EUFORIA
Euforia. Eso es lo que Tim siente cuando el edificio más alto de Gotham ya no es su soporte y se encuentra cayendo a toda velocidad hacia su ciudad.
Le gusta, lo disfruta, porque la gravedad ya le ha afectado lo suficiente todos estos años y ahora él se atreve a desafiarla —porque nunca tuvo la capacidad de Richard de ignorarla y sólo después de tanto tiempo, después de ser un niño encorvado bajo el peso del mundo, puede soñar hacerle frente.
Es increíble, como la primera vez, pero con menos miedo. Le encanta caer —caer tanto, tan rápido— hasta que la sensación imita la forma en que su vida se derrumba, hasta que ya no es caer hacia Gotham, sino caer al abismo que le ha estado esperando desde que tuvo edad para verlo.
Hasta que el viento corta como navajas y despedidas, y la adrenalina se asemeja a un beso, y el vacío en su pecho es como el eco de pasos infantiles en una mansión solitaria.
A Tim Drake le gusta caer.
175 palabras.
