Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Es propiedad de J. K. Rowling. Créditos de la imagen de portada a quién corresponda.
Nota de la autora:
Siento que los drabbles son cada vez más largos…Pensé en dividir esto a la mitad, pero ya sería mucho drama sin importancia.
Aquí Harry ya está por cumplir los tres años –más o menos-.
No hay advertencias hoy.
Nos leemos abajo.
.
I
Aprécialo
.
"Y es que la flor no quería que el principito la viera llorar. Era una flor tan orgullosa…"
-El principito.
Severus y Harry se mudaron a otro lugar más alejado y solitario, luego de que Dumbledore le ofreciera el puesto de Profesor de Pociones en Hogwarts. Tuvo que hacerlo, luego de que conectaran la chimenea de red flu a su oficina privada en el castillo. También porque no podía permitirse levantar la sospechas de su "nula" entrada por salida dentro de su propia casa, y tampoco quería darse el lujo de borrar la memoria de los individuos que lo rodeaban constantemente.
Debido a eso se había quedado sin la opción de una niñera, y había tenido que cuidar a Harry casi todo el tiempo.
Bien, podía haber sido más fácil cuando el mocoso solo dormía, cagaba y comía, pero ahora que estaba empezando a caminar, era una maquina incontrolable de energía, que se negaba a estarse quieto más de cinco minutos.
Severus solía encerrarlo en su oficina, ofreciéndole montones de juguetes con los que entretenerse a lo largo del día, cuidándolo en sus ratos libres y ambos yéndose a casa durante la noche.
.
En ese instante, Harry estaba gritando y riendo, con una snitch de juguete para niños (*), en su oficina adyacente al salón de clases, donde en ese mismo instante, atendía a las casas de Hufflepuf y Gryffindor. Los alumnos podían oírlo, pero no se atrevían a preguntar nunca, debido a la actitud ya conocida de Severus Snape.
Cuando las clases finalizaron, Snape decidió entrar a ver a Harry.
Sin embargo, una lechuza en su ventana le detuvo. Albus quería verlo, titubeo un instante y camino rápido hasta la oficina, donde se asomó. Harry estaba dormido en una pequeña colcha que tenía a su disposición cuando se cansaba, chupándose el pulgar de una mano y sosteniendo la snitch de juguete con la otra.
Con calma, cerró la puerta. Tenía bastante tiempo antes de que despertara.
.
— ¿Qué te parece?
— Que has perdido la cabeza.
— Bueno, confío en que desempeñaras muy bien esta tarea, de otro modo no te lo pediría.
— Tienes muchas expectativas con respecto a mí, pero definitivamente no piensas en que soy un maldito humano, Albus.
— Todo lo contrario, pero entiendo perfectamente que estés muy ocupado con Harry ahora—el director lo observo por sobre sus anteojos—Sin embargo, me encantaría que lo consideraras… Fuiste de Slytherin, sabes perfectamente cómo se controlan sus alumnos…Piénsalo.
— Lo haré, pero no te prometo nada—Severus suspiró con pesadez—Ya suficiente tengo con los mocosos inventando historias con respecto al niño…
— Es natural; la gente no puede evitar dar su opinión con respecto a algo. Tranquilo, empezarán a airarse cuando Harry entre al colegio y explique quién lo crio…
— Genial, solo unos nueve años más…
.
Severus notó que su salón estaba abierto y dentro estaban la profesora McGonagall y otras tres niñas de Hufflepuf. Una de las niñas estaba mucho más alterada. Pero lo que lo alerto es que todos estaban en la puerta de la oficina. Abierta.
— ¿Qué sucede?
Su voz resonó con fuerza, haciendo que todas se sobresaltaran cuando lo vieron. Una de ellas se puso pálida en cuanto la vio.
— Profesor Snape—la voz de Minerva trataba de ser calmada y comprensiva—Ha ocurrido…un accidente aquí.
Severus trató de leer las expresiones de la niña, temiendo algo malo.
— ¿Qué clase de acci-?
Como una epifanía, Severus abrió los ojos e hizo a un lado a todos para pasar a su oficina. Busco en cada rincón de la pequeña oficina. Estaba vacía.
— ¿Qué-pasó-aquí?—preguntó, enfatizando cada palabra, una por una en un tono aterrador, sin dignarse a dar la vuelta.
Una de las niñas parecía estar a punto de colapsar y hubo un momento de silencio, hasta que la profesora lo rompió.
— Una de tus alumnas vino a buscarte a tu oficina. Abrió la puerta y…Harry escapó sin que ella lo notara. Lo están buscando en cada rincón del castillo.
— ¿Hace cuánto?
Minerva tardó en responder.
—…Hace una hora…
Severus no necesitó escuchar más, paso de largo de todos ellos, saliendo de la oficina, alcanzando a escuchar el sollozo de la niña y un lamento que susurraba: "Oh, Dios, va a matarme"
No le importó. Lo primero que hizo fue detenerse a mitad del pasillo y tratar de pensar con claridad donde podría estar Harry.
El ruido de una bludger siendo bateada lo distrajo. Pudo ver al equipo de Gryffindor practicando a mitad del campo, era natural, el torneo se llevaría a cabo dentro de po—
Oh, claro…
.
Cuando Snape llegó al campo, la mitad del equipo de Gryffindor no estaba en sus escobas, estaban en el suelo –a un lado del campo- la mayoría agachados o inclinados hacia abajo en círculo.
Severus ni siquiera fue notado. Todos estaban hablando a un niño de dos años, con el cabello negro revoltoso, sosteniendo un pastel de calabaza en una mano -que alguno de los jugadores le habían regalado- y su snitch de juguete en otra.
— Mocoso…
Todos voltearon al mismo tiempo al escucharlo, incluyendo Harry, quién sonrió ampliamente al verlo.
— ¡Verus!—gritó corriendo a él.
Severus ni siquiera pudo fingir su alivio por haberlo encontrado sano y salvo, tomando en brazos y abrazándolo con firmeza, dando un largo suspiro.
— ¿Dónde te habías…?
— ¡Verus! ¡Mira, mira!—gritó, señalando a los jugadores en el cielo con su dedito.
Severus suspiró de nuevo, esta vez, notando que había jóvenes viéndolo fijamente. Les dirigió una mirada fría.
— ¿Qué esperan para practicar?
Ninguno dijo nada, solo se tensaron notablemente.
Severus se dio media vuelta, agitando la capa, con Harry en brazos, gritando y señalando el partido de quidditch. Debía cortar unas cabezas aun por lo que había pasado.
Los chicos solo los observaron irse, habiendo observado a su aterrador profesor de pociones convertirse en una mama gallina por un instante, viéndolo incluso sonrojarse por una milésima de segundo.
— Definitivamente, debe ser su hijo adoptivo o algo así…
— Mhmmm… —murmuraron los demás.
Nota final:
(*) Ni idea de sí existan snitch's para niños…Yo solo lo adapte.
Alguien por ahí me pidió que hiciera un encuentro de Harry con los Weasley, por desgracia no puedo cumplir eso. Si bien trato cambio algunas cosas para la adaptación de mi historia, no pienso interferir demasiado en la trama o el eje principal y por lo tanto en cronología de los sucesos.
Las cosas pasaran cuando tengan que pasar…Lo siento :C
Como ven, Severus ya esta empezando a amar verdaderamente a Harry, su preocupación lo delata...Las cosas van avanzando poco a poco.
¡Muchas gracias a los nuevos favs y follows y por supuesto a los review! ¡También a los que leen desde las sombras!
Saludos. Nos leemos.
Atte. Ari
