Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Es propiedad de J. K. Rowling. Créditos de la imagen de portada a quién corresponda.

Advertencias: Harry OC/ Severus-rompe-corazones-aparece.

Nota de la autora:

¡Heme aquí otro capítulo!

He de decir, que me encanto como quedó y hubiera metido más de no ser porque son drabbles lo que hay aquí.

(Buena idea, Ari, buena idea -_-)

Aquí hay un pequeño fragmento del libro de HP y la piedra Filosofal. Pero nada más es una insinuación y no es realmente importante.

Nos leemos abajo.


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I
Tómalo como el único
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"Pero durante cuatro años él le reiteró su amor, y ella encontró siempre la manera de rechazarlo sin herirlo, porque aunque no conseguía quererlo, ya no podía vivir sin él"
-Gabriel García Márquez (Cien años de Soledad)


Severus escuchó el sermón de la directora con respecto al comportamiento de Harry de esa tarde. Apenas y hablo, prometiendo que "ese" incidente no volvería a repetirse. El niño esperaba el castigo de su vida, pero cuando salieron, lo único que dijo Snape era que tenían que ir a comer algo, porque moría de hambre.

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— Entonces… ¿No puedo controlarlos?

— Obviamente que puedes. El problema es que bajo una situación de presión puedes perder el control. Y mientras tengas en mente que es lo que pasa, te será más sencillo dominarlos.

— Oh…

Harry pareció satisfecho con la explicación de su tutor y se concentró en su plato de comida. En el restaurante de comida italiana, Severus le había explicado a Harry porqué había aparecido en el techo de la escuela, luego de que unos niños lo acorralaran.

Era cuestión de tiempo, y era algo que Snape tenía contemplado desde hace mucho. Y por supuesto, era algo que los "muggles" comunes nunca podrían comprender.

Snape volvió a concentrarse en el libro que leía, mientras esperaba que Harry terminara de comer. Escuchó risas de mujeres y por el rabillo del ojo pudo notar a varias de las madres de los compañeros de Harry, entrar y sentarse en un rincón del restaurante, pero no le tomo mucha importancia.

Pasaron varios minutos en los que los cuchicheos no paraban, pero estaba acostumbrado a ignorar el ruido, sobre todo en zonas públicas.

— Vámonos—escuchó a Harry decir.

Severus notó como el chico tenía el ceño fruncido en una mueca tensa, su plato estaba –aun-a medio acabar.

— Termínate todo.

— Pero…

— No nos moveremos de esta mesa hasta que lo termines todo, Potter.

Escuchó un gruñido de protesta y a continuación lo vio comer rápidamente. Iba a preguntarle su actitud tan –a su parecer-insolente, pero la mesera lo distrajo de repente.

— Este es cortesía de la mujer de cabello oscuro de la esquina—le dijo cortésmente, poniéndole un Martini en la mesa y señalando con la cabeza a la anfitriona.

Harry pudo verla por el reflejo de los lentes de Harry, pero no se volteó para verificarlo.

— No sabía que todavía hacían estas cosas…—murmuró para sí mismo. Acto seguido le pidió la cuenta a la mesera.

Snape no tomó la bebida. Cuando se quedaron solos de nuevo, Harry ya había acabado y una nueva figura apareció parada a su lado.

— Hola—saludó una mujer alta, cabello rizado y moreno, con piel clara y una sonrisa coqueta—Soy Marian, la madre de Lisa—le extendió la mano.

Snape enarcó una ceja, pero aceptó el saludo.

— Snape—contestó cortésmente.

Ella siguió con su sonrisa bailarina, hasta que vio a Harry. Le sonrió aún más amplia y falsamente.

—Hola, Harry. ¿Me recuerdas?

— No.

Harry tenía el ceño fruncido y el rostro tensó. La sonrisa de ella, titubeo ante tal negación. Volvió a centrar su atención en Snape.

—Hum… ¿Vendrán al festival de Halloween? Necesitare ayuda a decorar el salón y-

— ¿No es Diseñadora de Interiores?—interrumpió Harry mordazmente.

— E-Eh, sí…

— ¿Entonces en que necesita ayuda?

—Potter.-dijo Severus en señal de advertencia. Pero Harry lejos de amedrentarse, solo rodó los ojos en un gesto de fastidió.

La mesera llegó con la cuenta antes de que alguien dijera algo más. Snape pagó y luego se giró a la mujer que todavía se notaba algo shockeada.

—Gracias por la bebida—dijo con una inclinación de cabeza y salieron del local.

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—Le voy a odiar sí sale con ella.

— ¿Qué?

Snape y Harry habían caminado en completo silencio, hasta que Harry habló sin mirarlo.

— Ella es odiosa. Siempre que me ve me pregunta por usted—Harry se detuvo y empezó a caracterizar a la mujer, hablando con una voz chillona—"Oh, Harry, dile a tu papi Severus que venga la próxima vez" o "Pequeñín, como está tu padre. Dile que me encantaría conocerlo" "Harry, cariño, que clase de cosas le gustan a tu papi" "Bla, bla, bla, bla…"

Severus no pudo evitar soltar una risa que pasó desapercibida por un bufido. Nunca había visto a Harry tan molesto.

Pero lo cierto, era que el chico era bastante celoso, únicamente con mujeres. El problema era que ninguna había llegado tan lejos al intentar llamar su atención y por ende, ninguna reacción demasiado grave de parte del niño se había mostrado.

— ¿Y porque debería hacer lo que dices, Potter? ¿Por qué debería de alejarme de cada mujer que aparece con intención de ser amable?

Harry lo observo, como si estuviera pensando detenidamente la respuesta más acertada que podía darle. Luego sonrió ampliamente.

— ¡Porque me tiene a mí!

Y como sí esa explicación fuera más que suficiente, camino satisfecho lo que restaba de la calle, mientras Severus lo observaba escéptico.

Pero, extrañamente, se sentía satisfecho con esa respuesta.


Nota final:

Al final me di cuenta que se veía un poco "Snarry" xD

Pero calma, que esa no fue la intención.

La verdad no creo incluir esta pareja aquí, pues porque…

¡Porque no!

Aquí va a haber una relación padre-hijo nada más. Así que lo siento sí alguien entró por Snarry. Tal vez lo use en el futuro apenas insinuándolo, y hasta eso será de comedia no de verdad.

¡Ok!

¡Muchísimas gracias a los follow y a los fav! ¡También a los review! De verdad que no esperaba tanto apoyo de parte de la gente. Ya me había hecho la idea de que solo la leerían un par de personas xD

¡Gracias también a los que leen desde las sombras!

Saludos. Nos leemos.


Atte. Ari