Aquí bueno, les traigo el segundo capitulo. :D
Estoy muy feliz de que ya haya tenido tan lindos reviews333 de verdad muchas gracias por ese apoyo. Sin más les dejo para que disfruten :3
Nota: Estos primeros dos capítulos serán narrados por Vi (estoy considerando el tercero)
Nota II: este capi es un poco más largo 3 pero paciencia, que si este es más de introducción aún queda mas acción por narrar en los siguientes capítulos
Nota III: los personajes pertenecen a League of Legends. Sólo los he usado en mi historia.
Capítulo 2 : Una decisión violenta.
Presente (Piltóver, Junio 14; 23:56 PM)
Y así, comenzé a recordar lo sucedido durante el lapso de tres meses. Sentada en mi cama, observando los trozos de pared y piezas de vidrio esparcidas por todo el suelo. Mis cortinas hechas jirones y mis muebles destrozados. Los que ya me conocen saben que no se me ocurría mejor cosa que golpear todo cuando necesitaba descargarme, y definitivamente esta vez no fué la excepción.
Lo único que no me atreví a golpear fue mi radio estéreo. Al menos la música fuerte me mantendría consciente por las horas de sueño que reemplazaría por pensar.
Tomé de la fría lata de cerveza que traía en la daba fuertes sorbos de vez en cuando. Mi cabello estaba mas despeinado de lo normal y mis ropas daban lástima, sucias y yo sin tener motivación aparente para cambiarlas. Era como una ermitaña hundida en su espacio, sin ver ni tocar ni oír a nadie. Sólo era una infinita presa de mis recuerdos…
Que hoy, sin embargo, me obligaban a tomar decisiones drásticas.
Hace 2 meses (Piltóver,Abril 12; 21:32 PM)
Ya había transcurrido un mes desde aquella noche de turno, cuando a ambas nos tocó confesar lo que sentíamos. Estoy segura que desde ese día, todos notaban mi flamante sonrisa más que nunca. A partir de aquel entonces mis sueños parecían hacerse realidad; lentos pero seguros. No sólo tenía la fama de ser la mejor (aunque algo destructiva) Agente de Piltóver, si no que además,tenía correspondido el amor de aquella persona especial… ese amor que era el combustible de mi cuerpo, de mi mente y corazón.
Cada día junto a Cait comenzó a ser más especial. Tal vez muchos lo notaron, pero la abrazaba cada vez que se me daba la oportunidad, así como la hacía reír con cosas triviales. Al fin veía a mi preciosa sonreír de verdad cada día, dejando un poco de lado aquél distante temple de ánimo que acostumbraba tener.
-¡Oye!¿qué haces con mi sombrero?- Mientras ella revisaba unos reportes policiales, aproveché un minuto para coger su gran sombrero púrpura y colocármelo. Me gustaba hacer este tipo de cosas para sacarle una sonrisa.
A decir verdad, el sombrero de copa era bastante cómodo, y yo que me preguntaba cómo era que podía caminar normalmente con ello puesto.
-Oh vamos…- le miré con picardía mientras me sentaba en el escritorio –Sé que te gusta cómo me veo,¿eh? ¿preciosa dama?-
Ella no pudo contener una sonrisa. –Siempre me ha gustado de todas maneras—Su sonrojo fue tan especial, que yo tampoco pude contener la sonrisa más cálida que pude darle.
-Eres tan hermosa… es obvio que nadie luce mejor que tú, cupcake- me acerqué a su escritorio, sentándome atrevidamente en él para poder inclinarme,estando,por un momento, a dos centímetros de sus labios.
-No me llames Cupcake…- su fina voz pendió de un hilo, al momento que ambas sentíamos el cálido aliento de la otra. Pero cuando estábamos a punto de sellar aquél bello momento con un beso…
-¿Hola? ¿Caitlyn? ¿Puedo pasar?-
Tres medidos golpes resonaron la puerta. Reconociendo aquella voz de inmediato, ambas nos incorporamos como si nada hubiese sucedido, más porque sabíamos que quién tocaba la puerta a veces entraba sin siquiera esperar respuesta, y así fue.
Jayce abrió la puerta, portando su clásica vestimenta y su martillo, portando unos papeles parecidos a los que inspeccionaba Cait hace un par de minutos.
-Jayce- dijo Cait, sin pinta de ser amistosa. -¿Cuál es el derecho que te dás de entrar como si nada a mi oficina?-
Agradecí mentalmente a mi chica (sí, era mía y de nadie más) por dejarle en claro aquella molesta costumbre que tenía nuestro ''compañero''. Bufé de disgusto para sentarme frente al escritorio de Cait. Aquel sujeto jamás me agradó, y si no lo golpeaba hasta desangrarlo era sólo porque ella me lo había pedido, por la llamada ''regla de compañerismo policial''.
-Lo siento, lo siento. Siempre lo olvido- se excusó con una voz de mosquita muerta.'' ¡Cómo no querer partirle la madre!'' pensé. Cait notó mi cara de disgusto y me miró, como diciendo que aguantara un poco más.
-Muy bien, espero que sea por un buen motivo. Estaba archivando unos reportes del día de ayer y eso me tiene ocupada- Musitó cupcake, levantándose de su asiento para tomar sus caderas y observarlo severamente.
-Así es. Estos son más reportes, Cait, graves reportes ; son de hace menos de 3 minutos. Han destruido un el mercado entero,y la cifra de víctimas sigue aumentando.-
Me sorprendí casi tanto como Cupcake, quien caminó hasta él para tomar esos reportes apresurada, y colocar un mohín de disgusto y pesadez. Tantas presiones en un día, además de la desagradable sorpresa detectada en ese papel.
-Así que esta loca, otra vez…- hizo referencia al terror de Piltóver ; Jinx. Su foto nuevamente estaba plasmada en el informe principal, así como fotos de los destrozos y restos de balas encontrados.
-¡¿QUÉ?!-me levanté del asiento, tan sorprendida como nunca.
Aquella noticia era como recibir un puñetazo mío en toda la cabeza. Osea, dolía más que la puta madre y te hacía acumular mucha furia por no poder hacer nada más que dejarte caer. Hace más de 4 meses que no recibíamos reportes de su actividad. Creía haberla expulsado, y fueron los 4 meses más hermosos para nuestra ciudad.
Pero no, esa malnacida había sido otro obstáculo en mi vida diaria, para ahora volver y seguir sié no descansaría hasta partirle el huesudo cuerpo a puñetazos.
-Su actividad no se reportó en casi 5 meses ¿Qué le dio por volver? - se preguntó Cait para moderse el labio,queriendo arrugar y destrozar aquel reporte, lo noté en sus ojos.
No quería permitirle a mi cupcake que sintiera rabia por estas cosas. Juro que por ella la detendría a como dé lugar. Apreté los dientes para tomar mis guanteletes robóticos.
-Voy a detenerla y a reportar posibles nuevas- Mi determinación era total –Esta vez no voy a fallarte Cup-… digo Cait-
-En poco estaré ahí, Vi. Ten cuidado y sé prudente con las trampas de esa demente- me advirtió con cierta seriedad, pero quería imaginarme que era para aparentar su preocupación. Sólo le dedique una sonrisa que Jayce no pudo notar, y salí apresuradamente de allí tal y como si tuviera propulsores en mis pies.
Iba a poner entre rejas a esa, Por mi vida que sería cierto.
DE VUELTA AL PRESENTE. (Piltóver, Junio 15; 00:01 PM)
Mas desde ese día, hay una duda que me carcome la mente a pesar de las múltiples veces que se lo he preguntado a Caitlyn. ¿Qué pasó ese día en el que salí tan apresurada, que ella y Jayce se encontraron totalmente solos en su oficina?
En serio necesito saber si realmente fui engañada,o si cometí un error tan grave como para perder lo único más hermoso que había sido solo mío; Ella.
Hace 2 meses (Piltóver, Abril 13 ; 00:13 PM)
Ya había vuelto de mi misión para atrapar a la maldita terrorista, lamentablemente… Sin éxito. ¡Esa bastarda era demasiado escurridiza! Juro haberla tenido por momentos entre mis enormes guantes, pero con su cuerpo tan delgado se doblaba como serpiente y conseguía escaparse, aunque a duras penas de mí.
Aunque por una parte estaba feliz. Es cierto que no la había capturado, pero al huir, la muy estúpida dejó su ametralladora que le gustaba llamar con un nombre extraño… la cual no tardé en tomar y llevar como compensación a Caitlyn… la extracción de una de sus armas nos aseguraba la tranquilidad por algún tiempo, al menos hasta que pudiera fabricarse o robarse otra.
Con tranquilidad inusual en mí, abrí la puerta con la evidencia en mis manos.
-¿Cait? … ¿Cupcake? ¿Estás ahí?-
Abrí la puerta lentamente hasta que su imagen quedó frente a mí. Estaba de espaldas en el escritorio, apoyada con sus finas manos en la mesa. Sin sospechar nada, me acerqué con alegría.
-Cupcake… me alegra encontrarte- tragué saliva, a pesar del arma extraída no había logrado mi principal objetivo y eso podría decepcionarla.
–Disculpa la tardanza, oye, veras… Mira lo que he…-
-Vete.-
Sin siquiera voltear o realizar cualquier otro movimiento, habló dándome la espalda con una severa voz. No entendía. ¿Estaba echándome?
-¿Cait? – arqueé una ceja realmente extrañada y preocupada. Su voz estaba muy quebrada,y eso automáticamente me había dolido como una puñalada en el corazón. –Mi preciosa… ¿Qué te ocurre…?- Traté de acercarme con precavidos pasos.
-No me digas….¡NO ME DIGAS ''MI PRECIOSA!- gritó golpeando el escritorio. Sus lágrimas de cristal no tardaron en empapar los archivos. Oh Dios… ¿porqué esto estaba sucediendo? ¿Qué había hecho mal? ¿era porque la había decepcionado? ¿No era una policial eficiente? No, dudo fuera por eso,nadie más que yo debería tener los reportes de mis recientes acciones, y sé que ella no lloraría por asuntos policiales. Esto iba más allá de una cuestión de trabajo.
-¡CAITLYN! ¿qué te sucede? ¡Estás preocupándome en serio!- le manifesté posando mi mano en su suave hombro, más ella, sin consideración alguna, la apartó de un golpe como si de una mosca se tratara.
-Vete…de mi oficina, ahora-. Se volteó. Sus hermosos ojos estaban rojos e hinchados de tantas lágrimas. Me maldije mentalmente. Yo preocupada de otros asuntos cuando mi hermosa Cupcake estaba lastimada y llorando desde hace quién sabe cuántas horas.
-No me iré ¡Estás loca! ¡No voy a dejarte así!- la tomé de los hombros, pero ella me apartó con rapidez.
-Necesito estar sola…Por favor… Vi…vete de aquí- volvió a insistir, abrazándose a si misma en una manera de apaciguarse.
-No quiero.- frunciendo el ceño, mostré mi terquedad y preocupación.-Necesito saber qué te ocurre-.
-Vete- volvió a insistir, bajando su rostro. Su hermoso cabello caía como cascada para ocultar la tristeza de su rostro, no podía aguantarlo.
-Cait ¡no voy a irme!- le exclamé. -¡NECESITO SABER QUE ES LO QUE TE ….!-
-Vete…-
Por un instante, me sentí tan insignificante, y aún más dolida al notar que ella había tomado su rifle para amenazarme, apuntando directamente hasta mi cerebro. Anteriormente lo había hecho, pero no se trataba de nada serio. Mas ahora su convicción era tal como si estuviese viendo al peor criminal de todos frente a sus ojos. Palidecí. Aunque se tratara de mí,ella iba en serio.
No me quedó más que resignarme y agachar la cabeza. No me atreví a decir nada. Sólo tomé la ametralladora que iba a mostrarle y me largué de su oficina, enfadada conmigo misma por no haber sido capaz de hacerle frente a esa arma, a esa mirada de odio puro que no podía comprender. Quise decirle con la mirada que de todos modos estaría si me necesitaba, pero ni eso se me fue permitido.
Presente (Piltóver, Junio 15; 00:26 PM)
-Y desde ese día… Jé, debí haber notado que habías dejado de amarme.- Sonreí con suma falsedad, dándole el ultimo sorbo a la lata de cerveza y luego lanzándola lejos. Casualmente, ésta cayó justo en la curiosa ametralladora rosa con orejas de conejo que aún conservaba en una esquina de mi cuarto, lo que me había recordado a aquél trato, que por despecho, me atreví a considerar.
-Un mes-. Susurré, contemplando como hipnotizada el arma de Jinx.
Aquella terrorista era una chica que sólo deseaba pasársela bien en conflictos ya sea que le incumban o no, de todos modos le daba igual. Pero a pesar de la idiotez que aparentaba, era muy astuta, y con su arma en juego, me hacía dudar sobre mis jugadas en el futuro, con respecto a mi amor por Cait, y a mi odio por Jayce.
¿Cómo se había enterado de todo esto? Ni idea, pero hoy en día, su propuesta me parecía… muy tentadora.
Fin segundo capítulo... ¿que será lo que le habrán propuesto a Vi? ya sabemos que la loca de Jinx no se puede tramar nada demasiado bueno... al menos no para los demás.
jiji espero les haya gustado, debo destacar que actualizaré cada una o dos semanas, y si se puede cada 4 días, trataré de ser constante y no dejarles mucho tiempo con la intriga.
Otra vez recuerden seguir con sus hermosos reviews que me animan enormemente a seguir 33
¡saludos!
