Advertencias: Lenguaje fuerte no apto para todo público, mención de violación y temas sexuales controversiales.
Haikyuu! Ni sus personajes me pertenecen, sus respectivos créditos a su autor Furudate.
.
.
.
El/la chica con ojos de sol
Capitulo 10:
Las manos de Tsukishima se pasean por el cabello de Kuroo, estira con fuerza sus hebras azabaches y profundiza el beso de una forma feroz y desesperada.
Kuroo tira las almohadas de la cama con sus piernas, se acomoda entre las del rubio y su mano acaricia desesperado la piel que deja expuesta la falda ajena que ha cedido a la gravedad.
Los sonidos acuosos empiezan a repetirse una y otra vez formando una melodía constante. Kuroo rompe el beso y coloca su mano sobre la frente de Kei.
La respiración de ambos es irregular y aun los une un hilo de saliva que cede y se desliza en la barbilla del rubio. Las pupilas de Kuroo se afilan y las manos del de gafas se aferran a sus hombros, se pasean por sus omoplatos y encaja sus uñas con algo de saña. Kuroo Gruñe y mueve sus caderas contra las contrarias por reflejo, de la garganta de Kei florece un gemido que despierta al gato negro del arrebato.
Su mirada está vacía.
Tetsurou recuerda la primera vez que observó esos ojos y el cómo notó en ellos la carencia de brillo, comparándolos con dos soles muertos que habían visto cosas terribles en su vida. La segunda vez encontró desdén, frialdad y pasión y ahora, encontraba un nuevo matiz. En sus pupilas se reflejaba la ausencia de la realidad, de la calidez y de sus sentidos.
Era un cascaron que se entregaba en bandeja de plata. Sus ojos, sus hermosos ojos… Los ojos que tanto amaba Kuroo se perdían y eran tragados por un agujero negro.
Kuroo desearía conocer la fórmula de los alquimistas para convertir esas pupilas en oro.
—¿No quieres? —Pregunta Tsukishima, sus largos dedos se deslizan por la mejilla de Kuroo y lo mira fijamente, expectante, deseoso y excitado, necesita llenar su cuerpo, alejar sus problemas y esa tormenta de pensamientos que nuevamente lo ataca.
—Si no es conmigo, con cualquiera estaría bien ¿No? —Kuroo mueve con fuerza sus caderas para generar fricción, ocasionando que la voz de Kei se escape por segunda vez de sus labios. Tsukishima lo jala con fuerza y busca los labios del azabache.
Kuroo interpone la palma de su mano y le mira. Tsukishima encuentra una tristeza tan grande que le cala hasta los huesos.
Kuroo tiene meses sin probar sus labios, para ser específicos desde la última vez que lo besó en el departamento y no es que no tenga deseos de besarlo, de tocarlo y hacerle el amor. Kuroo lo ama, lo quiere atesorar desde lo más profundo de su alma, pero lo que sucede y piensa es que después de aquella despedida cuando Tsukishima decidió sacarlo de su vida, no puede permitir que todos sus esfuerzos se vayan en picada por un deseo tan banal.
Kuroo se lo dijo a Sugawara: El desea todo de Tsukishima, no solo su cuerpo.
—Tsukki—La voz de Kuroo llega a los oídos contrarios, el rubio desvía el rostro y Kuroo baja hasta su oído, hablando con voz profunda y calma. Tsukishima tiembla al sentir su tibio aliento chocar con su piel—Esto no es necesario, ya te lo dije, no es la manera de escapar de la realidad. —Tras sus palabras Tsukishima dilata sus pupilas y chasquea los dientes.
—Entonces vete…—Indica con desdén. La frialdad vuelve a sus palabras y endurece su mirada. Kuroo no le sirve para nada, ni siquiera para algo tan simple.
—¿Realmente no puedes dejar de ser una prostituta verdad? —Kuroo alza la ceja y le mira con seriedad, Kei se exalta y le tira un manotazo, sin embargo, Tetsurou detiene su brazo y lo coloca sobre su cabeza. Le mira enfadado por unos segundos, pero Tsukishima ve como su rostro se transforma en tristeza, luego en rabia y al final en decepción.
—No necesito ser salvado—Susurra Kei. Kuroo se encorva y coloca su rostro en el pecho del contrario.
Él lo sabe, lo sabe mejor que nadie. Kei no necesita ser salvado, porque él puede salvarse a si mismo.
—"una persona que nunca fue amada no sabe dar amor"
Las palabras de Sugawara resuenan en su cabeza y las lágrimas salen de sus ojos. Kei es tan inalcanzable que duele.
—"Esfuérzate Kuroo."
—¿Y como lo voy hacer Sugawara? —Susurra Tetsurou para sí mismo. Kei se encuentra desconcertado, paralizado y confundido.
Nunca pensó que la muerte de Koushi le afectara de esa forma al azabache.
—Kuroo—El de lentes le llama, Kuroo niega varias veces y limpia con su mano libre las lágrimas rebeldes que han escapado de sus ojos y sonríe.
Ambos son un mar de emociones.
Tetsurou, se reincorpora, alza su cabeza, besa su frente, sus parpados y retira el agarre del brazo de Tsukishima.
—Tsukki—Su mano se desliza por su mejilla y suspira, mirando los ojos dorados del chico que ha robado su corazón—Lo que quiero decir es…—El azabache suspira, toma aire y continua su frase: —aférrate a mis sentimientos, a mi alma, no a mi cuerpo. Y estaré ahí, para ti, siempre.
El llanto lleno de desesperación de Hinata llega a los oídos de ambos, Akaashi lo ha metido al cuarto de al lado. El dolor es palpable en su voz, en sus suplicas y gemidos desesperados negándose a la realidad.
Tsukishima desvía su mirada, muerde su labio inferior con frustración, Kuroo lo abraza y se acomoda a su lado y mientras la luz de la habitación se pierde en lamentos y dolor. Tsukishima se permite llorar y desahogarse aferrándose con fuerza a la espalda de Kuroo.
Tsukishima esa noche llora por sus padres, por Akiteru, por Ayane, por Sugawara y por él mismo.
Está tan roto que sabe con certeza que no tiene reparación.
.
.
.
Los ojos ambar de Shirabu se centran en Ushijima, quien revisa varios documentos que han sido entregados por él.
—Lamento la tardanza—Indica el más bajo, el contrario niega varias veces y deja las primeras hojas en el escritorio, se recarga en la silla y deja que un suspiro abandone sus labios.
—No importa, llegaste antes de que Reon hiciera algo, así que fue justo a tiempo—Manifiesta Wakatoshi. Shirabu asiente, si no hubiese llegado con los acuerdos a tiempo no quiere pensar en el destino de los pequeños locales bajo la jurisdicción de su familia. —si eso es todo, puedes irte.
Shirabu suspira y luego de pensar varios minutos y tomar la valentía necesaria se dispone a hablar de nuevo:
Antes que nada—el menor pasa saliva. —Hemos tenido algo de problemas con miembros de la Yakuza últimamente, hay parte del territorio que están peleando—Habla el castaño. Ushijima alza la ceja y se reincorpora. —Por eso quería saber si se hará algo al respecto, ya que está perjudicando a los negocios de la zona
—Pondré a Tendou a trabajar en eso—Afirma el mayor. Shirabu tiembla ligeramente ante el tono que se tiñe ligeramente de amenaza y a pesar de llevar varios años tratando con Ushijima no puede evitar sentir temor. —Por cierto—Agregó—Necesito que llames a Ukai, la próxima semana requiero el servicio.
El menor asiente, toma los papeles que son extendidos de vuelta por el de ojos cafés, Kenjirou hace una pequeña reverencia y se retira, justo cuando sale de la habitación siente el aire llenar sus pulmones. Inhala y exhala con fuerza.
—Espero no lo hayas ello enojar Shirabu~— La voz llena de sarcasmo de Tendou llega a sus oídos. Shirabu no sube la mirada y solo logra visualizarlo por el rabillo del ojo. Tendou es un caso, uno peor que Ushijima y prefiere no darle si quiera la mirada.
Ese par son lo peor de lo peor y hasta cierto punto, los más temidos en el bajo mundo. Shirabu suspira, hace otra pequeña reverencia (el rango y la educación está, sobre todo) y finalmente se retira.
Tendou entra a la habitación y cierra la puerta con fuerza
—Wakatoshi ~—saluda. Ushijima alza la ceja y su mirada no se inmuta, ni siquiera cuando Tendou desordena los papeles que tiene en el escritorio para sentarse sobre el mueble.
—Te he dicho que no entres así—Ushijima le mira aburrido. Revisa su reloj y se impacienta lo suficiente cuando Tendou lo ignora y solo se la pasa jugueteando y moviendo los pies. —Y si no quieres nada no vengas a molestar—Tendou rueda los ojos. Wakatoshi es tan estirado y amargado como siempre.
—Ya cumplí el encargo—Indica el pelirrojo. Su mano se encamina al saco del más alto hasta llegar a su corbata y jalarla un poco. Su vista periférica mira de reojo el informe desordenado y solo en una fracción de segundo es capaz de darse cuenta del problema. —dile a Shirabu que me encargare de eso, no podemos dejar que más personas se metan en nuestro territorio ¿verdad? Tu abuelo fue duro con eso en el pasado, no es bueno que te suavices Wakatoshi~— Una sonrisa de burla se dibuja en los labios de Satori al ver el rostro estoico de Ushijima encolerizado.
Wakatoshi jala al contrario con fuerza sin importar que exista un escritorio o papelería de por medio. Todo cae al piso y el resultado final es Tendou siendo jalado por su corbata y sentado en las piernas de Ushijima.
—Quiero que termines con todo lo que me estorbe, eres mi perro, dedícate a obedecerme y no solo a ladrar—El más bajo ríe. Ushijima jala con fuerza la corbata. Tendou le desespera lo frustra y lo provoca. Es de las pocas personas que lo reta de esa manera y eso lo enloquece.
Los dedos de Tendou se deslizan por la corbata que adorna el cuello de Ushijima. Su sonrisa se hace amplia y su voz se acentúa como una melodía tranquila—¿y si no quiero? ¿me vas a obligar? —Tendou sabe el peso de sus palabras. También conoce cuál es el punto débil de Ushijima, es imposible no hacerlo cuando has crecido con él. Su familia es la sombra, la fiel sombre que se encarga de sus desastres y peligrosas decisiones. Son su cara en el bajo mundo y la mano derecha en su día a día y solo a veces, en ciertas ocasiones, mucho más que eso. —Si no pudiste obligar a Oikawa ¿qué te hace pensar que es diferente conmigo? —Y finalmente, al rematar con eso Tendou se alegra de haber cerrado la puerta con seguro.
Los dedos de Tendou se enredan en el cabello corto de Ushijima y este, correspondiendo el gesto, lo besa con fuerza, lanzándolo al escritorio para posteriormente mostrarle, que le pertenecía.
Tendou sonríe, porque él siempre se sale con la suya.
.
.
.
El primer puñado de tierra es lanzado por Sawamura. Todos se encuentran en silencio, observando como el cielo ahora despejado se despide de quien fue una persona cálida y atenta.
Es irónico como después de la fuerte lluvia, el cielo se muestras más vivo que nunca. El olor a tierra mojada inunda las fosas nasales de todos, el roció y la humedad del pasto parecen cooperar de igual forma para lograr una armonía que nadie se atreve a romper.
Tsukishima está de pie, lejos de la mayoría de la gente, a un lado de un árbol que le proporciona suficiente sombra. No puede darse el lujo de caminar a un lugar más cercano, sus tacones se hundirían en la tierra húmeda y sobre todo porque después del teatro que montó anoche no sería algo conveniente.
—Al menos tiene una despedida digna—Comenta Kuroo. Quien se encuentra a su lado. Tsukishima lo mira de reojo y suspira.
Ya no existe un remedio o un método para alejar a ese hombre de su vida, lo ha dejado entrar y a pesar de los muros que él se encargaba de construir, Kuroo ha luchado para derribarlos todos.
—Es porque Sawamura se ha encargado de todo—Indica Kei—Una prostituta que muere asesinada, violada o como sea, pocas veces puede darse ese lujo.
—Parece que sabes mucho al respecto Tsukki —Dice el Tetsurou. Kei suspira y enfoca su mirada en Akaashi quien está dando las últimas palabras de conforto para los presentes.
"Si unas simples palabras aliviaran las penas, todos seriamos felices."—Piensa. —No es eso, pero es algo común, pero no es algo de lo que tengamos que estar hablando ahora. El silencio, el luto y el dolor de perder a alguien no debe ser interrumpido por cosas tan banales—tras sus palabras la mano de Kuroo busca su mano, sin embargo, Tsukishima no le niega el gesto, pero tampoco le corresponde.
Finalmente, cuando el cuerpo de Sugawara es totalmente enterrado bajo la tierra y la cruz de madera es colocada, uno a uno de los presentes se retira con el corazón en la mano. Tsukishima se da la vuelta despidiéndose en silencio del entrometido de cabellos platas, sus sonrisas y su mirada amable, Kuroo camina a su lado hasta que la voz de Daichi lo detiene.
—Yo lo ame—Habla el azabache. Tsukishima se detiene, mas no le da la cara—Lo amé como no tienes idea y lo perdí. —La voz de Sawamura se quiebra con cada palabra, Kuroo le mira con el corazón encogido. Él entiende a Daichi, lo hace perfectamente.
—¿Quieres redimirte? —La voz de Tsukishima suena fría, Kuroo Observa sus pupilas afiladas y entiende que Kei probablemente jamás lo perdonara.
—No existe la redención para alguien que ha abandonado a la persona que juro proteger y amar—La voz de Daichi se vuelve firme, las lágrimas se incrementan, pero su mirada y sus palabras congelan por un segundo al rubio—Acepto mi culpa—vocifera—Puedes culparme, puedes odiarme, pero tomaré la responsabilidad a si sea demasiado tarde. Hare publica mi relación y la muerte de Sugawara…
—¿Y porque me lo dices a mí? —Tsukishima no entiende ¿por qué ese afán de la gente en querer decirle sus planes o sus sentimientos y entrometerlo en ellos.
—Porque se lo importante que eras para Sugawara y lo mucho que él lo era para ti.
—¿Para mí? —Una risa pequeña brota de sus labios—A mí no me importaba en absoluto. Haga lo que quiera señor Sawamura…
Tsukishima retoma su caminar, Daichi lo mira decidido, cumplirá una promesa silenciosa tanto para Tsukishima como para Sugawara. No importa lo mucho que Tsukishima lo niegue, el cariño mutuo que se tenían era tan puro como el de una madre a un hijo.
Kuroo mira directamente las pupilas de Daichi y este sin ninguna palabra le pide algo que Kuroo ya estaba dispuesto a hacer sin que nadie se lo pidiese.
En la omisión de ruidos, Daichi susurra en silencio: "cuídalo"
Porque definitivamente Daichi no quiere que Kuroo pase por lo que él ha pasado, los percibe como el reflejo mismo del amor y cuidado que tenía hace años cuando conoció a Sugawara.
.
.
.
—Tengo ordenes de Ukai—Akaashi se encuentra frente a todos y cada uno de los trabajadores, incluidos los de limpieza, barman y los prestadores de servicios del bar. —A partir de ahora, no se permite prestar servicios fuera del lugar—Indica—al menos no las personas que están directamente asociadas con el bar. Si gustan trabajar por su cuenta es comprensible, pero si quieren seguir bajo el cuidado de Ukai, deben acatar está orden.
—¿Puedo saber el motivo? —Pregunta una de las chicas Akaashi asiente y se dispone a continuar.
—Han encontrado alrededor de tres cadáveres mas está semana y todos son cercanos al área. Por lo tanto, debo pedirles que acaten la orden, sería una pena que le pasara algo a alguno o alguna de ustedes, Ukai está verdaderamente preocupado y también ha aumentado la seguridad. Toda la persona que no acate las ordenes, será bajo su propio riesgo y sin conseguir clientes aquí dentro. —concluye, pronto los cuchicheos comienzan a escucharse, algunas personas se encuentran desconformes, otras tantas no tienen objeción. Akaashi sabe que Ukai está preocupado auténticamente y, sobre todo, no fue capaz de decirles que los cuerpos que han encontrado anteriormente habían tenido contacto previo con los clientes del bar.
Akaashi se siente impotente, porque a pesar de todo, no quiere perder otro compañero. Kuroo le da una pequeña palmada en la espalda y Keiji suspira derrotado.
—Él está tan calmado como siempre ¿no? —Pregunta el más bajo. Tetsurou asiente y su mirada se dirige al rubio quien bebé una taza de té para variar—Es un alivio para ti, no te tendrás que quebrar la cabeza para saber cuándo regresará por esa puerta—Indica Akaashi.
—Pero tendré que verlo desfilar con clientes en mis narices. —Se queja Kuroo—Una cosa es verlo irse, otra muy diferente verlo aquí, saber que solo una puerta lo separa de mí.
—No es nada nuevo, reponte hombre… Tenemos trabajo—Akaashi se separa del más alto y Kuroo asiente, no sin antes incomodar al menor:
—Bokuto quiere verte hoy, no lo dejes esperando mucho "dulzura"
El sonido de un vaso quebrándose y los gritos de Kuroo, junto a las risas de las personas a su alrededor conciben un ambiente alegre, que aleja las penas en una ilusión momentánea.
.
.
.
Fin
Continuara.
Comentarios:
Este capítulo debía estar listo desde la semana pasada, pero po razón no me fue posible actualizar. En este tiempo que todo ha sido un poco confuso y movido, especialmente cuando se me cruzan nuevas ideas todo se fue posponiendo además que hace poco bueno un mes, fui a la TNT 33 y hace dos estaba con Kubo y Yamamato (Creadoras de YOI) en Guadalajara ¿por que comento esto? es porque ahí hay personitas que siguen esta historia y que les agradezco infinitamente. También, una amiga se acaba de ir a Japón y sigue esta historia, mi corazón ha sido muy feliz al ir conociendo a gente que veo en eventos o mi día a día que me leen y que por eso puedo seguir con este proyecto. Sin ustedes esto no sería posible y bueno, con este cap llegamos a la mitad del fic. Me encantan que me dejen sus teorías y comentarios, aunque muchas de ustedes se hayan mudado de Fanfiction a wattpad. Gracias por seguir esta historia y su apoyo, especialmente a mi mujer y mi colega interruptedPharos que mutuamente nos apoyamos en el fanfiction.
Recuerden que un rev alienta al autor a seguir escribiendo. Hasta la próxima.
