DECISIÓN

Tim ha estado perdido. Ha dejado que todo le golpee y le afecte de formas en que no debería —sin importar que las pérdidas tengan ese efecto en las personas—, y ahora se encuentra allí, en el borde del edificio, con el destino de un hombre en sus manos y la culpa de haberlo guiado a aquella trampa colgando de su garganta como un peso muerto.

En el fondo la decisión estaba hecha desde el principio. Pero Tim debe discutir consigo mismo si los impulsos que le gritan que deje morir al asesino van a ganar sobre la correcta acción.

Es una sensación horrible. Le hace tener frío en los brazos y náuseas incontenibles mientras pelea con la víctima.

En el fondo la decisión está hecha, pero Tim se arrepiente en el último segundo, en contra de su voluntad.


140 palabras.