Advertencias: Lenguaje fuerte no apto para todo publico, mención de violación y temas sexuales controversiales.

Haikyuu! Ni sus personajes me pertenecen, sus respectivos créditos a su autor Furudate.

Summary: Tocar la luz con la punta de tus dedos mientras te hundes en la oscuridad, se toman formas y colores diferentes y únicas. Un amor extraño ¿quién es Tsukishima Kei? Vestirse de mujer y venderse a las calles es solo una capa de lo que realmente es.

El/la chica con ojos de sol


Capitulo 1

Un gemido de placer escapó de sus labios, sus piernas temblaron y sus blancos y delgados brazos se aferraron con fuerza al hombre que estaba sobre el.

El vaivén de caderas era descontrolado, tanto que sentía que en cualquier momento desfallecería, no podía más, había sido una noche larga y ese último cliente tenía demasiada energía para su gusto. Su cuerpo fue volteado de un momento a otro, sus ojos dorados pasaron de observar la cara de aquel hombre (no mayor de cuarenta pero si pasado de los treinta) a las blancas sabanas de aquella cama de hotel. Blancas entre comillas, porque podía notar incluso varias manchas que no habían sido tratadas con el cuidado ideal. Su día no podía empeorar, claro hasta que se dio cuenta que el tipo desconocido (al cual no le interesaba ni quería conocer) alzaba sus caderas.

Fue penetrado nuevamente de un solo golpe. Sus manos arrugaran las sabanas debido a la acción tan precipitada del contrario y sus ojos se apretaron con fuerza, fingiendo no estar ahí.

Fingiendo que, efectivamente no estaba vendiendo su cuerpo por dinero. Era asqueroso, indigno, anti moral… ¿Cómo puede terminar un joven inteligente vendiendo su cuerpo de esa manera? Bien. Tenía tanto tiempo haciéndolo que ni siquiera valía la pena pensarlo.

Esa era su vida desde que tenía memoria.

—Eres hermosa—Susurraron en su oído, causando que el asco nuevamente lo inundara.

Mas gemidos fingidos escaparon de su boca, su cuerpo se estremeció de nueva cuenta por puro capricho y reflejo, demostrando de esa forma todos los años que llevaba en esa profesión.

La alarma de su celular finalmente sonó y para Tsukishima ese sonido se le antojó como un verdadero coro de ángeles: El tiempo había finalizado. Cuatro estocadas más y finalmente el tipo se había corrido al mismo tiempo que un gruñido profundo de placer acompañaba la acción. Asco. Quería vomitar.

Miró como el hombre retiraba el condón usado de su miembro flácido, le hizo un nudo y sin más lo tiró al cesto de basura.

—Tu cuota primor—Dejó el dinero en la orilla de la cama. Tsukishima Kei lo observó de pies a cabeza, de seguro en su juventud ese sujeto había sido atleta o simplemente consumía esteroides que le daban ese exceso de músculo y energía que, si bien a otra chica podría parecerle atractivo, a el le daba repulsión. Lo miró vestirse en silencio, sus ojos ardían y su cuerpo estaba molido, fue el quinto cliente que había atendido en la noche y eso era un exceso para su condición física. Suspiró tratando de acompasar su respiración, el hombre se despidió y antes de darse cuenta estaba solo nuevamente en el hotel.

Recogió el dinero y se dirigió al baño, acomodando su largo cabello rubio con cuidado. Tomó la ropa regada en el piso antes de ingresar, rodó los ojos al encontrarse el anillo de compromiso de su ex acompañante junto a su lencería.

Peinó su cabello, se colocó su ropa y observó la hora: Cuatro a.m. Tenía clase en seis horas. Se miró al espejo y observó su labial rojo corrido, el exceso de maquillaje adornaba su cara haciéndolo parecer aun mayor de lo que era. Sacó las lentillas de sus ojos y las acomodó en su estuche, tomando las gafas de su bolsa. Unas anticuadas y gruesas gafas negras que reposaban ahora en su nariz, ja, no combinada para nada con la falda de cuero roja que usaba ese día. Tomó los tacones negros del piso y a un paso lento salió de aquella habitación de hotel.

Tomó un taxi y se dirigió a su casa, estaba mas o menos a una hora de camino y eso significaba una hora menos de sueño menos otra que se le iba en el trayecto a la escuela. Estúpida vida, pensó. Estúpidos todos los seres humanos que tienen una vida fácil, algo que el nunca conocería. Suspiró con pesadez y observó el cielo nocturno, un cielo alumbrado por nada mas que luces que parpadeaban anunciando que era hora de darles mantenimiento o cambiarlas por unas nuevas. Bueno, todo se desgasta, todo se debe cambiar por algo mejor ¿cierto? Incluso el en algún momento sería cambiado, abandonado de nuevo…

—Hemos llegado señorita—Indicó el chofer, un bufido salió de sus labios con algo de burla al escuchar esa palabra. Bueno, no lo culpaba, ese hombre tenía años prestándole su servicio de taxista y en todo ese tiempo nunca se había dado cuenta de la verdad.

—¿Puede dejarle de paso esto a Ukai?—El chofer asintió y el rubio le entrego un sobre donde contenía la comisión por los clientes que le había conseguido esa noche. Siempre había estado agradecido con ese hombre, desde que el tomó las riendas de sus clientes y le permitió trabajar en el bar no había sido agredido en una sola ocasión ni mucho menos estos se habían pasado de listos, además la mayoría de los clientes que le conseguía Ukai eran hombres que rebosaban dinero. Su comisión al igual que su reputación y cotización subieron desde entonces como la marea en plena luna llena.

Entró a su piso -en una de las mejores zonas de la ciudad- y sin pudor fue retirándose toda prenda de su cuerpo regándola en el piso hasta llegar a su baño, estiró su mano y como todas las madrugas acarició su reflejo en el cristal ¿quién era el? ¿quién era el verdadero Tsukishima? Su cabello largo y ondulado hasta las caderas, piernas largas y torneadas, cintura pequeña y caderas ligeramente anchas, uñas rojas… Maquillaje corrido. ¿Podía reconocerse debajo de ese disfraz? A veces se preguntaba como es que aun a esa edad soportaba tanto, pero por mas que intentara no conocía otra forma de vida y si la conocía su sub consiente se negaba a aceptarla.

Era un hombre, un desviado que pasaba como una chica debido a sus finos rasgos y largas pestañas, un chico que fue quebrado desde su niñez y que terminó siendo la quimera que veía en el espejo. Pero ¿no eran mas retorcidos aquellos que buscaban sus servicios? Personas frustradas y patéticas que no podían conseguir lo que anhelaban, los cuales terminaban pagando por sexo con un chico vestido de mujer. Siempre tras esos pensamientos y luego de sentir las lagrimas recorrer sus mejillas, decidía que era tiempo de meterse a la regadera, limpiando su debilidad y suciedad con el agua que recorría su cuerpo.

Tsukishima amaba el agua por que lo limpiaba, por que era vida, por que le hacía olvidar que era un ser pisado, roto y sucio.

Cuatro horas de sueño fueron suficientes para despertarse y arreglarse para ir a la universidad.

Una falda larga de color rosa, una blusa de tela holgada y estampada de flores junto a unas sandalias, unos pequeños aretes y sus labios con un ligero rosa eran suficientes. Era un look completamente diferente al que usaba en las noches. Vaya ironía, mientras en la escuela era una "santa", por las noches era una "pecadora" que probablemente merecía ser lapidada.

Nadie sabía nada de el y muchos ignoraban su naturaleza. En una universidad donde puedes usar la ropa deseada y donde la mayoría de los estudiantes se dejan llevar por las apariencias era fácil pasar de ser percibido, a diferencia de la preparatoria donde tuvo que lidiar y sobornar al director para que le dejase seguir estudiando como el quisiera vestirse.

Tsukishima incluso llegaba a olvidar lo que era y en sus propios pensamientos se dirigía a si mismo como "ella" en lugar de "el" pero no le importaba, en absoluto.

Solo era un humano viviendo en las reglas de una sociedad torcida.

Estar en clases era algo maravilloso, era algo que le devolvía la esperanza de poder avanzar y dejar esa realidad que muchas veces le carcomía la cabeza. Tsukishima estaba lejos de su sueño, pero siempre se debe ser firme. No puedo permitirme ser tan patético, pensó muchas veces.

—Fíjate por donde vas…—Una voz molesta llegó a sus oídos justo después de que observara varios libros caer a sus pies ¿ah? ¿qué era eso? ¿una clase de escena cliché? ¿chocar con una chica y reclamarle? quiso burlarse pero se detuvo debido a que el profesor estaba en la puerta, hablando con otros docentes.

—Yo no soy quien debe fijarse… Idiota—Y entonces lo vio. Un chico de ojos afilados y cabellos desordenado que parecía histérico tratando de recoger sus libros, Tsukishima mostrando su amable actitud ante todo ser humano, decidió que era buena idea patear sus libros que estorbaban el acceso al lugar en esa clase.

—¡Oye!—reclamó el de cabellos negros, Tsukishima rodó los ojos y sin mas se sentó en su lugar, acomodando los libros que serían necesarios para los apuntes de ese día. La clase de filosofía no era su favorita pero, si una de las mas soportables. El chico afectado chasqueó los dientes y luego de terminar de recoger sus cosas dirigió su mirada a la chica grosera que había tropezado con el, que le había llamado idiota, que había pateados sus libros y que al verla se había dado cuenta de lo hermosa que era.

Kuroo Testurou había quedado flechado a primera vista por Tsukishima Kei.

Como en toda historia, se supone que esto debe ser algo bueno, que el chico guapo encarara a la "chica", le pedirá una compensación y saldrán juntos para luego ser novios y vivir un amor de novela. Como en cada historia sí. Historias donde el protagonista no es un idiota que, enfadado, frustrado y sin pensar mucho, tomara los libros de la "chica" en cuestión, los arrojara por la ventana y esta, "enfadada" le dará una patada en su entrepierna y lo dejará de rodillas en el piso, mientras toda la clase ríe a su alrededor y cuchichea con lastima que el chico nuevo se ha metido con el demonio de ojos de sol.

Y entonces descubrirán, que una historia acaba de comenzar.

Y no todo será siempre color de rosa.

Fin del capitulo 1

Continuara.


Notas de autor: ¡Por Dios! todos dirán, esta loca trae otra historia y ¿que pasa con las que ya inicio? Bueno, con este seran solo tres Fanfic a los que me dedicara, por que no creo poder con mas, este Fic será al igual que el de Osomatsu corto, de al rededor de 10 capítulos entres mil y dos mil palabras cada uno. Bueno, espero sea de su agrado, se tomaran varios temas algo crudos para algunos, disculpen de antemano los errores ya que mi Beta no tiene pc y no me puede editar. Sus sugerencias, comentarios y todo sera buen recibido, nos vemos a la próxima. Busquen mi pagina en facebook para que estén al tanto de todo como Fanfic Shinobu rei.