NO ESTABA MUERTA, ANDABA DE PARRANDA.

Primero que nada, el 2016 fue un año tremendamente caótico, de muchos cambios y cosas que sucedieron. No se me pasaba por la cabeza escribir, hasta que hoy decidí subir el pequeño fragmento de historia para que, se den cuenta, de que sigo aquí y tarde lo que tarde ... Voy a completar esta historia.

Ok, no inventes, fueron casi dos años, pero sí, igual voy a terminarla ... luego de leer los Reviews que, pese al tiempo, seguían llegando, me dije a mi misma que sería un crimen dejar esta historia. Muchas gracias por su paciencia...

Ahora, este es sólo un pequeño fragmento. El próximo capitulo lo subiré en las siguentes semanas. Aun no está completo porque le faltan algunas cosillas por ahí, pero lo que me interesa dejar aclarado con esto, es que sí, verán el final de esta historia mis pequeños lectores, muchas gracias por su apoyo.


Ekko POV

No podía sentir más que las ganas de vomitar en ese momento. A pesar de que amaba la velocidad, esta chica, Jinx, era un asunto completamente distinto. Sí, muy distinto, quiero decir…

¡Estábamos volando encima de un maldito COHETE!

-YUUUUJUUUUUUUUUUU! ¡WIIIIIIIIIII!¡MÁS RÁPIDO, MÁS RÁPIDOOOOO!-

No recuerdo cómo es que era capaz de sostener mis resbalosos dedos a la plataforma metálica pero, de alguna manera, podía mantenerme sentado y cuerdo … Aún.

Ah… ¿En qué momento acepté venir con esta chica? Yo tenía una misión completamente distinta a realizar, y debía hacerlo cuanto antes. ¡Demonios, Ekko! Tus hormonas te han traicionado. Sólo bastó que aparecieran un par de ojos rosados y unas piernas bonitas para que cayeras rendido y olvidases tu prioridad en estos momentos.

-Jinx … UGHH…ya estamos…cerca…- Pude mirar hacia adelante ,conteniendo todas las ganas que tenía de vaciar mi estómago. No iba a hacerlo ahí, tenía que verme cool frente a una chica. Mientras tanto, ella se mantenía delante de mí, dirigiendo aquel poco convencional medio de transporte suyo. Pude notar que miró con curiosidad hacia su destino. Sus trenzas se meneaban alocadamente por acción del viento, y sus movimientos eran de una niña emocionada.

-¡Ah! Es esa torre ¿Verdad?- preguntó feliz, mirándome hacia atrás y apuntando con su dedo. Apuntó precisamente a una vieja torre de oxidadas estructuras y en donde casualmente, se acumulaba una de las más tóxicas concentraciones químicas de todo Zaun. No había duda, ahí era en donde yo había visto a Viktor por última vez.

-Sí, eh… Si me permites preguntar.- Traté de aclarar mi voz -¿cómo vamos a aterri-ZAAAAAARRRR...?!-

Pero mi pregunta fue respondida cuando ella, colocándose de pié encima del cohete, como si estuviese burlando a la gravedad, tomó mi mano para arrastrarme y… saltar junto a ella.

-¿Qué?-

Todo pasó tan lento por mi mente. Estábamos cayendo a tantos metros de altura que moriríamos al tocar el suelo. El gran cohete rosa simplemente se limitó a seguir su camino, pero nosotros ya habíamos saltado.

Noté a Jinx, ella cerró sus ojos y mantuvo su sonrisa emocionada, como si estuviese segura de que todo saldría bien. Se abrazó a mí, y entonces supe lo que debía hacer.

No era mi responsabilidad ni mi prioridad en Zaun, pero tenía que protegerla.

Claro, era una chica que sabía defenderse bien sola. ¿Pero por cuánto? ¿Alguna vez habrá necesitado una mano amiga antes? No lo sabía, pero yo estaba dispuesto a dársela.

En un instante, tomé mi mediana espada ,dispuesto a invocar mis poderes del tiempo para ayudar. Jinx seguía sin abrir los ojos, pero podía jurar que ella sabía que yo tenia el poder para sacarla de esta situación.

Sin esperar más, fragmenté el tiempo, nuestro tiempo, cuando estábamos a punto de tocar el suelo. Devolví el mismo a una pequeña fracción de segundos atrás para que, ahora, cayéramos sanos y salvos con nuestros pies sobre la tierra. Volví a guardar mi espada. Estos poderes míos eran muy convenientes…

Jinx abrió los ojos, y miró a su alrededor fascinada. Probablemente feliz porque lo habíamos logrado. -¡YUJUUUUUU!- saltó mientras estiraba sus brazos. Hey, eso es bastante tierno.

-¡Sabía que tenías un plan, canoso!- volteó para guiñarme uno de sus ojos. Estábamos a pocos metros de la oxidada torre llamada Xiracot … El antiguo laboratorio del impulsor de la gloriosa evolución.

-¿Lo sabías?- pregunté, sin poder evitar reír ante su expresión. En ese instante, ella besó mi mejilla, acomodó sus armas adecuadamente y se dispuso a caminar.

-Sip. Pareces de esos tipos ingeniosos que saben escabullirse de una situación acalorada. ¡Hey, no perdamos tiempo!- clamó, adelantándoseme unos pasos pero, yo sólo estaba muy embelesado. Sus labios eran fríos, pequeños pero …tan suaves, que me sentí en el cielo por un instante. Quizás porque era la primera vez que una chica me besaba, si es que a eso se le puede llamar un beso en realidad...

-¡Oye! ¿Qué esperas?- clamó aburrida, a varios pasos más allá. Su voz me devolvió a la realidad, y me di cuenta de que mi propósito ahora mismo era seguirla.

–Ya entiendo, ya voy.- contesté feliz,siguiendo sus caminar. Definitivamente la ayudaría en esta larga travesía.

¡Mierda, Ekko ¡ ¡Las hormonas! Pensé una vez recordé la razón por la cual NO debía estar aquí.

Sin embargo, justo por delante de mí tenía a la razón por la cual debía estar ahí. Bueno…

¿Qué mas daba? Sigo siendo joven, no importa cuanto pase el tiempo (¿Irónico, verdad?) Aún puedo disfrutar de una divertida compañía.

Aunque temo que termine hablándole a otros objetos así como le habla a sus armas. En serio, creo que ella necesita más amigos….