Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Es propiedad de J. K. Rowling. Créditos de la imagen de portada a quién corresponda.
Advertencias: Cosas sad/Saltos en el tiempo/Ligero cambio en la cronología.
Nota de la autora:
Y yo que me había dicho no hacer más capítulos tristes :v
Lo siento pero es necesario. Prometo que va a tener más cosas divertidas pronto. Pero por ahora quiero que vean lo que planeo hacer con Harry y con Snape.
Nos leemos abajo.
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I
Dilo
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"La confianza de los inocentes es la más útil herramienta del mentiroso"
-Stephen King
— Bayas de muérdago…
— ¿Ahora qué sigue?
— Mm…—Harry pensó durante varios segundos— ¡Ah! ¡Remover dos veces en sentido contrario a las agujas del reloj!
Severus asintió, mientras observaba a Harry en un pequeño banquito a espaldas de él, con un caldero trabajando.
— Creo que ya está…
Efectivamente, la poción estaba en un color verde-azulado, más verde, pero no se veía desagradable. De hecho, se no ser por la lentitud con la que las –inexpertas-manos de Harry hacían los pasos, le hubiera quedado perfecta.
— ¿Y?—preguntó Harry, ansioso.
—…No está mal.
Harry sonrió complacido. Viniendo eso de su tutor, era un halago. Snape empezó a recoger la muestra del caldero y a limpiar el área de trabajo. El timbre resonó en toda la casa, interrumpiéndolos a ambos.
— ¿Puedes abrir?
Harry se levantó para ir a abrir, mientras su tutor continuaba con sus labores. Pasaron un par de minutos, antes de que Severus se diera cuenta de que Harry no había regresado.
Con paso titubeante bajó las escaleras y llegó al vestíbulo, donde encontró la imagen de un pequeño Harry frente a la imponente figura de Lucius Malfoy, en una especie de combate de miradas.
Inmediatamente el alerta encendió todos sus sentidos. Porque Albus le prometió que Lucius no sabía nada de él. Porque Lucius no debería estar parado ahí. Porque Lucius no debería saber que era él quién cuidaba al niño que derrotó al señor oscuro, su antiguo amo.
— Lucius.
Ambas cabezas giraron en su dirección.
— Hola, Severus—saludó el rubio, con su natural elegancia—Ha pasado tiempo, viejo amigo.
Harry se hizo a un lado para dejar al hombre pasar, mandándole una mirada confusa a Snape. Él le regresó la mirada, mandándole a guardar silencio.
— No te ves...muy feliz—le insinuó, con una sonrisa arrogante y cínica en la cara.
— Imaginaras que luego de nueve años de tu ausencia debo estar conmocionado porque te aparezcas ahora.
Pero Malfoy ya no lo escuchaba, estaba atento a Harry de nuevo, quién a su vez, le devolvía la mirada desafiante, aunque todos sus sentidos le dijeran que se alejara de ese hombre.
— Sin embargo, parece que has estado suficientemente ocupado como para pensar en mí.
El mortifago se atrevió a pasar un dedo, suavemente, por la frente del niño, cepillando el flequillo de su cabello, hasta descubrir la cicatriz.
— Potter.
La voz de Snape había sonado oscura, peligrosa, tanto que hizo que Lucius titubeará en su acción.
— A tu cuarto.
Harry quería quedarse a saber quién era ese personaje tan misterioso, pero no creyó prudente pelear con su tutor en ese momento, por lo que acató la orden de inmediato.
.
Aunque su tutor había hecho un hechizo en la habitación para que no se oyera nada, Harry pudo llegar a percibir gritos amortiguados, que habían empezado hace una hora y ya era de noche.
En el momento en que creyó que algo malo había pasado, escuchó el portazo de la puerta principal y se quedó esperando otro poco. Severus entró con aire cansino, y no se equivocó al creer que Harry aún seguía despierto.
— ¿Se fue?—fue la pregunta que hizo Harry para romper el hielo.
Snape asintió, luego se acercó y se sentó junto a él en su cama. Se quedaron en un incómodo silencio, hasta que Harry se quitó los lentes, se acurrucó en su cama y le dio la espalda.
— ¿No vas a preguntar nada?
— ¿Me va a responder algo?
Su contestación había hecho que se quedará sin palabras, porque sabía bien cuál era su respuesta. Sabía que no faltaba nada para que sucediera lo que Albus tenía planeado desde que le dio al niño en sus brazos.
Y parecía que por todos lados se lo recordaban constantemente. Sabía que tenía que decírselo, explicárselo de una vez para que lo asimilara más rápido, pero nunca concebía la ocasión para hacerlo y la verdad es que no le había puesto mucho empeño a ello.
Lo observo, sorprendiéndose del parecido que se vio a sí mismo por un momento. Como un niño confundido que no sabía que pasaba ni porque pasaban las cosas. Solo y con temor a que algo malo fuera a pasar. En diferentes contextos, pero con sentimiento recíprocos.
— Tus padres…—empezó, titubeante—Murieron asesinados…
Harry se enderezó lentamente.
Y conforme Severus le contaba toda la historia y le decía lo que sucedería en el futuro, lo que tendría que pasar, los ojos de Harry se abrieron más y más.
Supo que lo había quebrado, cuando se giró para dormir y no le permitió hablarle más.
Nota final:
….
Seguramente ya muchos habrán adivinado que es lo que pasará con Harry.
Y sino…
Pues lo siento, porque lo sabrán hasta el siguiente capítulo xD
No se preocupen que ya estoy trabajando en ello y no tardo en subirlo. En este momento Harry sigue teniendo nueve años y en el próximo probablemente siga teniendo los nueve años. Y ya después cumplirá los diez.
Oigan, que estoy haciendo más drabbles en estos únicos dos años que faltan :V
¡Muchísimas gracias a sus reviews! ¡Son una delicia de personas!
¡También a los favs, follow y a los que son anónimos!
Saludos. Nos leemos.
Atte. Ari
