Capítulo 3
ella estaba esperándolo, nunca se espero eso, ¿porque? el no estaba listo o bueno si lo estaba, un poco pero al verla ahi esperando a que le contestara apunto de llorar lo dejaron totalmente perdido no sabia que hacer o decir.
- Yo...- no le salían las palabras ¿que debía hacer?
- P-primero que todo ¿p-por qué volviste?- ella estaba dispuesta a ser dura con el, pero entre sollozos no lo parecía, sus distintos sentimientos la hacían pasar un mal momento, sentía rabia, tristeza, curiosidad pero lo que mas sentía era felicidad.
-Nunca debí irme en primer lugar- quería ir y abrazarla pero se contenía y se le hacia muy difícil.
-No contestaste mi pregunta, acaso ¿crees que te puedes ir y volver como si nada? no sabes lo difícil que fue para los otros en especial p-para mi- quería llorar, golpearlo y abrazarlo estaba muy confundida.- Te fui a buscar a tu casa todos los dias y nadie ccontestaba, siempre me asomaba por la ventana esperando a que volvieras-
-Escucha, hay una buena razón te lo explicaré y-yo no quería irme, separarme de ustedes y... mucho menos de ti- ella lo miraba mas confundida de lo que parecía y las lagrimas que caían por sus mejillas lo hacían sentir muy culpable.- vamos, sigueme-.
El se dio la vuelta y ella lo siguió, caminaron muy poco y llegaron a un parque, donde solían jugar con Mira y Laxus cuando eran pequeños, el lo recordaba aun, el se sentó en una banca y ella se sentó a su lado separada de el.
-Yo se que esta no es una buena razón de por que desaparecí de repente y sin decir nada, mi padre tuvo que ir a estados unidos por trabajo, y-yo no quería irme pero era solo por un año, pense que todo estaría bien, pero no fue asi ellos se equivocaron y casi pierden su empleo fue muy difícil recuperarnos- Erza sabía que la familia de Jellal no era la mas adinerada, pero si tenían mas que alguien de clase media. - Mi padre tuvo que doblar su trabajo y volver a tener el poco reconocimiento que tenia en su trabajo y de la misma forma mi madre y eso nos tomo casi seis años, lo siento deverdad-
Erza solo escucho lo que dijo, quien sabe que mas habría pasado Jellal alla y que decir de sus padres que eran tan buenas personas.
-P-pero ¿por que no dijiste que te hibas a ir?-
-Yo... no sabia como hacerlo, pensaba dejarte una nota o una carta y no tuve el valor de hacer ninguna, al final no tuve tiempo y pense que te molestarías si me marchaba y que no me volvieras a hablar-
-C-claro que no me molestaría, pero no pensaste que me molestaría mas si te hibas sin decir nada- no dijo nada sabia que era verdad, pero era un niño en ese tiempo no sabia que hacer- Y-yo pense que te habia pasado algo a ti y a tu familia o que te habías aburrido de nosotros-
-No digas eso, nunca me aburría de este lugar, es mi hogar, estan mis recuerdos y las personas que mas aprecio y... e-estas tu- su mente quedo en blanco, por que el decia eso ahora, se sintió muy feliz pero no podía estarlo tenia que estar enojada, pero no podía, sus ojos la miraban con la mayor sinceridad de todas, no lo soporto mas y se tiro a abrazarlo.
No dijeron nada por un momento, solo disfrutaron de estar abrazados de poderse sentir el uno al otro por fin despues de tanto tiempo, el poder sentir el aroma del otro y su calor los llenaba de alegría.
-Vamos a casa- Jellal la sorprendió y la tomo de la mano y se fueron caminado sin soltarse ni en un momento, el hiba un poco mas adelante que ella y la tenia firmemente agarrada no quería soltarla y ella tampoco a el, pero seguía confundida ¿enserio lo perdonaría asi de facil? no se habia ganado su reputación por ser tan frágil, pero era Jellal de quien hablaba no podía ser asi con el, ademas no sabia lo que Jellal tuvo que pasar mientras su familia se recuperaba tenia que saberlo pero no lo presionaria para que le dijera todo llegaría a su tiempo, no se dio cuenta cuando llegaron a su casa ya estaba oscureciendo y tenían que despedirse.
- llegamos, hablaremos de mas cosas mañana ¿si?- ella asintió.
-T-tu estas solo ¿verdad?- dijo casi en un puchero y con las mejillas infladas eso le hizo dar mucha gracia y le trajo muchos recuerdos no pufo evitar sonreir ella no habia cambiado nada asi hacia cuando estaba enojada pero no enserio o cuando se hiba a jugar con otros y dejaba su grupo de amigos.
-Si ¿por que lo preguntas?-
-¿T-tienes que cenar?-
-Mmm no se creo que si- Erza se mordió el labio tenia que preguntárselo.
-¿Q-quieres venir y cenar con migo- Jellal no se esperaba eso, ella lo estaba invitando a su casa como en los viejos tiempos- Y mi madre - aclaro ella, claro se habia olvidado de algo muy importante la madre de Erza, lo hiba a matar de eso estaba seguro.
-G-gracias pero creo que debo hablar con tu madre despues ya veré que hago, gracias Erza por no olvidarme- le acaricio una mejilla ella no quería que eso terminara nunca, lo habia soñado muchas veces y por fin era real, pero su celular los interrumpió.
-Es mi madre, será mejor que entre ya- dijo ella con total tristeza pero al parecer una idea se cruzó por su cabeza -ve a tu casa Jellal- lo soltó y vio como rápido se hiba a su casa, no entendía muy bien que pasaba nisiquiera sabia si lo habia perdonado, suspiro metió sus manos a sus bolsillos y se fue a casa, mejor dicho a la casa justo al lado de la de Erza.
Por lo menos lo mas difícil habia pasado o eso creía el, el explicarle a Erza hiba a ser lo mas duro pero no sabia si ya lo habia perdonado o no, tenia mucha hambre y hoy debía comprar los víveres pero el encontrase a Erza ocupo mucho de su tiempo, abrió su nevera y no habia nada, se sentó en rl sillón y encendió el tv, una pizza o comida rápida fue lo que primero cruzo por su cabeza pero el timbre lo interrumpió.
No supo que decir al abrir la puerta y ver a Erza con un delantal, unos guantes de cocina y una olla en sus manos, solo se aparto y la dejo seguir.
- ¿Que se supone que hibas a cenar?-
-Creo que pizza- Erza lo miro con desaprobación.
-Menos mal que habia mas curry del que hizo mi mamá- Jellal trago profundo eso queria decir que probablemente ya le habia dicho que volvió- Por cierto ella quiere que vallas mañana y la saludes- Erza sonrió con un poco de malicia esa visita no hiba a ser muy buena para Jellal.
-C-claro que iré- Erza sirvio dos platos y se sentó en la mesa.
-Ven Jellal vamos a comer- ella vio como el se sentaba y comía de su plato y esperaba si veredicto.
-Esta delicioso, como extrañaba la comida de tu madre- Erza sonrió sabia que le gustaría y ella ayudo mucho al hacer ese curry.
-Ni creas que te he perdonado vas a tener que hacer algo mejor para que te perdone Jellal Fernandes-
-Claro claro - el sonrió sabia que ya lo habia perdonado, pero ya se le ocurriría algo para hacerla sentir mejor.
comieron en silencio pero muy contentos de sentirse acompañados el uno del otro, quería preguntarle muchas cosas como que habia pasado con su primo Natsu o si habia visto a su primo Gray y lo que mas mas le importaba si Mira y Laxus por fin eran pareja pero Erza tenia que irse rápido.
- Oye Erza tienes mucho que contarme de lo que ha pasado mientras no estuve -
-M-mañana, comamos juntos al descanso y te contaré todo lo que se, ¿te parece bien?-
- Dalo por echo, entonces mañana nos veremos Erza descansa y gracias por la compañía y la comida- la acompaño hasta la puerta de si casa- Que bueno es volver a verte Scarlet - acaricio su mejilla y se acercaron poco a poco, estaban tan cerca de sentir ese tipo de contacto con el que tanto habian soñado, el sentir los labios del otro era lo que mas querian, pero algo sonó dentro de la casa de Erza y los saco de su trance.
-Que descanses Erza-
-Tu igual Jellal-
-6:40 am enfrente de tu casa - Erza asintió con una gran sonrisa y entro a su casa, cerro la puerta y se acostó sobre ella, soltó un gran suspiro y pensó 'quiero estar con el por siempre'
-Creo que por esa sonrisa te fue muy bien hija- ella se sonrojo y escucho la risa de su madre, dejo las cosas en la cocina y se fue a alistar para dormir, al estar acostada solo podía pensar en una cosa o mejor dicho en una persona y ese era Jellal Fernandes.
Y en la casa de al lado tambien habia un peli azul que solo podía pensar en una cosa y era Erza Scarlet su pelirroja no quería dejar la nunca y haría todo lo posible para no hacerlo nunca.
ambos durmieron con una sonrisa en su rostro y con ganas de que comenzara el siguiente dia.
