Capítulo 8
No durara para siempre
Ya habían transcurrido varios días, dos para ser exactos desde que Luffy llegó con la chica del cabello azul y no había rastros de Nami, ninguna llamada ni mucho menos menajes. Nada.
A Zoro no lo calentaba ni el sol, no comía bien, no dormía bien y no socializaba con nadie que no fuera Luffy o Mihawk. Caminaba de izquierda a derecha, en círculos y en ocasiones sentaba, pero en ningún momento despegaba la vista de la puerta.
-Tienes que comer Zoro - Usopp preocupado por Zoro deposito una bandeja con comida en la banca cercana a la entrada- No debe de tardar en llegar- Trató de animarlo un poco.
-Eso quiero creer- Contestó él-
Perona lo observaba en la lejanía, desde el segundo piso del centro comercial – Pero bueno, a este que le pasa – se quejaba la peli rosa con su amigo ojos del halcón, su único amigo.
-Lo de siempre, Zoro, ahí pegado a la puerta como que si ella… fuera a volver…
-Parece que desearas que no volviera.
-¿Cómo crees que me siento Mihawk? Mi prometido, a la espera de otra y yo aquí como estúpida viéndolo todo sin poder hacer nada…
-Tu sola te has respondido esa pregunta- soltó una carcajada que llamo la atención de Zoro y Usopp, cuando al fin el peliverde había accedido a comer, miro en dirección a sus amigos que reían sin parar, frunció el ceño y dejo de lado la comida marchándose en dirección al Barattie donde seguramente Luffy estaría comiendo.
-¡ENCERIO! ¡BIEN HECHO!- les grito usopp al dúo – Zoro espera- el chico de pelo chino salió disparado detrás del muchacho de las espadas.
-Creo que hemos metido la pata- Mihawk coloco una mano en el hombro de la chica en señal de consuelo.
-Hemos, querrás decir que la has cagado magistralmente ahora estará enfadado conmigo – Dijo ella decepcionada.
-Ya se le pasara – Mihawk era el maestro en consolar personas, él creía que con cuatro palabras las personas estarían mejor, pero no era así. El hombre de los ojos dorados metió ambas manos en los bolsillos del pantalón, se encogió de hombros y comenzó a caminar lejos de la pelirosa.
-¿Vas con ella?- a lo que él respondió con una seña con la mano, un ademan de despedida – No tienes remedio – la chica suspiro.
Perona se quedó observando la puerta. ¿En realidad quería que esa chica no volviera? Tal vez en el fondo lo deseaba, pero no lo iba a admitir, no en público, se lo guardaría para sus adentros.
Ciertamente Mihawk se había vuelto cercano a Robín, compartían el tiempo, los libros y lo que más le encantaba compartir… la cama, esos tres días los había sentido como el paraíso, la madurez y su serenidad, los momentos de risas, sus carisias discretas y los besos cómplices era lo que más le encantaba de ella y él lo estaba disfrutando, sabía que no duraría para siempre y ese pensamiento rondaba diario en su cabeza.
-Robín- le saludo y posteriormente se sentó en la silla junto a ella, tomando la mano libre de ella ya que la otra sostenía un libro, la beso suavemente y la volvió a dejar sobre la mesa "no durara para siempre" se repitió con cierta melancolía.
En el Barattie se vivía un ambiente de tranquilidad, Vivi observaba comer a Luffy, le parecía asombrosa la cantidad de comida que podía ingerir una persona.
-Solo Luffy come de esa manera – Menciono Sanji, cuando al fin se sentó en la mesa – Aunque tendremos que empezar a racionar la comida- Propinándole un fuerte golpe a Luffy.
-¡Waaa! Pero qué te pasa Sanji, casi me ahogo con la carne.
-¡Pero si serás idiota!
La puerta se abrió de golpe dejando entrar a Zoro con su habitual cara de molestia, seguido de Usopp, que llevaba la bandeja de comido a medio probar.
-Sigue sin querer comer- musito Vivi en voz baja, se encontraba sentada, con el codo reposando en la mesa y a su vez su barbilla en la palma de su mano – se va a enfermar – no dejaba de sonar preocupada.
-Usopp – le llamo Sanji- Déjalo – eh hizo un gesto con la mano para que dejara de perseguir al marimo. Usopp dejó caer la bandeja sobre la mesa y después se dejó caer a sí mismo en una silla.
-Ya estaba comiendo, pero la señorita "soy el centro de atención" lo molestó – suspiro.
-Perona- comentaron los otros tres al unísono.
- Y Mihawk, estaban riendo, lo sintió personal o eso creo – hecho su cabeza asía atrás apoyándose en el respaldo de la silla – Estoy harto de ella… Es una chiquilla, solo crea problemas…. Saben si estuviéramos cerca de mi casa le gastaría unas cuantas bromas.
El silencio se formó en el Barattie, por otra parte Zoro se alejó de los demás se escondió en la sección VIP del restaurant se dejó caer en uno de los sillones italianos con la vista clavada en la nada, ido. Pensando en ella ¿estará bien? ¿Estará pasando hambre? Y la pregunta más sombría que pasaba por su mente ¿Habrá muerto ya?
POV NAMI
-Desperté sola en cama con un cobertor sobre mí, se sentía lo fresco del otoño, me levante con cuidado y me asome por la ventana el cielo se veía gris señal que indica una gran tormenta por la noche camine con sigilo hasta las escaleras, fue donde lo vi, bueno sus pies.
-Nami ya, veo que ya has despertado.
- Me has dejado sola en la cama.
-Lo siento no quería despertarte – Me sonrió. Estaba tranquilo sentado en el sofá, no sé cómo puede estar tan tranquilo y yo muriéndome de nervios por la situación, una pandilla de locos nos siguen y él como si nada tamborileando los dedos en su espada.
-Estás loco – le digo en tono de juego.
-La serenidad no es síntoma de locura, por otra parte, salir en estos momentos si lo es – me asome como una espía por la ventana, apartando un poco la cortina para poder ver.
Toda la calle invadida de criaturas.
-No lo puedo creer- ahogue un grito.
-diseccione una… fue… interesante.
-Qué asco – me senté a su lado para escuchar su relato, otra cosa no puedo hacer.
-Por sus venas no corre sangre, esta se transforma en un líquido viscoso y negro, el cerebro se vuelve verde y pierde totalmente la capacidad de ver, son criaturas meramente auditivas. Los órganos – suspira – eso fue bastante… educativo. El corazón parecía estar sano, hasta que lo abrí completamente… negro, lo mismo con los otros órganos.
-suena bastante asqueroso.
-Lo es, casi vómito, olía espantoso no te lo puedo explicar con exactitud no tiene comparación.
Se quedó pensando, movía sus dedos como si estuviera tocando un piano.
-Sabes eso pudo influir… el tráfico de órganos, los de la criatura se veían sanos, en el mercado negro se venderían muy fácil, un buen precio y algún tonto que lo compre e infectas a mucha gente con eso.
-La gente es estúpida – comente.
-Algo así, la última vez que supe de alguna noticia acerca del brote, escuche china, después India sonaban mucho las palabras tráfico de órganos y países tercermundistas con poca higiene. El punto de origen aún no se sabe con exactitud… sería interesante averiguar cuál fue el propósito de todo esto.
-¿Crees que esto fue planeado? – Me aterro tan solo de pensar semejante atrocidad.
-Se lo suficiente de enfermedades y de medicina como para saber que esto no es natural… piénsalo un momento, en el supuesto de que creó una misteriosa enfermedad que no tiene cura aparente, la "siembro" en algún país tercermundista de esos a los que nadie presta atención, digamos una región al sur de Arabasta, lo dejo que se propague. Y si no mal recuerdo al inicio se sentía como una gripa y después pasaba eso – señaló una criatura que pasaba frente a la ventana – Nadie le presta atención hasta que por tierra, mar o aire se extiende a otro continente digamos una de las zonas ricas del northblue. Es donde se propaga más rápido.
-La histeria de la gente- añado preocupada.
-Exacto.
-No crees que as exagerado.
-No sé cuál es el propósito de todo esto pueden haber muchas razones, eliminar a los más pobre, acabar con un país en específico, un nuevo orden mundial… tengo mis teorías.
-Has tenido mucho tiempo para pensar… pero aun así suena un poco loco – lo observo unos momentos y luego miro mi ropa asquerosa, no me eh duchado desde que caí en las alcantarillas y mi ropa sigue manchada – creo que me iré a duchar – me levanto del sofá en dirección a la planta de arriba y dirijo mi mirada a Law – tu no vas a considerar ducharte – le pregunto.
-Pues qué hora crees que es… - me molesta su tono burlón – las 12:30pm, ya me duche y hasta lave mi ropa, hay un sótano con lavadora y una secadora.
A veces odio su actitud y sus malos modos.
Subí tranquilamente las escaleras, con la seguridad de que el me protegerá. Entré al cuarto principal, por la decoración es de una pareja, espero que la señora de la casa tenga buen gusto.
Urge entre sus cosas con esmero y solo saque unos jeans y una playera negra que me horma al cuerpo, con eso me basta. Después del baño caliente, detectó un delicioso aroma proveniente de la cocina. Apresuro a vestirme y de nuevo me pongo mis zapatos deportivos, y que no encontré un calzado apropiado y de mi talla.
Bajó las escaleras y es cuando lo veo cocinando, se quitó su sombrero y su gabardina, la espada la dejo por un lado de la estufa, dejo por fin que yo viera su silueta, no es delgado ni musculoso, tiene el balance perfecto en su anatomía.
-Que preparas Trafalgar –
-Ya te dije que me llames Law – me regaño – preparo un poco de carne con papas y un poco de vino como acompañamiento.
-¿Ahora también eres chef?
-Vivo solo, algo de cocina debo saber.
-Tu chica debe ser muy afortunada.
-¿Chica?... estoy solo.
FIN POV Nami
Los dos se sentaron a la mesa, a comer tranquilamente, como si nada de eso estuviera pasando. Comieron totalmente en silencio y finalizaron de comer tranquilamente.
-Háblame de ti – comento él.
-Ya te eh hablado mucho de mi…. Tú eres el que no me ha dicho nada de sí mismo.
-No necesitas saberlo… soy tu aliado, es lo que importa.
-Lo ves… nada señor misterio.
-Aún hay algo que no me has dicho… quien es el muchacho del que estas enamorada – soltó sin más, se había dado cuenta esa noche que durmieron juntos, él no podía dormir, llevaba días sin pegar el ojo ya comenzaba a parecerse a una de esas criaturas. La vio dormir toda la noche y entre sueños ella balbuceaba "Zoro".
-No estoy enamorada es solo un amigo – se sonrojo.
-tu cara no dice lo mismo, anda habla, que no es para tanto – se burló de ella.
-Nos conocimos de niños y bueno pues, nos dejamos de ver y jamás pensé encontrarlo en esta situación.
-¿Y él te corresponde? – recargo el codo en la mesa y a su vez la barbilla en la muñeca, parecía un interrogatorio policiaco.
-Pues veras, hemos tenido cosas que ver en estos días – a Law le hirvió la sangre – pero no lo amas.
-No es eso… agh es muy difícil… veras él está comprometido, pero no es algo de tu incumbencia – se levantó de la mesa enojada pero no dio tres pasos cuando Law la tomo del brazo y la jalo bruscamente haciendo que ella lo mirara a la cara con enojo.
-Suéltame- ordenó.
-sé que te conozco desde poco más de 48 horas, pareces buena persona una muy linda persona – ella se sonrojo con tal declaración – Y esta es la única vez que te lo diré, si ese sujeto no deja a esa chica por ti esta demente y si te sigue utilizando de esa forma será mejor que pintes tu raya, no mereces ser el plato de segunda mesa de nadie – la soltó- salimos en un par de horas arregla tus pertenencias y llena la mochila de comida.
Ella rodo los ojos como única respuesta, él la dejo irse y se volvió a acomodar en la silla del comedor. Ciertamente era muy difícil convivir con el cirujano, era duro, pesimista y muy controlar, pero la convivencia también tenía su lado positivo, era protector, atento y apuesto, ella estaba segura que llegaría con bien a donde sus amigos se encontraban.
Termino rápido la encomienda de Law, busco su abrigo a juzgar por el cielo esa noche llovería a cantaros.
-Estoy lista- le anuncio al cirujano.
-Shhh – la callo, estaba pegado a la puerta, asomándose por la mirilla de la misma – pensé que los habíamos perdido, pero nos han seguido hasta aquí – susurro.
Ella se acercó a él y susurro - ¿Y ahora qué hacemos?
-Toma la mochila y sal por el patio, te seguiré en un momento – le ordeno.
Nami no lo pensó dos veces y se dirigió al jardín lo más silenciosamente que pudo. Abrió la puerta lentamente observando el panorama – despejado – salió despacio directo a la cerca de madera que rodeaba la casa, trato de brincarla pero no pudo, opto por esconderse en los arbustos. Minutos después Law salió buscándola – Nami… Nami… - susurraba, ella salió de su escondite – ven vamos han tomado otro camino.
Ambos brincaron la cerca y se aventuraron por los patios de las casas vecinas no había rastros de criaturas o eso pensaban ellos, a la mitad del camino Nami se cansó y Law decidió que era tiempo de parar un momento, la peli naranja fijo su vista al cielo que empezaba a relampaguear "pronto lloverá" pensó consternada – Hay que seguir Law – lo tomo de la mano y lo arrastro hasta las calles- Tenemos que llegar rápido.
-Esa banda de maleantes siguen por aquí.
-Pues entonces tenemos que correr.
Aceleraron el paso cuando las primeras gotas comenzaron a caer, el vecindario se veía tranquilo, casas con hermosos jardines y arbustos decorando las jardineras, algunos más grandes que otros y jardines claramente descuidados.
-¡Ahí están! – se escuchó un grito a lo lejos.
-Maldita sea - gruño Law. Tomo de la mano a Nami guiándola hasta la calle y corrieron por el vecindario, las primeras gotas cayeron sobre Nami y Law.
Usopp termino la improvisada instalación y los televisores tenían señal como por arte de magia. La información no era de lo más agradable, lo único que se mencionaba era que las criaturas ganaban terreno, países completos devastados por "ellos". Había algunos que trataban de combatir y estaban fracasando.
-El noticiero esta por acabar- comento Robín.
"Agradecemos su sintonía con nosotros, seguiremos informando" el programa termino e inmediatamente se anunció otra vez el noticiero.
-Valla que eficiencia… no dejan de reportar – se alegró Luffy.
"muy buenas tardes televidentes, hoy solo tenemos malas noticias, un raro virus se esparció por el globo matando así a miles de millones de personas…"
-Esperen un momento – dijo Mihawk acercan doce a la pantalla – ya vieron la fecha.
Todos los presentes se acercaron a verificar la fecha.
-Es de hace una semana- Perona resalto lo obvio.
-Estamos jodidos – comento Zoro para después salir de la tienda de televisores.
Ya eran las 10:00pm, la noche había caído en su totalidad y con ella una lluvia intensa, Zoro resignado por la desaparición de Nami camino hasta la entrada principal, la calle se veía despejada ninguna criatura a la vista, tomo asiento en la banca frente a la puerta y miro la lluvia por un buen rato. Luffy, Usopp y Sanji lo veían unos metros atrás de él.
-¿Crees que este bien ir a hablar con él? – pregunto Usopp.
-No lo creo, es muy orgulloso, no querrá hablar – dijo Sanji exhalando un poco del humo de su cigarro.
-Es mi culpa… yo la deje atrás… y….
-No es culpa de nadie, son cosas que pasan masi como no es culpa de mi viejo el dejarme aquí encerrado… de cierta forma me salvo el trasero… - exhalo humo.
Los cuatro chicos observaron la lluvia caer por un rato más, Sanji, Usopp & Luffy charlaban de su vida y de cosas graciosas mientras que Zoro veía la puerta.
Pasaron más de cuarenta minutos y la lluvia no cesaba… Zoro se levantó y se acercó de a poco a la puerta de cristal una criatura se acercaba lento, se veía excesivamente alta y con unas proporciones de piernas y torso fuera de lo común.
-Que sucede Zoro – pregunto Luffy que jugaba póker con los chicos.
-Algo se acerca – Rápido los cuatro chicos se aglomeraron en la puerta, tratando de descifrar lo que era lo que se acercaba, habían visto criaturas moverse debajo de la lluvia, muy torpemente pero eso no era igual, se movía con un ritmo constante y no dejaba de acercarse al centro comercial.
-¿Qué es lo que están viendo? – De la nada la voz espectral de Perona resonó detrás de ellos, espantando a Usopp.
-¿Te han dicho que tu presencia es como la de un fantasma?
-No molestes narizón… esas personas parece que tienen problemas – asomándose por la puerta de cristal.
-Personas- dijeron los cuatro atolondrados al unísono.
Y efectivamente mientras más se acercaban las luces del estacionamiento los iluminaba más, claramente un chico moreno de no más de 1.90 de altura con una alborotada melena negra cargaba a otra persona a cuestas parecía femenina por ser delgada y piel casi pálida, se notaban sus jeans casi destrozados y su cabeza y torso eran cubiertos por una gabardina.
-¿Estarán en problemas? – rápidamente Usopp hablo. Los ahora cinco chicos observaban la determinación del joven que por nada del mundo se detenía, estaban totalmente empapados.
-Deberíamos de ayudarlos- exhalo humo el rubio – se ve cansado.
El chico tropezó y para no caer completamente al suelo soltó a la chica, el movimiento tan brusco hizo que la capucha callera de la cabeza de ella, mostrando sus largos cabellos naranjas.
-¡NAMI!- Zoro no lo pensó dos veces, ese inconfundible cabello naranja, la adrenalina corrió por su cuerpo sin pensarlo abrió la puerta de cristal y corrió en auxilio de su peli roja, no le importo la lluvia ni mucho menos el joven, corrió lo más rápido que pudo hasta ella, en su auxilio. Usopp salió detrás de él y Luffy los siguió. Sanji coloco una mano en el hombro de Perona – Tranquila, son amigos de hace mucho tiempo, solo amigos – mintió… no le agradaba ver una chica sufrir.
-Solo amigos- repitió ella.
Afuera bajo la tormenta, Zoro cargo a Nami al estilo nupcial y corrió con ella hacia dentro a algún lugar seguro. Sin importarle lo demás.
Usopp cargo la espada del muchacho y Luffy levanto al joven notando así lo cansado que estaba…
-Valla que sorpresa… nunca imagine encontrarme al hijo de dragón en este lugar.
-Conoces a mi padre.
-Como no conocer al hijo de un viejo revolucionario… además no me recuerdas. Éramos muy jóvenes – respondió Law.
Caminando bajo de la lluvia ambos jóvenes charlaban. Acerca del porque Law lo conocía.
-Fue hace mucho tiempo atrás… durante las aburridas reuniones del clan D… ya no quedan muchos miembros.
-Ace aún está vivo…
-El grupo se apresuró a entrar, Zoro busco a Robín, tenía que atender a Nami, estaba totalmente empapada e inconsciente – ¡Robín!- grito el peli verde.
-¿Qué sucede Zoro?- Salió del Barattie y detrás de ella Mihawk. Robín al ver a la chica en brazos de Zoro se asustó por su estado de inconciencia – Ven vamos a la tienda de colchones.
Zoro deposito a la peli naranja sobre las improvisadas camas, ojos de halcón y él salieron del recinto dejando a las chicas solas, robín comenzó a desvestir a Nami notando una fiebre muy alta.
-Ella está bien – Law comenzó a quitarse los zapatos y la camisa. Los dejo caer junto a él y tomo exprimió su gorro. Perona se acercó a él y toco una de sus mejillas con la mano.
-Lo que me temía… estas ardiendo en fiebre – dicho esto Law dio dos pasos y se desvaneció, golpeándose contra el piso, su vista se tornó negra hasta que perdió la conciencia.
Hola que tal todos. Momento de explicaciones:
Primero que nada perdón por la tardanza, aunque es un plus que me tardara ya que este es el capítulo más largo con 10 páginas y 3200 palabras.
Segundo las cosas cotidianas que hacen los chicos como jugar póker es por mis compañeros de salón, se la pasan el día jugando póker entre clases y recesos. Law y Nami comieron lo que yo cene mientras comían en la casa de los suburbios, carne con papas y vino como acompañamiento, no se me ocurrió algo más simple para ese momento.
Y para finalizar agradezco mucho todos sus comentarios me motivan a seguir escribiendo esta historia que tanto me gusta, gracias NamiOkumura y guest por comenzar a leer este fic. Lo aprecio mucho. VKM25 muchas gracias por tus palabras de aliento, créeme me emociona que te emociones.
Sin más por el momento y notificándoles que ya estoy escribiendo el capítulo 9 me despido.
