¡SALUDOS A TODOS!
OH MAI F*CKIN CAT!
MAS DE UN MES, MÁS DE UN MES, SCARETTO! -le llegan tomatazos y la ulti de Jinx de paso-
Lo siento mucho, de verdad que me retrasé bastante! Y por lo mismo de siempre, la escuela me tiene a full... Además
con mis proyectos de Cosplay tampoco me había recordado de que debía seguir, omg... Merezco la muerte (?)
¡Pero no moriré hasta concluir esta historia! así es, tienen Vi x Cait para rato HUE HUE HUE HUE HUE
debo complacer a mis lindos seguidores, además cuando comienzo a escribir luego no paro, y esto siempre me ha resultado bastante divertido ;_; trataré de que esto no vuelva a ocurrir... y de hecho, me he puesto a concluir de inmediato el siguiente capítulo de mi otro FF '' Dos partes para un todo'' :3
Bueno, quiero aclarar que este capi si es largo, no demasiado pero sí (?) y que el próximo dará paso a más aventuras y más personajes. Creo que lo que le falta a esta historia es el toque más cómico de los personajes que pueda agregar. Excepto Jayce, todos lo quieren ver muerto aquí e_é
Bueno bueno bueno... antes de que Jinx me apunte con su cañón gigante y me diga ''Mira esto'' (?) los dejo con el capitulo! que lo disfruten!
DISCLAIMER: ELSWORD ES PROPIEDAD DE ASSDASDSF...okno.
DISCLAIMER II: League of Legends es propiedad de Riot Games. Yo sólo he tomado a sus personajes para crear esta historia.
-¡¿Cómo que ha desaparecido?!-
No me dí cuenta del hecho de que mi grito había resonado por toda la casa, hasta que un delicado florero que Cait me había obsequiado se quebró por la resonancia. Esa noticia hizo que mi sangre hirviera de la ira a más no poder, al punto de que apretaba mis puños hasta hacerlos sangrar para contenerme.
Esto no puede estar pasando.
-Créeme; estoy igual de impactada. No ha dejado pista,ni una sola, o al menos ninguna que podamos descifrar de manera inmediata. Dios, Vi…-La voz de Cupcake demostraba la enorme frustración que sentía. Era obvio, y yo la entendí perfectamente.
-Tranquila,Cupcake- cerré mis ojos. Ni yo podía mantener la calma, pero definitivamente no provocaría que ella pasara por lo mismo. Quería verle esperanzada. –Vamos a detenerlo. Eres la Mejor detective de todo Valoran – Sonreí - ¿Lo olvidas?-
-No es tan así… -Me contestó, notablemente apenada. Volví a sonreír –Pero tienes razón. Vamos a encontrar a ése…. – Se ahorró el insulto . –Agh,voy a encarcelarlo a como dé lugar-
-Así se habla-indiqué con una sonrisa decidida. Cupcake suspiró agradecida, he de suponer, por esos ánimos. –Bien; debemos comenzar a interrogar a los civiles. Es la única manera de que tengamos alguna idea de cómo o por qué escapó.-
-Huh …suena aburrido.- Bufé. –Pero ya no queda de otra. Debemos hacer todo lo que esté en nuestro alcance- Tragué saliva al pensar en cierto detalle; Jinx había partido justamente hacia un par de minutos a atrapar a Jayce a su propio hogar, pero … el ya no se encontraba allí.
-Cupcake.-Dije luego de unos segundos de silencio. Mi voz era tenue… eso debió haberle preocupado.
-¿Vi?¿Qué sucede?- preguntó notablemente intrigada y preocupada por mi estado.Y cómo no… éste era un caso grave.
-Jinx partió hace algunos instantes a cumplir su cometido.- cerré los ojos. –Fue hasta la propia casa de Jayce . Pero el no está.- Reforzé la voz con mayor seguridad en mis palabras. –Debemos detenerla antes de que provoque la explosión de un edificio entero.- Mientras tenía el teléfono inalámbrico en mis manos, fui hasta mi habitación para comenzar a vestirme con rapidez.
- Tienes razón.- sentenció Cait con seguridad. –Vamos a detenerla. En cualquier caso, ella puede ayudarnos a buscarle. Aún nos debe esa promesa… ¿No?-preguntó intrigada.
-Con Jinx nunca se sabe. Nada más hace algunos días estaba queriendo asesinarme y hoy viene y se instala en mi casa como si fuésemos las mejores amigas del mundo.- Expliqué. Es complicado colocarse la armadura cuando hablas por teléfono.
-…Sólo espero que no te haya hecho nada más allá.- Dijo con una voz que me hizo palidecer.-Si me llego a enterar de que algún día esa loca te hace algo indecente,te juro que la agujereo como queso francés-.
-Ahahah,mi linda Cupcake, adoro verte celosa…o escucharte- indiqué,para sonreír con picardía
–No te permitiría que nadie más que tu me hiciera el…-
-¡Vi! p-pueden escucharte- exclamó, a lo que reí con suavidad mientras intentaba colocarme las botas , esto si que cuesta cuando éstas son de hierro reforzado con capas de acero y de un peso de siete kilos cada una.
-No te preocupes ¡Argh! Estoy sola en casa. Por cierto, estoy preparándome. Espérame en la comisaría ¿sí?- pregunté algo complicada. –Estaré allá en cosa de minutos.-
-Te espero. Cuídate …-
Así, me vestí apresuradamente y empuñé mis guanteletes para dirigirme de prisa a la comisaría.A decir verdad,no quería ni imaginar la masacre que Jinx provocaría al destruir el edificio por no encontrar a Jayce.
¡Esto es una real mierda! Justo cuando pensaba atraparlo, justo cuando Cait y yo íbamos a encaminarnos hacia nuestra felicidad … a éste pelmazo le da por escapar. Digo ¿no se pudo haber esperado un poco? Maldito hijo de …
Bien, tranquilicé mis pensamientos. De ahora en adelante, me prometí que seguiría mi camino sin titubear. Toda mi vida ha sido así, y esta vez, ya no habría tiempo de rendirse. Mis únicas esperanzas eran Cupcake y mis dos grandes puños con los que podría atravesar cualquier obstáculo que se interpusiera en mi camino, y ya se que no van a fallarme nunca más.
Nos reunimos rápidamente ambas en la comisaría, aguantándonos profundamente las ganas de abrazarnos. Al menos a través del delicado guante que me brindó hace un par de días,podía tomar su mano sin correr riesgo alguno. No es mucho, pero aprovecharé cada instancia para estar más y más cerca de ella.
Sé que nos miraron extraño en cuanto nos dirigimos al auto tomadas de las manos. Claro está, que ya había dejado mis guanteletes allí por adelantado.
-Oye cupcake- Cuando caminábamos hacia este,noté lo avergonzada que cabello trataba de ocultar su sonrojo, y aunque verle de esa manera era algo bello, me sentí mal. Tal vez ella sentía que esto arruinaría su reputación. –Si quieres soltar mi mano, no me enfadaré …- Sonreí. Era obvio que no quería dañarla, y si ella pensaba que así era mejor …
-No- apretó mi mano con delicadeza, para luego mirarme. –Está bien. No me avergüenzo de ti, ni de lo nuestro, Vi. Esto va a saberse algún día, y no voy a ocultar lo más hermoso que tengo. Sólo que…es la primera vez que me siento tan nerviosa junto a a alguien. -Me miró con decisión -Además, yo soy la Sheriff que ha salvado vidas y ha derramado lágrimas y sudor por esta Ciudad. Y mi condición sexual jamás influyó en ello.- Me miró con bastante dulzura.
-Ah… - Suspiré. Rayos Caitlyn ¿Por qué eres tan hermosa? Esa sonrisa, esa mirada tan madura y sincera. Apreté su mano con algo más de fuerza, procurando ser suave-
-Y luego me preguntas por qué te amo … -
Ambas nos subimos al auto. Al avanzar por la ciudad, las llamadas al teléfono celular de Cait y el pánico colectivo cerca de los edificios departamentales nos hizo suponer lo peor.
-¡SHERIFF!-se escuchaba en el altavoz de su teléfono. -¡LA TERRORISTA Y CRIMINAL JINX HA…!-
-¡LO SÉ!- exclamó Caitlyn nerviosa y extremadamente tensa mientras conducía hasta el barrio alto. –Voy para allá. Mantengan refuerzos y evacuen a los civiles.-
-Rayos…Cait, esto es mi culpa.- sentencié mientras rechinaba los dientes con arrepentimiento. De no haber sido por este estúpido trato…pero en verdad ¿me quedaba de otra?
-No la es;Tranquila.- Sonrió suavemente. –Hablaremos de esto luego, ¿sí? Ahora, sólo concentrémonos en atraparle-
-Sí- asentí a la vez que posaba mi mano envuelta en el delicado guante púrpura en su hombro, acariciándolo con suavidad. –Preciosa…-
En cuestión de minutos llegamos al lugar dicho, y nuestros peores temores se habían vuelto realidad.
Aquel acomodado sector entero estaba plasmado de gritos de pánico y auxilio. Los altos edificios departamentales se rodeaban de humo de las explosiones que aún resonaban. Solo por suerte, ninguno se desmoronaba aún, pero no tardarían en hacerlo… y aquello suponía un enorme peligro.
Cait ordenó a sus subordinados la evacuación del gentío. No se registraban muertes por el momento aunque si una gran cantidad de heridos. Entre el revuelo de la gente que corría despavorida de los escombros que caían desde las alturas, un suboficial se acercó hasta mí.
-¡Agente Vi!- exclamó captando mi mirada fúrica. Tal vez le hice temer un poco… el pobrecito se apartó un par de pasos antes de comunicarme cualquier cosa.
-¿Qué pasa?! ¡Que sea rápido, Dios!- exclamé, ya lista y armada con mis fieles guanteletes mecánicos. Cupcake no me daría la orden,pero yo debía encarar a Jinx ahora mismo, y aunque tuviera que subir tamaño edificio arriesgándome a perder la vida…sí, lo haría.
-¡La-La terrorista ha comenzado estos ataques desde hace 11 minutos con 40 segundos. La proporción de viviendas destruidas sigue incrementando. Además un testigo captó un dato curioso. – sentenció, proyectando desde un sorprendente reloj el informe de los hecho.
-¿Qué clase de dato?-impaciente, me acerqué para comprobar por mi misma el informe de datos policiales.
-La criminal no ha parado de repetir el nombre de nuestro ex- empleado, Jayce, exigiendo conocer su paradero- Aquellas palabras acabaron por sorprenderme.
¿Tal vez ella sólo estaba queriendo buscarle, y por eso cometió tal destrucción innecesaria? Debió haberse desesperado al no encontrarle, y su nivel de impaciencia es incluso superior al mío.
-Muy bien. Déjame esto a mí. Encárgate de obedecer al pie de la letra a la Sheriff, y pobre de ti que le suceda algo o se moleste. Mi puño se plasmará en tu carita de bebé- El pobre suboficial tembló como si no hubiera un mañana por mi amenaza -… Seré rápida.-
Sin más, corrí a toda la potencia que mis piernas me daban hasta el edificio actualmente controlado por los oficiales, quiénes trataban de evacuar y en algunos casos, hacerle frente a la némesis a base de disparos en lo más alto de aquella construcción a punto de derrumbarse. Apreté los dientes y con el impulso extra que mis guanteletes podían darme, me interpuse entre ellos para su sorpresa.
-¡VI!-
Escuchar el preocupado grito de Cait me dolió un poco. Pensar que estaba actuando sin su permiso… de seguro ella acabaría enfadándose, pero en un futuro, me lo agradecería.
Mientras subía y subía escalones, o al menos lo que quedaba de estos, podía escuchar la frenética voz de Jinx en lo alto de éste. Extrañamente, esto me provocó cierta sorpresa y temor…
-¡JODIDO JAYCE! ¡SE SUPONE QUE ESTARÍAS AQUÍ, MALDITO MARTILLITOS!-
La voz que resonaba no era de la Jinx juguetona y despreocupada de siempre. No… esta Jinx estaba realmente furiosa y enfocada en encontrar a su objetivo sin importar las vidas en juego. Esto no me gustaba en absoluto…
-¡QUIERO VERTE ESTALLAR, MALDITA SEA! ¡REVÉLATE! ¡REVÉLATE! ¡REVÉLATE AHORA MISMO O DESTRUYO TODA LA PUTA CIUDAD!-
Escuchar eso fue la gota que rebalsó el vaso. No podía dejar que destruyera la ciudad. Ahora, ella tendría que escucharme por las buenas…o por las malas.
-¡JINX!- exclamé con vigor apenas divisé sus largas trenzas azules en el destartalado balcón de uno de los departamentos ya destruidos. El último…
La divisé en la orilla de éste, el cual estaba al aire libre. Al escuchar mi llamado, se contuvo de lanzar una granada hacia abajo, o eso creo… pues la tenía en uno de sus brazos alzados. Cuando llegué hasta el destruido departamento,o lo que quedaba de él, Jinx, quien había estado dándome la espalda, me miró sumamente furiosa. Sus ojos rojos, usualmente dementes y perturbadoramente divertidos,ahora reflejaban la ira.
-Tú...- Susurró, para darse la vuelta y abrir los ojos como si estuviera recapacitando. Sus ropas escasas estaban manchadas de sangre.
-Me engañaste… ¡ME ENGAÑASTE, LO HICISTE!- exclamó con una voz desesperada, realmente no sabía como reaccionar. Su actitud tan sicópata (o el hecho de que se estuviera tomando algo tan en serio) me había dejado perpleja.
-Lo sabía…Aquí no está ese maldito Jayce. Y tú también lo sabías, zorra. Jajajaj….- apretó la granada, amenazando con lanzarla hacia mí. Fruncí el ceño sin temor.
-Todo esto fue una jodida trampa tuya y de tu Sombrerotes, pero déjame decirte algo... ¡no basta ni para arrebatarme un pelo!-.
-¡JINX!- exclamé furiosa tratando de avanzar,mas la terrorista me apuntó con su pistola de rayos, en un rápido acto.
-Ni un paso más, Manototas.-
-Déjame explicarte. ¡Esto no es algo que hayamos planificado!- exclamé, cometiendo el grave error de perder la paciencia ante alguien que estaba a punto de atacarme.
-¿Por qué te engañaríamos con el escape de ese imbécil? Tu más que nadie sabe cuanto lo odio- expliqué con suma seriedad. Jinx arqueó una ceja, sin dejar su expresión fúrica.
-Ustedes han intentado atraparme tantas veces, de las maneras más estúpidas… ¿Por qué habría de suponer que esto no es una trampa? ¿eh? ¡¿EH?!- Alzó mas su arma hacia mí, rozando con sus dedos el gatillo de ésta. Su expresión de loca furiosa era algo que me estaba haciendo perder los estribos.
-¿Te tomarías el tiempo de oír las noticias locales? Creo que no, así que te lo explicaré quieras o no- Sentencié mirándola con amenaza. Moví mi mano derecha envuelta en mis enormes guantes para prepararme ante cualquier ataque.
-Jayce ha escapado. Seguramente fue ayer por la noche cuando renunció a su cargo y borró las pistas que nos conducirían a su paradero. Créeme, Jinx. Estamos tan confundidas como tú.- Cerré los ojos, notando como ella me miraba con más incredulidad que furia.
-Y no sabes la rabia que siento yo también. Saber que ese bastardo ha huído y podría matarnos en cualquier minuto… ¿Crees acaso que te engañaríamos con algo así? Maldita tarada. ¿Te olvidaste de nuestro trato, eh?- apreté mis dientes, mirándola con furia. -¡¿EH, JINX?!-.
Dio indicios de querer bajar su arma… suavizando su expresión de rabia. Repentinamente,y para mi desagrado, tiró el arma al suelo y comenzó a reír como la loca maniática que era, como la Jinx de siempre. Apretándose el estómago, se tiró al suelo como si hubiera oído de mí el chiste más gracioso de todos. Enarqué una ceja y la miré con seriedad, tragándome las ganas de golpearla y lanzarla lejos de allí. ¿En qué rayos estaba pensando?
-Ajajaja… ay, Vi- se levantó de un solo salto para limpiar la pequeña lágrima de risa que salía de sus ojos. –Realmente me das risa. Y si me preguntas, la verdad no se por qué.- seguía riendo tal vez al notar mi cara de confusión. –Solo tenías que decirme que ese pendejo había escapado. –
-Muy bien, genio ¿Y como iba a decírtelo si hace apenas 15 minutos me he enterado yo?- Manifesté con rabia.
–Y ya me artó esto,Jinx. Se acabó, no hay más trato entre nosotras.-Sentencié a la vez que ella abría sus ojos sorprendida. –Si, asi es. Has roto tu promesa y has expuesto la vida de miles de personas. Ya veo que en ti no puedo confiar ni un poquito. Jajaja, pero la verdad ¿En qué estaba pensando al crear un trato conmigo?- me atreví a mirarle con desprecio. –Estás loca después de todo.-
Sin embargo, ella se tomó estas importantes palabras bastante a la ligera. Con un rostro ambiguo, bajó la cabeza. Se tardó varios segundos antes de volver a subirla y mirarme con enfado.
-Un momento.¿Estás queriendo decir que todo el caos que provoqué fue por nada?- frunció el ceño como si fuera una niña, otra vez… -¿Entonces valió verga todo lo que hice por creer que era una trampa? ¡No es justo!-
-''¿No es justo?'' ¿Por qué lo dices, idiota? Se supone que esto para ti esto es divertido. No me vengas a joder con que lo que hiciste no valió la ...-
-Me voy- contestó Jinx con tranquilidad mientras cargaba su Lanzacohetes azul, tomándolo desde su espalda. Abrí mis ojos perpleja. –Si no pude cumplir lo que te prometí, entonces no es divertido. Yo siempre provoco el caos con el propósito de divertirme, pero esta vez el propósito era diferente. Voy a encontrarlo, y voy a asesinarlo- indicó con una determinación que llegó a asustarme.
¿Estaba frente a la misma Jinx de siempre?
-¿Cómo vas a encontrarlo? No ha dejado pista. Podrías tardar días, meses o años sin ningún indicio a mano. No seas idiota. Si hay algo que aprendí gracias a Cait, es que cosas como estas no se pueden tomar a la ligera.- Apreté mis dientes mientras la veía preparar su cañón, y subirse en él sin tomar en cuenta mis palabras.
-¡¿ME ESTÁS ESCUCHANDO, CARAJO?!- grité a punto de cargar mis guantes. Sin embargo, volvió a mirarme antes de despegar.
-Siempre he actuado sin pensar. Son mis métodos y si no te gustan, ese no es mi asunto. Voy a encontrarlo… Luego, todo volverá a ser como antes. Ya no te centrarás en el, y volverás a tratar de atraparme. Eres con quién mas me divierto. Voy a hacer que todo vuelva a ser como antes, Vi-.
Esas palabras me dejaron realmente atónita, aunque la verdad ¿Era algo bueno, o malo? Ella sólo quería la atención que yo podía darle. Sonreí estúpidamente…
Era como la hermanita pequeña de esta historia.
Dicho y hecho esto despegó,perdiéndose en el cielo, ganándose mi mirada perdida entre los altos rascacielos de Piltóver.
Una cálida mano que se apoyó en mi mejilla me hizo despertar de aquello. Al fin escuché el sonido de las sirenas policiales alejándose, el ruido insistente de la multitud que se hacía cada vez mas vacío…
-Cait … -Ese tacto era inconfundible para mí, aun cuando su mano estuviese enfundada en un suave guante de cuero.
-¿Qué ha pasado, Vi?- preguntó con tranquilidad detrás de mí, aun cuando yo me esperaba una fuerte reprimenda por haber actuado cediendo a la impaciencia que sentía. Me dí la media vuelta para mirarle a sus ojos chocolate, envueltos en la misma sinceridad que han reflejado desde siempre.
-Ha partido sin mi permiso a matar a Jayce...- Indiqué para bajar suavemente mi rostro. –Esa chica sólo quiere que las cosas vuelvan a ser como antes. No se si debería dejarla hacer esto, Cait. –
-Independiente de eso, debemos iniciar nuestra propia búsqueda, cielo- Dijo, determinada. –Yo tampoco descansaré en paz hasta verle como se merece; Pudriéndose tras las rejas, o en su defecto…-
-... Muerto-. completé la frase,mientras tomaba su hombro. –Ese será nuestro propósito. Si Jinx no puede cumplirlo, nosotras no tenemos nada que perder.- Acerqué levemente mi rostro al de ella, procurando no tocarla. –Todo lo que he hecho hasta ahora, no es nada más que por un futuro junto a ti, mi hermosa Cupcake-
Ante su sorpresa, me agaché hasta casi quedar de rodillas frente a ella. Tomé su mano con suma delicadeza, para besarla.
-¿Estarías dispuesta a estar a mi lado para siempre?-
Su maravillosa sonrisa me habló sin palabras.
-Oh,Vi…¿Pero que dices? No es necesario ni preguntarlo…- apretó mi mano.-Hasta el fin de los tiempos. Incluso después de la muerte, y en otra vida…-
Esas palabras me brindaban toda la energía que necesitaba para seguir. No, no sólo esas palabras. Su sola presencia convertía mi vida en una paradísiaco oasis en medio del desierto.
-Disculpa que no sea el mejor lugar para decirte este tipo de cosas…- la levanté para cargarla cual princesa. Sonreí bobamente mientras ella soltaba una suave carcajada, acomodándose en mis grandes manos mecánicas.
-Es lo que menos importa, pero la próxima vez saldremos a cenar y me dirás lo mucho que me amas… bajo la luna-
Me sonrojé suavemente ante esa linda proposición –Eso es muy lindo… Pues sí, ya verás… quedarás encantada. Te haré feliz. Es una promesa…-
-Bien…- mientras bajábamos del edificio, acarició mi cabello. Era difícil concentrarse bajando cuando me miraba de esa manera.
-Encaminémonos hacia nuestra felicidad.- Sonrió –Y debemos empezar eliminando su existencia de nuestras vidas… -
Sabía a lo que se refería, por lo que sonreí de lado, con suma decisión.
-Comenzaremos con las investigaciones por la noche. Creo que nos merecemos un pequeño receso de esto… - Suspiró para mirarme.
-Me parece muy bien. Te sorprenderás en cuanto te llame. – La miré con misterio.
-Esta tarde, quiero que uses tu mejor atuendo. Te llevaré a disfrutar lo que no hemos podido... al menos en cierta medida. ¿De acuerdo?-
Cerró sus ojos con una hermosa sonrisa. – Así será. Mientras pueda pasar a tu lado…puedo olvidar todos mis problemas.-
Sonreí mientras se apoyaba en mi armadura y cerraba sus ojos para dormitar.
Recuerden este capítulo, pues Jinx no suele ponerse seria por...nada D: ! jajajaj
¡Saludos, Scaretto fuera!
