Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Es propiedad de J. K. Rowling. Créditos de la imagen de portada a quién corresponda.
Advertencias: Spoiler del historia de Severus/Ligeros cambios en la trama
Nota de la autora:
Ame este capítulo.
No va a interferir en la trama principal pero sí un poco en la cronología de los hechos.
Nos leemos abajo.
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I
Escarmienta
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"No hay que apagar la luz de otros para lograr que brille la nuestra"
-Mahatma Gandhi
— ¿Se ve mejor?
— Eso tú debes saberlo—Snape le alcanzó a Harry un libro con letras pequeñas—Trata de leer esto…
Harry obedeció de inmediato.
— ¡Ah! ¡Ya puedo ver las letras pequeñas!
Harry se acomodó mejor las gafas en sus orejas, mientras miraba entusiasmado alrededor de él. El oculista asintió y los dejó irse, con la promesa de que le durarían un largo tiempo.
Severus le tomaba de la mano mientras caminaban de vuelta a casa, trataba de no dar saltos de alegría para que no se le cayeran. En su espalda llevaba la mochila cargada de útiles que su tutor le había comprado para la ocasión del primer día en primaria.
— ¿Mañana me acompañará a la escuela?
— No, mañana también tengo que ir a trabajar, lo sabes.
— ¿Cuánto falta para que vaya a Hogwarts?
— No tanto…
— ¿Será mi profesor cuando entre?
— Probablemente sí.
Severus lo dejó a unos metros de la puerta de la institución, donde ya entraban varios niños, todos acompañados de sus padres.
— ¡Nos vemos, señor Severus!—se despidió Harry, caminando a la puerta principal.
— Comete todo lo que te prepararon.
Harry asintió, agitando su mano en señal de despedida y entró en la escuela.
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— ¿Cómo pasó esto, Potter?—preguntó, mientras señalaba las gafas rotas.
— Creo que hice una tontería…
— Dime algo que no sepa-comentó mordazmente.
Le había dicho Harry cuando estuvieron solos en casa y Snape preparaba su clase del día siguiente en la mesa del comedor.
— ¿Por qué?
— Le dije a un compañero que parecía un cerdo con peluca…
La niñera se rio entre divertida y nerviosa, mientras Severus mantenía su actitud estoica de siempre. Sin embargo, esta vez, afilo su mirada y habló con más severidad que siempre. Harry también lo noto.
— ¡Pero no fue mi culpa! ¡Él quería quitarme el sándwich que me hizo para hoy! ¡Y también me dijo cuatro ojos…!
El porcionista se masajeó la sien con uno de sus dedos. Con un movimiento de varita los anteojos quedaron como nuevos.
— Más te vale que los cuides esta vez—dijo mientras se los entregaba—Y no caigas en provocaciones de mocosos idiotas, ya te lo dije…
— ¡Qué no fue mi culpa!—estalló el niño.
Snape enarcó una ceja.
— ¡Todos le tienen miedo! ¡Es porque es grande y gordo! ¡Y es de mi misma edad!
Severus suspiró, analizando sus palabras.
— Entonces dime como se llama y hablaré mañana con sus padres—cortó, mientras volvía su atención a sus libros.
— Dudley…creo…Pero no sé su apellido…
— Investiga bien en el transcurso del día y mañana te iré a traer.
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La sorpresa que Snape se llevó al día siguiente fue enorme, sin duda.
Petunia Evans, era tal como la recordaba pero en una versión más vieja. Pero era inconfundible, sobre todo cuando vio al pequeño "cerdo con peluquín" al que Harry se refería.
— Es él—le susurró Harry.
— Entra. Yo arreglaré esto.
Severus esperó pacientemente detrás de Petunia, que hablaba a su hijo como si fuera el ser más asombroso y bello del planeta. Cuando el niño también entró ella se giró dispuesta a irse, y el mago disfrutó su reacción al verlo.
— Buenas tarde, Petunia.
Estaba pálida, con los ojos abiertos y boqueando. El ex-mortifago esperó pacientemente a que se repusiera.
— S-Severus…—murmuró ella con dificultad— ¿Qué haces aquí?
Apostaba su varita a que apenas y recordaba su nombre.
— Vine a dejar a Harry—contestó con simpleza, encogiéndose de hombros—Cuido de tu sobrino desde la muerte de tu hermana.
Pudo notar como se alteraba ante esto, pero no pudo importarle menos. Con calma, se dio media vuelta dispuesto a marcharse.
— Pases buen día—se despidió formalmente, sin embargo no se movió y giró su rostro para verla por sobre su hombro—Por cierto, sería bueno que educaras mejor a tu Duddy. Porque a nosotros los "anormales" no nos gusta los sobre nombres.
Y aunque intentó sonar natural, al final no pudo evitar mostrar esa sonrisa torcida que tanto lo caracterizaba.
Y sí.
Harry llegó de la escuela al día siguiente, feliz y reluciente, comentando que habían cambiado de colegio al niño que lo molestaba.
Nota final:
¡Siii!
¡Creo que prefiero los drabbles no tan extensos!
Estamos en la etapa donde Severus defiende a Harry físicamente, pero pronto iremos a la etapa donde lo defiende de otras maneras.
Por cierto, voy a subir un one-shot de HP –igual- independiente. Va a tratar de algún hijo de Dudley que resulte mago y se encuentren en el andén 9 ¾. Pos eso… :v
Esten atentos.
¡Muchísimas gracias a los nuevos favs y follows! ^^
Saludos. Nos leemos.
Atte. Ari
