Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Es propiedad de J. K. Rowling. Créditos de la imagen de portada a quién corresponda.
Advertencias: Harry sacando su lado James/ OC
Nota de la autora:
Un poco de humor para hoy.
Corto y bonito, así me gustan… 7u7
Nos leemos abajo.
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I
No bajes la guardia
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"—Nadie se vuelve idiota por voluntad propia.
— ¡Es obvio que nunca te has enamorado!"
-Fry (Futurama)
— ¿Señor…?
La cabeza de Harry se asomó por la puerta de su pequeña biblioteca, con su pijama azul con estampado de ositos cafés. Severus vio el reloj colgado en la pared y frunció el ceño.
— ¿Qué haces despierto, Potter? Es más de media noche…
— No podía dormir—sinceró el chico, entrando por completo—Tuve un sueño raro…
— Te dije que no vieras esas películas de terror—le reprochó con dureza.
— No fue eso...—murmuró acercándose, tallándose los ojos con sus puños cerrados—Fue diferente…Era como…un grito…
Hizo una pausa.
— Luego algo como un resplandor verdoso…Y eso es todo.
Severus no contestó nada y evitó su mirada a toda costa. Un pesado ambiente cayó de repente en la habitación y volvió a su trabajo en su escritorio, olvidando por un momento que Harry aún seguía en la habitación.
— ¿Qué hace?—preguntó sinceramente curioso, asomándose en el escritorio viendo los pergaminos y la tinta en él.
— Trabajó—contestó sin inmutarse.
Harry se acercó a su tutor y con calma se acomodó en una de sus piernas, Severus ni siquiera pareció molestarse por eso.
— ¿Dónde consigue los ingredientes para sus pociones?
— En el callejón Diagon.
Harry asintió, casi distraído.
— ¿Sabe algo? Nunca me ha llevado a ninguna de sus clases en Hogwarts…
— Ni te llevaré.
Claro que lo había hecho. En ese entonces, Harry era un niño que apenas y podía caminar, pero eso no le impidió correr por todo el castillo y perderse durante un tiempo. Parecía no recordarlo y mejor así.
— ¿Por qué?
— Porque eres un mocoso revoltoso, inquieto y molesto, Potter. Por eso—dijo mientras dejaba a Harry en el suelo y se levantaba para ir a su mesa de trabajo, donde tenía su caldero y sus ingredientes a disposición.
Harry frunció el ceño aún más.
— Ya sé—le dijo, acercándosele de nuevo—Sí hago una poción bien, me deja ir con usted. Y prometo portarme bien.
— ¿Tu primera poción? ¿Crees que saldrá "bien"?—contestó con mofa en su voz—No voy a arriesgarme a que hagas una explosión de químicos mal hechos y eso es decir poco.
— Pero…
— He dicho no. A dormir ahora, Potter.
El pocionista se vio venir un montón de reclamos y ruegos de parte del niño-que-vivió –que obviamente ignoraría-pero en vez de eso, hubo silencio.
Harry bajó la cabeza y se fue de la habitación sin decir nada más.
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Pasaron días sin que Harry hiciera ningun comentario con respecto a su petición. Snape no preguntó nada, aunque se le hizo inusual este comportamiento tan sumiso que no iba nada con Harry.
Pero prefirió no agregar nada, porque notó que no estaba precisamente deprimido, solo más callado de lo pensativo de lo habitual. Y sin embargo, tuvo un mal presentimiento, porque esa rutina ya la había notado en alguien antes…
En James cuando tramaba alguna broma en su contra.
Lo vigiló minuciosamente cuando llegaba a casa, pero no parecía haber nada anormal en toda su rutina. Tal vez solo estaba enojado con él.
Cuando la casa se quedó en silencio esa noche, Severus subió a su oficina, llevando consigo su té negro, degustándolo lentamente mientras trabajaba.
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Cuando el ex-mortifago despertó, se encontró desplomado en su escritorio, con sus pergaminos desperdigados y la tinta regada en el suelo. No recordaba haberse quedado dormido.
Se masajeó el cabello, sintiéndose más pesado que nunca, como sí hubiera tenido una noche de borracheras. Con un bostezo, Severus se encaminó a su baño, dispuesto a darse una larga ducha para desperezarse y limpiar su zona de trabajo.
Entró en él y pasó de largo a abrir la ducha, sin embargo, un mensaje en el espejo escrito con plumón le llamó la atención.
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— No entiendo porque quieres salir más pronto, joven Potter.
— Tenemos que esperar una señal, ya verá porque...—dijo un Harry apresurado y ansioso, en la puerta de la casa.
— De qué ha—
— ¡POTTER!
Inmediatamente Harry salió corriendo.
Porque no era tan suicida, como para haber dormido a su tío, pintarle en la cara con plumón permanente –cuernos, bigotes, lentes, etc.-, poner en su espejo la leyenda de "Creo que la poción adormecente sí me salió "bien"", y quedarse luego de haber escuchado su rugido de furia.
Y Severus no volvería a bajar la guardia con Harry J. Potter. Nunca
Nota final:
…
Como verán incluso en la frase del día de hoy, fue un capitulo sin pendejo con una frase muy pendeja (pero legendaria) xD
Ahora mismo Harry tiene 7 años, voy aumentando la edad cada que lo consideró apropiado, pero creo que voy a subir un drabble de cada año hasta los once cuando entra a Hogwarts.
Después ya veremos que sucede.
¡Gracias a los que les dan apoyo a este fic, ya sea con reviews o con darle fav y/o follow! ^^
Saludos. Nos leemos.
Atte. Ari
