Disclaimer: Los derechos de Miraculous: Las aventuras de Ladybug y Cat Noir pertenecen a Thomas Astruc, Jeremy Zag, Zag Entertainment y a sus colaboradores. Está historia es de mi propia invención solamente para fines de entretenimiento de fan para fans.
LA ÚLTIMA BATALLA
Maky Chan
Capítulo 3. In fraganti.
La mujer, que caminaba con rapidez en medio de la noche, dio un pequeño salto cuando escucho un ruido sordo que parcia venir un callejón. Dirigió una sigilosa mirada en dirección al lugar mientras aumentaba la velocidad, diciéndose a sí misma que seguramente había sido un ratón o un gato.
Apretó aún con más fuerza su bolsa respirando lentamente para tranquilizarse, mientras maldecía internamente a su editor en jefe por su maravillosa idea de mandarla a cazar historias en está horrible zona de la ciudad.
Seguramente esperaba que se encontrará con algún político saliendo de alguna "casa de citas", al que pudieran ventanear en la revista amarillista para el que trabajaba.
Alya había tenido un comienzo excesivamente bueno en el mundo periodístico, gracias al Lady Blog, pero una vez terminada la carrera la gente había perdido por completo el interés en los súper héroes. Por lo que se encontró recién graduada de una carrera saturada, sin el tipo de experiencia que buscaban los reclutadores de los grandes noticieros y periódicos; trabajando para una revista de tabloides.
La morena había estado tan metida en sus pensamientos que cometió el terrible error, en especial en ese lugar de mala muerte, de dejar de poner atención a su entorno; por lo que termino chocando con un hombre que venía saliendo de uno de los locales de esa calle y estuvo a punto de caer de no ser porque él la sostuvo por el brazo.
- "Disculpe"- chilló ella sobresaltada sin hacer contacto visual y liberando su brazo de un tirón.
- "¿Estas bien?"- preguntó él con la voz pastosa de alguien que ha estado tomando alcohol, pero algo en su tono hizo que Alya volteará a ver su rostro.
- "¡Adrien!"- exclamó la morena con sorpresa al reconocer al rubio parado frente a ella.
- "¿No crees que este no es lugar para estar merodeando tan tarde y además sola?"- preguntó el joven que parecía divertido con la reacción de su antigua compañera de clases.
- "Y tú. ¿No crees que este no es lugar para un hombre casado?" – le respondió ella con notable molestia una vez recuperada de la sorpresa inicial.
- "Como tú bien sabes Alya, estos lugares están llenos de hombres casados" – le respondió el rubio con un tono que ella nunca había escuchado en su amigo, una mezcla entre sarcasmo y diversión – "Es lo que estás haciendo aquí ¿cierto? Cazando algún infiel para ventanear en la revista para la que trabajas ¿Seré yo tu próxima portada?"
- "Por supuesto que no" – murmuró la reportera bajando la vista – "no podría hacerle eso a Marinette"
- "Sí, ¡pobre Marinette!" – exclamó el joven sustituyendo su tono divertido por uno de molestia – "Tan ocupada en dirigir el imperio de mi padre que no tiene tiempo ni para sus amigas ¿cierto?"
Alya lo miró con sorpresa por el cambio en el usualmente calmado y amable Adrian Agreste; este no era el gentil compañero de clases que recordaba.
- "No has hablado con ella desde su regreso" –afirmo él sin poder contenerse – "Yo en cambio sí tengo tiempo para mis amigos. No le has podido confesar a Marinette la verdadera razón por la que terminaste con Nino; y tiene más que ver con el poco contacto a que te de vergüenza."
La morena se quedó de piedra ante el inesperado ataque; y cuando sintió que los ojos le empezaban a picar se dio la media vuelta para alejarse los más posible de él.
Adrien maldijo por lo bajo cuando la vio alejarse, al parecer había bebido de más y lo había hecho explotar con quien no tenía la culpa de sus problemas. Esperaba que la chica no le reclamará a Nino o seguramente su mejor amigo le daría una patada en el culo por indiscreto.
Se apresuró a seguir a la morena para pedirle disculpas y rogarle que lo dejará llevarla a casa pues ya era demasiado tarde. Cuando Alya se bajó del automóvil del rubio veinte minutos más tarde frente al edificio donde ahora vivía; se despidió de él con una mezcla de sentimientos encontrados.
Algo no estaba bien en la relación de sus amigos; y, aunque no lo quería admitir, Marinette había sido muy esquiva con ella desde que se mudó a los Estados Unidos. Así que cuando, por culpa de sus dudas, su relación con Nino había terminado al poco tiempo de ingresar a la carrera; no había tenido una amiga a la cual recurrir.
Nino se había mudado a Londres, y ella se había sentido completamente abandonada.
Notas de la Autora:
Creo que me he encarrerado. Al parecer sí hay algo extraño con la relación de Marinette y Adrian, en el siguiente capítulo veremos un poco más de cerca la relación de estos dos.
Por cierto, los reviews los contesto por PM.
