Dean, sonriendo, se sentó a la mesa, seguido de Sam. Maiden levantó la mirada y los observó a través de sus lentes y dejó el libro a un lado, mirándolos como si los hubiera estado esperando hacía siglos.
-Qué trae a los Winchester a Hallock?- musitó la joven, y bebió un sorbo de su capuccino
-Un Cadillac rojo- respondió Dean y luego le dijo a la mesera que se había acercado- Dos cervezas, por favor- Maiden lo siguió mirando, impasible- Estamos de caza, tú no?
-Aquí no hay nada que cazar- repuso Maiden, frunciendo el ceño
-Y qué haces aquí entonces?- preguntó Dean, inquisitivo
-Nada que te importe- susurró Maiden- Ya, en serio, qué hacen aquí?
-Ibamos rumbo a Dakota del Sur, pero justo pasamos por este pueblo, vimos un atractivo Cadillac rojo, Sam dijo que habías mencionado que tenías un Cadillac, así que decidí detenerme, ver si eras tú y cobrarte la palabra- explicó Dean con calma- Gracias- le dijo a la mesera cuando llegó con las dos cervezas y las depositó en la mesa
-Cobrarme la palabra?- Maiden alzó una ceja como si Dean estuviera diciendo la tontería más estúpida que había escuchado
-La historia- replicó Dean, luego de beber un sorbo de cerveza- Esa larga historia que dijiste tener, mientras huíamos cobardemente de Lilith
-Eso no fue cobarde, fue precavido- dijo Maiden- La historia…- se quedó pensativa un momento- Porqué les importa tanto esa estúpida historia?
-Se supone que nos involucra, no? Por lo que dijo esa… Lilith, en Iowa. Dean la miró, serio. Maiden suspiró, pidió otro café y se guardó el libro en el bolso
-Bien… les contaré la dichosa historia- dijo finalmente, cuando le trajeron otro café- Hace muchos, muchos años, cuando se fundó Baraboo, mi pueblo, la familia Fox fue la más importante, a pesar de no ser fundadores, eran realmente importantes y no pasaba nada en el pueblo sin que ellos dieran su aprobación, prácticamente. Sucede que los Fox se habían mudado desde una ciudad en Illinois, llamada Salem; y eran tan especiales e importantes porque sabían bastante de brujería y esas cosas, pero fue la hija menor de los Fox quien más llamaba la atención en la familia: era inteligente, culta, hermosa… y vidente. Ella predijo que Dios enviaría siete arcángeles para combatir a los demonios, cuando estos fueran liberados, diecisiete ciudades avistarían extrañas nubes negras, lo que marcaría la señal de la liberación de los demonios. Los arcángeles, ya entrenados, los enfrentarían y los enviarían de vuelta al infierno. Por desgracia, los arcángeles serían liderados por la mano derecha de Dios, Miguel, encarnado en una mujer, y si esta encarnación caía ante la tentación de un poderoso demonio, los arcángeles caerían en la guerra y no podrían combatir a los demonios.- Maiden bebió un sorbo de café y se quedó mirando a los Winchester
-Esa es la larga historia?- preguntó Dean, escéptico
-La resumí… es un verdadero aburrimiento contar toda la historia detalladamente- replicó Maiden calmadamente
-Si tú eres la encarnación del arcángel Miguel, Micaela- musitó Sam, pensativo- Podrías caer ante la tentación de un poderoso demonio… Lilith?
-Oh, esa es la otra parte de la historia- Maiden sonrió- Este poderoso demonio sería un simple bebé, escogido por el líder de los demonios, Azazel, para comandar su ejército
-Sam?- Dean alzó una ceja y miró a su hermano- No es un demonio
-Yo no fui quien inventó la historia- repuso Maiden- Y también la encuentro estúpida
-Ya veo- Dean sonrió y miró a su hermano con sorna- Osea que ustedes dos…- hizo un significativo movimiento de cejas
-Dean!- Sam lo miró molesto
-Por eso Lilith cree que tu hermano es mi debilidad- dijo Maiden, obviando el gesto de Dean- Los demonios creen en esa estúpida historia al pie de la letra
-Sabes, cuando alguien se refiere como estúpida tantas veces a una cosa, es porque no la encuentra tan estúpida y sólo intenta convencerse a sí mismo de que es estúpida- replicó Dean y Maiden y Sam lo miraron, extrañados
-Y desde cuándo eres tan filosófico?- le dijo Sam
-Estuve una semana en el infierno… tenía que hacer algo para distraerme, y comencé a meditar- se burló Dean, bebiendo el último sorbo de su cerveza- Bueno… nosotros ya te dijimos que estamos aquí porque vimos tu automóvil, que por cierto, está de lujo, pero… qué haces tú aquí?- miró a Maiden, inquisitivamente
-Ya te lo dije- repuso la joven, pagando el café y levantándose para marcharse- No te importa
-Sigues pensando que es mala idea unirnos y cazar juntos?- le preguntó Dean, antes de que ella saliera de la cafetería. Maiden se dio la vuelta, regresó a la mesa y los miró, seriamente.
-Si volvemos a encontrarnos y me he quedado sin automóvil… me uniré a ustedes- la joven sonrió
-Ya nos hemos encontrado dos veces- replicó Dean- Porqué no una tercera…
-Porque no nos habíamos visto jamás en todos estos años- sonrió Maiden- Además, no olvides la segunda cláusula… y en cinco años jamás le ha pasado nada al Cadillac
-Tú te lo pierdes- replicó Dean, encogiéndose de hombros y Maiden sonrió, mientras salía de la cafetería- Interesante historia- le dijo a Sam, quien asintió- Si es la encarnación de un arcángel… debe tener algo de especial, no?
-Supongo… porqué?
-Porque ya me imagino qué debe tener de especial- Dean miró hacia la nada, pensativo. Sam negó con la cabeza y le alcanzó un periódico- Qué es esto?
-Ya estás listo para irte de caza?
-Sigues con esto?- Dean echó una mirada al periódico y lo dejó sobre la mesa
-Siete personas, Dean, en una semana, todos con autos desbarrancados, en el mismo tramo de carretera… no crees que deberíamos echarle un vistazo?- Sam lo miró, serio
-Como quieras- repuso Dean- Vamos entonces, supongo que ya no podremos sacarle nada a tu novia- Sam lo miró, dudoso- Si me lo preguntas… ustedes hacen una linda pareja, de esas que se casan, viven en una hermosa casa blanca con ventanas azules, un enorme jardín colmado de flores y dos hermosos pequeñitos… no suena adorable?
-Pensé que no querías que dejáramos de cazar- le dijo Sam, mientras caminaban hacia el Impala
-Vamos, Sam… no quieres envejecer cazando, verdad? Y morir solo, al menos podrías dejar algo de descendencia en este mundo, enseñarles a tus hijos a cazar…- Dean sonrió burlón- Ya sube al auto, vámonos a Iowa nuevamente… y yo que pensaba tomarme unas vacaciones en casa de Bobby…
-Puedes ir si quieres… yo puedo cazar solo- Sam lo miró y Dean se le quedó mirando, pensativo y asintió
-Tuviste una semana para cazar solo, amigo, ahora no te librarás de mí- rió y subió al automóvil, seguido de Sam- Dime la verdad… no se te mueve nada cuando la ves?- Sam lo miró, divertido
-A qué te refieres?
-No se te mueve el piso, sientes maripositas en el estómago?- bromeó Dean- U otra cosa, qué se yo…
-Sí, Dean… lo que digas- susurró Sam. Dean rió y echó a andar el Impala, para irse rumbo a Iowa
