Estaba saliendo del elevador cuando sonó su teléfono móvil. Lo sacó de su bolso junto con las llaves de su departamento -¨¿hola?¨- preguntó al responder la llamada de Lita. Sonaba preocupada, le preguntó cómo se encontraba y que Yaten le había dicho que la había llevado a su departamento -¨descuida, estoy bien¨- dijo mientras cerraba la puerta de su departamento y dejaba su bolso sobre la mesa -¨de acuerdo, buenas noches¨- terminó la llamada y dejó el teléfono sobre la mesa junto a su bolso. Tomó un vaso de la alacena y se sirvió un poco de agua mientras en su mente resonaban las palabras del apuesto platinado -¨me encantaría que estuvieras conmigo¨. Acompañarlo en su graduación, estar a su lado toda la noche, sentarse en la mesa junto a sus padres, y quizá hasta conocer a algunos de sus compañeros. El agua seguía corriendo en el vaso, ahora lleno, y la chica no se percataba que el agua cubría su mano, por prestarle más atención a su mente repitiéndole las palabras del chico -¨entiendo que estás con alguien más pero, guardaré mi distancia si así me lo pides¨. Sacudió la cabeza y cayó en cuenta que el vaso estaba lleno, cerró la llave del agua y dejó el vaso sobre la mesa para tomar una toalla y poder secar su mano y lo que había mojado a su alrededor -´guardar su distancia´- pensó mientras bebía un poco de agua del vaso y lo dejó sobre la mesa -´guardar su distancia después de todo lo que pasó esta noche´- rio para sí al recordarlo. Sus besos, sus caricias, aquella forma en la que la veía que le hacía imposible resistírsele. Sin duda era un hombre interesante, y no se arrepentía de empezar a conocerlo cada vez un poco más. Aunque solo estuviese conociendo un lado de él, le era suficiente. Era un hombre interesante, atento e increíblemente atractivo. En todos los sentidos. Y por más que intentara convencerse de lo contrario, le gustaba demasiado. Quizá un poco más de lo que debería, y a pesar de todos aquellos maravillosos encuentros que había tenido con él, no podía evitar sentir un poco de miedo. Pero sería mejor que dejara de pensar en él, bajó la mirada a su reloj que marcaba pasada la 1 de la madrugada. Se quedó pensando unos segundos -¨todavía es temprano en California¨- dijo para sí y fue a su habitación por su computadora. La encendió y espero unos segundos para luego ver si podía encontrar a su amiga Rini en línea y contarle todo lo sucedido, tanto con Yaten como con su ahora ex –novio -´solo espero que Liam se tome bien el mensaje que le he enviado´- pensó -´no fue la mejor forma de decírselo, pero preferiría no tener que volver a verlo y que lo nuestro terminara de una buena vez´- dijo para sí, sin poder evitar sentirse culpable y mientras tecleaba su contraseña para ingresar a una página web.
¨Si, ya está mejor¨- dijo la castaña mientras guardaba su teléfono móvil dentro de su bolso mientras el chico de cabello dorado estacionaba el auto justo afuera de su casa. Levantó la mirada y se encontró con los ojos del chico -¨la he pasado bien esta noche¨- le dijo sonriente -¨gracias¨- terminó de decir la castaña mientras el chico se pasaba una mano por el cabello, -¨¿sabes?¨- preguntó el chico un poco nervioso -¨la verdad es que no salieron las cosas como lo hubiera querido, Kim se pone un poco mal cuando toma mucho y, bueno¨- se encogió de hombros -¨solo espero que en verdad te hayas divertido¨- sonrió. La castaña asintió con la cabeza y el chico continuó -¨eh Lita, no sabía en qué momento decírtelo pero¨- hizo una pausa y tragó saliva mientras la veía a los ojos -¨no, eh… mejor abre la guantera que está frente a tí¨- señaló la pequeña puertita dentro del auto. ¨¿Eh?¨- dijo la chica mientras hacía lo que el chico decía. Dentro de la guantera había una pequeña bolsita color verde claro -¨¿qué es esto?¨- preguntó mientras tomaba la bolsa y cerraba la guantera. ¨Feliz cumpleaños¨- sonrió el chico -¨anda, ábrelo¨-, la chica le miró confundida mientras sacaba del interior de la bolsita una pequeña caja de terciopelo. Conocía muy bien esas cajas, así que sabía muy bien que Yaten había estado detrás de todo eso. Abrió la cajita con mucho cuidado e intentando esconder su emoción, -¨Andrew¨- dijo sorprendida al encontrar en el interior unos delicados aretes en forma de rosas hechos de diamantes rosados -¨son hermosos¨- tomó uno en su mano para verlo de cerca. El detalle de cada incrustación de las piedras y la forma era perfecta, y el brillo tenue del rosa de los diamantes era lo que más le había gustado -¨muchas gracias Andrew, son muy hermosos¨- sonrió mientras veía al chico a los ojos. ¨Como tú¨- dijo el chico con una dulce sonrisa -¨le pedí a Yaten que los hicieran especialmente para ti, y quería asegurarme que cada detalle fuera perfecto¨- tomó la mano de la chica -¨como tú¨- y la llevó a sus labios para besarla haciendo que la chica se ruborizara -¨había querido decírtelo desde hace tiempo, pero no estaba seguro si sería buena idea¨- rio nerviosamente y, sin soltar su mano, la miró a los ojos -¨Lita¨- hizo una pausa -¨¿quieres ser mi novia?¨- preguntó al fin. ´Ay por Dios´- pensó la castaña al escucharle, era lo que había esperado por tanto tiempo -¨por supuesto que si, Andrew¨- sonreía ampliamente a la vez que asentía con la cabeza. El chico sonrió alegremente, tomó a la chica por la nuca y suavemente acercó su rostro al suyo para besar sus labios. Sin duda, había sido la mejor sorpresa que hubiera podido darle.
De vuelta en el club Ministry, los hermanos Kou se aseguraban de llevar al resto del grupo de vuelta al pub para que la chica de cabello rojo tomara su auto. ¨Esperen, esperen¨- decía la chica -¨¿alguien vio a Rei?¨- preguntó mirando a los que estaban a su alrededor, que a la vez se veían entre ellos -¨no lo puedo creer¨- rio mientras sacudía la cabeza -¨y ni siquiera nos avisó, tremenda loquilla esa Rei¨- bromeó -¨en fin, que creo que de todos nosotros, ella la pasará mejor¨- bromeó de nuevo mientras subía al auto del platinado. ¨Solo los llevamos por su auto, y después te llevaré a tu casa, hermosa¨- decía el chico de cabello negro a su linda novia -¨¿te parece bien?¨- preguntó mientras abría la puerta para que subiera al auto, la chica la sonrió dulcemente -¨no te preocupes, Seiya¨- le dio un beso en la mejilla y se acercó un poco -¨no tengo que llegar temprano a casa¨- le confesó al oído y luego subió al auto. El chico sacudía la cabeza y sonreía seductoramente -¨debiste decírmelo antes, hermosa¨- se agachó un poco para acercarse a ella -¨entonces aún tenemos tiempo de hacer algo más¨- le guiñó el ojo y plantó un rápido beso en sus labios, haciéndola sonrojarse un poco. Se alejó de ella para después esperar que los chicos subieran a su auto y subió del lado del conductor, y encendió el auto. Condujeron en dirección al pub, y al poco tiempo ambos autos se estacionaron cerca del lugar -¨Serena, espérame aquí¨- le indicó -¨solo voy a asegurarme que crucen bien y lleguen a su auto¨- sonrió, -¨no tardes¨- dijo la rubia tímidamente mientras el chico bajaba del auto. ¨Muchas gracias chicos¨- decía la chica de cabello rojo refiriéndose a los hermanos Kou -¨fue una gran noche, me han caído muy bien los dos¨- asintió con la cabeza -¨deberíamos volver a hacer esto¨- rio mientras tomaba a la morena del brazo -¨¿verdad que son agradables?¨- le preguntó a la chica. ¨Sim, obrigada (gracias)¨- respondió la morena sonriente, -¨¿están seguros que uno de ustedes puede conducir?¨- preguntó el ojiazul frunciendo el ceño mientras veía que era evidente que ninguna de las dos chicas podría hacerlo, -¨si, yo lo haré¨- respondió Kiev seriamente -¨gracias¨- dijo mientras extendía su mano para despedirse de Seiya, y después del platinado. Esperaron a que el grupo cruzara la calle, aunque con un poco de dificultad por la actitud bromista de Kim -¨no creo que quiera volver a salir con ellos¨- decía el ojiazul en voz baja mientras dirigía su mirada al chico a su lado, el platinado frunció el ceño sin decir nada y el chico continuó -¨¿te imaginas?¨- preguntó haciendo una cara de disgusto y algo llamó su atención dentro del bar que estaba a un lado de donde estacionó su auto. ¨Oye¨- golpeo suavemente el brazo de su hermano para que volteara a ver lo que había descubierto -¨¿no es ese el tipo de Mina?¨- preguntó molesto. El platinado volteó rápidamente para constatar lo que le decía su hermano -¨si¨- respondió secamente al ver al pelirrojo saliendo del bar abrazado a una despampanante rubia con un diminuto vestido rojo que dejaba poco a la imaginación, -¨pero ¿qué se cree ese idiota?¨- dijo el ojiazul molesto mientras caminaba en dirección al pelirrojo -¨¡Mira nada más!¨- gritaba el chico mientras se acercaba al bar -¨que pequeño es el mundo, ¿no?¨- preguntó molesto mientras se paraba frente al pelirrojo amenazadoramente. Le pidió a la chica que le esperara a un lado y se volvió al chico -¨¿te has perdido, Kou?¨- preguntó desafiante, -¨¿crees que evitando el hecho de que te encontré con alguien, simplemente no voy a decir nada?¨- preguntó el ojiazul molesto. El pelirrojo rio y se cruzó de brazos -¨¿y a ti qué te importa lo que haga con mi vida, niño riquito?¨- le miró de arriba abajo con desagrado. El chico de cabello negro apretó los labios y levantó las cejas mientras asentía con la cabeza -¨no me interesa lo que hagas, pero esto le afecta a Mina y..¨- decía cuando el pelirrojo le interrumpió bruscamente -¨¿ah, es por Mina?¨- preguntó con cinismo -¨¿y crees que te va a creer?¨- frunció el ceño molesto, cuando se percató del platinado que se acercaba a ellos -¨vaya que es mi noche de suerte¨- rio -¨los dos idiotas¨- alzó los brazos mientras reía sarcásticamente de nueva cuenta. ¨El único idiota aquí eres tú¨- dijo Seiya mientras colocaba su mano sobre el hombro del pelirrojo, -¨¡no me toques!¨- gritó el chico separándose bruscamente -¨y será mejor que se larguen de una buena vez¨- amenazó empujando un poco al ojiazul. ¨No me…¨- decía Seiya decidido a responderle, cuando el platinado lo tomó del brazo para que se calmara, -¨anda, niñita, contrólate que tu mami no te va a dejar que lastimes tus manitas de porcelana¨- mofó haciendo que el ojiazul se molestara más, -¨ten por seguro que Mina se enterará de esto, idiota¨- amenazó el chico intentando controlarse. Liam comenzó a reír frunciendo el ceño -¨¿y eso se supone que debe asustarme?¨- preguntó -¨Mina es MI chica, así que ustedes dos mejor aléjense de ella¨- señaló a ambos chicos mientras se daba la vuelta. ¨¿O qué harás al respecto?¨- preguntó el platinado apretando los dientes.
¨Kou¨- decía el pelirrojo mientras se volvía a ellos de nueva cuenta -¨no creas que no sé lo que tramas¨- amenazó acercándose a él -¨ni creas que tienes oportunidad con MI chica¨- le miró de arriba abajo con desprecio -¨¿qué sabes tú de lo que es una mujer tan inocente y sensual como ella?¨- rió -¨¿qué te hace creer que un idiota mimado como tú podría hacerla feliz?¨- sacudió la cabeza -¨Mina lo que necesita es un hombre de verdad que la haga mujer. Así que te lo advierto, aléjate de ella¨- terminó de decir bruscamente. ¨¿Y tú si eres un hombre?¨- preguntó en tono sarcástico el ojiazul cruzándose de brazos a su lado -¨supongo que tú si la valoras, ¿por eso sales con ese chica?¨- señaló a donde se encontraba la desconocida -¨por cierto, de dudosa reputación¨- alzó las cejas con desagrado por la falta de tela del vestido que tenía puesto. El pelirrojo apretó los puños con rabia -¨yo sabré lo que hago con mi vida y con lo que me pertenece¨- le advirtió apretando los dientes -¨y mira, princesita¨- fingió una sonrisa -¨regrésate a tu castillo de cristal y deja de meterme en mis asuntos¨- terminó de decir. Aquel comentario molestó a Seiya y se acercó a él -¨me voy a meter en tus asuntos, imbécil, sobre todo si involucran a Mina¨- lo empujó un poco -¨¿entendiste?¨- preguntó desafiante, haciendo que el pelirrojo se pasara la mano por la barbilla intentando serenarse, pero no pudo -¨creí haber sido claro¨- lo empujó con fuerza -¨no me toques, princesita, porque no respondo¨- le amenazó. ¨¿Ahora qué vas a hacer al respecto, idiota?¨- preguntó Seiya molesto tomándolo con fuerza del cuello de la camisa, -¨oh por Dios, auxilio¨- fingió pedir ayuda en voz baja -¨la princesita cree poder jugar a las luchitas¨- rio cínicamente -¨¿no te da miedo romperte una uña?¨-le provocó de nueva cuenta fingiendo cara de puchero a modo de burla. Apretó los dientes sintiéndose aún más molesto por los incoherentes comentarios del chico. Estaba decidido a golpearlo, sobre todo porque le molestaba aquella estúpida expresión en su rostro -¨no pierdas tu tiempo¨- le dijo serenamente el platinado tomándolo del hombro -¨vámonos¨- le indicó. Seiya dejó un gruñido de frustración salir mientras soltaba violentamente al chico. Liam continuó riendo cínicamente, disfrutando de lo que para él, había sido una victoria -¨claro, váyanse niñitas. Ni siquiera son capaces de afrontarse a la realidad de que no son nada¨- les decía mientras se daban la vuelta -¨regresen con su mami ¡cobardes de mierda!¨ -hizo una pausa para hacerles una seña con la mano -¨ah, y aléjense de Mina. Es tan ilusa que ni les va a creer si le cuentan que me vieron¨- gritó haciendo que el ojiazul se volteara más molesto -¨así es princesita, regresa con tu putita que te espera en el auto¨- fingió una sonrisa. Seiya apretó los puños y se regresó a donde estaba el chico lleno de furia, lo tomó bruscamente del cuello de la camisa y le dio un fuerte golpe en la cara haciéndolo caer al piso -¨¡eres un estúpido!¨- le gritó enfurecido el ojiazul -¨no vuelvas a llamarla de esa forma, ¿me entendiste?¨- preguntó entre dientes.
A Liam le pareció demasiada divertida la reacción que obtuvo -¨¿eso es todo?¨- rió mientras un poco de sangre comenzaba a salir de su labio hinchado -¨ya me lo esperaba¨- continuó riendo sin moverse el piso. ¨Por ahora¨- dijo el ojiazul mientras lo pateaba del lado derecho, justo en las costillas -¨la próxima vez no tendrás tanta suerte, imbécil¨- terminó de decirle y se dio la vuelta molesto sacudiendo su muñeca derecha. El pelirrojo se quejó un poco por el dolor y se levantó con dificultad, mientras veía que se alejaban -¨¿quién se creen? yo sabré lo que hago de mi vida¨- decía para sí mientras limpiaba un poco de la sangre que salía de su labio -¨Mina es mía, y de nadie más. No me importa lo que digan esos idiotas, no pueden hacer nada¨- terminó de ponerse de pie ante la mirada de todos los presentes en el bar y se alejó lentamente olvidándose por completo de su acompañante. Sí había algo que Liam Hollingworth no soportaba, era que quisieran controlarle diciéndole lo que podía hacer o no hacer. Ni si quiera se lo permitía a su padre -´mucho menos a ese par de idiotas´- pensaba para sí mientras caminaba hasta su auto.
¨Pero no sé cómo lo vaya a tomar, aún no me ha dicho nada¨- decía la rubia pasando sus manos por su suave cabellera con un poco de frustración -¨¡Rini!¨- pidió, acercándose al monitor de su computadora -¨¿crees que estuvo mal?¨- preguntó llevándose las manos a la cara. Tenía algunos minutos que comenzó la conversación por la cámara de su computadora con su mejor amiga Rini, quien vivía en California -¨no lo sé¨- respondió la chica en la pantalla -¨quizá no fue la mejor manera, pero¨- dudó un poco -¨¿te sientes mejor?¨- preguntó. La rubia apretó sus manos sobre su rostro un poco más mientras dejaba salir un quejido -¨no lo sé¨- apretó los ojos -¨creo que si¨- abrió los ojos y quitó las manos de su rostro -¨pero¨- hizo una pausa y se quedó pensando un poco. ¨¿Es por Yaten?¨- preguntó la chica de cabello rosado desde el monitor, Mina cubrió su rostro con sus manos de nueva cuenta para intentar esconder sus mejillas sonrojadas, -¨¡Mina!¨- gritó la chica -¨lo sabía, ¿por qué no me lo habías dicho?¨- preguntó emocionada. La rubia sacudió la cabeza -¨no, no¨- retiró las manos de sus mejillas -¨no es eso, Rini. Lo hice por mí. No sentía que tuviéramos una buena relación, y además, discutíamos mucho¨- se encogió de hombros. ¨Bueno, pero ¿y Yaten?¨- preguntó la chica un poco preocupada. Mina se quedó viendo el monitor en silencio por unos segundos. Dejó un suspiro escaparse -¨no lo sé¨- apretó los labios -¨Yaten es¨- hizo una pausa -¨muy interesante¨- rio para sí -¨e impredecible¨- rodó los ojos, y la chica le interrumpió -¨y según tú, increíblemente atractivo¨- bromeó haciéndola sonrojarse un poco. ¨Bueno, si¨- se mordió un poco el labio -¨es muy guapo¨- sonrió para sí -¨pero no imaginas lo que ha pasado esta noche¨- apretó los labios -¨no sabía que él iba a estar ahí¨- dijo mientras bajaba la mirada y jugaba con sus dedos nerviosamente, la chica del monitor dejó salir un gritito de emoción -¨¡cuéntamelo todo!¨- le pidió animadamente haciéndole sentirse aún más nerviosa. Comenzó por contarle sobre el extraño hombre que se ofreció a hacerle compañía y la forma tan galante en que Yaten la rescató de aquel desconocido, lo bien que la trató toda la noche y lo feliz que se sentía de que la hubiera besado de nuevo. Por supuesto que omitió entrar en detalles sobre lo increíbles que fueron aquellos besos, y la infinidad de cosas que le hicieron sentir. ¨¿Fuiste al Ministry?¨- preguntó la chica del monitor -¨he escuchado que es de los lugares más frecuentados para los que les gusta pasarla de fiesta¨- comentó mientras la rubia negaba con la cabeza -¨podrá ser el lugar más frecuentado, ¡pero fue horrible!¨- se quejó -¨creí que moriría ahí, Rini. Había muchísima gente, nada de espacio personal¨- hizo cara de disgusto -¨y apestaba¨- apretó la nariz haciendo que la chica riera -¨ya me imagino cómo te sentiste¨- bromeó. Un fuerte golpe provino desde la cocina de su departamento haciendo que Mina se sobresaltara -¨¿qué ocurre?¨- preguntó Rini desde el monitor de la computadora, preocupada por la reacción tan repentina de la rubia -¨no lo sé¨- respondió en voz baja -¨escuché un ruido extraño¨- se llevó una mano a la boca. El ruido se repitió seguido de un grito desgarrador -¨¡Mina!¨- escuchó que alguien le llamaba mientras el ruido continuaba. La rubia frunció el ceño y vio la hora, pasaban las 2 de la madrugada -¨creo que alguien está llamando a la puerta¨- decía en voz baja mientras se volvía al monitor, -¨¿pero no es muy noche allá?¨- preguntó la chica. Mina asintió con la cabeza -¨si, pero iré a ver de quién se trata¨- decía mientras volvía a escuchar que gritaban su nombre -¨te llamaré después¨- se despidió de su amiga y apagó su computadora. Salió un poco temerosa de su habitación mientras escuchaba otro fuerte golpe provenir desde la entrada.
Abrió la puerta lentamente para ver de quién se trataba. ¨Por Dios, Liam¨- sus ojos se abrieron muy grandes al ver el estado en el que se encontraba -¨¿qué te ocurrió?¨- preguntó alarmada invitándolo a pasar. Le indicó que se sentara en la sala y fue a la cocina por un poco de hielo, -¨me encontré con tu amiguito¨- comenzó el chico -¨el engreído de Kou y el patético de su hermano¨- bufó molesto mientras se sentaba lentamente sobre el pequeño sillón. ¨¿Yaten?¨- preguntó Mina sorprendida mientras se sentaba junto al chico -¨pero, ¿qué cosas dices?¨- decía mientras colocaba delicadamente la servilleta que cubría el hielo sobre el hinchado labio del chico. ¨Sabía que no ibas a creérmelo¨- dijo el chico fingiendo decepcionarse -¨siempre te pedí que tuvieras cuidado con él¨- dejó salir un quejido por lo incomodo que sentía la frialdad del hielo sobre su labio herido. ¨Lo siento¨- se disculpó la chica reacomodando la servilleta -¨pero ¿qué ocurrió?¨- preguntó preocupada. Le costaba trabajo creer que Yaten o Seiya fueran capaz de semejante cosa, -¨estaba en un bar con unos amigos y se acercaron a mí y comenzaron a ofenderme y amenazarme con hacerme daño si no me alejaba de tí¨- comenzó el chico -¨por supuesto que me negué, y les pedí que saliéramos del lugar para que no molestaran a mis amigos¨- hizo una pausa para mirarla a los ojos -¨fue ahí donde se aprovecharon y comenzaron a golpearme¨- llevó su mano a sus costillas quejándose un poco -¨son unos animales, Mina. Ten mucho cuidado con ellos¨- le pidió con la voz llena de dolor. No podía creer lo que acababa de escuchar -´¿Yaten?´- preguntó para sí sintiendo un nudo formarse en su estómago -´después de todo lo que me dijo´- decía para sí mientras sentía que el chico le tomaba de la mano, -¨temo por ti, Mina¨- dijo el pelirrojo -¨no quisiera que nada malo te ocurriera¨- la miró fijamente a los ojos -¨ten mucho cuidado, mantente alejada de ellos¨. Su tono de voz le hacía sentirse en peligro, nunca creyó a Yaten capaz de hacerle daño. Pero después de ver a Liam con aquel aspecto, ya no estaba segura de lo que debería creer. ¨Solo quiero lo mejor para ti, linda¨- dijo el chico mientras quitaba la servilleta de su labio y besaba la mejilla de la chica -¨¿me crees, verdad?¨- preguntó serenamente. No supo que responderle. Le costaba trabajo procesar lo que acababa de decirle, y su mente estaba tan ocupada pensando en otras cosas, como para responderle aquello después de creer que había terminado con él. La tomó suavemente del rostro y la acercó a él para besarla. ¨Liam¨- se separó de él, -¨¿qué ocurre linda?¨- preguntó sin interés mientras volvía a besarla, -¨detente, por favor¨- le pidió la chica -¨¿acaso no has visto el mensaje que te envié?¨- preguntó un poco nerviosa. El pelirrojo negó con la cabeza y se separó un poco de ella para sacar su teléfono del bolsillo del pantalón. Encendió la pantalla y se quedó en silencio mientras leía el mensaje -¨¿es eso lo que quieres?¨- preguntó serio -¨después de todo lo que pasé hoy por ti¨- bajó la mirada mientras apagaba la pantalla del teléfono y lo guardaba en su bolsillo de nueva cuenta. Mina no dijo nada, se quedó quieta y tragó saliva con dificultad. ¨Está bien¨- dijo el chico en voz baja mientras se volvía a ella -¨entonces así será¨- le tomó del rostro de nueva cuenta y obligó a sus labios a juntarse con los suyos. ¨Liam, detente¨- pidió la chica separándose bruscamente de él, -¨¿por qué?¨- preguntó serio mientras un brillo malévolo se formaba en sus ojos. Sintió un poco de miedo al ver ese extraño brillo en los ojos del chico, y mejor se levantó del sillón -¨porque te lo estoy pidiendo, Liam¨- dijo nerviosamente. ¨Linda, salimos por mucho tiempo y, después de esto¨- señaló su labio hinchado -¨creo que al menos me merezco un poco más¨- se encogió de hombros. Mina frunció el ceño un poco molesta -¨¿qué insinúas?¨- preguntó llevándose las manos a la cintura, -¨sabes muy bien de lo que estoy hablando¨- dijo el chico acercándose a ella.
Sintió que el nudo en su estómago se formaba de nueva cuenta -¨creo que deberías irte¨- comentó nerviosamente tragando saliva con dificultad, -¨no, no lo creo¨- decía el chico mientras la tomaba con fuerza de la cintura -¨creo que te esperé demasiado¨- reprochó molesto mirándola a los ojos y después bajó las manos para apretar bruscamente el trasero de la chica, y acercarla más a su cuerpo. ¨Liam, detente¨- pidió la chica con miedo, pero el pelirrojo hizo caso omiso y volvió a apretar su trasero con más fuerza -¨vamos, no lo niegues. Yo sé que también lo quieres¨- rió mientras bajaba más las manos para levantar un poco su vestido y llevó una de sus manos hasta el muslo de la chica, y acarició la zona entre sus piernas. ¨Liam, ¡déjame!¨- gritó la chica aterrada al sentir su tacto -¨por favor, Liam. Detente¨- suplicó intentando apartarse de él y moviendo las piernas para impedirle acceso a su zona intima. ¨¡Cállate!¨- le gritó el chico mientras cubría la boca de la rubia con brusquedad, creyó haber escuchado un ruido en la puerta y tenía que evitar que alguien le descubriera. Los hermosos ojos azules de la rubia comenzaban a derramar lágrimas de pánico e intentaba luchar y gritar, pero sus intentos eran ahogados por la fuerte mano del chico que cubría sus labios.
El pelirrojo besó la cabeza de la chica intentando calmarla -¨tranquila, linda. Todo está bien¨- acarició su mejilla con la misma mano que cubría su boca -¨creo que será mejor ir a tu habitación¨- dijo en una alarmante voz ronca, sonriéndole maliciosamente. Inmediatamente Mina negó incesantemente con la cabeza, con mucha dificultad y sin dejar de llorar. Ahogó otro sollozo bajo la mano del chico que aún cubría su boca. ¨Ven¨- dijo el chico tomándola en sus brazos, consciente de que la chica no cooperaría por si sola. ¨¡Por favor!¨- suplicó lo más fuerte que pudo, una vez que su boca fue liberada a la vez que el chico la cargaba y se dirigía a su habitación. Liam rió divertido -¨tranquila, linda. Sé que te mueres por sentirme dentro de ti¨- dijo el chico seguro de sí mismo, mientras Mina continuaba suplicándole entre lágrimas -¨Liam, por favor detente¨- sollozó -¨te lo suplico, no lo hagas¨. Llegaron a su habitación, y la lanzó violentamente sobre la cama. Pasó sus piernas por los costados de la chica para aprisionarla -¨verás lo bien que te vas a sentir¨- le decía el chico en voz ronca mientras la sujetaba por los brazos para que no se moviera. Le tomó de ambas manos por arriba de la cabeza, y aplicando toda su fuerza, sujetó ambas manos con su mano izquierda para tener una mano libre y poder explorar su cuerpo. ¨¡No! ¡Detente!¨- suplicaba la chica sintiendo como comenzaba a levantar su vestido para acariciar su muslo y volver a tocar su parte intima -¨por favor, no lo hagas¨- sollozó aterrada. ¨¡Cállate!¨- gritó el chico mientras le daba una fuerte bofetada -¨ya me canse de esto¨- dijo molesto jalando con ambas manos la tela del escote del vestido y rasgándolo completamente para poder ver su cuerpo. Mina no supo cómo reaccionar. Sentía mucho miedo. Aquella bofetada le había dejado perpleja y aterrada. No podía hacer nada para detenerlo. Por más que intentaba moverse, el peso del chico sobre ella era demasiado para poder soportarlo. La forma en la que la miraba era tan desagradable. Sentía nauseas al ver la horrible expresión en la cara de aquel chico en quien había confiado. ¨Ahora sí¨- decía el chico mientras le desabrochaba el sujetador, y liberaba sus pechos para poder admirar el delicado cuerpo semidesnudo de la chica -¨serás mía, Mina¨- comenzó a acariciar su cadera -¨y nadie podrá decirme qué puedo hacer y qué no puedo hacer contigo¨- sonrió maliciosamente mientras disfrutaba al ver el terror acumulado en el hermoso rostro de la rubia.
¿Qué les pareció éste capítulo?
Debo confesar que me costó un poco de trabajo escribirlo. Y espero que, a pesar de no ser muy bueno, les haya gustado.
Como siempre, muchas gracias por continuar leyendo y por sus reviews.
Subiré el próximo capítulo lo más pronto posible.
ShelydeKou: Aquí está tu respuesta sobre cómo lo tomó Liam. No muy bien, al parecer.
Y tus sospechas eras ciertas sobre este capítulo. Saludos.
Sheblunar: Ya sé, pobre Mina. No sale de un problema y ya está en otro.
Noah-Lockets: ¿Sabes? Al principio no fue mi intención, pero después de tu comentario en aquella ocasión sobre su parecido con Christian Grey decidí hacerlo más interesante y atribuirle un poco de las actitudes de Christian. Espero que te siga gustando la historia, gracias por tus reviews.
Yayis Kou: Yo también quiero uno así. Como Yaten o Seiya, no importa. Gracias :)
Mara Kou: Hola, creo que eres nueva por acá en la historia. Que bueno que te esté gustando.
Muchas gracias por tu comentario, la verdad es que hace poco me dí cuenta de eso. Por lo general solo escribo la historia toda corrida y me cuesta un poco de trabajo separar parrafos, pero prometo hacerlo de ahora en adelante. Hice lo más que pude en este capítulo, espero que sea más sencillo de leer.
Para nada, ¿cómo crees que lo iba a tomar a mal? Gracias por decirmelo y por leer mi historia. Saludos.
