojos -¨me preocupa que no te sientas bien, Mina. Preferiría llevarte a tu departamento¨- terminó de decir sin más. La rubia se quedó en silencio, la verdad quería salir de ahí e irse a su cama. Tenía mucho que pensar, y encima de todo, se sentía fatal. ¨Vamos¨- dijo el platinado tomándola de la mano y ayudándole a bajar de la silla alta, -¨pero tengo que despedirme¨- se quejó la rubia, -¨¿quieres regresar a meterte entre la multitud?¨- preguntó el chico señalando la pista de baile -¨descuida, yo le diré a Lita lo que ha ocurrido¨- apretó su mano con un poco más de fuerza y le indicó que salieran. Cuando llegaron al auto, el chico le abrió la puerta para que subiera y después subió del lado del conductor. Encendió el auto y Mina se recargó en el respaldo del asiento después de ponerse en cinturón de seguridad, y cerró los ojos. El auto comenzó a moverse y permaneció con los ojos cerrados por un poco más, repasando en su mente todo lo sucedido en esa noche. Los extraños pero divertidos amigos de Rei, los besos de Yaten, la inmensa tensión entre Rei y Neal -´y los besos de Yaten´- pensó para sí mientras continuaba con la lista -´y el extraño hombre de la barra que me habló justo cuando´- hizo una pausa abriendo los ojos de golpe -´Liam´- pensó sobresaltándose al percatarse de que dejó inconcluso algo. ¨¿Qué ocurre?¨- preguntó el chico cuando vio a la chica hacer un brusco movimiento en su asiento, -¨no, nada¨- se disculpó -¨solo que olvide algo¨- dijo mientras abría su bolso. ¨¿En el Ministry?¨- preguntó el chico confundido -¨¿quieres que me regrese?¨-, Mina sacudió la cabeza -¨no, descuida¨- respondió mientras sacaba su teléfono móvil. Encendió la pantalla y presionó un botón para ver los mensajes recientes -´no lo envíe´- pensó para sí mientras leía el último mensaje enviado, y después abrió los mensajes guardados en borrador. Respiró hondo mientras se volvía disimuladamente al hombre que estaba a su lado y exhalaba despacio -´¿será una buena idea?´- se preguntó mientras volvía la vista a la pantalla para volver a leer aquel mensaje que había comenzado. Presionó algunas teclas para terminar de redactarlo y dudó de sí misma al terminar -´ya no hay vuelta atrás´- presionó el botón de enviar y apretó los ojos con fuerza mientras esperaba por el sonido del teléfono que le indicaría que su mensaje había sido enviado. Permaneció en silencio mientras miraba por la ventana, las calles de la ciudad en aquella noche parecían muy solitarias. A pesar de estar iluminadas y de algunos lugares y pubs repletos de personas, algo había esa noche que le parecía que era muy oscura y silenciosa. O probablemente, solo era ella. Que sentía remordimiento por lo que acababa de hacer. Pero había tomado una decisión, y si bien en su momento quizá no lo parecía, era la mejor decisión que había tomado en mucho tiempo. Sintió una cálida mano pasar por su rodilla y le hizo sobresaltarse -¨¿te encuentras bien?¨- preguntó el chico al verla reaccionar de aquella forma, -¨ah, si¨- dijo la rubia sacudiendo la cabeza y saliendo de sus pensamientos. No se había dado cuenta que estaban frente a su edificio, ni de que Yaten había apagado el auto. ¨¿Estás segura que estás bien?¨- insistió el chico con preocupación por la extraña actitud de la rubia, -¨si¨- dijo la chica mientras le miraba a los ojos. Ninguno de los dos pronunció palabra alguna. Y así permanecieron por unos instantes, tan solo mirándose a los ojos y confesándose en silencio lo que sentían el uno por el otro, y las palabras salían sobrando. ¨Debo irme¨- dijo la rubia con dificultad mientras bajaba la mirada para tomar su bolso que estaba en el piso junto a sus pies, -¨Mina¨- le llamó el chico tomándole suavemente del brazo. Tragó saliva mientras sentía que su corazón se aceleraba, el sentir su tacto y la forma en que le llamaba, tan simple y a la vez tan varonil era suficiente para que se sintiera vulnerable ante su presencia. Le miró a los ojos de nueva cuenta, esperando que dijera o hiciera algo mientras su corazón luchaba por mantenerse dentro de su pecho -¨¿quieres pasar?¨- preguntó casi en un hilo de voz a la vez que su cuerpo perdía toda fuerza que quedaba dentro de ella. El chico alzó una ceja -¨¿me está invitando a pasar la noche, Srita Aino?¨- preguntó haciendo que la rubia se ruborizara por completo y después rio -¨descuida, solo estaba bromeando¨- hizo una pausa -¨a no ser que estuvieras hablando enserio¨- terminó de decir mientras media sonrisa se formaba en sus labios y bajó del auto. Abrió la puerta del lado de la chica, quien aún seguía ruborizada, y le ayudó a bajar del auto. Cerró la puerta y la tomó de la cintura, aprisionándola con su cuerpo recargado sobre la puerta del auto -¨no tienes ni idea de lo mucho que me gustas¨- decía el chico mientras acercaba su cuerpo más al de ella, y llevaba una de sus manos a la mejilla de la chica -¨eres tan hermosa¨- acarició su mejilla con el pulgar -¨tan única¨- inclinó su rostro para acercarse al de ella -¨¿qué me estás haciendo, Minako Aino?¨- preguntó mientras se acercaba más. Podía sentir su aliento cerca de sus labios, su corazón palpitaba cada vez con más fuerza llenando de ansias por poder sentir sus labios una vez más y, sin darse cuenta, cerró los ojos para poder soportar aquella dulce tortura. Rosó sus labios en un rápido movimiento haciéndole estremecerse y se separó un poco de su rostro para poder admirarle. Mantenía los ojos cerrados, pero podía sentir las emociones que sentía su cuerpo al sujetarla por la cintura -¨y sé que deseas esto tanto como yo¨- continuaba el chico mientras su voz se volvía cada vez más ronca. La obligó a acercarse más a él con suavidad y volvió a rosar sus labios -¨y no sabes cuánto te deseo, Mina¨- confesó mientras comenzaba a besarla. Fue un beso lento y corto, lleno de emociones reprimidas, y se separó de ella bruscamente -¨pero no así¨- pegó su frente con la de ella mientras luchaba contra él mismo -¨discúlpame¨- dijo mientras se separaba un poco de ella -¨pero creo que sería malo para ti si acepto tu invitación a pasar, en estos momentos¨- la miró a los ojos -¨pero no quiero que pienses mal de mí¨- y acarició su mejilla. Mina permaneció en silencio recuperándose de aquel fugaz beso que tanto anhelaba, e intentaba controlar su respiración mientras le escuchaba -¨¿por qué habría de pensar mal?¨- preguntó confundida, -¨¿y por qué no?¨- preguntó el chico acomodando un mechón de cabello de la rubia detrás de su oreja. ¨No podría pensar mal de ti¨- cerró los ojos mientras sentía la caricia del platinado, -¨¿ah si?¨- preguntó -¨quizá deberías hacerlo de vez cuando¨- bromeó -¨pero, quiero pedirte algo¨- dijo cambiando su tono por uno un poco más serio -¨y sé qué quizá te parezca extraño, pero¨- hizo una pausa -¨mi madre me mataría si no voy a mi fiesta de graduación, y me encantaría que fueras conmigo¨- terminó. Aquella petición le había tomado por sorpresa, que más que estarle pidiendo que lo acompañara, sentía que le decía que sin ella no iría y no le gustaba la idea de aquella carga sobre sus hombros -¨Yaten, yo¨- comenzó a decir pero el chico la interrumpió -¨no tiene que ser como algo serio, entiendo que estás con alguien más¨-frunció el ceño-¨pero, guardaré mi distancia si así me lo pides¨. Guardaría su distancia si ella se lo pedía, pero ¿era eso lo qué quería? Por más que quisiera negárselo, le gustaba que estuviera cerca. Le gustaba estar cerca de él, de sus brazos, de sus labios, de él. Tragó saliva con dificultad -¨no lo sé, Yaten¨- dijo la rubia -¨¿por qué quieres que vaya a tu graduación?¨- preguntó mientras bajaba la mirada, -¨porque quiero que estés ahí, porque me encantaría que estuvieras conmigo¨- la tomó por la barbilla suavemente para hacer que lo viera a los ojos -¨porque quiero estar contigo, Mina¨- terminó de decir. La rubia frunció los labios -¨tendré que pensarlo¨- le dijo no muy segura de sí misma, le encantaba la idea que le planteaba -´estar conmigo´- pensó para sí, aunque no sabía si era eso a lo que se refería o era solo ella dándose falsas esperanzas de nueva cuenta -¨será mejor que me vaya¨- dijo la chica -¨gracias por traerme¨- sonrió un poco ante de intentar alejarse de él, pero el chico se lo impidió presionando su cuerpo al de ella de nueva cuenta. La tomó por la barbilla y se quedó mirándola a los ojos unos instantes -¨¿puedo volver a besarte?¨- preguntó acercándose a su rostro.
Una disculpa porque no actualicé la historia en mucho tiempo, pero estuve enferma.
Quería esperarme hasta terminar éste y el siguiente capítulo y subirlos juntos, pero aún no termino el siguiente y decidí mejor subir solo uno por el momento. Y disculpen que está un poco corto y sin muchas cosas interesantes, pero tuve que quitarle una parte para dejarla con el siguiente capítulo.
Espero que les siga pareciendo interesante, pero prometo que el siguiente capítulo será muy bueno. Y quizá me odien o quizá no, ya veremos.
Muchas gracias por seguir mi historia, y haré todo lo posible por actualizar lo más pronto posible.
