La noche era oscura y fría. EL suave murmullo de los árboles marcaba el ritmo de vida del frondoso bosque. Sin embargo, a parte del murmullo de los árboles, ningún sonido había allí que mostrase la presencia de algún ser vivo.
Pero la ausencia de sonido no significaba ausencia de presencia.
Una esbelta figura vestida con una sucia túnica negra se hallaba apoyada contra el tronco de un regio árbol. Sus piernas permanecían ligeramente dobladas sobre el suelo, de cualquier manera, al igual que sus brazos. Con la cabeza dejada caer a un lado estaba claro que estaba inconsciente en el bosque.
De repente, alguien pisó una rama seca, partiéndola y rompiendo la serenidad que había estado reinando en el bosque.
Donde minutos antes no había nada, ahora había un chico de unos 16 años vestido con una túnica negra con algunas majnchas de lo que parecía ser...sangre. Su pelo negro contrastaba con la palidez de su piel, y aún más con el color de sus ojos: dorados. Todos quienes decían conocerle decían que era un muchacho amable, trabajador, honesto… El problema es que nadie le conocía. Nadie sabía nada sobre él… por ahora.
Cuando el oji-dorado se percató de la presencia del otro chico, se sobresaltó ligeramente ya que no esperaba compañía en ese sitio. Se acercó sigilosamente al 'intruso', mirándole con desconfianza, para tratar de averiguar al menos a qué casa pertenecía. Al llegar hasta él no pudo reprimir un escalofrío: el intruso era… ¿bello? Sacudió su cabeza ante tal sarta de estupideces. Vio con desconfianza cómo el otro chico empezaba a despertar mostrando unos inigualables ojos verdes.
Esos ojos...
-Ah…me duele la cabeza…- susurró el oji-verde sacando de sus pensamientos al extraño y dando un pequeño salto al darse cuenta de la presencia del otro-. Etto… ¿Quién eres?
-Es de mala educación preguntar el nombre de un desconocido sin presentarse antes¿no lo sabías?- repuso molesto el oji-dorado.
-Oh… Bueno..Yo me llamo..eh…este..- el chico estaba totalmente confuso. No lo recordaba. Nada.- No lo recuerdo…
-…¿Me estás tomando el pelo?- éste lucía molesto: obviamente creía que el oji-verde le estaba gastando una broma-. No sabe con quien está hablando ¬¬
El oji-verde seguía mirándole confundido, sin saber qué decir en ese embarazosa (y,¿por qué no decirlo?, poco Griffindor) situación.
-No,claro que no,pero realmente no recuerdo mi nombre...
-...- no sabía si creerle o no, pero algo le impulsaba a hacerlo-. Está bien.. ¿sabes al menos dónde te encuentras?- preguntó casi en un gruñido.
-Em... -el ojiverde miró a su alrededor, viendo que estaban rodeados de árboles- ¿En un bosque?
-...
Despacho del Director Dippet.
Un mago de avanzada edad, prueba de ello eran sus numerosas arrugas y su calvicie, estaba sentado en una elegante silla tras un escritorio considerablemente amplio, lo necesario para el trabajo de director. En la sala en la que se encontraba el hombre se podían apreciar numerosos retratos de antiguos directores en las paredes, todos ellos fingiendo que dormían pero observando al único mago de la habitación, quien estaba tan sumido en sus pensamientos que nisiquiera se inmutó cuando tocaron a la puerta. Sólo se dio cuenta de que había alguein llamando a la puerta cuando el visitante abría la puerta del despacho.
-Oh,Albus. Perdona, pero no te había oído llamar a la puerta...
-No tiene importancia- dijo como toda respuesta Albus Dumbledore, con color aun en su cabello, sonriente y tranquilo-. Se que tienes mucho que pensar. Sólo vine para preguntarte si ya habías sacado alguna conclusión sobre el joven Riddle...
-... No se que decirte,Albus...
-Se que es difícil de creer, pero.. Tom nunca fue normal, y ahora esos rumores sobre lo que hace en el Bosque Prohibido...
-Sí, lo se... Son escalofriantes. No puedo creer del todo esos rumores... No puedo imaginarme a Tom practicando las Artes Oscuras así como así..
-Sabes perfectamente que no lo hace a tientas, sino con un claro objetivo...
-...
Ambos hombres guardaron silencio, buscando una solución válida... algo que les ayudase a comprobar si los rumores sobre el alumno predilecto de todo el profesorado de Hogwarts eran ciertos o, eso esperaban, infundados...
-... ¿Por qué no vamos y lo comrpobamos por nuestra propia cuenta?
-¿Quieres decir... ir al Bosque Prohibido? Pero Albus... nisiquiera sabemos por donde empezar...
-Cierto,pero... todo antes que permanecer aquí sentados sin hacer nada¿no crees?
-Tal vez tengas razón...- dijo el director mientras cogía su varita-. Como siempre- susurró decaído sin que el otro le pudiese oír.
Ambos magos se dirigieron al Bosque, dispuestos a encontrarse con todo menos con lo que realmente iban a encontrarse. Anduvieron hasta que la noche cayó sobre ellos, apartando hojas y ramas de su camino, sobresaltándose en un par de ocasiones al creer haber oído algo fuera de lo normal, asegurando a los habitantes del bosque que no eran enemigos,etc., cuando encontraron al protagonistas de sus preocupaciones. Pero no esperaban encontrarse conque no estaba solo, sino acompañado por un chico que llevaba la túnica de Hogwarts pero no conseguían reconocer...
Tal vez es un estudiante de intercambio- pensó el heredero de Slytherin tratando de controlarse y no matar a aquel chico que lo miraba confuso y sorprendido. Se giró rápidamente al percatarse de que no estaban solos. Miró con los ojos entrecerrados y con recelo a los dos profesores que acababan de llegar-. Porfesor Dippet, profesor Dumbledore...-saludó, impregnando de veneno imperceptiblemente su voz al saludar al segundo profesor. Éste hizo caso omiso a lo que su alumno le había dicho y sin borrar la sonrisa de su rostro se dirigió al alumno desconocido.
-Perdona, pero..¿eres un alumno de Hogwarts?- preguntó amablemente poniéndose de cuclillas para hablar con éste,puesto que no se había molestado en levantarse: la confusión parecía haberse apoderado de él.
-...¿Director?..- dijo el oijverde extrañando a los presentes.
-No,hijo, el director de este colegio es él- dijo ocultando su confusión y señalando a Dippet-. Yo solo soy un profesor más.
-Oh... Lo siento..debía confundirlo con alguien más...- un intenso dolor de cabeza le impidió seguir hablando: acabó desmayado.
o o o o o o o o o o o o o
siento muchisimo la tardanza!!! Pero he tenido demasiados problemas personales, y encima cuando había escrito este capitulo hacia tiempo y voy a subirlo... se me rompe el ordenador!! TTuu Asi que este capitulo es una chapuza... lo he tenido que hacer en una tarde... prometo que el proximo estara mucho mejor!!! palabra!
y,si,bueno... espero que me dejeis rr si quereis que siga con la historia... si no.. pues nada, menos gastais en teclados xP
