Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenece, sólo la historia, que es para la actividad de ritual de iniciación del foro Cannon Island.
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Palabras: 488
Tema: no le gusta la lluvia
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Estaba calado hasta los huesos. No sabía cuánto tiempo llevaba así, pero lo que tenía claro es que debía terminar con eso lo antes posible. El rastro hacía tiempo que había desaparecido, pero no quería darse por vencido aún. No, ese no era su estilo de vida. Pensó en cómo cada una de esas malditas gotitas que caían alegres del cielo estaban confabulando en su contra, y no pudo evitar dibujar una amarga sonrisa. El cielo se estaba riendo de él. El pelo le caía por la cara ocultando la mitad superior de su tatuaje, y en algunos casos hasta la mitad de su campo de visión, maldiciendo por la cantidad de obstáculos que la desastrosa lluvia le traía. Siguió caminando un poco más hasta que encontró una ligera huella bajo una enorme hoja de un arbusto, pero cuando fue a inspeccionarla el agua la borró por completo.
- Mierda!
Estaba claro que hoy no era su día. Llevaba tiempo siguiendo a una pareja de magos oscuros a los que quería convencer de que dejaran esa senda, y todo ese esfuerzo había desaparecido en un par de horas que llevaba lloviendo a mares.
- Jellal, vamos al pueblo y entremos en alguna posada. Vamos a coger un resfriado.
Merudy trataba de convencer al cabezota de su compañero, y por suerte esta vez vio cómo bajaba los hombros en señal de derrota y se giraba hacia donde ella señalaba.
Una vez en el pueblo notaron que la lluvia arreció, y tuvieron que correr guareciéndose en los soportales para poder buscar un lugar seco y caliente para dormir. Cuando llegaron a la posada vieron con horror que estaba llena de gente, pero no perdieron la esperanza. Entraron a preguntar, y la posadera se quiso apiadar de ellos ofreciéndoles una sola habitación, un tanto destartalada, que tenía vacía en la última planta. Al menos podrían cenar algo en el comedor, ducharse y poner sus ropas a secar para pasar la noche más cómodamente.
El plato de estofado les sentó de muerte, y cuando hubieron pagado se dirigieron a su humilde habitación. Los cristales de la maltrecha ventana les mostraban un panorama dantesco en la calle, pues la tormenta era ahora aún mayor que a su llegada, y el aire hacía que pareciera fuera de control. En el cuarto había tan solo un pequeño camastro y una pila de mantas al lado de un animado hogar, que era lo único que le daba un poco de comodidad al lugar. Le cedió la cama a Merudy y se colocó algunas mantas al lado de la chimenea, tendieron las ropas mojadas al pie del fuego y se dispusieron a dormir, cuando un fuerte ruido les alertó de que algo había dado contra el techo. El chico notó que algo le caía en la cabeza, y cuando miró hacia arriba una gota de agua le entró en el ojo. Genial, goteras. Definitivamente, odiaba la lluvia.
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N/A: Y con éste el segundo dabbler para mi rito de iniciación. Lo he hecho bien? ^^ Tengo que confesar que al principio tenía varias ideas para esta pequeña historia, y no lograba escribir demasiado. Pero de pronto se formó una imagen en mi cabeza y... bueno, casi me paso jeje
Espero que os haya gustado, nos vemos por la isla!
Hanako.
