Hola chicas/os que leen esto, lamento la espera pero recuerden, primero no tengo fecha de publicacion, dos recien tengo un acceso libre a mi compu y tres hoy no tengo clases asi que pude escribir esto!
Gracias a los que comentaron el cap anterior
Victoria Chacin618:Siiii, amo cuando Tsuna no tiene ningun tipo de tolerancia ya que es mas facil meterlo en este tipo de situaciones, sorry por la espera.
Yamii Nara: Lo se, es algo doloroso pensar en ello, pero hey! aun hay esperanza, al menos en los proximos dos cap se vera de ello; la charla es mas superficial que otra cosa pero cuando Gokudera hable con Yamamoto se vera todo el panorama al completo...Jajaja pobre mukuro, es practicamente lo de siempre pero las esperanzas las dio algo asi como su estado hyper y fue inconciente lo que hace pensar en lo que verdaderamente pasa dentro de Tsuna, ya sabes borracho nunca dice mentiras, sorry por la espera.
Guest: Awwww gracias! tambien son mi pareja favorita, son tan lindos juntos, y si es una verdadera lastima, me gusta el 1827 y el R27 pero amo, aodro e idolatro al 6927 por lo que tengo la firme decicion de escribir varios fics de ellos... gracias, me encanta que te encante, me subes el animo! sorry por la espera.
Psdta. Mukuro es sexy!
Khr no me pertenece...alguien mas ha pensado que para que Shamal sea un pervertido que solo trate con las mujeres sedio demasiado facil a curar a Tsuna, no se pero es... raro.
Cap. 3: ¿Miedos o escusas?
Sello. Sello. Firma.
Tsuna soltó un suspiro pasando a la siguiente columna de papeleo.
¿Es que nunca se acababa?
Sello. Sello. Firma.
Al parecer no y eso que solo eran las 7 de la mañana.
Sello. Sello. Firma.
-Estúpido papeleo.
Sello. Sello. Firma.
El castaño cogió un papel que se cayo de una de las carpetas de facturas que estaba firmando, era solo la cuarta parte de un papel pero se podía ver perfectamente esa letra elegante mas que conocida.
¿Una nota?¿de Reborn? Raro.
Era extremadamente raro que su ex-tutor le dejase notas ya que prefería atorment.. comunicarse personalmente o en su defecto llamarlo por teléfono.
¨Dame-Tsuna, me llevo a la vaca idiota a que se le oxigenen las neuronas.
Volvemos en la tarde.
No habrá desayuno familiar.
Psdt 1. Hibari cogió la misión de la famiglia Rosetti, ve alistando la chequera y las cartas de disculpas.
Psdt 2. Termina todo el papeleo para cuando llegue o el castigo que te esperara harán que tus días de adolescencia se hayan visto como un simple juego de bebes.
Con cariño tu sexy ex-tutor¨
No sabia si reír por el hecho de que Reborn se haya llevado a Lambo a lo que podía asegurar era una cita; llorar por que Kyôya fuese quien hablase con esa Famiglia Aliada, el hecho de que pudiese llamar al ex-prefecto por su nombre fue condicionado a golpes, contusiones, idas a la enfermería de la mansión y sangre, mucha sangre; sentirse asustado por la amenaza de Reborn aunque sabia que terminaría el papeleo antes, o, sentirse algo aliviado al no tener el desayudo ¨familiar¨ con los guardianes, era raro que supiesen cuando tenia una resaca pero mas valía prevenir que lamentar.
El joven capo paso una mano por sus cabellos castaños a la vez que suspiraba antes de seguir con su papeleo.
Como le dolía la cabeza.
Ya tendría tiempo de molestar a Reborn por su salida con Lambo aunque aun no sabia como esos dos habían terminado juntos pero nadie en Vongola o en todas las Famiglias Aliadas se atreveria a decir pedófilo, lolicon ni nada que se le paresca al hitman, ni siquiera a susurrar, todos apreciaban mucho sus vidas ya que de un modo u otro Reborn siempre parecía saber cuando hablaban mal de él o de Lambo y si es que había duda de ello solo bastaba con recordar como termino la Famiglia Nubola; aun enviaba postales al psiquiátrico, al hospital y la morgue de Venecia.
Se permitió esbozar una sonrisa al acordarse del aviso casi fluorescente que puso Reborn sobre Lambo cuando dijo que nadie tenia permitido burlarse del Bovino salvo él mismo.
-Mejor vuelvo al papeleo.
Al terminar la primera pila de papeleo paso a la siguiente, en ocasiones se llegaba a preguntar si es que el papeleo tenia papeleo Jrs.
Sello. Sello. Firma.
Cogió uno de los papeles que tenia las cuenta de la luna de miel de su guardián del Sol solo para reír por la cantidad de ceros, estaba feliz de haber hecho ese regalo de bodas sino en esos momentos temería por la billetera de su guardián aunque no podía dejar de explicarse como era que la luna de miel se había alargado por 7 meses, lo que si sabia es que cuando la semana pasada llego el recién formado matrimonio Sasagawa fue con las sonrisas mas radiante que le hubiese visto nunca y con un bronceado que pondría verde de envidia al mejor surfista.
Lo mejor era seguir con su papeleo
Sello. Sello. Firma.
Al menos hacer el papeleo se había convertido en una tarea tan manual que podía dejar vagar una parte de su mente, al menos un poco, claro que solo si obviaba el hecho de que le fastidiase la mano.
Sello. Sello. Firma.
Ya sabia lo que le diría a su mano derecha o al menos tenia la noción de ello, solo tenia que recordar que lo que haría era por el bien de sus dos guardianes y mejores amigos, romper una promesa nunca le había parecido mejor de lo que ahora le parecía aun sí era algo de lo que había jurado no volver a pronunciar palabra.
Sello. Sello. Firma.
Dejo el lapicero de lado solo para flexionar la mano repetidas veces quitándose el dolor.
-Aunque sea Mukuro me acompañara después de que acabe con esto.
En esos momentos Mukuro debía de estar durmiendo en su propia habitación como era costumbre luego de que se fuese de la suya.
¿Esta vez, hasta que hora lo habría mantenido despierto? No lo sabia.
Mukuro.
No pudo evitar sonreír ante el pensamiento del ilusionista aunque en ocasiones se preguntaba como era que su guardián podía ser tan desinhibido con sus palabras..
El hecho de que su guardián de la Niebla siempre estuviese ahí para él era como tener un ancla en la cual apoyarse, Mukuro era su ancla, la persona que lo estabilizaba, quien le protegía y si bien no sabia porque lo hacia se lo agradecía ya que sin él quien sabe en que estado se encontraría, le gustaba la compañía de su guardián además de que su habitación prácticamente también era la del ilusionista ya que sus borracheras habían estado siendo mas seguidas y sus conversaciones mas largas que antes, Mukuro era el único quien protegía su estúpido y masoquista corazón y quien también le daba esa tranquilidad que tanto necesitaba.
Tsuna soltó un largo suspiro ante su ultimo pensamiento.
En el momento que su mano derecha se diese cuenta de su error quebraría la mitad de su corazón.
En el momento que terminase de hablar con su mano derecha las mitades de su corazón se partirían nuevamente.
Y en el momento que su Guardián de la Tormenta y su Guardián de la Lluvia estuviesen juntos esos pedazos de su corazón se terminarían de quebrar dejándole sin un corazón al cual culpar por amar.
Reclino su silla apoyando una mano en su frente.
Solo deseo que esos dos sean felices.
El tocar de su puerta le saco de sus pensamientos.
Que oportuno.
Dijo un escueto ¨adelante¨ que estaba mas que seguro se oyó por lo que la puerta se abrió dejando ver a una de las personas por las que llevaba preocupado pero su preocupación por el peli plata aumento al ver las oscuras ojeras que tenia su mano derecha pero aun así le sonrió al ver que había vuelto, eso era lo que mas le importaba.
-Hayato, volviste antes ¿Cómo te fue en tu misión?¿Acabas de llegar?¿No dormiste?
El mencionado simplemente sonrió hacia el castaño a la vez que terminaba de ingresar a la oficina para dar una de sus usuales reverencias, Tsuna ya estaba mas que acostumbrado a estas.
-Perfecto, Joudaime, llegue tarde por lo que no pude dormir mucho…
Había una razón por la que Tsuna sabia cuando le mentían y esa era su intuición, claramente la ultima parte que dijo su guardián era una mentira pero lo dejaría pasar.
Su guardián de la Tormenta avanzo con paso firme hasta dejar un folder con lo que suponía era el informe de su misión, el hecho de que fulminase con la mirada al inocente folder no lo hacia desaparecer por lo que lo dejo.
Mas papeleo.
-…¿Cómo se encuentra, Joudaime?
Tsuna dejo el lapicero para volver a ver a su guardián que se había sentado en una de las sillas delante de su escritorio.
Era mejor empezar con esto temprano que tarde.
-Confundido y algo frustrado.
La reacción exagerada del peliplata no se hizo esperar; el pararse de golpe y estampar ambas manos en el escritorio a la vez que le observaba detenidamente por si encontraba algún daño inexistente.
-¡¿Qué sucedió en mi ausencia, Joudaime?! ¡¿quién mierda le falto el respeto?!
Tsuna dio una sonrisa algo triste mientras que con ambas manos indicaba a su guardián que se calmase cosa que no parecía funcionar.
-Hayato…
El mencionado escucho el tono de ligero reproche por lo que dio algunas disculpas antes de volver a sentarse y mirarle de lo mas atento.
-…¿por qué?
Esa pregunta pareció confundir al peli plata y no era para menos pero no sabia como decir lo que quería decirle.
Soltó un suspiro quedo, Mukuro tenia razón en cada suspiro se le iba un pedacito de felicidad.
-¿Joudaime?
La mirada de ambos hombres chocaron pero la del castaño tenia un cansancio diferente al usual, se sentía mas pesado, mas consiente de la carga que tenia y no compartía.
-¿Por qué no vives sin esa promesa?¿por qué no aceptaste los sentimientos de Takeshi si tu sientes lo mismo?
Hayato aparto la mirada al entender lo que pasaba, sabia que al igual que él, el friki del baseball tenia una buena relación con su Joudaime en la que se contaban prácticamente todo por lo que no le pareció raro que le contase lo ocurrido a su querido Joudaime.
-Usted sabe que no puedo faltar a la promesa con mi padre.
¨-…Promételo, hijo… y cumpliré lo que pides.¨
Si no hubiese prometido aquello.
Si hubiese hecho caso antes a lo que creía seria pasajero.
Si hubiese escuchado a su hermana.
¨No prometas nada de lo que luego te arrepentirás, Hayato¨
Pero era demasiados años tarde y esa promesa a su padre seria un estigma del cual no le podría dejar tener los sentimientos que tenia sin que estos fuesen una carga.
Tsuna frunció el ceño al ver lo mismo que vio hace tantos años en los ojos del peli plata y no le gusto, su mano derecha no tendría porque tener ese miedo.
-Puede que hasta ahora eso hubiese sido el caso pero me detuve a pensarlo bien…
Y si que lo había pensado, era casi a lo único que le llevaba dando vueltas desde que hablo con Takeshi.
-…¿y sabes a que conclusión llegue, Hayato?...
El mencionado simplemente volvió a mirar a los ojos de la persona a la cual decidió seguir.
-…que es solo una escusa y lo sabes.
Si era una escusa pero una promesa era una promesa.
-No puedo.
Tsuna apretó los puños al sentir la molestia por la actitud de su guardián.
Si tenia la oportunidad de ser feliz ¿por qué no serlo?
-¿No puedes o no quieres?...
El peli plata no respondió.
-…¿Dime, Hayato, acaso no le amas como me lo confesaste aquella vez?
¨…Joudaime… creo que amo a ese idiota mas de lo que creo amar mi propia vida¨
Aun recordaba haber confesado esos sentimientos que tenia guardados, esos sentimientos que nunca debió tener pero que tenia; aquel día lluvioso no solo le había contado aquello a su Joudaime sino que había confesado su orientación sexual, había tenido miedo de cómo fuese a reaccionar el castaño pero este solo le sonrió para luego abrazarle, siempre del mismo modo amable que tenia, sin rechazarle en lo mas mínimo por lo mismo que volvió a mirar a los ojos a su amigo y Jefe.
-Nunca creí enamorarme tanto como lo hice de ese friki idiota del baseball, pero si se lo confieso faltare a mi palabra y tendré que heredar a la famiglia Gokudera en vez de Bianchi y.. ya.. no podría ser su guardián.
Eran una serie de condiciones que en aquel momento nunca creyó odia de ese modo, desde el día que se dio cuenta de que sus sentimientos no serian pasajeros no había hablado con su padre mas que lo estrictamente necesario, menos de 30 palabras al año.
Pasaron un momento en silencio.
-No tendrías porque….
El peliplata miro confundido al castaño quien sentía como su corazón empezaba a quebrarse, no era una sensación que quisiese ni para su peor enemigo.
-…en el momento que hablaste con tu padre aun no eras mi guardián, al menos no de manera oficial…
Era cierto, solo habían pasado algunos meses de conocer al castaño cuando fue a hablar con su padre.
-…la mafia no lo sabia…
Nadie lo sabia en aquel momento, para el mundo aun no era el guardián de la Tormenta de la Decima Generación sino Hayato Gokudera mejor conocido como Smoking Bomb.
-…la famiglia Gokudera entra dentro de las Alianzas de Vongola de las cuales el que toma las decisiones soy yo, no habría ningún problema al reclamarte como parte de Vongola como hice con Lambo en su momento, tomaría algún tiempo pero si las cosas salen como se que saldrán no habrá ningún problema.
Hayato casi deja de respirar ante la realización de las palabras de su amigo y Jefe; aun recordaba como la Famiglia Bovino había querido de vuelta al mocoso y como su querido Joudaime había dejado en claro quien mandaba y a quienes quería entre sus guardianes.
Podía ser, podría dejar esa promesa de lado, podría..
¨-Me gustas.
Su corazón latió violentamente y la felicidad lo inundo por un preciado segundo antes de que su corazón se oprimiese y se estrellase contra la realidad.
-Lo siento.¨
Era demasiado tarde.
-Ya le rechace.
Tsuna volvió a sentir ese dolor punzaste, cuanta razón había tenido… su corazón se rompía pero lucho para que el dolor no se le reflejase en la cara ni en su mirada.
-Lo se pero simplemente dile de tus sentimiento no creo que te reproche nada si le cuentas tus razones.
El peli plata se mordió el labio inferior sopesando lo dicho por el castaño, su mente estaba tan revuelta que no noto esa mirada dolida que el castaño tuvo por un segundo.
-Yo.. tiene razón, Joudaime.
Tsuna dio su mejor sonrisa, realmente estaba feliz porque su guardián de la Tormenta por fin dejase de alejarse de la felicidad que podría encontrar en ..su guardián de la Lluvia pero eso no significaba que doliería menos de lo que previo, necesitaba ir con Mukuro aunque antes confesaría algo a su mano Derecha.
-Hayato, hay algo que nunca antes te he mencionado.
Podía ser difícil pero si Hayato había sido sincero con él en aquel momento él también tenia que serlo, al menos en parte por su parte Hayato se enderezo en su asiento.
-Sabe que puede contarme lo que sea.
El castaño simplemente asintió, era ahora o nunca.
-Yo también estoy enamorado de un chico…
No era ningún idiota para que dijese que estaba enamorado de la misma persona que él, sus guardianes se amaban y nunca se interpondría entre ellos; sabia que si decía que gustaba de Takeshi, Hayato volvería a cerrarse y alejarse por querer complacerle y no permitiría que su guardián fuese infeliz, nunca.
-…pero no te diré de quien se trata.
Hayato se sentía feliz porque su amigo y Jefe le dijese algo de esa magnitud aunque ya lo supiese, habían cosas que su Joudaime no pudo ocultar de él cuando aun no sabia esconder tan bien sus emociones como ahora podía hacer.
-Siempre le apoyare sin importar nada, Joudaime.
Ambos chicos compartieron un silencio tranquilo en el cual podían sentir esa confianza mutua construida a base de esfuerzo y sacrificio, aunque Tsuna se sentía algo culpable por esconder algunos secretos de Hayato pero aun así prefería ser él la persona que saliera lastimada a que lo sean sus dos mejores amigos, ese par se amaba verdaderamente como para estar separados.
La intuición del castaño se disparo para que dos segundos después las alarmas de intrusos se activaron; ambos hombres se levantaron de golpe mas que listos para la batalla segura que se avecinaría a la vez que intercambiaban miradas.
Tsuna tenia el presentimiento que algo saldría mal, algo realmente malo pasaría.
-Asegura las salidas…
Mal momento para que no estén ni Reborn, ni Lambo, ni Kyôya, ni Takeshi; Chrome debía de haber estado ayudando en la cocina por lo que en esos momentos debía de estar evacuando a un lugar seguro a los sirvientes de la mansión, Mukuro debía de haberse levantado por el ruido, onii-san debía de estar cuidando a Hannah en el segundo piso pero había alguien a quien podía asegurar nadie cuidaba aunque tampoco es que necesitase de cuidados para él aun era una niña.
-…y ve por I-pin, iré a dar una calidad bienvenida a nuestros invitados.
El peliplata no replico y salió lo mas rápidamente que pudo seguido por su Jefe aunque ambos partieron en diferentes direcciones.
Gracias por leer!
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