CONFORMISMO

Las cosas están bien. Más que nunca. Gotham es suya, el Callejón del Crimen es suyo, Red Robin es suyo.

La ciudad le llama —a él y sólo a él—, con sus llantos de hierro y concreto, como una amante enviando cartas desesperadas, en espera de su amado para rescatarla, para fundirse en sombras y sangre. Gotham le recibe con las venas abiertas de un suicida, le acoge y brinda su seno para que repose cada vez que esté cansado de recorrerla y reconstruir sus pedazos podridos.

Timothy está bien. Más que nunca. Porque ya no hay mucho de Tim para estar mal, ahora él es Red Robin y Gotham es la doncella oscura que le ha cazado. Y a Red le agrada, es reconfortante, porque las calles le llaman y el ruido de las sirenas es un canto dulce sólo para él, y los hombres buenos y malos son ofrendas de la ciudad en su honor.

Es bueno. Está bien. Tim no necesita nada más. Gotham seca sus lágrimas y aleja las ganas de dormir, Gotham le protege cuando él se interna en ella para sanarla —para intentar revivirla.


191 palabras.