Capítulo 5:

En el horario de la región de Kanto eran aproximadamente las ocho de la noche y bebiendo unas tazas de un delicioso té que les fueron ofrecidas por el servicial Mr. Mime para su invitada y para ella misma, ahora mismo Delia Ketchum estaba a punto de contarle la historia de su vida a quien en términos más generales se podría tratarse de una completa desconocida, pero curiosamente para ella era como si también quisiera conocerla mejor.

Delia: Y dime Diane de ¿Dónde eres?

Diantha/Diane: Aunque viví por algunos años en la región de Hoenn cuando era niña, pero yo soy originaria de la región de Kalos.

Delia: De la región Kalos he.- dijo en un modo pensativo.- Una vieja amiga mía vive haya junto con su hija en un pequeño lugar llamado Pueblo Boceto, además de que mi pequeño Ash se encuentra viajando por esa Región ahora.

Diantha/Diane: Dígame ¿Usted siempre ha vivido aquí?- queriendo cambiar el tema rápidamente para no centrarse solo en Ash directamente.

Delia: Si.- contestando rápidamente.- aunque cuando era más joven yo realmente deseaba salir lo más rápido posible de este pueblo… para nunca más regresar.

Diantha/Diane: ¿Por qué dice que quería irse del pueblo? Pero en cambio decidió permanecer a vivir aquí.

Delia: Las cosas nunca salen como uno quiere, o como las tienes planeas.- dijo en un tono triste.- Un día tienes una familia completa y al día siguiente ya no tienes a nadie contigo.- observando directamente el rostro de su invitada.

-Veras indirectamente para mí todo comenzó cuando tenía cerca de nueve años, vivía con mis padres al otro lado de este mismo pueblo, pero un día sin conocer los motivos o al menos hasta ahora aun los desconozco mi padre nos abandonó a mi madre y a mí. - observando ahora la taza de té en su mano. - Realmente a mí en ese momento no me importaba mucho ya que nunca fue muy cercano, un buen padre conmigo o al menos me trato bien, pero la verdad quien realmente sufrió de su ausencia fue mi madre.

Diantha/Diane: Debió haber sido un golpe muy fuerte el abandono de su esposo.- dijo entrecerrando los ojos viniendo a la joven actriz algunos otros malos momentos a su memoria.

Delia: A pesar de amarlo con todo el corazón, digamos que también ella siempre había sido alguien muy dependiente de él, ella realmente nunca asimilo bien su partida y entro en una terrible depresión y casi al medio año se suicidó en la tina del baño cortándose las muñecas en el agua.- decía mostrando una mueca de desagrado, como si quisiera asustar a su joven visitante.- Ver esa escena me horrorizo tanto que no pude hacer nada para ayudarla, cuando la encontré solamente me quede de pie paralizada observándola desangrándose sin hacer nada.

Diantha/Diane: ¡Disculpe por favor! Pero si esto la hace sentir mal no tiene que contarme nada más. - levantándose de su asiento rápidamente, moviendo sus manos de un lado a otro muy cómicamente y un tanto inquieta por las cosas que estaba escuchando.

Delia: mmm, mmm.- reía un poco.- No te preocupes aunque admito que no le deseo a nadie que pase o vea ese tipo de escenas, en su momento todo esto fue la prueba más difícil por la que pude haber pasado.

Diantha/Diane: Al oírla hablar no dejo de preguntarme, ¿Por qué me lo puede contar tan simple y tranquilamente? – volviéndose a relajar y sentarse en su asiento.

Delia: Eso es por la etapa de aceptación… aunque muy lentamente, acepte el abandono de mi padre y el suicidio de mi madre y créeme no lo voy a negar, yo pase varios años sumida en depresión, nunca reía y sobre todo jamás lloraba. - guardando un momento silencio. -No podía desahogarme con nadie aunque quisiera, realmente parecía como si hubiera perdido el rastro de mis emociones.

-Pero gracias a mi abuelita todo eso cambio, yo logre recuperarme poco a poco, aunque la verdad pasaron algunos años antes de animarme a realizar cosas nuevas, o incluso el poder volver a ver la antigua casa donde vivía con mi familia.

Diantha/Diane: Y dígame su abuelita era el único familiar que tenía.- dijo un poco curiosa.

Delia: No era mi único familiar pero… en ese momento ninguno de mis demás tíos, y ni por parte de la familia de mi padre nadie quería hacerse cargo de mí, otro golpe duro al ser despreciada por tu familia, pero con mi abuelita no fue así.- mostrándose con una sonrisa al recordar a uno de sus seres mas queridos.

-Ella aunque estaba poco dolida por la pérdida de su hija, me ofreció su hogar, originalmente esta era su casa y ella se mantenía de un pequeño restaurante que tenía en el pueblo donde vendía comida típica de la región, ella siempre fue muy especial para mí, a pesar de tener ya una edad avanzada se mantenía siempre muy activa, nunca me dejaba sola o sin hacer nada, decía que eso me ayudaría a mantener la mente pensando en otras cosas más útiles, me llevaba a la escuela, a mis terapias de psicología, me enseño a cocinar y con el tiempo comencé a ayudarle también en su restaurante.

-Pero aun así yo deseaba algo más.-dijo nostálgicamente.- quería salir del pueblo, quería ver el mundo y olvidar mi horrible pasado y comenzar de nuevo. Dime Querida, jamás has tenido el sentimiento de querer abandonar todo y a todos sin importar las consecuencias.- mirando hacia su invitada.

Diantha/Diane: Más de lo que usted cree. - decía en un tono muy serio pero desviando su mirada.- Aunque no importa cuántas veces huya de mi pasado, este siempre me está persiguiendo.- esta vez apretaba fuertemente sus puños mostrando también un ceño fruncido.

Delia: Es cierto siempre puedes tratar de huir del pasado, pero nada cambiara a menos que no lo enfrentes o que conozcas a alguien más que te ayude a enfrentarlo.- a lo cual la joven actriz cambio su mirada por una curiosa para saber a qué se refería.

-Aunque la primera impresión que tuve de mi amado Rick no fue la mejor que podría haberme llevado ahora comprendo por qué él tenía una personalidad así, ya que puedo asegurar que él estaba en una situación muy parecida a la mía pero diferente al mismo tiempo.- a lo cual la joven de kalos decidió prestar toda la atención posible para no perder detalles.

-Nos conocimos cuando ambos apenas teníamos 16 años, este pueblo se acababa de asignar por la liga Pokémon como el lugar de residencia para el Laboratorio Pokémon del Profesor Oak, en aquel entonces necesitaba de ayudantes a los cuales se les entregaría una licencia de entrenadores Pokémon y vi en esta una oportunidad perfecta para lograr mi cometido.

-De entre los 10 candidatos para el puesto solo yo y otra persona fuimos escogidos, él también ahora es un investigador, su nombre es Spencer Hale, a pesar de que al principio llegue a verlo como un rival y alguien contra quien competir con el paso del tiempo durante el trabajo, nos fuimos conociendo y nos volvimos grandes amigos. De hecho él fue mi primer amigo real en… mucho tiempo…

20 años en el pasado:

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-Hola a todos, bienvenidos al asombroso mundo Pokémon, yo me llamo Samuel Oak pero todo el mundo me conoce como el profesor Oak.- la imagen de un hombre que aparentaba estar a finales de los 40, s vestido con un traje café y una bata de laboratorio sobre el daba lo que parecía ser un conferencia.- Este mundo está habitado por unas fantásticas criaturas con las que convivimos llamadas Pokémon, para algunos los Pokémon son mascotas, pero otros compiten junto a ellos librando emocionantes combates, cada persona los ve a su manera.

De su bata de laboratorio saco una esfera roja con blanco, era una pokebola y al lanzarla libero a un pequeño ser de pelaje café y orejas puntiagudas apareció para saltar a los brazos del profesor y lamer su rostro, era un Eevee.

P. Oak: He despertado su curiosidad ¿verdad?- dirigiéndose a todo su público.- Pues adelante que les espera un mundo de sueños y aventuras en compañía de sus Pokémon.

-¡Adelante y bienvenidos vamos al fascinante mundo de los Pokémon!-

Y con esas palabras apertura y con un tumulto de aplausos comenzó la conferencia a la cual dos jóvenes estaban observando por la televisión, ya que ninguno de los dos asistentes pudo acompañar al profesor por la gran carga de trabajo que tenían al seguir manteniendo ordenando el laboratorio para su correcto funcionamiento.

-HU… Es una lástima que no hayamos podido ir.- decía un joven castaño claro de camisa azul y pantalón café, sentado en un sillón junto a una chica cabello castaño rojizo amarrado con dos trenzas blusa verde a cuadros.

-Más bien yo diría que es un desperdicio el que nosotros estemos aquí.- decía la joven refunfuñado.- Todos los demás asistentes de los otros profesores también los acompañaron, No se supone que tenemos que aprender todo lo que podamos.

-Vamos Delia, no es tan malo.- ganando una mirada entrecerrada de su compañera.- Además aún tenemos mucho que arreglar en el laboratorio, el profesor todavía no ha terminado con la mudanza.- dijo para después levantarse de su asiento y comenzar a desempacar varias cajas de cartón.

Delia: Lo se… pero aun así es muy aburrido estar aquí sin hacer nada interesante Spencer. - dijo derrumbándose aún más en el sillón.

Spencer: Bueno, quieres saber algo interesante.- ganando la atención de su compañera.- En unos días cuando vuelva el profesor un buen amigo mío vendrá a verlo, dijo que estaba interesado en contribuir con la investigación del profesor a cambio de un "favor"

Delia: Acaso ¿Quiere ser un investigador igual que tú?

Spencer: No.- respondió rápidamente. - Él está más que nada dispuesto a contribuir económicamente en las investigaciones del profesor a cambio de que le facilite muy rápidamente el registro como entrenador sin tener que realizar ninguna de las pruebas de acreditación que normalmente pide la asociación Pokemón.

Delia: En pocas palabras está comprando su licencia. - decía cruzándose de brazos. - me sorprende que el profesor Oak esté de acuerdo con eso, probablemente sea solo un niño rico que quiere salir rápido al mundo ya … ¿verdad? - dio su opinión seriamente.

Spencer: Algo así podría decirse, su padre falleció el año pasado.- continúo la conversación sacando varios artículos de una caja para limpiarlos.- Su familia es amiga y socia de la mía, lo conozco desde los 5 años y llevamos casi más de 10 años de amistad.

-Pero a diferencia mía, él no tiene más hermanos siendo hijo único teniendo que heredar a su familia y a su nombre… el solo quiere viajar un poco y tener la experiencia de ser un entrenador antes de comprometerse y hacerse cargo de la empresa de su familia.

Delia: Ya veo…- contesto sencillamente para continuar ayudando a su compañero.

La joven Delia ya sabía con anterioridad que la familia Hale era muy influyente en la región de Johto y que Spencer era el mayor de tres hermanos, este sin estar interesado en los negocios de su familia decidió renunciar a ellos, solo siendo su ultimo hermano menor aunque con 11 años de edad el único interesado en los negocios de su familia, así Spencer y su segundo hermano tenían más libertad de hacer lo que les gustaba como la investigación y los deportes respectivamente.

Aproximadamente como a las dos de la tarde las joven Delia diariamente seguía una rutina muy fastidiosa y aburrida en palabras de ella, después del trabajo en el laboratorio. Llegaba al restaurante de su abuela, aunque el pueblo no era muy grande, recientemente estaban recibiendo a muchos trabajadores de carreteras quienes construían y unían varios caminos entre varios pueblos cercanos hasta llegar a Ciudad Viridian esto con el fin de mantener a los automovilistas lejos de las rutas de los entrenadores y evitar así asaltos y accidentes. La clientela era buena en el consumo también, lo malo era cuando los hombres algunas veces insinuaban comentarios sobre ella al cocinar y al llevarles la comida, Delia solo los consideraba como unos sucios ignorantes, realmente le cansaba ese tipo personas y situaciones por lo molesto que era, pero no podía dejar a su abuelita sola sin ayuda, al menos no mientras ella estuviera como asistente en el laboratorio.

Terminando sus labores y después de cerrar el restaurante pasaba el resto de la tarde en casa con su abuelita juntas, ella algunas veces leía y estudiaba los libros que traía del laboratorio u otras veces sin nada que hacer simplemente limpiaba la casa, a pesar de estar completamente limpia en pocas palabras… su vida era muy aburrida ya que no tenía nada más que hacer, eso hasta que recibiera su acreditación como entrenadora. Pero Delia ya tenía según ella todo cuidadosamente planeado, en el momento que ella recibiera su licencia como entrenadora comenzaría a buscar personal de cocina para trabajar en el restaurante, actualmente ella ya podría hacerlo y dedicarse a su trabajo de asistente a tiempo completo como Spencer, pero quería ahorrar el suficiente dinero para cualquier gasto que tuviese en el camino de su viaje, le comentaría a su abuelita sobre su salida hasta tener todo listo para partir además de su equipo de campamento y demás. Esto lo hacía con el fin de que su abuelita pudiera negase a darle el permiso de partir al no contar con su ayuda en el restaurante, de ese modo al estar ya preparada pensaba que así podría convencerla y si aún se negaba podría usar el nuevo sistema de registro Pokemon como un pretexto de trabajo, ya que según les explico el profesor Oak primero tenían que capturar a los Pokémon para poder ser registrador y así obtener su información y completar la lista de las especies en las regiones. Pero todos estos planes eran ignorados por una persona y que, si realmente los conociera, estaría más que feliz en poder apoyar a los intereses de Delia.

Ya que para Martha Hanako la abuela de Delia no le era ajena la situación por la que pasaba su nieta ya que por un lado sabía que ella tenía un terrible pasado y que le constaba relacionarse con los demás a menos que ella quisiera o estuviera interesada en algo, cosa que ocurrió cuando envió la solicitud para convertirse en asistente de laboratorio, algo que realmente agradeció mentalmente pero, lo que más le preocupaba a Martha era que recientemente pensaba sobre el hecho de que ella ya era una mujer de edad mayor de 66 años aunque sin ningún problema de salud evidente su real y verdadero temor era… dejar sola a su nieta algún día.

De antemano sabía que nadie de la familia restante querría hacerse cargo de ella incluso solo hasta cumplir la mayoría de edad, el verdadero deseo de Delia era ver el mundo, conocerlo, salir para no mirar a tras pero de algún modo aun no lo hacía y Martha sentía o más bien pensaba algunas veces en que ella pudiera ser una posible carga para su nieta. A veces le comentaba sobre la idea de salir a la plaza del pueblo para socializar y conocer más amigos, recibiendo negativas de parte de su nieta o incitándola a conquistar a Spencer para volverlo su novio siendo este el único joven con el que ella tenía trato, a lo que Delia respondía que él ya tenía una novia y que Spencer no era de su tipo. Desafortunadamente veía como su nieta estaba perdiendo los mejores días de su juventud, los cuales ya no regresarían y para agregar si algún día ella ya no estaba teniendo que dejar sola a Delia. Algo que verdaderamente de pensar le partía el corazón.

Pasando más y más días en la rutina el profesor Oak había regreso de su gira de conferencias solo para recibir a un joven que igualmente estaba en búsqueda de libertad.

Cerca de la una y media de la tarde de un viernes por la ruta uno un auto modestamente lujoso modelo Bentley Turbo R Side 1990 color rojo llegaba al pueblo, dentro un chofer y en el asiento trasero un joven que vestía una camisa de vestir color café y pantalones negros aunque sencillo bien arreglado, su cabello negro semi-revuelto pero igualmente arreglado, su piel era ligeramente bronceada, al observar por la ventana pudo ver que se acercaban al laboratorio del profesor.

-No Charles puedes dar vuelta en esta esquina.- pidió a su chofer.

-Porque señor, si la entrada está ahí.- estacionándose frente a la entrada de escaleras del laboratorio.

-Entiende no quiero llamar mucho la atención y es obvio que no quería llegar en un Bentley para algo que sería igual que un paseo escolar.

Charles: Quiere cambiar el auto que le regalo su padre por una cafetera, solo porque no quiere llamar la atención. - volteo a observarlo. - ¿Es eso? - pregunto a lo cual el chico se quedó callado. - claro que si… nunca se avergüence de quien es.

-No me avergüenzo es solo que…

Charles: Solo que es señor…

-Nada mejor olvídalo. - dijo perdiendo el interés en hablar para abrir la puerta y salir del vehículo para después observarlo irse y subir por las escaleras, al llegar toco la puerta solo para ser recibido por su mejor amigo Spencer.

Spencer: Que bueno que hayas podido llegar Richard.- saludo para luego abrazarlo.

Richard: Lo mismo digo viejo amigo, este pueblo es muy pacifico me recuerda mucho a tu casa.- quien correspondió el gesto

Spencer: Si es muy parecido a Villa Verde, pero no te quedes afuera adelante pasa…- invitándolo a entrar.

El interior del laboratorio no tenía muchos equipos, pero se veía que era más que funcional, en la sala encontró al profesor hablando con su segunda asistente la cual tomaba algunas notas.

Spencer: Profesor, Delia quiero presentarles a mi buen amigo de la infancia Richard. - introdujo al nuevo joven.

-Mucho gusto mi nombre es Richard Hodkinson soy de Ciudad Goldenrod. - estrechado la mano del profesor.

P. Oak: Bienvenido chico soy Samuel Oak y ella es mi otro asistente Delia Hanako.

Delia: Un gusto.- saludo rápidamente.- bueno profesor tengo que irme mañana revisare estos datos.- dijo tomando sus cosas para después despedirse y salir no sin antes pasar junto al invitado que la veía irse.

Richard: Oye sí que es linda. - le hablo casualmente a su mejor amigo.

Spencer: No creo que seas de su tipo.- le palmeo la espalda.- además tú ya estas comprometido o no.- dijo con un deje de burla en su voz.

Richard: Si… sí que lo estoy.- dijo con mucha desgana.

P. Oak: Bueno porque mejor no pasamos a mi oficina para hablar más cómodamente.- interrumpiendo a ambos jóvenes.

Al entrar en la oficina invito a ambos jóvenes a tomar asiento frente a su escritorio.

P. Oak: Bueno creo que es hora de hablar de negocios. - dijo muy seriamente. - realmente debido a mi ética profesional no me gusta participar en este tipo de asuntos, pero en esta situación, creo que esta vez puedo hacerme de la vista gorda y fingir que no pasa nada.

Richard: Como ya le habrá explicado Spencer me gustaría que me matriculara lo más rápido posible como uno de sus nuevos entrenadores, además de poder ayudarlo así a contribuir con su investigación.

P. Oak: He sido informado acerca de tu situación y creo poder tener la solución a tu problema… aunque tendrás que esperar al menos un mes.- expuso su oferta el profesor.

-Si te registro como mi tercer asistente aunque sea de forma temporal se podrían tomar tus servicios en el laboratorio como un calificativo y así tramitar la licencia más rápidamente.

Richard: Estoy de acuerdo. - asintiendo a la respuesta del profesor. - pero aún tengo una duda, ¿Cuánto me costara este favor? - pregunto rápidamente cruzándose de brazos.

P. Oak: Bueno…- tomo un pedazo de papel escribiendo una cantidad para que tuviera una idea. - creo que con esto sería lo justo. - pasándole el papel.

Tomando el papel ambos amigos revisaron la cantidad de dinero escrita por el profesor.

Richard: De acuerdo si esto es lo que usted pide.- dijo en calma, el profesor abrió completamente los ojos ante tal respuesta ya que la cantidad que pedía no era para nada pequeña a su consideración e incluso estaba dispuesto a negociar para que disminuyera la cantidad.- Pensaba que sería por lo menos el doble de esto, o muchos más, pero qué más da… acepta cheques cierto.- el joven saco de su bolsillo trasero un pequeño librillo rectangular en el cual escribió los datos y la cantidad pactada para entregársela al profesor.

Al recibir el cheque y escuchar que el por lo menos le hubiera ofrecido el doble de lo que pedía, el profesor no dejo de maldecir mentalmente a su futuro nuevo ayudante por su gran fortuna.

Spencer: Amigo que envidia que tengas tu propia cuenta, además de lo que gano aquí yo aún tengo que pedirle dinero aun a mis padres, pero aun así quiero salir adelante por mi mismo.

Richard: Te conté anteriormente que cuando mi viejo murió el me dejo varias cosas fuera de su testamento para que mi madre así no tomara el control de toda la herencia y una de ella fue esta enorme cuenta bancaria, para gastarla como yo quiera...- presumía felizmente

P. Oak: Solo por curiosidad sino te molesta la pregunta, ¿de que murió tu padre? - pregunto con curiosidad.

Richard: No es molestia bueno vera, mi viejo murió de una cirrosis hepática mal tratada.- haciendo memoria y cruzándose de brazos.- él no era un alcohólico completamente, pero realmente si le gustaba mucho beber whisky… tenía la costumbre de beber uno o dos vasos diarios y en sus reuniones de trabajo siempre lo acostumbraba.

- Al final cuando lo diagnosticaron el negó todos los tratamientos médicos que los mejores doctores le ofrecían y mejor quiso pasar los últimos días en casa… cuando hable con él por última vez me pidió que lo sepultáramos con una botella de su whisky favorito… je, je, je, je, él era todo un personaje.

- "Vivir el momento y no deber rendirse sin luchar hasta el final", ese era su lema, realmente él era una persona a la cual a mucha gente le gustaba charlar con él.

P. Oak: Bueno… olvidemos del tema, el laboratorio aún está en crecimiento, pero tiene lo suficiente a disposición si necesitas algo mas no dudes en pedirlo.

Richard: es muy amable profesor Oak… gggrrrrrrr. - no término de hablar cuando un rugido salió de su estómago. - Que pena, pero ya me dio hambre.

Spencer: Porque no vemos a comer algo, usted también nos acompañara profesor. - invito con ellos.

P. Oak: Gracias por la invitación, pero no puedo aun debo revisar mis notas de investigación, Spencer toma el resto de la tarde libre porque no le muestras también el pueblo.

Ambos amigos se despidieron del profesor y abandonaron el laboratorio, Spencer le dijo a Richard que lo llevaría a un restaurante de comida casera y que le gustaría, al llegar a un pequeño local tenía un ligero ambiente familiar, en si el lugar no era muy grande contaba con unas ocho mesas de manteles blanco y rojo y una pequeña barra a la cual se dirigieron para comer en donde una mujer de edad mayor los recibió.

Spencer: Señora Martha buenas tardes.- saludo educadamente a la mujer.

Martha: Spencer como estas, veo que vienes acompañado de un amigo siéntense en un momento los atendemos. - contestaba la señora de poco mayor de los 60s de tez blanca con un vestido negro con lunares blancos, su cabello era blanquecino, pero aún conservaba algunos mechones de color café dando a ver que su color de cabello fue castaño.

Ambos agradecieron y tomaron lugar en la barra pidiendo un corte de carne con una deliciosa ensalada de lechuga, aguacate, zanahoria, jitomate y naranja. Charlando de varias cosas poniéndose al día esperaron por sus órdenes cuando de la cocina una joven con delantal blanco salió con un plato en cada mano.

Richard: No sabía que aquí trabajabas mmm… Dalia.- sorprendido de ver a la chica que conoció en el laboratorio.

-Me llamo Delia no Dalia, escuchaste.- lo corrigió fuertemente.

Richard: perdón, perdón.- se disculpaba rápidamente.

Martha: No sabía que se conocían muchachos.

Spencer: Richard acaba de llegar hoy de la región Johto y a partir de mañana el también comenzara a trabajar como un asistente temporal en el laboratorio.

Delia: ¿Qué? Nadie me comento nada ¿Por qué no me lo comentaron antes? - dejando la comida en la barra esperando escuchar una respuesta.

Richard: Apenas llegue te fuiste tan rápido que a duras penas y me presente. - dijo con mucho desinterés.

La joven Delia lo fulmino con la mirada para inmediatamente después darse la vuelta y regresar a la cocina dejando a su abuela hablando sola con los chicos hablando de cosas que ella no podía escuchar. La comida trascurrió sin ningún problema mientras la señora Martha permanecía platicando con los jóvenes. La hora en la que siempre cerraban el restaurante era a las seis de la tarde, después de dejar ordenados y limpios todos los platos, tanto Delia como su abuela caminaban de regreso a su casa, el camino era tranquilo y sin nada que pudiera molestarlas eso hasta que casualmente alguien caminaba detrás de ellas…

-No sabía que vivieran por este mismo camino señora Martha emmm… Delia. - ambas voltearon para ver a Richard el cual tenía cargando varias bolsas con vivieres.

Martha: Muchacho que curioso el volver a vernos tan pronto.

Richard: Si la verdad es que como me voy a quedar a vivir aquí con Spencer por un tiempo en su departamento, así salí para comprar un poco de despensa, después de todo, aunque el ya haya pagado la renta por adelantado de seis meses, esto es lo mínimo que puedo hacer al haberme invitado a vivir con él.

Delia: mmm… debo decir que eso es algo considerado de tu parte. - comento de una manera neutra ya que ella conocía a Spencer y aunque el tuviera algo del apoyo de su familia, el siempre buscaba salir adelante por el mismo.

Richard: muchas gracias. - decía sonriéndole que, a pesar de ser solamente la opinión de la joven, él lo veía como que era un cumplido. Acción que fue observada por una tercera persona.

Martha: Ven muchacho porque no acompañas a estas dos señoritas indefensas a su casa. - decía de una manera astuta.

Delia: A quien llamaste indefensa abuelita. - decía en tono de reproche.

Richard: Claro no será ninguna molestia. - decía mientras pasaba las dos bolsas que llevaba en su mano derecha a la izquierda. -Me permite acompañarlas a su hogar. – decía mientras le ofrecía el brazo a la señora de avanzada edad, mientras que trataba de hacer suficiente fuerza en el brazo izquierdo para soportar el peso de sus compras.

Martha: Hay pero que galante, claro encantada. - mientras tomaba del brazo al joven, a lo cual delia solamente podía fruncir el ceño en señal de desacuerdo.

Mientras continuaban su camino Martha le pedía que le platicara sobre él y su vida, comentándoles que venía de la Ciudad Goldenrod de Johto de como era su ciudad, atracciones y además de contarles que estaba muy interesado en convertirse en un gran entrenador Pokemón, excluyendo claramente el trato que tuvo con el profesor Oak y la relación con su familia. No pasaron más de 15 minutos caminando cuando llegaron a la casa en donde vivían las dos mujeres.

Martha: Bueno ya llegamos, esta es nuestra casa siéntete libre de venir a visitarnos cuando quieras y tomar una taza de té. - lo invito amablemente al ver una modesta vivienda de dos pisos de color blanco y techo rojo.

Richard: Es muy amable por la invitación, espero poder tomarle la palabra y venir pronto, con su permiso nos vemos. - se despidió acomodando sus bolsas en ambos brazos y continuando con su camino.

Mientras tanto dentro de la casa…

-Muy bien dime que planeas. - decía la joven Delia extrañada del comportamiento de su abuela.

Martha: no sé de qué me estás hablando. - decía fingiendo demencia.

Delia: Claro que lo sabes bien, lo mismo hiciste con Spencer cuando lo conociste. - le decía acusatoriamente.

Martha: Son puras ideas tuyas hija… además yo solo soy una pobre anciana…que apenas puede y recordar jo, jo, jo. - terminaba de hablar.

Delia: Pobre anciana si claro. - susurro con sarcasmo para sí misma. - Bueno como sea, me voy a estudiar a mi cuarto porque no descansas también, cuando termine preparare la cena.

Y con esto se retiró dejando a la vieja señora que se dirigió a su mecedora para descansar y poder ver un poco la televisión para distraerse, dejando escapar un suspiro para iniciar con su rutina en su hogar y pensando en cómo serían los próximos días que vendrían a futuro.

Con no más de cuatro días en el trabajo Richard logro rápidamente acostumbrarse al ambiente de laboral en el laboratorio, aunque solo fuera como parte de una estrategia Spencer para que su amigo lograra conseguir su tan preciada licencia de entrenador, grande fue la sorpresa de ambos chicos cuando el profesor Oak les anuncio que la solicitud que envió de Richard para que fuera aceptado como su nuevo ayudante fue aprobada por la asociación Pokemón. Ambos no podían estar más que felices, para malestar o más bien la incomodidad solo de la única mujer en el laboratorio.

A Delia se le hacía demasiado difícil el creer que fue aprobado muy fácilmente por la asociación Pokemón, y no solo eso sino que también le era difícil el poder relacionarse o conocer a las demás personas si ella no quería, ya que a ella siempre le generaban un gran sentimiento de incomodidad, recordando el cómo le costó a Spencer más de un mes de tiempo el poder entablar una simple conversación con ella, entre tantos intentos e intentos para poder hablar con Delia aunque sea de temas de trabajo, la chica le dio una oportunidad de acercarse a ella resultando en que era una buena compañía con lo cual se hicieron amigos pero con Richard quería ser más cuidadosa ya que él le generaba mucha más incomodidad, lo cual era como si de un raro presentimiento se tratase.

En la siguiente semana el profesor comenzó a hacer el uso de su "donativo" para comprar equipos de cómputo, equipos de crianza como incubadoras, estanterías para las pokebolas, pero sobretodo la compra de materiales para el acondicionamiento de sus terrenos para que los Pokemón que vivieran ahí dependiendo su tipo lograran adaptarse completamente.

Los equipos de cómputo, crianza y demás no fueron un problema para Richard como para sus otros compañeros de laboratorio que solo fueron relegados a ordenas las estanterías y materiales de uso.

-Estos eran los equipos más avanzados que encontré a la venta, yo aún no los entiendo y tú los instalaste como si no fueran nada. - decía el profesor Oak tratando de entender el manual de su computador central. - me tienes impresionado, eres hábil en esto muchacho.

-No fueron ningún problema ya que de pequeño en mi casa siempre me la pase rodeado de máquinas. - hablaba Richard mientras terminaba algunos ajustes de la programación de los equipos. - Descomponiendo y arreglando cosas para entretenerme cuando no tenía que hacer nada

- Si lo hacías era porque no querías venir de vacaciones a mi casa cuando te invitaba a quedarte. - comentaba Spencer. - Siempre eras bienvenido

Richard: Si, pero eso era porque mi madre siempre creyó que tú eras mala influencia para mí y no me daba permiso.

-Por eso en verano mi papa siempre nos mandaba a escondidas de campamento junto a tus hermanos ¿te acuerdas?

Spencer: Si me acuerdo, como siempre nos mandaban de un día para otro tu mama siempre se enojaba con tu papa por no pedirle permiso.

Richard: Je, je si pobre del viejo, pero mejor para mí, lo que quería era salir de ahí, era preferible eso a tomar clases de baile, buenos modales en la mesa e ir a esas fiestas aburridas de la alta sociedad.

-Muy bien ya está con esto ya terminé. - dicho esto termino de introducir los últimos comandos en la computadora a lo cual todos los presentes dirigieron su vista a un inmenso monitor que hasta que una voz robótica los llamo.

-La unidad de observación, procesamiento y análisis "DEXTER" esta activada, mi función es observar y recabar los datos obtenidos de las actividades de los Pokemón para desarrollar teorías sobre sus patrones de comportamiento y adaptación en un estado de habitad natural o artificial.

P. Oak: Si por fin está funcionando. - gritaba muy eufórico. - Lograste instalar el programa "DEXTER". - para después acercarse a ver de cerca el monitor.

Delia: Impresionante, el profesor Oak nunca logro instalarlo correctamente y siempre fallaba. - decía con leve interés en el funcionamiento del programa ya que conocía de los fracasos anteriores de su mentor.

Richard: Y eso que aún no has visto aun lo que hice con su sistema operativo. – contesto con leve arrogancia.

Delia: Igual y no es para tanto. - dijo con indiferencia y restándole importancia al comentario del joven.

-Muchachos gracias por esto. - comento el profesor a sus asistentes. – este es tan solo el primer paso para completar mi más anhelado sueño.

Spencer: Su sueño profesor y ¿Cuál es?

P. Oak: Es crear un sistema de registro de datos sobre todos los Pokemón del mundo, lo llamare "Pokedex"

- ¿Pokedex? - pregunto el trió de asistentes

P. Oak: Así es muchachos, cuando era niño viví una grandiosa aventura. - a lo cual el trio le prestó atención. - Supongo que les puedo contar verán.

-Me encontraba viajando por el bosque Ápex de la Región Johto y conocí a un muy raro Pokemón que era perseguido por un cazador…Ese Pokemón era nada más y nada menos que el Pokemón legendario Celebi la voz del bosque.

- ¡¿Celebi la voz del bosque?! – gritaron ambos chicos.

Delia: ¿Quién es Celebi? – pregunto.

Spencer: Es una leyenda de la región Johto él es guardián del bosque. Allí donde aparece crecen los árboles y la hierba, también se dice de Celebi tiene la habilidad de viajar por el tiempo para solucionar los problemas ambientales o para ayudar a las personas que lo necesiten, ¿profesor eso es cierto?

P. Oak: Así es, en ese entonces yo era muy entusiasta en la observación Pokemón y tras encontrarme con Celebi y ayudarlo a escapar del cazador, fui trasportado a 50 años en el futuro. - teniendo la atención de sus asistentes. – En el futuro al que fui enviado conocí a un grupo interesante de entrenadores y me hice amigo de uno en especial, él tenía un Pikachu y durante la noche me encontraba dibujando a Celebi y a su Pikachu durmiendo, le mostré mi cuaderno de dibujos y el me comento que se parecía a un Pokedex pero hecho a mano.

-Le pregunte que era eso y él me dijo que era una máquina que servía para obtener y analizar la información de todos los Pokemón, conversamos unos momentos mas yo le comente sobre mi temor de estar atrapado en un tiempo diferente al mío y hablamos sobre nuestras madres y lo preocupadas que tenían que estar por nosotros durante nuestro viaje.

- Fue una experiencia maravillosa, cuando logré regresar a mi tiempo recordé todo esto como una aventura mágica que me impulso a seguir mis sueños como entrenador y después como investigador, es por eso que me yo me propuse ser el creador de la Pokedex y con el conocer y registrar Pokemón nunca antes vistos y quizás descubrir alguno nuevo. -termino de hablar para limpiar una solitaria lagrima que salía de su ojo derecho al haber recordado tal experiencia.

Richard: Es una fantástica historia profesor, espero poder vivir una también.

P. Oak: Y quizás la puedas vivir pronto. – Dijo a los chicos. - Este mundo está lleno de tantos misterios que no sabes cuándo puedas encontrarte con uno de ellos.

Delia: Por cierto, profesor ahora que termino con la instalación de las computadoras ¿Cuándo vamos a comenzar con el trabajo de campo? - pregunto con sumo interés.

P. Oak: Ahora que lo dices Delia, tienes razón por lo cual quiero que se preparen muy bien para, ya que la próxima semana comenzaremos a capturar Pokemón para introducirlos en los habitads que construí, para ver cómo es que pueden adaptar al medio ambiente del laboratorio.

Spencer: Si es justo lo que quería. - decía emocionado.

Richard: Si yo también, ya no puedo esperar. - ambos chicos se habían colgado cada uno del hombro del otro. – Spencer dime aun lo recuerdas. - dijo ganando una acentuación de su amigo.

-1, 2, 3, ¡Poderes de los amigos fantásticos actívense! – decían ambos en voz alta para después chocar sus puños con suma alegría.

-Parecen unos niños. - refunfuño Delia.

P. Oak: Eso es porque están felices, se conocen y se llevan muy bien. - dijo acercándose a ella. - Quizás tu también deberías unírteles a festejar. - le sugirió.

Delia: Quizás luego profesor. - quería mantenerse lo más distante posible. - Por ahora lo mejor será que prepare mis cosas y le pida permiso a mi abuela para salir la próxima semana.

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Época Actual:

Diantha/Diane: Su historia es muy interesante, pero aun no termino de entender ¿cómo se desarrolló su relación con Richard?, si a usted no paresia agradarle

Delia: Pero si apenas eso fue la primera parte, por algun tiempo creí que el era un grandísimo idiota, pero también descubrí que el era muy considerado con los demás siempre que era necesario. - termino de hablar haciendo énfasis en sus últimas palabras con amor y cariño.

-Bueno nuestro acercamiento inicialmente se fue dando durante nuestro trabajo de campo en el bosque capturando Pokemón cuando…

No pudo continuar de hablar porque en ese momento observo a su Pokemón mimo entrar en la sala.

-Mime, mr. mime. – les hablaba a ambas para que lo siguieran.

Delia: Mimey dice que la cena ya esta lista, adelante querida continuemos esta historia cenando. – invito a acompañarla amablemente, dándole una cálida sonrisa.

Diantha/Diane: Muchas gracias por su invitación. - agradeció con una leve reverencia para seguir a su anfitriona con rumbo al comedor.

Esta Historia continuara….

Fin de la primera parte.

Edades: Diantha: 20 años cerca de 21

Delia: 37 años

La historia inicial de Delia está basada en un capítulo de una serie mexicana que vi una vez llamada "Lo que callamos las mujeres", no me acuerdo bien como se llamaba o cual era el nombre del capítulo en si a para buscarlo, pero creo que así está bien ya que lo vi ase como unos 10 años.

La apariencia de Richard es muy parecida a la de Rick Hunter del anime Robotech.

En la película El hechizo de los Unown, hay una fotografía que muestra a Delia, el profesor Oak y Spencer con la cual le pueden dar apariencia su apariencia en la historia de Delia, además de darle también un pequeño guiño a la cuarta película de Pokemón Celebi, la voz del bosque.

Alguna sugerencia, comentario y críticas serán bien recibidos.

Muchas Gracias por leer y espero que les haya Gustado-