Notas de autor: sigo con esto porque mis bebés merecen amor 7u7)r a ver si mis ánimos siguen igual en los próximos días. De momento lo dejaré aquí. xDDDD
Frase: #19."I like the way your hand fits in mine." / "Me gusta la forma en la que tus manos encajan en las mías"
Fairy Tail no me pertenece. Este fic participa en la civil war del foro CI.
Bloom
Gruvi 2: Manos
―Gray―
Gray soltó un suspiro cuando vio que Natsu y el resto comenzaron a caminar sobre los caminos estrechos formados por grandes rocas. Suspiró, si querían llegar hasta donde estaban todos ―la playa―, tenían que seguir saltado rocas con cuidado para no lastimarse.
Después de que él descendió de una bajada algo peligrosa, le tendió la mano a Juvia para ayudarla a bajar. Los dos iban un poco más atrás que el resto, no sabía si era por el calor o porque buscaban un poco más de privacidad.
Juvia le sonrió tiernamente mientras aceptaba la ayuda. Cuando estuvo parada a un lado de Gray, los dos pudieron apreciar que el mar chocaba contra la orilla, dejando un rastro de espuma mientras retrocedía. Se maravilló de las olas estrellándose contra las rocas, era una bonita y tranquila vista.
Estaban envueltos en un completo silencio. De reojo vio su sobrio perfil, su entrecejo fruncido mientras observaba de lejos aquel tranquilizador mar. Juvia no tuvo el valor para invitarlo a seguir andando, tampoco es que quisiera irse porque mientras los dos estuvieran juntos, no importaba el lugar.
―¿Ustedes dos se piensan quedar ahí? ―escucharon una voz que les llamaba.
Ambos vieron que desde la orilla de la playa, Erza alzaba el brazo para animarlos a acercarse, parecía que habían encontrado algo bastante divertido y lo quería compartir con todos.
Se sonrojó, no se había percatado del tiempo en que se habían quedado ellos dos solos atrás y de no haberles llamado, quizás ni se hubiera dado cuenta... él simplemente parecía acostumbrado al cálido contacto, tanto que no era necesario llevar una cuenta de los minutos que podía pasar sosteniendo su mano. No la quería soltar y Juvia no se iba a quejar de nada.
―Gray-sama ―el rubor apareció en sus mejillas y el aludido dio por entendido que ni ella se había dado cuenta de que sus manos seguían entrelazadas tras ofrecerle ayuda para bajar de la roca ―Juvia lo siente, no se dio cuenta… ―dijo en un susurro.
Lo soltó cuán rápido pudo reaccionar, como si el contacto le hubiese quemado la palma. Trató de ocultar su rostro ―pero de ese privilegio solo gozaban los avestruces―. Lo que menos quería era hacerlo sentir incómodo cuando se suponía que era un día para divertirse. Ni siquiera le dio la oportunidad a Gray de hablar para que le dijera que no tenía de qué disculparse de nada. En primera porque no había nada de malo y en segunda porque él también había perdido la noción.
Despeinó su cabello y se preguntó cuándo ese gesto dejó de ser incómodo. ¿En realidad lo había sido en algún momento de su vida? La verdad, agarrarse de las manos no era raro cuando ambos unían sus magias y en las otras esporádicas ocasiones en que lo hicieron, tampoco lo fue.
Era un simple agarre; solo apretar su palma con su mano, o entrelazar los dedos fuertemente. Las dos se sentían bien. Más bien de lo que se podía imaginar. A decir verdad, él también estaba un poco avergonzado de descubrir esa nueva sensación.
Le gustaba. Y asumía esa responsabilidad.
¿Qué tenía de especial? Sus manos eran pequeñas, suaves y cálidas, al contrario de las suyas. No era como si esculpiera hielo, tampoco algo que pudiera raspar sus palmas… Y le era imposible precisar el momento en que ese contacto pareció hechizarlo de tal modo que solo así podía sentir una corriente cálida recorrer el interior de su cuerpo. Era una magia que lo abrigaba.
Sin siquiera notarlo, sus mejillas se pusieron rojas. ¿Desde cuándo lo notaba? ¡No era como si todos los días tomara su mano! Pero cuando llegaba hacerlo, habían estragos cada vez más poderosos… Oh, apenas se percataba. Y eso era patético. Tan patéticamente reconfortante.
No tenía punto de comparación. Pero lo de hoy, había sido especial ―y tal vez siempre lo había sido―. Raro. Eso estaba siendo raro. Se dio media vuelta para enfocar su vista a otro lado, ¿y se hacía el cool?
―Yo lo siento… ―dijo ―yo tampoco me di cuenta ―ni se atrevía a girarse a verla porque sentía que el rostro le ardía más ―solo es que… me gusta la forma en la que tus manos encajan en las mías.
Habló balbuceando. Lo dijo tan bajo con la esperanza de ser escuchado, él mismo se las había ingeniado para amortiguar su voz. Por el rabillo del ojo vio que Juvia, no dejaba de observarlo y comenzaba a esbozar una enternecida sonrisa.
―A Juvia también le gusta, Gray-sama ―oyó su contagiosa risa.
Bufó ofuscado. ¿Acaso él estaba sonriendo también? ¿Qué estaba siendo todo eso? ¿Por qué sucedía?
―Como sea… ―trató de escapar del tema ―deberíamos irnos ―se adelantó a ella.
Asintió y lo siguió. Observó el estrecho camino por el que debían pasar, subió por unas cuantas rocas más para tener que bajar después. Juvia pisaba lugares estratégicos que le habían indicado para no resbalar, y lo hacía con la ayuda del mago. Gray paró delante de ella, en una roca más abajo, Juvia pudo ver que el camino al fin se convertía en arena y le sonrió conforme él volvía a extender su mano para ayudarla a bajar.
Está un poco OOC y no estoy feliz con esto. Creo que es un vómito esponjoso de unicornios y nadie me lo podrá negar xDDDD jiji me encanta escribir de Gray...
A ver, agradezco el review a
Light: No me había dado cuento que ya no pongo mi lema de misión en los fics DD: pero yo siempre seré cliché por eso nadie me lee :yaoming: No se borra si el lápiz es mágico, ó sea hello e_e Juvia estaba perdida en el amor, tiene que carburar lentamente porque estaba nerviosa.
Review, crítica y sugerencia bienvenidos :B
