Kageyama nunca lo diría en voz alta, pero desde que Hinata comenzó a llamarlo "Rey" el apodo no le disgustaba tanto.
Cuando vio como le brillaban los ojos pensando que le decían así por sus habilidades en la cancha, algo dentro de él tuvo que rendirse. Le gustó. Había oído a Hinata llamarlo "Rey" cuando hablaba con otros; se refería a él como alguien talentoso, algo aterrador, eso sí, que tenía capacidades en la cancha que obviamente lo hacían un rey.
Kageyama nunca lo diría en voz alta, pero sabía que sólo hacía falta saber que Hinata lo admiraba para sentirse un rey de verdad.
