Dean entró al restaurant, mirando alrededor, fascinado con aquel pueblo; Maiden y Sam entraron tras él y se fueron a sentar a la mesa más alejada.
-Bien… qué hay en este pueblo, además de hermosas mujeres?- preguntó Dean, mirando coquetamente a dos chicas que habían en una mesa cercana, las cuales le respondieron con una coqueta sonrisa. Maiden sacó un grueso libro, escrito a mano.
-No lo sé- dijo entonces, hojeando el libro y Sam y Dean la miraron, sorprendidos
-Vinimos a este pueblo por nada?- preguntó Dean, serio, pero luego volvió a sonreir- Mejor para mí
-Me refiero- le dijo Maiden- A que no sé exactamente qué es, pero en el último año, bastantes personas han comenzado a comportarse de forma extraña, para luego, una semana después que comienza este extraño comportamiento, se suicidan
-Puede ser suicidio masivo- replicó Dean, sin dejar de mirar a las dos chicas de la mesa cercana
-Podría serlo, de no ser porque todas las víctimas son hombres entre 25 y 37 años- dijo Maiden- Porqué crees que la mayoría de la población son mujeres? Porque casi todos los hombres han muerto- miró seria a Dean, atrayendo su atención, quien se quedó pensativo.
-Quieres decir que… hace un año comenzaron matarse los hombres sólo porque sí…- Maiden asintió- Y entonces… hace un año algunas de estas mujeres…
-Dean, quieres comenzar a centrarte en el caso y dejar de pensar con el… dejar de hacer bromas- se auto corrigió Sam y Dean sonrió
-Bien, qué podría ser?- preguntó, mirando a Maiden- Y cuántos casos extraños tienes en este libro?- le quitó el libro de las manos a la joven y lo miró- Ya cazaste a los que están tachados?- preguntó, escéptico y miró a Maiden, quien asintió- Estuviste bastante ocupada los últimos años- replicó Dean- Veamos… - comenzó a leer entre líneas, mientras Sam y Maiden lo observaban- Comportamientos extraños… qué tipo de comportamientos extraños?
-Comenzaron a comportarse exactamente como si no fueran ellos mismos- explicó Maiden
-Posesión?- inquirió Dean y Maiden se encogió de hombros
-Porqué un demonio va a poseer a alguien, que se suicidará?- dijo Sam, dudoso
-Los demonios hacen cosas extrañas, por el sólo placer de ver a los humanos destruirse solos- dijo Dean, devolviéndole el libro a Maiden- Si no sabemos a qué nos enfrentamos, no podemos enfrentarlo
-Sólo hay que investigar un poco más- replicó Maiden
-Bien, ustedes, que son los cerebros del grupo- bromeó Dean- Vayan a investigar a la biblioteca… yo averiguaré algo con las habitantes del pueblo- Maiden y Sam se miraron, como si esa hubiera sido la respuesta que esperaban- Nos vemos en el hotel- prosiguió Dean, instándolos a marcharse. Maiden y Sam se levantaron y se dirigieron a la puerta- Sam!- lo llamó Dean y su hermano regresó a la mesa, interrogativo- Diviértanse… no llegaré al hotel hasta tarde, así que…- Dean se calló al recibir un fuerte golpe en el hombro y miró a Maiden, molesto- Estoy hablando con mi hermano! Cosas privadas!
-Sólo sigue con eso, Dean, sigue con eso- le advirtió la joven, saliendo del lugar. Dean la siguió con la mirada y luego volvió a mirar a Sam
-Trajiste protección, verdad?- Sam simplemente le lanzó una mirada de reproche y salió tras Maiden.
Los dos cazadores estuvieron unas horas intentando averiguar algo en periódicos locales archivados en la biblioteca, pero no encontraron nada más que pudiera ayudarlos a descifrar lo que sucedía en aquel pueblo. Maiden alejó el último libro que estaba hojeando, se estiró cuanto pudo y bostezó, para luego mirar a Sam, que seguía revisando periódicos locales.
-Algo interesante?- le preguntó al llegar junto a él, pero Sam negó con la cabeza- Quizá Dean tenga más suerte- Sam la miró, escéptico- Sí, yo tampoco lo creo, pero hay que tener esperanzas, no?- Sam rió y se levantó de la silla
-Definitivamente no hay nada aquí que pueda ayudarnos- repuso
-Volvamos al hotel a esperar a Dean, entonces- dijo la joven, tomando sus cosas y saliendo de la biblioteca junto a Sam. Cuando llegaron al hotel, el reloj marcaba las ocho y Dean aún no había llegado; Maiden tomó dos cervezas, le entregó una a Sam y se sentó en la cama, pensativa- Dean reservó el cuarto, verdad?- Sam asintió, bebiendo la cerveza- Entonces él dormirá en el sofá- replicó la joven, bebiendo un sorbo de cerveza; Sam la miró, dudoso- Sucede algo?
-Qué?, No… nada…- mintió él, bajando la mirada, pero Maiden lo observó fijamente-
-Tú no tuviste la culpa
-De qué?- Sam lo miró, interrogativo
-De la muerte de mi padre- contestó la joven, segura
-Entonces sí lees la mente- bromeó Sam y Maiden rió, encogiéndose de hombros- Así fue como supiste lo de Dean, pero… en qué momento lo sacaste de allí, quiero decir… siempre estuve contigo
-No desde que nos separamos en la biblioteca hasta que volvimos a vernos en la entrada- dijo Maiden
-Ya veo- asintió Sam- Con respecto a tu padre…- Maiden iba a hablar, pero Sam la silenció- No, escucha… estuve consciente en algunos momentos, pude verme mientras…
-Lo sé- lo interrumpió Maiden- Debe ser horrible, pero si realmente hubieras sido tú… no lo habrías hecho, estoy segura de ello- Sam frunció el ceño
-Cuando te dije mi nombre, en la biblioteca… sabías quién era yo realmente?
-Sí- asintió Maiden, tranquila- De hecho, Amy, antes de ser poseída, también sabía de ti, fue ella quien me llamó para decirme que un Impala negro había llegado al pueblo y que el propietario se había hospedado en el hotel bajo el nombre de Sam Winchester
-No fue casualidad que chocaras conmigo entonces- dijo Sam y Maiden negó con la cabeza
-Cuando supe que Sam Winchester había matado a mi padre, comencé a investigar sobre ti, le conté a Amy y a mi padre adoptivo, así que cuando Amy me llamó diciéndome todo eso, viajé de inmediato a Wisconsin- explicó Maiden- Quería conocerte y saber si realmente habías sido tú el que mató a mi padre, pero cuando te vi… supe de inmediato que no habías sido tú- Maiden sonrió- No preguntes cómo, porque no lo sé… simplemente lo supe- Sam asintió, pensativo
-Cuando Lilith nos capturó- dijo entonces- Dijiste que había matado a tus amigos mientras estaban dormidos o distraídos…
-Porque lo hizo- asintió Maiden- Rafaella, Gabriel, Uriel… a todos ellos, mientras estaban dormidos, o mientras estaban distraídos cazando
-Los otros arcángeles- musitó Sam y Maiden asintió
-Ahora debo esperar un año a que las otras encarnaciones sean entrenadas y podamos enfrentarnos a los demonios nuevamente- explicó la joven- Supongo que Dios previó que podría pasar esto y siempre tuvo "una carta bajo la manga"
-Osea que hay otra encarnación del arcángel Miguel
-No, soy la única- replicó Maiden, terminando de beber su cerveza- Por eso, si yo muero, o algo me sucede y no existe quien pueda liderar a los arcángeles, ellos, de cierta forma, estarán perdidos… no existe alguien más que pueda liderarlos
-Vaya- susurró Sam, dejando la botella de cerveza vacía sobre la mesa. De pronto sonó el teléfono móvil de Maiden, quien contestó apresuradamente.
-De acuerdo… estás seguro? Bien- musitó la joven, extrañada- Qué quieres decir?- preguntó entonces luego de un momento- No podría pasar algo peor… bien, nos vemos- cortó la llamada, se guardó el teléfono y miró a Sam, preocupada
-Sucede algo?
-El que acaba de llamarme era Irithiel, el otro arcángel que sobrevivió a Lilith- respondió Maiden- Ya sabemos lo que está atacando el pueblo- Sam la miró, interrogativo- Se llama "Dominador", tienen el poder de dominar la mente de sus víctimas, siempre con el fin de conseguir alguna necesidad fisiológica, en este caso… tener a todas las mujeres para él
-Cómo lo cazamos?- preguntó Sam
-Como a un demonio- repuso Maiden- Con el cuchillo que tienen ustedes o con las dagas que tengo yo… pero hay algo más
-Qué?
-Irithiel es el arcángel localizador- explicó Maiden- Es capaz de localizar a criaturas infernales y cazadores- Sam asintió, instándola a continuar- No consigue localizar al Dominador… ni a Dean
-Qué quieres decir?- Sam la miró, preocupado
-Que el Dominador y Dean seguramente han sido capturados por alguna fuerza sobrenatural, una bastante poderosa, o al menos lo suficiente para mantenerse lejos de un arcángel localizador
-Tal vez haya perdido el poder…
-Es imposible- replicó Maiden- Irithiel puede localizar cualquier cosa sobrenatural o a cualquier cazador, en cualquier parte del mundo, aunque estén a cien metros bajo tierra… algo capturó al Dominador y a Dean y es algo tan poderoso, que Irithiel no puede localizarlo o saber si quiera qué es- Sam sacó su teléfono y marcó el número de Dean, pero la llamada pasó a buzón de voz, y fue exactamente igual las diez veces que marcó
-Tenemos que encontrarlo- repuso entonces, guardándose el teléfono- Así tengamos que cavar cien metros bajo tierra en cada rincón del planeta- se levantó, listo para partir, pero se detuvo al tomar el pomo de la puerta- Dean tenía las llaves del Impala- Maiden se quedó mirándolo
-Habrá que hacerlo partir a la vieja usanza- repuso, tomando sus cosas, y saliendo junto a Sam rumbo al automóvil.
