Buenaass, en fin ya estoy aquí de nuevo con otro episodio más xD, solo espero que os esté gustando cómo va la historia y que no dejéis de leerme xD Y sin más os dejo con la lecura.
NOTA: Serena es la chica de la foto de perfil de la historia, se me había olvidado decirlo en el anterior episodio.
¡Un saludo!
En aquel momento el silencio se apodero de toda la estancia, yo solo podía mirar a Tom un poco nerviosa, sin saber que hacer o que decir.
Pude observar que él era mucho más alto que yo, me sacaba casi dos cabezas más, así que no me quedaba más remedio que alzar la cabeza para poder mirarlo los ojos.
Él tenía unos profundos ojos azules, haciendo que me perdiera en su mirada.
-¿Qué te pasa Parks? ¿Acaso te ha comido la lengua el gato?-. Pregunto el burlón.
Pestañee un par de veces rápidamente, me había quedado embobada mirándolo, me regañe mentalmente, seguramente pensaría que sería una rara.
-¡¿Qué?! ¡Ahh! ¡Perdona mi falta de educación, hoy me encuentro muy distraída, y me había quedado pensando en mis cosas!-. Dije disculpándome.
-Últimamente estas todo el tiempo en las nubes ¿Me equivoco?-. Dijo el sorprendiéndome.
-¿Qué?-. Comente confusa.
-Te he estado observando estos días, aunque tú no te hayas dado cuenta. Siempre pareces como si no estuvieras aquí, puede que algunos no se hayan dado cuenta, pero yo si-. Dijo el dejándome con la boca abierta.
Entonces mi mente proceso todo aquello, ¿acaso estaba alucinando? ¿O acababa de oír que el chico más deseado de todo Howarts me estaba diciendo que había estado observándome?
Entonces mi corazón empezó a latir rápidamente y mis mejillas se tiñeron de un rojo intenso, propio de la casa de los leones.
-¿Estas bien? Te has puesto muy colorada de repente-. Comento el intencionadamente mientras una sonrisa se le escapaba de los labios.
Yo sin pensarlo me lleve una mano a las mejillas y comprobé que estas estaban ardiendo.
-Perdona, es solo que no estoy acostumbrada a que me digan esas cosas-. Dije intentando calmarme un poco.
-Ya veo, entonces no te las diré más, no quiero que te conviertas en tu tomate-. Comento el riendo, provocándome una pequeña carcajada a mí también.
-Pero… ¿Por qué me has estado mirando? Yo no tengo nada interesante, ni soy nada en especial…-. Comente un poco triste.
-Aunque tu pienses eso, para mi es todo lo contrario. Creo que eres una chica interesante, sé que eres una de las que saca las mejores notas de la clase, sin embargo te limitas a mantenerte callada y a no llamar la atención-. Dijo Tom.
-Nunca me ha gustado ser el centro de atención y mucho menos llamar la atención, prefiero pasar de largo y así poder tener un curso tranquilo-. Aclare.
-¿Piensas que callarte la boca es la mejor opción cuando los de tu propia casa te hacen pasar por un infierno?-. Dijo el dando en el clavo, aquello provoco que un sentimiento amargo me invadiera.
-Preferiría no hablar de eso por favor…-. Rogué antes de que las lágrimas amenazaran con aparecer.
-Perdona, sé que es un tema delicado para ti. Pero permíteme una última pregunta ¿Por qué lo soportas, porque simplemente no te defiendes?-. Pregunto él.
-Yo… no lo sé. No quiero meterme en problemas, tengo fe de algún día parara, simplemente se cansaran y todo volverá a la normalidad-. Declare intentando sonreír.
-O puede que suceda al revés, que las cosas empeore. Piénsatelo bien Parks, ataca, o serás atacada-. Dijo el dándome ánimos.
-¿Por qué lo haces? ¿Por qué me ayudas?-. Pregunto curiosa ante su comportamiento.
-Te lo dije antes, me pareces alguien interesante, y he decidido ayudarte. No me gusta ver cosas injustas y menos cuando lo hacen sin motivo-. Afirmo el moreno.
-Yo… no sé qué decir-.
-¡Oye Riddle!-. En aquel momento una tercera voz se hizo presente en la estancia, los dos giramos nuestras cabezas para ver como a lo lejos el rubio amigo de Tom se acercaba a nosotros rápidamente.
-¿Qué quieres Malfoy?-. Pregunto Tom muy serio, me sorprendió el gran cambio que había pegado de un momento a otro.
-El profesor Dumbledore te está buscando, dice que tiene que hablar contigo sobre una cosa importante-. Dijo el rubio, haciendo que Tom frunciera el ceño.
-De acuerdo, ahora mismo voy-. Dijo, mientras veíamos como Malfoy se iba.
-Bueno yo me voy, tengo tareas que hacer y no quiero que hagas esperar más al profesor Dumbledore-. Comente mientras daba un paso para marcharme.
-Recuérdalo Parks, ataca o serás atacada. Por cierto, siempre que quieras puedes sentarte en la mesa de Slytherin conmigo, te garantizo que allí serás bienvenida-. Dijo por ultimo antes de marcharse, dejándome muy confusa.
¿A qué venia todo aquello? ¿Acaso me estaba gastando una broma? Aquellas preguntas me inundaron la cabeza.
Sin embargo una sonrisa surco mis labios, no podía creer que el chico más apuesto de todo el colegio me había confesado que estaba interesado por mí.
Antes ningún chico me había dicho aquello, y que él fuera el primero me había hecho muy feliz, sin duda era como un sueño hecho realidad.
Bueno ¿Y qué os ha parecido? Solo espero que os haya gustado y que no se os olvide de dejarme un review con vuestra opinión sobre el capítulo xD 3
¡Un abrazo!
