Luego de investigar, intentando encontrar alguna señal de Lilith, Sam y Dean llegaron a dar a un pequeño pueblo de Arkansas, muy apacible y tranquilo, casi como el edén, sólo que últimamente, estaban ocurriendo extraños sucesos: desapariciones misteriosas, algunas personas estaban actuando extraño; así que decidieron visitar el pueblo, pensando que tal vez allí podrían encontrar a Lilith y terminar con ella de una vez por todas.

-Sam… por casualidad, no le habrás pedido el teléfono a esa chica de Wisconsin… Maiden?- preguntó Dean, mientras Sam hacía investigaciones en su ordenador

-Porqué lo preguntas?- Sam miró a su hermano, ceñudo

-Por nada… nada especial… sólo que acabo de hablar con Bobby y… resulta que también la conoce- repuso Dean, mirando a Sam, quien lo observó interrogativo- Sucede que Maiden Fox se hizo cazadora hace cinco años, junto a un amigo de su padre, Steve Wandell, quien murió hace más o menos un año, asesinado en su casa

-Steve Wandell?- Sam miró a Dean, notoriamente preocupado

-Sí- asintió Dean- Y según Bobby, ella era realmente su hija, aunque fue adoptada por la familia Fox cuando su madre murió y su padre no se sintió capaz de cuidarla… más aún… según Bobby, ella es la más interesada en encontrar a quien asesinó a su padre- Sam se quedó pensativo- No hay forma de que supiera que eras tú, verdad?

-No lo sé… pero si lo hubiera sabido… habría hecho algo, no?

-Supongo- repuso Dean- No te habló de cazar cosas ni nada por estilo?

-Para nada, sólo dijo que a los 16 años se había ido de viaje con su padre biológico, no habló de cacería- contestó Sam- Pero… llamaste a Bobby sólo para preguntarle por ella?

-No, en realidad lo llamé para ver si podría hacer ese ritual y encontrar a Lilith- repuso Dean- Y de pronto, Bobby me preguntó si habíamos estado en Wisconsin, si habíamos conocido a alguien de apellido Fox, y me contó todo eso…

-Porqué telo preguntó?- insistió Sam

-Porque está desaparecida- dijo Dean- Desapareció el mismo día que un Chevy Impala del 67, negro, dejaba el pueblo y según su hermana mayor, la última vez que la vio, estaba conversando con dos sujetos que ella no conocía y que por lo poco que le dijo su hermana… tenían por apellido Winchester- Sam alzó las cejas- Creo que tendremos un cargo más en nuestro extenso historial de criminalidad

-Cómo pudo desaparecer en un segundo? La dejamos fuera del bar!

-Lo mismo pensé, pero desapareció- contestó Dean- Y si mis cálculos no están errados… lleva un mes entero sin ser vista por nadie… a menos que se haya ido sin decir nada, de un momento a otro… yo diría que o está muerta o está secuestrada… siendo cazadora, no es difícil creerlo.

-Pero si en realidad se fue sin decir nada… y nadie la ha visto…- murmuró Sam

-Podría pensarse que está cazando, a escondidas de todo… y qué podría estar cazando a escondidas de todos?- Dean miró a Sam significativamente

-Al asesino de su padre

-Exacto!... así que, podríamos encontrárnosla en cualquier momento- Dean suspiró- Yo ahora iré a la tienda… nos quedamos sin cervezas y algunas otras cosas, así que iré a comprar… tú… no salgas de aquí, de acuerdo?

-Dean

-Ya vuelvo- dijo Dean sin prestar atención a la protesta de su hermano, y saliendo del cuarto para cerrar la puerta tras él. Sam cerró el ordenador y se quedó pensativo. Ahora no sólo debían cuidarse de Lilith, sino también de Maiden, a pesar de lo dulce y tranquila que parecía. Estaba pensando en eso cuando alguien tocó a la puerta; pensando que sería Dean, fue y abrió la puerta, pero afuera no había nadie. Sorprendido y extrañado, salió hasta el umbral, pero algo lo golpeó fuertemente en la cabeza y cayó inconsciente.

Sam entreabrió los ojos, sintiendo un fuerte dolor de cabeza y miró alrededor. Dean estaba, al igual que él, atado a una silla, y frente a ellos había una joven mujer, de cabello rubio, que los miraba divertida.

-Vaya, vaya, despertó nuestro invitado de honor- dijo, con una voz melosa

-Lilith- masculló entre dientes Sam

-Vaya, me recuerdas! Qué dulce de tu parte, Sammy- sonrió Lilith- No pareces tan amenazante ahora que tú y tu hermano están atados a una silla…

-Deberías soltarnos, para ver cuán amenazantes pareceríamos!- le espetó Dean, mirándola con furia

-Mi querido Dean… regresando del infierno… es algo común para ti… cuántas veces has regresado de la muerte ya?- Lilith sonrió ampliamente- Eres como una molesta pulga en la oreja

-Nos tienes a tu antojo, porqué no nos matas de una vez?- preguntó Sam, intentando zafarse de las cuerdas que lo ataban

-Vamos… no creerás que los dejaría vivos porque quiero- le dijo Lilith, con tono dulce- Esta vez ustedes no son la presa… sino la carnada- miró hacia atrás, donde vigilaban otros demonios- Verán, existe alguien, que en realidad no me importaba… simplemente se iba de cacería y ya… no teníamos problemas, pero… Dean tenía un trato, y como corresponde, se fue al infierno para cumplirlo- Lilith suspiró profundo- Desgraciadamente, esta persona osó desafiarme y lo sacó del infierno… no me parece justo, o si?- Dean permaneció en silencio, interesado, al igual que Sam- Así que… como soy una de las pocas personas que conoce su debilidad… he decidido ir de cacería y usarlos a ustedes de carnada… claro, la verdadera carnada es Sammy, pero me vi en la obligación de capturar a Dean también, para que no fuera a arruinar mi excelente plan…

-Que de excelente no tiene nada- dijo una voz femenina desde las sombras, y Maiden se acercó, caminando lenta y cadenciosamente- Oh… lo siento, aun no era el momento de mi entrada triunfal, verdad?- Lilith la miró con rabia- Bueno… cuando mi propia hermana intentó matarme, supuse que eras tú la que estaba tras de mí… y no entiendo porqué?

-LO AYUDASTE! ÉL TENÍA UN PACTO CONMIGO!- Dean y Sam se miraron, sorprendidos

-Oh… lo tenía? Ups… mi error- se burló Maiden- Y qué se supone que ibas a hacer ahora? Me ibas a matar como mataste a mis amigos? Que por cierto… fue muy valiente de tu parte: matarlos mientras estaban dormidos o distraídos

-Esa es la forma en que trabajamos los demonios, querida- dijo Lilith- Usamos la debilidad de nuestros enemigos… uso a Dean para lastimar a Sam… y uso a Sam para lastimarte a ti- Maiden alzó una ceja, escéptica- Conozco la leyenda, la magnífica historia que tiene la gran y magnífica Maiden Fox… o debería decir Maiden Wandell… oh…. Lo siento, te traje malos recuerdos, Sammy?- miró a Sam, con mirada burlona- No te preocupes, ella no tiene idea de que fuiste tú quien mató a su papi… ups… perdón

-No fue él quien lo mató- repuso Maiden con tranquilidad y Lilith la miró, extrañada- En realidad fue tu nueva aliada, que tomó el cuerpo de Sam y ahora se encuentra en el cuerpo de mi hermana- Lilith la miró, furiosa- Yo también se algunas cosas

-Supongo entonces que los únicos ignorantes de todo aquí son los Winchester- repuso Lilith, recuperando la compostura- Sólo tu insigne familia y uno que otro demonio conoce la verdad, no?

-Sabes?... realmente me está aburriendo tu cháchara… eres bastante mediocre cuando tienes que enfrentarte a alguien que no está dormida o distraída- dijo Maiden, sacando dos dagas plateadas de su espalda

-Este es el momento en que tiemblo de miedo, no? Dios! Cómo podré enfrentar a una simple y vulgar cazadora?- dijo Lilith y sus ojos se volvieron blancos

-No querida, no te enfrentarás a una simple y vulgar cazadora- el cabello de Maiden se tornó rojo fuego y sus ojos de un profundo color violeta

-Pelea de gatas!- sonrió Dean, aún intentando soltarse las amarras

-Tú mantente en silencio, que calladito eres más guapo- le dijo Lilith y volvió la vista hacia Maiden- De verdad será un placer luchar contra la gran y majestuosa Micaela

-Cómo adoro ese nombre cuando sale de los labios de un demonio- sonrió Maiden

-Pero creo que dejaré el enfrentamiento para otra ocasión- musitó Lilith y un humo negro, espeso, salió de la boca de la joven, esfumándose por entre la ventilación del cuarto. Maiden se guardó las dagas y su cabello y ojos volvieron a la normalidad.

-Cobarde- murmuró y se acercó a los Winchester para soltarlos

-Qué eres?- le preguntó Dean cuando estuvo libre de las amarras y mientras Maiden soltaba a Sam

-Prefiero la pregunta "QUIEN eres?"… no soy una cosa- respondió Maiden cuando terminó de soltar a Sam- Soy Maiden Fox, conocida en los suburbios de lo demoníaco como Micaela, encarnación del arcángel Miguel…

-El único que puede bajar al infierno- balbuceó Sam y Maiden asintió

-Tú… tú me sacaste de allí?- Dean la miró, entre agradecido y confuso y Maiden asintió- Y qué era eso de lo que hablaba Lilith? Sam es tu debilidad?

-Estúpida creencia popular- dijo Maiden- Es una larga historia…

-Tenemos tiempo- la interrumpió Sam, mirándola fijamente

-De hecho, no, no lo tenemos- repuso la joven- Lilith volverá, con bastantes aliados, así que es mejor irse lo antes posible… nosotros tres no podremos contra todos ellos.

-No eres la encarnación de un arcángel?- Dean la miró

-Exacto… encarnación… también puedo morir- repuso Maiden, saliendo del cuarto

-Como sea- repuso Dean- De todas formas quiero oír esa larga historia- Maiden lo miró y salió de la casa- Dónde estamos?

-A pocos kilómetros del hotel, del Impala- repuso Maiden- Podrán seguir solos desde aquí, no?

-No- dijo Sam, seguro- Mira… siento lo de tu padre…

-No eres tú quien debe sentirlo- lo cortó Maiden- Sé que no eras tú… no del todo

-Pero, sabes- intervino Dean, pensativo- Conozco a mi hermano, y se sentirá culpable por el resto de su vida- Sam lo miró, dudoso- Sería una buena forma de enmendar su culpa si viajas con nosotros… los tres somos cazadores después de todo, podemos cazar juntos

-No te lo aconsejo- sonrió Maiden y Dean la miró, interrogativo- Por… mi condición… soy algo así como un imán para criaturas del mal… por eso decidí irme a los 16 años del pueblo junto a mi padre… el pueblo se estaba llenando de criaturas malditas, y todo por mi culpa…

-Será divertido- bromeó Dean

-Tal vez volvamos a vernos- repuso Maiden, alejándose de ellos. Dean miró a Sam, significativamente, pero su hermano la obvió y se dirigió en la dirección contraria, rumbo al pueblo.

-Mujeres así no se conocen todos los días, Sammy- le dijo Dean cuando llegaron junto al Impala y se disponían a subir

-No viaja con nosotros no porque sea un imán de criaturas infernales- repuso Sam- Sino porque, tal como dijo Lilith, puedo ser su debilidad

-Como yo lo veo… es aún mejor para ti- dijo Dean, haciendo partir el automóvil- Hermosa, inteligente, cazadora… y loca por ti… si estuviera en tu pellejo- Sam lo ignoró y miró por la ventana, mientras se alejaban de aquel pueblo, rumbo a una nueva aventura.